Dar el biberón como el pecho

Dar el biberón como si dieras el pecho

Dar el biberón como el pecho

Existen varias razones por las que podrías dar el biberón como si dieras el pecho. Lo cierto es que no es habitual que los/as pediatras expliquen cómo dar el biberón de una manera adecuada.

Motivos para dar el biberón como si fuera el pecho

A continuación, veremos algunos de los motivos que pueden ser interesantes para ti para dar el biberón como si fuera el pecho:

  • Te incorporas a trabajar y no quieres que tu bebé prefiera el biberón y termine dejando el pecho.
  • Relacionado con lo anterior, cuando deseas que tu bebé comience a alimentarse con biberón pero lo rechaza.
  • Cuando tu bebé tiene molestias como gases o cólicos y deseas minimizarlos.
  • Si deseas que tu bebé esté estimulado y sea parte activa en su alimentación, de manera similar a como lo sería si mamara.
  • Cuando tu bebé se ha acostumbrado al biberón y quieres volver a darle el pecho.
  • En el caso de bebés prematuros que no han tomado pecho nunca, para estimularles y conseguir que extraigan leche con éxito cuando se enganchen al pecho (3).

¿Qué ventajas tiene dar el biberón como si fuera el pecho?

Existen algunos aspectos de dar el pecho que podrían imitarse al dar el biberón. Los beneficios de alimentar con biberón como si fuera el pecho son:

  • Estimula los reflejos del bebé, como el reflejo de orientación.
  • El bebé no es pasivo, sino que es él quien debe engancharse y quién decide cuándo terminar la toma. O incluso cuándo volverla a empezar. Esto permite que sea el propio bebé quien autorregule lo que come y, de este modo, prevenimos una posible obesidad en su edad adulta.
  • Relacionado con el punto anterior, al ser el flujo de leche más lento, puede manejarlo mejor una vez está en la boca.
  • Afianzar o construir el vínculo con el bebé en caso de que no exista o sea débil.
  • El bebé aprenda una succión más organizada y eficaz, similar a la que puede haber con la lactancia materna.
  • Evita la confusión tetina-pezón.
  • Disminuye de molestias por gases o cólicos.

Cómo dar el biberón de manera eficaz y respetuosa

A continuación voy a describir un método de cómo dar el biberón que ideó la asesora de lactancia Dee Kassing, por lo que se conoce como método Kassing y es posible que hayas oído hablar alguna vez de él.

Qué biberón utilizar: la forma de la botella

En primer lugar, para saber qué biberon es mejor debemos tener en cuenta la forma de la botella. El biberón debe ser recto, es decir, la botella debe ser recta y la tetina debe de estar en línea con ella.

Así, evitaremos que la leche se acumule en la tetina por la propia acción de la gravedad, y que el bebé mastique en lugar de succionar. Si el bebé presiona la tetina con las mandíbulas, no solo no succionará, sino que provocará que los agujeros de la tetina se abran más.

De este modo, el flujo de leche sale más fácilmente y el bebé se esfuerza menos.

Ejemplo de biberones NO recomendados para darlos como si fueran el pecho:

Ejemplo de biberones rectos que podrían servir para darlos como si fueran el pecho:

Qué tipo de tetina es mejor

Lo segundo que debemos tener en cuenta, es la forma de la tetina del biberón. Según un estudio citado por Kassing, en un estudio realizado con ultrasonidos se comprobó que los bebés succionaban mejor de los biberones con tetina fisiológica que con tetina ortodóntica.

  • Tetina fisiológica
  • Tetina ortodóntica

También debemos tener en cuenta el tipo de flujo para dar el biberón. Seguro que has adivinado que lo ideal son las tetinas de flujo lento. Las tetinas de flujo regular permiten que la leche salga sin que le bebé tenga que hacer ningún esfuerzo.

En cambio, con las tetinas de flujo lento, el bebé tiene que hacer un esfuerzo similar al que haría si tuviera que extraer la leche del pecho. Eso sí, en el caso de los bebés que aún no tienen suficiente fuerza, quizá sea necesario comenzar con una tetina de flujo regular para pasar después a una de flujo lento.

Existen algunos biberones en los que, directamente, la leche no sale si el bebé no succiona. Realmente estos serían los ideales para dar el biberón como si fuera el pecho.

Lo ideal es que un bebé menor de 6 meses tarde en tomar un biberón entre 10 y 20 minutos, que es aproximadamente lo que tardaría al pecho. Si un bebé de pocos meses termina un biberón en 5 minutos, es necesario ver qué está pasando y cambiarlo para que el bebé se esfuerce un poco más.

En cuanto al tipo de material de la tetina, se recomienda que sea lo más blandas posible. Una tetina dura tiene más posibilidades de deformar el paladar del bebé que una más blanda (4). Las tetinas de látex suelen ser mucho más suaves y blandas que las de silicona.

Postura del bebé para tomar el biberón

Lo más recomendable es que el bebé esté con el tronco lo más vertical posible y el biberón en posición horizontal.

Al evitar que el bebé esté reclinado, la leche no caerá por la propia gravedad, sino que el bebé deberá esforzarse por tomarlo.

Para ello, la persona que dé el biberón puede sujetarle la espalda con una de las rodillas o el muslo y la cabeza y el cuello con una mano. Si quien dé el biberón utiliza la parte anterior del codo, es probable que no se dé cuenta y el bebé termine reclinado.

También es importante que el bebé esté en brazos de la persona que le da el biberón. Es decir, debemos evitar dar el biberón al bebé mientras está en el carro o la cuna.

¿Por qué? Sí, una de las razones es porque estaría totalmente en horizontal.

Y la otra porque aún no han inventado la tele-teta y por tanto si el pecho solo se puede dar con el bebé en brazos, el biberón debería ser así también.

Estimulación oral

Antes de comenzar a darle el biberón al bebé, se procura estimular su reflejo de orientación. Para ello, se toca con la tetina en el labio superior o en la parte entre su nariz y el labio.

Cuando abra la boca, no debemos acercarle la tetina o introducir la tetina en su boca, sino que debe ser el propio bebé el que acerque su boca y la coja. De este modo, está trabajando de la misma manera que con el pecho. Además, conseguiremos que abra mucho la boca, como si bostezara, igual que si fuera el pecho.

Es cierto que podemos meter la tetina del biberón aunque abra poco la boca pero entonces, nos perderíamos esta parte como estimulación.

¿Qué cantidad de leche le doy?

Si el bebé tiene poco peso, es el/la pediatra quien pauta la cantidad. Pero si el bebé tiene el peso adecuado a su propio desarrollo, el biberón debe ser a demanda, igual que el pecho. Es decir, que si el bebé no quiere más lo demostrará retirando o soltando la tetina o quedándose dormido. Y si hace poco que tomó pero quiere más, se le vuelve a ofrecer el biberón.

Con esto espero haberte ayudado a descubrir otra forma de dar el biberón.

Referencias

1. Garber, J. (2013) Oral–Motor Function and Feeding Intervention, Physical & Occupational Therapy. Pediatrics, 33:1, 111-138, doi: 10.3109/01942638.2012.750864

2. Kassing, D. (2002). Bottle-Feeding as a Tool to Reinforce Breastfeeding. Journal of Human Lactation, 18(1), 56–60. doi: 10.1177/089033440201800110

Источник: https://mihijonohabla.com/dar-el-biberon-como-si-dieras-el-pecho/

Volver al pecho | La Leche League International

Dar el biberón como el pecho

Hay muchas razones por las que un recién nacido puede mostrarse reacio a amamantar. Si tu bebé ya ha pasado la etapa de recién nacido, por favor pasa a la sección de *Hacer que un bebé mayor vuelva al pecho* que está más abajo, también podrías encontrar útil nuestros recursos sobre huelgas de lactancia.

Si tu recién nacido no está logrando prenderse al pecho, está muy somnoliento como para aceptar su primera toma o necesita atención médica, puedes solicitarle a tu equipo médico que te enseñe cómo extraerte leche manualmente y, de esta forma, alimentar a tu bebé con calostro usando una cucharita de té o una jeringa. Tu bebé podría dormir por algunas horas después de su primera toma, siéntete libre de abrazarlo o acunarlo y despertarlo si deseas amamantarlo. El bebé podría hacer de cuatro a cinco tomas más en las primeras 24 horas.

Puedes empezar a extraerte calostro en las primeras horas. Podrías sentirte cómoda extrayendo leche manualmente o tal vez prefieras usar un extractor.

El calostro se produce en pequeñas cantidades, pero incluso la cantidad más pequeña se puede guardar y puede ser dada a tu bebé con cucharita, gotero, o jeringa.

Mientras tu bebé no esté amamantando, es importante que te extraigas leche con regularidad para evitar que tus pechos se congestionen y para mantener (o incrementar) tu producción de leche para cuando tu bebé empiece a amamantar efectivamente.

Lograr que tu bebé vuelva a tomar el pecho podría requerir paciencia y persistencia. Las siguientes ideas podrían ayudarte:

  • Intenta amamantar a tu bebé cuando esté dormido o muy somnoliento, por ejemplo, durante la noche o mientras está haciendo la siesta.
  • Intenta diferentes posiciones para amamantar a tu bebé. Algunos bebés podrían rechazar el pecho cuando están en una posición, pero aceptarlo cuando están en otra.
  • Intenta alimentarlo en un lugar silencioso, con poca luz o que no tenga muchas distracciones.
  • Bríndale atención extra y contacto piel con piel, esto podría resultar reconfortante para ti y para tu bebé. Muchas veces los bebés lactan y amamantan más eficientemente durante y después del contacto piel con piel.
  • Cuando le ofrezcas el pecho, siempre que sea posible, desvístete de la cintura para arriba y viste a tu bebé solo con el pañal. Usa una manta para que ambos se cubran si la habitación está muy fría.
  • Usa un portabebés ergonómico para mantener a tu bebé cerca de ti entre los intentos para
  • Toma baños tibios con tu bebé para que los dos se calmen y de esta forma maximizar el contacto piel con piel.
  • Duerman juntos con la finalidad de ofrecer cercanía y más oportunidades para Revisa nuestra publicación sobre el sueño.
  • Extrae un poquito de leche antes de ponerlo al pecho para lograr que la leche fluya de forma que tu bebé obtenga una “recompensa inmediata”. Si tu bebé está teniendo problemas para prenderse del pecho te podría ayudar usar un extractor para sacar el pezón, luego puedes volver a intentar poner a tu bebé al pecho y con suerte conseguirás que se prenda del mismo – esto puede ser muy útil si tienes pezones planos (en español) o los pechos muy cargados (en español).
  • Si tu bebé necesita un suplemento puedes dárselo en un vasito o con una jeringa. Un vasito dosificador flexible (como los que vienen para dar medicina a los pequeños) que esté escrupulosamente limpio puede ser usado para ofrecer sorbos de leche extraída. El Arte Femenino de Amamantar enumera una serie de dispositivos para ofrecer el suplemento a un bebé amamantado, de los cuales todos se aplican a un bebé que está en la transición de volver a lactar. Los biberones pueden “mermar la lactancia materna”.
  • Otra forma para eliminar los biberones es suplementar en el pecho. Esto ha sido útil para algunas mamás que están en el proceso de transición del biberón al pecho. Para esto necesitarás un relactador.
  • Si tu bebé está acostumbrado a alimentarse con biberón, y está muy hambriento o agitado para aceptar el pecho al inicio de la toma, es posible que esté feliz de hacerlo luego de tomar una pequeña cantidad del biberón – lo suficiente como para calmarlo. Cuando tu bebé esté más calmado intenta ponerlo al pecho. Si está acostumbrado al biberón, y rechaza completamente tu pecho, podría estar más dispuesto a amamantar con una pezonera (en español). Si has estado usando biberón para alimentar a tu bebé podrías encontrar útil nuestra publicación sobre confusión del pezón.
  • Otra herramienta que las mamás encuentran muy útil es realizar compresiones de pecho. Pon a tu bebé al pecho y déjalo que se prenda y amamante. Al inicio, la succión de tu bebé será agitada y corta mientras espera que la leche fluya, luego la succión cambiará y se volverá más lenta y podrás escucharlo tragar. Así es como puedes saber que la leche está fluyendo (esto también es llamado “la bajada de leche”). Cuando la leche deja de fluir rápidamente, tu bebé podría volver a succionar rápida y agitadamente. Luego tomas tu pecho, con tu mano bien lejos del pezón, y aprietas y sostienes. Podrás ver que la succión de tu bebé vuelve a ser lenta, ya que tu leche empieza a fluir rápidamente y se la toma. Sostén tu pecho comprimiéndolo hasta que su succión vuelva a ser agitada y corta, luego suéltalo por algunos momentos, y repite. Puedes continuar con las compresiones al pecho, seguidas de liberar la compresión, durante todo el tiempo de la sesión de lactancia. Realizar compresiones al pecho realmente puede ayudar a tu bebé a obtener mucha más leche en corto tiempo.
  • Información sobre relactación.

Puedes extraer tu leche y alimentar a tu bebé por el tiempo que lo necesites. Tu  Líder de LLL local puede ofrecerte apoyo y más sugerencias si sientes que éstas no están funcionando. El simple hecho de tener a alguien con quien hablar aliviará tu estrés y te permitirá relajarte, lo que también ayudará a que tu bebé se relaje.

HACER QUE UN BEBÉ MAYOR VUELVA A AMAMANTAR

Hay una serie de razones por las que un bebé mayor puede haber dejado de alimentarse del pecho, o nunca haberlo hecho. Estas pueden incluir ser adoptado, no poder amamantar por razones médicas como tener paladar hendido, que la mamá y/o el bebé han experimentado un período largo de enfermedad, o tal vez que la madre y el bebé han pasado por un tiempo largo de separación.

Algunas veces la mamá podría arrepentirse de su decisión de dejar de amamantar y decidir relactar. Puedes encontrar más información sobre relactación aquí.

Si tu bebé está más allá de los primeros meses, ha estado amamantando felizmente y se detiene repentinamente esto podría ser una huelga de lactancia, puedes leer más sobre huelgas de lactancia aquí.

Si tu bebé no ha amamantado, nunca o durante un período sostenido, convencerlo de que se alimente de tu pecho puede tomar tiempo independientemente de si tienes una buena producción de leche o no.

Es muy poco probable que forzar a tu bebé a que acepte el pecho funcione, es más probable que le cause estrés, y pueda causarle aversión al pecho.

En la medida en que tu bebé amamante mejor y le sea posible obtener más leche del pecho, confiará en que amamantar funciona y tendrá más paciencia cuando se prenda del pecho.

Practicar con frecuencia el contacto piel con piel (el bebé sólo con pañal, contra tu pecho descubierto) puede ayudar a tu bebé a amamantar mejor e incluso a ganar peso más rápidamente. Mantén a tu bebé contigo el mayor tiempo posible, y ofrécele numerosas oportunidades para amamantar, no te preocupes si no tienes éxito al inicio, sigue ofreciéndole.

Si permites que tu bebé se quede dormido, piel con piel, sobre tu pecho, cuando se despierte podrás captar las primeras señales de hambre. Si tu bebé se mueve hacia tu pecho y luego se queda dormido antes de ni si quiera intentar prenderse del pezón, o luego de succionar algunas veces, esto se considera como un comienzo positivo y no un fracaso.

Lleva a tu bebé cerca de ti (un portabebés ergonómico puede ayudarte con esto).  “Portea”, carga, mece y abraza a tu bebé tanto como te sea posible; lleva a tu bebé sobre tu cadera mientras haces otras cosas, juega con él bebé y dale mucha de tu atención.

Duerme cerca de tu bebé. Si duerme contigo, tendrán más contacto piel con piel, además de darle más oportunidades para amamantar. Revisa nuestra publicación sobre el sueño.

Si tu bebé no está en la misma cama que tú, has que su cuna/cama esté al costado de tu cama o en la misma habitación para que puedas detectar sus primeras señales de hambre, amamantes con mayor facilidad por la noche y logres dormir más.

Ofrécele tu pecho cuando no tenga hambre. Intenta darle la mayor parte de su alimentación con biberón y luego cambia e intenta amamantar.

Si está acostumbrado al biberón, y rechaza completamente tu pecho, el bebé podría estar dispuesto a amamantar con una pezonera.

El siguiente enfoque funciona para algunas familias. Necesitarás un relactador para realizarlo.

  • Solo la mamá alimenta al bebé (sólidos y biberones).
  • La mamá siempre carga al bebé cuando está siendo alimentado.
  • No le permitas al bebé que sostenga su propio biberón. Si tu bebé está acostumbrado a sostener su propio biberón, es posible que debas acostumbrarlo gradualmente a que lo sostengas tú. Cubre el biberón con una media para que parezca más una prenda de ropa que un biberón.
  • Cuando a tu bebé no le incomode que tú sostengas el biberón, y que lo cargues mientras lo alimentas, están listos para intentar usar el relactador.
  • El primer paso es pasar el tubo del relactador a través de la tetina del biberón que usualmente usa y alimentarlo. El biberón puede contener tu leche extraída o fórmula.
  • Luego, mueve la tetina del biberón sobre tu pezón.
  • Una vez que él se sienta cómodo succionando la tetina con el relactador sobre tu pezón estás lista para intentar colocarlo en tu pecho. Hacia el final de la toma intenta cambiarlo y ponerlo al pecho.
  • Puedes intentar al principio alimentar al bebé con el relactador (incluso si tienes una buena producción de leche) ya que al bebé le puede gustar el flujo más rápido de leche, acostumbrado al que obtiene del biberón. Eventualmente puedes destetar a tu bebé del relactador.
  • Incluso si no logras destetar a tu bebé del relactador, es una forma encantadora de compartir una relación afectiva con tu bebé.
  • Lee más sobre suplementar aquí.

Revisado por

Marcela Jurquiza, LLL Argentina
Alejandra Elena, LLL Argentina
Silvina Belluccini, LLL Argentina
Amaranta Avendaño, LLL Argentina

Источник: https://www.llli.org/informacion-sobre-la-lactancia-materna-de-la-a-a-la-z/volver-al-pecho/

Embarazo y niños
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