Desterrando los mitos del parto

Contents
  1. 11 mitos sobre la lactancia materna que debemos desterrar de una vez
  2. 2. Dar el pecho duele
  3. 3. Hay que comer por dos
  4. 4. No todas las leches alimentan igual
  5. 5. El calostro no sirve, hay que esperar la subida de la leche
  6. 6. Hay alimentos que no se debes tomar si estás dando de mamar
  7. 7. Conviene alternar los pechos cada 20 minutos
  8. 8. Las madres con pecho pequeño tendrán poca leche
  9. 9. Durante la lactancia hay que beber mucha agua y mucha leche
  10. 10. A partir del año la leche materna ya no alimenta
  11. 11. Conviene sacarle la leche para ver cuánto toma el bebé
  12. Lactancia materna: beneficios y mitos a desterrar – Blog del Dr. Arjona
  13. Mitos más frecuentes sobre la lactancia materna
  14. Lactancia en el coronavirus
  15. Mitos sobre el parto: ¿verdad o ficción?
  16. 1. El primer parto suele durar varios días
  17. 2. Durante la luna llena se producen más partos
  18. 3. La rotura de la bolsa es señal de que el parto es inminente
  19. 4. Si tu primer parto ha sido con cesárea, el segundo también lo será
  20. 5. La cesárea es imprescindible si el bebé viene de nalgas
  21. 6. Debes acudir al hospital rasurada y haberte colocado un laxante
  22. Estas son sólo algunas de las muchas afirmaciones que solemos oír sobre el momento del parto, pero como se ha visto, a veces se acercan más al mito que a la realidad
  23. Mitos sobre el embarazo: ¿realidad o ficción?
  24. Mito # 1: “Tienes que comer por dos” 
  25. Mito # 2: “Deja de beber café”
  26. Mito # 3: “Olvídate del alcohol”
  27. Mito # 4: “No comas pescado”
  28. Mito # 5: “No acaricies a los gatos”
  29. Mito # 6: “No te tiñas el pelo”
  30. Mito # 7: “Nada de volar”
  31. Mito # 8: “El sexo está fuera del menú”
  32. 10 mitos nutricionales en la alimentación de la embarazada
  33. Conceptos o ideas nutricionales erróneas sobre alimentación y nutrición durante el embarazo
  34. 1.-“Debo ganar 15 kilos al final del embarazo”
  35. 2.- “Se debe comer por dos”
  36. 3.- “Presentar sobrepeso y obesidad no afecta al bebé”
  37. 4.- “No comer determinados alimentos (antojos) dejará una marca en la piel del bebé”
  38. 5.- “Las mujeres embarazadas no deben tomar cafeína”
  39. 6.- “Las plantas medicinales son completamente seguras e inofensivas durante el embarazo porque son naturales”
  40. 7.- “Consumir comidas picantes es perjudicial para el bebé”
  41. 8.- “Se debe evitar el alcohol solo en el primer periodo del embarazo”
  42. 9.- “La Diabetes gestacional (DMG) no es preocupante después del parto”
  43. 10.- “Hacer ejercicio durante el embarazo (si no lo has practicado antes) puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo”
  44. Conclusiones

11 mitos sobre la lactancia materna que debemos desterrar de una vez

Desterrando los mitos del parto

La lactancia materna (y la crianza en general) está rodeada de numerosos mitos y creencias. Aunque algunos de ellos se han ido transmitiendo de madres a hijas y están muy arraigados en determinadas culturas, se ha comprobado que no tienen base científica y debemos desterrarlos.

No hay dudas de que la lactancia materna tiene múltiples beneficios para la salud de la madre y el bebé, pero siguen difundiéndose creencias que no son ciertas. A continuación os dejamos 11 de los mitos más frecuentes sobre la lactancia materna que no debéis creer.

Esta es una de las pautas más arraigadas en nuestro entorno y es probable que fuese lo que les contasen a nuestras madres e incluso a nuestras abuelas.

¿os imagináis que a nosotros nos obligasen a comer siempre cada tres horas? ¿Y si tenemos hambre antes no podemos picotear un poco? ¿A lo mejor hemos desayunado menos y ahora nos apetece un almuerzo antes? ¿Y si nos hemos echado un siestón y estamos tan a gusto tienen que despertarnos para que comamos?

La leche materna se digiere rapidísimo y, especialmente los primeros días, los recién nacidos necesitan realizar tomas de pecho muy frecuentes: entre 8 y 12 tomas al día, a veces incluso más.

Si tenemos en cuenta que aún están aprendiendo a mamar, se cansan, se quedan dormidos a mitad…

y la toma puede alargarse hasta una hora al principio, ¿veis factible que mamen cada tres horas? Estas tomas tan frecuentes son fundamentales para el buen establecimiento de la lactancia materna.

Recuerda que cuanto más mame el bebé, más leche produciremos. Además, los primeros seis meses de vida la leche materna (o la de fórmula en su defecto) cubre todas sus necesidades, tanto de nutrientes como de hidratación. Así es probable que en las épocas de más calor demanden las tomas con más frecuencia: en algunas ocasiones tendrán hambre, en otras sólo sed.

Resumiendo: la lactancia materna (o la artificial) no tiene que ser cada tres horas sino a demanda: siempre que el bebé quiera.

2. Dar el pecho duele

Es frecuente escuchar que la lactancia materna duele al principio, que es normal que salgan grietas o que tenemos que hacer «callo» primero para que luego no duela. Nada de esto es cierto: la lactancia materna no debe doler.

Puede que los primeros días moleste un poco, por la hipersensibilidad del pezón o porque es una sensación nueva, distinta, pero si amamantar duele es que el enganche del bebé no es adecuado.

En un bebé que esté bien enganchado, el pezón queda pegado al paladar y bien atrás, y la lengua hace un movimiento ondulante sobre el pecho y la areola para bombear la leche; de esta manera no lesiona el pezón, que debe mantener su forma redondeada-cuadrada al acabar la toma. Si aparecen grietas o la lactancia es dolorosa, debemos consultar: es probable que nuestro bebé no esté bien enganchado.

3. Hay que comer por dos

Las madres lactantes invierten unas 700kcal en producir la leche. De éstas, 500kcal se obtienen de la leche y el resto de los depósitos generados durante el embarazo. Durante la lactancia, debemos realizar una alimentación sana y variada, pero no es necesario que comamos por dos, sino comer de acuerdo con nuestra sensación de hambre.

4. No todas las leches alimentan igual

La leche materna es el mejor alimento para todos los bebés. Salvo contadas excepciones (por desnutrición extrema o enfermedad de la madre) todas las leches tienen una composición muy similar.

Cada madre produce la mejor leche para su bebé. Además, la leche materna tiene la particularidad de cambiar su composición en función de la edad del bebé y a lo largo de una mamada.

Así, el calostro (producido durante los primeros 2-3 días de vida) tiene mayor contenido en proteínas y menos grasas y lactosa que la leche madura.

Y las madres que dan a luz a bebés prematuros producen una leche diferente a las que dan a luz a bebés a término, con un contenido mayor de proteínas y menor de lactosa, y con más inmunoglobulina A y más lactoferrina, porque es lo que necesitan sus bebés en esos momentos.

En general, la leche materna aporta unas 67kcal/100 ml (62-70kcal/100ml).

Las proteínas y los hidratos de carbono se mantienen bastante estables, siendo las grasas el componente más variable, tanto entre mujeres como a lo largo de una toma (la leche al final de la toma puede contener hasta 2-4 veces más de grasa que la leche inicial). En cualquier caso, estas cantidades de grasa, con sus variaciones, son nutricionalmente apropiadas para cualquier lactante.

5. El calostro no sirve, hay que esperar la subida de la leche

En algunas culturas se piensa que el calostro, la leche de los primeros 2-3 días, es impuro y no debe tomarlo el bebé. Y antaño era frecuente ofrecer al bebé otros productos pues se pensaba que «el calostro no era alimento suficiente».

Nada más lejos de la realidad; el calostro en muy rico en inmunoglobulinas y otras células defensivas, creando protección inmediata para el recién nacido. Es además rico en proteínas, vitaminas liposolubles y algunos minerales como sodio y zinc y contiene menos grasas y menos lactosa que la leche madura, lo que hace que resulte de fácil digestión para el recién nacido.

6. Hay alimentos que no se debes tomar si estás dando de mamar

Algunos alimentos que ingieren las madres dan más sabor a la leche materna que otros (por ejemplo, ajos o espárragos) pero no quiere decir que no puedan tomarlos; la madre lactante debe ingerir una dieta variada y sana. Igualmente, puede tomar alimentos que generen gases (ejemplo legumbres), pues el gas no pasa a través de la leche.

7. Conviene alternar los pechos cada 20 minutos

La lactancia materna es a demanda: cuando el bebé quiera y durante el tiempo que éste desee. Hasta que él no se suelte no debemos cambiar de pecho.

La primera parte de la mamada es más acuosa y más rica en hidratos de carbono y la parte final, más rica en grasa; conviene dejar que el bebé vacíe bien el pecho.

Solamente con un pecho somos capaces de amamantar (como en el caso de gemelos o cirugía mamaria).

8. Las madres con pecho pequeño tendrán poca leche

Salvo que suframos de hipoplasia mamaria, el tamaño del pecho no es indicador de la cantidad de leche que seremos capaces de producir. Cada madre tiene el mejor pecho para su bebé.

9. Durante la lactancia hay que beber mucha agua y mucha leche

Durante la lactancia debemos seguir una dieta saludable y variada. No hay que aumentar la ingesta de líquidos, debemos beber cuando tengamos sed. Aumentar en exceso la ingesta de líquidos puede, paradójicamente, disminuir la producción de leche.

Tampoco hay alimentos ni remedios naturales para aumentar la producción; no hay base científica para afirmarlo. Una lactancia frecuente y a demanda con una técnica correcta es el mejor galactogogo. También juega un papel importante la autoconfianza materna.

10. A partir del año la leche materna ya no alimenta

La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y posteriormente acompañada de otros alimentos hasta los dos años o más. La leche materna sigue siendo el alimento ideal también a partir del año. El contenido en grasa de la leche materna es mayor a partir de los 12 meses.

11. Conviene sacarle la leche para ver cuánto toma el bebé

El bebé tiene una succión mucho más potente que el sacaleches, por lo que lo que extraemos no refleja lo que toma el bebé. El mejor indicador de que un bebé está comiendo bien es la ganancia ponderal.

Los bebés suelen perder entre un 4 y un 6% de su peso y hasta un 10% los primeros días de vida. Aproximadamente a partir del quinto día y hasta los cuatro meses de edad, su peso aumenta alrededor de 150 a 200 gramos por semana.

Si el bebé hace pis varias veces al día (un pis abundante, claro y regular), es signo de que el bebé está sano, bien alimentado e hidratado.

En Bebés y más | La lactancia materna podría evitar 800 mil muertes infantiles y más de 20 mil muertes por cáncer de mama, Lactancia materna más allá de los seis meses: estos son los beneficios a corto y largo plazo para la salud del bebé y la madre

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/11-mitos-lactancia-materna-que-hay-que-desterrar-vez

Lactancia materna: beneficios y mitos a desterrar – Blog del Dr. Arjona

Desterrando los mitos del parto

La lactancia materna es sin duda el mejor alimento que se puede ofrecer al bebé durante los primeros seis meses de vida. Ayuda a mejorar las defensas y el desarrollo del niño.

La leche materna tiene innumerables ventajas tanto para la madre como para el recién nacido, pero la más importante es que favorece y estructura el vínculo emocional madre-hijo.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que la alimentación para el bebé durante los seis primeros meses de vida sea lactancia materna exclusiva; a partir de los seis meses al año se irán introduciendo alimentos distintos a la leche pero manteniendo la lactancia materna, y desde el primer al segundo año, si fuera posible, aconseja no introducir ninguna otra leche y continuar con la lactancia materna.

Alrededor de la lactancia existen muchos mitos que nada tienen que ver con la realidad y que muchas veces lo que hacen es confundir y desalentar a las mamás que quieren amamantar a sus bebés.

Mitos más frecuentes sobre la lactancia materna

  1. No tengo suficiente leche para amamantar a mi bebé. FALSO. El pecho produce la cantidad de leche en función de lo que demande el bebé, siempre y cuando el número de tomas sea adecuado y la postura del bebé al succionar la correcta.

    Al comienzo de la lactancia se recomienda dar “a demanda”, siempre que el bebé lo reclame se le debe de ofrecer el pecho hasta que tenga una lactancia bien establecida.

  2. Durante la lactancia hay que beber mucho agua, mucha leche y comer más cantidad de la habitual. FALSO.

    Durante la lactancia hay que tener una alimentación sana, variada y equilibrada. Se debe beber líquido en función de la sed que se tenga, ya que la producción de leche no depende de los líquidos que se tomen.

  3. Si se toman alimentos que producen gases se los pasaremos al bebé. FALSO.

    Ningún alimento que consuma la madre producirá ni gases ni cólicos al bebé. Los cambios en el sabor de la leche según los alimentos que coma la madre ayudan a favorecer los nuevos sabores cuando se introduzcan nuevos alimentos al bebé.

  4. Se debe dar siempre los dos pechos en cada toma y organizar un horario fijo para dar el pecho. FALSO.

    Es preferible que la lactancia sea a demanda. El pecho debe vaciarse por completo antes de ofrecer el otro pecho al bebé, ya que la leche más rica en grasa sale al final. Muchos bebés sólo necesitan un pecho en cada toma.

  5. Un pecho pequeño producirá menos leche. FALSO.

    La mama está compuesta de tejido glandular, que es donde se produce la leche, tejido graso y tejido conectivo de soporte. El tamaño de la mama depende de la cantidad de tejido graso más que de tejido glandular.

  6. Amamantar deforma el pecho. FALSO. El principal cambio del pecho se produce durante el embarazo con el aumento de peso.

    El pecho va cambiando en todas las mujeres en función de la edad, independientemente que se de el pecho o no.

  7. Los disgustos y problemas pueden afectar a cortar la lactancia. FALSO. Las situaciones de estrés pueden dificultar la salida de la leche de forma transitoria.

    En situaciones difíciles para la madre, lo que hay que hacer es poner al bebé al pecho con mas frecuencia para vaciar bien el pecho y evitar que la retención de leche disminuya la producción.

  8. El bebé quiere comer con más frecuencia ¿significa que me estoy quedando sin leche? FALSO.

    Hay momentos que el bebé demanda más, a esto se le llama “baches de lactancia” y se deben al crecimiento. En otras ocasiones el bebé hace mas tomas por la sed.

  9. Durante la lactancia no se debe practicar deporte. FALSO.

    La lactancia y el deporte son compatibles perfectamente y además recomendables ya que es beneficioso para la salud de la madre. Se deben evitar deportes de riesgo con posibilidad de sufrir traumatismos en las mamas o deportes muy intensos sino se es deportista profesional.

  10. Durante la lactancia no es posible quedarse embarazada. FALSO. En un porcentaje importante de mujeres la lactancia no inhibe la ovulación y te puedes quedar embarazada. Curiosamente la mujer es el único mamífero que se queda embarazada durante la lactancia.

Lactancia en el coronavirus

Si estoy enferma de COVID 19 o sospecho que lo estoy pasando, no puedo dar el pecho a mi hijo. FALSO , el coronavirus (SARS-Cov-2)  no se ha aislado en la leche materna, por lo tanto amantar a tu bebé es posible.

Si la madre lo desea también puede sacarse la leche ya que la leche materna no trasmite el virus.  Se han de tomar medidas de protección para evitar contagiar a tu hijo:

  • Usar mascarillas.
  • Lávate bien las manos antes de dar el pecho y siempre antes de coger al bebé.
  • Usa una bata y retírala para amamantar.
  • Si decides extraer la leche:
    • Limpia el extractor antes y después de cada uso.
    • Limpia los botes antes y después de cada uso.
    • Esteriliza todo al menos una vez al día.

La lactancia materna es una etapa de la vida especial que se debe disfrutar sin preocupaciones. Debemos tener en cuenta que para dar el pecho se necesita una buena técnica, mucha paciencia, algo de ayuda y conocimientos y apoyo por parte de las personas próximas a la madre.

En el Hospital San Juan de Dios contamos con personal sanitario especializado con formación en lactancia para poder ayudar a todas las mamás que lo necesiten para hacer que la etapa de alimentar a sus bebés sea lo más placentera y gratificante posible.

Источник: https://www.ginecologocordoba.es/blog/lactancia-materna/

Mitos sobre el parto: ¿verdad o ficción?

Desterrando los mitos del parto
Publicado a las 11:51h en Sin categoría por AtempoCare 0 Comentarios

Son muchas las cosas que llegamos a oír o leer sobre el parto, especialmente en Internet, donde es fácil perderse entre la cantidad de información disponible. Sin embargo, ¿cuántas de estas afirmaciones son verdad? ¿Hasta dónde llega el mito?

1. El primer parto suele durar varios días

¡Falso! Es cierto que los tiempos de dilatación y expulsión de las mamás primerizas son mayores que los de las que ya han dado a luz alguna vez. Sin embargo, no es habitual que el parto se alargue más allá de un día. Aunque sea tu primer embarazo, puedes estar preparada para dar la bienvenida a tu bebé varias horas después de ponerte de parto.

Aun así, sí es cierto que puedes sentir las primeras contracciones incluso un par de días antes. Es por este motivo que no debes ir al hospital hasta que tengas contracciones con una duración de más de 40 segundos y cada 4 o 5 minutos. El ginecólogo o matrona te dará estas indicaciones para que sepas en qué momento debes acudir al hospital para dar a luz.

2. Durante la luna llena se producen más partos

Es uno de los mitos más extendidos: la afirmación de que las fases de la luna influyen en la inducción del parto.

Según numerosos estudios, las mamás tienen las mismas posibilidades de dar a luz en cualquier fase de la luna.

Sólo en el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares (Madrid), los partos producidos durante días de luna llena en 2007 apenas llegaron al 4% del total.

Pero éste no es el único estudio realizado al respecto. Este mito se extiende por todo el mundo, pese a que existen numerosos estudios desmontándolo.

3. La rotura de la bolsa es señal de que el parto es inminente

Todos tenemos muy arraigado en nuestro imaginario la imagen de una mujer embarazada rompiendo aguas de repente y teniendo que salir corriendo hacia el hospital. La culpa de esto es, en parte, de películas y series de televisión. Pero ¿cuánta veracidad hay en ello?

No mucha: desde que la bolsa amniótica se rompe hasta que comienzan las contracciones del parto pueden pasar hasta 10 horas. De hecho, la bolsa puede romperse después de haber empezado las contracciones, o incluso no llegar a romperse nunca: los partos velados son muy raros, pero a veces ocurren.

4. Si tu primer parto ha sido con cesárea, el segundo también lo será

No necesariamente. Depende, principalmente, del motivo que llevó a realizar la cesárea en el primer parto.

No es lo mismo recurrir a una cesárea si el bebé se presenta en una postura complicada, algo circunstancial, que si se dan condiciones de riesgo para la mamá o el bebé, como problemas cardíacos u otras enfermedades; motivos que se podrían repetir en un segundo parto.

5. La cesárea es imprescindible si el bebé viene de nalgas

Se calcula que aproximadamente el 15% de las cesáreas se realizan porque el bebé viene de nalgas. Pero ¿es realmente imprescindible recurrir a la cesárea en estos casos?

Es cierto que son partos más complicados, pero no es un factor que imposibilite de forma tajante el parto vaginal. Muchas veces dependerá de profesional que nos atienda: no todos los médicos se atreven con un parto natural si el bebé viene de nalgas.

6. Debes acudir al hospital rasurada y haberte colocado un laxante

¡Falso! Dependiendo del hospital, algunos te informarán de que puedes realizar estos pasos de forma opcional, pero no obligatoriamente.

Según el hospital y tus circunstancias individuales, podrían rasurarte o suministrarte un laxante una vez allí, si fuera necesario.

Lo ideal es conocer cuál es el procedimiento habitual en el hospital en el que vas a dar a luz: ¡no olvides plantear todas las preguntas que tengas!

Estas son sólo algunas de las muchas afirmaciones que solemos oír sobre el momento del parto, pero como se ha visto, a veces se acercan más al mito que a la realidad

Estar bien informada te ayudará a sentirte tranquila en este momento tan importante.

Los mitos sobre el embarazo y el parto circulan desde hace décadas a través del boca-oreja y hoy en día, gracias a la llegada de internet, podemos vernos rodeadas de todo tipo de información falsa que circula libremente por las redes.

Lo mejor que podemos hacer si tenemos dudas o miedos sobre el parto es consultar con nuestro médico o profesional sanitario de confianza.

Источник: https://atempocare.com/mitos-sobre-el-parto-verdad-o-ficcion/

Mitos sobre el embarazo: ¿realidad o ficción?

Desterrando los mitos del parto

En el momento que una mujer anuncia que está embarazada se ve asediada por una marea de información y consejos (la mayoría de las veces sin haberlo pedido), muchos de ellos basados ​​en verdades a medias, desinformación y cuentos de la abuela. Entre estas curiosidades está la que dice  que la acidez durante el embarazo es porque el bebé tendrá más pelo, y el famoso mito de que la posición la barriga ofrece pistas sobre el género del bebé.

Estos juegos de adivinación, aunque divertidos, pueden crear cierto estrés innecesario a la mamá si se toman en serio. Por eso hemos decidido ayudarte a diferenciar hechos de ficción y a aclarar de una vez por todas algunos de estos mitos del embarazo más comunes:

Mito # 1: “Tienes que comer por dos” 

Todas hemos escuchado esa frase que dice “ahora tienes que comer por dos”, y aunque parezca que tiene sentido que por estar embarazada se necesita consumir suficiente comida para un adulto y un bebé, no es el caso.

Mientras tengas una dieta equilibrada, sana y consumas alrededor de 2000 calorías por día, tu bebé y tú estaréis recibiendo sustento más que suficiente.

Sin embargo, durante el segundo y tercer trimestre debes aumentar su consumo de calorías 200-300 más por día, que es alrededor de la mitad de un aguacate o 50 g de queso duro.

Mito # 2: “Deja de beber café”

Si no puedes enfrentarte a las mañanas sin una taza de café, y la idea de renunciar a ella te hace sentir muy, muy cansada, ¡no te asustes! Todavía puedes disfrutar de una taza de café mientras estás embarazada.

Aunque muchas personas piensan que consumir un poco de cafeína puede causar aborto involuntario, no es cierto. Mientras que no es aconsejable ir a lo loco con el café, una o dos tazas al día se puede.

Puedes consumir hasta 200mg de cafeína por día sin ningún riesgo para ti o tu hijo – el equivalente a dos cafés instantáneos.

Mito # 3: “Olvídate del alcohol”

Este mito tiene truco. Muchos profesionales médicos aconsejan no beber cuando se está embarazada, mientras que otros dicen que beber ligeramente y ocasionalmente no hará daño.

Aunque es poco probable que un sorbo de alcohol en una ocasión especial cause problemas graves, siempre es mejor no jugársela evitando consumir alcohol durante el embarazo ya que beber alcohol durante el embarazo puede causar trastorno del espectro de alcohol fetal (FASD) que se manifiesta en defectos de nacimiento y problemas de desarrollo. Allá cada una, pero si se puede evitar, mejor.

Mito # 4: “No comas pescado”

Buenas noticias ¡se puede comer pescado! Los mariscos pueden ser una gran fuente de proteínas, hierro, zinc y omega-3, que son importantes para el crecimiento y desarrollo de tu bebé. Sin embargo, hay ciertos tipos de que debes evitar: Grandes depredadores como el tiburón, la caballa, el pez espada y el blanquillo.

Esto se debe su alto contenido en mercurio, que puede causar daño al sistema nervioso del feto. Asegúrate de que todos los pescados que consumas se preparen cuidadosamente para prevenir cualquier bacteria y que puedas caer enferma.

¡Ya tienes suficiente con las náuseas matutinas para encima pillarte una intoxicación alimentaria!

Mito # 5: “No acaricies a los gatos”

Mucha gente cree que por quedarse embarazada hay que deshacerse del gato. ¡No es necesario! Tu gato no te enfermará, pero su arenero sí.

Las heces de los gatos pueden portar un parásito llamado toxoplasmosis, y en casos muy raros las mujeres pueden pasárselo a sus bebés no nacidos.

Si esto sucede, existe la posibilidad de que tu bebé desarrolle problemas oculares o sufra de discapacidades mentales a medida que crecen.

Para reducir al mínimo el riesgo de la infección necesitas ser muy cuidadosa al vaciar su arenero, o mejor ¡que lo haga otra persona! Si no hay nadie alrededor para echarte una mano, lo mejor es que uses guantes y mascarilla, te laves las manos y los brazos cuidadosamente y trates de cambiar la bandeja todos los días. También asegúrate de limpiar todas las superficies que el gato pueda haber tocado con regularidad, especialmente si se encuentra en un área de preparación de alimentos.

Mito # 6: “No te tiñas el pelo”

Puedes haber oído que el tinte para el pelo puede filtrarse a través de tu cuero cabelludo y dañar a tu bebé. Sin embargo, las posibilidades de que los productos químicos en el tinte se absorban a través de su piel y llegar a su bebé son muy pequeñas.

Si estás realmente preocupada por esto, todavía puedes teñirte el cabello mientras tomas precauciones adicionales, por ejemplo, no dejes que el tinte toque tu cuero cabelludo, usa guantes cuando te lo apliques o utiliza tintes naturales como la henna (evita la henna negra ya que puede causar reacciones alérgicas).

Mito # 7: “Nada de volar”

Subir a un avión mientras estás embarazada hace que te plantees mil preguntas: ¿afectará la altitud al bebé?, ¿el escáner de rayos X dañará a mi hijo?, ¿me permitirán volar?

Cuando se vuela cierta altitud aunque estás expuesta a un poco más de radiación de lo habitual pero no hay evidencia que diga que esto puede dañar a su bebé. Lo mismo ocurre con los escáneres de rayos X del aeropuerto.

Éstos apenas penetran en el cuerpo, por lo que es muy poco probable que cause cualquier tipo de exposición fetal. Y sí, se te permite volar. Las regulaciones varían de una aerolínea a otra pero generalmente las mujeres pueden volar hasta 36 semanas de embarazo.

Después de 28 semanas necesitará una carta de su médico para que puedas seguir adelante.

Mito # 8: “El sexo está fuera del menú”

¡No, no y no! ¡El sexo todavía está en el menú! Algunas personas creen que, ahem, el miembro de su pareja, molestará a su bebé…  ¡quien te diga eso necesita una lección de anatomía ahora mismo! El bebé está protegido con seguridad en tu útero por el líquido amniótico, así como los músculos en sí, por lo que un poco de acción entre las sábanas no hará daño a tu pequeño.

Los cuentos de abuelas pueden ser una manera divertida para que tus parientes y amigos se involucren en tu embarazo, pero es importante obsesionarte con ellos. Si tienes dudas, habla con tu médico porque preocuparte extra mientras estás embarazada es lo último que necesitas. Así que a desterrar los mitos, a centrarse en los hechos y a disfrutar de un embarazo maravilloso.

Por favor ten en cuenta que los consejos ofrecidos por Intimina pueden no ser apropiados para tu caso en particular. Consulta siempre con tu médico si tienes preocupaciones específicas relacionadas con tu salud.

Источник: https://www.intimina.com/es/blog/mitos-embarazo/

10 mitos nutricionales en la alimentación de la embarazada

Desterrando los mitos del parto
sh: 1: –format=html: not found

La etapa fetal y los primeros años de vida de un ser humano son períodos críticos, ya que en ellos se establecen las bases moleculares, genéticas y metabólicas que condicionan el posterior desarrollo incluso la aparición de enfermedades en la edad adulta.

Desde el punto de vista nutritivo, la dependencia materna del feto es total. Todos los nutrientes que recibe el feto le son transferidos desde la madre a través de la placenta.

Esta es la razón por la cual, la nutrición de la mujer en edad reproductiva tiene una especial importancia siendo aún más relevante durante la gestación.

En esta etapa, comer sano influye de forma positiva tanto en la salud de la madre como en la de su hijo teniendo en cuenta que es preciso atender las mayores exigencias de nutrientes que tiene el organismo materno y el feto en desarrollo.

En general, una mujer que realice una dieta equilibrada de manera habitual hará frente a la gestación en buenas condiciones, aumentando la ingesta de aquellos nutrientes que se necesitan en mayor cantidad. Si no se ha llevado una adecuada nutrición, el embarazo es un magnifico momento para cambiar viejas costumbres, desterrar mitos y adquirir hábitos nuevos y saludables.

En este artículo, revisaremos las ideas erróneas sobre la nutrición que con mayor frecuencia manifiestan las embarazadas.

Conceptos o ideas nutricionales erróneas sobre alimentación y nutrición durante el embarazo

Existen una serie de creencias e ideas alrededor de diversos aspectos nutricionales durante el embarazo que son bastante frecuentes y que no se basan en evidencias científicas demostradas1

1.-“Debo ganar 15 kilos al final del embarazo”

Dependiendo de la situación nutricional previa y el tipo de embarazo, la ganancia ponderal será mayor o menor. Por ejemplo, las gestaciones gemelares son algo distintas a las gestaciones únicas, y se asume que la ganancia de peso debe ser mayor.

Se muestran en la tabla 1 las recomendaciones generales sobre la ganancia ponderal en el embarazo en gestaciones con feto único de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO)1.

Tabla 1: Recomendaciones de la SEGO para la ganancia de peso

Fuente: Elaborado a partir de SEGO, 20172

Durante la gestación debe establecerse desde su inicio la recomendación de seguir una dieta equilibrada con una ingesta adecuada de nutrientes. Esta forma adecuada de alimentarse viene dada por la cantidad y tipo de nutrientes (hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales) que componen su dieta.

En una dieta saludable las proteínas deben aportar del 10 al 35% de la energía, las grasas del 20 al 35% y los hidratos de carbono del 45 al 65%. La dieta debe ser variada conteniendo alimentos de los diferentes grupos.

No debe excluirse ningún alimento, haciendo especial hincapié en el consumo habitual de frutas, verduras, lácteos, carnes (que no sea cruda ni curada) y pescados preferentemente blancos, eliminando de la dieta las cuatro especies de pescados azules con alto contenido en mercurio (pez espada, atún rojo, tiburón, lucio), y prestar atención a la limitación del consumo de grasas y azúcares libres (que por normal general son aquellos que se añaden a los alimentos).

El peso será controlado de manera frecuente para detectar desviaciones y poder actuar sobre ellas.

A la luz del reciente brote de listeriosis en nuestro país, resulta imprescindible educar a las embarazadas y su entorno sobre las medidas higiénicas y preventivas del consumo de alimentos como puede verse en la imagen 1.

Imagen 1: Recomendaciones para el tratamiento de los alimentos y evitar posibles infecciones alimentarias.
Fuente: FDA (https://www.fda.gov/media/76431/download)

2.- “Se debe comer por dos”

En el embarazo se produce un aumento de las necesidades energéticas y de determinados nutrientes. Pero esto no significa una multiplicación “por dos” de todos los alimentos que consuma la embarazada.

Debe prestarse atención a la calidad y variedad de los alimentos, más que a la cantidad.

Es el momento de incluir en la dieta, si es que no se hacía así, el consumo de determinados alimentos, como lácteos, legumbres, verduras, pescado (blanco preferentemente o azul de pequeño tamaño), frutos secos etc, que cubran las necesidades incrementadas de nutrientes2. El objetivo del control de la dieta de la embarazada es doble: conseguir un adecuado incremento ponderal materno y cubrir las necesidades maternas y fetales.

Los requerimientos de algunos nutrientes, especialmente vitaminas, minerales y algunos ácidos grasos (como los omega-3) son difícilmente alcanzables solo con la dieta por lo que puede ser precisa la suplementación de algunos de ellos.

3.- “Presentar sobrepeso y obesidad no afecta al bebé”

Está demostrado que las mujeres que presentan sobrepeso y obesidad previo a la gestación tienen un riesgo aumentado de complicaciones durante la misma como trastornos del metabolismo de los carbohidratos, trastornos hipertensivos, así como una mayor necesidad de instrumentación obstétrica, parto por cesárea, macrosomía fetal y acidosis fetal3. De ahí la importancia de los cuidados prenatales con adecuación de peso en aquellas mujeres que prevén quedarse embarazadas y el cuidadoso control de éste durante la gestación.

4.- “No comer determinados alimentos (antojos) dejará una marca en la piel del bebé”

Durante el embarazo pueden presentarse algunos cambios en la apetencia o rechazo de algunos alimentos, por su olor, consistencia o sabor y en algunos casos pueden ser tomados por “antojos”, siendo los más frecuentes las apetencias por los alimentos grasos (22 %), seguido de alimentos salados (11 %) y ricos en almidón (5 %)4. La tradición indica que, si no se da respuesta al antojo, el hijo nacerá con marcas en la piel adoptando la forma del alimento que ha sido deseado. No hay ninguna base científica que respalde este tipo de afirmaciones.

5.- “Las mujeres embarazadas no deben tomar cafeína”

Un café expreso, de aproximadamente 30 ml contiene entre 40 y 75 mg de cafeína, en función de la variedad de café utilizado y de la cantidad de café.

La evidencia respalda que el consumo moderado (menor a 300 mg) no produciría efectos adversos ni problemas en el desarrollo en el feto.

Sin embargo, el consumo excesivo (8 o más tazas de café diarias) se asocia a un mayor riesgo de muerte fetal5.

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) indica, que la ingesta no superior a 200 mg/día proveniente de todas las fuentes (incluidos los suplementos dietéticos) no da lugar a problemas en el feto6.

6.- “Las plantas medicinales son completamente seguras e inofensivas durante el embarazo porque son naturales”

Existe una tendencia cada vez más establecida a considerar que todo lo “natural” se asocia con lo “ideal y beneficioso” para nuestro organismo. La abundante publicidad que muestra plantas milagrosas que curan síntomas favorece la automedicación y el consumo abusivo7.

Esto resulta especialmente preocupante en la embarazada ya que puede ocasionar un efecto adverso no deseado, pudiendo tener efecto teratogénico, embriotóxico o estimulador uterino produciendo aborto o parto pretérmino8. Es preciso, por tanto, que la embarazada o la mujer que esté planeando un embarazo no consuma ningún producto o planta medicinal sin que sea prescrito o al menos conocido por su médico.

7.- “Consumir comidas picantes es perjudicial para el bebé”

No se ha demostrado que el consumo de alimentos picantes afecte negativamente al embarazo y desarrollo fetal aunque si podría relacionarse con algunos síntomas digestivos en la madre como náuseas, reflujo y acidez9.

En la actualidad se están estudiando los mecanismos sobre la adquisición de los hábitos y gustos en la alimentación de los hijos, en función de los de la madre.

Se ha puesto de manifiesto que los alimentos que consuma la madre en el periodo de embarazo y la lactancia serán parte del patrón alimentario del bebé en la introducción de la alimentación complementaria, por lo que existiría una directa relación del gusto del bebé con la ingesta de la madre10.

8.- “Se debe evitar el alcohol solo en el primer periodo del embarazo”

Existe suficiente información para asegurar que el consumo de alcohol en el embarazo tiene un efecto negativo sobre el mismo, siendo causa de aborto, anomalías fetales, prematuridad, muerte fetal y alteraciones en el recién nacido como alteraciones neurológicas, siendo ésta la primera causa de retardo mental prevenible11.

El Síndrome de Alcoholismo Fetal (SAF), es un defecto congénito permanente que integra defectos físicos, mentales y de comportamiento en el recién nacido causado por el consumo de alcohol durante el embarazo12.

Conocer esta situación lo antes posible posibilita adoptar medidas para paliar el síndrome, pero la realidad es que la madre suele ocultar esta situación, a lo que se suma un peor seguimiento de los controles de la gestación por faltas de asistencia a los mismos.

Aunque existen estudios que indican que la ingesta moderada o ligera de alcohol no se asocia con efectos adversos neonatales13 las recomendaciones adoptadas por la Sociedades Científicas indican evitar el consumo de cualquier tipo de bebida alcohólica durante el embarazo.

9.- “La Diabetes gestacional (DMG) no es preocupante después del parto”

Durante el embarazo, y debido en parte a la producción de hormonas por la placenta, puede ponerse de manifiesto una intolerancia a los carbohidratos y por ello, se realiza a todas las embarazadas sin factores de riesgo el cribado de esta situación alrededor de la semana 28. Existen factores de riesgo que predisponen a la gestante de padecer DMG, como la obesidad, la edad materna por encima de los 35 años o antecedentes desfavorables en otras gestaciones14.

En aquellas mujeres en las que se detecta este problema, se instauran medidas nutricionales, de ejercicio o farmacológicas para controlar los niveles glucémicos y así, reducir el riesgo de complicaciones como son macrosomía, parto prematuro o alteraciones en el parto.

Finalizada la gestación, más del 50 % de las mujeres con DMG tiene probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 dentro de 5 a 10 años15 por lo que es preciso además de hacer los controles pertinentes, insistir en la adopción de unos hábitos saludables tanto en el control nutricional, como en la práctica de ejercicio. Lo ideal es adquirir y mantener una dieta variada y equilibrada de tipo mediterráneo y realizar ejercicio regular.

10.- “Hacer ejercicio durante el embarazo (si no lo has practicado antes) puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo”

Durante el embarazo se suele evitar hacer ejercicio por miedo a sufrir alguna complicación. Es importante diferenciar aquellos embarazos de curso normal de los que tienen alguna patología y por tanto precisen recomendaciones específicas en cuanto a la actividad física e incluso laboral.

En las gestaciones normales, el beneficio del ejercicio ha sido claramente demostrado tanto en la esfera física como psicológica y social.

Lo adecuado sería realizar ejercicio moderado y regular durante todo el embarazo de tipo combinado aeróbico, de flexibilidad y fuerza, con la ejecución de al menos 5 ejercicios en donde se integren los grupos musculares en cada sesión16.

La intensidad del ejercicio debe ser adecuada a las condiciones de la madre. Si nunca se ha practicado ejercicio físico antes, debe comenzase poco a poco progresando en intensidad.

Deben evitarse movimientos bruscos, posiciones incómodas y cuidar el equilibrio para evitar caídas.

Puede recomendarse ejercicio de tipo recreativo como natación o caminata, comenzando con un ejercicio continuo durante 15 minutos 3 veces a la semana, aumentando ligeramente la sesión a 30 minutos.

Las mujeres que realizan ejercicio habitualmente pueden mantener su rutina evitando la competición, el cansancio o agotamiento, los deportes de contacto y aquellos con alto riesgo de caídas.

Conclusiones

Estos 10 mitos citados forman parte de las creencias erróneas más comunes construidas alrededor de la nutrición de la embarazada.

Demuestran la necesidad de educar a la mujer en edad reproductiva, brindándole información contrastada científicamente sobre los beneficios de realizar una alimentación saludable, variada y equilibrada y un estilo de vida activo tanto para su salud como para la de sus hijos.

Источник: https://blog.institutopulevanutricion.es/2020/09/03/10-mitos-nutricionales-en-la-alimentacion-de-la-embarazada/?utm_source=post&utm_medium=facebook&utm_content=articulo&utm_campaign=IPN

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: