Dieta de verano para embarazadas

Dieta de verano para embarazadas

Dieta de verano para embarazadas

Para asegurar el correcto desarrollo y crecimiento del feto y la salud de la madre, la alimentación es fundamental. La dieta debe aportar al organismo las cantidades mínimas necesarias de proteínas, vitaminas, minerales, grasas, etc.

Durante la gestación, a no ser que el médico indique lo contrario, se deben consumir unas 2.000 calorías diarias: 1.

100 procedentes de glúcidos, 600 de grasas y 300 de proteínas, divididas en seis tomas a lo largo del día. Este plan de alimentación no se debe modificar aunque el calor disminuya tu apetito.

Sin embargo, puedes cambiar los alimentos de los que provienen estas calorías, adecuándolos a la climatología.

Y, a partir de la semana 20, puedes aumentar en otras 300 calorías la ingesta diaria para asegurar el correcto crecimiento del feto. 

Consejos para una correcta alimentación en el verano

Olvídate de los caldos y los guisos contundentes como las lentejas guisadas o el cocido. Para tomar legumbres, existen muchas recetas más fresquitas, como ensalada de lentejas o alubias disfrazadas. Se toman frías, son fáciles de hacer y aportan los mismos nutrientes.

– La fruta será tu gran aliado estos meses. Aprovéchate de la gran variedad de fruta de temporada (melocotón, albaricoque, nísperos, melón, sandía…) para comerla siempre que puedas. La fruta aporta una gran cantidad de minerales, vitaminas e hidrata. Asimismo, se puede comer entera, en zumos o helados.

– Las verduras y las ensaladas también son un gran plato para el verano. Se pueden hacer ensaladas con todo tipo de ingredientes, consiguiendo así una dieta variada: arroz, pasta, hortalizas, pollo…

Reduce las cantidades de sal, a no ser que retengas líquidos, pero no la elimines del todo ya que contiene yodo, muy beneficioso para el desarrollo del feto.

No ingieras grandes cantidades de comida. Es mejor comer 6 veces al día menos cantidad que llenarte en la comida, ya que las comidas abundantes obligan al organismo a trabajar más y durante más tiempo, lo que aumenta tu temperatura corporal.

– El estreñimiento es muy habitual durante el embarazo, y más aún en verano. Asegúrate de incluir en tu dieta alimentos con mucha fibra como cereales integrales, verduras de hojas verdes, legumbres, etc.

– El aumento del volumen de sangre durante la gestación, unido al calor de esta época, hará que sudes más y pierdas líquidos con la transpiración.

Para evitar que tu cuerpo pierda mucha cantidad de líquido, bebe al menos dos litros de agua al día. Evita las bebidas azucaras o ricas en azúcar y apúntate a la moda de los zumos naturales, la leche o las bebidas isotónicas.

También hay alimentos que hidratan a la vez que nutren, como el gazpacho, las cremas frías de verduras, el salmorejo, las frutas, etc.

– Es posible también que no te entre un buen filete de ternera. Para asegurar la ingesta necesaria de proteínas, elige alimentos que las contengan en grandes cantidades como los huevos, el pescado, el jamón cocido…

– Si no tienes mucho apetito, haz 5 o 6 tomas al día y opta por los platos únicos. En vez de un primero y un segundo, elige un solo plato pero más completo: verduras con huevo, pasta con carne, legumbres, etc.

– Otra opción para abrir el apetito es hacer ejercicio. Puedes dar un paseo antes de comer, así ejercitarás tu cuerpo a la vez que “haces hambre”.

– El aceite de oliva también es muy sano y proteico. Aliña tus ensaladas con un chorrito de aceite de oliva. Los frutos secos también son ricos en grasas y apropiados en el embarazo.

Hábitos nutricionales

Las vacaciones, los viajes y los cambios nos hacen modificar nuestra rutina, lo que aumenta las posibilidades de padecer ciertos malestares gastrointestinales (diarrea, estreñimiento, acidez, cortes de digestión…). Para evitar que esto ocurra, debes seguir una serie de recomendaciones aunque estés de vacaciones:

– Cuidado con la higiene en los restaurantes. Asegúrate de que las frutas y verduras que comas en ellos están bien lavadas y evita salsas con huevo, mariscos, etc.

– Intenta respetar un horario para las comidas. Aunque en las vacaciones es normal ser más flexible con los horarios, no es bueno que pasen más de tres horas entre una comida y otra. Si sabes que va a pasar mucho tiempo hasta la siguiente comida, llévate algo de fruta, un zumo o unas galletas.

– Cuidado con los cortes de digestión, no son un mito de nuestras abuelas. Mientras se produce la digestión, el estómago está trabajando y se acumula mayor cantidad de sangre en la zona.

Entrar bruscamente en el agua, sobre todo si está muy fría, puede cortar este trabajo y provocarnos mareos, vómitos, pérdida de conocimiento… Para evitarlo, deja que pasen al menos dos horas antes de meterte al agua.

– Si no estás segura de la procedencia del agua potable del grifo, compra agua mineral embotellada.

La cantidad de leche para un bebé de 2 meses debe ser definida por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.

Pérdida de conocimiento

Definición:

La pérdida del conocimiento es un estado en el cual una persona es incapaz de responder a otras personas y actividades.

Tratamiento:

Llamarlo por su nombre y agitarlo con suavidad. Si tiene menos de 1 año, hacerle cosquillas en las plantas de los pies. Si no recupera el conocimiento después de 10 segundos, comprobar su respiración y, si fuera necesario, hacerle el boca a boca. Acudir a urgencias.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/alimentacion-embarazo/dieta-de-verano-para-embarazadas-4803

Dieta de verano para embarazadas

Llevar una dieta saludable y equilibrada es una preocupación que se intensifica durante el embarazo, ya que, en esta etapa, comer sano influye de forma positiva tanto en la salud de la madre como en la del bebé. Por eso, tus menús para embarazadas deben estar bien estructurados.

Así que, si te encuentras embarazada, aquí te proponemos diferentes menús para que puedas llevar una correcta alimentación. ¡Estos son tus menús para embarazadas!

Ideas de menús para embarazadas

Cada fase del embarazo requiere unas necesidades nutricionales concretas, tanto de energía como de micronutrientes. También tiene gran relevancia el control del peso a lo largo del embarazo, donde un incremento del peso correcto debe estar entre 10 y 12 kilos.

Si sigues unas pautas saludables de alimentación y buenos hábitos, no tendrás problema en el desarrollo de tu embarazo. Por eso, has de basar tu alimentación en cereales integrales, fruta, verdura y pescado, principalmente. En cambio, dietas altas en azúcares y grasas promueven la diabetes, el síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares.

En el primer trimestre de gestación, no es preciso consumir calorías adicionales, pero sí vigilar el orden de tomas y de nutrientes para asegurar y prevenir complicaciones.

Sin embargo, a partir del segundo trimestre es cuando se aconseja un incremento de entre 300 y 500 kilocalorías, que deberá proceder, principalmente, de hidratos de carbono de absorción lenta como legumbres, pasta, arroz o patata.

Ya en el tercer trimestre se mantiene esta subida de calorías, pero asegurando alimentos con alto contenido en proteínas, porque son necesarios para el desarrollo estructural del feto.

Los objetivos de llevar una dieta equilibrada durante el embarazo son los siguientes:

  • Cubrir las necesidades nutricionales de la mujer embarazada.
  • Preparar el organismo de la madre para el parto.
  • Satisfacer las exigencias nutritivas del bebé.
  • Asegurar la reserva energética en forma de grasa para la lactancia.

Recomendaciones para los menús para embarazadas

Veamos algunas recomendaciones importantes antes de preparar el menú:

  • Ver de qué alimentos disponemos para confeccionar el menú.
  • Hacer una planificación semanal incluyendo los alimentos recomendados en el embarazo (lácteos, frutas, verduras, cereales integrales, pescado azul pequeño, frutos secos). Además, puedes incluir especias y semillas para sazonar tus platos.
  • Hacer la compra sin salirnos de la lista confeccionada y dedicar algo de tiempo a la semana para cocinar varios platos, lo que nos facilitará luego la organización.
  • La bebida de elección será siempre agua.
  • Las medias mañanas y las meriendas son intercambiables entre sí.
  • Utilizar aceite de oliva para cocinar y condimentar las ensaladas.
  • Las técnicas de cocinado preferibles son: vapor, plancha, papillote, horno, guisos.
  • Evita el consumo de alcohol, tabaco, bebidas azucaradas, embutidos, carnes, pescados y lácteos crudos, y productos utraprocesados.
  1. Lunes: smoothie de plátano y tostada integral con aguacate.
  2. Martes: yogur natural con kiwi y manzana con avena y frutos secos.
  3. Miércoles: descafeinado con leche y tostada integral con aceite y pavo.
  4. Jueves: tortitas de huevo y avena con cacao puro y ciruelas.
  5. Viernes: batido de mango y chía con copos de maíz.
  6. Sábado: zumo de naranja natural y tostada integral con queso fresco y tomate.
  7. Domingo: leche con cacao puro y macedonia de frutas con semillas de sésamo.

Puedes elegir entre:

  • Batido de frutas con frutos secos o cereales integrales.
  • Yogur con fruta con frutos secos o cereales integrales.
  • Fruta y tostadas integrales con aceite, tomate, queso, aguacate, pavo, pollo… Lo que más te apetezca.
  1. Lunes: arroz integral con verduras y merluza al horno con eneldo.
  2. Martes: gazpacho y espinacas con garbanzos.
  3. Miércoles: ensalada de canónigos y maíz, y bacalao con tomate.
  4. Jueves: pisto con patatas y huevo a la plancha.
  5. Viernes: brócoli al vapor y pollo en salsa de almendras.
  6. Sábado: ensalada de judías pintas con sardinas.
  7. Domingo: ensalada de quinoa y salmón al papillote con salsa de yogur.
  1. Lunes: aliño de patatas, tomate, pepino y huevo.
  2. Martes:  sepia a la plancha con espárragos verdes.
  3. Miércoles:  crema de verduras y tortilla de patatas.
  4. Jueves: ensalada de pasta integral con pavo.
  5. Viernes: ensalada de espinacas y frutos secos, y huevos rellenos.
  6. Sábado: revuelto de setas, calabacín y pimiento.
  7. Domingo: hummus de remolacha con crudités de verduras y queso fresco.

¡Prueba a hacer este menú semanal y verás cómo te encantará!

Te podría interesar…cuidados durante el embarazoEmbarazomenús para embarazadas

  • MédicaDiet. (2015). Guía de alimentación para embarazadas.
  • Lowensohn, R. I., Stadler, D. D., & Naze, C. (2016). Current Concepts of Maternal Nutrition. Obstetrical & gynecological survey71(7), 413–426.
  • Knight, M., & Foster, C. (2017). Diet and exercise in pregnancy.

Источник: https://eresmama.com/menus-embarazadas/

Alimentación para Embarazadas durante el Verano

Dieta de verano para embarazadas

En estos meses en los que el verano se comienza a sentir, es necesario tomar ciertas medidas para evitar que el calor nos afecte tanto.

Una buena dieta puede ser una excelente alternativa para vencer las altas temperaturas.

En este artículo te contamos algunas cosas que creemos te pueden ayudar a afrontar estos meses con una actitud positiva y llena de energías.

Los beneficios de una buena alimentación

Una alimentación variada y equilibrada te dará la energía y los nutrientes necesarios para un embarazo sano. También es uno de los mayores regalos que puedes hacerle a tu bebé, al brindarle una base firme para su salud y bienestar futuro.

Posiblemente no existe otro momento en la vida más adecuado y en el que te sientas más motivada para adoptar hábitos alimentarios sanos; y es que tienes muy buenas razones para hacerlo. Una dieta variada y nutritiva proporciona el mejor punto de partida a tu bebé, y te beneficia al mismo tiempo.

No existe ningún misterio en comer bien; sencillamente necesitas una dieta que sea equilibrada en los diferentes grupos de alimentos y que contengan las suficientes sustancias nutritivas.

Analiza lo que comes cada día utilizando el gráfico de grupos de comidas y es probable que descubras que tu dieta actual es ya bastante sana y que no tengas que hacer muchos cambios en ella. Fíjate, por ejemplo, si tomas suficientes alimentos que contengan hierro o comes demasiados alimentos azucarados, y toma decisiones para mejorar tu rutina alimentaria.

Mitos respecto a la alimentación vegetariana en el embarazo

La comida es para disfrutarla y esto no cambia ni siquiera durante el embarazo. Si llevas una alimentación ética, sin embargo, te sentirás doblemente feliz.

Hay un mito que dice que toda mujer embarazada debe mantener una alimentación omnívora.

¡Es mentira! No es verdad que la única opción de disfrutar de una buena comida es saltándote las normas, ya sean impuestas por tu médico o por tu ideología.

Por tanto, si eres vegetariana, no tienes que dejar tu dieta para comenzar a ingerir alimentos que “teóricamente” son imprescindibles durante el embarazo. Existen mil formas de reemplazar estos alimentos.

Una dieta nutritiva para ti y tu bebé no significa tampoco que tengas que pasarte el día cocinando; puedes cocinar una buena cantidad y congelar una parte para ir consumiéndola cuando lo desees.

Experimenta con métodos de cocina sana y rápida: fríe con poco aceite, removiendo constantemente, asa a la parrilla y cuece al vapor.

De todas formas, si sufres de náuseas, puedes pedirle a tu pareja o a alguien de confianza que cocine y te traiga la comida una vez preparada.

Evita los cambios drásticos. Recuerda que el embarazo no es un buen momento para hacer cambios radicales.

Por lo que, pasar a comer carne de golpe cuando solo te alimentabas de verdura, no es sano para el organismo (le cuesta mucho habituarse a los cambios).

Lo que debes hacer es continuar con tu dieta, adaptando tus hábitos actuales a mejorar tu nutrición y no a cambiarla rotundamente. De este modo, te asegurarás que tu bebé reciba la mejor nutrición posible.

Seguramente habrás escuchado hablar sobre la vitamina B12. Ésta se encuentra principalmente en productos de origen animal.

De todas formas, podrás adquirirla con el consumo de alimentos fermentados como el tempeh, extractos de levadura, leche de soja y aquellos productos que vengan enriquecidos con Vitamina B12.

De todas formas, también existen suplementos para adquirirla.

Cabe mencionar que hoy en día gran parte de esta vitamina es de procedencia artificial: en el caso de los vegetarianos estrictos, deben tomar este suplemento. Y en el de los omnívoros, los animales de donde procede su vitamina la han adquirido mediante vacunas y suplementos alimentarios. Por lo que si debes tomar suplemento, no te preocupes.

Por otro lado, recuerda acompañar tus hábitos alimentarios con un plan de ejercicios cotidianos que te ayuden a mantenerte en forma. Ten presente que si estás en la última etapa del embarazo, debes hacer movimientos especiales, focalizados en fortalecer los músculos de la zona pélvica.

Consejos para algunas dietas particulares:

  • Si eres intolerante a la lactosa: puedes reemplazar el calcio que estos productos te ofrecen consumiendo otros, por ejemplo pasta tahini, semillas de sésamo, frutos secos y leche de soja enriquecida en calcio.
  • Si no toleras el gluten: deberás ingerir los hidratos de carbono con productos sin gluten, como pan sin gluten, arroz y maíz.
  • Si eres diabética o si contraes esta dolencia durante el embarazo: alrededor de la mitad de tu ingesta deberá componerse de hidratos de carbono, como la pasta, el arroz integral y los cereales integrales.

 Para tu alegría, queremos contarte que muchos especialistas aseguran que es mucho más sano una alimentación vegetariana que una omnívora para el desarrollo de un feto. ¡Enhorabuena!

Planificar las comidas semanales

Planear tus comidas por adelantado puede ahorrarte tiempo y esfuerzos. Te recomendamos que realices una planificación, de acuerdo a los alimentos que ingerirás a lo largo de una semana. De este modo, no solo podrás estar prevenida acerca de lo que debes comprar, sino y sobre todo, tendrás la seguridad de que te alimentas adecuadamente.

Si trabajas y no tienes a mano muchas opciones para almorzar de forma sana, llévate el almuerzo de casa. La cena será, probablemente, tu comida principal, así que procura cocinar entonces tus recetas sanas favoritas, incluyendo muchos productos frescos.

Trata de equilibrar tus comidas. Por ejemplo, después de un plato principal fuerte, toma un postre ligero o bien opta por un plato principal ligero, seguido de un postre rico en proteínas, como un postre de soja por ejemplo.

Una buena organización acompañada de una alimentación sana te ayudará a mantenerte en el peso aconsejado para tu estado y te asegurará un mayor bienestar durante estos meses.

Alimentos prohibidos 

En el embarazo también existe una lista de alimentos que debes evitar. Algunos de ellos son:

  • Quesos: es conveniente que evites sobre todo los que no están pasteurizados, el queso feta, los quesos de vetas azules y los madurados por hongos.
  • Ciertas leches: evita las de cabra y oveja y sus derivados
  • Patés: todos los que sean frescos
  • Platos precocinados: sobre todo aquéllos que entrañan algún riesgo de caducidad durante el proceso de calentado.
  • Huevos crudos: incluso si se encuentran en postres, mayonesa.
  • Pescado crudo: incluyendo el sushi y mariscos y moluscos crudos

¿Embarazada en pleno verano?

Es posible que un embarazo en pleno julio-agosto pueda entrañar muchos más riesgos que uno en otra estación; las violentas subidas de temperatura podrían afectarnos, y también al bebé. Pero con el recaudo de una buena dieta en la que no falten nutrientes, pueden mermarse muchísimos los riesgos del calor.

A través de una alimentación adecuada en este período en el que a veces creemos que ya no podremos continuar, nos aseguramos una mayor vitalidad y podemos, además, eliminar o aliviar las molestias propias de este estado.

Para llevar una buena dieta lo fundamental es hacerla en base a los productos frescos, de temporada, porque contendrán una calidad nutricional superior a los que han sido conservados en frigorífico. Además de ofrecernos los nutrientes más necesarios para esta época del año.

En verano los productos más recomendados son frutas (nectarina, melón, sandía, ciruelas, melocotones), verduras (aguacate, calabacín, pepinos zanahorias) y cereales que nos brinden de la fibra necesaria para tener siempre la energía que necesitamos.

Es más recomendable ingerir alimentos fríos para que no afecten nuestra temperatura negativamente y que, en cambio, nos ayuden a refrescarnos. Entre las comidas más recomendables tenemos ensaladas, sandwiches, bocadillos o platos que con su temperatura no eleven la de nuestro cuerpo.

También debemos buscar la forma de evitar la deshidratación, y consumir más líquido que antes. Hay diversas formas, además de beber agua durante las comidas, para hacerlo; como tomar batidos, gelatinas, frutas secas, vegetales frescos.

No debes olvidarte de la importancia de que tu dieta sea balanceada. Por tanto, intenta consumir alimentos frescos que contengan variadas proporciones de vitaminas y minerales y fuertes en antioxidantes (éstos te ayudarán a enfrentar el sol). Aprovecha para ingerir leches pasteurizadas.

Cabe resaltar que las leches vegetales suelen ser más recomendadas, ya que con ellas no existe el riesgo de afectar al bebé con los contaminantes bacterianos.

Recuerda la importancia del calcio en tu alimentación, fíjate que hay muchas leches vegetales que vienen enriquecidas y que pueden ser una verdadera fuente de equilibrio para tu cuerpo.

En lo que respecta a los hidratos de carbono, puedes optar por panes y cereales integrales que te ayudarán a prevenir el estreñimiento y te proporcionarán una importante fuente de fibra.

Si combinas estos consejos con el mimo que necesitas en cada momento, sin olvidarte de cuidar aquellos aspectos que hacen a tu belleza integral, seguramente tendrás un embarazo feliz y un parto saludable.

Источник: http://www.mibebestore.com/blog/alimentacion-para-embarazadas-durante-verano/

Alimentos recomendados para un embarazo saludable en verano

Dieta de verano para embarazadas

Cuando llega el calor nos apetecen unos alimentos más que otros. Por este motivo, es importante conocer cuáles son los alimentos recomendados para un embarazo saludable en verano. Te presentamos una serie de platos para completar tus comidas y tus cenas cuando estás embarazada, esperando el nacimiento de tu bebé.

Dirima || Shutterstock

Dieta de verano para embarazadas

Hay varios aspectos relacionados con tu dieta de embarazada que debes vigilar mucho en esta época, en la que se come fuera de casa y se viaja mucho más que en el resto del año.

Saber cuáles son los alimentos seguros para consumir en verano si estás embarazada es la única manera de prevenir problemas intestinales, molestias de estómago, así como infecciones e intoxicaciones alimentarias.

El apetito cambia durante la época estival. Por este motivo, es importante seguir estos consejos y aplicarlos en tu dieta de verano para embarazadas:

  1. Distribuye la comida en 5 tomas al día: así, evitarás sentirte llena rápidamente y la sensación de pesadez. Te ayudará a hacer mejor las digestiones. Come más veces, pero menos cantidad.
  2. Opta por los platos únicos: en lugar de comer el primer y el segundo plato por separado, es mejor que optes por los platos únicos más completos.
  3. Prueba diferentes y variados alimentos: con el embarazo se transforma el sentido del olfato y cambian los gustos culinarios por la acción de las hormonas. Prueba otros alimentos para estimular el apetito.
  4. Bebe líquidos fuera de las principales comidas: consume al menos dos litros de agua, a fin de evitar la deshidratación.

El cuidado de la alimentación en el embarazo es fundamental para el desarrollo del bebé, así como para la salud de la madre.

  • Las frutas, las verduras y los lácteos son los alimentos recomendados para un embarazo saludable en verano que más te pueden ayudar a sentirte hidratada y fuerte en los días de más calor. Descubre algunas de las frutas más recomendadas en el embarazo y añádelas a tu dieta.
  • Las frutas, además de ser muy refrescantes, son ricas en vitamina C y A, te aportan ácido fólico y potasio. Las verduras, por su parte, son ricas en fibras, vitaminas y minerales.
  • Por último, los lácteos, te aportan calcio, vitamina B2, vitamina D y proteínas. Descubre los alimentos que contienen más vitamina B2 para añadirlos en tu dieta del embarazo.

Te dejamos un listado completo de alimentos recomendados en el embarazo para que completes tu menú de embarazada.

Ejemplo de comida para embarazadas

Te presentamos algunos menús para embarazadas con los alimentos recomendados para un embarazo saludable en verano. Comidas sanas y ligeras que te aportarán la energía y protección que necesitas:

  • Gazpacho: es un tipo de sopa o crema hecha con vegetales beneficiosos como el tomate que te ayudarán a aliviar las altas temperaturas y los sofocos. Otra opción de esta clase es el salmorejo. Una de las recetas para embarazadas que más triunfan en verano es el gazpacho de sandía y frambuesa.
  • Crema de pepino con yogur: el pepino es un alimento que ayuda a combatir el calor, así como a mantener el cuerpo bien hidratado. El pepino además, ayuda a prevenir la tensión alta en el embarazo, mejora las defensas, contribuye al crecimiento de la piel del vientre, así como ayuda a terminar con los molestos dolores de cabeza. El yogur por su parte te aportará calcio, agua y además, vitamina A y D.
  • Ensalada griega: contiene verduras, aceite de oliva, aceitunas negras, albahaca fresca, orégano y limón. Un combinado perfecto de vitaminas y nutrientes.

Jiratthitikaln Maurice || Shutterstock

Ejemplo de cena para embarazadas

Opta por la fruta y los platos ligeros para poder dormir bien.

  • Macedonia de melón y sandía: estas son frutas que mantienen la hidratación, siendo perfectas para refrescar y depurar el cuerpo. También aportan ácido fólico y combaten el estreñimiento. La sandía además, es muy buena para la hinchazón de pies y manos.
  • Ensalada de tomate y aguacate: el tomate es una de las verduras más aconsejables para las embarazadas. Fortalece los huesos gracias a su vitamina C y ayuda a proteger el organismo de daños celulares. Por su parte, el aguacate aporta vitaminas y mantiene los niveles óptimos de ácido fólico.
  • Crema de calabacín: este vegetal ayuda a la digestión de las embarazadas, así como reduce el riesgo de estreñimiento. Aporta diversas vitaminas y el ácido fólico tan necesario para las mamás gestantes.

Con todos estos consejos ya puedes organizar tus meses de calor mediante recetas que contengan los alimentos recomendados para un embarazo saludable en verano.

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Licenciada en Periodismo y Comunicación, llevo más de 3 años trabajando y redactando sobre temas de maternidad. Me considero una persona organizada, creativa, perfeccionista y amiga de las palabras, por lo que escribir es mi pasión y el mundo de la maternidad y la comunicación mi devoción.

Источник: https://elembarazo.net/alimentos-recomendados-para-un-embarazo-saludable-en-verano.html

¿Qué puedo comer embarazada, de viaje y con calor?

Dieta de verano para embarazadas

Verano, calor, vacaciones, viajes, momentos de ocio… y además, ¡estás embarazada! Quizá notes que no te apetece comer mucho; te ha tocado el embarazo en plena canícula y muy probablemente tu dieta se vea alterada por varios factores:

  • El propio calor nos invita a tomar unos alimentos frente a otros. La inapetencia hace que incluso se den pérdidas de peso en gestantes. 
  • Otro factor es que probablemente tengas algún viaje o unas vacaciones pensadas en las cuales la dieta que sigues habitualmente se va a ver alterada. Es más frecuente comer en restaurantes, hoteles, buffet... Se hace más difícil superar las tentaciones y son más frecuentes las transgresiones dietéticas.
  • El calor puede empeorar las características de algunos alimentos y hacerlos peligrosos. En verano aparecen las intoxicaciones por alimentos con más frecuencia.

Por todo esto vamos a darte unas pequeñas recomendaciones para sobrellevar al calor lo mejor posible gracias a la dieta y la hidratación:

Come sano 5 o 6 veces al día

Una embarazada debe mantener una dieta equilibrada aunque esté de vacaciones. Toma como ejemplo adecuado nuestra dieta mediterránea. Además, en verano hay que estar ojo avizor frente a la deshidratación: una embarazada es más susceptible de padecerla.

Se recomienda comer varias veces al día: de media unas 5 o 6 veces y en pequeñas cantidades. De este modo favoreceremos la hidratación, disminuiremos la sensación de plenitud, las digestiones pesadas, incluso los vómitos.

Además, estas pequeñas ingestas disminuyen la posibilidad de desarrollar una hipoglucemia o bajada de azúcar.

Toma alimentos frescos y nutritivos

La dieta mediterránea tiene múltiples recetas muy apetecibles en periodo de calor.

Además de alimentarnos pueden servir para refrescarnos: salmorejo, gazpacho, ajoblanco, sopas frías de tomate, las ensaladas, gran variedad de frutas, verduras y legumbres que pueden servirse frías.

Todo ello se puede acompañar con un aperitivo de frutos secos. A esto hay que añadir la posibilidad de tomar ensaladas de pasta. Los yogures o batidos naturales pueden emplearse como refresco entre horas, y además su dulzura nos permite que sustituyan a otros productos realizados con azúcar refinado o procesados.

Agua, infusiones y bebidas no azucaradas

Es muy importante para ti mantener una hidratación adecuada durante todo el día. Debemos de llevar siempre una botella de agua fresca. Alternativas al agua: infusiones recomendadas en el embarazo o bebidas no azucaradas.

Las bebidas gaseosas no serían recomendables por poder empeorar los síntomas digestivos como el ardor, los gases, la sensación de plenitud, etc. No debemos olvidar que si la embarazada viaja algún lugar en el cual no tenga seguridad de que el agua que está ingiriendo sea potable, debe extremar las precauciones al respecto.

Por lo tanto se recomienda en esos casos tomar agua embotellada.

Sin estreñimiento gracias a la dieta

El estreñimiento es un síntoma que aparece muy habitualmente en el embarazo, sobre todo los últimos meses, y puede empeorar en la época de verano debido a una peor hidratación. Por ello, aumentar la fibra en la dieta con esas pautas que vimos antes: tomando frutas y verduras siendo más conscientes de la importancia de la hidratación en esta época del año.

Higiene de los alimentos, esencial

En el caso de las ensaladas, productos frescos como las frutas son seguros siempre para una embarazada si han sido correctamente preparados. En los casos en los cuales no exista cocción, lo recomendable es lavar bien los productos.

Simplemente con un buen lavado nos aseguramos de estar comiendo un producto saludable y no peligroso. En los restaurantes y hoteles puedes verificar, preguntando a los camareros, que el lavado de productos que se encuentran en los platos es correcto.

En el caso de las frutas, si no estamos seguros del lavado al que han sido sometidos, el pelarlas permite eliminar riesgos de contagio.

Ojo con las intoxicaciones alimentarias

Durante el verano son más comunes las intoxicaciones alimentarias.

Esto se debe a la contaminación de algunos alimentos por bacterias, virus y protozoos que crecen de forma fácil con altas temperaturas.

En la mayoría de los casos ocurre por una incorrecta refrigeración o mantenimiento del producto y en contra de lo que cree la gente son mucho más frecuentes las intoxicaciones en el hogar que en restaurantes  y hoteles.

Los alimentos que más frecuentemente pueden producir este tipo de intoxicaciones son la carne picada cruda, el huevo, la nata, las frutas y las verduras, y los pescados.

Por ello, es importante refrigerarlos adecuadamente, evitando las horas de exposición al calor, cocinarlos adecuadamente y el tiempo suficiente y limpiarlos a conciencia.

Además, las sobremesas prolongadas pueden poner en riesgo que alimentos que aún estén en la mesa pasen mucho rato a temperaturas elevadas, y que si se van a ingerir en una segunda ocasión, se hayan transformado en sustancias  peligrosas.

Date un “pequeño homenaje”

No podemos olvidarnos de que una embarazada que siga todos estos consejos y mantenga una dieta adecuada, puede también premiarse o permitirse tomar algún dulce, helado, o refresco. Ha de ser siempre de forma esporádica, sin abusar. Estos productos nos permiten también soportar las altas temperaturas y disfrutar de este periodo de descanso en familia.

Источник: https://www.natalben.com/el-embarazo-y-tus-dudas/embarazada-verano-comer-alimentacion-vacaciones

Peso en el embarazo: dieta para no engordar

Dieta de verano para embarazadas

Son muchos los estudios que demuestran que el aumento de peso en el embarazo puede repercutir en la salud del pequeño. Aumentar demasiado poco de peso en el embarazo puede ser la causa del bajo peso al nacer, con una menor resistencia del pequeño a trastornos y enfermedades en el primer año de vida.

Por el contrario, un incremento exagerado de peso en el embarazo no sólo comporta un mayor esfuerzo al llevar el embarazo, sino que también puede desencadenar el riesgo de sufrir enfermedades, como la preeclampsia o la diabetes gestacional, que pueden comportar problemas para el bebé y dificultades y riesgos añadidos durante el parto.

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Cómo controlar el aumento de peso en el embarazo

No existe una tabla válida para todas, pero, en general, el aumento del peso en el embarazo se produce gradualmente, aunque menos en el primer trimestre y más progresivo en el segundo y el tercer trimestre.

Para orientarse, se puede decir que, para una mujer de peso normal, a las 14 semanas, el aumento de peso en el embarazo es de un kilo y medio, aproximadamente. A partir de entonces, el aumento se desarrolla a un ritmo de 300-400 gramos a la semana.

 No obstante, el ritmo del aumento de peso en el embarazo puede variar mucho de una mujer a otra, sin que esto comporte ningún problema.

No es preciso pesarse cada día; basta con hacerlo cada dos semanas, o incluso cada mes, sin olvidar que siempre hay que pesarse en la misma báscula, por la mañana, en ayunas y después de hacer pipí.

1. Un buen desayuno

– Por extraño que pueda parecer, el primer consejo para controlar el peso en el embarazo más fácilmente no es una prohibición, sino una invitación a comer más. ¿Cuándo? ¡En el desayuno! La primera comida de la mañana, aunque no sea la más abundante, es, sin duda, la más importante para poner en marcha la jornada alimentaria de forma equilibrada. 

–  ¿Cuál es el desayuno ideal para la futura mamá? A ser posible, una buena taza de leche o un yogur, una ración normal de cereales (40 gramos) o de otras fuentes de carbohidratos (pan, tostadas, galletas…), una ración de fruta de temporada, dos o tres semillas (nueces; almendras; avellanas…) y un zumo o un gran vaso de agua.

2. Comer seis veces al día

La sensación de hambre y saciedad está regulada por un centro específico que obedece a los distintos estímulos químicos y nerviosos. Lo ideal es lograr mantener siempre un equilibrio adecuado entre las dos sensaciones, evitando ataques de hambre o comidas demasiado copiosas.

Está comprobado que, a igualdad de calorías ingeridas, engorda menos quien logra distribuir su consumo de forma regular durante el día, con respecto a quien lo concentra en comidas fuertes al mediodía y por la noche.

Por lo tanto, para la futura mamá, el día no se debe dividir en cinco, sino en seis comidas ligeras (desayuno, tentempié de media mañana, comida, merienda, cena y tentempié final).

(Te interesa: Cenas para embarazadas)

3. Elegir alimentos de baja densidad calórica

Por lo que respecta a la elección de los alimentos, si se requiere frenar el aumento de peso en el embarazo, es importante apostar por los de baja densidad calórica, los que, por su composición, aportan pocas calorías, aunque se coman en grandes cantidades. Dos ejemplos claros: el chocolate es un alimento de alta densidad calórica, porque basta un trocito de sólo 10 gramos (prácticamente, una onza) para consumir 50 calorías. Al contrario, el hinojo tiene una densidad calórica muy baja: para aportar las 50 calorías del trocito de chocolate, hay que comer más de medio kilo de este alimento. Los alimentos de menor densidad calórica son las verduras y las frutas (por otra parte, ricas en factores vitamínicos y protectores), mientras que las grasas son verdaderas «bombas calóricas».

4. Fibra para reducir el índice glucémico

Para no aumentar demasiado de peso en el embarazo, es muy importante evitar que el contenido de glucosa en la sangre, la denominada glucemia, suba rápidamente después de las comidas.

Para hacerlo, uno de los métodos más eficaces es comprobar que en el plato siempre esté presente una abundante cantidad de fibra, capaz de ralentizar la absorción de los hidratos de carbono.

Comer cereales, pan y pasta integrales es, sin duda, una buena costumbre, pero también es bueno habituarse a empezar las comidas con un buen plato de verduras crudas. Además de bajar la glicemia, generan una gran saciedad.

5. Beber mucha agua

Durante el embarazo, mantener un equilibrio hídrico adecuado es más importante que nunca, teniendo en cuenta que la necesidad de líquidos aumenta mucho.  ¿La mejor bebida? ¡El agua! Es la más natural y no tiene calorías.

6. Masticar lentamente

Comiendo, se activan una serie de mecanismos que emplean un cierto tiempo en saciarnos. Si somos demasiado voraces y comemos muy deprisa, el estómago se llena más de lo debido, sin haber dado el tiempo suficiente al organismo para notar esta sensación. Al contrario, comer lentamente y masticar con cuidado no sólo nos sacia antes, sino que también favorece la digestión.

7. Comer poco, pero de todo

Un error que hay que evitar es eliminar, presas del pánico, categorías completas de alimentos que se considera que “engordan”.

Si bien es bueno dar preferencia a un consumo abundante de alimentos de baja densidad calórica, la principal fuente de energía de la dieta deben seguir siendo los hidratos de carbono: pasta, pan y cereales son alimentos fundamentales.

Tampoco se deben eliminar las grasas por completo. Asimismo, la grasa del pescado es beneficiosa: 300 gramos a la semana es la cantidad ideal para la futura mamá.

8. Cuidado con las formas de cocción

El valor calórico de un mismo alimento varía mucho en función de cómo se cocina. Así, si 150 gramos de carne a la plancha aportan unas 140 calorías, la misma carne, empanada y frita, aporta hasta 300 calorías.

En general, para controlar el peso en el embarazo, deben reducirse todas las formas de cocinado que comportan la adición de ingredientes y salsas de base grasa.

Para la mamá, son perfectas las cocciones al horno, al microondas, a la plancha, el hervido, la cocción al vapor y el salteado, pero con muy poco aceite y en una sartén antiadherente.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/embarazo/alimentacion-embarazadas/mantener-linea-embarazada

Embarazo y niños
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