El embarazo no siempre es mágico (no te sientas mal por sentirte así)

10 cosas sobre el embarazo que te sorprenderán

El embarazo no siempre es mágico (no te sientas mal por sentirte así)

Hay información sobre el embarazo en todas partes. Cuando acudas a tu primera consulta prenatal, tu doctor probablemente te abastecerá con cantidades de folletos que cubren todo tipo de examenes necesarios y aspectos tipicos de cada trimestre.

Pero aunque tengas esta información, el embarazo puede traer consigo 10 sorpresas: 

1. El instinto de preparación del nido

Muchas mujeres experimentan un instinto de preparar el ambiente que les rodea para la llegada del bebé, es un fuerte deseo de preparar el hogar limpiando y decorando. O quizás puede que te quieras dedicar a proyectos a los que no habías podido dedicarte hasta la fecha, como organizar tu garaje o tus armarios.

Según se aproxima tu fecha de dar a luz, puede que quieras dedicarte a limpiar alacenas o paredes- ¡tareas que nunca imaginarías que harías en el noveno mes de tu embarazo! Este deseo de preparar tu hogar puede ser útil porque te dará más tiempo para recuperarte y cuidar a tu bebé en cuanto nazca. Pero ten cuidado y no te excedas organizando.

2. Incapacidad para concentrarte

En el primer trimestre, la fatiga y las nauseas durante la mañana pueden hacer que las mujeres se sientan cansadas y mentalmente confusas. Incluso una mujer embarazada que descanse lo suficiente puede experimentar cierta incapacidad para concentrarse y períodos de no recordar detalles.

La preocupación por el bebé es parcialmente una de las causas, como lo son también los cambios hormonales. Todo – incluyendo el trabajo, las cuentas, las citas con el doctor – pueden parecer menos importantes que el bebé y el nacimiento a punto de ocurrir. Tú puedes combatir tus olvidos haciendo pequeñas listas para que puedas recordar ciertas fechas y citas.

3. Cambios de humor

El síndrome pre-menstrual y el embarazo se parecen en muchas maneras. Tus pechos crece y se vuelve más sensible, tus hormonas fluctúan, y puede que tengas cambios de humor.

Si tu sufres del síndrome premenstrual, puede que tengas tendencia a tener cambios de humor más severos durante el embarazo. Estos cambios pueden hacerte sentir feliz durante un minuto y al siguiente, con ganas de llorar.

Puede que un día estés enfadada irracionalmente con tu pareja y al día siguiente uno de tus colegas te irrite inexplicablemente.

Los cambios de humor son muy comunes durante el embarazo, aunque tienden a ocurrir más comúnmente durante el primer trimestre y hacia el final del tercer trimestre.

Muchas mujeres embarazadas experimentan depresión durante el embarazo. Si tu tienes síntomas tales como problemas del sueño, cambios en los hábitos alimenticios (pérdida completa del apetito o incapacidad de parar de comer), y cambios de humor exagerados durante mas de dos semanas, debes hablar con tu médico.

4. Talla del sujetador

Un incremento en la talla del pecho es uno de los primeros signos de embarazo. El pecho generalmente se hincha y aumenta de tamaño durante el primer trimestre del embarazo debido al incremento en el nivel de las hormonas estrógeno y progesterona. Ese tipo de crecimiento durante el primer trimestre no es necesariamente el único- ¡Tu busto continuará creciendo durante todo tu embarazo!

Además del tamaño de tu busto, tu talla de sujetador puede que se vea afectada por tu caja torácica. Cuando estás embarazada, la capacidad de tus pulmones incrementa para que puedas almacenar oxígeno adicional para ti y para tu bebe, lo que puede resultar en tener una talla de sujetador más grande. Puede que necesites reemplazar tu sujetador varias veces durante el curso de tu embarazo.

5. Piel

¿Te dicen tus amigos que tienes un resplandor de embarazada? Este es uno de los tantos cambios que tu piel experimentará durante el embarazo debido a cambios hormonales normales y el estiramiento de tu piel para que puedas tener el cuerpo del bebe dentro de ti.

Las mujeres embarazadas experimentan un incremento en el volúmen de la sangre para permitir que una cantidad adicional de sangre llegue al útero para satisfacer las necesidades metabólicas del feto.

También se produce un abastecimiento mayor de sangre a los órganos de tu cuerpo, especialmente los riñones.

La mayor cantidad de sangre trae consigo más sangre a los vasos sanguíneos incrementando la secrecione de grasas por las glándulas sebaceas.

Algunas mujeres desarrollan manchas de color marrón o amarillento llamados cloasma o «la mascara de la embarazadas» en sus rostros.

Y algunas también desarrollaran una línea oscura justamente en el medio de la parte inferior del abdomen, conocida como la línea negra, al igual que hiper-pigmentación (oscurecimiento de la piel) de los pezones, de los genitales externos, y la región anal.

Estos cambios son producidos por las hormonas del embarazo, las causantes de que el cuerpo produzca más pigmentación.

El cuerpo puede que no produzca este exceso de pigmentación de manera uniforme, por ello, incluso las partes de la piel más oscuras tendrán manchas de tonos distintos. Desgraciadamente, el cloasma no puede prevenirse, pero aplicarse protector solar y evitar la exposición a los rayos UV puede disminuir su efecto.

El acné es común durante el embarazo porque las glándulas sebáceas de la piel incrementan su producción de aceite. Y los nuevos granitos que experimentarás puede que no sean los únicos desarrollos nuevos en tu cuerpo – las pecas o los lunares que tenías antes de tu embarazo puede que se vuelvan más grandes y oscuros.

Incluso la areola, el área alrededor del pezón, se vuelve más oscura. Exceptuando este oscurecimiento, el cual es generalmente permanente, probablemente estos cambios desaparecerán después de que des a luz. Muchas mujeres también experimentan erupciones de calor, ocasionadas por la humedad y el sudor durante el embarazo.

En general, el embarazo puede ser un período donde la mujer también experimenta ciertos picores. El estiramiento de la piel del abdomen puede que cause que la piel pique y tenga presencia de escamas debidas a la piel seca. Tu doctor puede recomendarte cremas para calmar la piel seca o con picor.

6. El cabello y las uñas

Muchas mujeres experimentan cambios en la textura y en el crecimiento de su cabello durante el embarazo. Las hormonas que tu cuerpo segrega ocasionarán que tu pelo crezca mas rápido y se caiga menos.

Pero estos cambios en la naturaleza de tu cabello no suelen ser permanentes; la mayoría de las mujeres pierden una cantidad significativa de cabello en el período después del parto o cuando cesan de dar el pecho al bebé.

Algunas mujeres experimentan crecimiento de vello en lugares del cuerpo donde no debe haberlo, como en el rostro, en el abdomen o alrededor de los pezones. Otras experimentan cambios en su cabello que lo hacen más grasoso o más seco. Algunas mujeres incluso se dan cuenta de que su cabello cambia de color.

Las uñas, como el cabello, pueden cambiar significativamente durante el embarazo. Las hormonas adicionales pueden hacer que crezcan más rápido y se vuelvan más fuertes.

Algunas mujeres, se dan cuenta de que sus uñas tienden a debilitarse y a romperse durante el embarazo. Al igual que los cambios en el cabello, los cambios en las uñas no son permanentes.

Si tus uñas se rompen y se separan mas fácilmente durante tu embarazo, mantenlas cortas, evita los químicos en los esmaltes para uñas y el uso de acetona.

7. Número de calzado

Incluso cuando tu ropa no te sirva, siempre podrás ponerte tus zapatos ¿Verdad? Quizás si – pero quizás no.

Debido al exceso de líquido en el cuerpo de las mujeres embarazadas, muchas mujeres experimentan hinchazón en los tobillos e incluso tendrán que empezar a usar una talla de calzado mayor.

Usar zapatos con el talon abierto de una talla más grande puede que sea mas cómodo para muchas mujeres embarazadas, especialmente en los meses de verano.

8. Movilidad de las articulaciones

Durante el embarazo, tu cuerpo produce una hormona llamada relaxina, la cual se cree que ayuda a preparar al área del pubis y a la matriz para el nacimiento del bebé.

La relaxina relaja los ligamentos de tu cuerpo haciéndote menos estable y más propensa a lesionarte. Por ello, es fácil estirarse de más o lesionarse algún músculo, especialmente en las articulaciones de tu pelvis, en la parte baja de tu espalda y en las rodillas.

Cuando hagas ejercicio o levantes objetos, hazlo lentamente y evita movimientos bruscos.

9. Venas varicosas, hemorroides, y estreñimiento

Las venas varicosas, las cuales usualmente aparecen en las piernas y en el área de los genitales, ocurren cuando la sangre se almacena en las venas que han incrementado su tamaño por causa de las hormonas del embarazo. Las venas varicosas suelen desaparecer después del embarazo, pero tu puedes reducirlas de la siguiente manera:

  • Evitando estar de pie o sentada durante largos períodos de tiempo
  • Vistiendo ropa suelta, evitando piezas ajustadas
  • Poniéndote medias
  • Elevando tus pies cuando te sientes

Las hemorroides – las venas varicosas en el recto – también ocurren frecuentemente durante el embarazo. Debido a que el volúmen de tu sangre ha incrementado y tu útero ejerce presión sobre tu pelvis, las venas en el área del recto aumentan de tamaño semejando a grupos de racimos de uvas.

Las hemorroides pueden ser extremamente dolorosas y puede que sangren, piquen o pinchen, especialmente durante o después de hacer tus necesidades.

Unidas al estreñimiento, otro infortunio del embarazo, las hemorroides pueden ocasionar que ir al baño a hacer tus necesidades sea algo desagradable.

El estreñimiento es común durante el embarazo porque las hormonas del embarazo disminuyen la velocidad mediante la cual los alimentos atraviesan el tracto gastrointestinal.

Durante la etapa final del embarazo, puede que tu útero ejerza presión contra tu intestino grueso, dificultando que las heces puedan ser eliminadas.

El estreñimiento puede contribuir al desarrollo de hemorroides porque el hacer fuerza cuando haces tus necesidades puede ampliar de tamaño las venas del recto.

La mejor manera de combatir el estreñimiento y las hemorroides es prevenirlas.

Comer una dieta rica en fibra, bebiendo abundantes líquidos diariamente y haciendo ejercicio de forma regular puede ayudar a que puedas ir al baño con normalidad.

Los ablandadores de heces (no confundir con los laxantes, no recomendados) también pueden ayudarte. Si tienes hemorroides, visita a tu doctor para que te recomiende una crema o ungüento para reducir su tamaño.

10. Lo que saldrá de tu cuerpo

Ya has sobrevivido los altibajos emocionales y las hemorroides, y piensas que se terminaron las sorpresas. Pues adivina otra vez- el día que des a luz te llevaras las sorpresas más grandes de las que hayas visto hasta ahora.

Solamente una de cada 10 madres rompe aguas antes de que comiencen las contracciones del nacimiento. Algunas mujeres nunca lo experimentan – un doctor puede que tenga que romper el saco amniótico (si la matriz ya está dilatada) cuando la mujer embarazada llega al hospital.

¿Cuánta cantidad de agua puedes esperar perder? Para un bebe que ha completado el ciclo completo, normalmente de 2.1 a 5.9 tazas (500 a 1400 mililitros) de liquido amniótico.

Algunas mujeres puede que sientan una urgencia de querer orinar que se traduce en un chorro de líquido cuando rompen aguas.

Otras madres sólo tienen una sensación de cosquilleo recorriendo sus piernas porque la cabeza del bebe actúa como protector para impedir que todo el liquido salga del cuerpo.

En cualquier caso, el líquido amniótico tiene generalmente un olor dulce y un color pálido casi incoloro. Tu cuerpo reemplaza el líquido cada tres horas, así que no te sorprendas si continúas eliminando líquido, aproximadamente una taza cada hora, hasta el momento del nacimiento.

Otro tipo de cosas inesperadas puede que salgan de tu cuerpo durante el parto, en adición a tu bebé, sangre y líquido amniótico. Algunas mujeres experimentan nausea y vómitos. Otras tienen diarrea antes o durante el parto, y la flatulencia (gas) también es bastante común. Durante la fase del parto en la que tienes que pujar puede que pierdas el control de tu vejiga o de tu vientre.

Un plan durante el nacimiento puede ser especialmente útil para comunicar tus deseos al equipo médico que te atenderá sobre cómo lidiar con estos y otras situaciones que se presentan durante el parto y el nacimiento.

Hay muchas sorpresas guardadas para ti una vez que quedas embarazada – pero ninguna es más dulce que la forma como te sentirás ¡cuando tengas a tu recién nacido en tus brazos!

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: junio de 2018

Источник: https://m.kidshealth.org/RadyChildrens/es/parents/pregnancy-esp.html

Semana 13 de embarazo: final del primer trimestre

El embarazo no siempre es mágico (no te sientas mal por sentirte así)

Con la décimotercera semana de embarazo, se inicia el cuarto mes de gestación y termina el primer trimestre. Esto significa que el bebé ha conseguido superar su primera etapa de desarrollo con éxito y ahora el riesgo de aborto es menor.

La mujer ya habrá pasado también por su primer control del embarazo y habrá podido ver a su futuro hijo en una ecografía. Además, su vientre habrá aumentado notablemente en el último mes y, con 13 semanas, el embarazo ya será notable a la vista.

¿Cómo está el feto?

Los órganos y estructuras principales del feto ya se han formado en la semana 13 de embarazo y, a partir de este momento, se desarrollarán y aumentaran de tamaño con gran rapidez.

El rostro del feto se parece más al de un bebé, aunque su cabeza sigue siendo grande: sus ojos ya están más juntos, su frente está elevada y abultada, las orejas también se han desplazado hacia delante, etc.

Otros cambios que pueden apreciarse en el crecimiento fetal con 13 semanas son los siguientes:

  • Desarrollo del cerebro: los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho comienzan a conectarse y las fibras motoras que controlan los movimientos maduran.
  • Sistema hematológico: los glóbulos rojos encargados de transportar el oxígeno se forman en el hígado.
  • Los genitales externos ya pueden distinguirse.
  • Las asas intestinales se sitúan dentro de la cavidad abdominal, cuya pared está ya cerrada, y el cordón umbilical pasa a través del ombligo ya formado.
  • Todos los huesos de la mano y las huellas digitales de sus dedos ya se han formado.

Desarrollo embrionario en la semana 13

Además de todo esto, el feto se encuentra muy activo dentro del saco amniótico, ya que se mueve con libertad flotando en el líquido amniótico.

El cambio más importante en la mujer con trece semanas de embarazo es el aumento de peso y el ensanchamiento del cuerpo. El vientre puede verse más abultado y, a partir de ahora, la mujer tendrá que comprarse ropa más holgada que no le apriete.

Otros síntomas y cambios en el cuerpo de la mujer con 13 semanas de gestación son los siguientes:

  • Los pechos aumentan de volumen, las aureolas también se hacen más grandes y se oscurecen.
  • Molestias y punzadas en la pelvis a causa del crecimiento del útero. Pueden haber tirones de los ligamientos encargados de unir el útero a la pared abdominal.
  • Retención de líquidos, lo cual provoca hinchamiento de pies y tobillos.
  • Molestias intestinales, ardor, acidez, gases y estreñimiento.
  • Aparición de estrias.
  • Dificultad para respirar, taponamiento de la nariz y sangrado de encías por el aumento del volumen sanguíneo.

Pechos hinchados en el embarazo

El cansancio y las náuseas de las primeras semanas de embarazo desaparecen en este cuarto mes. La mujer se siente con más energía y es ahora cuando realmente empieza a disfrutar de la gestación.

Recomendaciones

Las mujeres embarazadas deben cuidarse en todo momento para que el bebé pueda crecer sano y fuerte. Además, un estilo de vida saludable también las ayudará a sentirse mejor y reducir los síntomas molestos.

En cuanto a la alimentación, hay que tener en cuenta que las necesidades calóricas en el segundo trimestre de gestación oscilan entre las 2.100 y 2.500 calorías diarias, en función de la actividad física de cada una, que deberán ingerirse con una dieta sana y equilibrada. También es importante incluir mucha fibra en la dieta para reducir el estreñimiento.

Para combatir la retención de líquidos, la mujer tendrá que mantenerse activa, salir a pasear, reducir la sal en las comidas, no usar tacones altos ni pantalones muy ajustados, entre otras recomendaciones.

En general, es muy importante practicar algún deporte o hacer ejercicio físico de intensidad moderada durante el embarazo, ya que esto ayudará a fortalecer la musculatura para poder soportar el peso extra.

Por otra parte, puesto que las mujeres embarazadas son más propensas a sufrir caries, sería conveniente hacer una visita al dentista.

Vacuna contra la gripe

A partir de la semana 13 de embarazo, la mujer ya puede vacunarse contra el virus de la gripe si es el periodo de vacunación (octubre y noviembre).

Antes de este tiempo de gestación, no es posible aplicar dicha vacuna porque el feto se encuentra en su periodo máximo de desarrollo y formación de los órganos.

En general, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) aconseja a las embarazadas ponerse la vacuna contra la gripe en el segundo y tercer trimestre de gestación.

Preguntas de los usuarios

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Sí. Aunque lo más habitual es hacerse la ecografía en la semana 12 o antes para la prueba del triple screening, también podría hacerse en la semana 13 de embarazo.

¿Cuántos meses son 13 semanas de gestación?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

La semana 13 corresponde a la primera semana del cuarto mes de gestación. Igualmente, también se corresponde con la última semana del primer trimestre de embarazo.

Puedes leer más sobre esto aquí: Cuatro meses de embarazo.

¿Qué síntomas tiene la madre en la semana 13 de embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Lo más habitual con 13 semanas de embarazo es haber ganado algo de peso, al mismo tiempo que el cuerpo cambia de forma y se pierde la silueta de la pelvis. También es probable que aumenten las molestias ocasionadas por el estiramiento del útero, la acidez o la angustia.

Otro posible síntoma es la ralentización intestinal. Los músculos lisos, aquellos que no presentan movimiento voluntario, se vuelven más lentos con el embarazo. Por ello, el tránsito intestinal es más lento y se necesita más tiempo para digerir la comida.

¿Qué son las estrías?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Las estrías son líneas que aparecen en determinadas partes del cuerpo como consecuencia de un estiramiento brusco de la piel, que rompe las fibras de colágeno y elastina. Se suelen localizar en abdomen, caderas, pechos, muslos o glúteos.

La piel seca y una mala alimentación favorecen su aparición, así como un exceso hormonal. Algunos estudios también indican que tienen un componente hereditario.

Durante el embarazo, es conveniente hidratar bien la piel, beber mucha agua y cuidar la alimentación para evitar la aparición de estrías. También puede ayudar un ejercicio físico moderado y masajes en las zonas afectadas.

Para más información sobre esto, puedes seguir leyendo aquí: Estrías en el embarazo.

Lectura recomendada

La próxima semana será la número 14 de gestación. Poco a poco el feto va teniendo más forma humana. Puedes seguir leyendo sobre el crecimiento fetal en el siguiente artículo: La semana 14 de embarazo.

Si quieres obtener más información sobre cómo debe ser la dieta durante todo el embarazo, te recomendamos entrar en el siguiente post: Dieta durante el embarazo.

Источник: https://www.reproduccionasistida.org/13-semanas-de-embarazo/

Lo que toda mujer embarazada debería saber…

El embarazo no siempre es mágico (no te sientas mal por sentirte así)

Cada embarazo me ha traído una serie de aprendizajes muy intensos.

Cuando ya me siento bastante segura respecto a la parte más fisiológica del embarazo, parto, lactancia y puerperio (en mi primer embarazo leí y me formé mucho en ese sentido), ahora sigo profundizando en una preparación más consciente que me lleva a descubrir  y profundizar en mi esfera emocional y espiritual. 

Como mujer embarazada estoy tomando conciencia de cosas que desconocía, que nadie me había dicho abiertamente, y que están llevándome por una gestación mucho más conectada, conmigo misma y con mi bebé.

Sé que muchas mujeres desconocen esto y por eso precisamente quiero hablar de ello y compartirlo. Y si estás leyendo este artículo es porque de alguna manera la vida te lo está trayendo, para que recibas esta información y la escuches, luego ya depende de ti misma lo que hagas con ella, pero la información te habrá llegado.

La gestación consciente

Fíjate en las palabras de algunos expertos, investigadores, filósofos, terapeutas… Todos desde ámbitos muy distintos llegan a la misma conclusión:

  • El investigador español Eduard Punset nos dice: “Si me insisten en que les diga cuál es el descubrimiento social más trascendental de estos dos últimos siglos, no tendré más remedio que responder: el impacto insospechado en su vida de adulto de lo acontecido al bebé desde el vientre de la madre.”
  • La doctora francesa Claude Imbert expresa: “El vientre de la madre constituye para todos una escena en la que se va a desarrollar durante nueve meses una secuencia fundamental, un primer acto esencial, una vida antes de ver la luz… Armonía o tragedia, sinfonía o disonancia… el resto de la existencia dependerá de ellas”.
  • El psiquiatra americano Thomas Verny (famoso autor del libro “La vida secreta del niño antes de nacer”):“El futuro bebé es un ser que siente, recuerda y es consciente; lo que le sucede -lo que nos sucede a todos en los nueve meses transcurridos entre la concepción y el nacimiento- moldea su personalidad, sus motivaciones y sus ambiciones”.
  • El neurólogo holandés Dick Swab: “Gran parte de lo que somos está establecido desde el vientre materno”.
  • El pedagogo alemán Arno Stern: “Los acontecimientos de nuestra vida prenatal son de una enorme importancia. Imaginaos que su memoria no se haya perdido, sino que haya sido inscrita, no junto con vuestros recuerdos, sino en un depósito aparte: La Memória Orgánica. La memoria orgánica incluye también etapas posteriores al desarrollo de la persona, posteriores al feto programadas genéticamente….”.
  • El filósofo francés de origen búlgaro Omraam Mikhaël Aïvanhov: “La mayoría de las madres desconocen la influencia de sus estados internos sobre el niño que esperan; piensan que cuando nazca empezarán a ocuparse de él, le darán educadores, profesores, etc… ¡No, cuando el niño nace, ya es demasiado tarde, ya está determinado!”
  • La psicoterapeuta brasileña Evania Reichert dice:“La paz en el mundo comienza en el vientre de la madre”.

Son citas que dan para pensar ¿verdad? Y que nos pueden plantear varias preguntas…

Vayamos por partes…

La vida intrauterina del bebé

La ciencia ha demostrado sobradamente que el feto es capaz de reconocer los sonidos, los olores y la luz.

 Pero los últimos estudios están yendo un paso más lejos, se está comprobando que el bebé no solo percibe los sonidos de las palabras, sino del contenido no verbal más profundo, los pensamientos y las emociones de la madre, del padre o del entorno.

El bebé registra en una memoria orgánica las reacciones emocionales internas, y estas permanecerán como unas “huellas” inscritas en su cuerpo, en las secreciones hormonales y en su funcionamiento inmunitario.

Es como si en función de las experiencias vividas en el vientre de la madre el bebé “decidiera” su vida futura, programando el adulto que será más adelante, llevándole hacia el amor o la soledad, el éxito o el fracaso, la salud o la enfermedad.

Por eso cada vez más expertos hablan de que es antes de nacer cuando el futuro de la persona se gesta.

Un libro que ha sido muy revelador para mí  y que te habla en profundidad sobre esto es el de la doctora Claude Imbert “El futuro se decide antes de nacer” (gracias Mónica de Crea-T por dármelo a conocer).

Sabiendo esto, ¿qué debemos hacer las mujeres embarazadas?

El verdadero trabajo de la mujer embarazada

El filósofo Omraam Mikhaël Aïvanhov en sus múltiples conferencias por allá en los años 60 proponía al gobierno que creara espacios muy cuidados para las mujeres embarazadas.

Estaba convencido de que si las mujeres gestantes podían pasar todo el tiempo rodeadas de belleza, de poesía, leyendo, paseando y escuchando música, acudiendo a encuentros donde aprender cómo vivir durante la gestación: lo que deben comer, pero sobre todo, cómo trabajar con sus pensamientos y sus sentimientos sobre el niño que va a nacer, entonces en esas condiciones de paz, de belleza y de armonía, traerían al mundo hijos luminosos, libres, destinados a hacer el bien y a trabajar a favor de la humanidad.

Omraam afirmaba que durante los nueve meses de la gestación, la madre no solamente trabaja en la formación del cuerpo físico del niño; sin saberlo, trabaja sobre las condiciones favorables o desfavorables para el desarrollo de lo que ese bebé será el día de mañana.

Por eso decía que las madres poseemos la llave de las fuerzas de la vida, y es necesario que tomemos conciencia de estos poderes, que sepamos que de nosotras depende el futuro del género humano.

A partir de ahí proponía que para influir favorablemente durante la gestación sobre el hijo que va a nacer, el verdadero trabajo de la mujer embarazada es algo que hoy en día los expertos antes mencionados siguen defendiendo;  la madre debe vigilar sus pensamientos, sus sentimientos, la vida que lleva, y comunicarse con el bebé.

La comunicación con el bebé

El bebé necesita que nos comuniquemos con él desde el principio de la gestación, pues constituye una persona en construcción desde su concepción y necesita sentir la energía de amor y deseo de su madre, de su padre para evolucionar, así como conocer nuestros acontecimientos, nuestras alegrías,… en definitiva los acontecimientos a los que nos enfrentamos en nuestra vida. Y esto podemos hacérselo llegar si lo tenemos en cuenta, comunicándonos con él.

Las formas más universales de comunicarnos con el bebé son el pensamiento, la voz, los sonidos, el movimiento y el tacto.  

La fuerza de tus pensamientos

Ya lo dice Louise Hay, pero nuestros pensamientos, lo que creemos de nosotros mismos y de la vida, llega a ser nuestra verdad. Imagínate para un bebé que está dentro de ti y “escucha” todo el tiempo lo que piensas. Además de sentir todas las descargas hormonales y fisiológicas que acompañan esos pensamientos y tus estados emocionales.

De ahí la importancia que cuidemos mucho los pensamientos que tenemos respecto al embarazo, al bebé, y a nuestra vida actual y futura.

Sé bien que no siempre es fácil controlar el torrente de pensamientos negativos y/o disruptivos que pueden aparecer en nuestra mente (miedos, preocupaciones, angustias…), pero mediante afirmaciones positivas podemos parar de alguna manera esa dinámica y llenarnos de pensamientos sanadores y positivos.

Para ello, te animo a que escribas y memorices tus propias afirmaciones positivas para ti y tu bebé y las repitas mentalmente (o verbalmente) todos los días, incluso varias veces al día.

Puedes empezar agradeciendo a la vida, a tu hijo/a por haberte escogido, anímate a confiar en tu sabiduría femenina, en tu intuición, déjate fluir por la energía de la vida, inunda con tu amor a tu hijo,….

El poder de la palabra

Cuidar los pensamientos es importante pero también lo es hablar directa y personalmente al bebé. Los expertos dicen que desde el primer instante en que nos sabemos embarazadas.

Ten en cuenta que los bebés in utero perciben las percepciones de las palabras desde los primeros instantes, pues aunque sus oídos ni su cerebro sean todavía funcionales, su piel, su envoltura funciona como una antena en el líquido amniótico, como una caja de resonancia que le transmite el sonido.

Así que además de dedicarle frases cargadas de amor, exprésale tus sentimientos, cómo te sientes, lo que deseas, lo que te preocupa o te da miedo (siempre añadiendo en este caso que tú eres su mamá, y que le vas a proteger y a cuidar siempre, que como adulta encontrarás la manera de ocuparte de esa situación)….

Volviendo a las conferencias de Omraam, algo que proponía a las madres gestantes era dirigirse verbalmente a sus bebés con frases luminosas, cubriendo al bebé de amor y buenas cualidades, como por ejemplo: «Hijo mío, te quiero mucho, pienso en ti, quiero que seas grande, noble, luminoso, divino, fuerte, puro y bondadoso…” .

Esto va resultando más fácil a medida que la barriga avanza y sobretodo cuando empiezas a notar los movimientos de tu bebé y durante el último trimestre.

En todo caso, ten en cuenta que los momentos más propicios para establecer un diálogo suelen ser aquellos en los que el bebé está despierto, entre una y dos horas después de que la madre haya comido, y que si te cuesta mucho, entonces hazlo en voz baja o mentalmente.

Otras propuestas para conectar con tu bebé

Otra manera de crear espacios de comunicación donde pueda fluir la expresión y los sentimientos con tu bebé pueden ser:

(1) Escribe

Una carta de bienvenida a tu hijo/a puede ser una manera muy potente de conectar con tus sentimientos y hacérselos llegar al bebé. También lo puede ser seguir un diario del embarazo.

Hace un tiempo te hablé de la Agenda-libro del embarazo consciente escrito por Mónica Manso y Yadday Hermoso, libro que además me está acompañando en este embarazo y que recomiendo mucho. Lo puedes encontrar en nuestro Atelier aquí.

(2) Escucha música y canta

¿Sabías que la boca, mandíbula y garganta están conectadas con la apertura del canal de parto? Son como canales espejo, de manera que relajando esta zona, podemos relajar también el cuello del útero, la vagina y el periné. De ahí que en India las mujeres practiquen el canto maternal carnático durante el embarazo y el parto (yo también lo estoy practicando este embarazo).

Además cantar permite la liberación de endorfinas (hormonas del placer), que llegan al bebé a través de la placenta. Por otro lado, cantando, el líquido amniótico vibra y le acaricia, haciéndole como un masaje muy placentero.

Así que escucha la música que más te guste ¡y déjate llevar cantando!

Y si quieres una música más especial que te acompañe durante el embarazo, te recomiendo a dos autoras: Tanit Navarro y Rosa Zaragoza.

La canción de Tanit Navarro “Al otro lado de la piel” es preciosísima y muy muy emocionante para una mamá embarazada, cada vez que la escucho y la canto, !me emociono! Puedes escucharla aquí.

(3) Practica la respiración consciente, medita…

Es tan reparador darnos un tiempo de quietud y de silencio para encontrarnos con nosotras mismas, para calmarnos, para respirar, sin hacer nada más… Que puede ser un momento también para que nuestro amor fluya hacia nuestro hijo.

La respiración profunda es también como un masaje para el bebé. Si quieres aprender a respirar de manera consciente, mira este vídeo explicativo de Monica Manso (autora de la agenda-libro del embarazo consciente).

Dando un paso más, la meditación es otra manera muy consciente de encontrarte desde otro lugar con tu bebé. Puedes empezar con visualizaciones, que ya de por sí actúan a un nivel muy profundo del inconsciente, y si te animas a algo más, puedes empezar con la meditación guiada que Isabel Fernández nos regaló hace un tiempo en el blog, mira el post: Conecta con tu guía, meditación guiada

(4) Explora tu creatividad

Deja fluir tu creatividad, dibuja, pinta, modela, esculpe, cose, confecciona… Exprésate a través del color, de la creación con tus propias manos, es otra manera muy bella de dejar que tu interior se exprese, conectando también con tu bebé, y de una manera que más tarde (cuando nazca y crezca) podrás mostrarle.

En todo caso, vive tu embarazo con consciencia, con plenitud, rodeándote de belleza y de alegría. Es un regalo para ti, pero sobretodo para tu bebé.

Y si ya no estás embarazada, pero lo estuviste y ahora crees que lo habrías hecho de otra manera, no te sientas mal, el sentimiento de culpa ya sabes que no es nada constructivo ni ayuda a nadie, simplemente acepta que fue así porque en ese momento tuvo que ser así, formaba parte del aprendizaje por el que debías transitar. Y a partir de ahora trabaja en ese vínculo con tu hijo, porque ya sabes que lo que realmente importa es el ahora, lo que hacemos en este mismo instante.

Cuando un niño nace, no nace de la nada. Y si me preguntáis porqué razón ha nacido vuestro hijo, os responderé: “Para que sepáis lo que hay en vuestra mente.” Así es como los hombres y las mujeres aprenden a conocerse: a través de sus hijos. -Omraam Mikhaël Aïvanhov

Источник: https://www.demicasaalmundo.com/blog/lo-que-toda-mujer-embarazada-deberia-saber/

El posparto del que nadie te habla: la foto y la historia de una mujer tres días después del parto, aún sin dormir

El embarazo no siempre es mágico (no te sientas mal por sentirte así)

¿Pero no se supone que tener un bebé es la cosa más maravillosa del mundo, que llegan para convertirse en la luz que ilumine tus sombras, el motor que te haga funcionar cada día y aquel que te arranque una sonrisa, incluso cuando no apetece reír? ¿No se suponía que la alegría de ver el test positivo se vería consumada por fin el día en que naciera tu bebé? ¿Por qué nadie habla de ese posparto que de golpe, casi como de un día para otro, borra tu identidad, tu vida y se lleva toda tu energía?

Supongo que porque no todas las mujeres lo viven, o porque no todas las mujeres lo viven igual, pero existe. Ese posparto existe y hay mujeres que acaban como Danielle Haines, una mujer que decidió compartir su foto y su historia tres días después de dar a luz, sin haber dormido aún y destrozada, completamente destrozada, perdida, y sin haber comido apenas.

La foto es de 2013, cuando dio a luz a su hijo Ocean, pero la semana pasada decidió contar su historia, por si podía con ello ayudar a las miles de madres que se sienten raras, que se sienten diferentes, débiles e incapaces. Ayudarlas normalizando algo que sucede muchas veces, la necesidad de apoyo de muchas madres.

Que parece que a las mujeres les han vendido la moto de que como eso de tener hijos lo hace todo el mundo, son ellas las que tienen que tirar para adelante con todo, a poder ser, solas. Y no, necesitan tanto apoyo y tanta ayuda como pueda brindárseles, y si no hay nada en lo que se les pueda ayudar, necesitan comprensión y cariño.

«Me volví loca…»

Danielle explicó que la foto la hizo su hermana, tres días después de que diera a luz. Ese día, en ese momento, tenía los pezones destrozados, llenos de grietas y sangre y la vulva dolorida de tanto sentarse a amamantarle.

Notaba que la leche estaba ya casi subiendo, pero aún no había llegado el momento en que lograra saciarle, así que el bebé lloraba y lloraba, realmente hambriento.

No había dormido todavía desde el día que dio a luz y empezó a llorar también, pensando en las personas que mata a los bebés.

Sentía que perdía la cabeza, que se estaba volviendo loca, y lloraba recordando el día que su madre les abandonó y ella se hizo cargo de su hermano, que por entonces era casi tan pequeño como lo era entonces su hijo.

Ese día, ese tercer día, su amiga Katie vino a echarle una mano, a prepararle el desayuno e incluso la comida. Durante toda esa mañana Danielle hizo lo que hacen todas las madres: sonreír, ser amable, hablar de cómo había ido todo y, sobre todo, ocultar sus verdaderos sentimientos.

Una mujer, una madre, se siente culpable de muchas cosas, y se autoevalúa constantemente, porque lo primero que quiere ser es buena madre, y a la vez, poder ser una más, una madre más, una de tantas que han sacado a sus hijos adelante, siempre con una sonrisa y con amor, siempre tratando de conseguir que nadie dude nunca de su implicación.

Parece que una madre no pueda decir que esto de ser madre está resultando una mierda, un horror, algo que no esperaba, un «no puedo más», un se me va la vida con cada latido, y se me va la luz, y se me va todo.

¡Claro que adora a su bebé! ¡Claro que no se arrepiente! ¡Le quiere con locura! Pero eso no quita que el cambio sea tan brusco, tan evidente, tan agotador, que duela, que escueza y que moleste tanto, que una pueda querer o necesitar expresar la realidad.

¿Qué problema hay con eso? ¿Acaso no es coherente? ¿Una no puede amar a su bebé y sentir que no es feliz, no en ese momento, no así?

Con su hermana no fue capaz de seguir mintiendo

Por la tarde llegó su hermana Sarah. Con ella no pudo mentir. Con ella no pudo soportar más esa máscara y se desmoronó todo. Bastó que Sarah le preguntara «Hola, ¿cómo estás?», para que ella decidiera por fin decir la verdad.

No podía más, y probablemente ya no quería seguir mintiendo. «Soy un desastre», le dijo. Y a partir de ahí salió todo.

Las lágrimas, los «no sé cómo hacerlo», los «no quiero verle llorar, no quiero verle así», los «no podría estar haciéndolo peor» y los «no puedo más».

Ella, Sarah, que ya era madre, le dijo que ella había estado justo donde ella estaba ahora, y eso le ayudó muchísimo, porque pudo quitarse la presión de saberse (o creerse) una madre tan horrible como ninguna.

Entonces le dijo: «Sé que esto te va a parecer una locura pero, ¿tienes una cámara? Estás tan cruda y tan hermosa». Y esa foto es la que veis arriba.

No soltaba a su bebé, tenía los ojos llorosos, y aún fue capaz de esbozar una sonrisa.

Sarah, que vino solo para traerle un poco de comida se quedó con ella toda la tarde para darle apoyo. Y así decidió que tenía que empezar a dejarse ayudar. No tenía por qué ser madre ella sola. Su marido había empezado ya a trabajar, y ella sola no lograba salir adelante. Llamó a Rachel, para que le ayudara a dar el pecho a su bebé.

La necesitaba. Llamó a Shell, para que le dijera que su bebé estaba bien. La necesitaba. Y allí empezó a crear su círculo de mujeres alrededor de su parto y su posparto, alrededor de su bebé y su cuidado.

Mujeres que le echaran una mano, cada una desde su experiencia y sus buenas intenciones para que ella no cayera, que le ayudaran a salir adelante.

Y lo que empezó como el peor sueño de su vida acabó, según ella, como un posparto mágico:

Tuve un puerperio mágico. No fue fácil, pero me apoyaron, me alimentaron y me recordaron que otras madres antes que yo habían atravesado esta parte de la maternidad y que salieron adelante.

Porque al final, como dije en su día, como nos dirían los niños si pudieran hablarnos: al final todo pasa.

Si alguna vez te sentiste igual

Así que si alguna vez viviste algo parecido, si te sentiste como ella, si notabas que caías en una espiral cada vez más profunda, en un hoyo cada vez más hondo, sin ver la luz, la salida, ni el modo de seguir adelante, eres una muy buena referencia para aquellas mujeres que puedan sentirse igual. Puedes ser su sostén, su apoyo, su ayuda, su palmadita en la espalda, el hombro en el que llorar o simplemente la persona que escuche sus quejas (que no es poco).

Que sí, que muchas pasan por eso, pero eso no quita que sea uno de los acontecimientos más extraños de la vida. Extraño, porque cuando creías que ibas a ser la mujer más feliz de la historia te descubres en un punto muy alejado de ese estado, y con la terrible sensación de no poder explicarlo, por no sentirte con derecho a estar así.

Y si eres una de las que lo está viviendo ahora, busca ayuda. Crea ese círculo de mujeres, o pide a tu marido que te apoye en ello también. Él debe ser, nosotros debemos ser, un pilar importantísimo en la maternidad, desde nuestra paternidad y nuestro amor por vosotras y el bebé.

No somos solo los actores secundarios, o no deberíamos serlo. Así que cuenta con él y cuenta con ellas. No tengas miedo de pedir ayuda porque eso no te hace más débil ni una madre menos entregada.

De hecho, casi diría que lo que te hace mejor cuidando a tu bebé es, precisamente, que te dejes ayudar en tu maternidad, si lo necesitas.

Vía | BioBioChile
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Источник: https://www.bebesymas.com/postparto/el-posparto-del-que-nadie-te-habla-la-foto-y-la-historia-de-una-mujer-tres-dias-despues-del-parto-aun-sin-dormir

Embarazo y niños
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