El Plan Padre: una opción para afrontar el destete

El destete: cómo hacerlo del modo más respetuoso posible

El Plan Padre: una opción para afrontar el destete

La palabra destete en España significa: cese de la lactancia materna. Y además, este hecho es algo que se lleva a cabo en relativamente poco tiempo. Cuando decimos ‘ Voy a destetar a mi hijo’, pensamos en un proceso relativamente corto.

Sin embargo, en países anglosajones, el destete es un proceso gradual (y largo) que empieza una vez que el bebé ha comenzado con la alimentación complementaria. Es decir, la incorporación de nuevos alimentos va desplazando de forma progresiva la leche.

La edad de destete natural en humanos, en base a estudios antropológicos, se estima entre los 2’5  y 7 años de edad. Es decir, el niño/a dejará de tomar pecho por sí mismo si se le da esa opción normalmente en ese rango de edad.

Sin embargo, no siempre es posible llevar a cabo el destete natural.

Hay ocasiones que la madre no se siente cómoda con la lactancia, que ya ha dejado de disfrutar de ella o que tiene que interrumpirla por cualquier otro motivo.

En ese caso, es necesario tener en cuenta una serie de recomendaciones para llevar a cabo el destete de la forma más respetuosa posible.

A tener en cuenta:

  • El niño no lo ha decidido.  Como en una relación de pareja cuando se acaba, una de las dos partes no está de acuerdo. Con esto no pretendo culpabilizar a nadie ni mucho menos, solo que seamos conscientes de ello. Él lo va a pasar mal, por lo que debemos ser comprensivos y tener mucha paciencia a lo largo del proceso.
  • No es solo alimento. Debemos recordar que el pecho no es solo alimento, es mucho más. Es consuelo, es amor, contacto, seguridad… Por lo que si decidimos destetar, tenemos que ofrecerle todo eso al niño/a de otra manera. ¡Hay que darle mucho cariño!
  • No es un proceso fácil. ¡Paciencia! Cuando queremos destetar, a veces queremos hacerlo lo más rápido posible. Queremos que acabe ya. Sin embargo, el destete es un proceso que requiere su tiempo. El niño/a necesita una adaptación a ese gran cambio, por lo que debemos tenerlo en cuenta a la hora de planificar el destete. Sabemos cuándo empieza pero no cuándo termina.
  • Motivación para el destete. Antes de iniciar este camino y acompañar a las madres en él, me gusta cerciorarme de dónde viene la motivación para el destete. Esta motivación ha de partir de la propia madre. Que sea ella la que de verdad quiera hacerlo por un motivo u otro, y que no sea debido a la presión del entorno, familiares o médicos.
  • Momentos de crisis no son buenos para el destete. Este es un tema delicado, porque precisamente una madre puede plantearse el destete por una crisis, y cuando pase, ya no hacerlo, porque ya está bien. Momentos en los que haya un cambio importante como inicio de guardería, vuelta al trabajo de la madre, nacimiento de un hermano, retirada de pañal, etc., son momentos en los que el bebé se siente inseguro/a y es probable que reclame más el pecho. Ya sabes que el pecho es seguridad y confort. Es la forma de sentirse a salvo. Por eso recomiendo a las mamás que no tomen las decisiones en caliente, sino que esperen a tomar un poco de distancia y hacerlo en ese momento. Obviamente, hay veces que la situación es tal que no se puede esperar y hay que llevarlo a cabo, pero aún así, hay que tenerlo en cuenta.

Estrategias para el destete

Hay muchas, y depende sobre todo de la ‘prisa’ que se tenga en conseguir el destete.

    • No ofrecer, no negar. Esta es la forma más natural, pero también más lenta. Se trata de no ofrecer el pecho al niño, pero tampoco negar cuando pide. En niños más mayorcitos ocurre que suelen estar distraídos jugando y no se acuerdan de pedir teta. La madre puede aprovechar esos momentos.
    • Distraer. Seguiríamos el paso anterior, pero cuando el niño pida teta, lo distraemos con algo que le guste mucho: ‘¿Contamos ese cuento que tanto te gusta?’ ‘¿Vamos al parque?’ ‘¿Hacemos un puzzle?’ Debemos ser cuidadosas con esto, y si no ‘sirve’ nuestra distracción y el niño insiste, darle el pecho. Porque si ‘se da cuenta’ de nuestras intenciones puede que lo reclame con más fuerza e intensidad.
    • Aplazar. Esto se puede llevar a cabo con niños en torno a los 2 años. Se trata de aplazar el momento de tomar el pecho cuando el niño lo pida: ‘Vamos a contar ese cuento y cuando acabemos te doy teta’. O ‘vamos al parque y cuando volvamos’.
    • Acortar las tomas. Cuando esté tomando teta, explicarle que vamos a contar hasta 10 por ejemplo y entonces, parar.
    • Ayuda de familiares, sobre todo el padre. Que esté pendiente de cuando pida para poder distraerlo y hacer otras cosas.
    • Hablar con el niño. Siempre. Independientemente de la edad. Explicarle lo que ocurre. Que mamá ya no se siente bien dando la teta, que ya no le gusta, pero que no significa que no lo quiera. Que lo quiere muchísimo y que ahora harán otras cosas juntos. Lo niños entienden desde muy pequeños y además tienen una gran capacidad para empatizar.
    • No mentirles. No decirles que mamá tiene pupa. No decirles, después de esto te voy a dar teta y no hacerlo (porque puede que en el momento no se dé cuenta, pero después sí). Ellos necesitan poder confiar en nosotras. No poner productos en el pecho para que sepa mal y lo rechacen. Se sentirán confusos y aunque sea más fácil para nosotros, no lo es para ellos. Debemos afrontar nuestra decisión y explicarles los motivos. 
    • Poner una fecha en el calendario. Esto se puede hacer con niños más mayores. Marcar una fecha e ir tachando los días hasta que llegue esa fecha en la que ya no tomará el pecho.
    • COMPENSAR: Compensar todos esos momentos de ausencia de teta con mimos, cariño, brazos y AMOR. Acompañarlos en este proceso de cambio de la forma más amorosa posible.

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Источник: https://www.criarconsentidocomun.com/el-destete/

El destete nocturno, nueve consejos para hacerlo de forma respetuosa

El Plan Padre: una opción para afrontar el destete

Son varios los motivos que pueden llevar a una madre a decidirse a destetar a su bebé. Si tras haberlo valorado y consultado en un grupo de apoyo a la lactancia -por si hubiera algún problema que se pudiera encarrilar-, la madre continúa con la idea de destetar a su hijo, lo más recomendable es comenzar poco a poco.

Muchas madres deciden iniciar el destete eliminando primero las tomas nocturnas. Hemos hablado con una asesora de lactancia para saber cómo llevar a cabo este proceso de una forma respetuosa para el bebé, y estas son las claves que nos ha dado.

Hemos hablado sobre el destete nocturno con Macarena Ruiz, doula, asesora de lactancia, creadora del grupo de Asesoras de Lactancia Online y directora de cursos de lactancia.

Antes de compartir los consejos que nos ha dado, conviene recalcar que el destete no debe ocurrir de repente, sino que debe ser un proceso mediante el cual la madre o el bebé vayan reduciendo paulatinamente tomas hasta eliminarlas definitivamente.

Hay madres que antes de destetar por completo, optan en primer lugar por destetar de noche. Si es tu caso, Macarena aconseja apoyarse durante todo el proceso en una asesora de lactancia y tener presente dos cuestiones:

  • Si destetas creyendo que de esta forma tu bebé dormirá toda la noche, Macarena nos recuerda que el sueño es un proceso evolutivo y que los despertares nocturnos son normales, tanto si toma pecho como si pasa a tomar biberón.

«El destete nocturno no debería ser un recurso para que nuestro hijo se duerma solo. Es decir, no hay que creer que trataremos los problemas de sueño si destetamos por la noche»

  • El destete nocturno no debería llevarse a cabo antes de los 12-18 meses. Por sus necesidades nutricionales y de desarrollo, la leche materna sigue siendo el principal alimento de un bebé de esta edad, por lo que la asesora aconseja no destetar nunca antes de esta edad.

Una vez tomada la decisión de destetar por la noche, se recomienda seguir una serie de pautas teniendo en cuenta que este proceso no será rápido ni, posiblemente, fácil

1. Tener presente los sentimientos del niño

El niño no es quien ha elegido destetarse, por lo que debemos entender los momentos de frustración y enfado que se pudieran producir durante el proceso.

«Como madres, tenemos que hacer un gran trabajo de contención y paciencia. No podemos permitirnos el perder los nervios con el bebé, gritarle o regañarle. Es una situación difícil para él y debemos manejarla de forma absolutamente respetuosa» – nos recuerda Macarena.

«Aunque hagamos lo posible por llevar a cabo un destete respetuoso, hay que saber que no será un destete feliz porque lo más probable es que nuestro hijo llore y lo pase mal»

2. No dejar de lado nuestros propios sentimientos

Es posible que durante el destete sintamos tanto culpa como alivio a partes iguales. La asesora nos explica que ambos sentimientos son normales, y que no debemos ser duras con nosotras mismas. Es comprensible que queramos cerrar una etapa y eso no debe hacernos sentir mal.

3. Hablar con nuestro hijo y explicarle qué va a ocurrir

Macarena nos aconseja que hablemos con nuestro hijo y le expliquemos en todo momento lo que va a ocurrir, cómo y cuándo vamos a empezar, qué pasos vamos a dar… Si nuestro hijo entiende el concepto de «pacto», podemos llegar a un acuerdo con él para intentar que el proceso sea más sencillo.

«Podemos decirle que a partir de una determinada hora ya no podrá mamar. Se lo explicaremos con palabras sencillas o utilizando el cuento de la «teta cansada», que también necesita irse a dormir. Este es un excelente recurso para acompañar a los niños» – explica la asesora.

4. ¡No cualquier momento vale para iniciar el destete!

Una mudanza, la llegada de un hermano, el inicio de la guardería… Cualquier cambio importante en la vida familiar no se considera recomendable para iniciar un proceso tan delicado como este.

5. Dosis extra de mimos

Compensemos a nuestro bebé con dosis extra de abrazos, mimos y besos, para que la pérdida de la teta por la noche sea aceptada de mejor grado.

6. Ofrecer líquidos o alimento

Cuando nuestro hijo tenga algún despertar durante la noche y busque mamar, ofrezcamosle alternativas como agua, leche o cualquier otro alimento.

7. Des-colechar, si el niño acepta

A veces funciona cambiar al niño de cama y llevarle a dormir con los hermanos mayores, si los tuviera. La emoción e ilusión por ser mayor y dormir junto a ellos puede hacer más fácil el proceso.

Pero Macarena nos alterta de que este paso debemos darle sólo si al niño le hace especial ilusión, porque forzar el destete dejando atrás también el colecho podría suponerle un cambio demasiado brusco.

8. «Plan padre» o involucrar al papá en el destete

Esta opción suele funcionar muy bien cuando la pareja está muy involucrada y es consciente de lo que el proceso de destete nocturno supone. Consistiría en que el padre sea quien sostenga al bebé cuando se despierte, le apoye, le de mimos, lo entretenga…

«Podemos poner en práctica este recurso de varias formas. Una de ellas podría ser haciendo que el bebé duerma al lado del padre en vez de al lado de la madre. O incluso que la mamá se vaya a dormir a otra habitación» – aconseja Macarena.

9. Retroceder y parar cuando lo necesitemos

No siempre es fácil un proceso de destete, por eso no debemos ser intransigentes y creer que una vez iniciado, no hay que dar marcha atrás.

«Debemos permitirnos retroceder o parar cuando lo necesitemos, porque ninguna solución es mágica, y el destete es un proceso duro tanto para el bebé y para la madre. Si se dieran situaciones difíciles o noches complicadas, podemos volver a darle el pecho, aunque solo sea un momento, o incluso a suspender el destete si no nos vemos con fuerzas de seguir adelante» – nos aconseja la asesora.

La OMS recomienda lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del bebé, y continuar con ella hasta, como mínimo, los dos años. Reconoce, además, que es un derecho del niño y como tal debemos protegerla.

Pero cuando surgen situaciones que, como madres, nos llevan a tomar esta decisión, lo mejor es hacerlo de la forma más respetuosa posible, evitando consejos dañinos y siendo guiadas y acompañadas en un proceso que, como hemos dicho al inicio, puede no resultar tan fácil como inicialmente pensamos.

Источник: https://www.bebesymas.com/consejos/el-destete-nocturno-nueve-consejos-para-hacerlo-de-forma-respetuosa

Cómo destetar sin traumas

El Plan Padre: una opción para afrontar el destete

Estás harta, no puedes más: se acabó. Quizás estáis saliendo de una crisis de crecimiento, o has sufrido huelgas repetidas (los bebés también hacen huelga de la teta), o mastitis de repetición, o agitación del amamantamiento, o quizás aún no te ha venido la regla y quieres quedarte embarazada de nuevo… o, simplemente, sientes que ha llegado el momento.

En realidad, no necesitas un pensamiento racional, ni un motivo específico. Es posible que quieras poner punto y final a la lactancia, sin más. ¿Cómo se puede destetar sin traumas y de la forma más respetuosa posible?

No consigo destetar a mi bebé de X meses

Cuanto más pequeño sea tu bebé, más sencillo será el proceso – más fácil te resultará ir retirando tomas paulatinamente y sustituyéndolas por leche artificial. Lograr un destete respetuoso de un bebé de pocos meses de vida no suele ser especialmente complicado, ya que se puede hacer de forma progresiva e ir introduciendo los cambios a su ritmo.

En cualquier caso, lo primordial es tener paciencia, y echar mano de todos los recursos que tengamos.

  • Por ejemplo, si el bebé nunca ha tomado biberón y rechaza la tetina, podemos ofrecerle la leche en jeringa, en cuchara o incluso en vaso.
  • También podemos intentar que sea otra persona la que ofrezca la leche artificial: el padre, los abuelos…
  • Para facilitar el proceso, es importante procurar que el destete no coincida con muchos cambios vitales a la vez (guardería, traslado, vuelta al trabajo de la madre…).

A medida que crece, cuando pensamos en retirar el pecho las cosas se complican: tu hijo toma más consciencia de la teta, sabe pedirla activamente, se enfada si no se la das… porque también es un poco «suya». ¿Cómo puedes abordar el destete de niños «mayores»?

Destete rápido: ¿es posible?

Conviene ser consciente de que, independientemente de la edad, un destete rápido y brusco no suele ser buena idea, no solo para el bebé sino también para la madre, ya que debemos dar tiempo al pecho a regular la producción y evitar así posibles ingurgitaciones mamarias, mastitis y otras complicaciones.

Aun así, no siempre es posible hacerlo de manera gradual por circunstancias varias: quizás haya una urgencia médica o algún tipo de contratiempo vital que os obligue a dejar la lactancia de forma brusca.

Si es tu caso y necesitas destetar rápido, para ayudarte, puedes utilizar un sacaleches para descongestionar (lo suficiente para que no haya problemas, pero sin pasarte o estimularás más la producción).

¿Cómo destetar a un niño de 2 años (o más) sin que sufra?

Efectivamente, el destete es muy distinto en función de la edad del bebé, además del carácter que tenga. Mientras que un bebé de pocas semanas no tendrá prácticamente ni voz ni voto, para un niño de dos años que ha estado tomando pecho a demanda y sin restricciones, el final de la lactancia puede ser un proceso muy duro, y se opondrá con todas sus fuerzas.

Una vez tomada la decisión, toca plantearse cómo ponerla en práctica. Existen varios abordajes para aplicar al destete, y tu elección debería guiarse por lo que creas que te resultará más cómodo o efectivo en tu caso: recuerda que solo tú sabes cómo es vuestra lactancia.

  • Un clásico es el «no ofrecer, no negar»: se trata de no ofrecerle el pecho, pero no negárselo si el bebé lo pide (aunque se puede intentar acortar la toma proponiendo alguna actividad alternativa). La realidad es que no suele resultar demasiado o nada efectivo como método de destete. Si has amamantado a un niño de 2 años, sabes a lo que me refiero: ellos exigen continuamente.
  • Otra posibilidad es practicar directamente el arte de la distracción, de modo que cuando tu hijo pida mamar, le ofrezcas hacer otra cosa que resulte mucho más interesante. Este abordaje requiere mucha creatividad, imaginación y reflejos, además de contar con el apoyo de la pareja o el resto de la familia.
  • También hay quien opta por ponerse unas tiritas en el pecho y contarla al bebé que la teta tiene «pupa». Algunos bebés reaccionan muy bien a la idea, son muy empáticos y quieren cuidar a mamá. Otros tienen más dificultad para comprender el concepto o, directamente, arrancan las tiritas de un manotazo para acceder a su querida teta. Una vez más, solo tú conoces a tu hijo.
  • En último lugar, siempre cabe la posibilidad de separarse del bebé unos días, con la esperanza de que pierdan el reflejo de succión. Es la opción menos respetuosa, y también requiere contar con la ayuda de la pareja u otro familiar. Una variación de esto mismo suele aplicarse cuando solo buscamos el destete nocturno (es lo que se conoce como «plan padre»).

Acompáñale emocionalmente durante el destete

Hagas lo que hagas, ten en cuenta que deberás acompañar a tu hijx emocionalmente y ofrecerle mucho amor para compensar la pérdida del pecho.

El destete de bebés «mayores» puede ser un proceso largo y complejo, y dependerá mucho del carácter de tu hijx, pero por lo general no es algo agradable sino doloroso: habrá llantos y rabietas, y necesitará grandes dosis extra de paciencia, muchos besos y mimos.

  • No te cortes y ábrazalo y bésale más que nunca, no se me ocurre mejor momento que este para demostrarle cuánto le quieres. Al mismo tiempo, valida sus sentimientos, no los niegues: probablemente se sentirá desconcertado y triste (y quizás tú también).
  • Anticípate al momento: si ya es capaz de entender, cuéntale que la lactancia está tocando a su fin y que esto se acaba. No hace falta que se lo digas con semanas de antelación, con contárselo el día antes es suficiente. Hazle partícipe del cambio, verbaliza todo lo que va a ocurrir. Para esto también puedes apoyarte en libros como el maravilloso «La fiesteta» de Miriam Tirado.
  • Sé creativa, necesitarás echar mano de múltiples recursos y adaptarte a la situación sobre la marcha. Llena los huecos que antes ocupaba la lactancia con otras actividades: masajes, cuentos, canciones…
  • Abre tu mente, ten cuidado con tus expectativas y permítete sentir a ti también.
  • Y, sobre todo, recuerda que si no estás plenamente convencida siempre puedes dar marcha atrás. Vuestra lactancia es vuestra, solo vosotros sabréis encontrar el mejor momento y la mejor forma de terminarla.

Destetar sin que sufra… la madre

Cuando hablamos del destete, todos solemos centrar la mirada en el bebé y su bienestar: queremos que resulte un proceso lo menos doloroso posible, que se sienta acompañado, que se respeten sus ritmos. Pero… ¿y las madres?

La lactancia es una etapa efímera, y del mismo modo que tiene un inicio, también tiene un final. Un final que también te afecta a ti, como mujer, porque por algo la lactancia es cosa de dos.

Y por más convencida que estés de tu decisión, te aseguro que cuando llega el momento, siempre resulta agridulce.

De hecho, es posible que ni siquiera seas tú la que tome la decisión de destetar, y que sea tu bebé quien abandone el pecho por su cuenta – pero no por eso te dolerá menos; de hecho, a veces, nos deja tan desconcertadas que no sabemos cómo reaccionar.

Como madre de familia numerosa he tenido experiencias de destete distintas (forzoso por cuestiones médicas, a iniciativa del bebé, gradual…), y puedo asegurar que cuando la lactancia termina, siempre pasamos un proceso de duelo: te sientes triste, sabes que eso ya no volverá. No lo digo solo yo – somos muchas mujeres las que echamos de menos los momentos especiales de la lactancia cuando ésta termina: el contacto físico, la mirada amorosa, poder consolarlo y dormirlo con el pecho…

También es normal sentir miedo e incertidumbre, pero piensa que tú eres más que una teta: eres su madre.

Y, aunque parezca que la teta lo cura todo, encontrarás otras maneras de aliviarle, acunarle, socorrerle y nutrir vuestro vínculo.

La culpa, ese sentimiento tan asociado a la maternidad, también suele hacer acto de presencia durante el destete. Y todo ese vacío emocional puede costar un tiempo de superar.

Cómo superar el destete: inmortaliza la lactancia con fotos para que duela menos

En mi trabajo como fotógrafa, muchas mujeres me han contado que se arrepentían de no tener apenas ningún recuerdo en imágenes de la lactancia con sus hijos. Por eso estoy convencida de que una sesión de fotos de lactancia puede ser una bonita forma de despedirse de esta etapa fugaz en vuestra historia juntos y atesorarla en forma de imágenes para siempre.

Te contaré algo muy personal: apenas tengo ninguna imagen dando el pecho a mi primer hijo – fue una lactancia breve y poco disfrutada ya que el bebé nació con una cardiopatía y pasé unos meses de muchísimo estrés emocional. Sin embargo, daría lo que fuera por poder verme ahora, en retrospectiva, y rememorar todo lo vivido – a pesar de lo fugaz que fue y de lo mal que lo pasé.

Ahora que estoy planteándome destetar a mi quinto (y último) elemento, tengo muy claro que haré lo propio y no pienso quedarme sin fotos de nuestro momento.

Seguro que una foto no podrá devolverte su calor ni su contacto, pero sí te ayudará a revivir esa mirada única de amor. Podrás recordar el poder curativo de la teta, o cómo se le ponían los ojos en blanco de placer por el efecto somnífero de la leche.

El pecho es mucho más que alimento: es consuelo, es refugio, es cariño, es un abrazo de amor envolvente.

Es un vínculo vital ente tu bebé y tú, como un segundo cordón umbilical que os sigue uniendo fuera del útero.

Conservar imágenes de esos momentos tan íntimos te ayudará a llevar mejor la despedida, y a recordar (tanto tú como tu bebé) con una sonrisa todo lo que habéis vivido juntos.

¡La fotografía quizás no tenga los mismos superpoderes que la teta, pero ayuda!

Si necesitas leer más tips sobre destete, no puedo dejar de recomendarte que eches un vistazo al maravilloso blog de LactApp, y que te descargues la app para acompañarte en todas las etapas de tu lactancia, de principio a fin.

Источник: https://www.victoriapenafiel.com/como-destetar-a-tu-bebe-sin-que-sufra/

▷ Consejos Para El Destete Nocturno

El Plan Padre: una opción para afrontar el destete

El destete nocturno es una decisión que los padres toman por distintas razones, ya sea porque es una tarea demandante, que les obliga a interrumpir noche tras noche el tiempo de sueño, o bien, debido a que el niño ha cumplido la edad establecida para ser amamantando, según indica la Organización Mundial de la Salud.

La leche materna es un alimento especial para los recién nacidos durante sus primeros seis meses de vida, ya que, a través de dicha sustancia, el infante obtiene minerales, vitaminas, grasas, enzimas, proteínas, hormonas, hidratos de carbono y un alto porcentaje de agua, que es indispensable para equilibrar los electrolitos en su cuerpo. Pasado dicho período de tiempo, la lactancia se convierte, en muchas ocasiones, en un alimento que complementará la leche de fórmula, papillas y alimentos ingeridos por el niño hasta los dos años de edad, que es cuando se puede realizar un destete respetuoso.

Si bien la Organización Mundial de la Salud establece que la leche materna, durante los primeros seis meses, es un derecho de los niños (que se puede extender hasta que cumpla dos años de edad), durante este período la madre podrá preparar al niño para evitar un destete agresivo, que genere la conocida crisis de lactancia de 2 años. En este sentido, lo ideal es efectuar un destete progresivo, que no afecte emocionalmente al niño ni a la madre.

De hecho, hay madres que aunque desean alimentar a sus pequeños, se ven forzadas a aprender cómo destetar a un bebé de 4 meses, debido a que el niño presenta alguna reacción alérgica al azúcar contenido en la leche materna. 

Asimismo, otras mujeres destetan al infante después de seis meses, pero únicamente en horas de la noche, para así evitar el desvelo e incentivar al niño a dormir profundamente.

Sin embargo, en ocasiones, a pesar de lograr el destete, el pequeño necesitará biberón a demanda o cada 3 horas, lo que resulta menos lioso para la madre, ya que el padre u otro miembro de la familia podrá levantarse para darle el biberón al bebé.

Cualquiera que sea la razón del destete, lo importante es que los padres se documenten acerca del tema, para lo que podrán consultar con el pediatra del infante, y así esclarecer sus dudas acerca de cómo quitarle el pecho a un bebé. De igual manera, existen muchos textos escritos por especialistas que los padres pueden consultar, cuyo contenido se centra en cómo dejar de dar el pecho a los niños.

3 recomendaciones para lograr un destete amable

El destete del niño puede ser un poco complicado, ya que no sólo estamos hablando de un proceso de alimentación vital en los primeros meses de vida y complementario en los años sucesivos. También, se trata de un vínculo único entre madre e hijo. De esta manera, durante la lactancia, el pequeño se siente protegido y amado por su progenitora.

Si eres madre primeriza y aún no sabes cómo destetar a tu pequeño, entonces deberás prestar atención a las siguientes recomendaciones que enumeraremos, con las que podrás dejar de amamantar al infante paulatinamente, sin generar la sensación de castigo o rechazo en él.

Identifica las razones por las que deseas el destete

Antes de iniciar abruptamente el proceso de destete, se recomienda identificar las razones por la que consideras necesario llevar a cabo dicha acción. Entre ellas podemos mencionar la intolerancia del recién nacido a la sacarosa de la leche materna, lo que obligaría a la madre a destetar inmediatamente, para favorecer la salud del bebé.

Otro motivo es la falsa creencia de que si se desteta al bebé después de los seis meses o al cumplir el año, entonces el pequeño no despertará pidiendo leche por la noche. Se trata de una aseveración poco factible, ya que el ciclo de sueño en los niños es evolutivo, es decir, a pesar del destete, continuará despertándose como un acto natural.

Por otra parte, está el agotamiento físico de la madre, al tener que despertarse repetidas veces a altas horas de la noche, con el fin de alimentar al pequeño. Esto supone para ella la ruptura de las fases del sueño, lo que conlleva a experimentar agotamiento y cansancio para emprender el nuevo día.

Involucra al padre en el proceso de destete

Aprender cómo destetar a un bebe de 18 meses o dos años no es una tarea que deba afrontar la madre sola, ya que el apoyo del padre u otros parientes es fundamental. En este sentido, los expertos aconsejan implementar el “Plan Padre”, que consiste en poner la figura paterna en medio de la madre y el niño. 

Así, cuando el pequeño despierte en horas de la noche y reciba el arrullo de su padre, obligatoriamente comenzará a disminuir la lactancia. Es posible que el niño llore un poco debido a la falta de la madre, pero el padre puede ofrecerle un biberón con un poco de agua o leche, lo que le permitirá saciar la ansiedad de ese microdespertar. De esta manera, volverá a conciliar el sueño.

Además, si el niño duerme en la misma habitación de los padres, lo ideal es que sea en una cuna y que esta se encuentre ubicada hacia el lado de la figura paterna, para que no demande el contacto inmediato con la mamá.

Conversa con el niño

Si se trata de un niño con una edad comprendida entre uno y dos años, entonces conversar con él puede ser una buena opción.

Explícale de una forma amable y cariñosa la situación experimentada, es decir, que mamá está cansada y necesita dormir en la noche, por lo que no podrá amamantar a determinadas horas.

En su lugar, ofrécele un biberón o chupete y déjale en claro que al día siguiente le darás pecho durante el día.

Evidentemente, es posible que el niño muestre objeción, llore y se moleste, pero puedes persuadirlo poniéndolo sobre algunos cojines de lactancia, para abrazarlo y consentirlo mientras le lees un cuento, juegas con él y lo acompañas mientras se duerme.

Igualmente, puedes adquirir una cámara fotográfica como la Canon EOS 2000D con opiniones de compra favorecedoras, debido a su diseño sencillo dirigido a aficionados, que te permitirá fotografiar al pequeño, familiares cercanos, paisajes, entre otros escenarios, creando así una historia contada no sólo con palabras. Así, el niño se distraerá y poco a poco dejará la dependencia respecto a la lactancia en horas de la noche.

Recuerda que el destete nocturno o en general es un proceso que debe efectuarse paulatinamente, ya que cada niño lo experimentará de una forma diferente, por lo que para algunos será fácil, mientras que otros podrían tardar más tiempo en dejar de lactar.

Источник: https://pequenoyfuerte.es/destete-nocturno/

El Plan Padre: una opción para afrontar el destete

El Plan Padre: una opción para afrontar el destete

El destete nocturno suele ser algo muy socorrido por las madres en un intento de conseguir algo más de tiempo de sueño por las noches para madre y bebé. Entre las múltiples vías que existen para enfocarlo, el Plan Padre es una que involucra de forma decisiva al papá del pequeño.

Indice

¿En qué consiste el Plan Padre?

Porque quieres intentar dormir más por las noches, porque crees que puede resultar más fácil empezar el destete por la noche…Por las razones que sean, has decidido intentar ir animando a tu pequeño a ir dejando las tomas nocturnas. Enfocarlo no siempre es fácil, la lactancia materna no es sólo una vía de alimentación, tiene unas implicaciones emocionales y afectivas muy importantes para madre e hijo.

Existen múltiples vías con las que guiarnos en el destete nocturno: el destete nocturno respetuoso, natural…Hoy os vamos a hablar de una con un nombre muy ilustrativo: el Plan Padre.

El Plan Padre se basa en una premisa: el padre toma un papel protagonista para cubrir la parte afectiva y emocional cuando se le van quitando las tomas de pecho al pequeño. De esta forma, atendéis las necesidades afectivas de vuestro hijo, el estímulo del pecho de la madre no está ahí, por lo que puede resultar más fácil para el niño y se fortalece el vínculo entre papá e hijo.

¿Cómo sé si mi hijo está preparado para el destete?

Algunos niños desean ser amamantados indefinidamente. En cambio, otros dan señales a sus mamás para hacerles saber que están preparados con el proceso de destete. Entre las señales que puede darte tu hijo te puedes encontrar:

– se muestra desinteresado o molesto cuando mama

– tarda menos tiempo que antes en alimentarse

– se distrae fácilmente mientras mama

– «juega” con el pecho, por ejemplo, da tirones continuamente del pezón o lo muerde. Ten en cuenta que, si el bebé muerde durante la lactancia, se le debe retirar y explicar que eso no se debe hacer

– mama como forma de consuelo

¿Cómo llevar a cabo el Plan?

Lo primero es llegar a un acuerdo con el padre. Esto parece algo básico y lógico, pero no a todo el mundo le parece justo. Ambas partes deben estar de acuerdo y saber qué esperar y cómo actuar en cada momento. Tú debes estar plenamente convencida de que lo quieres llevar a cabo, el destete es una decisión importante en el desarrollo del bebé y en la relación de ambos.

Además, debes ser tolerante y saber que cada uno tiene unas maneras y formas de consolar al niño, debes confiar en él y su trabajo como padre. Tienes que saber que el padre no va a calmar al bebé tan rápidamente como lo harías tú, pero seguramente lo acabe consiguiendo.

El enfoque principal debería ser respetuoso y lleno de afecto. No se trata de negarle el pecho, sino de que el padre sea el primero en acudir cuando el pequeño se despierte y le consuele e intente dormir de nuevo. A veces funcionará, otras puede que el padre no consiga calmarle, en cuyo caso la madre acudirá y le dará el pecho. Sin presionar ni forzar nada.

Antes de nada, el padre debería estar presente en la vida del hijo, que no sea un extraño para él. Que intente dormirlo alguna vez, consolarlo cuando algo vaya mal. Este método no debería llevarse a cabo si el padre nunca ha dormido al pequeño o al menos intentado hacerlo.

Como en todo destete respetuoso, las dos principales herramientas de las que debéis armaros son paciencia y constancia. No os desaniméis porque al principio parezca que papá no consigue calmarle, poco a poco veréis como, si os mantenéis en la técnica, esta va dando resultados y vuestro hijo va pidiendo cada vez menos tomas.

En los casos de colecho, podéis optar por que papá sea el que se pone en medio, para que vuestro hijo duerma junto a él para evitar la tentación de tener a su madre justo al lado cuando se despierte. Poco a poco, las caricias y palabras consoladoras de su padre bastarán para que duerma unas horas más y en un tiempo veréis cómo el destete nocturno ya está afianzado. 

¿Cómo puedo llegar a sentirme ante el destete?

La decisión de destetar a un hijo hace que las madres se enfrenten a emociones encontradas. Las madres empiezan a tener una mayor libertad y flexibilidad, además suelen sentir con orgullo que su hijo está dando un paso importante en su desarrollo.

Por otra parte, también piensan que la lactancia es una actividad íntima que fortalece el vínculo entre madre e hijo y, por eso, a muchas les cuesta abandonar esta etapa.

Es normal tener una mezcla de emociones, ten en cuenta que seguramente tu bebé esté pasando por lo mismo que tú. Recuerda que tienes infinidad de formas de nutrir a tu hijo en el tiempo que tenéis por delante.

¿Cuándo no debo destetar a mi bebé?

Si quieres o necesitas destetar a tu bebé antes de que se dé el destete de forma natural, hacerlo poco a poco es la mejor opción.

Debes analizar si necesitas demorar el destete si:

– Tu bebé está enfermo o le están saliendo los dientes: en estos momentos tu bebé va a necesitar una dosis mayor de mimos. Además, las células que combaten enfermedades (anticuerpos) de tu leche materna ayudan al bebé a combatir enfermedades y gérmenes.

– Tu familia está atravesando un cambio muy grande: una mudanza, el retorno al trabajo, el comienzo en la guardería, etc. Trabajar todo el día puede ser agotador, pero sabes que no va a durar para siempre.

– Tu bebé está tratando de adaptarse: si tu bebé resiste todos los intentos de destete, puede que no sea el momento correcto para hacerlo. Si puedes espera y vuelve a intentarlo un mes o dos más tarde.

En el caso de recomendación de cese de la lactancia de un médico debido a una cirugía o medicamento, lo mejor es que pidas una segunda opinión. Hay muy pocos motivos por los cuales se tenga que suspender la lactancia materna.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/el-plan-padre-una-opcion-para-abordar-el-destete-6798

Embarazo y niños
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