El sueño del bebé por edades

El sueño y su hijo de 1 a 3 meses

El sueño del bebé por edades

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Cuando creía que dormir por la noche era un sueño inalcanzable, su bebé empezará a dormir durante períodos más largos por la noche. El ciclo de sueño de su bebé se está empezando a parecer al suyo, y es posible que su pequeño se alimente menos a menudo por la noche.

Pero no dé por sentado todavía que usted podrá dormir a pierna suelta. En esta etapa, «dormir toda la noche de un tirón» se considera dormir solo cinco o seis horas seguidas.

¿Durante cuánto tiempo dormirá mi bebé?

Puesto que los bebés de esta edad están más despiertos, más alerta y más atentos a lo que los rodea durante las horas de luz, es más probable que estén más cansados por la noche y se duerman. Pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal.

Según la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU. (NSF, por sus siglas en inglés), los bebés de hasta 3 meses de edad deben dormir de 14 a 17 horas cada período de 24 horas. Muchos ya habrán establecido una rutina de sueño diaria de dos o tres siestas al día, seguidas de un «dormir toda la noche de un tirón» después de la última toma.

¿Cómo deben dormir los bebés?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama con él durante, por lo menos, sus primeros seis meses de vida o, idealmente, hasta su primer cumpleaños. Esta es la etapa en que el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es más alto.

Compartir la habitación con el bebé consiste en acostar al bebé en una cuna, cunita portátil o moisés dentro de la habitación de sus padres, en vez de dejarlo dormir en una habitación independiente. Esto permite tener al bebé cerca por la noche y facilita las tomas, así como la posibilidad de consolarlo y de supervisarlo por la noche.

Aunque compartir la habitación con el bebé es seguro, poner al bebé a dormir en la cama junto a usted no lo es. Compartir la cama con un bebé aumenta el riesgo de SMSL y de otras muertes relacionadas con la conducta de dormir.

Siga las siguientes recomendaciones para que el ambiente de su pequeño para dormir sea seguro:

  • Coloque siempre a su bebé boca arriba (sobre la espalda) para dormir, no lo coloque nunca boca abajo (sobre el abdomen) ni de costado. El índice de SMSL se ha reducido mucho desde que la AAP introdujo esta recomendación en 1992.
  • Utilice una superficie firme y estable como colchón. Cubra el colchón con una sábana que quede bien ajustada. Asegúrese de que la cuna o el moisés cumpla con las normas de seguridad vigentes en la actualidad.
  • No coloque nada más en la cuna o el moisés. Guarde los juguetes de peluche, las almohadas, las mantas, las cubiertas, edredones, o colchas, las sábanas que no ajusten bien y los protectores de cuna apartados del área donde duerma el bebé.
  • Evite el sobrecalentamiento. Vista a su bebé según la temperatura de la habitación, sin abrigarlo más de lo necesario. Fíjese en los signos del sobrecalentamiento, como el sudor o estar muy caliente al tacto.
  • Mantenga a su bebé alejado del humo del tabaco. Ser fumador pasivo aumenta el riesgo de SMSL.
  • Ponga a dormir a su bebé llevando puesto el chupete. Pero, si su hijo rechaza el chupete, no lo fuerce a dormir con él. Si suelta el chupete mientras está dormido, no se lo vuelva a poner. Si amamanta a su bebé, espere a ofrecerle un chupete hasta que la lactancia esté firmemente establecida.
  • Esté atento a otros peligros. Evite artículos con cordones, cordeles o cintas que se puedan enrollar alrededor del cuello del bebé, así como objetos de cualquier tipo con esquinas o bordes afilados. Fíjese bien en los objetos que su bebé podría tocar mientras está sentado o de pie sobre la cuna. Los móviles colgados sobre la cuna, los adornos que cuelgan de la pared, como los cuadros y los tapices, y los cordeles de las persianas pueden ser peligrosos si se encuentran al alcance del bebé.

Cómo ayudar a su bebé a dormir

Si aún no lo ha hecho, inicie una rutina para acostar a su bebé por la noche, que a su pequeño le acabará resultando familiar y relajante. Bañarlo, leerle y cantarle puede tranquilizar a un bebé y señalarle el final del día.

A algunos bebés les gusta que los envuelvan en una sábana o mantita ligera, algo que se puede hacer hasta que empiezan a girar sobre sí mismos, o darse la vuelta desde la posición de estar acostado.

Si siempre hace esto su bebé pronto asociará estos pasos a la conducta de dormir.

Si mece a su bebé para que se duerma antes de ponerlo en la cuna, es posible que él espere que lo meza para poder conciliar el sueño cada vez que se despierte por la noche. En lugar de hacer eso, intente dejar al bebé en la cuna o el moisés mientras está somnoliento pero aún despierto. De este modo, su bebé aprenderá a quedarse dormido solo.

Algunos bebés se retuercen, gimotean y hasta lloran un poco antes de volverse a quedar dormidos por sí solos. A menos de que crea que su bebé tiene hambre o está enfermo, intente ver qué ocurre si lo deja solo durante unos pocos minutos; es posible que sea capaz de tranquilizarse solo.

Si su bebé se despierta durante el período en que usted quiere que duerma, mantenga la actividad al mínimo. Intente mantener las luces en penumbra y resístase al deseo de hablar o jugar con él. Cambie o alimente a su bebé y vuélvalo a dejar en su cuna o moisés.

Si su bebé se está despertando temprano por la mañana para comer, unos pequeños cambios podrían permitirle modificar ligeramente su horario. Puede intentar despertar a su bebé para su última toma a una hora que se adapte al ritmo de sueño que tiene usted:

  • Por ejemplo, si su bebé suele dormir desde la toma de las 7 de la tarde y se suele despertar sobre las 2 de la madrugada, pruebe a despertar y alimentar a su bebé a las 11 de la noche. Luego, acueste al bebé para que duerma hasta la primera toma de la mañana, sobre las 5 o las 6 de la madrugada.

Tal vez tarde unas cuantas noches en establecer esta nueva rutina pero, si la aplica de manera constante mejorará sus probabilidades de éxito.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Algunos bebs de esta edad ya empiezan a dormir de un tirón por la noche, pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal. Si hay algo que le preocupa sobre el sueño de su bebé, hable con su médico.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: junio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/sleep13m-esp.html

El crecimiento y el desarrollo

El sueño del bebé por edades

(Sleep and Your 4- to 7-Month-Old)

Para esta edad, su hijo debería estar camino de lograr un esquema de sueño establecido. Lo más probable es que el esquema incluya al menos dos siestas por día, además de 7 u 8 horas de sueño nocturno.

Durante estos meses, su bebé aprenderá a darse vuelta y acomodarse por sí mismo para dormir. Hacia el final de este período, su pequeño podría ser capaz de permanecer despierto o quedarse despierto por su entorno; por lo tanto, éste es el momento adecuado para inculcarle buenos hábitos de sueño apegándose a una rutina para la hora de dormir.

¿Cuánto dormirá mi bebé?

Si bien a esta edad los bebés duermen un promedio de 14 horas por día, la cantidad de horas consideradas normales es muy amplia: algunos bebés duermen sólo 9 horas y otros duermen hasta 18.

La cantidad promedio de horas de sueño diurno ahora es de 3 a 4 horas. Algunos bebés duermen siestas de 20 minutos, otros duermen mucho más que el promedio.

Recuerde que su bebé preferiría estar con usted a estar en cualquier otro lugar. Por eso, el pequeño tal vez necesite dormir más pero se despierte después de una siesta de 20 minutos porque preferiría estar jugando con usted en lugar de dormir. A medida que su bebé crezca y comience a rehusarse a dormir, aún es buena idea tener un período de tranquilidad para ambos.

Las siestas suelen ayudar a impedir que el bebé se ponga de mal humor para dormir bien por la noche, lo que le permitirá al bebé (y a usted) disfrutar más de las horas de vigilia. A la mayoría de los bebés de esta edad les gusta dormir una siesta por la mañana y otra después del almuerzo.

Si siente que las siestas están interfiriendo con el sueño nocturno de su bebé, puede despertar al bebé un poco más temprano en la siesta de la tarde. Pero si su bebé está excesivamente cansado, no dormirá bien por la noche.

Cómo y dónde debe dormir mi bebé

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda colocar a los bebés saludables boca arriba para dormir, no boca abajo. La incidencia de la muerte súbita del lactante (SIDS) se ha reducido más del 50% desde que se hizo esta recomendación por primera vez en 1992. Ahora, también se recomienda que los bebés prematuros duerman únicamente boca arriba.

Hasta tanto su bebé comience a darse vuelta y adoptar una posición para dormir, colóquelo boca arriba para dormir.

Se cree que algunos bebés que duermen boca abajo pueden tener una mayor tendencia hacia la obstrucción y a volver a respirar su propio dióxido de carbono porque es menos probable que se despierten para cambiar la posición de la cabeza. Otra posibilidad es que puede haber una asfixia con la ropa de cama blanda si están boca abajo.

Siempre tenga en cuenta la seguridad. Asegúrese de que la cuna cumpla con las normas de seguridad actuales. No coloque en el interior de la cuna ningún elemento que pueda interferir con la respiración del bebé: los muñecos rellenos, las mantas o las almohadas blandas pueden caer sobre la cara del bebé y bloquear su respiración.

Si bien las chichoneras se utilizaban regularmente en el pasado, ya no se recomienda su uso. Un estudio, que se realizó con datos de la Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo (CPSC), descubrió que una cantidad de muertes accidentales parecían estar relacionadas con el uso de chichoneras en las cunas y los moisés.

La AAP y otras organizaciones de pediatría desalientan con firmeza el uso de chichoneras en las cunas para evitar la asfixia accidental.

Evite también los elementos como cuerdas, lazos o cintas que puedan enredarse alrededor del cuello del bebé, así como objetos con cualquier tipo de borde o esquina afilados.

Los bebés también pueden enredarse en los móviles colgantes; por lo tanto, también debe retirarlos. No olvide observar a su alrededor para detectar elementos que su bebé pueda tocar al estar parado en la cuna.

Los tapices, fotos, paños y cordones de cortinas pueden ser peligrosos si quedan al alcance del bebé.

Muchas culturas fomentan que los padres y los bebés compartan la cama. Pero los estudios indican que existe una mayor incidencia de SIDS en los hogares en los que el bebé duerme en la cama con los padres. El uso de sustancias que disminuyen el nivel de alerta de los padres, como el alcohol, también puede hacer que un padre se dé vuelta sobre el bebé.

Alentar el sueño

Probablemente ya haya establecido una rutina para la hora de ir a dormir y se apegue a ella. Si no estableció una, comience ahora.

Las actividades tranquilizadoras que lleven al horario de dormir pueden ayudar a relajar a su bebé.

Un baño caliente, seguido de cuentos o cantos, indicará la transición hacia el sueño y estas mismas actividades se pueden utilizar a la hora de ir a dormir durante años.

Probablemente desee que su bebé comience a dormir por sí sólo. Eso puede significar realizar la rutina de ir a la cama y dejar al bebé en la cuna mientras aún está despierto. Si el bebé llora, manténgase alejado unos minutos. El bebé puede acomodarse e irse a dormir.

Si continúa llorando, regrese y calme al bebé por un momento sin levantarlo. Esto puede continuar varias veces hasta que su bebé se dé cuenta de que llorar no le servirá de nada.

Debe saber que, tal vez, éste sea un ejercicio difícil para usted, simplemente porque es triste escuchar llorar a un bebé.

Intente recordar que, si sabe que el bebé está seguro, dejarlo llorar un poco ahora para que todos puedan dormir mejor más tarde es, en última instancia, la elección más saludable.

Incluso un bebé que ya ha comenzado a dormir durante toda la noche (entre 7 y 12 horas) se despertará ocasionalmente por la madrugada.

Después de descartar que tenga dolor por la salida de los dientes, alguna enfermedad o un pañal sucio, es conveniente que deje que su bebé luche para volver a dormirse solo.

Deje que su bebé se queje unos cuantos minutos antes de responder; después, una vez que vea que todo está bien, déjelo solo para que vuelva a dormirse. No olvide que acunarlo, alimentarlo o hablarle puede hacer que su bebé se despierte todas las noches para recibir esa atención.

Si su bebé se despierta muchas veces por noche, es posible que se deba a algún motivo externo. ¿Su bebé está demasiado grande para el moisés? Múdelo a una cuna.

¿Su bebé aún duerme en su misma habitación? El pequeño puede ser sensible a su presencia y tal vez sea necesario llevarlo a su habitación para que duerma bien por la noche.

¿Hace demasiado calor en la habitación del bebé? ¿Demasiado frío? ¿La habitación está demasiado oscura? Analice esas posibilidades.

Otro “problema” de sueño común a esta edad es que el bebé se despierte temprano; el bebé comienza a llorar o balbucear antes del amanecer.

Probablemente, no haya nada que pueda hacer para impedir que el bebé se despierte cuando esté listo para hacerlo, pero si coloca unos cuantos juguetes en la cuna, tal vez logre que se relaje un rato más y con una persiana para cubrir los primeros rayos del sol, quizás logre unos cuantos minutos más de sueño.

Cuándo llamar al médico

Si verificó que no existen motivos externos para que su bebé se despierte y cree que su bebé no duerme lo suficiente (¡o duerme demasiado!), no dude en comunicarse con el médico.

El dolor por la salida de los dientes es un motivo común de problemas del sueño a esta edad y el médico puede sugerir algunas maneras de aliviar las molestias del bebé. Tal vez, esté desarrollando una enfermedad que no involucra más síntomas que la falta de sueño o, quizás, el médico pueda ayudar a encontrar maneras de mejorar la rutina nocturna con su bebé.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2011

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/el-sueo-y-su-hijo-de-4-a-7-meses/

Cómo evoluciona el sueño de los bebés y por qué es importante saberlo

El sueño del bebé por edades

Una de las primeras preguntas que os harán como padres será si vuestro hijo duerme bien o, incluso, si ya duerme del tirón.

El sueño de los bebés es un tema complejo, más de lo que nos imaginamos, que a menudo suscita un debate entre familiares y amigos sobre cuánto y cómo debe dormir un bebé.

Hoy vamos a hablar de cómo es realmente el sueño infantil y cómo evoluciona, una información muy importante para entender y asimilar mejor los despertares nocturnos.

Mi bebé se despierta por la noche, ¿es normal?

La mayoría de bebés se despiertan con bastante frecuencia por la noche.

Aunque cada pequeño es distinto, los bebés se despiertan porque el sueño es un proceso evolutivo, igual que lo es gatear, andar o hablar.

¿Verdad que nadie nos dice que debemos enseñar a gatear a nuestro bebé? Pues con el dormir sucede lo mismo. Con el tiempo, unos necesitarán más y otros menos, el bebé dormirá del tirón toda la noche.

¿Verdad que nadie nos dice que debemos enseñar a gatear a nuestro bebé? Pues con el dormir pasa lo mismo, es evolutivo

Cuando nacen, los bebés cuentan con solo dos de las cinco fases de sueño que tenemos los adultos, unas fases que irán adquiriendo a medida que vayan creciendo. Los recién nacidos solo tienen la fase de sueño profundo y la fase REM. De esta forma se despiertan más frecuentemente para poder alimentarse, todas las veces que lo necesiten.

Entender que los despertares nocturnos con una causa natural y vital para los pequeños resulta tranquilizador porque os ayudará comprender su patrón del sueño. Si vuestro hijo se despierta a menudo, es un niño completamente normal y sano, por lo que no debéis preocuparos y, sobre todo, no debéis intentar que “aprenda a dormir” porque lo hará solito.

Etapas del sueño infantil

Aunque el sueño infantil evoluciona a medida que el bebé crece, durante sus primeros años de vida pasa por distintas etapas con algunos aparentes retrocesos.

Mientras que de los 0 a los 3 meses lo más probable es que vuestro bebé tenga un sueño más tranquilo y apaciguado, y duerma más horas, a partir de los 3 o 4 meses su sueño será más ligero y puede despertarse al pasar de una fase de sueño a otra.

A partir de los 4 meses y hasta los 7, aproximadamente, vuestro bebé tendrá un sueño más predecible y veréis como va estableciendo sus propias rutinas y crea un patrón del sueño.

Lo más característico, y fastidioso, de esta etapa es que el sueño del principio es más ligero, volviéndose más profundo con el tiempo, por lo que es muy habitual que si los dejáis en su cuna recién dormidos se despierten.

Entre los 6 y los 7 meses son muy habituales los micro-despertares, que muchas veces pasan a ser un auténtico despertar

Alrededor de los 6 o 7 meses, los bebés ya tienen 4 fases del sueño. ¡Qué bien! No cantéis victoria aún, porque en esta etapa son muy habituales los micro-despertares, que a menudo pasan a ser directamente un despertar.

Los adultos, aunque no seamos conscientes, también tenemos micro-despertares, por ejemplo, cuando nos giramos en la cama o nos volvemos a cubrir con la manta si nos hemos destapado.

La diferencia es que ya tenemos todas nuestras fases del sueño bien establecidas y ni nos inmutamos, porque somos capaces de dormirnos solos de nuevo.

Esta etapa puede resultar un poco dura, ya que algunos bebés se despiertan cada hora y media o dos horas. Además, coincide con algunos hitos importantes en el desarrollo del bebé, como el inicio de la alimentación complementaria o la aparición de los primeros dientes.

A partir de los 8 meses los bebés ya tienen todas sus fases del sueño, pero deben aún ir practicando para dormir igual que los adultos. Esta etapa puede alargarse hasta los dos años, aproximadamente, y en ella también son frecuentes, aunque cada vez menos, los despertares nocturnos.

Muchos de ellos van de la mano de nuevos aprendizajes como el gatear, andar, hablar o el control de los esfínteres, o de otras cuestiones, como la aparición de los dientes, el inicio de la guardería, la aparición de miedos y pesadillas… Cualquier cambio en la vida del pequeño, por insignificante que parezca, puede influir en su patrón del sueño.

Cómo reducir los despertares nocturnos

Aunque, como os decíamos, se trata de una cuestión evolutiva y no conviene tratar de enseñar a dormir al bebé con métodos como dejarle llorar o ignorar su demanda, sí que existen algunas prácticas que os ayudarán a llevar mejor la situación, facilitando el descanso de toda la familia.

Establecer unas rutinas fijas desde el nacimiento del bebé contribuirá a que duerma mejor

Buen ejemplo de ello es el establecimiento de rutinas fijas desde el nacimiento del bebé que le ayuden a relajarse, como por ejemplo escuchar música que le calme o darle un baño antes de acostarse para ayudarle a conciliar el sueño. Por el contrario, prácticas como ver la televisión o realizar actividades que le sobre-estimulen pueden afectar a su somnolencia y hacer que le cueste más dormirse y se despierte mucho más.

Dormir una o varias siestas durante el día, en función de la edad, lejos de lo que puede parecer, también es clave para un buen descanso nocturno. Un niño que está excesivamente cansado por la noche por no haber descansado durante el día se traduce en un niño nervioso y alterado, tanto que puede costarle calmarse y dormirse.

Practicar el colecho también resulta muy beneficioso para el bebé, que concilia el sueño más fácilmente, se despierta menos veces y, en caso que la mamá haya optado por la lactancia materna, tiene el alimento más accesible y a su alcance. Dormir junto a tu bebé, además, mejorará el descanso de toda la familia y reducirá vuestros despertares, por lo que podréis reposar mejor.

Una buena manera de practicar el colecho de forma segura es hacerlo en una cuna anexa a la cama, como la Next2Me de Chicco, que cuenta con paredes envolventes para que el bebé se sienta protegido y un lateral abatible que permite estar muy cerca del bebé, facilitando la lactancia materna al poder darle el pecho casi sin moverte de la cama.

El sueño del bebé es uno de los temas que más preocupa a los padres. Entender cómo funciona y qué se puede hacer es clave para tener paciencia y tratar de buscar soluciones que faciliten el descanso del bebé y sus papás.

En Momentos Chicco

Fotos | iStock: AGrigorjeva / Ondrooo / FamVeld

Источник: https://www.bebesymas.com/momentoschicco/como-evoluciona-el-sueno-de-los-bebes-y-por-que-es-importante-saberlo

Embarazo y niños
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