Embarazo: Qué comer para evitar molestias

Nutrición para corregir las náuseas en el embarazo

Embarazo: Qué comer para evitar molestias

Las náuseas y los vómitos son uno de los primeros síntomas del embarazo que afectan a entre el 40 y el 80 por ciento de las mujeres en el primer trimestre. Suelen aparecer sobre la séptima semana de gestación, predominantemente por la mañana y cuando el estómago está vacío, y tienden a desaparecer lentamente entre las semanas 14 y 22 del embarazo.

La intensidad y gravedad de las náuseas varían, tal y como explica Juan Ordás, especialista en Ginecología y Medicina de la Reproducción en la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, en Madrid: “Van desde las leves molestias nauseosas en ayunas al levantarse por la mañana, hasta una sensación persistente muy desagradable que no cede en todo el día”.

Los vómitos no suelen afectar a la salud delfeto excepto cuando son continuos y no remiten: “se puede llegar a un estado que llamamos hiperémesis gravídica, que ocurre en un 1-2 por ciento de los casos y puede conllevar una pérdida de peso y a un desequilibrio de los líquidos y los electrólitos que precisaría ingreso con hidratación intravenosa”, añade Alexandra Henríquez, ginecóloga del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

¿Cómo puedo quitar las náuseas en el embarazo?

El principal inconveniente de estos síntomas son la incomodidad, los mareos, las molestias digestivas y el malestar general.

La buena noticia es que la naturaleza transitoria y benigna de este trastorno puede controlarse evitando alimentos o situaciones que provocan los síntomas, ya que “se supone que los vómitos tendrían la finalidad de evitar la ingesta de sustancias potencialmente abortivas que se encuentran en determinados vegetales, bebidas con cafeína o alcohol, protegiendo por lo tanto al embrión en el primer trimestre”, tal y como indica Henríquez.

El primer punto que deben tener en cuenta las futuras mamás para evitar las náuseas es que estas aparecen cuando el estómago está vacío o ha tenido una comida muy copiosa. “Uno de los factores desencadenantes de la náusea no es alimento, sino su olor.

Las embarazadas tienen el sentido del olfato altamente agudizado y alterado. Esto quiere decir que olores que nunca les habían molestado pueden ser muy desagradables”, apostilla Ordás, quien advierte que este síntoma puede aparecer cuando comen alimentos que no les apetecen.

Entonces, ¿qué pautas deben seguir para remediar y reducir las náuseas? ¿Qué hay que evitar comer para mejorar la calidad de vida los primeros meses? Entre las recomendaciones generales los expertos aconsejan establecer un horario de comidas intentando hacerlas de forma ordenada: comidas pequeñas cinco veces al día, no permanecer muchas horas sin comer, dedicar tiempo a cada una de ellas (y masticar bien los alimentos), cenar temprano y no olvidar el desayuno, pues puede aumentar la sensación de cansancio y la sensación nauseosa.

Otras recomendaciones serían:

Eliminar lo que no nos apetece

Muchas mujeres tienen náuseas sólo al pensar en algunos alimentos, ya sea pescado, carne o huevos, pero tal y como aconseja Mar Gimeno, farmacéutica coautora, junto con el pediatra Pedro Frontera, del libro ¿Pecho o biberón? Alimenta bien a tu bebé, no hay problema en suspender de la dieta el alimento culpable, siempre que se sustituya por otro con un contenido similar en nutrientes.

En esta línea, Henríquez aboga por que la embarazada siga su instinto, también en el otro sentido: “¡No hay errores! Tomar algo que en un momento determinado nos apetece no puede causarnos daño en absoluto, siempre y cuando no se abuse del mismo”.

Alimentos variados que deben incluir en la dieta

Lo más recomendable es seguir una alimentación basada principalmente en la gran variedad  de cereales, pasta, pan integral, pescado, leguminosas, proteínas vegetales, verduras biológicas y locales, frutas de la estación, semillas, frutas/ frutos secos, algas, aceites prensados en frío, endulzantes naturales, leches de cereales o de cabra/oveja, infusiones, productos sin estimulantes y condimentos salados de buena calidad (como el miso, tamari o la salsa de soja, umeboshi y la sal marina no refinada) y encurtidos naturales o germinados.

Respecto a las legumbres, Henríquez recomienda ingerirlas dos o tres veces a la semana e intentar que la pasta y los cereales sean integrales para aumentar el consumo de fibra, que permitirá mejorar el tránsito intestinal y el estreñimiento. Además, aconseja tomar productos biológicos, ya que en la cáscara se pueden acumular pesticidas.

Por otro lado, Gimeno recomienda incluir alimentos ligeros como sopas (de cocido, de fideos, de pescado, de verduras), purés no muy espesos, arroces caldosos ligeros, como el de verduras, copos de avena y frutas maduras como la manzana y el plátano.

Adiós a los picantes y los productos ricos en grasas

Respecto a los alimentos que deberían excluir las embarazadas, los expertos señalan que deben evitar consumir en exceso huevos, carnes rojas, embutidos, quesos, vinagre, azúcares rápidos, bebidas y comida fría, solanáceas (pimientos, berenjenas, patatas, tomates), espinacas  y acelgas (por su contenido en ácido oxálico), exceso de vegetales crudos, frutas tropicales, higos y ciruelas o comidas con aditivos y conservantes artificiales.

Además, también están prohibidos los picantes, especias, estimulantes como el café o el té y la nicotina.

Mantener una buena hidratación

La cantidad de líquidos que se ingieren a lo largo del día también influye en la aparición de las náuseas. “Hay que evitar la deshidratación, para lo cual es bueno tomar bebidas isotónicas y, por supuesto, agua”, advierte Ordás. En cuanto a la cantidad, el experto recomienda dos litros al día a pequeños sorbos y de forma continuada. Siempre a temperatura más bien fría.

Seguir una rutina

Es muy importante la forma de vida a la hora de evitar las náuseas, por lo que Ordás aconseja las embarazas estar distraídas, evitar el estrés, las situaciones de ansiedad y realizar ejercicio físico. “Se ha de evitar la estancia en espacios cerrados o mal ventilados, y, sobre todo, ambientes en los que haya humo de tabaco u olores fuertes”, indica.

Por último, Gimeno recomienda pasear relajadamente y evitar los viajes en vehículos a motor.

Ver también:

Cinco razones para evitar el alcohol en el embarazo

La hidratación, factor clave en el embarazo, la lactancia y la primera infancia

Los primeros síntomas del embarazo

  • Google +
  • E-mail
  • Imprimir

Источник: https://cuidateplus.marca.com/reproduccion/embarazo/2016/03/13/nutricion-corregir-nauseas-embarazo-110096.html

Alimentos en el embarazo que se deben evitar-Huggies

Embarazo: Qué comer para evitar molestias

< Embarazo semana a semana

Alimentos a evitar durante el embarazo

Durante el embarazo hay varias razones para ser extra cuidadosa con lo que comes – es importante saber qué alimentos son seguros y cuáles son necesarios evitar.

Durante el embarazo hay varias razones para ser extra cuidadosa con lo que comes – es importante saber qué alimentos son seguros y cuáles son necesarios evitar.

Algunos alimentos contienen toxinas que pueden conducir a defectos en tu bebé, otros contienen bacterias transmitidas que podrían debilitar tu sistema inmunológico y causar daños al feto.

Asegúrate de que la mayoría de los alimentos que comas estén cocinados y al elegir una receta sé selectiva sobre lo que comes para proteger a tu bebé contra bacterias dañinas y daños durante el desarrollo.

Hay muchos alimentos que debes evitar cuando estás embarazada. La mayoría de los médicos aconsejan a las mujeres embarazadas que se olviden de ciertos pescados, carnes crudas, huevos crudos, quesos madurados, brotes, paté, verduras sin lavar y otros alimentos discutidos a continuación:

Pescados

Algunos pescados como el tiburón, el marlín, el atún rojo, el naranja y el pez espada contienen altas cantidades de mercurio que se acumulan en su tejido adiposo. Las mujeres embarazadas deben evitar comer grandes cantidades y así evitar daños neurológicos en tu bebé.

Tu bebé, en crecimiento, tiene un sistema nervioso sensible y aunque no es claro cuánto marisco tendrías que comer para experimentar efectos perjudiciales, es mejor evitarlos. Otros alimentos crudos que las mujeres deben evitar en conjunto son las ostras y el sushi.

Huevos crudos

Tal vez comer huevos crudos nunca pasó por tu mente, pero algunos alimentos los tienen y pueden ser una fuente de salmonela.

Los alimentos que contienen huevo crudo incluyen la mayonesa, las ensaladas César, el ponche de huevo, crema holandesa y ciertos batidores como los usados en la masa de galletas.

Para reducir el riesgo de salmonela, recuerda cocinar los huevos antes de comerlos en cualquier comida.

Pollo crudo

El pollo crudo se debe evitar en todo momento, pero más durante el embarazo. Comer o entrar en contacto con superficies que han tenido pollo crudo, puede transmitir salmonella, incluso el pollo de la noche anterior debe ser calentado o cocido de nuevo para destruir cualquier rastro de ésta.

Quesos madurados

Deben evitarse los quesos madurados como el queso azul, el queso feta, el brie, el camembert, la cabaña, el ricotta, los quesos blancos madurados latinoamericanos y cualquier leche no pasteurizada o alimentos lácteos sin pasteurizar, ya que pueden contener la bacteria Listeria. Esta bacteria es perjudicial para tu bebé y debe ser evitada.

Mientras que los adultos con Listeria muy a menudo no muestran ningún síntoma, esta puede causar complicaciones potencialmente mortales para el feto o el recién nacido. Se sabe que la listeriosis desencadena en abortos espontáneos, nacimientos prematuros y  envenenamiento de la sangre.

Es mejor evitar este tipo de alimento cuando se está embarazada y consumir sólo después del nacimiento.

Frutas y vegetales

Al comprar frutas y verduras asegúrate de lavarlas para retirar pesticidas y bacterias dañinas. Las verduras sin lavar tienen el potencial de transmitir toxoplasmosis, un parásito que contamina el suelo. También debes evitar por completo cualquier fruta y/o verdura mohosa.

Otros alimentos a evitar cuando estás embarazada

Aparte de los alimentos mencionados anteriormente, las mujeres deben evitar brotes crudos, ya que han dado lugar a algunos incidentes de brotes de salmonela.

Helados de máquina y una gran cantidad de alimentos embutidos pueden contener Listeria por lo que es importante evitarlos y si es posible, reducir al mínimo el contacto con estas bacterias.

Otro alimento a evitar durante el embarazo y la lactancia es el maní ya que esto puede aumentar la posibilidad de desarrollar alergias. Los cacahuetes tienen un tipo de moho llamado aflatoxina que podría ser potencialmente peligroso para tu bebé.

Aditivos de alimentos

Muchos alimentos están llenos de aditivos y conservantes por lo que se recomienda seleccionar cuidadosamente los alimentos envasados. Los aditivos que se deben evitar son MSG (glutamato monosódico) que podría causar molestias en el estómago y dolores de cabeza. También deben evitarse los colorantes artificiales, especialmente el azul 1, azul 2, verde 3, rojo 3 y amarillo 6 y sacarina.

Vitaminas

Cuando una mujer está embarazada, su cuerpo requiere diferentes cantidades de vitaminas para soportar el crecimiento del feto. El embarazo hace que el cuerpo de la mujer experimente cambios hormonales drásticos que agregan mucha tensión.

Por tanto, debes comprobar qué tipos de vitaminas requieres. Tu médico puede recomendar suplementos prenatales seguros y eficaces que pueden proporcionarte suficientes vitaminas para asegurar un desarrollo fetal saludable.

Por supuesto, obtener estos nutrientes de los alimentos, siempre será la mejor opción.

Mantén lo bueno en mente

Los alimentos a evitar cuando estás embarazada son en realidad bastantes, por lo que es muy importante que mantengas en tu cabeza una lista de aquellos que debes evitar para asegurar el desarrollo saludable de tu barrigoncito. No sólo es importante mantener una dieta saludable sino también mantener tu peso controlado. Por tanto, comer sano es la principal prioridad y no hacer dieta para minimizar el aumento de peso.

Otra cosa que debes tener en mente es que si vas a comer fuera, es asegurarse de que la comida que te sirven esté caliente, no tibia ni fría. También trata de evitar demasiada comida rápida, ya que suele ser alta en azúcares y grasas saturadas.

Limita la ingesta de cafeína y renuncia al alcohol (es sólo por un tiempo) ya que no hay un nivel seguro para el consumo de éste durante el embarazo.

El consumo de alcohol durante el embarazo se ha asociado con un bajo coeficiente intelectual en los bebés, bajo peso al nacer y malformaciones.

El alcohol también detiene la absorción de ácido fólico y hierro y reduce el calcio en los huesos.

La regla número uno para recordar es: comer sólo cuando tienes hambre. Trata de no preocuparte por tu apetito cambiante, basta con tener en cuenta los alimentos anteriores a evitar y tratar de aumentar de peso a la tasa recomendada por tu médico. No dudes monitorearte

< Embarazo semana a semana

¿Por qué se presenta la infección vaginal en el embarazo?

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH vaginal. Por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias.

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH de la mujer, por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias, es decir, de una infección vaginal en el embarazo.

El embarazo representa un período de cambios para toda mujer. Es una etapa en la que todo se modifica. Desde las variaciones más perceptibles como la ansiedad y el aumento de peso hasta alteraciones del organismo poco conocidas, como las infecciones vaginales.

El papel de las hormonas y la infección vaginal en el embarazo

Durante los 9 meses de gestación, el nivel de hormonas femeninas cambia y afecta directamente al pH del área genital. En lo cotidiano, el pH de la zona vulvar es ácido e inferior al de otras partes del cuerpo, y se sitúa en un rango de 3.8 a 4.2, con la finalidad de impedir el crecimiento de bacterias.

Durante el embarazo la futura mamá protagoniza diversos cambios hormonales que comprometen directamente la capa protectora ácida. De esta manera, la variación a un pH mayor a 4.

2 puede alterar el equilibrio en detrimento de la flora habitual, lo que deja espacio a la proliferación de gérmenes patógenos.

Por esta razón, los 9 meses de gestación representan una de las etapas más vulnerables de la mujer para adquirir infecciones del tracto ginecológico.

Cómo protegerse de una infección vaginal en el embarazo

Es necesario que toda mamá tome cuidados especiales para mantener su zona íntima limpia y protegida durante esta importante etapa de la vida.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Usar ropa interior de algodón.
  • No utilizar ropa muy ajustada o de materiales sintéticos.
  • Lavar la ropa interior con jabón de barra y enjuague, sin dejar residuos.
  • Lavar la zona íntima con un jabón especial con pH ácido que limpie, hidrate y ayude a prevenir infecciones del área vulvoperineal.
  • No se recomienda utilizar desodorantes íntimos, talcos, aromatizantes ni sales de baño o burbujas.
  • Evitar traumatismos de la región genital como el rasurado, la depilación o fricción.
  • Si se observan cambios en el flujo vaginal, prurito, ardor o mal olor, no automedicarse y consultar al ginecólogo u obstetra.

Источник: https://www.huggies.bo/embarazo-semana-a-semana/alimentos-a-evitar-durante-el-embarazo

Trucos para aliviar las 12 molestias más frecuentes del embarazo

Embarazo: Qué comer para evitar molestias

Las náuseas se producen habitualmente a primera hora de la mañana, aunque en ocasiones se prolongan durante casi todo el día.

La causa no se conoce, aunque se apuntan como factores favorecedores el ascenso de los niveles de las hormonas gonadotropina coriónica (hCG) y progesterona, y también factores psicológicos, como el temor a convertirse en madre y la no aceptación del bebé que va a llegar. Las náuseas se acompañan a veces de una incómoda sensación de exceso de saliva en la boca.

Para prevenirlas, es aconsejable tomar algo antes de levantarse de la cama, y lo mejor son los alimentos sólidos y ricos en hidratos, como cereales, galletas o pan.

Nuestro consejo: escucha qué “te pide” el cuerpo. La mayoría de las embarazadas que padecen náuseas prefieren desayunar alimentos salados, pues generalmente se toleran mejor que los dulces. Si las sufres también el resto del día, procura comer menos y con mayor frecuencia, evita los fritos y cocina siempre con poca grasa.

Cuándo preocuparse.

Las náuseas no siempre son fisiológicas o “normales”: si son importantes consulta con el ginecólogo, quien valorará si se deben a una hiperemesis gravídica.

Este raro cuadro se caracteriza por vómitos tan intensos y frecuentes que pueden llegar a causar deshidratación, pérdida importante de peso, trastornos metabólicos y alteraciones nutricionales. Requiere ingreso hospitalario y la instauración de un tratamiento para detenerlos.

Aunque aparatosa, tiene un buen pronóstico y no suele haber complicaciones para la madre ni para el feto.

2. Nariz taponada

De nuevo las hormonas del embarazo hacen que la mucosa de la nariz esté más sensible, inflamada y blanda. La sensación de taponamiento rara vez desaparece y resulta realmente incómoda.

Nuestro consejo: estos remedios pueden serte útiles:

– Hidroterapia. El agua, en todas sus formas, es la ayuda más valiosa. Pon recipientes con agua sobre los radiadores, haz vahos con infusión de manzanilla (una planta con propiedades antiinflamatorias) y recurre al suero fisiológico o los sprays nasales de agua marina para lavar, hidratar la mucosa y descongestionar la nariz.

Consulta con el ginecólogo la posibilidad de utilizar nebulizadores nasales, pero no recurras a ellos por tu cuenta, pues algunos contienen sustancias vasoconstrictoras que podrían dañar la mucosa, ahora muy sensible.

– En invierno, mantén el termostato de la calefacción en los 21 grados, una temperatura mayor reseca el ambiente y empeora los síntomas.

3. Incontinencia urinaria

Los riñones funcionan a pleno rendimiento para eliminar un mayor volumen de líquidos, y el útero, que crece muy cerca de la vejiga, la presiona y te obliga a orinar con mayor frecuencia.

Tus visitas al cuarto de baño se espaciarán en torno al cuarto mes, cuando el bebé ascienda hacia la cavidad abdominal, pero volverán a ser tanto o más frecuentes en las últimas semanas, cuando la cabeza del bebé, a punto de nacer, descansa sobre la zona.

Cuándo preocuparse.

 El ginecólogo pedirá un análisis de orina en cada revisión para controlar que no existe infección urinaria, un trastorno relativamente frecuente en estos meses que, si no se trata a tiempo, puede convertir un embarazo normal en otro “de riesgo”. Aunque estarás bien controlada, no está de más que comentes con el médico cualquier molestia, como dolor o escozor al orinar.

4. Cansancio y somnolencia

El cansancio y el sueño son frecuentes y normales en el primer trimestre del embarazo: el metabolismo es más lento; sin que seas consciente de ello, tu organismo se ocupa de cuidar al futuro bebé llevándole la energía que necesita para desarrollarse, esa que crees que ahora te falta. Déjate llevar y no luches contra el sueño. Por lo demás, esas horas de descanso son una preparación psicológica necesaria para ser madre: antes de que el hijo que esperas ocupe un espacio en tu casa y en tu cuerpo, debe tenerlo en tu corazón y tus pensamientos.

5. El estreñimiento

Aparecerá en algún momento a lo largo de estos meses, cuando el útero comience a presionar sobre el intestino. A esta presión se une la acción de las hormonas, que enlentecen el tránsito intestinal.

Si aún no lo has hecho, introduce en tu dieta alimentos que te ayudarán a prevenirlo: la fibra de las ensaladas y frutas es el mejor aliado, y caminar y beber agua también son hábitos indispensables. Estas sencillas medidas suelen bastar para prevenirlo.

Si lo consigues, evitarás que el estreñimiento te acompañe hasta el final del embarazo y aparezca otro problema mayor: las hemorroides.

6. Calambres en las piernas

Aunque no se sabe con exactitud porqué se producen los calambres, la falta de calcio y potasio, el cansancio y la presión que el útero ejerce sobre algunos nervios se apuntan como posibles causas de los calambres. Son muy molestos, sobre todo porque aparecen en mitad del sueño. Se sienten como un dolor fuerte y brusco en la parte posterior de los muslos, como si se hubiera formado un nudo en la zona.

Nuestro consejo: para prevenirlos puedes hacer un sencillo ejercicio antes de acostarte.

 Siéntate con las piernas estiradas y dibuja veinte círculos con las puntas de los pies, primero hacia un lado y luego hacia el otro: después, en la misma posición, se flexionan lentamente los tobillos y los dedos de los pies en dirección a la nariz.

Si a pesar de ello te despiertas con un calambre, intenta hacer este segundo ejercicio, o apoya el talón en el suelo y da pequeños golpecitos con él. Un buen masaje en la zona dolorida, ascendiendo desde el tobillo hasta la parte posterior de la rodilla, ayuda a relajar el músculo contraído y también resulta eficaz.

7. Ardores de estómago

Durante el embarazo todo tránsito de los alimentos por el sistema digestivo es más lento, y el estómago, por tanto, también se vacía más despacio.

Además, el esfínter esofágico, que comunica estómago y esófago, ha sido afectado por la relajación muscular característica de estos meses y no se cierra tan eficazmente como antes.

Todo ello eleva la posibilidad de que en algún momento durante la lenta digestión parte los alimentos mezclados con los jugos gástricos asciendan hacia el esófago – lo que no se conoce como “reflujo”-, provocando los molestos ardores de estómago.

Nuestro consejo: comer bien es la medida más eficaz para prevenir ardores y malas digestiones. Éstas son las pautas a seguir para lograrlo.

– Fracciona las comidas a lo largo del día: es preferible sustituir las tres tradicionales por cinco menos copiosas.
– Evita acostarte inmediatamente después de haber tomado alimentos: es mejor que reposes la comida cómodamente sentada.
Y muy importante: no tomes por tu cuenta antiácidos o bicarbonato.

8. Problemas para dormir

Tu hijo crece en estos últimos meses, tú engordas a un ritmo de hasta dos kilos al mes, y el volumen del abdomen dificulta enormemente tus movimientos.

Los sentimientos contradictorios son muy frecuentes a esas alturas del embarazo: deseas que el bebé nazca y todo termine; sin embargo, el parto te causa temor.

Y por si faltaran motivos para no poder conciliar el sueño que ansías, el útero continúa su avance, desplaza el diafragma hacia arriba y presiona la vena cava cuando permaneces tumbada boca arriba, produciéndote mareos. Encontrar la mejor postura para dormir puede convertirse en una misión imposible.

Nuestro consejo: prueba a dormir de lado, con un almohadón junto a la tripa; sobre él reposará la pierna del lado de arriba con la rodilla flexionada, mientras la otra permanece estirada. Caminar un rato a media tarde, hacer una cena ligera y tomar un vaso de leche antes de acostarse son medidas que te ayudarán a conciliar el sueño.

9. Las contracciones

La sensibilidad del útero varía mucho de unas mujeres a otras: tal vez experimentes contracciones después de dar un paseo, o quizá eres capaz de caminar largo rato sin que tu útero se resienta por ello.

La preparación física no parece ser un factor determinante, de modo que podrás oír sus “quejas” aunque te encuentres en plena forma.

En cualquier caso, se trata de pequeños avisos para que bajes el rtimo, y, si se repiten con frecuencia, consultar con el ginecólogo.

10. Las hemorroides

Son también varices que aparecen en la zona del ano y se agravan con el estreñimiento y los esfuerzos del parto, así como en las últimas semanas del embarazo, cuando la cabeza del niño presiona la zona.

Nuestro consejo: evita el estreñimiento incluyendo alimentos ricos en fibra en tu dieta y contrae y relaja el músculo del ano varias veces al día.

De este modo se vacían los nódulos de sangre y se estimula el flujo venoso.

Si no has podido evitar que aparezcan, una buena medida para aliviar la sensación de pesadez y el picor es aplicar hielo en ellas, siempre protegido por un paño.

11. Pies hinchados

Al final del día el líquido “extra” que ahora circula por tu cuerpo acaba depositándose en la parte inferior del mismo.

Los pies y los tobillos hinchados son un trastorno habitual normal y sólo debe preocuparte si la hinchazón no desaparece tras el descanso nocturno o afecta a las manos y la cara.

Esta hinchazón continuada puede ser síntoma de tensión alta u otro trastorno serio, y deberás consultar enseguida con el ginecólogo.

12. Varices y arañas vasculares

No siempre es posible evitarlas, pues en su aparición influye mucho el factor hereditario, pero estas medidas ayudarán a que no empeoren o no salgan más.

Si has de permanecer mucho rato de pie, camina, cambia mucho de postura (procura repartir el peso entre ambas piernas), y hazte con un pequeño cajón o taburete para apoyarlas alternativamente.

Y si has de estar sentada, utiliza también el taburete para apoyarlas, levántate a menudo y camina, y no cruces las piernas.
– Eleva los pies de la cama colocando unos cuantos libros bajo el colchón.

– Evita el calor en la zona de las varices: tomar el sol, las botas altas, radiadores, bolsas de agua caliente, etc.
Usa únicamente medias especiales para embarazadas.

– Practica ejercicios para facilitar la circulación de retorno: sentada o de pie, eleva una pierna y traza círculos hacia fuera y hacia dentro con las puntas de los pies. Repite con la otra.
En la ducha, dirige el chorro de agua fría hacia los tobillos y asciende lentamente por las piernas hasta llegar al final de la cadera.

Maite Izquierdo

Источник: https://www.guiadelnino.com/embarazo/molestias-del-embarazo/trucos-para-aliviar-las-12-molestias-mas-frecuentes-del-embarazo

Embarazo: Qué comer para evitar molestias

Embarazo: Qué comer para evitar molestias

Los mareos son bastante comunes en la gestación debido a los cambios hormonales, el cansancio… La falta de hierro, por ejemplo, puede causar mareos, cansancio, desvanecimientos, etc.

Cuando el embarazo está muy avanzado y la barriga tiene un tamaño considerable, al tumbarte boca arriba también puedes marearte debido a que el útero presiona la vena que asegura el retorno de la sangre desde las extremidades al corazón, lo que imposibilita que funcione correctamente, causando el llamado síndrome de la vena cava inferior, que ocasiona bajada de la tensión, taquicardias e incluso síncope. Si te ocurre tiéndete sobre el costado izquierdo y espera a que se te pase.

Igualmente, una hipoglucemia puede ser el motivo de los vahídos. Los niveles bajos de azúcar en sangre provocan mareos, irritación, desmayos, cansancio, dolores de cabeza, etc.

Los mareos matutinos se reducen con la ingesta moderada de líquidos, sobre todo de zumo de frutas fresco. Desayunar a base de fruta también reduce la sensación de los mareos durante el día.

Además de zumos y compotas toma helados de frutas, frutas y verduras crudas en pequeñas cantidades pero en repetidas ocasiones.

Si comes galletas saladas durante la mañana (mejor antes de levantarte de la cama) reducirás el nivel de acidez estomacal.

Igualmente se debe evitar oler y ver alimentos que desagraden o produzcan asco y tratar de no tener el estómago vacío durante muchas horas, por lo tanto es conveniente fraccionar los menús y hacer muchas comidas a lo largo del día pero ligeras.

Por último, si la causa es anemia, evítala consumiendo alimentos ricos en hierro, como la carne, especialmente las rojas, o las legumbres y verduras de hoja verde, como espinacas o acelgas.

Recuerda que el hierro de origen vegetal se absorbe peor que el animal, por lo que si optas por las verduras o las legumbres acompáñalas de alimentos que contengan vitamina C que ayuda a su absorción.

 

Estreñimiento en la gestación

Cuando se presenta estreñimiento, habitual en el embarazo por el efecto de las hormonas que hacen lento el tránsito intestinal, los cambios en los hábitos alimenticios, la ingesta de suplementos de hierro, el desplazamiento de los órganos, y otras circunstancias características de este periodo, se sugiere utilizar alimentos ricos en fibra, como el salvado o grano de trigo, verduras, frutas frescas, legumbres, nueces y semillas. La falta de líquidos entorpece el efecto de estas fibras  sugeridas, por lo que se aconseja además beber mucha agua o zumo con pulpa de fruta.

Añade linaza a tus platos para aumentar el contenido en fibra y toma aceite de oliva, mejor crudo, y aparta las grasas saturadas.

Realizar ejercicio estimula la motilidad del intestino y la linaza en infusión mejora el tránsito intestinal. Con estas medidas se reducirán también las flatulencias del embarazo.
 

Ardor o acidez estomacal

La acidez estomacal es otra molestia frecuente durante el embarazo, especialmente a medida que los meses avanzan.

El ardor y los reflujos gástricos son debidos, entre otros, al incremento de peso, a la relajación de los músculos del aparato digestivo y a la acción de las hormonas que provocan digestiones más lentas.

Además la ingesta mayor de grasa y carbohidratos, las prisas al comer o cenar y acostarse de inmediato pueden favorecer la aparición de acidez de estómago.

En estos casos, debe evitarse tumbarse tras las comidas, las comidas picantes o grasas, los cítricos, los cereales integrales, etc. Se sugiere también practicar yoga para embarazadas y ejercicios de relajación. Es importante recordar que la ropa ajustada, por efecto mecánico, incrementa la acidez.
 

Cansancio en el embarazo

El cansancio tarde o temprano se hará presente como parte fisiológica de la gestación. Éste se puede ser especialmente importante tras la ingesta de azúcares. Una dieta rica en proteínas reduce este efecto.
 

Calambres nocturnos

Si sufres calambres, es fundamental aumentar los alimentos ricos en minerales como calcio, magnesio, potasio… como legumbres, espinacas, acelgas, aguacate, lácteos, plátano, guisantes, frutos secos, frutas secas (ciruelas, higos, pasas…), mariscos, col, cereales integrales, cacao, perejil, soja, etc.

Asegúrate de consumir alimentos con vitaminas del grupo B (cereales, carne, pescado, huevos, legumbres…) que ayudan a mejorar la circulación sanguínea y aquellos que tengan vitamina E, que ofrece alivio a los dolores provocados por los calambres nocturnos. Se encuentra en los aceites vegetales o cereales integrales. 

Y no olvidar hacer ejercicio regularmente y masajear las zonas más susceptibles de padecerlos con frecuencia.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/alimentacion-embarazo/embarazo-que-comer-para-evitar-molestias-5564

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: