Enfermedades del pene en niños

Enfermedades del pene en niños

Enfermedades del pene en niños

Indice

  • Balanitis
  • Fimosis
  • Parafimosis
  • Postitis
  • Hipospadias anterior

Balanitis

Es la inflamación del glande y el prepucio (la piel que recubre el glande del pene) a causa de una infección bacteriana, hongos o una mala higiene. Cuando la infección también afecta al prepucio, hablamos de balanopostitis.

Los síntomas principales son enrojecimiento del prepucio o del pene, hinchazón, secreción con mal olor, sensibilidad al tacto, dolor al orinar y, en algunas ocasiones, erupción cutánea.

La balanitis suele darse en niños pequeños que aún no tienen separado el prepucio del glande, por lo que es menos común a medida que el niño crece.

Es importante lavar bien el pene del niño en cada cambio de pañal, después de hacer pis y al ducharle, aunque en niños pequeños, al tener ambas partes unidas, puede ser más complicado limpiar bien la zona. Usa un jabón neutro sin componentes irritativos para prevenir la aparición de la balanitis.

Una vez la inflamación ha aparecido se debe limpiar el pene con una solución salina dos veces al día y aplicar una pomada antibiótica recetada por el pediatra. Normalmente, en unos pocos días la inflamación y el resto de las molestias desaparecen.

Si la balanitis es recurrente, se puede plantear la posibilidad de operar al niño para separar quirúrgicamente el prepucio del glande y así evitar nuevas infecciones.

Fimosis

La fimosis es el estrechamiento de la abertura del prepucio. Casi todos los niños nacen con fimosis y el glande y el prepucio unidos por un tejido fibroso fino llamado adherencias balano-prepuciales. Esto hace que en un recién nacido sea difícil retraer la piel del prepucio y dejar al descubierto el glande, algo totalmente normal en los primeros meses de vida.

A medida que el bebé crece estas adherencias van desapareciendo solas (no hace falta retraer el prepucio al bañar al bebé) cuando el pene crece, se producen erecciones espontáneas y el niño produce una secreción blanquecina (que no es semen) que actúa como un lubricante natural ayudando al despegamiento. Normalmente, a los 4 años el 80% de los niños puede retraer el prepucio sin problemas. Solo un 1% sigue teniendo este problema al llegar a la adolescencia.

Por lo tanto, si tu hijo es menor de 4 años es normal que tenga fimosis y no deberás hacer nada más que cuidar bien la higiene de la zona para evitar una infección. Solo en situaciones de fimosis muy severas que no se resuelven de forma natural, balanitis recurrentes o malformaciones del sistema urinario es necesario recurrir a la cirugía o circuncisión para retirar el prepucio.

No obstante, desde hace unos años se usa un tratamiento alternativo a la cirugía: la aplicación durante algunas semanas de una crema con corticoides.

Parafimosis

Se produce cuando el prepucio está retraído por detrás del glande y no puede retomar a su posición inicial. Las causas principales de este problema son lesión en la zona o infección. La parafimosis se presenta con mayor frecuencia en niños y hombres mayores.

Los síntomas principales son prepucio retraído, inflamación del glande, dolor al orinar, molestias en el pene.

El tratamiento consiste en presionar la cabeza del pene suavemente mientras se lleva el prepucio hacia adelante. Si no funciona, es necesario realizar una circuncisión quirúrgica rápida para aliviar la inflamación.

Postitis

Es la inflamación del prepucio debido a infecciones bacterianas o de hongos.

A menudo es provocada por falta de higiene, aunque también puede estar causada por la ingesta de algunos medicamentos o sustancias irritantes.

Es más común en menores de 10 años. Sus síntomas principales son eritema y edema acompañada en ocasiones con secreción.

Para evitar este problema es fundamental cuidar la higiene de la zona.

Una vez que se presenta la enfermedad se trata con antibióticos orales y cremas de uso tópico para reducir el dolor y la inflamación. Si la infección se agrava y afecta al glande se le llama balanopostitis.

Hipospadias anterior

La hipospadias un defecto de nacimiento que provoca que la abertura de la uretra esté situada en la cara inferior del pene en lugar de su sitio habitual.

La causa de esta anomalía congénita se desconoce, aunque se piensa que es de origen genético y que se produce por un desarrollo anormal del pene durante el embarazo. A medida que el pene se desarrolla, determinadas hormonas estimulan la formación de la uretra y el prepucio. Si estas hormonas no funcionan bien, se produce un desarrollo anormal de la uretra.

Se presenta en 4 de cada 1.000 niños y existen varios tipos de esta enfermedad:

– Hipospadia posterior: el orificio uretral se halla muy distal del glande, en la zona que une el escroto con el pene o en la base del pene. El pene es curvado y es la forma más graves de la enfermedad.

– Hipospadia media: el orificio está en la parte media del pene, normalmente en la cara inferior, provocando una cierta curvatura del pene hacia el vientre.

– Hipospadia anterior: el meato urinario se encuentra cerca del glande y el pene parece estéticamente normal. Es la forma más común (70%) y al más leve.

Los síntomas principales del hipospadias son la abertura anormal de la uretra, la curvatura del pene hacia abajo en una erección, el chorro del pis sale hacia otro sitio, el niño no puede orinar de pie y el prepucio parece una capucha

El único tratamiento posible es la cirugía, que se suele realizar antes de los 18 meses. Mediante una intervención quirúrgica se corrige la abertura mediante injertos del prepucio y se endereza el pene.

Balanitis

Definición:

Inflamación del prepucio y del glande.

Síntomas:

Enrojecimiento e hinchazón de la zona.

Tratamiento:

Pomada antibiótica y, si el prepucio está muy tirante, hay que practicar una circuncisión.

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Источник: https://www.todopapas.com/ninos/salud-infantil/enfermedades-del-pene-en-ninos-9695

Información sobre el hipospadias | CDC

Enfermedades del pene en niños

El hipospadias es un defecto de nacimiento en los varones en el que la abertura de la uretra (el conducto por el cual pasa la orina desde la vejiga para salir del cuerpo) no está en la punta del pene.

¿Qué es el hipospadias?

El hipospadias es un defecto de nacimiento en los varones en el cual la abertura de la uretra no está en la punta del pene.

En los niños con hipospadias, la formación anormal de la uretra sucede entre las semanas 8 y 14 del embarazo.

La abertura anormal puede estar situada en cualquier parte, desde el área que está justo debajo de la punta del pene hasta el escroto. Existen distintos grados de gravedad del hipospadias; algunos pueden ser leves y otros más graves.

Tipos de hipospadias

El tipo de hipospadias que tenga el niño dependerá de la ubicación de la abertura de la uretra:

  • Balánico: la abertura de la uretra se sitúa en algún lugar cerca de la cabeza del pene.
  • Peneano: la abertura de la uretra se sitúa en el cuerpo del pene.
  • Penoescrotal: la abertura de la uretra se sitúa en el área donde se une el pene al escroto.

Otros problemas

Los niños con hipospadias a veces presentan un pene encorvado. Podrían tener problemas por la forma anormal en que sale la orina y quizás deban sentarse para orinar.

En algunos niños con hipospadias, los testículos no han descendido completamente al escroto.

Si el hipospadias no se trata, puede causar problemas más adelante en la vida, como dificultad para tener relaciones sexuales o para orinar de pie.

Causas y factores de riesgo

No se conocen las causas del hipospadias en la mayoría de los bebés. Se cree que en la mayoría de los casos, el hipospadias es causado por una combinación de genes y otros factores, como los elementos dentro del ambiente con los que entra en contacto la madre, o lo que come o bebe, o ciertos medicamentos que usa durante el embarazo.

Los investigadores de los CDC han reportado hallazgos importantes sobre algunos factores que afectan el riesgo de tener un niño con hipospadias:

  • Edad y peso: las madres de 35 años o mayores y que eran consideradas obesas presentaron un riesgo más alto de tener un bebé con hipospadias.1
  • Tratamientos de fertilidad: las mujeres que utilizaron tecnología de reproducción asistida para ayudar con el embarazo presentaron un riesgo más alto de tener un bebé con hipospadias.2
  • Ciertas hormonas: las mujeres que tomaron ciertas hormonas poco antes o durante el embarazo mostraron un riesgo más alto de tener un bebé con hipospadias.3

Los CDC continúan estudiando los defectos de nacimiento, como el hipospadias, y la forma de prevenirlos. Si usted está embarazada o está pensando en quedar embarazada, hable con su médico sobre las maneras de aumentar las probabilidades de tener un bebé sano.

Diagnóstico

El hipospadias generalmente se diagnostica durante un examen físico después de que nace el bebé.

Tratamientos

El tratamiento para el hipospadias depende del tipo de defecto que tenga el niño. En la mayoría de los casos se requerirá cirugía para corregir el defecto.

Si se necesita cirugía, generalmente se hace cuando el niño tiene entre 3 y 18 meses de edad. En algunos casos, la cirugía se hace por etapas.

Algunas de las reparaciones que se hacen en la cirugía podrían incluir colocar la abertura de la uretra en el sitio correcto, corregir la curvatura del pene y reparar la piel que rodea la abertura de la uretra.

Debido a que es posible que el médico necesite usar el prepucio para hacer algunas de las reparaciones, no se deben circuncidar los niños con hipospadias.

Referencias

  1. Carmichael SL, Shaw GM, Laurent C, Olney RS, Lammer EJ, and the National Birth Defects Prevention Study. Maternal reproductive and demographic characteristics as risk factors for hypospadias. Paediatr Perinat Epidemiol. 2007; 21: 210–218.
  2. Reefhuis J, Honein MA, Schieve LA, Correa A, Hobbs CA, Rasmussen SA, and the National Birth Defects Prevention Study. Assisted reproductive technology and major structural birth defects in the United States. Human Rep. 2009; 24:360–366
  3. Carmichael SL, Shaw GM, Laurent C, Croughan MS, Olney RS, Lammer EJ. Maternal progestin intake and risk of hypospadias. Arch Pediatr Adolesc Med. 2005;159: 957–962

Источник: https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/birthdefects/hypospadias.html

Abordaje del Niño Con Balanitis – Escuela de Medicina

Enfermedades del pene en niños

Autor:

Dra. Lidia Rodríguez C., Residente Medicina Familiar PUC

Editor:

Dra. Pamela Rojas G., Docente Departamento Medicina Familiar PUC

1.INTRODUCCIÓN:

La balanitis se define como la inflamación del glande, denominándose balanopostitis cuando compromete además el prepucio.1 Se produce de forma secundaria a disrupción de la barrera protectora formada por el prepucio y esmegma.1

La etiología de las balanitis en población pediátrica que no ha iniciado actividad sexual suele ser multifactorial correspondiendo en su mayoría a balanitis inespecífica o irritativas. Estas se observan asociadas tanto a una higiene deficiente 2, como a una higiene excesiva, con retracción forzosa del prepucio y asociado al uso de irritantes como jabón y talco3.

2.¿CUÁNDO SOSPECHAR UNA BALANITIS?

El diagnóstico de balanitis es clínico, sin necesidad de exámenes adicionales en niños que no han iniciado actividad sexual.

Es importante poner énfasis en la historia clínica y examen físico, para descartar posibles diagnósticos diferenciales.

a. Anamnesis próxima:

Lo más habitual en una balanitis es que se presente clínicamente como dolor leve-moderado, prurito y disuria. En niños pequeños puede ser causa de irritabilidad y llanto excesivo.
Es importante indagar por otros síntomas asociados, ya que podría presentarse dentro de un cuadro reactivo en contexto de artritis, diarrea y síntomas oculares (Síndrome de Reiter).4

b. Anamensis remota:

Indagar en relación a antecedentes de inmunosupresión y uso de antibióticos recientes, que predisponen a etiología fúngica.

El antecedente de faringitis estreptocócica en contexto de balanitis con eritema extenso orienta a etiología bacteriana.

Es importante indagar de forma dirigida en cuanto a hábitos (higiene diaria, uso de irritantes como jabón, talco), e inicio de actividad sexual consensuada o en contexto de abuso sexual4

En relación a los antecedentes familiares es importante indagar en cuanto a eczema y psoriasis. La psoriasis inversa puede comprometer pliegues y genitales, simulando balanitis.4

c. Examen físico:

En un niño con balanitis se observa eritema, edema prepucial y exudado de mal olor.5 Es importante diferenciar el origen de la secreción mediante presión manual, ya que la presencia de descarga uretral orienta a una infección de transmisión sexual.4,5

También puede existir presencia de linfoadenopatía inguinal, y en casos de cronicidad, estenosis meatal y fimosis secundaria.4

Es importante tener en cuenta la presencia de banderas rojas que orienten a abuso sexual, tales como la presencia de úlceras genitales y descarga uretral.2,4

TRATAMIENTO DE UN NIÑO CON BALANITIS:

La mayor parte de los niños con una balanitis responde a medidas generales en un período de 3 a 5 días.4
El manejo se basa principalmente en la restauración de higiene adecuada, realizando aseo diario con agua, incorporando una retracción prepucial suave (nunca brusca ni forzosa), y evitando irritantes4. También podrían indicarse lavados con solución fisiológica.1

Entre las medidas específicas de manejo se encuentran los cursos cortos de antibióticos tópicos y/o la asociación con un tratamiento corticoidal tópico en caso de sospechar dermatitis de contacto irritativa.

¿QUÉ DICE LA EVIDENCIA SOBRE EL TRATAMIENTO DE NIÑOS CON BALANITIS INESPECÍFICA?

No existen ensayos clínicos randomizados que respondan esta pregunta clínica.
Basándose en opinión de experto5, la recomendación coincide con los lavados con solución fisiológica, restauración de medidas de higiene adecuadas y uso de antibióticos tópicos en caso de ser necesario.

3.RESUMEN:

Las balanitis en los niños son muy frecuentes, de carácter inespecífico, y estar asociadas a medidas de higiene inadecuadas.

En el abordaje de un niño con balanitis es importante reconocer banderas rojas para una derivación oportuna; las que incluyen sospecha de abuso sexual, población que ha iniciado actividad sexual consensuada (ya que podrían requerir estudio adicional), y la falla de respuesta a tratamientos convencionales.

4.REFERENCIAS:

Castro F., Raby T. Fimosis y Circuncisión Rev Chil Pediatr 2010; 81 (2): 160-165 Leslie JA, Cain MP Pediatric urologic emergencies and urgencies. Pediatr Clin North Am. 2006;53(3):513. Birley HD, Walker MM, Luzzi GA, Bell R, Taylor-Robinson D, Byrne M, Renton AM Clinical features and management of recurrent balanitis; association with atopy and genital washing.

Genitourin Med. 1993;69(5):400. Matthew Tews, DOJonathan I Singer, MD. (2015). Balanoposthitis in children: Clinical manifestations, diagnosis, and treatment. 2017, de Up to date Sitio web: https://www-uptodate-com.ezproxy.puc.

cl/contents/balanoposthitis-in-children-clinical-manifestations-diagnosis-and-treatment?source=search_result&search=balanitis&selectedTitle=2~50

2001 National guideline on the management of balanitis. Edwards S. http://www.bashh.org/guidelines/2002/balanitis_0901b.pdf (Accessed on February 14, 2008).

Publicaciones relacionadas

Источник: https://medicina.uc.cl/publicacion/abordaje-del-nino-con-balanitis/

Balanitis en bebés y niños pequeños: qué es y cómo se trata esta inflamación del pene

Enfermedades del pene en niños

Tu peque lleva un rato llorando y no sabes cómo calmarle. Parece inquieto, y con frecuencia se lleva las manos a la zona del pañal. Si es algo más mayor, quizá te diga que le duele, le pica o le escuece el pene.

Le quitas la ropita interior, pensando que encontrás la zona algo enrojecida o con la clásica dermatitis del pañal, pero descubres con horror que la puntita de su pene está muy inflamada, roja, e incluso se aprecia una secreción purulenta.

Se trata de una balanitis, una inflamación del glande que se acompaña de mucho dolor, molestias al orinar, enrojecimiento del pene y, en ocasiones también de infección. Las causas de la balanitis son diversas, y el pediatra será quien determine el tratamiento. Te contamos cómo se produce la balanitis y qué hacer en estos casos.

Según la Asociación Española de Pediatría, entre un dos y un cuatro por ciento de los niños sufre en algún momento un episodio de balanitis, siendo más frecuente entre los dos y los cinco años.

La principal causa de la balanitis es la sobreinfección de las secreciones acumuladas debajo del prepucio cuando existe fimosis.

Es decir, como el prepucio no se puede retraer, se dificulta la correcta higiene y esto provoca que las gotitas de orina se queden acumuladas entre el glande y el prepucio.

A veces no llega a ser fimosis, sino adherencias prepuciciales las causantes de la sobreinfección y de la inflamación.

En otras ocasiones, la balanitis se produce por el uso de ciertos jabones irritantes, baños de espuma o desinfectantes no aptos para la piel de los bebés y niños pequeños.

En niños diabéticos, con alteraciones del sistema inmune o que toman antibióticos, la causa más común de la balanitis es la infección por el hongo cándida.

Cómo se trata la balanitis

Es más que probable que la apariencia que adquiere el pene de nuestro peque en un proceso de balanitis nos asuste mucho, pero conviene saber que en la práctica totalidad de los casos la mejoría es rápida con tratamiento ambulatorio.

Puesto que uno de los principales motivos de la balanitis es la falta de higiene, es importante cuidar mucho este tema mientras dura el proceso, y lógicamente también después, para evitar que el episodio vuelva a producirse.

Como hemos comentado, la balanitis es muy dolorosa para el niño por lo que debemos ser extremadamente delicados con los cuidados que requiere:

  • Primero, debemos limpiar en profundidad la zona con suero fisiológico aplicado con una jerinja, que introduciremos en el espacio balanoprepucial. Con ello nos aseguraremos de que eliminamos todas las secreciones purulentas.

  • Si la balanitis no es infecciosa, es probable que el pediatra recomiende aplicar una pomada de cortisona, pero si hay infección, el tratamiento tópico será una pomada antibacteriana y en algunos casos antibiótico.

  • Si hay mucho dolor, el médico también podría indicar la toma de analgésicos.

Si el niño ya no utiliza pañal, debemos enseñarle a retraerse, él mismo, la piel del glande cuando vaya al baño a hacer pipí, de cara a evitar que las gotitas de orina puedan volver a quedar retenidas en la zona. No es necesario secar el pene con papel higiénico, pero si se hace, es importante asegurarse de que no queda ningún resto que pueda provocar una infección.

Y a la hora del baño, basta también con que el propio niño se separe muy suavemente la piel para limpiar la zona con agua. En ningún caso, debemos bajar la piel de forma brusca o hacerlo si esto le produce dolor o molestias.

Aún así, hay niños que tienen el prepucio tan cerrado por la fimosis o las adherencias, que la única solución posible sería la quirúrgica; especialmente si los episodios de balanitis se repiten con frecuencia.

¿Se puede prevenir?

Al leer esta información y ver que la fimosis y las adherencias prepuciales están detrás de la mayoría de balanitis, quizá muchos padres piensen que para evitar este problema lo más aconsejable sea bajar la piel del pene de su bebé. Pero esta práctica está totalmente desaconsejada, pues los menores de 12 meses tienen el prepucio y el glande adheridos desde el nacimiento

Según el artículo «Manejo conservador del prepucio», de JM Garat, el porcentaje de niños a los que se les puede retraer el prepucio al nacimiento es de un 4%. Al año de vida, al 50% de los niños. A los 2 años, el 75%. A los 3 años, el 90%. A los 4 años, el 91% y a los 5 años el 92%.

Es decir, en la mayoría de los casos, la fimosis va resolviéndose de manera espontánea conforme el niño va creciendo, especialmente cuando deja atrás el pañal y él mismo comienza a tocarse, a estirarse o a retraerse la piel.

Pero si las adherencias no van desapareciendo con el paso del tiempo, o el niño sufre con frecuencia episodios de balanitis, molestias al orinar o infecciones de orina, tal y como hemos comentado podría ser necesaria la intervención quirúrgica.

Fotos | iStock

Más información | En Familia – AEP

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/balanitis-bebes-ninos-pequenos-que-como-se-trata-esta-inflamacion-pene

Embarazo y niños
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