Enseña a tu hijo a decir Lo siento (sinceramente)

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Enseña a tu hijo a decir Lo siento (sinceramente)

Siempre se ha dicho que la tarea de educar es muy dif铆cil, y no le falta raz贸n al dicho. No solo dif铆cil, sino cansada, pero las recompensas que puede otorgar no tienen precio.

Por desgracia no siempre educamos como nos gustar铆a, como planificamos o como pesamos que debemos hacerlo.

En ocasiones el cansancio, otras por la falta de tiempo, en otras por el car谩cter del hijo o por las situaciones鈥� Pero lo que nos debe quedar claro, es que gritar no es un recurso educativo adecuado, ni para el hijo ni para los padres.

驴Por qu茅 gritamos?

Los gritos o los 鈥渓evantamientos鈥� de voz, constituyen un recurso del que muchas veces echamos mano para educar a nuestros hijos. Varias son sus supuestas ventajas y por las cuales recurrimos a ello:

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Es sencillo de utilizar

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Es r谩pido

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 No requiere de un desgaste intelectual para su uso

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Consigue su objetivo a corto plazo, que es conseguir la atenci贸n del hijo

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Infunde un car谩cter de autoridad al que lo utiliza

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Le confiere mayor importancia a la situaci贸n que ha causado el grito鈥�

La cuesti贸n es que no sopesamos los supuestos 鈥渂eneficios鈥� de gritarles con los reales perjuicios que pueden ocasionar.

驴Qu茅 perjuicios ocasiona educar con gritos?

Nunca deber铆an utilizarse como un recurso educativo.

Solamente son excusables, cuando de forma instintiva les utilizamos ante una amenaza o peligro en el que nos vemos envueltos o bien puede afectarles a nuestros hijos.

El ejemplo m谩s com煤n: el ni帽o va corriendo por la acera en direcci贸n al paso de cebra y no se para; es normal que peguemos un grito para alarmarle y conseguir que se pare antes de exponerse al peligro de atropello.

Los perjuicios que produce cuando se utiliza como recurso educativo habitual son m煤ltiples e importantes, y debemos tenerlos bien presentes en aquellos momentos en los que la paciencia o el agotamiento nos vencen:

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 En ni帽os peque帽os, que todav铆a se est谩n desarrollando, las investigaciones han demostrado que perjudica y altera el sistema nervioso, pudiendo producir afecciones importantes a larga distancia en la maduraci贸n del mismo.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Los ni帽os aprenden de esta forma de actuar de sus padres, que es un recurso 煤til, eficaz y v谩lido ante conflictos y situaciones que requieren intervenci贸n, por lo que es altamente probable que comiencen a utilizarlo.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Los gritos pierden su efecto de posible modificador de conducta en el momento que se utilizan de forma repetida, ya que el ni帽o se habit煤a, y se convierte paulatinamente en alguien que los usa y no sabe hablar en un tono normal.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Habla muy poco en nuestro favor y en nuestra capacidad de control de impulsos, con lo que el ejemplo que le damos, no es nada bueno.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Utilizar los gritos de forma repetida lo 煤nico que consigue es mantener al ni帽o en un estado de estr茅s y de nerviosismo, completamente perjudicial para su desarrollo.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Puede llegar a considerarse una forma de maltrato infantil, y esto s铆 tiene repercusiones en la personalidad del ni帽o.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Seg煤n estudios, un m茅todo educativo que utiliza de forma continua los gritos, puede desencadenar en el futuro del ni帽o problemas de salud mental como la depresi贸n y la adicci贸n a sustancias y alcohol.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 El uso de los gritos tambi茅n hace que nos estresemos y nos pongamos nerviosos nosotros, los padres, con lo que a veces se puede convertir en una espiral dif铆cil de contener o de escapar de ella.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Los ni帽os se acostumbran a obedecer solo cuando se les grita, para ello, antes les repetiremos in煤tilmente las cosas 30 veces, y en la 31陋, gritaremos. Al cabo de un tiempo esta espiral arrastra a los padres, y en vez de gritar a la 31 gritan (o gritamos) a la 2陋 贸 3陋, para ahorrarse el resto de las in煤tiles repeticiones. 驴Os parece adecuado el sistema?

La labor de los padres es agotadora en ocasiones para conseguir que obedezcan, pero dependen de la constancia, y no de los gritos, el que lo consigamos de forma correcta. Nadie dijo que educar fuera sencillo, pero las satisfacciones que nos dan nuestros peque帽os lo compensan todo.

Es curioso ver en el juego de los peque帽os, como se reflejan las actitudes y comportamientos que aprenden de los que les rodean. Cuando un hijo/a juega castigando o gritando a sus mu帽ecos, no suele ser un buen s铆ntoma.

Est谩 claro que no vamos a poder controlar todas las influencias que reciben nuestros hijos a lo largo de su vida y de su desarrollo, y que son las que van conform谩ndole como persona y generando su car谩cter y su personalidad. Pero lo que tambi茅n est谩 claro es que aquellas que s铆 podemos controlar son precisamente nuestras influencias, y dependen exclusivamente de nosotros.

Consejos alternativos al uso de los gritos

Es muy dif铆cil detener un grito cuando surge de forma instintivamente como os lo he comentado anteriormente, pero en ocasiones los usamos a menudo y acabamos por convertirlos en un h谩bito. 脡ste h谩bito s铆 es controlable y extinguible, y depende de nuestra capacidad para educar de otras formas, el que lo erradiquemos de nuestro repertorio como padres.

Algunos consejos que pueden ayudar a evitar su uso son los siguientes:

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Algo que siempre os digo, antes de dar el grito, aunque os haya roto algo de la casa, o haya pegado al hermano o lo que sea que haya hecho, pararos un segundo y reflexionar, poneros en su punto de vista y buscar los motivos de su actuaci贸n.

A lo mejor desde vuestra posici贸n no es justificable su acto, pero s铆 desde la suya, y hay que tener en cuenta que los ni帽os viven el 鈥渁qu铆 y ahora鈥� sin contemplar las consecuencias.

Esto debe tenerse en cuenta para valorar sus actos, e intentar, siempre de forma relajada, acercar su punto de vista al nuestro y viceversa.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 En la mayor铆a de los casos estar茅is dos, el padre y la madre. Es una enorme ventaja, ya que hay d铆as que uno los tiene peor y a lo mejor el otro est谩 m谩s relajado. Utilizad esto en vuestro favor. Que act煤e el que est谩 m谩s tranquilo y que 茅ste sea el que saca de la situaci贸n al otro hasta que se calme.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Planificad y hablad bien las cosas entre vosotros. Necesit谩is saber cu谩les son los l铆mites y las normas que propon茅is en vuestra casa, la alianza y la uni贸n entre los dos miembros de la pareja es fundamental.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Con todo esto no quiero decir que haya que ser permisivo, que ser铆a lo contrario a aquel que utiliza constantemente los gritos, autoritario. La permisividad y la pasividad tan poco son buenos ayudantes. El mejor es el estilo parental democr谩tico. Os aconsejo que le谩is el art铆culo Estilos educativos de los padres: ventajas e inconvenientes.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Nuestros hijos son personas y como tales, merecen ser escuchados con atenci贸n antes de reprocharles nada. Esto adem谩s les ense帽a, que para la soluci贸n de conflictos, un m茅todo v谩lido es el di谩logo.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Por mucho que parezca incre铆ble, susurrarles o hablar en voz baja les puede desconcertar, y ayudar谩 a que se motiven a prestar atenci贸n. Yo mismo lo he probado con un grupo de 9 ni帽os desaforados en unas cuantas ocasiones y es completamente eficaz.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 No tenemos por qu茅 tener siempre la verdad absoluta de todo solo por ser padres. Por ello, cuando nos equivocamos, aunque nuestro hijo tenga 3 a帽itos, es bueno reconocerlo delante de 茅l y que nos preste atenci贸n. Le ense帽amos a reconocer errores.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Para conseguir que tu hijo te obedezca, lo m谩s adecuado es motivar, reforzar con elogios todo aquello que hace bien, corregir con el di谩logo todo lo que hace mal y ense帽arle siempre cu谩l es la forma correcta de hacerlo. Est谩 claro que esto, en ocasiones, es mucho m谩s cansado que alzarle la voz en un momento determinado, pero las consecuencias son mucho peores.

–聽聽聽聽聽聽聽聽聽 Aunque suene a t贸pico, canaliza tu frustraci贸n, ira o tu rabia en otra actividad que sea m谩s 煤til que gritarles. Haz deporte, es una actividad que te beneficiar谩 a ti y a ellos, o bien busca otras actividades que te sirvan. Desde luego yo me quedo con el deporte, ayuda a mantenerte sano y en forma, a la vez que te permite 鈥渜uemar鈥� esos excesos de tensi贸n f铆sica y psicol贸gica.

Sigo pensando que gritar a nuestros hijos es algo completamente habitual; eso ha hecho precisamente que lo consideremos como normal, cuando no lo es. 驴Qui茅n no ha visto la t铆pica rabieta del ni帽o y la madre o el padre al lado peg谩ndole un grito? El que lo veamos como normal y habitual, repito, no es porque realmente lo sea.

Si us谩is los gritos como recursos educativos, con el art铆culo no he pretendido que os sint谩is culpables, solamente pretendo que reflexion茅is en este tema. No es conveniente gritarles, ni para ellos ni para nosotros, y es algo que podemos controlar completamente. Habladlo y pensad.

Si quer茅is dejar cualquier comentario, consejo o experiencia al respecto de este tema, os invito a que lo hag谩is.

Источник: http://www.psicoglobalia.com/como-educar-sin-gritos/

Pedir perdón

Enseña a tu hijo a decir Lo siento (sinceramente)

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«¡No he sido yo!» «¡Yo no tengo la culpa!» «¡Ya puedes pedirme disculpas!»

¿Te resulta familiar? En caso afirmativo, eres como muchos niños que a veces discuten con sus amigos y familiares. Admitámoslo -no siempre es fácil llevarse bien con los hermanos, los padres y los amigos. Nadie es perfecto, y todos hacemos a veces cosas que nos hacen meternos en problemas. Aprender a pedir perdón puede ayudarnos mucho.

Pedir perdón es lo mismo que disculparse. Al pedir disculpas, una persona está diciendo que siente o le sabe mal el daño que ha causado, incluso aunque no lo haya hecho a adrede.

Cuando una persona se disculpa, también puede añadir que intentará enmendarse en el futuro.

Asimismo, la disculpa también puede ir acompañada de una promesa de reparar o sustituir lo que se ha roto, o la persona se puede retractar de algo que ha dicho.

¿Qué efecto tiene?

Cuando le pides perdón a alguien -y lo haces sinceramente- significa que te has detenido a pensar en cómo puede haberse sentido esa persona por algo que tú has dicho o hecho. Cuando te detienes a pensar en los sentimientos de otra persona, empieza a saberte mal tu comportamiento. Y, si has hecho algo que sabías que estaba mal, es posible que hasta te avergüences de ello.

Incluso aunque lo que ha ocurrido haya sido un accidente o lo hayas hecho sin querer, probablemente te seguirá sabiendo mal haber herido los sentimientos de otra persona.

Después de disculparte, es posible que te sientas un poco mejor (lo que probablemente también le ocurrirá a quien reciba tus disculpas).

Cuando una persona pide disculpas con tacto, lo más probable es que se sienta mejor por haber intentando arreglar las cosas.

¿Cómo se disculpa uno?

Hay muchas formas diferentes de pedir perdón. He aquí algunos ejemplos:

«Me sabe muy mal haberte dicho algo tan feo.»

«Siento haberte perdido el libro.»

«Perdí los estribos, pero no debería haberte insultado. Lo siento.»

«Siento haber herido tus sentimientos.»

«Siento haberte chillado.»

«Me sabe fatal haberte pegado cuando perdí el control. Me he pasado. No volverá a ocurrir.»

Cuando pidas disculpas a alguien, es posible que esa persona también se disculpe contigo. Por ejemplo, te puede decir: «No tiene importancia. Yo también lo siento. No debería haberme metido contigo». Y es posible que luego volváis a ser tan amigos como antes.

¿Cuándo debería disculparme?

Es posible que te tengas que disculpar cuando hagas daño a alguien, hieras sus sentimientos,  o pierdas algo que le pertenece.

También puedes tener que hacerlo si rompes algo (incluso accidentalmente) o si haces algo que sabías que estaba mal -como mentir o saltarte una norma adrede.

Y también si haces algo que tus padres te han prohibido o no haces algo que se supone que deberías hacer.

Puedes tener que disculparte ante otro niño o ante un adulto. Los adultos también pueden pedir perdón -a otro adulto o a un niño. Después de todo, ellos también cometen errores de vez en cuando. Disculpándose cuando han actuando mal, los adultos pueden dar un buen ejemplo y enseñar a los niños a hacer lo correcto y a pedir perdón cuando es necesario.

¿Y si estabas enfadado?

Todos nos enfadamos con otras personas de vez en cuando. Enfadarse no es malo -y no es nada por lo que nos debamos disculpar- pero es importante saber cómo debemos decirle a la persona con quien nos hemos enfadado por qué nos hemos enfadado.

Cuando los niños pequeños se enfadan, pueden pegarse, darse patadas o chillarse. No tienen mucho autocontrol, y pueden no haber aprendido todavía que está mal pegar a otra persona cuando uno está enfadado. Pero, cuando crecen y aprenden a utilizar palabras, saben que es mejor hablar que pegar, dar patadas o chillar cuando uno está enfadado.

Aprenden a expresar sus sentimientos verbalmente, es decir, con palabras. Por supuesto, las palabras que emplean cuando están enfadados pueden ser más fuertes o duras de lo habitual -pero no es preciso que sean despreciativas o insultantes. Puedes decirle a una persona que estás enfadado sin dejarla por los suelos ni insultarla.

Puedes expresar cómo te sientes con sinceridad sin ser maleducado.

Pero a veces te domina el enfado y puedes llegar a perder el autocontrol. Cuando pierdes los estribos, puedes decir cosas desagradables, insultar, empujar o pegar a otro niño. Pero después probablemente te darás cuenta de que, incluso aunque tuvieras derecho a enfadarte, no te has comportado correctamente. Será entonces cuando, sin lugar a dudas, deberías disculparte.

¿Una disculpa lo arregla todo?

Pedir perdón cuando uno necesita hacerlo es lo correcto. Disculparse es una buena cosa. Pero, en sí, puede no bastar para que todo vuelva a ser como antes.

A veces, junto con la disculpa, la persona necesita reparar el error o decir que intentará no volverlo a hacer nunca más.

A veces, tener un detalle con la persona después de disculparte ayuda a hacerle ver que lo sientes realmente y quieres volver a ser su amigo.

A veces, un «lo siento» sincero lo arregla todo inmediatamente. Otras veces, una persona puede tardar cierto tiempo después de recibir tus disculpas en sentirse tan cerca de ti como antes.

Tal vez tengas que darle tiempo.

Incluso después de haber pedido perdón, es posible que siga sabiéndote mal lo que dijiste o hiciste -pero podrás estar satisfecho por haberte disculpado y haber tomado la decisión de mejorar.

Cuando alguien te pida perdón por algo, es posible que no te sientas con ganas de volver a ser su amigo inmediatamente. También es posible que, si una persona que se ha portado mal contigo repetidamente no cambia, dejes de querer ser su amigo.

Tal vez encuentres un alivio por el hecho de que esa persona se te haya disculpado -y te alegres de que, por lo menos, se haya dado cuenta de que se portó mal contigo. Pero, si sigue hiriendo tus sentimientos o comportándose de un modo que te hace daño, es posible que las cosas nunca vuelvan a ser como antes.

El mero hecho de que una persona se disculpe contigo no significa que estés obligado a volver a ser su amigo. Eso es algo que sólo depende de ti.

Revisado por: KidsHealth Medical Experts

Источник: https://kidshealth.org/es/kids/sorry-esp.html

Cómo reaccionar cuando otras personas regañan a nuestros hijos

Enseña a tu hijo a decir Lo siento (sinceramente)

A todos nos ha pasado. Estás en el parque, en casa de los abuelos o en el súper y tu hijo grita, o llora o se enzarza en una pelea con otro niño, y un adulto, que no eres tú, le regaña. De entrada no hay nadie al que esto le resulte agradable, ¿verdad? ¿Debemos consentirlo? ¿Qué podemos hacer cuando otro adulto regañe a nuestro hijo?

Cuando otra persona reprende a nuestro hijo se produce en nosotros una reacción visceral casi inmediata que normalmente pasa por querer fulminarle ipso facto. ¿Quién es él/ella para hacerlo?

Pero además de esto es posible que sintamos que se está cuestionando nuestra paternidad, nuestro estilo de crianza.

Si en una comida con amigos alguien regaña al peque porque ha metido los dedazos en el cuenco de la salsa lo que traducimos es Oye, ¿es que no has sabido enseñarle modales a tu hijo? También puede ser que nos sintamos mal por no haber estado más atentos (siempre dependiendo de la situación, ojo).

Hay muchas ocasiones en las que a pesar de que no queramos que suceda, sucederá, ocasiones en las que otro adulto les regañará y además de la peor manera sin que tengamos opción a evitarlo. ¿Qué podemos hacer entonces?

Existen varios factores que pueden modulan nuestra reacción:

  • Quién: como decía, para muchos padres no es lo mismo si el que regaña es un total desconocido o su abuelo. El hecho de tener una vinculación emocional con la otra persona puede hacer que justifiquemos más o menos la actuación, pero también esto hará que nos sintamos más (o menos) libres de responderle in situ.

  • Cómo: ¿lo ha hecho con tranquilidad y buenas palabras o de mala manera?

  • Dónde: ¿estábamos nosotros presentes o no?, ¿era en casa de la otra persona, por ejemplo, o un lugar público?

  • Por qué: ¿suponía la conducta de nuestro hijo un peligro para él o para otros, una conducta incívica o simplemente se trataba de algo que molestaba a la persona que le ha regañado?

Entonces, ¿quién puede regañar a tu hijo? La respuesta a esto es en realidad bastante sencilla: tú y quien tú decidas.

Cómo reaccionar si otra persona regaña a nuestro hijo

Veamos las tres posibles reacciones más comunes:

  • 1) Si no estamos de acuerdo en el modo o en el hecho mismo de que otro adulto regañe a nuestro hijo podríamos mostrar abiertamente nuestro enfado hacia el otro e increparle.

    Sería el modelo No te metas con mi hijo.

    Como expondré más adelante en este caso debemos intentar evitar mostrar agresividad ya que con ello estaríamos transmitiéndole al niño que esa es la manera de resolver los conflictos, y no queremos eso, ¿verdad?

  • 2) Podemos hablar a solas con el adulto para mostrar nuestro desacuerdo y después hacerlo con nuestro hijo para matizar la situación y asegurarnos de que ha entendido qué ha sucedido. Esta opción es bastante habitual, por ejemplo, con abuelos o familiares cercanos a los que no queremos desautorizar delante del niño pero con los que no necesariamente estamos de acuerdo.

  • 3) Validar al adulto sería la tercera opción, en caso de que consideremos que ha obrado de un modo correcto.

    Si se da en espacios públicos como por ejemplo en un museo cuando el vigilante de sala advierte al niño que no ha de correr podríamos darlo por bueno.

    Sin embargo estemos o no de acuerdo esta opción no es la más recomendable ya que lo ideal es siempre hablar con nuestro hijo tras una escena así: somos su referencia, merece que le prestemos atención y modulemos lo sucedido.

¿La verdad? No hay una forma correcta de reaccionar: todo depende de la situación, de la persona… como explicaba en párrafos anteriores.

Eso sí, hay una cosa que tenemos que tener en cuenta antes de actuar:

  • Los padres somos un modelo para nuestros hijos, de manera que cuidado con cómo reaccionamos estando ellos presentes. Responder al otro adulto increpándole o mostrándonos especialmente irascibles agresivos supone un pobre modelo para nuestros peques porque… no queremos que ellos aprendan que la agresividad es la respuesta, ¿no es así?

Sácale partido a la situación

Si un adulto ha regañado a nuestro hijo sin contar con nuestro consentimiento además de hablar con ese adulto debemos atender al niño. Lo que a priori se plantea como una situación negativa podemos aprovecharla para trabajar ciertos aspectos con nuestro hijo.

  • Los adultos, por el mero hecho de ser adultos, no siempre tienen razón y/o actúan de un modo positivo. Esto nos interesa que lo tengan claro de cara a, por ejemplo, prevenir abusos.

  • La respuesta a una mala conducta no debe ser otra mala conducta.

  • La valía personal de cada uno no depende de lo que opinen los demás (con esto trabajamos autoconcepto, autoestima…).

  • Resolución de conflictos: cómo resolvemos la situación con el otro adulto (dando ejemplo, como decía antes), cómo podía haber resuelto la situación si no se hubiera inmiscuido el otro adulto (por ejemplo si le han regañado por haberle quitado el juguete a otro niño, pues trabajamos cómo puede gestionarlo en otras ocasiones), etc.

En Bebés y más: “Mi pareja y yo no estamos de acuerdo”: cómo negociar cuando hay discrepancias sobre la crianza de los hijos

Источник: https://www.bebesymas.com/consejos/como-reaccionar-cuando-otras-personas-reganan-a-nuestros-hijos

Embarazo y niños
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