¿Es normal no sentir jalones en el embarazo?

Dolor abdominal durante el embarazo

¿Es normal no sentir jalones en el embarazo?

Estar embarazada supone sufrir muchos cambios a nivel físico y hormonal. El futuro bebé reclama su espacio dentro del cuerpo de su madre y obliga a los órganos de la zona a adaptarse para albergar el desarrollo del nuevo miembro de la familia.

Así, se producen molestias que, según el caso, son más o menos llevaderas.

Junto a la hinchazón de los pechos, el cansancio, el somnolencia, el acidez, los mareos y los calambres, existe una molestia que es de lo más habitual: los dolores abdominales.

Los dolores en el estómago pueden durar varios días, aparecer y desaparecer de forma espontánea o cambiar de localización con frecuencia.

Sin embargo, existen posibilidades de que adviertan de complicaciones serias en lo que respecta al curso del embarazo.

La pregunta es: ¿Cuándo debemos relativizar el dolor abdominal y cuándo interpretarlo como un síntoma de que algo va mal?

Los ginecólogos y especialistas en embarazo recomiendan, ante todo, mantener la calma. Insisten en que, cuando haya dudas, la mejor opción es llamar de inmediato al médico para que él identifique la causa y nos recomiende unas pautas a seguir.

VER GALERÍA

Dolor “normal” en el bajo vientre durante el embarazo

Aunque suele ser más frecuente durante el primer y el tercer trimestre del embarazo, el dolor abdominal puede aparecer en cualquier momento, independientemente del trimestre en el que te encuentres. Puede ser momentáneo o durar varios días. Puede aparecer y desaparecer espontáneamente. Y también es propicio a cambiar su localización con frecuencia.

Una característica que tienen en común todos los dolores abdominales que no representan gravedad es su intensidad. Si el dolor es leve o moderado, no corres ningún riesgo.

Estas molestias vienen producidas por tirones en los ligamentos del útero, por una mayor lentitud de la digestión, por estreñimiento, por el estiramiento y engrosamiento de los ligamentos que sostienen el útero en la pelvis, etc.

Por lo general, estas incomodidades se alivian al descansar o cambiar de posición. Los ginecólogos desaconsejan la inmovilización total en cama, pues puede perjudicar a la futura madre y al feto, ya que no solo provoca que la mujer se sienta más pesada y menos ágil, el sistema inmunitario se debilita y mentalmente estará “en baja forma”.

  • Sentarse relajadamente con las piernas elevadas.
  • Doblarse delicadamente hacia el lado en el que se sienta dolor.
  • Evitar cambiar rápidamente de posición, en especial cuando gires bruscamente de la cintura. Tantos lo movimientos bruscos como el hecho de coger peso o arrastrar bultos pesados puede acentuar el dolor.
  • Tomar abundantes líquidos. La deshidratación puede causar contracciones de Braxton Hicks.
  • Tomar una ducha no muy caliente o colocar la manta eléctrica a una temperatura moderada en el sitio en el que se sienten las molestias.
  • Caminar y hacer algunas tareas domésticas livianas puede aliviar los dolores producidos por gases.
  • Tratar de controlar la cantidad de aire que tragas. Para ello, es recomendable comer varias comidas pequeñas durante el día en lugar de comer pocas comidas abundantes. Y comer sin prisas masticando adecuadamente los alimentos y sin hablar mientras se come. Los refrescos y bebidas gaseosas, al igual que los alimentos grasos y fritos, pueden empeorar el dolor abdominal.

VER GALERÍA

¿Cuándo debemos alarmarnos ante un dolor abdominal durante el embarazo?

Existe una serie de avisos que debemos conocer para poder estar alerta en casos de que el dolor abdominal no sea inofensivo, sino síntoma de algo más grave.

Así, por ejemplo, el dolor que aparece súbitamente, que es persistente y que está asociado con otros problemas como náusea, vómito, sangrado vaginal o contracciones, sugiere que el dolor no se debe a los cambios normales del embarazo, sino a otro problema.

Lo mismo ocurre cuando este dolor en el bajo vientre viene acompañado de ligeras pérdidas de sangre, hemorragia intensa, fiebre, escalofríos, flujo vaginal, desmayos, molestias al orinar o náuseas o vómitos.

También puede ser síntoma de una complicación sentir contracciones de Braxton-Hicks (un tipo de contracciones esporádicas del útero que son indoloras, aunque algo incómodas) acompañadas de dolor en la parte inferior de la espalda.

Con respecto a las contracciones, los médicos advierten que si se sienten más de cuatro contracciones por hora, incluso si no son dolorosas, si se producen a intervalos regulares o si tienes algún otro síntoma de parto prematuro, lo más aconsejable es acudir al centro sanitario más cercano.

Источник: https://www.hola.com/estar-bien/2017041893478/dolor-abdominal-en-embarazo/

¿Es normal no sentir jalones en el embarazo?

¿Es normal no sentir jalones en el embarazo?

Durante el embarazo la barriga es la parte del cuerpo que más sufre cambios ya que tiene que resguardar al bebé. Pero, al margen del aumento de tamaño, existen otras cuestiones sobre el vientre a tener en cuenta durante el embarazoEstos son algunos cambios que notarás en tu fase de embarazada.

Índice

¿Qué son los jalones?

Durante la gestación el útero aumenta diez veces su peso y 500 veces su capacidad, el bebé va ganando peso hasta llegar a los tres y cuatro kilos en muchas ocasiones y se producen cambios hormonales diversos. Esto va a determinar que el vientre sufra determinados cambios, a veces molestos, a veces muy deseados.

Los músculos que sujetan el útero tienen que hacer un gran esfuerzo, sobre todo en el último trimestre de embarazo.

Por eso, muchas mujeres notarán jalones en el bajo vientre, similares a calambres en ocasiones, o pinchazos en los laterales de la tripa o de las ingles, debidos a la distensión de los músculos abdominales.

El yoga puede servir para estirar y flexibilizar los músculos de modo que se minimicen las molestias y la embarazada también tiene que controlar los cambios de posición y los movimientos para que no sean bruscos.

Estos pinchazos/jalones son normales, pero la embarazada debe saber el porqué: los pinchazos/jalones se sienten porque está llegando más sangre a la matriz.

Los vasos sanguíneos tienen una capa de músculo que tiene la capacidad de contraerse, y esos espasmos se dan porque llega más torrente de sangre que contrae los vasos, por lo que si de igual manera no los llegan a sentir en algunas ocasiones no pasa nada, es algo normal.

Si por el contrario sigues sufriendo dolor, jalones o punzaciones pélvicas, la primera recomendación es que pidas cita con tu ginecólogo a fin de que busque las causas de este dolor. En conclusión, si la molestia persiste y se hace bastante aguada, puede ser un indicador de que algo no va bien en tu vientre, por lo que es mejor que acudas a tu médico para que lo compruebe.
 

Consejos para evitar las molestias de los jalones

Si se han descartado otras causas de dolor pélvico que no sean las propias del embarazo, los siguientes consejos te pueden ayudar para minimizar las molestias y evitar futuras crisis de dolor:

– Estabiliza la cadera con fajas o cinturones pélvicos.

– Dedica tiempo cada día para hacer un poco de reposo. Intenta desconectar de cualquier tarea que estés  realizando, despeja la mente.

– Aplica calor local en la zona lumbar.

– Otra opción es darte un baño con agua tibia, esto te alivia los dolores musculares.

– Evita cargar peso.

– Adopta una postura adecuada cuando estés sentada: no cruces las piernas, mantén la espalda lo más recta posible y recuerda utilizar el respaldo de la silla.

– Evita estar mucho tiempo en la misma posición y no pasar mucho tiempo de pie.

¿Estos pinchazos en el abdomen pueden deberse a otras causas?

Aunque el aumento del tamaño del útero es el principal motivo por el que se sienten pinchazos en el vientre de las embarazadas, hay otras posibles causas:

– Gases: la acumulación de aire en el estómago produce gases.

Estos pueden ser generados por comer demasiado rápido, por intolerancias alimenticias o por otros problemas digestivos que hacen que algunos alimentos no te sienten bien y no seas capaz de digerirlos.

Para evitar los gases lo mejor es que comas con calma, no bebas (en la medida de lo posible) mientras comes y lleves un control de las comidas que te pueden hacer daño para evitarlas.

– Mala digestión: si has ingerido alimentos a los que eres intolerantes o que están en mal estado, es posible que la digestión de estos sea más lenta y pasada de lo habitual. El hecho de que la digestión se ralentice, también puede producirte gases.

– Estreñimiento: las digestiones lentas de algunos alimentos y la dificultad de eliminar las heces también producen síntomas como dolor de barriga, falta de apetito e incluso pinchazos en el abdomen.

Si no sientes estos jalones y tu médico te ha dicho que no tienes de que preocuparte, disfruta de tu bienestar, ¡muchas otras pagarían por estar en tu situación! Además, puede que ahora no los notes, pero nadie dice que mañana no vayas a sentirlos, recuerda que cada cuerpo es un mundo.
 

Otras molestias que pueden surgir en la barriga en el embarazo

– Comezón en la barriga: el estiramiento de la piel y los cambios hormonales a menudo provocan comezón en la barriga de la embarazada, sobre todo si se tiene la piel muy seca.

Se puede sentir un hormigueo desagradable y a veces molestias más intensas y lo que se puede hacer para mitigarlo es hidratarse la piel con frecuencia o recurrir a productos cremosos con avena o camomila. Una manera de evitarlo es no rascarse y llevar prendas holgadas de algodón.

A veces suelen salir granitos que pican al final del embarazo, es una erupción cutánea durante el embarazo que suele darse junto a las estrías.

– Endurecimiento: a partir de la segunda mitad del embarazo, pero sobre todo en el último trimestre, podrás sentir cómo la barriga se endurece y se tensa a pequeños intervalos, sobre todo alrededor del ombligo, generando cierta incomodidad pero no dolor. Son las contracciones de Braxton Hicks, unas «falsas contracciones» que preparan el útero para la llegada del bebé. Lo más habitual es que estas contracciones se noten más al final del día por la acumulación del cansancio de la jornada.

– Estrías: son unas compañeras poco deseadas pero muy frecuentes, aproximadamente el 60% de las embarazadas las poseen ya que la piel del abdomen se estira y las fibras con menos elasticidad se rompen, creando estas marcas.

Aunque no siempre es posible y efectivo, hay algunos consejos para intentar prevenir las estrías, como mantener una buena hidratación por dentro y por fuera y mantener un aumento de peso controlado.

En ocasiones, las estrías van acompañadas de una erupción cutánea que pica.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/sintomas-embarazo/es-normal-no-sentir-jalones-en-el-embarazo-9339

Presión vaginal durante el embarazo: Causas y alivio

¿Es normal no sentir jalones en el embarazo?

Durante el embarazo, muchas mujeres sienten presión o pesadez alrededor de la vagina. Esto es normal y puede ocurrir en el primer, segundo o tercer trimestre.

El útero de una mujer embarazada se expandirá, del tamaño de una naranja llegará a tener el tamaño de una sandía o más grande. Su cuerpo no solo necesitará brindar espacio y nutrientes para que una nueva persona se desarrolle, sino que tendrá que producir un órgano completamente nuevo en forma de una placenta.

Con todos los cambios que se producen, no es sorprendente que muchas mujeres noten cambios repentinos e inusuales en cómo se sienten sus cuerpos. La presión vaginal, pélvica o en el abdomen bajo es común en los tres trimestres del embarazo.

Sigue leyendo para conocer las causas y los síntomas de la presión vaginal durante cada etapa del embarazo, así como las opciones de tratamiento y las posibles complicaciones.

La presión vaginal es una experiencia común en el embarazo.

Las mujeres sentirán diferentes niveles de presión vaginal durante el embarazo.

Algunas pueden sentir una presión intensa en la vagina, mientras que otras tendrán un dolor vago en toda la pelvis, o sentirán la presión que ejerce un peso sobre toda la parte inferior del cuerpo.

Al final del embarazo, esta presión suele deberse al peso del bebé presionando el piso pélvico, pero muchos otros factores pueden causar presión pélvica durante el embarazo.

Aquí analizamos las diferentes causas de la presión vaginal según el trimestre en que se encuentra una mujer:

Primer trimestre

Para la mayoría de las mujeres, el primer trimestre es demasiado temprano en el embarazo para que el aumento de peso cause presión vaginal.

En cambio, la responsable suele ser la hormona relaxina. Esta hormona ayuda a relajar los músculos, lo que facilita que el bebé pase a través del área pélvica durante el parto. Sin embargo, los niveles de relaxina son más altos al comienzo del embarazo. Los niveles altos de esta hormona pueden ayudar al óvulo fertilizado a implantarse en el revestimiento del útero.

En algunas mujeres, la relaxina puede causar dolor muscular o tensión, incluso dentro o alrededor de la vagina.

Según estudios en modelos animales, la relaxina también puede debilitar los ligamentos que sostienen la pelvis. Esto puede provocar una sensación de presión, como si algo estuviera haciendo presión sobre la vagina.

Segundo y tercer trimestres

En el segundo y tercer trimestre, la combinación de un piso pélvico debilitado y un mayor peso ejerciendo presión sobre la pelvis puede causar presión vaginal.

El piso pélvico se asemeja a un cabestrillo hecho de músculo. Da soporte a los órganos de la pelvis, incluidos el útero, la vagina, la uretra y la vejiga. El embarazo puede debilitar el piso pélvico.

Es posible que las mujeres que han dado a luz previamente tengan daños en el piso pélvico, lo que podría debilitarlo aún más con un embarazo posterior.

El peso adicional del embarazo a menudo se vuelve más notable en el segundo trimestre. A medida que el embarazo avanza, el útero ejerce cada vez más presión sobre la parte inferior del cuerpo.

Y al irse debilitando el piso pélvico, esta presión puede causar una sensación de llenura en la vagina o dolor generalizado y presión en la cadera y la pelvis.

Para algunas mujeres en las últimas etapas del embarazo, una presión en la pelvis puede ser una señal temprana de parto. Si también se presentan calambres en el estómago o sienten una sensación de que algo les presiona el útero, podría significar que están a punto de dar a luz.

Problemas comunes en todos los trimestres

Son varias las afecciones que pueden causar presión vaginal.

Algunos factores pueden causar una sensación de presión vaginal o pélvica en todas las etapas del embarazo. Estos incluyen:

Constipación

Muchas mujeres luchan con la constipación durante todo el embarazo. La constipación puede causar una sensación de llenura o presión en la vagina, especialmente cuando hay heces duras o han pasado varios días desde una evacuación intestinal.

Tomar mucha agua y comer frutas y otros alimentos ricos en fibra pueden ayudar con la constipación.

Infecciones de la vejiga

Para algunas mujeres, la presión o el dolor pueden significar una infección de la vejiga. Las mujeres son más propensas a desarrollar una infección de vejiga durante el embarazo.

Si junto con la presión vaginal o pélvica se presenta dificultad para ir al baño, dolor al orinar o fiebre, es esencial consultar a un médico.

Las infecciones de la vejiga son fáciles de tratar, pero, sin tratamiento, pueden empeorar y aumentar el riesgo de problemas de salud durante el embarazo.

Prolapso de órganos pélvicos (POP)

Si la presión vaginal es intensa, podría ser una señal de POP. El POP ocurre cuando los órganos en la pelvis o cerca de ella se desplazan hacia abajo, a veces hacia la vagina o el recto.

El POP es tratable, pero puede causar incontinencia, dolor intenso y complicaciones graves.

Las mujeres que sienten una presión intensa de forma repentina, tienen dificultades para controlar el intestino o la vejiga, o notan que algo parece estar empujando hacia la vagina, deben consultar a un médico.

Un cuello uterino débil

Algunas mujeres tienen un cuello uterino débil, que a veces se conoce como incompetencia cervical o insuficiencia cervical.

Algunas mujeres con esta afección podrían tener un aborto espontáneo o un parto prematuro porque el cuello uterino no es lo suficientemente fuerte como para sostener el útero. En la mayoría de los casos, un cuello uterino débil es tratable con intervención temprana.

Las mujeres que sienten una presión vaginal inexplicable, especialmente al principio del embarazo, pueden pedirle a un médico que chequee su cuello uterino. Un procedimiento o lesión cervical previa, incluyendo los que son consecuencia del parto, podría aumentar el riesgo de un cuello uterino débil.

Dado que la presión vaginal a menudo se debe a la debilidad muscular y la presión sobre la pelvis, los estiramientos suaves podrían ayudar. Intenta hacer estiramientos de la espalda y las caderas para aliviar el dolor y la presión.

Una clase de yoga o estiramientos suaves para el embarazo pueden ayudar a encontrar estiramientos cómodos y seguros.

Usar un rodillo de espuma puede ayudar a aflojar los músculos tensos. Si el dolor es intenso, aplicar una almohadilla térmica en el área adolorida podría ayudarte. Mantén el calor bajo, y retira la almohadilla después de un máximo de 10 minutos.

Otras estrategias podrían no ofrecer alivio inmediato, pero pueden reducir el riesgo de ciertas afecciones que causan presión vaginal. Estas estrategias incluyen:

  • Hacer ejercicios de piso pélvico de Kegel. Aprieta los músculos del piso pélvico como si trataras de evitar orinar, mantenlo así durante 10 segundos y luego suéltalos. Repite 10 veces al menos dos veces al día. Esto también puede fortalecer los músculos que el cuerpo usa para empujar al bebé hacia afuera.
  • Permanece activa durante el embarazo. Incluso los ejercicios de baja intensidad, como caminar, pueden ayudar a fortalecer los músculos y promover una buena postura. Esto puede aliviar el dolor y la presión, y mantener fuertes los músculos pélvicos.
  • Toma suficiente agua. Mantén el cuerpo hidratado, especialmente después de hacer ejercicio y en climas cálidos. Esto puede ayudar a prevenir la constipación, que de lo contrario podría generar presión.

Un médico te indicará un tratamiento si la causa de la presión vaginal es una infección.

En la mayoría de los casos, la presión vaginal es solo un efecto secundario desagradable del embarazo como resultado de la debilidad en los músculos pélvicos y el aumento de peso.

Sin embargo, a veces una causa más grave necesitará tratamiento para que no dañe a la mujer ni al bebé. Por ejemplo, una infección no tratada puede extenderse por todo el cuerpo y poner al bebé en peligro. Incluso podría causar un parto prematuro.

Los músculos pélvicos muy débiles pueden provocar POP. Esta afección dolorosa puede causar incontinencia, dolor durante las relaciones sexuales y cambios en la apariencia de los genitales.

Algunas mujeres experimentan lesiones musculares durante el embarazo o al dar a luz. La hormona relaxina podría aumentar el riesgo de lesiones musculares. Por lo tanto, es importante mantenerse físicamente activa para mantener los músculos fuertes. Cuando levantes cosas, usa siempre las piernas, no la espalda y consulta a un médico si tienes un dolor muscular inexplicable.

Cualquier lesión que una mujer experimente durante el embarazo puede hacer que el parto se dificulte. Las complicaciones relacionadas con el embarazo también pueden hacer que el período posparto sea más difícil, y podría retrasar la recuperación y entrañar riesgos potenciales para la salud mental.

Debes acudir a tus médicos o parteras de forma rutinaria durante el embarazo. Es vital que en estas consultas se analicen todos los síntomas, incluso si parecen menores.

Al principio del embarazo, las mujeres ven al médico cada pocas semanas. Si experimentas presión o dolor intenso o tienes otros síntomas, como fiebre, dolor al orinar, sangrado o un cambio en los movimientos del bebé, es importante que busques atención médica de inmediato.

Si dura varias horas, debes ir a la sala de emergencias. El tratamiento inmediato de las afecciones del embarazo puede salvar tanto a la mujer como al bebé.

La presión vaginal durante el embarazo es solo uno de los muchos síntomas que las mujeres podrían experimentar durante el embarazo. Normalmente, no debería ser motivo de preocupación y puede ser una buena señal de que el cuerpo está liberando las hormonas correctas y que el útero está creciendo como se esperaba.

Un poco de precaución en el embarazo puede ayudar a detectar problemas antes de que se conviertan en emergencias. Nunca dudes en consultar a un médico, incluso si el problema parece menor. Es poco probable que haya un problema grave, pero la tranquilidad puede hacer que el embarazo resulte más fácil. Si hay algún problema, es mejor abordarlo tan pronto como sea posible.

Leer el artículo en Inglés

Источник: https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/dolor-vaginal-en-el-embarazo

Pregnancy Pains

¿Es normal no sentir jalones en el embarazo?

Durante el embarazo, su cuerpo pasa por muchos cambios debido a que apoya el desarrollo saludable de su bebé y se prepara para el parto.

Con estos cambios, es probable que pueda experimentar varios dolores, muchos de los cuales son normales. Sin embargo, usted puede preguntarse si los dolores que está sintiendo se consideran normales o si debe preocuparse.

A continuación hay algunos dolores comunes experimentados durante el embarazo:

Calambres

Durante su embarazo, su útero se está estirando y es normal sentir calambres. Otras causas de los calambres pueden incluir gases y estreñimiento.

Si los calambres son peor que los cólicos menstruales, especialmente si se acompañan de sangrado y dolor de la espalda baja, es importante contactar a su médico rápidamente.

También es importante contactar a su médico si siente dolor intenso en un lado durante los primeros meses del embarazo.

Dolores de Cabeza

Los dolores de la cabeza también son comunes durante el embarazo. Sin embargo, si son severos y no desaparecen después de descansar o tomar Tylenol, o si nota cambios en la visión o sensibilidad a la luz, usted debe contactar a su doctor rápidamente. Usted puede tomar Tylenol (acetaminofeno) durante el embarazo, pero es importante que no tome Advil y Motrin (aspirina y el ibuprofeno).

Dolor de Espalda

El dolor de la espalda también es normal durante el embarazo ya que su cuerpo cambia su centro de gravedad, causando tensión en los músculos de la espalda baja.

Los cambios hormonales y los músculos abdominales debilitados también pueden contribuir al dolor de espalda. Hable con su médico si el dolor persiste más de 2 semanas o si el dolor es muy severo.

Si usted siente dolor al orinar y/o tiene sangrado vaginal junto con el dolor de espalda baja, contacte a su médico rápidamente ya que estos podrían ser signos de complicaciones.

Dolor del Nervio Ciático

El dolor del nervio ciático se caracteriza por el entumecimiento, el hormigueo, o el dolor que se extiende desde la espalda baja hasta llegar por las piernas. A medida que el útero está creciendo, esto pone presión sobre el nervio ciático, que se extiende desde la espalda baja por la parte posterior de las piernas.

Su bebé y la coyuntura de la pelvis pueden ejercer presión adicional sobre el nervio ciático.
Algunos movimientos como agachándose, levantándose y caminando, pueden empeorar el dolor ciático.

El dolor del nervio ciático no es generalmente una razón de preocupación, notifique a su médico si usted está sintiendo dolor, especialmente si el dolor es persistente, o si tiene dificultad para caminar.

Calambres de Piernas

Los calambres en las piernas son muy comunes durante el segundo y tercer trimestre, especialmente en la noche. Además de calambres dolorosos, también puede sentir una sensación nerviosa en las piernas.

Estos calambres se deben a el peso adicional del embarazo que llevá, la presión del bebé en los vasos sanguíneos y los nervios que conectan con las piernas y los cambios de circulación que se producen durante el embarazo.

Es importante que se mantenga bien hidratada, y no sentarse o permanecer en la misma posición durante mucho tiempo. El estiramiento, los masajes a sus piernas, o tomando un baño caliente también puede ayudar. Si los calambres aumentan, o si las piernas se ponen rojas, hinchadas o calientes, contacte a su médico inmediatamente.

Dolor del Ligamento Redondo

El dolor del ligamento redondo ocurre cuando el útero crece, haciendo que los ligamentos redondos se estiren. Esto puede crear un dolor agudo en el abdomen, en un costado, en la cadera o en la ingle y puede ser provocado por ciertos movimientos como vueltas en la cama o de pie. Esto no es un motivo de preocupación. Sin embargo, si el dolor persiste, contacte a su médico inmediatamente.

Contracciones de Braxton-Hicks

Las contracciones de Braxton-Hicks son contracciones de práctica (también conocido como falso trabajo de parto) que pueden comenzar durante el segundo trimestre. Estas contracciones ayudan a preparar el cuerpo para el parto real y pueden sentirse como una sensación de presión en el útero, la parte inferior del abdomen o en la ingle.

Al contrario de las contracciones verdaderas de parto, las contracciones de Braxton-Hicks no siguen un patrón normal y pueden variar en su intensidad y duración. Estas contracciones son generalmente incómodas y no dolorosas.

Si sus contracciones son dolorosas o si tiene más de 6 en 1 hora, esto podría ser una señal de trabajo de parto prematuro, por lo que es importante contactar a su médico inmediatamente para determinar si son las contracciones verdaderas de parto.

Otros Dolores

Otros tipos de dolores que no se deben de ignorar son: el dolor agudo punzante que dura más de unos pocos minutos, ardor o dolor al orinar, dolor en el hombro, y el cuadrante derecho, dolor abdominal superior, en general, bajo las costillas del lado derecho. Contacte a su médico inmediatamente si usted experimenta cualquiera de estos o otros dolores severos.

Compilado usando información de las siguientes fuentes:A.D.A.M., Inc. (2015). Dolores y molestias durante el embarazo.(Aches and pains during pregnancy.) Recuperado de https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/patientinstructions/000580.

htmAmerican College of Obstetricians and Gynecologists. (2014). Aliviar el dolor de espalda durante el embarazo.(Easing back pain during pregnancy.)Recuperado de https://www.acog.org/-/media/For-Patients/faq115.pdf?dmc=1&ts=20150330T1833308806Harms, R.W. (Ed.). (2004).

Guía para un embarazo saludable de la Clinica Mayo (Mayo Clinic guide to a healthy pregnancy.) New York, NY: Harper Collins Publishers Inc.Fundación de March of Dimes. Calambres de Piernas(March of Dimes Foundation. (n.d.). Leg cramps). Recuperado de https://www.marchofdimes.orgFundación de March of Dimes.

Dolor or Calambres Abdominales (March of Dimes Foundation. (n.d.). Abdominal pain or cramping). Recuperado de https://www.marchofdimes.org/pregnancy/abdominal-pain-or-cramping.aspxMurry, M. M. (2014 , 10 de septiembre).

Dolor del Ligamento Redondo: Entendiendo esta Queja el Embarazo (Round ligament pain: Understanding this pregnancy complaint.) Mensaje enviado a https://www.mayoclinic.org

Fundación de Preeclampsia. Signos y Stomas (Preeclampsia Foundation. (2010). Signs & symptoms.) Recuperado de https://www.preeclampsia.org/health-information/sign-symptoms?gclid=CI6n0fP30MQCFZE0aQodM1wAvQ#headache

Источник: https://americanpregnancy.org/es/healthy-pregnancy/pregnancy-complications/pregnancy-pains-11850/

Cinco cambios (y sobresaltos) que notarás en tu barriga de embarazada

¿Es normal no sentir jalones en el embarazo?

Durante el embarazo la barriga es la parte del cuerpo que más evidentemente sufre cambios y es que tiene que acoger al bebé. Pero, al margen del aumento de tamaño, existen otras cuestiones sobre el vientre a tener en cuenta durante el embarazo. Estos son cinco cambios (y sobresaltos) que notarás en tu barriga de embarazada.

Durante la gestación el útero aumenta diez veces su peso y 500 veces su capacidad, el bebé va ganando peso hasta llegar a los tres y cuatro kilos en muchas ocasiones, y se producen cambios hormonales diversos. Esto va a determinar que el vientre sufra determinados cambios, a veces molestos, a veces muy deseados.

Los músculos que sujetan el útero tienen que hacer un gran esfuerzo, sobre todo en el último trimestre de embarazo. Por eso muchas mujeres notarán tirones en el bajo vientre, similares a calambres en ocasiones, o pinchazos en los laterales de la tripa o de las ingles, debidos a la distensión de los músculos abdominales.

El yoga puede servir para estirar y flexibilizar los músculos de modo que se minimicen las molestias y la embarazada también tiene que controlar los cambios de posición y los movimientos para que no sean bruscos.

Picores en la barriga

El estiramiento de la piel y los cambios hormonales a menudo provocan picores en la barriga de la embarazada o prurito gestacional, sobre todo si se tiene la piel muy seca. Se puede sentir como un hormigueo desagradable y a veces molestias son más intensas y lo que se puede hacer para mitigarlo es hidratarse la piel con frecuencia o recurrir a productos cremosos con avena o camomila…

Evita rascarte y lleva prendas holgadas de algodón. Si lo que tienes son granitos que pican al final del embarazo se trata de una erupción cutánea durante el embarazo (suele darse junto a las estrías)

Endurecimiento

A partir de la segunda mitad del embarazo, pero sobre todo en el último trimestre, podrás sentir cómo la barriga se endurece y se tensa a pequeños intervalos, sobre todo alrededor del ombligo, generando cierta incomodidad pero no dolor.

Son las contracciones de Braxton Hicks, unas «falsas contracciones» que preparan el útero para la llegada del bebé. Lo más habitual es que estas contracciones se noten más al final del día por la acumulación del cansancio de la jornada.

Estrías

Unas compañeras poco deseadas pero muy frecuentes (alrededor del 60% de las embarazadas desarrollarán estrías en la tripa), ya que la piel del abdomen se estira y las fibras con menos elasticidad se rompen, creando estas marcas.

Aunque no siempre es posible, te recordamos que hay algunos consejos para intentar prevenir las estrías, como mantener una buena hidratación (por dentro y por fuera) y mantener un aumento de peso controlado. En ocasiones, como hemos señalado anteriormente, las estrías van acompañadas de una erupción cutánea que pica: consulta al ginecólogo.

Suscríbete para recibir cada día nuestros consejos sobre embarazo, maternidad, bebés, lactancia y familia.

Pataditas

Se trata sin duda del cambio más esperado y que más emoción provoca. Alrededor de la semana 18 o la 20 de embarazo se empiezan a notar los movimientos del bebé en el vientre, ya que antes es demasiado pequeño para notarlo. Al principio la madre puede sentir una agitación en la parte baja del abdomen, más bien mariposeas o burbujeos.

Las esperadas pataditas tardarán en notarse un poco más, hacia la semana 24, cuando el bebé está más activo y tiene mayor desarrollo muscular. A partir de la semana 26 pueden llegar las patadas más fuertes y los «sobresaltos», ya que el bebé presenta el reflejo prensil y de sobresalto, (por ejemplo como reacción a un sonido fuerte, un movimiento brusco o un sobresalto de la madre…).

Por el contrario, cuando se acerca la fecha del parto la falta de espacio determina que los movimientos del bebé se noten menos. Eso sí, en los segundos embarazos y en los siguientes es más probable que los movimientos del bebé se sientan antes.

Y tú, ¿has llegado ya a la etapa de las patatas del bebé? ¿Cuántos de estos cambios ya has notado en la barriga de embarazo?

Foto | iStock
En Bebés y más | Los increíbles movimientos de un bebé dentro de la barriga de su madre, ¿Qué sucede si me doy un golpe en la barriga durante el embarazo?

Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/cinco-cambios-y-sobresaltos-que-notaras-en-tu-barriga-de-embarazada

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: