¿Es normal que duelan las rodillas en el embarazo?

Dolores y molestias en el embarazo de la A a la Z | Pampers

¿Es normal que duelan las rodillas en el embarazo?

Incluso en la gestación más agradable y sin complicaciones, aparecerán algunos dolores y molestias propias del embarazo.

Por suerte, muchos de estos achaques desparecerán a medida en que el embarazo avance, y el resto de las molestias, desde el dolor de espalda hasta las varices, las podés aliviar fácilmente.

Seguí leyendo y descubrí más acerca de los achaques y dolores más comunes durante el embarazo, así como lo que podés hacer para estar más cómoda.

Dolor de espalda

Calambres durante el embarazo

Dolor y sensibilidad en los dientes

Dolor de cabeza

Acidez e indigestión

Calambres en las piernas

Dolor en el bajo abdomen

Nervio presionado

Hinchazón en tobillos y pies

Senos sensibles e hinchados

Venas varicosas y hemorroides

Cuándo consultar al médico: dolores y molestias anormales durante el embarazo

Dolor de espalda

La causa más común del dolor de espalda es el incremento de la tensión en los músculos de tu espalda a medida que tu bebé crece.

Siendo que la distribución del peso de tu cuerpo se concentra en el frente, es natural que tiendas a inclinarte hacia atrás para mantener el balance. Esta posición añade presión extra a los músculos de tu espalda, lo que puede resultar en dolor, rigidez e incomodidad.

Tus músculos abdominales también se pueden estirar y debilitar a lo largo de tu embarazo, por lo que podés sentir que tu columna y espalda no tienen el soporte que necesitan.

Las hormonas del embarazo también contribuyen al dolor de espalda, ya que, como preparación para el parto, tienen un efecto relajador en los tejidos que sostienen tus huesos, especialmente los ligamentos en las articulaciones de tu pelvis.

La buena noticia es que podés tomar medidas para reducir el dolor, como, por ejemplo, mantener buena postura cuando estés sentada, parada o mientras caminás.

También te recomendamos hacer lo siguiente:

  • Usá zapatos de tacón bajo o sin tacón, así tus pies estarán más estables.
  • Invertí en un colchón firme para tener mejor soporte en tu espalda mientras descansás.
  • Evitá doblar la espalda cuando quieras levantar algo, es mejor agacharte, flexionando las rodillas al bajar.
  • Dormí de lado, poné una almohada o cojín entre tus piernas o debajo de tu vientre para tener un soporte extra.

Cierto que hacer ejercicio no te dará alivio inmediato, pero al fortalecer los músculos de tu espalda ayudás a mejorar el soporte para tu espina dorsal y para tus piernas. Lo que a la larga se traducirá en menor incomodidad en tu espalda y piernas.

Consultá con tu médico para saber qué ejercicios te convienen hacer durante el embarazo, también podés mirar nuestros consejos para hacer ejercicio durante el embarazo.

Y recordá que una vez que tu bebé haya nacido, no tendrás ni el peso ni la presión que tenés ahora en tu espalda, así que muy probablemente te sentirás mucho más aliviada.

Calambres durante el embarazo

Es posible que experimentés calambres durante el embarazo, puede que sea hacia el último trimestre cuando tu cuerpo empiece a poner en práctica las contracciones; pero puede pasarte desde el primer mes de embarazo, en ese caso sentirás calambres leves.

Unas dos semanas después de la concepción es posible que sintás unos calambres abdominales, parecidos a los retorcijones, estos pueden estar acompañados de un sangrado ligero.

Este es el momento en que el óvulo fertilizado se acomoda en tu útero, y es también conocido como el sangrado de implantación.

Es posible que sintás un dolor agudo en tu pelvis, parecido a un espasmo muscular, causado por el ensanchamiento de los ligamentos alrededor del útero. Podés leer más aquí sobre el dolor del ligamento redondo.

Hacia el final del segundo trimestre y cerca del tercero, es posible que experimentés contracciones falsas, también llamadas las contracciones de Braxton Hicks, las que se pueden hacer más intensas cuando se vaya acercando tu fecha de parto.

Usualmente, las contracciones de Braxton Hicks paran cuando das una caminata o descansás, pero si por el contrario, sentís que se vuelven más regulares y más fuertes, será mejor que te asegurés de que no estás de parto. Mirá cuáles son los signos del trabajo de parto, y consultá a tu médico si tenés dudas.

Las contracciones de Braxton Hicks puede ser un poco dolorosas, pero son perfectamente normales, tomalas como práctica para las del gran día.

Dolor y sensibilidad en los dientes

Alrededor del segundo trimestre tus encías pueden estar más sensibles cuando te cepillés los dientes o usés hilo dental, y es posible que te sangren un poco.

El embarazo puede afectar tus dientes y existe la posibilidad de que contraigás gingivitis del embarazo, que no es más que una forma de afección en las encías que se manifiesta con: enrojecimiento, hinchazón, inflamación y sangrado de las encías, especialmente durante el cepillado.

Es buena idea que tomés medidas para prevenir la periodontitis, que es una forma de infección en las encías que daña el tejido suave y el hueso que sujeta tus dientes. Otra cosa a la que debés estar atenta son las erosiones en tus dientes o caries potenciales, especialmente si vomitaste mucho durante el primer trimestre del embarazo.

Incluso si tus encías están sensibles, es importante que no detengás tu rutina de cepillado diario, y mantené el uso del hilo dental una vez al día.

Si no has visitado al dentista en los últimos seis meses, o si sentís alguna anomalía o molestia, como encías sensibles o doloridas, pedí una cita con tu odontólogo.

Pero mientras esperás a tu cita podés aliviar las molestias haciendo buches de agua con sal, y cambiá tu cepillo de dientes por uno más suave.

Dolores de cabeza

A medida que las hormonas del embarazo se disparan, los estrógenos y la progesterona pueden afectar los químicos en tu cerebro relacionados con el dolor de cabeza.

Antes de tomar un analgésico, consultá cuáles son las opciones de medicamentos con tu médico. En general, la aspirina no se recomienda durante el embarazo, pero es posible que tu doctor te recomiende algún medicamento con acetaminofen o paracetamol.

También podés probar las siguientes estrategias para controlar los dolores de cabeza:

  • Aplicate compresas frías en la frente
  • Probá alguna técnica de relajación
  • Evitá consumir alimentos que te hayan desencadenado migrañas en el pasado, y evitá exponerte a olores que puedan tener el mismo efecto.
  • Dormí lo más que podás
  • Hacé un poco de ejercicio ligero a moderado, diariamente
  • Evitá el estrés
  • Comé porciones pequeñas, pero más frecuentemente y tratá de comer siempre a la misma hora.

Acidez e indigestión

Durante el primer y tercer trimestre las hormonas del embarazo relajan la válvula entre el esófago y el estómago, permitiendo que el ácido del estómago se filtre y produzca acidez estomacal.

Para prevenir la acidez estomacal tratá de evitar acostarte inmediatamente después de comer, idealmente debés esperar tres horas después de comer para acostarte.

Es buena idea cenar antes de lo que acostumbrás y no justo antes de acostarte.

Sin embargo, si notás que a pesar de tus esfuerzos aún sufrís de ardor de estómago por la noche, podés elevar la cabecera de tu cama con una cuña entre la tabla de la cama y el colchón; las almohadas por sí solas no suelen ser tan efectivas, aunque podés probar a hacer una “rampa” con las almohadas para que tu cabeza no esté totalmente en horizontal. También podés evitar alimentos que suelen producir ardor de estómago, como las frituras, el picante, los cítricos y el chocolate, y tratá de comer porciones pequeñas, pero más frecuentemente.

Calambres en las piernas

Los calambres en las piernas durante el embarazo es uno de los síntomas más comunes del segundo trimestre del embarazo y en el tercer trimestre también. Estas contracciones musculares en la pantorrilla o el pie suelen aparecer durante la noche, y su causa no se conoce con certeza.

Sin embargo, podés ayudar a prevenirlos con estás simples recomendaciones:

  • Hacé algunos estiramientos antes de irte a la cama
  • Mantenete físicamente activa y tomá suficientes líquidos durante el día
  • Usá zapatos cómodos
  • Si despertás con calambres en las piernas, estirá los músculos flexionando el pie hacia arriba y luego hacia abajo para aliviar la incomodidad
  • Tomá un baño o una ducha caliente, o masajeá los músculos.

Dolor en el bajo abdomen

A medida que el útero crece los ligamentos que lo mantienen en su lugar se estiran.

Estos ligamentos se conocen como ligamentos redondos y, a medida que se van estirando pueden causar punzadas de dolor agudo que se sienten como un espasmo muscular en la parte inferior del abdomen.

Algunas veces el dolor puede persistir, sin embargo, este dolor no es para preocuparse; digamos que es una especie de «dolor de crecimiento» que sentirás a medida que tu bebé se desarrolla.

Podés prevenir y aliviar estos dolores durante el embarazo moviéndote más lentamente de lo normal y no levantándote demasiado rápido de la cama o de la silla. Intentá evitar los movimientos bruscos. Probá bañarte en agua tibia o irte a nadar a la pileta. También podés usar un cinturón de maternidad o una prenda de soporte abdominal.

Nervio presionado

El aumento de tu peso a medida que tu bebé crece, sumado a la retención de líquido, puede causar que las vías de conducción nerviosa se hinchen y compriman los nervios. Esto puede resultar en que los tejidos circundantes a los nervios, tales como los huesos, los tendones, los músculos y el cartílago, ejerzan presión sobre un nervio.

La presión sobre un nervio puede ocurrir en varias partes del cuerpo y la sensación puede ser diferente, dependiendo de la ubicación del nervio.

Por ejemplo, el síndrome del túnel carpiano se produce cuando el nervio queda presionado en la muñeca, y que generalmente trae como consecuencia que las manos y los dedos se entumezcan; pero si hablamos de un nervio bajo presión localizado alrededor de la columna vertebral, como en el caso de una hernia discal, la manifestación será un dolor agudo. En estos casos, no hay mucho que podás hacer, excepto descansar. Hablá con tu médico si el dolor persiste por varias semanas.

Hinchazón en los tobillos y pies

La hinchazón en los tobillos y pies es un síntoma común durante los últimos meses del embarazo.

Esta hinchazón se debe a que tu cuerpo retiene más líquidos, y tu útero en expansión también ejerce presión sobre tus venas, lo que puede causar que los fluidos salgan de la sangre y se muevan a los tejidos circundantes, causando hinchazón.

Si agregás a esto el efecto que tienen las hormonas del embarazo no es de sorprenderte que tengás los pies y tobillos hinchados. Esta inflamación desaparecerá después de que hayas dado a luz, pero podés estar más cómodas siguiendo estas recomendaciones:

  • Tratá de no estar mucho tiempo parada, y mantené los pies en alto cuando te sentés
  • Dormí sobre tu lado izquierdo para aliviar la presión de la arteria que devuelve la sangre al corazón
  • Usá medias de compresión, parecidas a las que son anti-varices
  • Mantenete activa físicamente todos los días
  • Usá ropa suelta
  • Remojá los pies en agua fría
  • Probá estar de pie y caminar en una pileta para ayudar a comprimir los tejidos de las piernas.

Senos sensibles e hinchados

En el primer trimestre, los cambios hormonales pueden hacer que tus senos se sientan doloridos, sensibles e hinchados. Afortunadamente, esta incomodidad probablemente desaparecerá después de algunas semanas, una vez que tu cuerpo se haya ajustado al aumento de las hormonas del embarazo.

Venas varicosas y hemorroides

Algunas mujeres desarrollan venas varicosas durante el embarazo. Durante la gestación, el volumen total de sangre aumenta, mientras que el flujo de sangre de las piernas a la pelvis disminuye, lo que ejerce presión sobre las venas. La progesterona también hace que las venas se dilaten, lo que también contribuye a desarrollar venas varicosas.

Las venas varicosas también pueden aparecer en la vulva, haciéndote sentir adolorida o hinchada en esa zona.

Igualmente pueden aparecer alrededor del ano y en la parte inferior del recto, estas son más comúnmente conocidas como hemorroides.

Aunque no podés controlar tus hormonas ni tu circulación durante el embarazo, sí podés disminuir la incomodidad que generan las venas varicosas haciendo lo siguiente:

  • Sentate y levantá los pies cada vez que tengás oportunidad de hacerlo
  • Cambiá de posición estando de pie
  • Controlá tu peso durante el embarazo. Leé más sobre el aumento de peso saludable durante el embarazo aquí
  • Usá medias anti-varices o de soporte que no tengan liga en la rodilla ni en el muslo
  • Bebé abundante líquido e incluí fibra en tu dieta para evitar las hemorroides.

Cuándo consultar al médico: dolores y molestias anormales durante el embarazo

Muchos de los dolores y molestias del embarazo que podés tener son perfectamente normales, pero hay algunos síntomas que podrían indicar una afección más grave.

Por ejemplo, si tenés dolor en el abdomen superior o en el hombro, además de dolores de cabeza, debés consultar a tu médico para asegurarte de que no padezcás de preeclampsia.

O bien, si tenés dolor abdominal o pélvico intenso acompañado de hemorragia vaginal en el primer trimestre, podría ser el signo de un embarazo ectópico. Si tenés dudas, consultá a tu médico para obtener más información.

Algunos de estos dolores y molestias pueden aparecer en algún momento determinado del embarazo, tal vez incluso más de una vez, pero generalmente son perfectamente normales y desaparecerán una vez que nazca tu bebé. Pensá que el embarazo es el primer viaje con tu pequeño, un viaje que tendrá altibajos, pero que al final valdrá mucho la pena.

Источник: https://www.pampers.com.ar/embarazo/sintomas-del-embarazo/art%C3%ADculo/dolores-y-molestias-en-el-embarazo-de-la-a-z

Cómo combatir el dolor articular durante el embarazo — Mejor con Salud

¿Es normal que duelan las rodillas en el embarazo?

Los cambios hormonales y corporales que sufre la mujer durante la gestación contribuyen a la aparición de toda clase de molestias. La retención de líquidos, el dolor de espalda y el dolor articular durante el embarazo son algunas de ellas. ¿Es este último tu caso? ¡Continúa leyendo!

Dolor articular durante el embarazo

El dolor articular puede acentuarse durante la gestación.

El dolor articular durante el embarazo suele producirse debido al aumento de peso.

Esos kilos de más pueden ejercer una enorme presión sobre las rodillas, provocando dolores. Lo mismo sucede con otras articulaciones del cuerpo.

Aquellas mujeres que padecen artritis suelen ver sus síntomas más acentuados durante la gestación.

En el caso de que padezcas también de retención de líquidos, debes considerar que es posible que sientas hormigueo, adormecimiento y dolor en los dedos. Ante dolores fuertes, entumecimiento de pies o manos e hinchazón de manos o cara, no dudes en consultar a tu médico. Recuerda que estos pueden ser síntomas de preeclampsia.

Combatir el dolor articular durante el embarazo

A continuación te presentaremos algunas de las mejores maneras de combatir el dolor articular durante el embarazo. Por supuesto, si lo padeces, deberías consultar con un especialista para recibir recomendaciones adaptadas a tu condición física, historial médico y necesidades.

Lee también: Yoga y embarazo: ¿Qué posturas puedo practicar?

1. Ejercicio físico regular

Realizar ejercicio físico regular puede ayudar a minimizar los dolores articular en el embarazo.

Durante la gestación es importante que lleves una vida activa. De esta manera, tus articulaciones se mantendrán flexibles. Algunas buenas opciones para trabajar las articulaciones y reducir así las molestias pueden ser:

  • Caminar
  • Nadar
  • Yoga
  • Pilates para embarazadas

2. Masajes terapéuticos

Los masajes terapéuticos pueden ayudar a minimizar los dolores articulares, así como a prevenir la retención de líquidos. Pregúntale a tu médico qué clase de masajes puedes realizar durante la gestación.

3. Terapia frío-calor

Para aliviar el dolor articular durante el embarazo puede ser interesante recurrir a una reconfortante ducha caliente. Otra opción puede ser utilizar almohadillas o mantas eléctricas para aliviar las articulaciones u optar por una bolsa de hielo.

4. Pies en alto

Colocar las piernas en alto puede ayudarte a relajarlas y disminuir la retención de líquidos. Una buena forma de hacerlo es recostándote en la cama, con las piernas apoyadas contra la pared. Espera 10 minutos antes de cambiar de posición.

5. Descansos regulares

El descanso regular en el embarazo es una buena manera de minimizar molestias.

El dolor articular durante el embarazo puede acentuarse si no realizas descansos regulares. Intenta incorporar en tu vida momentos de descanso que te permitan aliviar la carga de articulaciones y músculos.

6. Evitar levantar grandes pesos

Forzar tu físico levantando cargas muy pesadas puede afectar a tu cuerpo y agudizar el dolor articular. Recuerda que durante el embarazo tus huesos, músculos y articulaciones cargan ya con unos kilos extra, ¡no sumes más peso a los mismos!

Descubre: Ciática en el embarazo: qué es y cómo controlarla

7. Ingesta de Omega-3

Algunos estudios sostienen que el consumo regular de alimentos ricos en Omega 3 o, en su defecto, suplementos de estos ácidos grasos, podrían ayudar a aliviar el dolor articular.

8. Utilizar calzado cómodo

Los zapatos cómodos son la mejor opción para evitar sumar más tensión a tus pies. ¡Evita los zapatos de tacón! Elige, por el contrario, zapatillas o zapatos bajos que den comodidad a tus pies.

Tratamiento médico

Consulta con tu médico para obtener las mejores recomendaciones según tus necesidades.

En aquellos casos donde la embarazada no obtenga mejoría siguiendo los consejos anteriores, será necesario consultar con el médico. Él establecerá qué medicamentos son seguros durante el embarazo. Una opción puede ser el acetaminofeno o paracetamol.

El uso e cremas con salicilato de metilo, ácido gamma-linolénico (GLA) o cúrcuma no se recomienda durante el embarazo.

No utilices ninguna clase de medicación sin receta médica. Recuerda que durante la gestación debes tener especial cuidado con cualquier crema y medicamento que utilices.

El dolor articular durante el embarazo puede ser realmente molesto. No dudes en acudir a tu médico para solicitar consejos que te ayuden a combatir el dolor. ¡Nadie te aconsejará mejor que él!

Источник: https://mejorconsalud.as.com/como-combatir-el-dolor-articular-durante-el-embarazo/

Dolor de pelvis y cadera durante el embarazo

¿Es normal que duelan las rodillas en el embarazo?

Durante el embarazo puedes sentir dolores en la cadera o la zona pélvica, y a veces puede ser difícil señalar el problema exacto. Aquí describimos algunas de las causas y los síntomas frecuentes del dolor de pelvis y cadera y ofrecemos algunos consejos sobre cómo puedes aliviar o prevenir el dolor.

¿Cómo puede ser el dolor de pelvis y cadera durante el embarazo?

Puede resultar útil saber cuál es la posición relativa de la pelvis y las caderas: la pelvis, que es una gran estructura ósea situada en la base de la columna vertebral, descansa en la parte inferior de tu torso. Las caderas son las articulaciones situadas a ambos lados de la pelvis que conectan cada muslo con esta.

Si sientes dolor en la zona de la pelvis o las caderas, a veces puede ser difícil señalar dónde y qué duele exactamente. El dolor de la pelvis o la cadera puede incluso parecer dolor de espalda, sobre todo si se propaga, y muchas mujeres sufren dolor de espalda en algún momento del embarazo.

Además, las mujeres experimentan el dolor de formas diferentes: algunas sienten una molestia aguda y repentina, mientras que otras sufren un dolor sordo constante. Incluso puedes sentir las dos cosas en diferentes momentos del embarazo.

Un profesional sanitario podrá realizar un diagnóstico preciso.

El dolor de pelvis durante el embarazo no es raro. Puede ser sordo o agudo, constante o infrecuente, leve o grave. Incluso puedes sentir que se propaga a la zona lumbar, las nalgas o los muslos. Puedes sufrir dolor de pelvis solo al realizar determinados movimientos (por ejemplo, puede dolerte al caminar). También puedes sentirlo en determinadas posturas, como cuando te acuestas.

Asegúrate de comunicar a tu médico cualquier dolor que perturbe tu vida cotidiana, que empeore con el tiempo o que sea grave. Informa a tu médico si además estás mareada o tienes sangrado vaginal o fiebre.

Causas del dolor de cadera

Si tienes dolor de cadera al principio del embarazo o durante el primer trimestre, puede que no esté provocado por el embarazo, sino por alguna enfermedad. Un profesional sanitario podrá señalar la causa.

El dolor de cadera durante el segundo o tercer trimestre puede estar causado por la ciática. Esta enfermedad aparece cuando el útero, al crecer, presiona el nervio ciático. Puedes sentir dolor en la zona lumbar, la cadera y la parte posterior de la pierna. La buena noticia es que este tipo de dolor suele desaparecer sin más cuando nace el bebé.

Causas del dolor de pelvis

Sentir dolor de pelvis al principio del embarazo no suele ser preocupante. Puede producirse cuando tus huesos y tus ligamentos se desplazan para acomodar al bebé que crece dentro de ti.

Al principio del embarazo o incluso durante todo el primer trimestre, el dolor de pelvis puede ser síntoma de un embarazo ectópico, que se produce cuando el óvulo fecundado se implanta en un lugar que no es el útero (normalmente, en las trompas de Falopio).

Otros síntomas de embarazo ectópico son sentir un dolor agudo en el hombro, tener sangrado vaginal o sentirse débil o mareada.

Los embarazos ectópicos requieren tratamiento médico, así que si notas cualquiera de estos síntomas, ponte en contacto con tu médico de inmediato.

El dolor de pelvis durante el tercer trimestre pueden provocarlo el peso adicional que soporta tu cuerpo y las hormonas del embarazo. Las articulaciones que conectan las dos mitades de la pelvis suelen ser bastante rígidas y duras.

Cuando el embarazo está avanzado, la hormona relaxina hace que los músculos, las articulaciones y los ligamentos de la zona pélvica se relajen para facilitar el paso del bebé por el canal del parto.

Sin embargo, esta relajación puede provocar molestias en la zona pélvica si los ligamentos y las articulaciones adquieren demasiada movilidad.

Otro cambio que se produce cuando el embarazo está avanzado es que el bebé baja hacia la pelvis como preparativo para nacer. Por eso sentirás más presión en la pelvis, las caderas y la vejiga. ¿La parte positiva? Es síntoma de que tu bebé se está preparando para nacer, y quizá puedas respirar con un poco más de facilidad porque ya no te presiona los pulmones.

Si todavía no es el momento de que nazca el bebé, la presión en la zona pélvica o el abdomen inferior puede ser síntoma de parto prematuro, así que ponte en contacto con un profesional sanitario de inmediato si la sientes.

El parto prematuro puede estar acompañado por otros síntomas, como un dolor sordo en la zona lumbar, flujo vaginal con sangre o contracciones regulares.

El dolor de pelvis a veces puede ser síntoma de infección de orina. Si además tienes fiebre o sensación de ardor al orinar, ponte en contacto con un profesional sanitario para obtener recomendaciones y tratamiento.

Cómo prevenir o aliviar el dolor de pelvis o cadera durante el embarazo

Lo mejor es consultar a un profesional sanitario, que puede recomendarte

  • no estar mucho tiempo de pie
  • no levantar objetos pesados
  • hacer ejercicio de forma habitual, pero sin esfuerzos excesivos (consulta a un profesional antes de empezar con una nueva rutina de ejercicios)
  • darte baños templados
  • adoptar una buena postura
  • dormir con una almohada o un cojín entre las rodillas
  • colocarte una almohadilla eléctrica donde te duela
  • hacer los ejercicios de Kegel
  • usar una faja de embarazo.

Un profesional sanitario puede recomendarte analgésicos, fisioterapia o ejercicios específicos para contribuir a reducir el dolor de pelvis o cadera.

El dolor de pelvis o cadera puede ser uno de los molestos dolores del embarazo, pero, a veces, saber que puede ser una parte normal del embarazo ayuda.

Preguntas frecuentes

  • ¿La presión en la zona pélvica es síntoma de parto?
  • ¿El embarazo puede provocar dolor de pelvis?
  • ¿Qué significa que le duela la pelvis a una embarazada?

Источник: https://www.dodot.es/embarazo/sintomas-del-embarazo/articulo/dolor-de-pelvis-y-cadera

¿Es normal que duelan las rodillas en el embarazo?

¿Es normal que duelan las rodillas en el embarazo?

Algunos consejos para evitar el dolor de tobillos y de articulaciones en general:

– No pases demasiado tiempo de pie: son demasiadas horas de carga y presión para tobillos y rodillas. Evítalo en la medida de lo posible.

– Camina: a muchas mujeres les viene bien caminar. Si decides hacerlo elige una ropa adecuada. Esto te puede ayudar con el dolor de rodillas porque ayuda a controlar el aumento de peso y la retención de líquidos (las causas más comunes de dolor de rodillas en el embarazo). Nadar también puede venirte muy bien.

– Visita a tu médico: tendrá que comprobar que tus niveles de calcio, hierro, vitaminas, etc. están donde deberían. Esto es muy importante ya que puede originar molestias en rodillas, tobillos o articulaciones en general.

Habla con un especialista que te aconseje cómo moverte, cómo sentarte o cómo levantarte. Es precisamente al levantarte y sentarte cuando más sufren las rodillas.

– Pon los pies en alto: así mejorarás la circulación y evitarás la retención de líquidos. Puedes poner unos cojines debajo de las piernas y sentarte tranquilamente.

Utiliza medias elásticas de compresión, es recomendable que las uses incluso en verano, ya que favorecen la circulación de retorno.

Cuando te estés duchando, recorre despacio las piernas de abajo arriba, alternando el agua templada y la fría.

No abuses del consumo de sal y de café, ambas sustancias favorecen la retención de líquidos en el organismo.

¿Cómo puedo fortalecer mis articulaciones?

Lo mejor es trabajar los músculos del abdomen, la espalda y las piernas para fortalecer las articulaciones y evitar su carga excesiva. Es especialmente importante trabajar el músculo abdominal transverso en las primeras en las primeras etapas del embarazo. Es recomendable (pero no necesario) acudir a sesiones de gimnasia prenatal, pero puedes hacer ejercicio en caso.

Algunos de estos ejercicios que puedes hacer son:

– Ponte a gatas si tu pelvis lo soporta. En esta posición aprieta el ombligo hacia dentro sin mover la zona lumbar. Mantén esta postura durante unos segundos y luego suelta. Realiza diez repeticiones tres veces al día, pero no te sientas mal si no logras tu objetivo.

Si no lo logras, puedes volver a intentarlo mañana.

– Puedes hacer el mismo ejercicio sentada en una silla. Pon una mano en la parte inferior del estómago y la otra en la zona lumbar. Aprieta el ombligo hacia dentro y mantenlo apretado unos segundos antes de soltarlo. Asegúrate de que la zona lumbar no se mueve. Repite este ejercicio al menos diez veces y con tres veces al día.

También es importante ejercitar el suelo pélvico durante todo el embarazo, haciéndolo más estable desde el interior. Puedes ejercitar los músculos del suelo pélvico así:

– Túmbate de lado con una almohada entre las piernas. Contrae los músculos alrededor del recto, la vagina y la uretra, hasta que sientas un ligero movimiento hacia arriba dentro del cuerpo. Intenta mantener cada contracción 6 u 8 segundos. A medida que tu suelo pélvico se fortalezca, puedes aumentar la duración de las contracciones.

Puedes hacer estos ejercicios sentada o de pie. Cualquier ocasión es buena; en el coche, en la cola de la tienda para pagar, etc. Para evitar la incontinencia debes continuar estos ejercicios después de haber dado a luz.

¿Cuándo cesará el dolor de rodillas?

Después del parto no se vuelve a la normalidad al instante,tendrás que ser paciente. Después de haber dado a luz, las rodillas (y todas las articulaciones) siguen inflamados por la retención de líquidos y la falta de movimiento.

Esta situación irá remitiendo poco a poco, favoreciendo también la desaparición total de las molestias de rodillas y tobillos en el embarazo.

No obstante, tanto durante el embarazo como en el posparto, ante cualquier situación de dolor importante, lo mejor es consultar con tu médico o profesional de medicinade confianza para que estudie con detalle tu situación y pueda recomendarte la mejor de las soluciones.

¿Qué otros trastornos de las piernas son frecuentes en el embarazo?

– Varices: el 20% de las mujeres sufre de varices durante el embarazo. Las varices son venas dilatadas que se ven como líneas azules transparentes a través de la piel. Algunas veces, cuando están muy hinchadas, producen dolor.

Normalmente es algo hereditario, pero pueden aparecer por muchos factores como la presión de las venas de las piernas por el propio embarazo, pasar muchas horas de pie, el calor, por la acción de las hormonas femeninas, etc. Estas suelen remitir después del parto.

– Calambres: son espasmos musculares dolorosos, normalmente se localizan en la pantorrilla. Suelen darse cuando estás tumbada (por la noche o por la mañana) y son más frecuentes a partir del segundo trimestre.

Los calambres pueden tener su origen en la sobrecarga de trabajo a la que están sometidos tus músculos y huesos, pero en ocasiones evidencian un déficit de potasio en la dieta.

– Pesadez: la molestia más común. Se debe, sobre todo, al aumento de peso y a la retención de líquidos, que dificulta la circulación de retorno al corazón.

El aumento de peso en el embarazo debe ser controlado periódicamente para así asegurar que no se están cogiendo más kilos de los precisos, evitando la aparición de problemas tanto para la madre como para el bebé.

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Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Embarazo y niños
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