¿Es normal que quiera dormir todo el día?

Contents
  1. Hipersomnia en ancianos
  2. ¿Qué es la Hipersomnia?
  3. Síntomas Hipersomnia
  4. Somnolencia diurna excesiva en ancianos
  5. Tipos de Hipersomnia
  6. Hipersomnia recurrente
  7. Hipersomnia idiopática con sueño NOCTURNO reducido
  8. Hipersomnia idiopática con sueño NOCTURNO prolongado
  9. Prevención de la Hipersomnia
  10. Tratamiento Hipersomnia
  11. Enfermedades relacionadas con la Hipersomnia
  12. Síndrome de Kleine-Levin
  13. Tratamiento Síndrome de la Bella Durmiente
  14. Narcolepsia
  15. ¿Por qué no tengo ganas de hacer nada? ¡Solo quiero dormir!
  16. El sueño es uno de los indicadores de salud más importante
  17. Otro de los síntomas clave que puede indicar una afectación en nuestras emociones
  18. Ahora ya he identificado los síntomas pero… ¿Qué es lo que me pasa? ¿Por qué no tengo ganas de hacer nada? ¿Por qué solo quiero dormir?
  19. Por qué no tengo ganas de hacer nada solo de dormir
  20. Abulia y Depresión
  21. Hipersomnia y depresión
  22. Identificar los síntomas de la depresión mayor
  23. Recuperar las ganas de hacer cosas
  24. Recuperar las ganas de retomar actividades
  25. Por qué tengo ganas de dormir todo el día
  26. ¿Puede ser perjudicial tener ganas de dormir todo el día?
  27. ¿Es malo hacer la siesta?
  28. Cómo saber si descanso bien
  29. Qué puedes hacer para descansar mejor
  30. Solo tengo ganas de dormir: posibles causas, y qué hacer
  31. «Solo tengo ganas de dormir»: posibles causas
  32. Algunos trastornos relacionados con el exceso de sueño
  33. ¿Qué hacer ante tanto sueño?
  34. 1. Consumo de cafeína
  35. 2. Organización y disciplina
  36. 3. Meditación, ejercicio y relajación
  37. 4. Alimentación sana
  38. 5. Acudir a profesionales
  39. Referencias bibliográficas:

Hipersomnia en ancianos

¿Es normal que quiera dormir todo el día?

Las personas mayores tienden a padecer trastornos del sueño durante la vejez. La Hipersomnia es muy común entre este sector de la población.

Dormir horas y horas puede significar un placer para muchas personas, una forma de descanso prolongado para reponer energías. Sin embargo, para otras personas, puede significar una cárcel de sueño excesivo y de falta de energía durante todo el día.

No resulta extraño que una persona mayor se pase el día durmiendo. Algunos tienen mucha facilidad para quedarse dormidos. Esto no tiene porqué deberse a ninguna patología o demencia, sino a alteraciones del sueño debido al paso de los años.

¿Qué es la Hipersomnia?

La somnolencia diurna y el sueño prolongado en la noche se asocian con el trastorno de la Hipersomnia. Se trata de un trastorno del ciclo de sueño que produce la necesidad excesiva de dormir a todas horas, durante todo el día, sin una causa aparente que lo justifique. También hace que el sueño nocturno se alargue más de 10 horas o más.

La Hipersomnia es la alteración del sueño contraria al Insomnio. Se caracteriza por periodos extendidos de sueño nocturno o por somnolencia diurna. Esto coincide con algunos casos de algunas personas mayores, que se duermen con frecuencia durante el día.

La Hipersomnia provoca limitaciones funcionales en el individuo y baja su rendimiento intelectual. Además, un paciente con Hipersomnia no sólo se siente muy cansado y somnoliento, sino que es capaz de dormirse en cualquier sitio, por muy inusual que parezca.

Para poder considerar que un paciente padece Hipersomnia, los síntomas y las alteraciones del sueño deben permanecer, por lo mínimo, más de un mes. Si la Hipersomnia empeora puede aparecer la Narcolepsia o el Síndrome de Kleine-Levin, también llamado, el Síndrome de la Bella Durmiente.

Síntomas Hipersomnia

El síntoma principal de este trastorno del sueño es la somnolencia prolongada o la somnolencia diurna excesiva. Esto comporta un aumento significativo de las horas que el paciente necesita dormir.

Las personas con Hipersomnia no se sienten descansadas, por muchas horas que hayan dormido. A menudo se despiertan desorientadas. La ansiedad, la pérdida de apetito y la defunción de sus relaciones sociales pueden ser algunos síntomas.

Este trastorno no tiene porque provocar problemas en la salud de la persona, pero si puede crearle limitaciones a la hora de realizar cualquier actividad diaria. Lo más habitual es que un paciente con Hipersomnia vea consecuencias en su ámbito laboral y social.

Sin embargo, sus capacidades intelectuales también pueden verse afectadas. Además, puede aparecer irritabilidad y pérdidas de memoria.

No dormir correctamente también puede comportar graves alteraciones de comportamiento y en el estado de ánimo del paciente.

Somnolencia diurna excesiva en ancianos

El sueño excesivo en ancianos es cuando la persona necesita tomarse más siestas de lo habitual, esto puede significar que su actividad mental es menor a la habitual y puede ser índice de algún tipo de declive cognitivo.

En algunos casos de personas mayores, la somnolencia diurna puede ser debida a alguna enfermedad neurológica como el Alzheimer. Si el mayor se encuentra sano es muy importante tener en cuenta que, la somnolencia, puede ser un indicador de la aparición del Alzheimer.

Tipos de Hipersomnia

Existen varias clases de sueño excesivo o Hipersomnia.

Hipersomnia recurrente

La Hipersomnia recurrente o primaria se caracteriza por episodios de somnolencia diurna y sueño excesivo durante, como mínimo, un mes.  Puede incluir ansiedad, irritabilidad, falta de energía, pérdidas de memoria, dificultades para memorizar y pensamientos lentos.

Hipersomnia idiopática con sueño NOCTURNO reducido

Los pacientes con esta clase de Hipersomnia les cuesta muy poco despertarlos. Además, no muestran parálisis del sueño ni cataplexia.

Hipersomnia idiopática con sueño NOCTURNO prolongado

Los pacientes con este tipo de Hipersomnia les cuesta mucho despertarlos y puede incluir parálisis del sueño o cataplexia.

Prevención de la Hipersomnia

Existen ciertos problemas vinculados a la aparición de la Hipersomnia:

  • Depresión.
  • Demencias como el Alzheimer.
  • Uso de algunos medicamentos (antihistamínicos, tranquilizantes, antidepresivos…).
  • Consumo de drogas o alcohol.
  • Exposición a un nivel excesivo de estrés.
  • Tratamiento del cáncer.
  • Tumores cerebrales.
  • Anemia.

Podemos prevenir la Hipersomnia cuidando nuestro hábitos diarios:

  • Dormir 8 horas diarias.
  • Establecer un horario regular, siempre a la misma hora.
  • No realices ejercicio o esfuerzo físico antes de dormir, sino te costará más conciliar el sueño.
  • Cena ligeramente.
  • Desconecta el móvil antes de ir a dormir o, como mínimo, las redes sociales.
  • Evita las preocupaciones, los disgustos y las discusiones antes de irte a dormir para que no afecten a la calidad de tu sueño.
  • Mantén la habitación ventilada y libre de ruidos.
  • Los ejercicios de respiración ayudan al paciente a relajarse y a conciliar el sueño con más facilidad.

Tratamiento Hipersomnia

Cuando creemos que podemos padecer Hipersomnia o alguna de sus enfermedades derivadas, debemos acudir al especialista del sueño. Este recetará al paciente los medicamentos específicos que crea adecuados para controlar la somnolencia, eliminar el agotamiento excesivo y mantenerlo despierto más tiempo.

Muchos pacientes intentan sustituir la visita al médico y el uso de fármacos con ingestas masivas de sustancias psicoactivas, como el café. Tratan de eliminar su Hipersomnia de esta forma pero, de lo que no son conscientes, es de las graves consecuencias que puede traer para la salud, sobretodo, a nivel cardíaco.

El tratamiento no farmacológico consiste en la terapia corporal para enseñarle ejercicios que le mantengan despierto cuando detecte síntomas de somnolencia. Es importante que estos pacientes aprendan técnicas que le ayuden a mantener la atención y a recuperar la constancia de su día a día.

Las técnicas de comunicación también son muy importantes, ya que estos pacientes deben perder el miedo a explicar su trastorno para conseguir evitar la incomprensión.

Enfermedades relacionadas con la Hipersomnia

Existen ciertas enfermedades que se desarrollan cuando la Hipersomnia aumenta y se vuelve crónica.

Síndrome de Kleine-Levin

Este extraño desorden neurológico está relacionado con la Hipersomnia y con la inestabilidad emocional.

El Síndrome de Kleine-Levin también se conoce como el Síndrome de la Bella Durmiente. Se caracteriza por la presencia de episodios de profunda Hipersomnia. El paciente puede llegar a dormir más de 20 horas seguidas.

Las alteraciones cognitivas y conductuales son característicos de este síndrome y conlleva que las capacidades de razonamiento, de memoria y físicas se vean alteradas, influyendo significativamente en la calidad de vida de la persona.La Fatiga Crónica y la irritabilidad aparecen.

En casos extremos podemos observar que el paciente experimenta alteraciones perceptivas como las alucinaciones.

Tratamiento Síndrome de la Bella Durmiente

El Síndrome de Kleine-Levin tiene un tratamiento curativo complicado.

El principal tratamiento que se suele aplicar a estos pacientes es la Sintomatología. También es muy habitual que se aplique un tratamiento de psicofármacos para controlar los síntomas de este síndrome.

Los estimulantes pueden favorecer la actividad diaria del paciente y reducir los episodios de somnolencia e Hipersomnia, pero pueden empeorar las actuaciones impulsivas y aumentar las alucinaciones. Los antipsicóticos y los antidepresivos se utilizan para controlar las alteraciones conductuales.

Es necesaria la intervención psicológica. Los profesionales de la psicología emplearán la psicoeducación con el paciente y su entorno. Le enseñarán a controlar su nivel afectivo, conductual y social. También les tratarán aquellos problemas emocionales que derivan del Síndrome de la Bella Durmiente.

Narcolepsia

La Narcolepsia es un derivado de la Hipersomnia, como el Síndrome de Kleine-Levin, ya que se caracteriza por somnolencia excesiva diurna, alteraciones en el sueño nocturno y alucinaciones. Sin embargo, los pacientes con Narcolepsia se despiertan con facilidad.

Lo que también la diferencia es la parálisis momentánea del sueño, es decir, el paciente se mantiene consciente, pero su cuerpo dormido durante unos segundos. Además, el paciente tiene la facilidad de despertarse bien, pero volverse a dormir a los pocos minutos. Estos pacientes también pueden sentir debilidad en las extremidades. 

El tratamiento de la Narcolepsia es el mismo que el de los pacientes con Hipersomnia.

En Cuideo queremos concienciar sobre la necesidad de cuidar la calidad del sueño y los hábitos diarios a cualquier edad. Es muy importante adoptar una rutina de sueño regular, descansar bien y recuperar las energías necesarias para afrontar con fuerza el día a día. Conoce los buenos hábitos de sueño en personas mayores.

Si consideramos que no descansamos bien o que podemos padecer cualquier tipo de trastorno del sueño, debemos informarnos y acudir al especialista o a nuestro médico habitual.

Источник: https://cuideo.com/blog-cuideo/hipersomnia-en-ancianos/

¿Por qué no tengo ganas de hacer nada? ¡Solo quiero dormir!

¿Es normal que quiera dormir todo el día?

Seguramente alguna vez te has levantado pensando: “¡No tengo ganas de hacer nada, solo quiero dormir!” Y te hayas dado la media vuelta en la cama al escuchar el despertador con la intención de escaparte de tus obligaciones y quedarte en la cama descansando el resto del día. Pero ¿te imaginas levantarte cada día con esta sensación?

El sueño es uno de los indicadores de salud más importante

El sueño es uno de los indicadores de salud más importantes que tenemos y además es vital para nuestro bienestar físico y emocional. Suele ser, junto con la alimentación, uno de los aspectos en los que antes indagan los profesionales de la salud en una entrevista clínica.

Tener sueño durante el día y la falta extrema de energía incluso habiendo dormido las horas necesarias o sufrir un cambio en nuestros patrones de sueño, puede ser signo de alerta acerca de que algo no esté yendo bien en nuestra salud. Y si bien esto puede deberse a una patología de carácter físico, también los problemas a nivel psicológico pueden manifestarse a través de alteraciones en nuestro sueño y nuestro descanso.

Otro de los síntomas clave que puede indicar una afectación en nuestras emociones

Otro de los síntomas clave que puede indicar una afectación en nuestras emociones es el sentimiento mantenido de apatía o desinterés a niveles extremos.

El hecho de que de repente ningún día te apetezca salir de la cama o hacer las actividades que antes hacías con normalidad, que te aburra todo lo que haces o incluso que dejen de interesarte cosas que antes despertaban pasión en ti. 

La motivación es una parte esencial de nuestra vida que todos necesitamos. Por tanto, todos intentamos buscar actividades y retos que nos produzcan emoción y ganas de superarnos a nosotros mismos. Una carencia de esos momentos que dan sentido a nuestro día a día puede generarnos un sentimiento de vacío interno perjudicial para nuestra salud emocional. 

Esta sensación suele ir acompañada, como es lógico, de un estado de ánimo bajo, en el que predominan sentimientos de tristeza, baja autoestima, pensamientos negativos y derrotistas, preocupaciones constantes y estados de ansiedad sin motivo aparente. 

Es importante que tengamos en cuenta esto último: “sin sentido aparente”, ya que alguna vez podremos tener muchos de estos estados emocionales asociados a un suceso puntual, por lo que probablemente serán transitorios y no una señal de alarma. Por ejemplo, una ruptura de pareja o la pérdida de un ser querido. 

Solo si estos síntomas persisten en el tiempo, deberemos empezar a pensar que nuestro cerebro nos está mandando señales y que debemos buscar ayuda. 

Además de todo lo anterior, tengamos en cuenta que los síntomas psicológicos también pueden ir de la mano de manifestaciones más físicas, como dolores persistentes de cabeza o la falta de apetito, opresión en el pecho, dolores musculares, etc.

La presentación de varios de estos síntomas sin causa física identificada, son motivo para ponernos en alerta y valorar qué nos puede estar pasando.

Y llegado el momento, actuar para no dejar que los sentimientos negativos sigan adueñándose de nuestras vidas. 

Ahora ya he identificado los síntomas pero… ¿Qué es lo que me pasa? ¿Por qué no tengo ganas de hacer nada? ¿Por qué solo quiero dormir?

Como ya hemos dicho, nuestro cuerpo puede mandarnos señales físicas de que estamos enfermos, como fiebre alta, sarpullidos en la piel, temblores…. Pero lo que mucha gente desconoce es que nuestro cerebro también manda señales a nivel emocional cuando sus niveles de salud no son los correctos.

Son muchos los pacientes que acuden a profesionales de la psicología derivados por sus médicos de cabecera, a los que acudieron pensando que esas alteraciones del sueño, del apetito y del estado de ánimo, se trataban de los signos y síntomas de una patología física que podría curarse con un fármaco que él les administrara. 

Es importante que podamos como pacientes distinguir si lo que nos sucede puede ser debido a algo físico o si por el contrario es algo emocional, ya que podemos ahorrar tiempo y ponerle solución cuanto antes a nuestras dolencias. Y si no somos capaces de verlo a tiempo, que sepamos confiar en el profesional o las personas de nuestro entorno que nos avisan de que “algo no va bien” y seamos capaces de pedir ayuda. 

Por ejemplo, los síntomas descritos con antelación, que son indicador de un estado de ánimo deprimido, con una detección y tratamiento tempranos pueden acortarse, antes incluso de que estos desemboquen en una enfermedad psicológica bastante más grave: la depresión mayor. 

La depresión como trastorno tiene tratamiento. Con la correcta atención profesional en la mayoría de los casos puede curarse. Sin embargo, ¿no es mejor prevenir que curar? 

Todo lo que sucede con nuestro cuerpo, sucede con nuestra mente. Y al igual que con las enfermedades físicas, una temprana detección de los síntomas psicológicos también es vital de cara al pronóstico de la enfermedad. 

¡SI LO DETECTAS, ACTÚA!

Источник: https://redpsi.es/por-que-no-tengo-ganas-de-hacer-nada-solo-quiero-dormir/

Por qué no tengo ganas de hacer nada solo de dormir

¿Es normal que quiera dormir todo el día?

Son estados de apatía prolongados y extremos, los cuales se suman a la acción de querer sólo dormir o ver en la cama un lugar ideal de refugio

Muchas veces expresamos no tengo hoy ganas de hacer nada, quisiera solo dormir, ni salir de casa. Si eres de las personas que con frecuencia utiliza estas expresiones pon atención a lo que te diremos, vamos a decir lo que pasa en este caso, por qué te ocurre.

Son estados de apatía prolongados y extremos, los cuales se suman a la acción de querer sólo dormir o ver en la cama un lugar ideal de refugio, donde podremos evadir todo. Esto es un indicio claro de un trastorno depresivo que causa sufrimiento. Estos síntomas pueden ir acompañados con otros síntomas como angustia, falta de apetito, ganas de llorar por tristeza, etc. 

Las personas que padecen síntomas de depresión mayor, son los que frecuentemente manifiestan no desear pararse de su cama, muy por el contrario, solo desean pasar el dia en su cama y dormir.

Tienen un estado de falta de voluntad, apatía o de motivación para realizar cualquier actividad (abulia).

Manifiestan un excesivo sueño en todo el dia (hipersomnia), estas combinadas, sin duda alguna, son indicios inconfundibles del sufrimiento de un trastorno depresivo mayor. 

En definitivo, cada ser humano es diferente, y si se sufre de un trastorno depresivo será de igual forma diferente para cada persona que lo padece.

Sin embargo, hay síntomas de la depresión que son frecuentes y comunes  que afectan a cualquier paciente por igual, es las ganas de dormir y estar sin ánimos de hacer absolutamente nada.

Vamos a detallar las diferencias entre hipersomnia, abulia y la depresion.

Abulia y Depresión

Se define la abulia al estado de apatía extrema, donde se presenta una falta de motivación importante y de energía para realizar cualquier actividad. Los síntomas más frecuentes son:

1.- Ausencia de energía y motivación para ejecutar cualquier actividad, así le genera placer o bienestar anteriormente.

2.- Respuesta emocional tardía.

3.- Pasividad.

4.- Dificultad de toma de decisiones y enfocarse en objetivos para cumplirlos

5.- Disminución de la espontaneidad.

La abulia, se puede hacer presente en diferentes trastornos mentales, así como, es uno de los que se observan con recurrencia en la depresión mayor.

En esta la persona no presenta solo una falta de estímulo para realizar una actividad, si no que también se encuentra muy triste.

También presentan gran incapacidad de demostrarse alegres o de realizar alguna actividad que le brinde placer, esto se le conoce como anhedonia.

Hipersomnia y depresión

La hipersomnia se refiere a la somnolencia excesiva, una persona aun luego de haber dormido  horas seguidas manifiesta que aun tiene ganas de dormir. Estas excesivas ganas de dormir puede ser consecuencia de una depresión por motivos diferentes. Los trastornos depresivos pueden presentar síntomas de insomnio, pesadillas, un mal descanso y despertares nocturnos recurrentes. 

Sin embargo, existen pacientes que sufren depresión que se refugian, para dejar de pensar en sus afecciones emocionales, en al acto de dormir. Liberarse de la angustia, de la tristeza y de todos los síntomas que se pueden experimentar al sufrir una depresión.

Identificar los síntomas de la depresión mayor

La depresión mayor, es una alteración del estado anímico de una persona, donde se pueden presentar varios episodios depresivos los cuales se podrían manifestar por transcurso de dos semanas.

Más adelante señalaremos cuales son los síntomas que pueden indicarnos cuando una persona sufre de depresión mayor, estos pacientes deben ponerse en contacto con un psicólogo o psiquiatra, para que le diagnostiquen apropiadamente y comience su terapia. 

Las personas que sufren de depresión mayor  manifiestan al menos 5 o más síntomas de los que mencionaremos a continuación, y por un periodo de tiempo, aproximado, de 2 semanas:

1.- Aumento o pérdida de peso.

2.- Dificultad para concentrarse.

3.- Autoestima baja.

4.- Culpa.

5.- Alteración en el sueño.

6.- Sentimiento de culpa.

7.- Dificultad en la toma de decisiones.

8.- Pensamientos suicidas.

9.- Fatiga, agitación o cansancio.

10.- Retraso psicomotor.

11.- Estado de ánimo depresivo durante todo el dia o casi a diario.

12.- Apatia o falta de interes.

Recuperar las ganas de hacer cosas

El paciente ya habiendo sido diagnosticado por un profesional en la psicologia o psiquiatria, deberá seguir el tratamiento médico que se le indique según su caso, de igual forma puede seguir estos consejos que le damos para que pueda conciliar mejor el sueño:

  • Piense en sus objetivos y planifique metas cortas: que objetivos le gustaría alcanzar a corto plazo, concentrarse en soñarlo y realizarlo. Si nos enfocamos en lograr todo objetivo a un mismo tiempo podremos saturarnos demasiado, y renunciar a todo. Si nos enfocamos en una  meta a la vez, nos sentiremos motivados y enfocados a conseguirlo. 
  • Haga lo que más disfrute: debemos pensar en actividades que nos guste realizar y que nos sean placenteras, que nos proporcione felicidad. No se deben dejar a parte las actividades, al comenzar a realizarlas puede aflorar sentimientos y emociones positivas, ayudándonos enormemente a estar alegres y mejor con nosotros mismos. 
  • La felicidad está en nosotros: debemos aprender a combatir la tristeza y vivir felices. De manera independiente, es fundamental enfocarse en vivir feliz, nuestra felicidad no depende de otros. Los demás seres humanos son complemento importante en la vida, que nos ayudan a experimentar diversas formas de felicidad, más no son la fuente de ella. 
  • No te aisles: al aislarnos entramos en un círculo que podría no tener retorno, nos llena de sensaciones negativas y de pesimismo. Los seres humanos necesitamos interactuar con otros seres en nuestro entorno, más aún, compartir éxitos, felicidad con nuestros amigos, familiares etc.

Recuperar las ganas de retomar actividades

Entre otras causas de no querer realizar ninguna actividad diaria y querer solamente dormir, se presentan algunas otras patologías que podrían estar ocasionando las ganas de no salir de la cama, sentir pérdida de energía vital o sentir mucho cansancio.
 

Entre esas patologías mencionaremos: 
 

1.- Anemia: tenemos deficiencia de hierro en nuestra sangre, esto provoca síntomas como desánimo, fatiga y somnolencia.
 

2.- Apnea del sueño: al dormir se presenta ausencia de aire en los pulmones, esto afecta el descanso nocturnos y el sueño, causando somnolencia diurna y cansancio.
 

3.- Problemas de tiroides: estos problemas en la tiroides, causan apatía, debilidad muscular, fatiga, cambio en el estado de ánimo, entre otros.
 

4.- Diabetes: esta causa una fatiga y debilidad importante  como consecuencia de los altos niveles de la glucosa que permanecen en la sangre y no llegan a su destino dentro de las células para ofrecernos energía,
 

5.- Enfermedades cardíacas: un corazón debilitado no logra brindar una exigencia necesaria por nuestro cuerpo. Cuando se padece de problemas cardiacos se hace presente la debilidad extrema y el cansancio.
 

Queremos ayudarte a superar tu depresión. Si nos aportas más información sobre tu situación podremos entender mejor qué la provoca:

Источник: https://www.psonrie.com/noticias-psicologia/por-que-no-tengo-ganas-de-hacer-nada-solo-de-dormir

Por qué tengo ganas de dormir todo el día

¿Es normal que quiera dormir todo el día?

No lo puedes evitar, tus ojos se cierran, no estás cansado pero tienes muchas ganas de dormir. Te sucede en cada momento y aunque quieres no puedes controlarlo. No puedes dejar de preguntarte por qué tienes sueño todo el día y si será perjudicial para tu salud. ¿Hay alguna forma de solucionarlo?

¿Puede ser perjudicial tener ganas de dormir todo el día?

Nuestro cuerpo está programado en ciclos circadianos que 'nos obligan' a descansar de noche y vivir de día. Claro, hay que tener en cuenta que cada persona es un mundo, y mientras algunas tienen suficiente con dormir siete horas, otras necesitan nueve.

¿Qué puede considerarse excesivo en lo relacionado con el sueño? Se podría decir que las ganas de dormir son excesivas cuando se han descansado las ocho horas reglamentarias y aconsejadas por la OMS –Organización Mundial de la Salud– y aun así sigues teniendo sueño.

No nos referimos a una leve somnolencia, sino a unas ganas de dormir que te impida llevar tu ritmo habitual y afecte a tus relaciones sociales. Por tanto, tener sueño todo el día afectará negativamente a las relaciones que tenemos con otros, a nuestro ritmo de trabajo, a nuestra vida diaria, nuestros hobbies, etc.

Esto podría ocasionarnos frustración, estrés, depresión, baja autoestima y otros síntomas que nos harían la vida muy difícil.

¿Es malo hacer la siesta?

Claro, llegados a este punto, muchos podrían decir: Yo no tengo ganas de dormir todo el día, pero después de comer, los ojos se me caen y necesito dormir la siesta, ¿es malo? La siesta es una costumbre española que se ha ido extendiendo al resto del mundo y sus beneficios han sido comprobados.

Las ganas de dormir la siesta no tiene que verse relacionado con el sueño excesivodel que hablábamos antes, ya que estas ganas de dormir están causadas por un asunto biológico.

Después de comer, el flujo sanguíneo va hacia nuestro órganos abdominales y la sangre que llega el cerebro es menos, lo cual hace que algunos procesos cerebrales sean más lentos y nos dé somnolencia. Se cree que para que no afecte al sueño nocturno, esta debe durar menos de una hora.

Si tus siestas se alargan más, seguramente estarán descansando mal de noche. Los beneficios de una siesta adecuada son estos:

  • Previene enfermedades del corazón
  • Reduce la tensión
  • Favorece el aprendizaje y la productividad
  • Estimula la concentración y la creatividad
  • Mejora los reflejos
  • Serás una persona más positiva
  • Mejora el estado de ánimo y la autoestima

No obstante, a la pregunta de si es malo dormir la siesta, la respuesta es: sí y no. No es malo siempre y cuando esté motivada por nuestros ciclos biológicos tras comer y sea de la largura adecuada. Si tus siestas son de más de una hora, no hay duda de que no descansas bien por la noche. Hay muchas razones por las que puede suceder esto, veamos algunas.

Cómo saber si descanso bien

Si tienes ganas de dormir todo el día, está claro que hay algo que falla en tu sueño nocturno.El cuerpo necesita una media de entre siete y nueve horas de sueño, pero de un sueño profundo.

¿Has escuchado hablar de la fase REM? Esta es la etapa de sueño más profundo en la que se sume nuestro cerebro y es la que realmente nos permitirá descansar por completo. Si no llegamos a esta fase, no importará cuántas horas hayamos dormido, estaremos cansados y tendremos ganas de dormir todo el día.

Hay varias razones por las que no podemos dormir bien. Algunas están relacionadas con enfermedades que deben ser tratadas por especialistas tales como apneas del sueño, narcolepsia, ansiedad, estrés o hipersomnia. Algunas de ellas pueden aparecer cuando no se descansa bien por la noche, como por ejemplo la ansiedad o el estrés.

Cuanto peor descansemos, más nerviosos estaremos y si a eso le sumamos que tendremos que sacar tiempo de nuestra jornada diaria para dormir, se nos acumulará el trabajo y esto nos ocasionará más estrés aún.

Qué puedes hacer para descansar mejor

Por tanto, ¿hay algo que podamos hacer para dormir mejor? Sí, hay varias cosas que están en tus manos, aunque si después de que lo intentes sigues viendo que tienes problemas para descansar, te aconsejamos que vayas a un especialista para que te indique el tratamiento a tomar. De momento esto es lo que puedes hacer:

  • Cambia el colchón. El colchón es uno de los elementos más importantes en nuestros ciclos del sueño. Un colchón cómodo, que se adapte a nuestro cuerpo y que nos ayude con la termorregulación, es esencial para un descanso reparador. Muchas personas que sufrían trastornos del sueño, han terminado con ellos al encontrar su colchón adecuado. En nuestra tienda online encontrarás el colchón que necesitas y además podrás dejarte aconsejar por nuestro equipo de expertos.
  • Almohada. La postura de nuestro cuello y cabeza, si no es la adecuada, también puede influir negativamente en nuestro descanso. Escoger la almohada apropiada es uno de los asuntos más importantes del sueño. ¿Ya sabes cómo podemos ayudarte? Entra en nuestra tienda online y escoge la almohada que necesitas.

Cosas simples como tener un buen colchón y una buena almohada pueden marcar la diferencia en tus fases del sueño y evitar que tengas ganas de dormir todo el día.

Источник: https://dormity.com/blog/por-que-tengo-ganas-de-dormir-todo-el-dia

Solo tengo ganas de dormir: posibles causas, y qué hacer

¿Es normal que quiera dormir todo el día?

Es normal encontrarse cansado a veces. Tras estar trabajando intensamente todo un día, cuidando de los hijos o estudiando para los exámenes finales, el cuerpo se fatiga y necesita un buen sueño reparador.

Dormir es una de las mejores curas, dado que ayuda a regenerar el organismo, calma la mente y el cuerpo y permite estar desconectado durante unas horas. Sin embargo, las ganas de dormir pueden ser un problema si se experimentan durante todo el día a lo largo de varias semanas. Pueden ser el indicador de que algo no anda como debería y es necesario ver qué es lo que sucede.

Por eso, hay mucha gente que considera esto una señal de alerta y se hace una pregunta típica con la que a menudo acuden a la consulta del psicólogo: ¿por qué solo tengo ganas de dormir? Vamos a ver cuáles pueden ser las causas detrás de estas ganas de descansar llevadas a un extremo, además de ver algunas estrategias y buenos hábitos para hacer frente a esta situación.

  • Artículo relacionado: «Los 7 principales trastornos del sueño»

«Solo tengo ganas de dormir»: posibles causas

Cuando solo se tienen ganas de dormir y este problema se prolonga por mucho tiempo es posible que haya un problema al que se le debe prestar importancia.

En principio, dormir es algo necesario para que el organismo pueda recuperarse. Mientras se está dormido, el organismo segrega la hormona del crecimiento, la cual, además de contribuir en el desarrollo del cuerpo, ayuda a regenerarlo.

Al alcanzarse el sueño profundo el organismo adquiere una situación de profunda calma y tranquilidad, lo cual permite desconectarnos del estrés del día a día, además de servir para poder reestructurar el pensamiento y poder dar lo máximo de nosotros al día siguiente.

Es por todo esto que dormir bien es tan importante, dado que nos permite hacer frente a las demandas cotidianas y llevar una vida plena y feliz.

La falta de sueño es algo acumulativo. Sacrificar horas de sueño por la noche repercute en el día siguiente. El organismo necesita recuperar las horas que no se han dormido.

Si esta situación se repite de forma continuada por un largo período de tiempo, se puede llevar a una situación de hipersomnia bastante grave, en la que interferirá en la vida laboral y familiar de quien la padece al dormirse en la oficina o no poder pasar tiempo con sus seres queridos porque necesita urgentemente una siesta.

Además de no tener una buena higiene del sueño, se puede dar el caso de que se tenga un estilo de vida con malos hábitos. La falta de hidratación, además de tener una dieta en la que abundan los azúcares y escasean los nutrientes pueden llevar a un estado de desnutrición que produzca fatiga y somnolencia diurna.

El estrés no es un buen amigo del sueño. El estar viviendo por un proceso en el que hay ansiedad puede dificultar conciliar un buen sueño nocturno.

Tras estar tumbado durante horas sin poder dormir, al llegar el día, aparecen las ganas de dormir de golpe, cosa que no se puede satisfacer si se tienen una vida laboral u otras obligaciones que se deben realizar durante el día.

Otra cosa que puede ocurrir es que se logre dormir, pero no de forma profunda y, por tanto, no se beneficia de un sueño reparador.

Algunos trastornos relacionados con el exceso de sueño

Además de todas las causas aquí comentadas, más de tipo conductual y relacionadas con unos hábitos de salud inadecuados, cabe indicar que los trastornos psicológicos y las enfermedades médicas también pueden estar detrás de querer dormir todo el día.

La depresión es uno de los trastornos mentales en los que es más frecuente que la persona manifieste síntomas de hipersomnia.

Las personas que sufren de un estado anímico deprimido pueden dormir más de lo que es normal, yéndose pronto a la cama y despertándose bastante tarde al día siguiente.

Dormir muchas horas puede ser una forma de “hacer desaparecer” su problema durante un rato. Otra razón por la que se puede hacer esto es que dormir, para algunas personas, es lo más parecido a estar muerto.

La hipersomnia, como trastorno en sí, es el hecho de tener gran necesidad de dormir durante el día, sin que el sueño nocturno se haya visto afectado.

Es habitual que se de cuando se está ante una situación monótona, aunque las veces que se bosteza y se siente la necesidad de echar una cabezada es preocupante.

Además, si se duermen durante el día, puede que el sueño no sea del todo reparador.

El síndrome de Kleine-Levin es otro trastorno del sueño, muy poco común, que se da habitualmente en hombres. Quienes lo manifiestan pueden sufrir episodios una vez al año en los que se pasan entre 16 y 18 horas seguidas durmiendo.

Otro caso es la narcolepsia, en el que se pasa de estar despierto a estar dormido rápidamente y de forma súbita, aunque este sueño es reparador y dura unas 2 o 3 horas, pese a lo peligroso que resultan estos ataques de sueño si se está conduciendo, por ejemplo.

Entre las enfermedades médicas asociadas a problemas con el sueño están la anemia, la diabetes, enfermedades cardiovasculares y sufrir obesidad mórbida. Además, el abuso de según qué sustancias, como lo son la marihuana, pueden contribuir a tener unas extremada necesidad de dormir.

¿Qué hacer ante tanto sueño?

Hay diferentes formas de hacer frente a esta gran necesidad de querer dormir, sin embargo estas no van a ser muy efectivas si primero no se averigua cuál es el origen de aquello que lo causa. A continuación explicamos algunas estrategias para poder disminuir las ganas de dormir durante el día.

1. Consumo de cafeína

Por todos es sabido que bebidas como el café o el té son activadoras. La cafeína es una sustancia excitadora que puede ser la aliada para hacer frente a un día agotador y atrasar las ganas de dormir.

No obstante, es importante indicar que, pese a que no es una sustancia peligrosa, sí que es adictiva y consumirla en grandes cantidades puede tener como efecto rebote no poder dormir por la noche, provocando todavía más ganas de dormir al día siguiente. En la moderación está la clave.

2. Organización y disciplina

Muchas veces, los estudios y el trabajo pueden descontrolarse, llegando el día en el que tenemos que entregar un trabajo o un informe y que, pese a que nos dieron mucho tiempo de antelación para preparlo, nos toca hacer el día antes de su entrega. Debido a esto, trabajamos hasta bien tarde, sacrificando horas.

Seamos sinceros, la culpa de esto es nuestra. La mejor forma de evitar este tipo de situaciones es organizarse y tenerlo listo con la suficiente antelación como para no tenernos que preocupar hasta las tantas de la madrugada.

Si nos vamos a dormir cuando debemos, disfrutaremos de más horas de sueño, podremos alcanzar con mayor facilidad el sueño profundo y disfrutaremos de un sueño reparador.

3. Meditación, ejercicio y relajación

No es un misterio que la meditación ayuda a calmar el cuerpo y la mente. Meditar o practicar técnicas de relajación antes de irse a dormir puede ayudar a destensar el cuerpo, facilitando un mejor sueño.

Si se duerme bien por la noche, es más probable que al día siguiente no se sufran tantas ganas de querer ir a dormir.

El ejercicio físico, especialmente el cardiovascular, ayuda a segregar endorfinas en el cerebro que inducen a una sensación de bienestar y menos estrés. Esto ayuda a conciliar el sueño y permite despertarse al día siguiente totalmente recuperado y con energías.

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4. Alimentación sana

La desnutrición y la deshidratación pueden estar detrás de sentir mucho sueño durante el día. Una dieta rica en frutas y verduras, además de consumir en cantidades saludables proteínas, carbohidratos y grasas, ayuda a que el organismo cumpla con todas sus funciones básicas.

Para evitar tener ganas de dormir durante todo el día es recomendable empezarlo con un desayuno equilibrado dado que, pese a que ya se ha desmitificado lo de que es la comida más importante del día, sí que es cierto que se trata de la primera comida.

5. Acudir a profesionales

Si la causa detrás de este problema es un trastorno del estado anímico o una enfermedad médica como es la anemia, es muy importante acudir a un psicólogo o médico para que pueda elaborar un diagnóstico y un tratamiento adecuado.

Entre los tratamientos que se pueden utilizar, se ha apuntado que la terapia lumínica puede ayudar a reajustar los ciclos circadianos, los cuales son la clave para poder disfrutar de un sueño saludable.

Referencias bibliográficas:

  • Erro, M. E. y Zandio, B. (2007). Las hipersomnias: diagnóstico, clasificación y tratamiento. Anales del sistema sanitario de Navarra, 30(1), 113-120.
  • Dauvilliers, Y., Lopez, R., Ohayon, C. y Bayard, S. (2013). Hypersomnia and depressive symptoms: methodological and clinical aspects. BMC Medicine. 11(78), 1-9.

Источник: https://psicologiaymente.com/clinica/solo-tengo-ganas-dormir

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