¿Es normal tener náuseas en el último trimestre del embarazo?

¿Es normal tener náuseas en el último trimestre del embarazo?

¿Es normal tener náuseas en el último trimestre del embarazo?

A nadie le gusta tener náuseas, pero para una mujer embarazada es aún peor esto puesto que se tiene que preocupar todavía por muchas otras cosas en la última etapa del embarazo, como para tener que seguir lidiando con este síntoma.

Índice

El primer trimestre

Lo normal es que las náuseas aparezcan en el primer trimestre. De repente, un día te despiertes y comienzas a sentir una necesidad extraña de vomitar.

Hay algunas mujeres que incluso no saben que están embarazadas hasta que comienzan a sentir náuseas repetidamente, en ese momento sospechan que algo pasa, para luego hacer memoria de cuándo tuvo relaciones por última vez y comenzar a hacer cálculos.

Las náuseas son un reflejo que presenta el cuerpo para indicar que está próximo a vomitar, por lo que realmente no son tan comunes a menos que estés enfermo, algo te haya caído mal o estés embarazada.

La mayoría de las embarazadas presentan este famoso síntoma, pero solo una tercera parte presentarán también vómitos. Además, este síntoma comienza desde el primer mes del embarazo y generalmente disminuye hacia la semana 18, sin embargo hay mujeres que lo experimentan durante todo el embarazo.

En esta primera etapa de las náuseas puedes experimentar este síntoma simplemente por el cambio de niveles en tus hormonas. En realidad, la causante es la hormona del embarazo. La gonadotropina coriónica humana, conocida como la hormona del embarazo, aumenta sus niveles en estas primeras semanas. Después de la semana 12, la progesterona entrará para suplirla.

El hipotálamo es la zona del cerebro que se encarga de controlar esta sensación, mientras que las náuseas son un fenómeno químico que hacer perder control al hipotálamo y crea esta sensación.

Este síntoma será experimentado de distinta forma en cada mujer, ya que muchas lo llegan a controlar y otras pasan directamente a tener vómitos intensos y frecuentes.

El tercer trimestre

La futura madre pasará por bastantes cambios a lo largo del embarazo, pero al llegar a la última etapa tendrá el más notorio físicamente, el del tamaño de su tripa.

Puede ser que este sea el más famoso ya que la silueta de una mujer cambia radicalmente, pero por dentro también lo hace. El útero de la mujer embarazada va a ir creciendo constantemente para que el feto pueda habitar de la manera más adecuada dentro de su madre.

Al incrementar su tamaño, deja menos espacio a los demás órganos como los del sistema digestivo, por lo que su digestión se verá afectada. El estómago ahora tiene menor capacidad para almacenar alimento, por lo que tu ingesta también se verá afectada.

También al tener menos espacio podrá causar malestar estomacal y de ahí es de dónde sale el síntoma de las náuseas en el último trimestre.

No todas las mujeres sufren las náuseas en el último trimestre y si las sufres, pueden ser con o sin vómitos. Estas náuseas no suelen ser un motivo de preocupación.

¿Cómo evito tener náuseas en el tercer trimestre?

1.- Ajuste en la dieta. Al tener menos espacio en el estómago es mejor que comas en porciones pequeñas y durante intervalos cortos. Además, intenta agregar zinc y vitamina B6 a tu dieta. Recuerda que no debes comer demasiado y tampoco cuando se acerque la hora de acostarte.

2.- Evita olores fuertes. Tu percepción con los sentidos va a ser más sensible, por lo que los olores pueden resultarte desagradables, en especial los que sean intensos.

3.- Toma algún medicamento. Claro que tienes que ir con tu médico para que te diga qué puedes tomar, pero hay fármacos contras las náuseas que no son perjudiciales en la gestación.

4.- Relájate. Cada vez que tengas que levantarte de la cama o de una silla, es recomendable que te tomes unos minutos antes de hacerlo.

Afortunadamente los síntomas desaparecen tan pronto como nace el bebé.

¿Qué otros síntomas puedo tener en el 3º  trimestre?

Tu cuerpo puede experimentar algunos cambios físicos durante este trimestre, como por ejemplo:

– Hinchazón: la circulación sanguínea se vuelve más lenta y la retención de líquidos es la causa de la hinchazón en piernas, tobillos, pies, manos y cara. Si la hinchazón en las manos y cara se agrava, habla con tu médico. También debes llamar a tu médico si tienes dolor de cabeza, visión borrosa, mareos y dolor de estómago, puede ser síntoma de preeclampsia.

– Hormigueo y entumecimiento: la hinchazón puede hacer que los nervios se presionen, causando hormigueo y entumecimiento. Esto puede suceder en piernas, brazos y manos.

La piel del vientre puede sentirse adormecida al estar tan estirada.

Por lo general, el hormigueo y entumecimiento en las manos se produce debido al síndrome del túnel carpiano (causado por la presión de un nervio en la muñeca).

– Venas varicosas: estas son venas azuladas, hinchadas y algunas veces dolorosas debajo de la superficie de la piel. A menudo aparecen en la parte posterior de las pantorrillas o en el interior de las piernas. En este grupo están incluidas las hemorroides.

– Dolor de espalda, pelvis y caderas: estas pueden haber comenzado en el segundo trimestre el embarazo. El estrés en la espalda aumenta a medida que tu vientre crece. Las caderas y el área pélvica pueden doler cuando las hormonas del embarazo relajan las articulaciones de los huesos de la pelvis en preparación al parto.

– Dolor abdominal: los músculos y ligamentos que sostienen el útero continuarán estirándose a medida que el bebé crezca.

– Dificultad para respirar: a medida que el útero crece, los pulmones tendrán menos espacio para expandirse para respirar.

Mayor crecimiento de los senos: los pezones pueden llegar a derramar un líquido amarillento llamado calostro. Si decides amamantar a tu bebé, este será su primer alimento.

– Mayor aumento de peso: es probable que aumentes de peso en principio del primer trimestre. Tu peso debería regularse a medida que se acerca el parto.

– Estrías: a medida que el bebé crezca, su piel estirará más. Esto puede dar lugar a estrías. Estas pueden verse como pequeñas líneas en la piel. Suelen aparecer en el estómago, pecho y muslos.

– Secreción vaginal: la descarga puede aumentar. Si ves líquido o sangre, debes comunicarte de inmediato con tu médico.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/sintomas-embarazo/es-normal-tener-nauseas-en-el-ultimo-trimestre-del-embarazo-8306

Náuseas del embarazo de carácter grave (hiperémesis gravídica)

¿Es normal tener náuseas en el último trimestre del embarazo?

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(Severe Morning Sickness (Hyperemesis Gravidarum))

Durante el primer trimestre del embarazo, muchas mujeres experimentan episodios de náuseas y vómitos, conocidos como «náuseas del embarazo» o «vómitos matutinos».

A pesar de la segunda expresión, las náuseas y los vómitos pueden ocurrir en cualquier momento del día o de la noche. Suelen iniciarse alrededor de la sexta semana de embarazo, alcanzan su máxima expresión en torno a la novena semana y desparecen entre las semanas 16 y 18. Aunque resulten molestas, las náuseas del embarazo se consideran una parte normal de un embarazo sano.

Pero lo que no es normal es cuando las náuseas del embarazo son tan frecuentes e intensas que la mujer vomita de forma persistente varias veces al día, pierde peso y se deshidrata o corre el riesgo de deshidratarse.

Cuando esta afección relacionada con el embarazo no se trata, puede interferir considerablemente en la salud de la mujer y en las posibilidades de que su bebé se desarrolle con normalidad.

Sobre las náuseas del embarazo de carácter grave

La forma de expresar médicamente las náuseas del embarazo de carácter grave es «hiperémesis gravídica» (que significa «vómitos excesivos durante el embarazo»). Suele seguir una secuencia temporal similar a las náuseas del embarazo, aunque suele iniciase antes, entre la cuarta y la quinta semana y durar más tiempo.

A pesar de que algunas mujeres con náuseas del embrazo de carácter grave se encuentran mejor cuando concluye la primera mitad del embarazo (en torno a la vigésima semana), algunas las siguen experimentando durante todo el embarazo. A menudo, los síntomas pierden intensidad conforme va avanzando la gestación.

En la mayoría de las ocasiones, la hiperémesis gravídica ocurre durante el primer embarazo de una mujer. Lamentablemente, las mujeres que presentan esta afección en un embarazo son más proclives a volverla a presentar en embarazos posteriores.

Causas

No se conoce la causa exacta de la hiperémesis gravídica. Las investigaciones sugieren que esta afección podría estar relacionada con los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo.

En concreto, una hormona denominada gonadotropina coriónica humana, o GCH, podría ser la culpable puesto que esta afección ocurre prioritariamente cuando las concentraciones de GCH son mayores en el cuerpo de la mujer.

La hiperémesis gravídica también podría ser hereditaria, ya que es más frecuente en las mujeres cuyas familiares cercanas (madres y hermanas) la han padecido.

Factores de riesgo

Hay ciertos factores que pueden aumentar las probabilidades de que una mujer presente hiperémesis gravídica durante el embarazo. Aparte de presentar antecedentes personales o familiares de esta afección, los siguientes factores pueden incrementar el riesgo de padecerla:

  • embarazo múltiple (gemelos o mellizos)
  • antecedentes de mareo por movimiento o cinetosis
  • dolores de cabeza tipo migraña acompañados de náuseas o vómitos

Efectos

Las náuseas y vómitos propios de esta afección son tan intensos que pueden tener efectos nocivos tanto sobre la madre como sobre el bebé.

La incapacidad de retener los alimentos tras la ingesta dificulta que una mujer satisfaga sus necesidades nutricionales. Consecuentemente, puede perder peso.

Y la pérdida de líquidos, acompañada de la pérdida de jugos gástricos durante los vómitos, también puede provocar deshidratación y desequilibrios electrolíticos.

Si una mujer con hiperémesis gravídica no recibe tratamiento, esta afección puede provocarle muchas complicaciones, incluyendo la insuficiencia de algunos órganos y el parto prematuro del bebé.

Cuándo llamar al médico

Es importante llamar al médico inmediatamente si una mujer embarazada presenta cualquiera de los siguientes síntomas:

  • náuseas que persisten a lo largo de todo el día e imposibilitan la conducta de comer y/o beber
  • vómitos que ocurren tres o cuatro veces al día o incapacidad de retener cualquier alimento o bebida en el estómago
  • vómitos de color tirando a marrón o con sangre o vetas de sangre
  • pérdida de peso
  • desmayo, vértigo y/o pérdida del equilibrio
  • reducción de la cantidad de orina
  • aceleración de la frecuencia cardíaca
  • dolores de cabeza recurrentes
  • olor corporal desagradable o sabor frutado en la boca
  • fatiga extrema
  • confusión

Tratamiento

Aunque los tratamientos que se usan de forma habitual para tratar las náuseas del embarazo, como comer crackers o galletas saladas secas por la mañana o alimentarse siguiendo una dieta blanda, pueden recomendarse a las mujeres que padecen hiperémesis gravídica, es posible que no resulten eficaces debido a la gravedad de la afección.

El tratamiento médico puede incluir:

  • un breve período de ayuno por vía oral para que el sistema digestivo descanse
  • administración de líquidos por vía intravenosa (IV)
  • administración de suplementos vitamínicos y nutricionales

En caso necesario, la mujer puede también recibir medicación para frenar los vómitos, sea por vía oral o mediante un dispositivo IV. El médico puede recomendar ingerir alimentos como el jengibre y tomar suplementos de vitamina B6 para ayudar a aliviar las náuseas. Las siguientes medidas también pueden ayudar:

  • seguir una dieta blanda
  • hacer comidas poco copiosas y frecuentes
  • beber abundante líquido cuando no se tengan náuseas
  • evitar los alimentos especiados y grasos
  • consumir tentempiés de alto contenido proteico
  • evitar los estímulos sensoriales que actúan como desencadenantes de las náuseas

Asimismo, si una mujer se siente ansiosa o deprimida a consecuencia de esta afección, el hecho hablar con un terapeuta o asesor psicológico puede ayudarle a afrontar sus sentimientos.

Pronóstico

Con tratamiento, una mujer con hiperémesis gravídica puede sentirse mejor y recibir la nutrición que necesita para ayudarla y ayudar a su hijo a desarrollarse con normalidad. Y los cambios en el estilo de vida también pueden contribuir a minimizar las náuseas y vómitos y hacer del embarazo algo mucho más agradable.

Con el tiempo, los síntomas suelen mejorar y, por descontado, desaparecen completamente cuando se inicia el próximo y maravilloso viaje en la vida de la mujer: el hecho de ser madre. Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: abril de 2014

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/hyperemesis-gravidarum-esp.html

Las náuseas en el embarazo

¿Es normal tener náuseas en el último trimestre del embarazo?

Como muchos ya sabéis, estoy muy feliz esperando mi segundo hij@. Comparto embarazo esta vez con otras dos mamás blogueras, a quienes admiro mucho: Claudia Pariente y Vivian Watson. Las tres hemos estado comentando a través de las redes sociales sobre estos embarazos tan deseados pero que han venido a la vez con muchas náuseas y vómitos.

Entre el 75 y el 80% de las mujeres padecemos náuseas y vómitos en el primer trimestre del embarazo. Alrededor de un 20% lo seguimos teniendo hasta el sexto mes, o más. El embarazo anterior seguí a menudo teniendo vómitos matutinos hasta el final, el último en el paritorio. En este parece que voy por el mismo camino.

Lo llevo bastante bien, pues son principalmente al levantarme y al atardecer. El resto del día, procuro tener a mano galletas o frutos secos, y ya lo voy tomando como parte natural del asunto ;-) Algunas otras mamis lo llevan muy mal, y algunas llegan a padecer hiperemesis gravídica, que a veces necesita incluso hospitalización.

Causas de las naúseas del embarazo

Lo curioso es que la ciencia no ha logrado descubrir aún  la causa exacta de los mareos o las náuseas del embarazo.

La primera hipótesis es que están relacionadas con las hormonas del embarazo, porque los picos de HCG (entre las semanas 8 y 12) coinciden con los picos más altos de náuseas y vómitos en casi todas las embarazadas.

También algunos estudios han relacionado las náuseas (y los gases, acidez, estreñimiento, etc…) con el retardo de la motilidad gástrica que produce la progesterona.

Sin embargo, otros estudios no llegan a las mismas conclusiones, tal como explica el doctor Zea y Cols en este artículo.

Tampoco se sabe por qué las hormonas del embarazo tendrían que producir estos «efectos secundarios» y por qué en algunas mujeres sí pero en otras no.

Lo que sí parece creíble es que los cambios hormonales tan bruscos,  que acompañan a los reajustes fisiológicos, bioquímicos e inmunológicos que el embarazo trae al cuerpo de la mujer, se cobren en muchos casos un «precio» indeseable de este tipo.

Quizás es por ello que mucha gente dice que si tienes náuseas es que el embarazo va bien. Ya que las hormonas protectoras del embarazo están haciendo su trabajo.

«Se piensa que las nauseas y vómitos tienen un efecto de protección en el feto.

Los estudios han demostrados que las mujeres que sufren de náuseas y vómitos tienen bebés con menos malformaciones y menos abortos espontáneos», afirma este artículo publicado por la Organización de Teratología.

Otra hipótesis -siempre me gusta el enfoque antropológico- es que las náuseas puedan tener ventajas evolutivas.

Lo ha sugerido un estudio de la Universidad de Cornell «Un estudio realizado por científicos de la universidad de Cornell, en Nueva York, es tranquilizador: las náuseas durante el embarazo tienen sentido, y todo lo que sufre la futura mamá protege al bebé. Analizaron la evolución de 80.

000 embarazos, y llegaron a la conclusión de que las náuseas son un truco de la naturaleza: las embarazadas desarrollan sobre todo aversión a lo que perjudica la salud del bebé.

Entre los primeros elementos de esa lista figuran el alcohol, la nicotina y el café, pero muchas mujeres también rechazan la carne, los huevos y el pescado. Estos alimentos pueden contener bacterias contra las que el sistema inmunológico no puede luchar.» (Tomado de la revista Ser padres).

Parece verosímil que a lo largo de millones de años en la selva, la hembra gestante agudizara su sentido del olfato para protegerse de consumir sustancias venenosas o peligrosas para el feto. Además, las náuseas pueden ser una forma de «recordar» a la mujer que está gestando, sobre todo en los primeros meses cuando aún no se sienten los movimientos ni se ha abultado el vientre.

El factor emocional

La última hipótesis está relacionada con factores emocionales. La literatura científica también apunta que el estrés puede aumentar las náuseas y vómitos en la embarazada.

El embarazo no es una enfermedad, pero sí es un estadio especial, que algunos relacionan incluso con estados alterados de conciencia, y que requiere que la gestante descanse, se sienta apoyada y sostenida, aumente el contacto con la naturaleza, y que se retire o concentre en sí misma si así lo desea.

No es descabellado pensar que las formas de vida modernas atenten contra el bienestar natural del embarazo. La vida urbana, el transporte motorizado, la contaminación ambiental, los horarios laborales, la alimentación industrializada, el alto nivel de exigencia y auto-exigencia de las mujeres modernas, etc.. no parecen las mejores condiciones para el desarrollo de la gestación mamífera.

Los psicoanalistas han apuntado también a la posibilidad de que los vómitos y las náuseas del embarazo provengan de la somatización de un rechazo inconsciente hacia el bebé. Es un tema polémico, pero no quería dejar de mencionarlo.

A veces, por muy deseado que sea un bebé, nuestro inconsciente nos puede jugar malas pasadas.

Nuestro propio historial de vida, nuestras propias experiencias cuando fuimos bebé o intrauterinas, pueden reflejarse en la forma como vivimos a su vez los embarazos.

Caro, la mamá de Mateo, me apuntó también una última hipótesis: quizás tenga que ver a algún rechazo a las transformaciones que el embarazo trae al cuerpo de la mujer: sobrepeso, abdomen, pechos, etc… No sería extraño que con la presión que recibimos las mujeres para mantener un cuerpo «10», el embarazo nos traiga miedos, más o menos inconscientes, sobre las transformaciones de nuestro propio cuerpo. Por eso es muy importante mantener una buena alimentación y mantener un peso en el embarazo adecuado.

¿Cuándo aparecen las naúseas del embarazo?

Otra de las cuestiones que puede que estén pasando por tu cabeza es cómo son las naúseas del embarazo o si ya has empezado a experimentar su sensación, hasta cuando suceden las naúseas del embarazo.

Las naúseas del embarazo suelen aparecer durante los primeros meses de embarazo, incluso puede que aparezcan las naúseas del embarazo antes de la primera falta.

Siempre que las naúseas estén acompañadas de otros síntomas, como pueden ser dolor abdominal, dolor de cabeza, febrícula, vómitos persistentes, deshidratación… puede que lo más conveniente sea acudir al médico para descartar cualquier otro tipo de dolencia.

Lo más común es que los vómitos y las náuseas del embarazo desaparezcan en torno al segundo trimestre de embarazo. Por lo que la no tendrás que seguir sufriendo las molestas naúseas en el tercer trimestre de embarazo. Por otro lado, las naúseas suelen aparecer al levantarse, pudiendo incluso sufrir las náuseas del embarazo a lo largo de todo el día.

En fin, que seguramente será una mezcla de todos estos factores a la vez, pero las náuseas son un inconveniente muy común que a veces pueden empañar momentáneamente la gran felicidad que trae consigo un embarazo. Aprovechemos para descansar, para escuchar nuestras señales y para conectarnos con la gran transformación que sucede en nuestros cuerpos y en nuestras vidas.

¡Enhorabuena a todas las embarazadas!

Ileana Medina

Autora del blog Tenemos tetas

Источник: https://www.suavinex.com/livingsuavinex/nauseas_embarazo/

Llegamos al tercer trimestre, ¿pero esto no se va a acabar nunca? (Humor)

¿Es normal tener náuseas en el último trimestre del embarazo?

Has llegado por fin al tercer trimestre del embarazo, 180 días desde que ese pequeño espermatozoide encontró el camino correcto.

A tus espaldas llevas meses de vómitos, mal estar continuo, privaciones y muchas más cosas.

Pero aquí estás, seis meses más tarde con tu pequeño dando pataditas, sabiendo unos cuantos términos médicos que ni sabías existían hace unos meses y dando consejos a las que aún están empezando.

Pero, a pesar de todos los síntomas anteriores esto parece que no mejora y tu piensas: Llegamos al tercer trimestre, ¿pero esto no se va a acabar nunca?

A estás alturas tienes muy claro que ya te has ganado el trofeo a la mejor embarazada, has vomitado en lugares y posturas que tu pareja ni siquiera es capaz a imaginar en sueños, te han dado mareos y aún hay dos docenas de alimentos que te provocan nauseas con sólo pensar en ellosy has tenido que renunciar a la mitad de tus platos preferidos.

Has visitado al médico más veces en estos séis meses que en toda tu vida, lo que te ha dado un bagaje en cuanto a términos ginecológicos que te dan ganas de cambiar de trabajo y montar tu propia clínica. Eres toda una experta en el embarazo, y es justo en ese momento cuando todo da la vuelta y nada de lo que has aprendido parece que tenga sentido ya.

Bienvenida al tercer trimestre

Un buen día te levantas y ves que esa barriguita tan mona está mutando y ya no sabes si llevas un niño dentro o la equipación del Betis, van pasando los días y a medida que ella crece tu visión de las partes del cuerpo por debajo de tu ombligo desaparece y pasarán unos cuantos meses hasta que puedas ver, sin necesidad de un espejo, si llevas las zapatillas del mismo par o incluso si vas calzada.

La depilación la hemos desterrado de los temas de conversación y los que son tus familiares y amigos saben que no es buena idea hablar de pelos en tu presencia.

Has tenido que aprender a caminar de nuevo y a reestructurar algunos espacios en casa para poder pasar sin peligro de tirar las cosas al suelo. Tampoco te preocupa donde va a terminar la comida cuando se cae de camino a la boca, pues sabes de sobra a donde va a ir.

Tu ombligo ha pasado de un tamaño acorde con el resto de tripa que le rodeaba a estirarse tanto que amenaza con desaparecer y has llegado a pensar si eso quedó bien sellado en tu infancia.

Tu cuerpo al expandirse también trae alguna ventaja

Al menos ahora ya no hay duda de que estás embarazada y la gente ya no se te queda mirando, sopesando las consecuencias de meter la pata.

Ahora que tu recién estrenado trimestre te hace más visible ante los demás puedes aprovecharlo para obtener ciertas ventajas, (que al final realmente no lo son, pero lo vas a oír más de una y de dos veces, sobre todo de aquellos que creen que en pleno siglo 21 siguen creyendo que el embarazo es un problema exclusivo de la mujer). Pero todas estas nuevas alegrías se van a ir desvaneciendo a medida que avance el trimestre.

Si este último trimestre te pilla en invierno serás la envidia del vecindario o de la oficina cuando salgas a la calle con una chaquetilla, que alguna ventaja tendría que tener el llevar una bolsa de agua caliente encima las 24 horas del día. Eso sí, si te ha pillado en verano puedes consolarte con que probablemente le hayas alegrado el verano a los del chiringuito de la playa o la piscina. La solución, dar a luz.

Tu pechos, si no lo han hecho aún irán aumentando de tamaño de tal forma que podrías pasar perfectamente por un extra de una película de época.

Las noches se irán haciendo cada vez más largas

Es un efecto de este último trimestre por el cual los días se hacen más largos y las noches eternas.

El bebé ha pasado de estar ahí, casi sin notarse (si no fuera por las nauseas, claro) a ser un órgano más de tu cuerpo y aún diría más, pasará a ser el segundo órgano que más se va a hacer notar de tu cuerpo, por supuesto siempre por detrás de tu vejiga (si, da lo mismo lo que te hayan contado o hayas leído; La vejiga en el último trimestre del embarazo se reduce al tamaño de un vaso de chupito).

Como decía, cada día que pase, el bebé se hará con más y más espacio, provocando los más variados y síntomas, algunos de los cuales podrían ser dignos efectos especiales de la saga de Alien.

Por ello, encontrar una postura en la que no haya nada que te duela (ojo que no estoy diciendo que hayas encontrado una postura cómoda, a estas alturas te conformarás con que simplemente no haya nada que se esté balanceando en tus costillas) se va a convertir en el objetivo principal de muchos días.

Y tras un buen rato buscando la postura adecuada, colocando almohadas, cojines, peluches y demás trucos que has ido recopilando a lo largo de los séis o siete meses anteriores encuentras esa postura que tanto llevas buscando, justo diez segundos antes de que tu vejiga te avise que está a punto de desbordarse. La solución, dar a luz.

Tras tanta penuria para poder dormir una podría pensar en utilizar esas noches de insomnio para practicar ciertas actividades de «mayores», al fin y al cabo por qué no aprovechar la situación (porque seguro que a ti en una de estas no te vuelven a pillar). El problema es que estás tan cansada que a duras penas puedes pensar en darle otro uso a la cama, tienes el estómago tan revuelto que pensar en movimiento ahora mismo te lo pone peor y la líbido, viendo el panorama, ha decidido cogerse unas vacaciones.

Es cierto, la gente dice y escribe muchas cosas sobre el tercer trimestre que no suelen ayudar en nada a sobrellevar esos cambios de humor, los dolores y las ganas continuas de orinar, comer y dormir. Pero todo esto tiene una cosa buena más y es que ahora verás el momento del parto como el fin de la aventura más que como una escena gore de película de serie B.

Es posible que sufras todos los síntomas anteriores o que al final todo sea mucho más leve y te permita disfrutar de esa última etapa del embarazo que marca el inicio de la maternidad. Sea como fuere, vive el momento porque seguro que en unos años lo vas a recordar, más o menos, con cariño (más o menos) y que cada día que pasa te acerca más al momento de conocer a tu bebé.

Foto | ThinkStock
En Bebés y Más | Ecografía del tercer trimestre, Estoy embarazada y voy continuamente al baño, ¿es normal?

Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/llegamos-al-tercer-trimestre-pero-esto-no-se-va-a-acabar-nunca-humor

Náuseas durante el tercer trimestre

¿Es normal tener náuseas en el último trimestre del embarazo?

Mientras que la náusea es más común en el primer trimestre del embarazo, también puede ocurrir en el tercer trimestre.

La mayoría de las veces, las náuseas en lo último del embarazo, con o sin vómitos, no son causa de preocupación seria.

Sin embargo, si presentas síntomas adicionales, podrías tener un trastorno más grave que requiera atención médica inmediata, incluyendo un parto inmediato.

Mareos matutinos en el tercer trimestre

Las náuseas en el tercer trimestre podrían deberse a la recurrencia o continuación de los mareos matutinos. A pesar de que por lo general desaparecen poco después del primer trimestre, algunas mujeres siguen teniendo los síntomas hasta el tercer trimestre del embarazo. Otras mujeres se ven libres de náuseas matutinas durante el segundo trimestre sólo para que recurran en la tercera.

Según un artículo monográfico del American College of Gastroenterology (Colegio Americano de Gastroenterología)(página 21):

  • La disminución de la motilidad del estómago y los intestinos contribuye a las náuseas y otros síntomas intestinales en el embarazo. La motilidad intestinal es aún más lenta en el tercer trimestre.
  • El retraso en el vaciado del contenido del estómago en el último trimestre puede traer de vuelta las náuseas del primer trimestre o empeorar tus mareos matutinos.
  • No se sabe a ciencia cierta si el aumento de la presión del útero, ahora más grande, en el estómago, juega algún papel.

Se cree que los altos niveles de hormonas durante el embarazo son la causa de la motilidad intestinal más lenta durante el tercer trimestre.

Cómo manejar tus síntomas

Tú puedes manejar las náuseas relacionadas con los mareos matutinos en el tercer trimestre, con los remedios sugeridos para los síntomas del primer trimestre. Esto incluye la dieta BRAT (bananas, arroz, compota de manzana y pan tostado), galletas saladitas, ginger ale y otros tratamientos, como las pulseras de acupresión.

Cuándo buscar ayuda

Si no recibes alivio de tus náuseas con los remedios anteriores en dos días, no dudes en hablar con tu obstetra acerca de esto. Esto es especialmente importante si:

  • Tus náuseas son graves o tienes vómitos
  • Si no puedes comer o beber adecuadamente
  • Si pierdes peso
  • Si sientes aturdimiento o mareos por deshidratación
  • Si notas disminución del movimiento de tu bebé
  • Si tienes otros síntomas que sugieran una causa diferente de tus náuseas, tal como dolor abdominal, dolor de cabeza, o disminución de la salida de orina

Si tienes acidez estomacal, también puedes sentir náuseas. La acidez estomacal se produce en 30 a 70 por ciento de las mujeres embarazadas y es más común en el tercer trimestre, de acuerdo con Maternal, Fetal, and Neonatal Physiology: A Clinical Perspective (Fisiología Materna, Fetal y Neonatal: Una Perspectiva Clínica) (página 426).

Los síntomas de acidez incluyen ardor en el pecho, náuseas e indigestión – por lo general empeora después de comer. Los síntomas son causados por reflujo de alimentos o fluidos ácidos desde el estómago hasta el esófago debido a:

  • Relajación del esfínter muscular entre los dos órganos
  • Mayor presión del útero contra el estómago

La náusea y otros síntomas pueden ser aún más molestos si también tienes una hernia hiatal, que es más común en el tercer trimestre y le ocurre al 15 o hasta al 20 por ciento de las mujeres embarazadas.

Inicio del trabajo de parto

Algunas mujeres experimentan náuseas, diarrea y otros síntomas intestinales cerca del inicio del parto, de acuerdo con el Maternity Nursing Care (Cuidado de Enfermería de Maternidad) (página 472). Otros síntomas o señales te ayudarán a averiguar si esta es la causa probable de tus náuseas, incluyendo:

  • Pérdida del tapón de mucosidad
  • Ruptura de la fuente de líquido amniótico
  • Contracciones uterinas y dolor de espalda
  • Presión pélvica

Si crees que estás en trabajo de parto, comunícate con tu médico o partera o ve al hospital. Ten en cuenta que si tienes dolor de vientre constante, que no se siente como contracciones, puede haber una explicación diferente para tus náuseas.

Apendicitis en el embarazo tardío

Las náuseas y los vómitos son síntomas comunes de apendicitis, que pueden ocurrir durante todo el embarazo, incluso durante el tercer trimestre. Según el artículo «Las complicaciones gastrointestinales en el embarazo», publicado por la Global Library of Women's Medicine ( Biblioteca Mundial de Medicina del 2008) (GLOWN), la apendicitis ocurre en 1 de cada 1000 embarazos.

Además de náuseas y vómitos, los síntomas incluyen:

  • Pérdida del apetito
  • Dolor abdominal
  • Calentura / fiebre

En el tercer trimestre, el dolor o sensibilidad abdominal podrían estar ubicados en la parte superior derecha, en lugar de la parte inferior del abdomen, lo que dificultaría un diagnóstico definitivo.

Manejo de la situación y posibles complicaciones

No dejes de ver a tu médico si tienes una combinación de los síntomas anteriores. El diagnóstico rápido y el tratamiento de la apendicitis son importantes para reducir el riesgo de complicaciones. El ultrasonido es el estudio de diagnóstico por imagen que se elige en estos casos.

El artículo de GLOWN señala que la remoción de un apéndice infectado es la cirugía más común realizada durante el embarazo por razones no obstétricas.

Un retraso en el diagnóstico y la ruptura del apéndice antes de llegar a cirugía aumentará el riesgo de mortalidad materna del 5 por ciento al 20 por ciento.

La tasa de mortalidad fetal aumenta del 4 por ciento a por lo menos un 30 por ciento.

Preeclampsia del embarazo

La Clínica Mayo enumera náuseas o vómitos entre los síntomas y señales de preeclampsia del embarazo. La preeclampsia es un trastorno grave que se desarrolla en algunas mujeres embarazadas que tienen presión arterial alta. Por lo general comienza después de 20 semanas de embarazo, pero es más común en el tercer trimestre.

Síntomas adicionales

Las primeras señales de la preeclampsia incluyen hinchazón en las extremidades y proteínas en la orina. Si desarrollas náuseas o vómitos en el tercer trimestre y presentas cualquiera de los siguientes síntomas adicionales, comunícate con tu médico de inmediato:

  • Hinchazón facial, especialmente alrededor de los ojos (edema periorbital)
  • Dolor abdominal, especialmente en el lado derecho de la parte superior del abdomen (cuadrante superior derecho)
  • Dolores de cabeza severos y cambios repentinos en tu visión
  • Disminución de la producción de orina

Estos síntomas indican empeoramiento de la condición y un mayor riesgo para ti y para tu bebé, incluyendo la muerte.

Complicaciones

La preeclampsia puede provocar eclampsia (convulsiones), aumentando el riesgo de:

  • Insuficiencia hepática e insuficiencia renal
  • Coágulos de sangre y líquido en los pulmones
  • Accidente cerebrovascular y coma

La preeclampsia/eclampsia severa puede conducir rápidamente a tu muerte y la de tu bebé. El parto inducido de inmediato es vital para disminuir las probabilidades de estos resultados.

Síndrome HELLP

La náusea, que puede ir acompañada de vómitos, se presenta como un síntoma en el síndrome HELLP (hemólisis, enzimas hepáticas elevadas, bajo recuento de plaquetas), uno de los varios trastornos hepáticos del tercer trimestre del embarazo. Estas condiciones del hígado pueden tener efectos adversos severos en tu bebé y en ti.

Según la monografía del American College of Gastroenterology (ACG) (Colegio Americano de Gastroenterología) citada en la parte superior del artículo (página 38), el síndrome HELLP se produce en alrededor del 0,1 por ciento de los embarazos, pero la incidencia aumenta hasta el 10 por ciento en mujeres embarazadas con preeclampsia.

Síntomas y señales

Además de náuseas y vómitos, los primeros síntomas y señales del síndrome HELLP pueden incluir:

  • Dolor abdominal medio superior
  • Sensibilidad en el hígado
  • Presión arterial alta

Si tienes el síndrome HELLP, tus análisis de sangre mostrarán evidencia de descomposición de los glóbulos rojos (hemólisis), altas enzimas hepáticas y disminución del recuento de plaquetas.

Manejo del síndrome

El síndrome HELLP puede empeorar rápidamente en cuestión de una noche, por lo que el parto inducido de inmediato es esencial tan pronto como el diagnóstico se confirme. Si tu embarazo es de menos de 34 semanas, tu médico puede optar por darte medicamentos durante dos días para madurar los pulmones de tu bebé antes del parto.

Hígado graso agudo del embarazo

El hígado graso agudo por embarazo (AFLP), causado por la acumulación de ácidos grasos en el hígado, ocurre en menos del uno por ciento de los embarazos. Ocurre con mayor frecuencia entre las semanas 34 y 37 del embarazo, de acuerdo con Sleisenger y Fordtran en Gastrointestinal and Liver Disease (Enfermedades gastrointestinales y hepáticas) (páginas 634 a 636).

Una deficiencia genética en una enzima que descompone los ácidos grasos en tu hígado y el hígado de tu bebé causa la AFLP. Las necesidades del feto en el tercer trimestre pueden abrumar a esta enzima, llevando al aumento de los ácidos grasos en tu hígado.

Manejo de la situación

Si tienes la combinación de síntomas anterior llama a tu médico o ve al hospital inmediatamente. El parto inducido inmediato podría ser vital tan pronto como el diagnóstico se confirme. Antes de que tu hígado falle o que tu bebé muera.

Colestasis intrahepática del embarazo

La colestasis intrahepática del embarazo (IHCP) es más común en el tercer trimestre y ocurre en menos del uno por ciento de los embarazos, según la monografía ACG antes mencionada (página 36). Con el IHCP, los ácidos biliares se acumulan y dañan el hígado.

Síntomas

El IHCP provoca los síntomas siguientes:

  • Picazón severa de la piel (el sello distintivo del trastorno)
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal e ictericia

El análisis de sangre revelaría que tu enzima hepática la fosfatasa alcalina y tus ácidos biliares están a niveles muy altos.

Plan general para manejar la situación

Las náuseas en el tercer trimestre pueden conducir a la mala ingesta de alimentos y líquidos. Algunas causas pueden afectar seriamente tu bienestar y el de tu bebé. El plan de acción dependerá de la gravedad de tus náuseas, síntomas adicionales y la causa subyacente.

  • El primer paso es evaluar tu salud y la de tu bebé.
  • El siguiente paso es controlar las náuseas y mejorar la ingesta de líquidos y nutrición según sea necesario y apropiado en acuerdo a tu diagnóstico.
  • Otros pasos incluyen el diagnóstico de la causa de las náuseas para guiar las opciones de tratamiento adicionales
  • Otro manejo podría incluir cirugía o planes para inducir el parto.

Presta atención a todos tus síntomas

Presta atención a la gravedad de tus náuseas y ten en cuenta cualquier otro signo o síntoma que pueda indicar que tienes un problema serio. Debido a que algunas causas de náuseas en el tercer trimestre pueden ponerte a ti y a tu bebé en riesgo, no dudes en comunicarte con tu médico si no te sientes bien.

Источник: https://es.lovetoknow.com/embarazo/complicaciones-del-embarazo/nauseas-durante-el-tercer-trimestre

Embarazo y niños
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