Estoy amamantando y me duele el pecho

Contents
  1. ¿Por qué duele el pecho durante la lactancia?
  2. 1-El bebé no se agarra bien
  3. 2-Infección
  4. 3-Mastitis
  5. 4-Obstrucción mamaria
  6. 5-Frenillo sublingual corto
  7. TEMA 2
  8. ¿Qué se siente?
  9. ¿Qué hacer?
  10. Mastitis
  11. Absceso mamario
  12. Bibliografia
  13. Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC. Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA
  14. Bultos en el pecho durante la lactancia: por qué se producen y cómo aliviarlos
  15. ¿Qué hacer si aparecen?
  16. ¿Cómo prevenirlos?
  17. ¿Cuándo sospechar mastitis?
  18. Otras causas de bultos en el pecho durante la lactancia
  19. El embarazo y el recién nacido
  20. Tengo fuertes dolores, similares a los de la menstruación, cuando amamanto a mí recién nacido. ¿Es normal?
  21. ¿Es normal que me duela el pecho mientras amamanto al bebé o después de amamantarlo?
  22. ¿Puedo seguir amamantando al bebé si tengo una infección mamaria?
  23. ¿Es normal que se me hinchen los pechos y se me pongan duros?
  24. Estoy amamantando y me duele el pecho
  25. Dolores en la lactancia
  26. El bebé no coge el pecho bien
  27. Obstrucción mamaria
  28. La congestión mamaria
  29. Mastitis
  30. Recomendaciones para aliviar el dolor
  31. Cuidado De Los Senos Para Las Madres Lactantes Care Guide Information En Espanol
  32. ¿Por qué es importante el cuidado de los senos durante la lactancia materna?
  33. ¿Qué cambios en los senos pueden ocurrir mientras estoy lactando?
  34. ¿Qué problemas puedo tener con los senos durante la lactancia?
  35. ¿Qué puedo hacer para contribuir a prevenir problemas en los senos durante la lactancia?
  36. ¿Cuándo debo comunicarme con mi médico?
  37. ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:
  38. Further information

¿Por qué duele el pecho durante la lactancia?

Estoy amamantando y me duele el pecho

Numerosas son las mujeres que, siguiendo las recomendaciones de matronas y médicos, toman la decisión de alimentar a sus bebés mediante la lactancia materna, ya que se considera que la misma trae consigo un importante número de beneficios para los mismos a nivel de salud. Sin embargo, eso no impide que muchas sean las mamás que tengan que soportar dolores en el pecho cuando se lo dan a los niños.

Si ese es tu caso, si tú también sientes esas molestias en tus senos, sigue leyendo. A continuación te vamos a dar a conocer varias razones que explicarían esa situación:

1-El bebé no se agarra bien

Una de las causas más habituales que explican porqué a la mujer le duele el pecho cuando alimenta a su recién nacido es que este no se agarra como es debido o no succiona de la manera correcta.

Estas situaciones lo que acaban provocando es que los senos, especialmente los pezones, se vean muy resentidos y comiencen a aparecer grietas que resultan muy dolorosas. Grietas estas que harán que se produzcan sangrados y que la mamá tenga que tomar medidas en pro de su salud y de que el pequeño se alimente correctamente.

Así, deberá consultar al médico, quien le puede dar instrucciones para conseguir el mejor agarre del pequeño o quien le puede indicar que comience a utilizar pezoneras.

De la misma manera en este caso, también se puede utilizar un método que responde al nombre de afianzamiento espontáneo, con el que la fémina intentará transmitir a su hijo que ha llegado el momento de que sea él solo quien ponga remedio para solucionar esa situación que está perjudicando a ambos.

Para ponerla en práctica se deben seguir estos pasos, que se deberán acometer cuando no sea la hora en la que el pequeño debe comer:

  • La mamá se sentará de manera semisentada sin ropa de cintura para arriba.
  • El bebé, que únicamente deberá llevar el pañal, se colocará boca abajo encima de la mujer. Esta procederá a acariciarle, a hablarle, a cantarle…
  • Llegará el momento en el que el niño empiece a sentir hambre y eso le llevará a que comience a moverse para poder encontrar el pecho de la mamá. Le costará, deberá elegir un pecho u otro, en los primeros momentos tendrá problemas para dar con el pezón, pero finalmente lo hallará y comenzará a comer sin problemas.

2-Infección

Otra de las razones que pueden explicar porqué le duele a la mujer el pecho durante la lactancia es que esta presente alguna infección. La misma puede ser originada porque el bebé presente algún tipo de afta en la boca y se la haya transmitido a su madre, lo que provocará que esta tenga los pezones enrojecidos, con mucha molestia y con sensación de que le arden.

3-Mastitis

Además de los dos motivos expuestos, no podemos pasar por alto tampoco el hecho de que también esas molestias en los senos pueden estar causadas por lo que se conoce como mastitis. Esta es una inflamación que provocará que en los mismos haya zonas duras, enrojecidas o especialmente sensibles a lo que es tacto.

Esa situación se puede originar por dos causas fundamentalmente: una infección o una acumulación de leche en lo que son los conductos de los pechos.

Durante el primer mes de vida del bebé es cuando la fémina puede sufrir este problema, que requiere acudir de manera inmediata al médico para que pueda realizar un diagnóstico y, en caso de que los resultados indiquen claramente que tiene mastitis, establecer el tratamiento más adecuado.

Antibióticos son algunos de los recursos que recetan los doctores en esa situación, sobre la que aconsejan además que la mujer dé a su pequeño de mamar de manera más frecuente e incluso que alivie sus molestias colocándose toallitas húmedas en los senos directamente.

4-Obstrucción mamaria

En relación al punto anterior se encuentra este.

Como hemos venido a indicar, se produce cuando los conductos de los senos se llenan de leche y esta queda obstruida provocando serios dolores en la mujer.

Por regla general, suele afectar a un solo pecho y se caracteriza por originar que, además, la piel esté enrojecida, que aparezca un punto blanco en el pezón y que se manifieste a través de un bulto.

Para evitar que pueda producirse se recomienda amamantar frecuentemente al niño, cada dos horas aproximadamente; conseguir que el bebé adopte la postura correcta para alimentarse, evitar sujetadores demasiado apretados y dejar de lado el estrés.

5-Frenillo sublingual corto

Asimismo no hay que pasar por alto que el pecho igualmente puede doler durante la lactancia porque el niño tiene lo que se conoce como frenillo sublingual corto. Esto se conoce también como anquiloglosia y la misma lo que provoca es que el menor tenga serios problemas para agarrarse adecuadamente al pecho o incluso para consumir la cantidad de leche que necesita.

Источник: https://okdiario.com/bebes/duele-pecho-lactancia-2699623

TEMA 2

Estoy amamantando y me duele el pecho

Se trata de la obstrucción de algún conducto galactóforo. Las obstrucciones están causadas por alteraciones de bacterias con capacidad de hacer biofilms: significa que al proliferar se adhieren a las paredes de los conductos junto con moléculas de calcio y los acaban taponando.

¿Qué se siente?

Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila.

Puede acompañarse de febrícula y malestar pero si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38.

5 º C, no se considera mastitis, ya que la disbiosis bacteriana implicada es leve y se puede tratar fácilmente.

¿Qué hacer?

NO aplicar calor local: está demostrado que dispara el crecimiento bacteriano y puede por lo tanto empeorar el cuadro.

Masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes suave, con movimientos redondos, y en dirección al pezón.

Colocar el niño a mamar, de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace por que la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé.

Por ejemplo, si la obstrucción es en el cuadrante superior externo del pecho (tocando a la axila), la posición será en rugby (el niño por debajo del brazo, sus pies salen por detrás de la espalda, y su cabeza descansa sobre tu mano).

Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón , mientras el niño mama.

Puede estar indicado el tratamiento con probióticos específicos para la lactancia. Consulta con tu comadrona u otro profesional especializado en lactancia.

Mastitis

Actualmente resulta algo confuso hablar de mastitis ya que se trata de una expresión genérica (literalmente “inflamación de la mama”) que distintos profesionales e investigadores usan para referirse a patologías causadas por distintos tipos de cepas bacterianas y con distinta sintomatología.

Tradicionalmente se ha usado para referirse a un tipo concreto de infección, la causada por S. Aureus, con una sintomatología muy concreta, y todavía hoy en mucha bibliografía, cuando se habla de “mastitis”, se hace referencia exclusivamente a este tipo concreto de patología.

Otros investigadores han propuesto nuevas clasificaciones de mastitis, en función del agente etiológico que produzca la infección, pero no todos los investigadores usan esta clasificación.

En este artículo nos referiremos exclusivamente a las llamadas “mastitis tradicionales”, “mastitis agudas” o simplemente “mastitis”, cuyo agente etiológico es el S. Aureus.

Absceso mamario

En un pequeño porcentaje de casos de mastitis, el tejido mamario reacciona tratando de aislar a las bacterias causantes de la mastitis en una cápsula de tejido conjuntivo, lo que conduce a la formación de abscesos. Los principales agentes etiológicos de abscesos son prácticamente los mismos que los causantes de mastitis, siendo el S. Aureus la principal especie implicada.

La mayoría de abscesos mamarios tienen su origen en una mastitis infecciosa debido a un tratamiento tardío o inadecuado, a las características de la cepa bacteriana implicada o a la respuesta de la propia glándula mamaria.

 La zona roja, caliente y dolorosa que había inicialmente en el pecho, se muestra ahora dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja tensa y brillante.

Es frecuente que ya no haya fiebre o solo febrícula y la madre se sienta algo mejor de estado general, pero el dolor es mayor.

La ecografía puede resultar útil en el diagnóstico y tratamiento del absceso mamario. Es posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un catéter de drenaje con buen resultado. Aunque la actuación actual más frecuente es abrir y drenar en quirófano bajo anestesia general dejando un drenaje que se va retirando poco a poco manteniéndose durante varios días.

Sigue siendo importante que el niño mame, porque si se retiene leche empeora el cuadro. Para ayudar puedes pedir que en lo posible la incisión esté lo más alejada posible del pezón y la areola.

Varias madres que han venido a nuestros grupos han seguido amamantando tras tener y superar un absceso mamario.

Bibliografia

Lawrence RA, Llawrence RM. Lactancia materna. Una guía para la profesión médica. 6ª edición. St. Luis: Elsevier Mosby, 2005

Mastitis, el lado oscuro de la lactancia. Microbiota mamaria: de la fisiología a la mastitis. Editores: Leónides Fernández y Juan Miguel Rodríguez. Madrid 2013

Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC.
Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA

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Источник: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-2-como-superar-dificultades/obstruccion-mastitis-y-abceso/

Bultos en el pecho durante la lactancia: por qué se producen y cómo aliviarlos

Estoy amamantando y me duele el pecho

La lactancia materna es el alimento ideal, en excluisva, para el bebé durante los primeros seis meses de vida pero a veces no es fácil y es frecuente que surjan problemas.

Los bultos en el pecho son habituales y es importante saber cómo prevenirlos y cómo tratarlos en el caso de que aparezcan para evitar posibles complicaciones.

Los bultos en el pecho suelen corresponder a obstrucciones. La leche circula por unos conductos (llamados conductos galactóforos) dentro del pecho. Cuando uno de estos conductos se obstruye, origina que se acumule la leche.

Esto provoca que aparezca un bulto duro en una zona del pecho, que se acompaña de dolor y, a veces, de enrojecimiento.

Pueden aparecer por un incorrecto vaciamiento del pecho (muy habitual en los primeros días de vida del bebé, cuando hay un mal agarre o si pasan demasiado tiempo entre tomas), por presión (por ejemplo al llevar un sujetador muy apretado o dormir apoyadas sobre una zona del pecho en concreto) o por una infección.

¿Qué hacer si aparecen?

Aplicar calor es controvertido y, aunque solía recomendarse antes de la toma para mejorar el flujo de leche, podríamos empeorar la infección. Las recomendaciones actuales son aplicar frío entre tomas para disminuir la inflamación.

Conviene poner al bebé a mamar frecuentemente y hacerlo en aquella posición en la que su mentón esté orientado a la zona obstruida, pues es la que mejor vaciará.

Por ejemplo, si notamos el bulto duro en la parte lateral del pecho, próximo a la axila (la zona donde con mayor frecuencia aparecen obstrucciones), la posición en rugby favorecerá que drene esa zona.

Además, podemos realizar masajes circulares y hacia el pezón tanto antes de la toma como durante (con cuidado para que el bebé no se desenganche).

Si el dolor es muy intenso, la madre puede tomar analgésicos (paracetamol o ibuprofeno). Para comprobar la compatibilidad de cualquier medicación con la lactancia materna puede consultarse la web www.e-lactancia.org.

Lo habitual es que las obstrucciones desaparezcan en 2 o 3 días y no es raro notar que disminuyen tras la toma y vuelven a aumentar cuando pasan unas horas.

¿Cómo prevenirlos?

Aunque a veces es inevitable que ocurran, sí podemos tener algunas precauciones para tratar de evitarlos. Lo que considero más importante, y que debería tener muy presente cualquier madre lactante (no sólo para prevenir obstrucciones), es que la lactancia debe ser a demanda, no tiene horarios.

Debe ofrecerse el pecho frecuentemente y siempre que el bebé lo pida. Aunque parezca mucho, lo habitual es que los recién nacidos hagan entre 8 y 12 tomas al día.

También debemos tener presente que son ellos los que deciden cuándo han acabado la toma (se sueltan o se duermen), debemos dejarles que vacíen bien un pecho antes de ofrecerles el segundo (que muchas veces no querrán y no es necesario que mamen de los 2 en cada toma).

Otro consejo que suelo dar a las madres en los primeros días de vida de sus bebés es que varíen las posiciones en la manera de lo posible, para que vacíen bien todas las zonas del pecho. Usar un sujetador de lactancia de la talla adecuada, que no nos apriete, también es importante para evitar obstrucciones.

¿Cuándo sospechar mastitis?

La mastitis es una inflamación de la mama, que a veces puede deberse a una infección. En ocasiones una obstrucción no resulta puede derivar en una mastitis. Sospecharemos una infección mamaria si además de notar un bulto en la mama, doloroso, y tener la zona caliente y enrojecida, aparecen síntomas generales como malestar, fiebre, escalofríos o dolor de cabeza.

Es fundamental en este caso realizar un correcto vaciamiento de la mama, podemos aplicar frío para disminuir la inflamación y tomar analgésicos y antitérmicos. Es probable que necesitemos, además, tratamiento antibiótico que deberá prescribir un médico. La mayoría de los antibióticos son compatibles con la lactancia materna y se recomienda continuar amamantando a pesar de la mastitis.

Otras causas de bultos en el pecho durante la lactancia

Aunque la causa más probable de un bulto en el pecho durante la lactancia sea una obstrucción por alguno de los motivos que hemos mencionado anteriormente, existen otros motivos por los que pueden aparecer bultos en el pecho, como un galactocele, un absceso o un tumor (benigno o maligno).

  • El galactocele es un quiste de leche. Se acumula el contenido graso de la leche fuera de los conductos, dando lugar a un bulto. Es más probable que aparezca durante el destete y es una lesión benigna. A diferencia de la obstrucción, este bulto no modifica su tamaño tras las tomas ni resulta doloroso; la zona no está enrojecida. Para diagnosticarlo es probable que el ginecólogo realice una ecografía. Los galactoceles puedes desaparecer espontáneamente pero en algunos casos puede ser necesario que el ginecólogo lo pinche para vaciarlo.
  • El absceso mamario es una complicación de la mastitis cuando ésta no se resuelve adecuadamente. Notaremos un bulto en el pecho doloroso que se mueve cuando lo tocamos, la zona estará enrojecida o amoratada, brillante y «a tensión». No siempre hay fiebre. El ginecólogo tendrá que vaciar ese pus, bien aspirando con una aguja (aspiración con aguja fina) o bien mediante una pequeña incisión quirúrgica.
  • El hamartoma, fibroadenoma o adenoma de la lactancia son tumores benignos que pueden aparecer durante la lactancia y deben ser valorados por un ginecólogo.
  • Aunque afortunadamente es poco frecuente, la aparición de un bulto en el pecho también podría corresponder a un cáncer de mama. Por ello, ante un bulto en el pecho que persiste, debemos contactar con un especialista.

En Bebés y más | La subida de la leche materna tras el parto: todo lo que debes saber

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/bultos-pecho-durante-lactancia-que-se-producen-como-aliviarlos

El embarazo y el recién nacido

Estoy amamantando y me duele el pecho

(Breastfeeding FAQs: Pain and Discomfort)

Independientemente de que usted sea una madre primeriza o experimentada, la lactancia materna suele plantear bastantes dudas. He aquí las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes que las madres -tanto novatas como veteranas- pueden formularse.

Tengo fuertes dolores, similares a los de la menstruación, cuando amamanto a mí recién nacido. ¿Es normal?

Sí. Durante los primeros días o semanas inmediatamente posteriores al parto, puede tener fuertes contracciones uterinas cuando le baje la leche. La lactancia materna ayuda al útero a encogerse, de modo que las madres que dan el pecho a sus hijos suelen tener menos hemorragias uterinas tras el parto.

¿Es normal que me duela el pecho mientras amamanto al bebé o después de amamantarlo?

Si su bebé se ha agarrado correctamente al pecho, es posible que sienta dolor durante unos 30 a 60 segundos (cuando el bebé tire del pezón y de la areola para introducírselos en su boca), pero después el dolor debería desaparecer. Si sigue teniendo dolor, interrumpa momentáneamente la lactancia y vuelva a colocarse el bebé en el pecho. Si persiste el dolor, es que pasa algo más.

Si el bebé se le agarra mal al pecho repetidamente, succionando del pezón sin introducirse gran parte de areola en la boca, probablemente usted tendrá molestias cada vez que lo amamante. Algunas madres dicen que amamantar a sus bebés les resulta doloroso o que notan pinchazos durante las tomas. Si no cambian las cosas, no tardará mucho en tener los pezones irritados o agrietados.

Pero, si le duelen los pechos y tiene síntomas gripales, como fiebre y escalofríos, una zona endurecida o enrojecida o vetas rojas en el pecho, quizá tenga una infección en los conductos galactoforos (por donde circula la leche) denominada mastitis. Si presenta cualquiera de estos síntomas, llame a su médico, pues la mastitis es una infección que se trata fácilmente con antibióticos.

También es posible que tenga una infección por hongos / levaduras en uno o ambos pechos. Es importante que llame al médico ante la presencia de cualquiera de los siguientes síntomas:

  • dolor punzante o escozor en los pechos durante o después de las tomas
  • dolor que parece provenir de la zona más profunda del pecho
  • fuerte dolor en los pechos o los pezones que no mejora tras colocarse correctamente al bebé en el pecho y conseguir que este se agarre bien al mismo
  • pezones agrietados, que pican o arden, o de color rosa intenso, rojos o brillantes, que están descamados o cubiertos por una erupción de pequeñas ampollas

Los bebés con candidiasis oral pueden tener la piel de las comisuras de la boca agrietada y puntos blanquecinos o amarillentos en los labios, la lengua o la cara interna de los pómulos.

Si le duele un pecho y nota que le ha salido un bulto en el mismo, es posible que se le haya obstruido un conducto galactoforo, lo que impide el flujo normal de la leche. Para ayudar a desobstruir el conducto y aliviar el dolor:

  • Dése duchas calientes o póngase paños o compresas calientes en el área afectada y masajéesela. Hágalo varias veces al día, inmediatamente antes de amamantar al bebé.
  • Cuando amamante al bebé, colóqueselo de modo que su nariz apunte hacia el área obstruida.
  • Si esto no resuelve el problema, utilice un extractor de leche manual o eléctrico durante unos minutos para ayudar a desobstruir el conducto obstruido.
  • Si el bulto no desaparece en un par de días, o si tiene fiebre, escalofríos, se siente molida (como si estuviera incubando algo) o tiene vetas rojas en el pecho, llame al médico.

Las mujeres que tienen pezones invertidos (que se meten hacia adentro en vez de proyectarse hacia afuera) o pezones planos (que no se ponen erectos como deberían cuando el bebé los succiona) también pueden tener problemas para amamantar a sus bebés y experimentar frecuentemente dolor en los pezones. En cualquiera de estos casos, hable con su médico o con un especialista en lactancia materna para que le indiquen formas de hacer más fácil el amamantamiento y de aliviar el dolor.

He aquí algunos consejos para evitar el dolor de mamas y/o pezones de cara al futuro y para que esté más cómoda mientras se le curan los pechos.

  • Asegúrese de que el bebé se agarra bien al pecho en todas las tomas.
  • Pídale a su médico que le recomiende una loción especial para ponérsela en los pezones entre tomas a fin de reducir la sequedad.
  • Al final de cada toma, extráigase manualmente un poco de leche y masajéese con ella los pezones. Luego deje que estos se le sequen al aire.
  • A algunas mujeres les va bien amamantar a sus bebés con mayor frecuencia y hacer tomas más cortas en vez de alargarlas mucho.
  • Pruebe a ofrecer primero al bebé el pecho que le duela menos.
  • Al separarse al bebé del pecho, interrumpa la succión con delicadeza. (Introduzca un dedo en la boca del bebé a través de la comisura, entre las encías, y después gire el dedo un cuarto de vuelta.)
  • Vaya modificando la postura de amamantamiento para ayudarle al bebé a vaciar completamente ambos pechos.
  • Aplíquese calor seco o húmedo en los senos (una bolsa de agua caliente, una almohadilla eléctrica o una manopla o toallita mojada en agua caliente) o dése una ducha caliente. (No obstante, si tiene una infección por hongos / levaduras, deberá mantener los pezones secos porque éstos proliferan en los ambientes húmedos.)
  • Póngase una bolsa de hielo o compresas frías en los senos congestionados después de las tomas.
  • Masajéese con suavidad el área dolorida antes de las tomas.
  • Descanse lo suficiente y beba abundante líquido.
  • Algunas madres que tienen los pezones doloridos o agrietados consiguen que estos se les curen sacándose leche con un extractor eléctrico durante dos o tres días.

Si siempre le resulta doloroso amamantar al bebé, no dude en consultar a su médico o a un especialista en lactancia materna.

¿Puedo seguir amamantando al bebé si tengo una infección mamaria?

Sí. Contrariamente a lo que cree la mayoría de gente, usted puede seguir amamantando al bebé mientras se trata la infección mamaria. De hecho, seguir amamantando al bebé puede acelerar la curación de la infección mamaria.

¿Es normal que se me hinchen los pechos y se me pongan duros?

Generalmente sí, sobre todo durante los primeros días o semanas de lactancia materna. Cuando se produce la subida de la leche al principio de la lactancia, los pechos se hinchan y esto puede resultar doloroso en algunas mujeres. Esto se denomina congestión primaria y dura pocos días.

Pero, cuanto más tarde en empezar a amamantar al bebé o en extraerse leche -tanto al principio de la lactancia como durante todo el período de amamantamiento- más se le hincharán y congestionarán los pechos y más molesta estará.

Si no puede amamantar al bebé inmediatamente, utilice compresas calientes y extráigase leche, sea manualmente o con la ayuda de un extractor manual o eléctrico.

Una forma de extraerse leche manualmente es sosteniéndose el pecho colocando el pulgar por encima de la areola mamaria y los demás dedos por debajo de la misma.

Con suavidad pero con firmeza, presione el pulgar y los demás dedos contra la pared torácica y luego deslice los dedos hacia el pezón repetidamente para favorecer el flujo de la leche a través de los conductos galactoforos.

Asimismo, amamantar al bebé frecuentemente (aproximadamente cada dos o tres horas) y tratar de vaciar completamente ambos senos puede ayudar a aliviar las molestias asociadas a la congestión primaria.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: junio de 2008

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/preguntas-frecuentes-acerca-de-la-lactancia-materna-dolor-y-molestias/

Estoy amamantando y me duele el pecho

Estoy amamantando y me duele el pecho

Amamantar es una forma de cuidar a nuestro bebé que no sólo trae beneficios para su salud, sino que nos conecta a ellos de una forma única. Aun así, es una decisión que depende de cada mamá y en la que también existen complicaciones y dolencias.

Una de ellas es soportar los dolores en el pecho. Ya sea porque tienes los pechos hinchados o una sensación de dolor al estar llenos de leche, sensibles cuando los tocas, granulosos… tienes que tener presente que tus pechos van a cambiar.

Las molestias pueden extenderse incluso a las axilas y hasta te puede dar un poco de fiebre. Este tipo de dolencias suelen ocurrirles a casi todas las mujeres debido a la gran transformación física de los senos, aunque algunas afortunadas nunca los presentan.

En todo caso, la buena noticia es que es algo natural y transitorio.

Indice

Dolores en la lactancia

Para entender el origen de estos dolores tenemos que retroceder un poco en el tiempo. Durante los primeros días posteriores al nacimiento del bebé, tu cuerpo ha producido una pequeña cantidad de leche materna, llamada calostro.

Este es un líquido de color amarillento claro que segregan las glándulas mamarias de la mujer, rico en proteínas, vitaminas liposolubles (A,D,K,E) y minerales, precursor de la leche materna.

El calostro es secretado por la glándula mamaria ya durante los últimos meses del embarazo y los cuatros días que siguen al parto.

El calostro le proporciona al bebé todo lo que necesita, actuando como un laxante suave, preparando el aparato digestivo del bebé para recibir la leche materna o proporcionándole al bebé anticuerpos de la madre que lo protegen contra algunas enfermedades.

Amamantar es una forma de cuidar a nuestro bebé que no sólo trae beneficios para su salud, sino que nos conecta a ellos de una forma única. Aun así, es una decisión que depende de cada mamá y en la que también existen complicaciones y dolencias.

Una de ellas es soportar los dolores en el pecho. Ya sea porque tienes los pechos hinchados o una sensación de dolor al estar llenos de leche, sensibles cuando los tocas, granulosos… tienes que tener presente que tus pechos van a cambiar.

Las molestias pueden extenderse incluso a las axilas y hasta te puede dar un poco de fiebre. Este tipo de dolencias suelen ocurrirles a casi todas las mujeres debido a la gran transformación física de los senos, aunque algunas afortunadas nunca los presentan.

En todo caso, la buena noticia es que es algo natural y transitorio.

Y tambien:

Entre el quinto y el décimo día aparece la leche de transición, que tiene más grasa, lactosa y vitaminas hidrosolubles que el calostro y, por lo tanto, suministra más calorías al recién nacido. El cuerpo humano es fascinante y tú producirás todo lo que necesita tu bebé conforme transcurren los días.

Alrededor del cuarto y el sexto día tiene lugar un aumento brusco de la secreción de leche, la subida de la leche. Esta leche de composición intermedia va variando hasta alcanzar la composición de la leche madura.

La leche madura es secretada por las glándulas mamarias del décimo día tras el parto en adelante.

Ella sola le aporta al niño todas las sustancias nutritivas y las calorías que éste requiere para sunormal desarrollo y crecimiento durante los primeros seis meses de vida, y se recomienda hasta los dos años de edad o más junto a la alimentación complementaria.

Los principales componentes de la leche son: agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas. También contiene elementos traza u oligoelementos, hormonas y enzimas, todo ello contenido en el recipiente que son ahora tus pechos, por lo que cambiarán y empezarás a notarlos llenos y firmes.

Esto sucede porque los pechos se están enfrentando a un trabajo único. Tus pechos han empezado a producir leche en abundancia y se requiere que aumente el flujo sanguíneo, lo que hará que probablemente tengas molestias en mayor o menor medida, dependiendo de cada caso. 

Por eso, los motivos por los que te puede doler el pecho son muy variados:

El bebé no coge el pecho bien

Una de las causas más habituales que explican por qué a la mujer le duele el pecho cuando alimenta a su recién nacido es que este no se agarra como es debido o no succiona de la manera correcta.

Estas situaciones lo que acaban provocando es que los senos, especialmente los pezones, se vean muy resentidos y comiencen a aparecer grietas que resultan muy dolorosas y pueden provocar pequeños sangrados.

En este caso lo mejor es que consultes a tu matrona o un experto en lactancia que te dará instrucciones para conseguir el mejor agarre del pequeño o incluso te puede recomendar que utilices pezoneras para las próximas tomas.

Obstrucción mamaria

También puede tratarse de una obstrucción de algún conducto galactóforo.

Las obstrucciones están causadas por alteraciones de bacterias con capacidad de hacer biofilms –es decir, que al proliferar se adhieren a las paredes de los conductos junto con moléculas de calcio y los acaban taponando-.

Físicamente se parece a un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila.

Lo mejor para calmar el dolor en este caso es no aplicar calor local, ya que dispara el crecimiento bacteriano y puede por lo tanto empeorar el cuadro. En cambio, podrás masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes suave, con movimientos redondos, y en dirección al pezón.

¡Eso sí! Ten más cuidado cuando coloques a tu peque para mamar y haz que su barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace porque la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé. Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón mientras el niño mama.

La congestión mamaria

Suele ocurrir cuando la leche baja después de que el bebé empiece a amamantar. La congestión mamaria puede causar que tus senos se inflamen y duelan.

Esto también puede suceder si el bebé se saltea una comida o si no le das el pecho cuando te lo pide.

La mejor manera de combatir los síntomas de la ingurgitación mamaria es dar de comer al bebé a menudo para vaciar los senos y colocarte una toallita fría y húmeda para desinflamar.

Mastitis

Podría desarrollarse de una obstrucción en los conductos mamarios o una congestión. Como resultado de la mastitis, los senos se enrojecen, se inflaman y duelen.

También es posible que presentes síntomas similares a los de la gripe, como escalofríos y fiebre.

En estos casos lo mejor es que acudas al médico, porque es probable que necesites tomar algún medicamento para aliviar el dolor y bajar la inflamación.

Recomendaciones para aliviar el dolor

– Usa un sostén adecuado, que te dé un buen soporte incluso de noche. Escoge uno que sea firme, pero que no te apriete demasiado.

– Amamanta con frecuencia, cada dos o tres horas aunque eso implique que tengas que despertar a tu bebé. Es necesario vaciar los pechos ya que la inflamación prolongada puede incluso provocar una disminución permanente en la producción de leche. Al darle el pecho a tu bebé, dale primero un seno hasta que lo vacíe lo más que pueda –lo notarás porque se pondrá más suave.

– Si tus aréolas –los círculos oscuros que rodean el pezón– se han puesto duras, extrae un poco de leche hasta que se ablanden un poco para darle leche a tu bebé.

De esta manera ayudarás a que tu bebé succione más fácilmente y se reduce la posibilidad de que te dañes los pezones.

Puedes probar a hacerlo en la ducha porque el agua tibia ayuda a la liberación espontánea de leche.

Prueba a masajearte mientras estás dando de mamar. De esta manera facilitarás el flujo de leche y aliviarás el endurecimiento y las molestias.

– Para disminuir el dolor y la inflamación, después de amamantar puedes probar a ponte bolsitas con hielo picado por unos minutos en los pechos.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/estoy-amamantando-y-me-duele-el-pecho-9103

Cuidado De Los Senos Para Las Madres Lactantes Care Guide Information En Espanol

Estoy amamantando y me duele el pecho

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¿Por qué es importante el cuidado de los senos durante la lactancia materna?

Sus senos experimentarán ciertos cambios normales mientras amamanta a su bebé. A veces surgen problemas con los senos y los pezones durante la lactancia.

Entérese de qué cambios son normales y cuáles podrían ser problemáticos.

El cuidado de sus senos puede ayudarle a evitar y mantener bajo control ciertos problemas, de modo que tanto usted como su bebé disfruten de los beneficios de la lactancia materna.

¿Qué cambios en los senos pueden ocurrir mientras estoy lactando?

  • Durante los primeros días posteriores al nacimiento del bebé, su cuerpo producirá una pequeña cantidad de leche materna, llamada calostro. Su cuerpo comenzará a producir la leche madura a los 2 a 5 días. Es posible que la leche madura tarde hasta 10 días en bajar.

    Cuando baje la leche madura, sus senos se pondrán llenos y firmes. Es posible que estén un poco doloridos.

  • Sus senos dejarán de sentirse llenos cuando amamante al bebé. Es posible que sienta un hormigueo cuando sale la leche de los senos.

    Esta sensación se conoce como el reflejo de bajada de leche. Pasados 7 o más días, es posible que no sienta los senos tan llenos. Sus pezones se deberían de ver iguales que antes de comenzar a amamantar.

    Es buena señal si siente los senos llenos antes de amamantar y vacíos después de alimentar al bebé.

¿Qué problemas puedo tener con los senos durante la lactancia?

  • Dolor en los pezones puede ocurrir cuando comience a amamantar a su bebé. Es posible que le duelan los pezones si el bebé no se prende correctamente del pecho. El hecho de colocar al bebé en la posición correcta para que se prenda bien del pecho pueden eliminar o aliviar el dolor en los pezones.

    Pida a su médico que le enseñe a hacer que su bebé se prenda correctamente del pecho. También le puede ser de beneficio colocar una compresa tibia en sus pezones para ayudar a reducir el dolor.

  • Conductos lactíferos obstruidos podrían causar que se formen bultos dolorosos en los senos.

    Es posible que los conductos lactíferos se obstruyan si los senos no se vacían por completo cuando amamanta al bebé. Extraiga la leche que quede en sus senos una vez que el bebé termine de amamantar. No use blusas apretadas, sostenes apretados ni sostenes con varillas. Estos pueden presionarle los senos.

  • La congestión mamaria ocurre cuando la leche baja después de que empiece a amamantar. La congestión mamaria puede causar que sus senos se inflamen y duelan. Puede también que esto suceda si el bebé se saltea una comida o si no le da el pecho cuando el bebé se lo pide.

    La mejor manera de combatir los síntomas de la ingurgitación mamaria es dar de comer al bebé a menudo para vaciar los senos. Puede que al bebé le resulte difícil prenderse de los senos cuando están congestionados. Si esto sucede, exprima una pequeña cantidad de leche y después haga que el bebé se prenda del pecho.

    Puede colocarse una toallita fría y húmeda sobre los senos para aliviar el dolor y la inflamación. Pregunte a su médico la frecuencia y cantidad de tiempo que usted debería usar la toallita fría.

  • Una infección mamaria llamada mastitis podría desarrollarse si usted tiene una obstrucción en los conductos mamarios o una congestión.

    Como resultado de la mastitis, los senos se enrojecen, se inflaman y duelen. También es posible que presente síntomas similares a los de la gripe, como escalofríos y fiebre. Colóquese una toallita húmeda y caliente sobre los senos para aliviar el dolor. Pregunte a su médico con qué frecuencia hacerlo.

    Es posible que usted deba tomar un medicamento, como el ibuprofeno, para aliviar el dolor y bajar la inflamación. También podría necesitar antibióticos para tratar una infección bacteriana. Pregunte a su médico si debería amamantar al bebé cuando tiene una infección mamaria.

¿Qué puedo hacer para contribuir a prevenir problemas en los senos durante la lactancia?

  • Ayúdele a su bebé a tomar bien el pezón. Sujete la nuca de la cabeza para ayudarlo a prenderse de su pecho. Toque su labio con su pezón y espere a que abra la boca. El labio inferior y la barbilla del bebé deberían tocar la areola (área oscura alrededor del pezón) primero.

    Ayude al bebé a meter la mayor cantidad posible de la areola dentro de su boca. Usted debería sentir como que el bebé no se puede separar de su seno con facilidad. Alivie la succión suavemente y vuelva a colocar a su bebé si éste solamente está mamando del pezón.

    Hable con una experta en lactancia si usted necesita ayuda para amamantar a su bebé.

  • Evite que la muerda. Es posible que el bebé comience a cortar los dientes a los 3 o 4 meses de edad. Para evitar que la muerda, desprenda la succión una vez que haya acabado de amamantar o si se queda dormido.

    Para desprender la succión coloque su dedo en la esquina de la boca del bebé. Si la muerde, reaccione con sorpresa o disgusto. Anímelo cuando no la muerda.

  • Amamante a su bebé de forma regular. Alimente al bebé de 8 a 12 veces al día. Es posible que deba despertarlo para darle de comer durante la noche.

    El bebé debería alimentarse por igual de los dos senos a lo largo del día. Si el bebé solamente toma leche de 1 seno una vez, ofrézcale el otro seno primero la próxima vez que lo amamante.

  • Programe y asista a todas sus citas de seguimiento.

    Hable con su médico durante las visitas de seguimiento si está teniendo problemas con sus senos. Es posible que los médicos le sugieran que participe en un grupo de apoyo para la lactancia materna o programe citas con una experta en lactancia.

¿Cuándo debo comunicarme con mi médico?

  • Usted tiene fiebre y escalofríos.
  • Usted tiene dolores en el cuerpo y siente que no tiene energía.
  • Uno o ambos senos están rojos, inflamados, duros o doloridos.
  • Su seno se siente tibio o caliente.
  • Tiene congestión mamaria que no mejora en 24 horas.

  • Ve o siente un bulto en su seno que le duele al tocarlo.
  • Le duelen los pezones cuando amamanta o entre sesiones de lactancia.
  • Sus pezones están rojos, secos, agrietados, sangran o tienen costras.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de su condición o cuidado.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de ayudar a planear su cuidado. Aprenda todo lo que pueda sobre su condición y como darle tratamiento. Discuta sus opciones de tratamiento con sus médicos para decidir el cuidado que usted desea recibir.

Usted siempre tiene el derecho de rechazar el tratamiento.Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos.

Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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Источник: https://www.drugs.com/cg_esp/cuidado-de-los-senos-para-las-madres-lactantes.html

Embarazo y niños
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