Estoy amamantando y tengo los senos duros

Contents
  1. Estoy amamantando y tengo los senos duros
  2. Los senos durante la lactancia
  3. ¿Es normal tener los senos duros durante la lactancia?
  4. ¿Cómo puedo aliviar la congestión?
  5. Cuidado De Los Senos Para Las Madres Lactantes (Aftercare Instructions) Care Guide Information En Espanol
  6. LO QUE NECESITA SABER:
  7. Comuníquese con su médico si:
  8. Cambios en los senos:
  9. Problemas que puede tener con los senos:
  10. Ayude a prevenir problemas con los senos:
  11. Acuda a sus consultas de control con su médico según le indicaron
  12. Further information
  13. TEMA 2
  14. ¿Qué se siente?
  15. ¿Qué hacer?
  16. Mastitis
  17. Absceso mamario
  18. Bibliografia
  19. Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC. Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA
  20. Mitos sobre la lactancia materna: “Las madres lactantes deben espaciar las tomas para dar tiempo a que se llenen los pechos”
  21. «Lo que tienes que hacer es espaciar las tomas para dejar tiempo a que se llenen»
  22. Os presento al FIL
  23. ▷¿Que es la Mastitis? | ¿Sintomas y Cómo Tratarla? Pampers
  24. ¿Qué es la Mastitis? | Conoce Más Acerca:
  25. Señales y Síntomas de Mastitis: ¿Qué es la Mastitis?
  26. ¿Cuáles son las causas de la mastitis?
  27. ¿Cómo prevenir la mastitis?
  28. Amamantar con mastitis
  29. Tratamiento para la mastitis
  30. ¿Es normal tener los PECHOS DUROS en la lactancia? Por qué y cómo aliviarlo
  31. Cómo se nota la subida de la leche materna
  32. Cómo aliviar la subida de leche materna
  33. Síntomas de la ingurgitación mamaria
  34. Cómo aliviar una ingurgitación
  35. Síntomas de la mastitis
  36. Cómo aliviar la mastitis

Estoy amamantando y tengo los senos duros

Estoy amamantando y tengo los senos duros

La lactancia es una etapa muy importante con la que debe cumplir todo bebé a menos que el médico indique lo contrario, ya que por medio de esta tu hijo recibe todos los nutrientes que su cuerpo necesita para su desarrollo.

Es necesario que entiendas la importancia de que tu hijo reciba alimento de tu pecho, ya que actualmente hay muchas madres que destetan al niño cuando se sienten muy incómodas o porque creen que no es necesaria para su desarrollo.

La lactancia comienza desde que el bebé nace, así que lo primero que vas a experimentar en tu relación madre e hijo es alimentarlo cuando el pequeño es colocado en tus brazos momentos después del parto.

El primer alimento del niño se llama calostro, la primera leche materna que recibe el niño y que contiene los nutrientes específicos que necesita al llegar a este mundo.

Vas a notar que el bebé sólo va a necesitar de dormir y tomar leche materna durante sus primeros días de vida, ya que es lo único que su cuerpo necesita para continuar con su desarrollo fuera de tu vientre.

Conforme vaya pasando el tiempo va a ir cambiando la necesidad alimentaria del bebé, ya que los nutrientes y la cantidad de los mismos que requiere su cuerpo se adaptan a la etapa de desarrollo en la que se encuentre.

Cada toma que va realizando el bebé es muy importante porque es única y diferente a la anterior, por ello es muy importante que nunca se salte una y que estés pendiente de cuándo tiene hambre.

Este proceso dura hasta que el bebé ya no requiere de la leche materna, pero es completamente exclusivo durante los primeros 6 meses de vida, ya que es lo único que su cuerpo necesita durante este tiempo.

Los senos durante la lactancia

Durante esta etapa también es muy importante que tengas mucho cuidado con tus senos, ya que existen ciertos problemas que los puede afectar y complicar la alimentación del bebé por las molestias que puedas experimentar.

¿Es normal tener los senos duros durante la lactancia?

Cuando los senos se ponen duros durante la lactancia se puede deber a una inflamación, la cual puede ocurrir por distintos problemas:

La ingurgitación es uno de los problemas que puede ocurrir con tus senos durante la lactancia y está causada por una inflamación de las mamas debido a la acumulación excesiva de leche materna. Esta inflamación ocurre cuando el bebé se salta una toma o no termina de succionar la leche de los senos, acumulándose en exceso y provocando este malestar, que también puede generar fiebre o dolor.

La solución para este problema es no saltarse nunca una toma del pequeño, ya que desde la primera vez que el bebé no se termina la leche de un pecho o se salta la hora de comer va a comenzar esta acumulación.

– Otro problema es la obstrucción, que ocurre cuando la leche queda retenida en los conductos mamarios, provocando dolor e inflamación en la zona cercana a la axila.

Aunque no se sabe con seguridad qué causa este problema, se dice que esta obstrucción se produce por utilizar ajustadores muy apretados, por lo que debes tener cuidado con lo que usas durante esta etapa y comprar sujetadores de lactancia cómodos y de tu talla.

La solución en este caso es aplicar un masaje sobre la zona inflamada ayuda a que los conductos se liberen, también puedes pedirle ayuda a tu pareja en caso de que no puedas alcanzar la zona afectada. También puedes extraerte la leche y dar de mamar con mucha frecuencia. Aplicar calor y frío ayuda asimismo a reducir la obstrucción.

¿Cómo puedo aliviar la congestión?

– Asegúrate de dar el pecho al menos 8 veces cada 24 horas.

– Comprueba que el agarre del bebé sea adecuado.

– Intenta no dar el pecho siempre en la misma posición, vete cambiando.

– Masajea con cuidado los pechos durante la toma para lograr un vaciado máximo.

– Extrae un poco de leche (bien con la mano o con un extractor de leche) antes de cada toma para que se ablande tu pezón y facilitar el agarre al pequeño.

– Si tus pechos siguen muy firmes y llenos después de una toma, vuelve a extraer la leche hasta que te sientas más cómoda.

– Si tu bebé no puede alimentarse al pecho, sustituye las tomas por extracciones. Debes extraer tu leche de los pechos hasta que los notes muchos más blandos. Repite esto al menos 8 veces cada 24 horas.

– Prueba el “ablandamiento mediante presión inversa”, esta técnica puede reducir el exceso de fluido en el pecho. Un especialista o consultora de lactancia te puede enseñar cómo debes hacerlo.

– Si tus pechos pierden leche, date una ducha con agua templada o aplica una toalla húmeda templada justo antes de la toma o la extracción para ablandarlos y mejorar el flujo de leche. No hagas esto durante más de un par de minutos ya que el calor extremo puede empeorar la hinchazón.

– Si tus pechos no pierden leche, aplica sobre ellos una compresa fría, una almohadilla de gel frío o incluso algo que tengas congelado envuelto en un paño durante 10 minutos después de la toma para reducir la hinchazón y aliviar el dolor.

– Coloca unas hojas de col limpias en el interior del sujetador. Aunque pueda sonar raro, muchas mujeres han comprobado que esto reduce la hinchazón y las molestias, y existen evidencias científicas que respaldan esta práctica.

– Toma analgésicos antiinflamatorios: puedes usar paracetamol e ibuprofeno durante la lactancia, aunque el ibuprofeno tiene contraindicaciones para mujeres asmáticas. Antes de consumir cualquier medicamentoconsulta antes con un profesional sanitario y sigue las instrucciones del fabricante y del farmacéutico.

– Utiliza un sujetador de lactancia con un ajuste correcto, evitando el uso de aros. Otra opción es no llevar sujetador.

– No te saltes las tomas ni detengas la lactancia de forma brusca.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/estoy-amamantando-y-tengo-los-senos-duros-9105

Cuidado De Los Senos Para Las Madres Lactantes (Aftercare Instructions) Care Guide Information En Espanol

Estoy amamantando y tengo los senos duros

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LO QUE NECESITA SABER:

Sus senos experimentarán ciertos cambios normales mientras amamanta a su bebé. A veces surgen problemas con los senos y los pezones durante la lactancia.

Entérese de qué cambios son normales y cuáles podrían ser problemáticos.

El cuidado de sus senos puede ayudarle a evitar y mantener bajo control ciertos problemas, de modo que tanto usted como su bebé disfruten de los beneficios de la lactancia materna.

Comuníquese con su médico si:

  • Usted tiene fiebre y escalofríos.
  • Usted tiene dolores en el cuerpo y siente que no tiene energía.
  • Uno o ambos senos están rojos, inflamados, duros o doloridos.
  • Su seno se siente tibio o caliente.
  • Tiene congestión mamaria que no mejora en 24 horas.
  • Ve o siente un bulto en su seno que le duele al tocarlo.
  • Le duelen los pezones cuando amamanta o entre sesiones de lactancia.
  • Sus pezones están rojos, secos, agrietados, sangran o tienen costras.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de su condición o cuidado.

Cambios en los senos:

  • Durante los primeros días posteriores al nacimiento del bebé, su cuerpo producirá una pequeña cantidad de leche materna, llamada calostro. Su cuerpo comenzará a producir la leche madura a los 2 a 5 días. Es posible que la leche madura tarde hasta 10 días en bajar. Cuando baje la leche madura, sus senos se pondrán llenos y firmes. Es posible que estén un poco doloridos.
  • Sus senos dejarán de sentirse llenos cuando amamante al bebé. Es posible que sienta un hormigueo cuando sale la leche de los senos. Esta sensación se conoce como el reflejo de bajada de leche. Pasados 7 o más días, es posible que no sienta los senos tan llenos. Sus pezones se deberían de ver iguales que antes de comenzar a amamantar. Es buena señal si siente los senos llenos antes de amamantar y vacíos después de alimentar al bebé.

Problemas que puede tener con los senos:

  • Dolor en los pezones puede ocurrir cuando comience a amamantar a su bebé. Es posible que le duelan los pezones si el bebé no se prende correctamente del pecho. El hecho de colocar al bebé en la posición correcta para que se prenda bien del pecho pueden eliminar o aliviar el dolor en los pezones. Pida a su médico que le enseñe a hacer que su bebé se prenda correctamente del pecho. También le puede ser de beneficio colocar una compresa tibia en sus pezones para ayudar a reducir el dolor.
  • Conductos lactíferos obstruidos podrían causar que se formen bultos dolorosos en los senos. Es posible que los conductos lactíferos se obstruyan si los senos no se vacían por completo cuando amamanta al bebé. Extraiga la leche que quede en sus senos una vez que el bebé termine de amamantar. No use blusas apretadas, sostenes apretados ni sostenes con varillas. Estos pueden presionarle los senos.
  • La congestión mamaria ocurre cuando la leche baja después de que empiece a amamantar. La congestión mamaria puede causar que sus senos se inflamen y duelan. Puede también que esto suceda si el bebé se saltea una comida o si no le da el pecho cuando el bebé se lo pide. La mejor manera de combatir los síntomas de la ingurgitación mamaria es dar de comer al bebé a menudo para vaciar los senos. Puede que al bebé le resulte difícil prenderse de los senos cuando están congestionados. Si esto sucede, exprima una pequeña cantidad de leche y después haga que el bebé se prenda del pecho. Puede colocarse una toallita fría y húmeda sobre los senos para aliviar el dolor y la inflamación. Pregunte a su médico la frecuencia y cantidad de tiempo que usted debería usar la toallita fría.
  • Una infección mamaria llamada mastitis podría desarrollarse si usted tiene una obstrucción en los conductos mamarios o una congestión. Como resultado de la mastitis, los senos se enrojecen, se inflaman y duelen. También es posible que presente síntomas similares a los de la gripe, como escalofríos y fiebre. Colóquese una toallita húmeda y caliente sobre los senos para aliviar el dolor. Pregunte a su médico con qué frecuencia hacerlo. Es posible que usted deba tomar un medicamento, como el ibuprofeno, para aliviar el dolor y bajar la inflamación. También podría necesitar antibióticos para tratar una infección bacteriana. Pregunte a su médico si debería amamantar al bebé cuando tiene una infección mamaria.

Ayude a prevenir problemas con los senos:

  • Ayúdele a su bebé a tomar bien el pezón. Sujete la nuca de la cabeza para ayudarlo a prenderse de su pecho. Toque su labio con su pezón y espere a que abra la boca. El labio inferior y la barbilla del bebé deberían tocar la areola (área oscura alrededor del pezón) primero. Ayude al bebé a meter la mayor cantidad posible de la areola dentro de su boca. Usted debería sentir como que el bebé no se puede separar de su seno con facilidad. Alivie la succión suavemente y vuelva a colocar a su bebé si éste solamente está mamando del pezón. Hable con una experta en lactancia si usted necesita ayuda para amamantar a su bebé.
  • Evite que la muerda. Es posible que el bebé comience a cortar los dientes a los 3 o 4 meses de edad. Para evitar que la muerda, desprenda la succión una vez que haya acabado de amamantar o si se queda dormido. Para desprender la succión coloque su dedo en la esquina de la boca del bebé. Si la muerde, reaccione con sorpresa o disgusto. Anímelo cuando no la muerda.
  • Amamante a su bebé de forma regular. Alimente al bebé de 8 a 12 veces al día. Es posible que deba despertarlo para darle de comer durante la noche. El bebé debería alimentarse por igual de los dos senos a lo largo del día. Si el bebé solamente toma leche de 1 seno una vez, ofrézcale el otro seno primero la próxima vez que lo amamante.
  • Programe y asista a todas sus citas de seguimiento. Hable con su médico durante las visitas de seguimiento si está teniendo problemas con sus senos. Es posible que los médicos le sugieran que participe en un grupo de apoyo para la lactancia materna o programe citas con una experta en lactancia.

Acuda a sus consultas de control con su médico según le indicaron

Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

Further information

Always consult your healthcare provider to ensure the information displayed on this page applies to your personal circumstances.

Medical Disclaimer

Источник: https://www.drugs.com/cg_esp/cuidado-de-los-senos-para-las-madres-lactantes-aftercare-instructions.html

TEMA 2

Estoy amamantando y tengo los senos duros

Se trata de la obstrucción de algún conducto galactóforo. Las obstrucciones están causadas por alteraciones de bacterias con capacidad de hacer biofilms: significa que al proliferar se adhieren a las paredes de los conductos junto con moléculas de calcio y los acaban taponando.

¿Qué se siente?

Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila.

Puede acompañarse de febrícula y malestar pero si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38.

5 º C, no se considera mastitis, ya que la disbiosis bacteriana implicada es leve y se puede tratar fácilmente.

¿Qué hacer?

NO aplicar calor local: está demostrado que dispara el crecimiento bacteriano y puede por lo tanto empeorar el cuadro.

Masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes suave, con movimientos redondos, y en dirección al pezón.

Colocar el niño a mamar, de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace por que la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé.

Por ejemplo, si la obstrucción es en el cuadrante superior externo del pecho (tocando a la axila), la posición será en rugby (el niño por debajo del brazo, sus pies salen por detrás de la espalda, y su cabeza descansa sobre tu mano).

Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón , mientras el niño mama.

Puede estar indicado el tratamiento con probióticos específicos para la lactancia. Consulta con tu comadrona u otro profesional especializado en lactancia.

Mastitis

Actualmente resulta algo confuso hablar de mastitis ya que se trata de una expresión genérica (literalmente “inflamación de la mama”) que distintos profesionales e investigadores usan para referirse a patologías causadas por distintos tipos de cepas bacterianas y con distinta sintomatología.

Tradicionalmente se ha usado para referirse a un tipo concreto de infección, la causada por S. Aureus, con una sintomatología muy concreta, y todavía hoy en mucha bibliografía, cuando se habla de “mastitis”, se hace referencia exclusivamente a este tipo concreto de patología.

Otros investigadores han propuesto nuevas clasificaciones de mastitis, en función del agente etiológico que produzca la infección, pero no todos los investigadores usan esta clasificación.

En este artículo nos referiremos exclusivamente a las llamadas “mastitis tradicionales”, “mastitis agudas” o simplemente “mastitis”, cuyo agente etiológico es el S. Aureus.

Absceso mamario

En un pequeño porcentaje de casos de mastitis, el tejido mamario reacciona tratando de aislar a las bacterias causantes de la mastitis en una cápsula de tejido conjuntivo, lo que conduce a la formación de abscesos. Los principales agentes etiológicos de abscesos son prácticamente los mismos que los causantes de mastitis, siendo el S. Aureus la principal especie implicada.

La mayoría de abscesos mamarios tienen su origen en una mastitis infecciosa debido a un tratamiento tardío o inadecuado, a las características de la cepa bacteriana implicada o a la respuesta de la propia glándula mamaria.

 La zona roja, caliente y dolorosa que había inicialmente en el pecho, se muestra ahora dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja tensa y brillante.

Es frecuente que ya no haya fiebre o solo febrícula y la madre se sienta algo mejor de estado general, pero el dolor es mayor.

La ecografía puede resultar útil en el diagnóstico y tratamiento del absceso mamario. Es posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un catéter de drenaje con buen resultado. Aunque la actuación actual más frecuente es abrir y drenar en quirófano bajo anestesia general dejando un drenaje que se va retirando poco a poco manteniéndose durante varios días.

Sigue siendo importante que el niño mame, porque si se retiene leche empeora el cuadro. Para ayudar puedes pedir que en lo posible la incisión esté lo más alejada posible del pezón y la areola.

Varias madres que han venido a nuestros grupos han seguido amamantando tras tener y superar un absceso mamario.

Bibliografia

Lawrence RA, Llawrence RM. Lactancia materna. Una guía para la profesión médica. 6ª edición. St. Luis: Elsevier Mosby, 2005

Mastitis, el lado oscuro de la lactancia. Microbiota mamaria: de la fisiología a la mastitis. Editores: Leónides Fernández y Juan Miguel Rodríguez. Madrid 2013

Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC.
Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA

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Источник: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-2-como-superar-dificultades/obstruccion-mastitis-y-abceso/

Mitos sobre la lactancia materna: “Las madres lactantes deben espaciar las tomas para dar tiempo a que se llenen los pechos”

Estoy amamantando y tengo los senos duros

Siguiendo con la serie de entradas en las que hablamos de algunos de los más conocidos mitos relacionados con la lactancia materna hoy vamos a hablar de uno muy relacionado con el amamantar a demanda.

Son muchas las personas que tienen claro que el pecho se da a demanda, es decir, cuando el bebé lo pide.

Sin embargo, estas mismas personas pueden llegar a decir que, a pesar de que hay que darle a demanda, hay que ir espaciando las tomas poco a poco (hay que ir modificando la demanda del bebé) para, entre otras cosas, dar tiempo a los pechos para que se llenen, confundiendo el notar el pecho lleno con una buena producción de leche (y confundiendo a la madre).

Así es, confundiendo a la madre.

Al principio, durante los primeros días y semanas es normal que una madre vaya notando que los pechos se llenan, que están más grandes y duros de lo normal y que hay «leche fresca» esperando a salir.

Sin embargo, también es normal que una madre explique que no nota las subidas, que no se le ponen exageradamente duros, pero que su bebé está creciendo y engordando perfectamente.

Esto suele deberse a que el acoplamiento entre la demanda del bebé y la oferta de la madre es muy equilibrado, no llegando a almacenarse más leche de la que el bebé requiere.

Cuando pasan dos o tres meses, momento en que llega la llamada crisis de los tres meses o brote de crecimiento de los tres meses, son muchas las madres que dejan de notar la turgencia en los pechos, el goteo, la subida, por una simple sintonización entre lo producido y lo demandado.

Es en ese momento cuando la madre debe saber (o a la madre se le debe decir) que es algo perfectamente normal, que el pecho no necesita estar goteando todo el día, con leche sobrante, y que por eso entra en un estado de menos estrés.

Es decir, por fin el pecho se ha compenetrado con el bebé y ya no hay tanto riesgo de que quede leche sobrante acumulada, de que queden zonas demasiado duras en el pecho (ingurgitación) o peor, que padezca una mastitis.

Si la madre pregunta, normalmente dudando porque siente que ahora tiene menos leche, la respuesta debería llegar a partir del conocimiento, de saber que eso sucede, y de los datos empíricos: se pesa al niño y, si está engordando normalmente está claro que, a pesar de notar los pechos más «flojos» que después de dar a luz la madre está produciendo más leche que entonces.

«Lo que tienes que hacer es espaciar las tomas para dejar tiempo a que se llenen»

Entonces, si una madre pregunta, corre el riesgo de recibir como respuesta el mito que dice que lo ideal en ese momento es esperar para que los pechos se llenen.

Claro, si una madre espera, si espacia las tomas, llega un momento en el que el pecho vuelve a endurecerse, recordando antiguas sensaciones.

El problema es que lo que puede parecer una solución, pues la madre vuelve a sentir lo de hace unas semanas, es en realidad el inicio de un nuevo problema: cuanto más espacie las tomas, menos leche producirá.

Os presento al FIL

Quizás si todas las personas que recomiendan esperar a que el pecho se llene conocieran al FIL explicarían las cosas de otra manera. Quizás tendrían clarísimo que no hay que esperar a nada, que no hay que mirar el reloj (los relojes, en comparación con la humanidad, se inventaron ayer), sino simplemente dejar al bebé que pida y mame cuando lo necesite.

El FIL es una hormona que se produce junto con la leche. Su nombre completo es Feedback Inhibitor of Lactation y su misión es, como se deduce por su nombre, inhibir la producción de leche materna, hacer que la mujer deje de producirla.

Así explicado parece que es una hormona «maligna», pues todas las madres desean tener leche en abundancia para sus pequeños, sin embargo, es una hormona tremendamente útil y, en el fondo buena, porque entra en acción cuando se la requiere (destete dirigido por la madre, si hay que dejar de amamantar de uno de los dos pechos, cuando un bebé fallece al nacer, etc.), precisamente para hacer lo que mejor sabe hacer: acabar con la leche.

Como digo, el FIL se produce junto con la leche y solo entra en acción cuando está en el pecho. Si el bebé mama a demanda y va tomando la leche del pecho se lleva consigo el FIL y deja de estar ahí.

Si en cambio un bebé deja de mamar (la madre le está destetando, o ha empezado a trabajar) o si empieza a mamar espaciando los horarios, como indica el mito que hoy tratamos, el FIL está más tiempo en el pecho, junto con la leche que espera a ser extraída, y va indicándole al cerebro de la madre que, como está (el FIL) permaneciendo más tiempo en el pecho hay que producir menos leche.

Dicho de otro modo, si el niño vacía siempre el pecho y se lleva con la leche al FIL la producción de leche irá aumentando.

No importa que en una toma tome de un pecho y del otro no, porque cuando haga la siguiente toma del otro pecho se llevará también el FIL y la producción irá aumentando en base a los requerimientos de cada momento.

Si en cambio el niño va mamando de manera más espaciada, para esperar a que el pecho se llene, el inhibidor tendrá más tiempo para ir funcionando y para ir frenando la producción, siendo la consecuencia que cada vez cueste más llegar al estado de «pecho lleno y duro».

Entonces, como la producción disminuirá, será la madre la que tendrá que elegir entre seguir haciendo caso a las indicaciones que ha recibido o no hacerlo y seguir amamantando al bebé cuando lo pida.

El problema es que para decidir no hacer caso hay que saber que la disminución de leche se debe al haber esperado, y muchas veces esto se ignora, y se cree que la reducción llega a pesar de haber seguido el consejo.

Vamos, que se cree que el consejo era válido, porque el pecho se ponía más duro, pero que «el problema era ya irremediable, porque en cuestión de días se le tuvo que dar biberón al niño».

En ese momento, como digo habitualmente, cuando un niño llora y llora de hambre es mucho más cómodo y rápido echar 30 ml de agua y un cazo de leche al biberón que tenerlo uno o dos días quejándose porque quiere que mamá produzca más leche. De ahí que el biberón llegue, normalmente, para acabar con la lactancia materna.

Foto | Pusteblumenland en FlickrEn Bebés y más | Mitos de leche materna: “Este niño pasa hambre, yo diría que no tienes leche” (I) y (II), Mitos sobre la lactancia materna: “Durante los primeros tres o cuatro días no hay leche suficiente”, Mitos sobre la lactancia materna: «Los bebés hacen menos tomas a medida que pasan los meses»

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/mitos-sobre-la-lactancia-materna-las-madres-lactantes-deben-espaciar-las-tomas-para-dar-tiempo-a-que-se-llenen-los-pechos

▷¿Que es la Mastitis? | ¿Sintomas y Cómo Tratarla? Pampers

Estoy amamantando y tengo los senos duros

La mastitis es una infección mamaria que generalmente causa dolor en los pechos y sensibilidad, algunas mujeres experimentan pezones duros.

La mastitis es comúnmente padecida por las madres lactantes durante las primeras semanas de amamantar, aunque también puede presentarse en otras etapas de la lactancia. El tratamiento temprano de la infección es crucial para evitar el desarrollo de complicaciones.

Para ayudar a tratar la mastitis, los proveedores de atención médica generalmente recetan antibióticos.

La lactancia materna en realidad puede ayudar a prevenir y resolver la enfermedad, pero es importante utilizar las técnicas correctas así como conocer las posiciones ideales para amamantar que facilitan la tarea del bebé y ayudan a vaciar los pechos en cada toma. Sigue leyendo para conocer los síntomas y los factores de riesgo, y para conocer los pasos que puedes seguir para ayudar a prevenir y tratar la mastitis.

¿Qué es la Mastitis? | Conoce Más Acerca:

La mastitis es una inflamación del tejido mamario producida por una infección. Generalmente afecta a las madres que amamantan (también conocida como mastitis por lactancia) y ocurre durante las primeras 6 a 12 semanas del establecimiento de la lactancia.

Sin embargo, es cierto que puede ocurrir más adelante, no solo en las primeras semanas de vida del bebé. La mastitis puede ser dolorosa y puede poner en riesgo el establecimiento de la lactancia materna.

¡Pero no te desanimes! Una vez que la infección haya desaparecido podrás amamantar sin dolor y disfrutar plenamente de este tiempo compartido con tu bebé.

Señales y Síntomas de Mastitis: ¿Qué es la Mastitis?

Cuando comienzas a amamantar es normal tener un poco de dolor en los pechos o sensibilidad, entonces te preguntarás ¿por qué me duelen los pechos? o ¿cómo se siente la mastitis? Estas son algunas de las señales y síntomas de la mastitis:

  • Dolor en los pechos o sensación de ardor durante la lactancia. La mastitis suele afectar un solo seno, muy rara vez se siente en ambos pechos.
  • Hinchazón del seno
  • Sensación de intenso calor en el pecho
  • Enrojecimiento de la mama (algunas veces el seno parece tomar forma de cuña)
  • Fiebre y escalofríos.

¿Cuáles son las causas de la mastitis?

Las principales causas de mastitis suelen ser:

  • Leche materna atrapada. Si la técnica de amamantamiento es incorrecta, es posible que el seno no se vacíe por completo cuando tu bebé termine de comer. La leche materna atrapada puede causar dolor en los senos y potencialmente provocar una infección. Por eso es recomendable consultar una asesora de lactancia certificada.
  • Conducto de leche bloqueado. Si un conducto de leche se obstruye, puede producirse una acumulación de leche. Si el bloqueo no se trata, puede producirse una infección de los senos.
  • Bacterias. Las bacterias que viven en la piel o en la boca del bebé pueden ingresar a los conductos de la leche a través de una grieta en la piel del pezón, o de una abertura del conducto de la leche.
  • Algunas madres son más susceptibles que otras, y algunos factores de riesgo incluyen:
  • Pezones agrietados
  • Permanecer en una sola posición mientras amamantas, lo que hace que la mama no se drene completamente
  • Usar un sujetador demasiado ajustado o que presione el pecho, lo que puede restringir el flujo de leche
  • El cansancio y el estrés pueden también influir en el proceso inflamatorio. ¡Pero qué madre no está cansada en las primeras semanas con su bebé! ¡Ánimo!
  • Haber tenido mastitis previamente puede aumentar el riesgo de mastitis recurrente por lactancia.

¿Cómo prevenir la mastitis?

Algunas recomendaciones que pueden ayudar a prevenir la mastitis:

  • Asegúrate de que tu bebé se prenda correctamente al pecho mientras amamantas.
  • Cambia de posición mientras amamantas para ayudar a vaciar completamente cada seno.
  • Asegúrate de que tu bebé vacíe un pecho antes de cambiarlo a otro.
  • Amamanta tan a menudo como puedas y por el tiempo que tu bebé lo pida. No dejes pasar demasiado tiempo entre cada toma.
  • Lee más sobre la lactancia materna, consulta una asesora de lactancia certificada para aprender las técnicas correctas para amamantar, así como resolver las dudas que puedas tener, ya que cada experiencia es diferente.

Eventualmente, cuando desees destetar a tu bebé puedes llevar a cabo el proceso de destete sin contraer mastitis, para esto es imprescindible que hables con tu asesora de lactancia o proveedor de atención médica para obtener más información.

Amamantar con mastitis

Puedes amamantar con mastitis. Quizá sea un poco incómodo al principio, pero la lactancia suele ayudar a resolver el problema más rápido. También es seguro y bueno para tu bebé.

Las propiedades antibacterianas de la leche materna ayudan a proteger a tu bebé contra la infección.

Consulta a tu médico sobre darle pecho a tu bebé en caso de que debas tomar antibióticos para combatir la mastitis, y solicita que te receten un antibiótico compatible con la lactancia.

Tratamiento para la mastitis

Es importante tratar la mastitis tan pronto como te des cuenta de padecerla. Al principio puedes tener síntomas parecidos al resfriado común, seguidos por dolor en los pechos. En este punto, es importante hablar con tu proveedor de atención médica sobre cómo tratar la mastitis, ya que si no se trata, puede formar un absceso y puede llegar a requerir un drenaje profesional.

Los antibióticos tomados vía oral son la prescripción más común para tratar la mastitis, sin embargo, en muchos casos no es necesario llegar a tomarlos si consultas a tiempo tu asesora de lactancia y aplicas las técnicas recomendadas para dar el pecho.

En caso de tener episodios de mastitis recurrente es importante comunicarte tanto con tu asesora de lactancia, así como con tu médico obstetra.

Estos consejos también pueden ayudarte a aliviar la mastitis:

  • Sigue los consejos de prevención que te hemos dado más arriba, por ejemplo, amamantar regularmente ayuda a reducir la inflamación y desbloquear los conductos de leche. Recuerda que la lactancia practicada correctamente puede ayudar a resolver la mastitis y evitar que la infección requiera de antibióticos. Conoce más de los beneficios de la lactancia materna, así como sobre cómo alimentar al recién nacido.
  • Pregúntale a tu médico si puedes tomar un analgésico para ayudar a reducir las molestias en los pechos
  • Descansa cuando tu bebé duerme ya que descansar en la cama con tu bebé también puede alentar amamantar más frecuentemente y aumentar la producción de leche materna.
  • Bebe mucha agua para ayudar a tu cuerpo a combatir la infección y a seguir produciendo leche.
  • Si la lactancia es demasiado dolorosa, intenta extraer algo de la leche materna con un extractor, así alivias un poco las molestias y puedes seguir amamantando.
  • Usa un sujetador para lactancia, así tendrás el soporte necesario para tus senos.

La mastitis puede ser realmente desalentadora, pero no tiene que ser un motivo para desanimarte y dejar de amamantar. Una vez que la inflamación haya desaparecido tu lactancia volverá a ser como disfrutar nuevamente de esa hermosa manera de alimentar a tu bebé y compartir lindos momentos juntos.

Источник: https://www.pampers.com.ar/recien-nacido/la-alimentacion/art%C3%ADculo/que-es-la-mastitis-y-como-tratarla

¿Es normal tener los PECHOS DUROS en la lactancia? Por qué y cómo aliviarlo

Estoy amamantando y tengo los senos duros

Tener los pechos duros durante lactancia puede ser una situación normal durante las primeras semanas o bien que haya aparecido alguna complicación.

Durante las primeras semanas, la producción de leche materna no está regulada y, en estos casos, será común y normal tener el pecho duro e hinchado, aunque no con dolor.

Observar y determinar algunos de los posibles síntomas será esencial para saber qué sucede.

En este artículo, pechos duros en la lactancia, te explicamos las 3 posibles causas y qué hacer para solucionarlo.

«¿Por qué los pechos se ponen duros en la lactancia?» o «¿es normal tener los pechos duros en la lactancia?» Son dos de las preguntas más comunes entre las lactantes.

Hay 3 posibles causas que pueden provocar que el pecho se vuelva duro o hinchado durante la lactancia. A veces y muy frecuentemente, las causas están relacionadas entre sí.

Cuando una primera causa no se identifica y, seguidamente, se trata, puede desencadenar en otras. Las 3 posibles causas son:

  1. La subida de la leche
  2. Una ingurgitación mamaria
  3. Una mastitis

A partir de las primeras 30 – 72 h después del parto, el pecho empezará a producir la primera leche, es la leche que recibe el bebé después del calostro. Esta producción se traduce como la subida de la leche. Es común que durante las primeras 6 semanas la producción de la leche esté descontrolada, ya que el pecho fabrica mucha más leche de la que necesita el bebé.

Cómo se nota la subida de la leche materna

Si no sabes cómo identificar la subida de la leche, normalmente, la mayoría de mujeres experimentan los siguientes síntomas:

  • Presencia de venas: observar la apariencia de venas en la zona del cuello y del pecho es muy común cuando se está produciendo la subida de la leche.
  • Pecho tenso y caliente: durante la subida de la leche el pecho está tenso y muy caliente.
  • Secreción de leche: si se comprime el pecho, la secreción que sale ya no es calostro, si no leche de color blanco roto, además de una consistencia totalmente líquida.
  • Pequeños bultos: se pueden palpar algunos bultos, que son glándulas mamarias llenas de leche.
  • El dolor no es agudo y la dureza no es extrema: cuando la subida de leche duele en exceso, además de tener el pecho, literal, como una piedra no es normal. Se puede tratar de una ingurgitación mamaria, te hablaré de ella en la segunda causa.
  • La fiebre no supera los 38ºC: cuando hay fiebre superior a los 38ºC, normalmente, se tratará de una mastitis. Te lo explicaré en la tercera causa.

Cómo aliviar la subida de leche materna

A partir de las 6 semanas, la producción de leche suele ajustarse a las demandas del bebé y deja de ser tan abundante. Si la subida de la leche transcurre sin problemas y, además, ayudamos al pecho a descongestionarse, puede tratarse de una causa temporal y nada traumática. ¿Qué podemos hacer ante la subida de la leche?, te lo explico a continuación:

  1. Amamantar activamente: una de las peores decisiones ante la subida de leche es posponer las tomas. Cuanto antes se vacíe el pecho, antes se reducirá la congestión.
  2. Realizar una extracción: el pecho no es un recipiente que se llena y se vacía, siempre hay leche. Si el bebé no es capaz de reducir la cantidad de leche del pecho, es recomendable realizar extracciones.
  3. Aplicar frío: este punto es muy importante, ya que si se aplica calor en el pecho, los conductos galactóforos aún se dilatan más, aumentando el paso de más leche. Se evitará que la aplicación de frío entre en contacto con la areola y el pezón.
  4. Realizar el masaje de presión inversa suavizante: cuando el pecho está duro, al bebé le cuesta mantener un buen agarre. Este masaje se realiza con tres dedos de cada mano aplicando una presión sobre la zona de alrededor de la areola, ablandando el área donde el bebé coloca la boca.
  5. Tomar antiinflamatorios: el ginecólogo puede recetar antiinflamatorios si lo ve necesario.

La ingurgitación mamaria es una obstrucción del pecho por líquidos, lo que impide la salida de la leche por el pezón.

Si durante la subida de leche no se ha drenado y vaciado el pecho, es frecuente que aparezcan obstrucciones en un o ambos pechos.

Esta obstrucción puede ser causada por sangre, plasma, leche u otros líquidos. Es muy frecuente en aquellas mamás que han tenido:

  • Partos largos con introducir medicación intravenosa.
  • Inicio tardío de la lactancia.
  • Horarios para amamantar.

Síntomas de la ingurgitación mamaria

Los 3 síntomas más comunes de la ingurgitación mamaria son los siguientes:

  • Dolor
  • Inflamación
  • Pecho duro y tenso

Cómo aliviar una ingurgitación

«Tengo los pechos duros en la lactancia y no sé qué hacer». Frecuentemente, sin querer, se cometen errores que aún pueden empeorar más una ingurgitación. Así que, a continuación, te recomiendo qué puedes hacer ante este problema:

  • Aplicar frío: antiguamente, se recomendaba aplicar calor para una ingurgitación. Actualmente, según expertas en lactancia, no se debe aplicar calor, ya que podemos empeorar el problema.
  • Seguir amamantando: seguir amamantando es el mejor remedio para una ingurgitación.
  • No aplazar las tomas: aunque duela, es importante realizar tomas a demanda y constantes, ya que se podría empeorar si el pecho no se va vaciando.
  • Realizar extracciones: como pasa con la subida de leche, si el bebé no es capaz de vaciar parte del pecho, es recomendable realizar extracciones manuales o con el sacaleches. Es recomendable que sea el bebé el que realice la extracción, ya que un uso excesivo del sacaleches podría aumentar la producción.
  • Tomar antiinflamatorios: para facilitar una ingurgitación es recomendable tomar antiinflamatorios. Acudir al ginecólogo para que recete el tratamiento adecuado será indispensable.
  • Utilizar un buen sujetador: los sujetadores de lactancia favorecerán una buena sujeción y comodidad del pecho, aunque sin presionar e interferir. Se recomienda evitar los sujetadores con aros, ya que interfieren negativamente.
  • Revisar el agarre: puede que el bebé no tenga un buen agarre, no pueda succionar bien y como consecuencia que no disminuya la cantidad de leche del pecho. Revisar el agarre del bebé será fundamental. Este artículo, lactancia materna: posiciones, técnicas y consejos, puedes saber más sobre el agarre del bebé.

Siguiendo estos pasos, la ingurgitación deberá desaparecer entre 24 y 48 horas.

La mastitis es una inflamación de una o varias glándulas mamarias. Es una afectación que puede avanzar con una infección o no. La mastitis aparece cuando se produce un desequilibrio en la cantidad de bacterias que hay en la leche materna, siempre presentes.

Suele producirse, en la mayoría de los casos, por la presencia de estafilococo aureus en la leche y puede aparecer por distintas causas, las 4 más comunes:

  1. Tratamientos antibióticos.
  2. Grietas en los pezones.
  3. Mal drenaje del pecho.
  4. Ingurgitación mamaria.

Síntomas de la mastitis

«Tengo los pechos duros y con dolor durante la lactancia y no sé qué me pasa» es una de las dudas de una mamá primeriza. Los síntomas de la mastitis son notables y, comúnmente, inconfundibles. A continuación, te cuento cuáles son:

  • Mucho dolor.
  • Mancha roja en el pecho.
  • Sensación de gripe.
  • Fiebre.
  • Malestar.

Cómo aliviar la mastitis

Aún hay sanitarios y personas del sector que desconocen las últimas evidencias ante una mastitis, se trata de uno de los mitos de la lactancia materna. Será importante informarse y asesorarse por personas cualificadas y actualizadas. Según la experta Alba Padró, ante una mastitis:

  1. Es indispensable la extracción de leche: ante el diagnóstico de mastitis, el primer paso será amamantar al bebé o realizar extracciones con el sacaleches. La leche no está contaminada y no puede hacer daño al bebé.
  2. Aplicar frío: ante una mastitis aplicaremos frío, ya que la aplicación de calor facilitaría la multiplicación de las bacterias, además de que aumentaría la inflamación.
  3. Descansar: es recomendable descansar o intentarlo.
  4. Tomar medicamentos: para el malestar se pueden tomar medicamentos, siempre comprobando que sean compatibles con la lactancia materna.

Si después de 24h con fiebre la situación empeora, se debe acudir al médico para que recete un antibiótico adecuado. Los antibióticos para la mastitis son adecuados para la lactancia y no se deben suprimir las tomas. Una complicación en la mastitis podría provocar un absceso, es decir, una acumulación de pus que no deja drenar la leche hacia el pezón.

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Bibliografía

  • St. Louis: Elsevier Mosby, 2005. Lawrence RA, Lawrence RM. Lactancia materna. Una guía para la profesión médica. 6ª edición.
  • Leónides Fernández y Juan Miguel Rodríguez. Madrid 2013. Mastitis, el lado oscuro de la lactancia. Microbiota mamaria: de la fisiología a la mastitis.

Источник: https://www.parabebes.com/es-normal-tener-los-pechos-duros-en-la-lactancia-4472.html

Embarazo y niños
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