Evitar la ansiedad en Navidad

Cómo reducir la ansiedad en Navidad –

Evitar la ansiedad en Navidad

Mindfulness nos enseña que la irritabilidad, la angustia o la sensación de vacío dependen realmente de cómo nos tomamos las cosas, de cómo nos posicionamos ante una situación concreta y no tanto de la circunstancia en sí misma.

Por ejemplo, nuestra idea prefabricada de “cómo debería ser la Navidad” tiene incidencia directa sobre cómo nos sentimos con respecto a nuestra Navidad concreta. Si tenemos ciertas creencias sobre cómo nos deberíamos sentir, qué aspecto debería tener todo, cómo se deberían comportar los demás o qué imagen debería dar, nos costará mucho más relajarnos y disfrutar.

Nada tiene que ser de ninguna forma especial, permítete sentirte como te sientes y permíteselo también a los demás. Obsesionarnos con lo que «no es correcto» de acuerdo con nuestras creencias de catálogo, secuestra nuestra atención y nos lleva a perdernos lo bueno que sí nos ofrecen ciertas situaciones.

Son muchos los factores estresores en estas fechas; ser capaz de identificarlos y tomar decisiones con antelación respecto a ellos nos ayudará a tomarnos las cosas de otra manera. El secreto está en alcanzar un equilibrio saludable entre coherencia personal y generosidad.

1. Los conflictos familiares

A muchos no les gusta la Navidad porque piensan que su cena de Nochebuena debería ser como un anuncio de El Almendro y la realidad va por otro lado.

No existen las familias perfectas donde todo el mundo dice lo que piensa y nadie se enfada, donde todos beben lo justo, todos se alegran de ver a todos y siempre reina la paz y la armonía.

No, en todas las casas cuecen habas. 

Trivializa un poco: ten en cuenta que es solo un día, un evento puntual que terminará en unas horas. Presta atención a quién estás haciendo feliz con tu presencia, busca la compañía de las personas con las que mejor te sientes y siéntete agradecida por poder pasar algo de tiempo con ellas.

Por otro lado, no te sientas obligada a tomar partido en los conflictos: cuando las cosas no dependen de ti, suelta el control y acepta (Mindfulness es especialmente útil para esto).

2. Gastos excesivos

Es frecuente que en Navidad acabemos gastando cantidades ingentes de dinero en regalos, eventos y delicatessen incluso cuando no nos viene nada bien

Si tu situación económica hace que regalar a todo quisqui sea un esfuerzo excesivo, pierde todo el sentido. ¿Tú querrías que alguien lo pasara mal por sentirse obligado a hacerte un regalo? Pues no te hagas a ti lo mismo. Incluso si, pudiendo, no estás de acuerdo con esa manera de hacer, no lo hagas: sé coherente contigo.

Las costumbres están para romperlas o adaptarlas cuando las circunstancias ya no las justifican.

No pasa nada por expresar la circunstancia y proponer alternativas como un regalo por adulto y organizarse para ver quién regala a quién a modo de amigo invisible o sugerir que este año los regalos tengan más valor simbólico que económico (esto conlleva un esfuerzo extra de tiempo y dedicación y puede ser mucho más emotivo).

Te sorprenderá, pero seguro que muchos familiares piensan igual -aunque no se atreven a decirlo- y se sentirán aliviados con tu propuesta. En todo caso, valora tu situación económica, márcate un presupuesto sensato y cíñete a él. Nadie más que tú te obliga a gastar más de lo que puedes.

Igualmente, no es necesario cenar angulas, en internet puedes encontrar menús de Navidad deliciosos a precio razonable. De la misma forma, no te sientas obligado a asistir a todos los eventos: prioriza. Piensa en cuáles son importantes PARA TI.

3. Eventos sociales con personas a las que no me apetece ver.

Suele pasar que prestamos toda nuestra atención a aquellas personas que nos generan emociones menos agradables.

Pero dentro de los grupos con los que nos vamos a encontrar en las fiestas seguro que hay gente a la que sí te apetece ver (si no, ¿para qué vas?); concédeles al menosla misma importancia que a los otros, busca estratégicamente su compañía y céntrate en ellos.

Por otro lado, muchas veces es nuestra tendencia a etiquetar la que nos aleja de la diversión y abre la puerta al tedio. Te propongo un experimento: dale a la gente la oportunidad de que te sorprenda.

Si te toca sentarte al lado del pesado, observa con atención a ver si es posible que en algún momento diga algo realmente interesante.

Si es el típico graciosillo, quizás sea capaz de entablar una conversación más seria si se le da la oportunidad…  Desafía tus (pre) juicios: hazlo como un juego, ¡quizás te sorprendas!

4. La silla vacía

Estas épocas suelen ser especialmente difíciles cuando ha fallecido recientemente un familiar y su ausencia sobresale por encima de la presencia de los que sí están.

Es normal echar de menos y que duela. Huir del dolor no es posible y pretenderlo aumenta el sufrimiento.

Igualmente, tampoco podemos evitarle el dolor a los demás no expresando el nuestro; de hecho, establecer una especie de pacto de silencio tácito puede aumentar la tensión y la ansiedad y aumentar más la tristeza. Todo el mundo necesita transitar por su dolor y expresarlo: hacer el duelo.

Planificar de antemano con la familia y amigos la mejor manera de recordar y honrar al ser querido que falta puede ayudar: compartir recuerdos y la pena de la ausencia es mejor que evitar artificialmente el tema. Si es necesario, recurre a un profesional que te ayude a sobrellevar mejor esta situación, para eso están.

5. Compatibilizar trabajo, vacaciones infantiles y preparación de fiestas.

Organizar menús, asistir a la función de navidad de los niños, hacer malabarismos para comprar sin ellos cuando están de vacaciones,  organizar viajes, preparar comidas para tropecientos mientras continúas con el horario laboral puede llegar a convertirse en una gymkana infernal.

Aquí el secreto está en la organización.

Ponte metas realistas y sé funcional; no te tortures innecesariamente proponiéndote ser la anfitriona perfecta -esas no trabajaban fuera de casa y tenían quien se lo hacía todo ;), además no es necesario-: simplifica, pide colaboración, compra online y que te entreguen a domicilio, recurre a comida preparada (hay virguerías hoy en día). Hazte la vida fácil.

Durante la época navideña, dedícate tiempo a ti y a lo que te gusta hacer. Da paseos, descansa y dedica unos minutos cada días a meditar para conectar con tu serenidad y tu equilibrio; te ayudará mucho a gestionar las situaciones complicadas.

Un abrazo,

Olaya

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Источник: https://menteencalma.com/como-reducir-la-ansiedad-en-navidad/

Consejos de los psicólogos para afrontar y disfrutar de la Navidad de la COVID-19 pese a la incertidumbre y las restricciones

Evitar la ansiedad en Navidad

Las restricciones previstas para esta Navidad del coronavirus ya están empezando a generar incertidumbre y cierta ansiedad tanto en los niños como en los mayores.

Si se mantienen medidas como los cierres perimetrales de territorios o la limitación de miembros en las reuniones privadas, muchas familias tendrán que pasar inevitablemente estas fechas por separado.

Diferentes profesionales de la psicología nos aportan útiles consejos con los que evitar caer en el desánimo y disfrutar, pese a que la situación no sea la deseada, de unas semanas tan esperadas junto a nuestros seres queridos.

1. Aceptar la situación y adaptarnos a ella

Es importante, según nos explica la psicóloga sanitaria de Cepsim, Lidia García Asensi, hacerse a la idea y aceptar que este año la época navideña será muy diferente a lo que conocemos. Esto nos ayudará a amoldarnos a la realidad de lo que está ocurriendo y, por tanto, a buscar otras opciones para aprovecharla del modo más satisfactorio.

Como seres humanos, añade Amaia Igual Fuentes del Centro Tadi, tenemos una gran capacidad de adaptación y desde luego, la gente buscará la forma de disfrutar de estas fechas de una forma completamente diferente. Para conseguirlo resulta imprescindible evitar los pensamientos tremendistas y tener presente que la actual situación, por desagradable que nos parezca, también pasará.

2. Anticiparnos a los acontecimientos

La psicóloga y pedagoga del Centro Bilbao, Beatriz Alonso, considera de gran ayuda que seamos capaces de anticiparnos mentalmente a las circunstancias que dominarán la Navidad del coronavirus, lo cual no debe impedirnos centrarnos en el día a día ni en las pequeñas cosas que sí podemos seguir haciendo. Ya tendremos oportunidades para llevar a cabo celebraciones, pero actualmente lo más importante es cuidar de nosotros y, sobre todo, de los más vulnerables.

Esta Navidad del coronavirus lo importante es cuidar de nosotros y de los que nos rodean | Fuente: Pikist

3. Aportar seguridad a los niños y comunicarnos con ellos

En relación a los niños, prosigue, si sus adultos de referencia están bien y no muestran excesiva preocupación ni sentimientos descontrolados, ellos lo estarán también.

Lo más importante es que se sientan seguros y eso es algo que depende los que compartimos el día a día con ellos.

Algo muy útil al respecto, tal y como indica la psicóloga Carolina Barrios, es comenzar a hablar ya con nuestros hijos sobre el tema.

Por otra parte, propone animarles a hacer tarjetas y regalos para aquellos con los que no podremos juntarnos durante tales fechas, algunos por las correspondientes restricciones y otros porque ya no están entre nosotros. Mientras decoramos la casa, se puede conversar sobre la necesidad de ser creativos y animarlos a que se imaginen cómo pueden ser estas fiestas tan diferentes.

4. Conocernos mejor y aprender de la experiencia

Sobrellevar esta Navidad del coronavirus puede ser más sencillo si nos centramos en dos ejercicios personales tan valiosos como la introspección y el aprendizaje. Para abordar ambos aspectos y gestionar satisfactoriamente la incertidumbre, Beatriz Alonso sugiere que nos formulemos tres cuestiones:

  1. Los días que hemos conseguido controlar la ansiedad, ¿qué cosas nos han ayudado a lograrlo?
  2. ¿Qué cualidades propias están contribuyendo a que aceptemos la situación?
  3. Dentro de un tiempo, cuando todo forme parte del pasado, será útil analizar qué aprendizaje hemos obtenido de la experiencia.

5. Ahondar en el verdadero significado de la Navidad y reforzarlo

Aunque podamos ir olvidándonos de grandes banquetes, de cotillones y de cualquier iniciativa que conlleve aglomeraciones como las cabalgatas, los espectáculos o los mercados navideños, al menos del modo en que los conocíamos hasta ahora, nadie dice que tengamos que renunciar a este periodo del año tan especial. Algo que nos recuerda el Dr. Javier Quintero, director médico de Psikids, quien nos anima a prepararnos para celebraciones más íntimas sin renunciar a su esencia.

Aunque esta Navidad del coronavirus sea más íntima, debemos mantener su esencia | Fuente: Pxhere

Si el confinamiento de marzo nos sirvió para pasar más tiempo con los hijos, reflexiona, estas fiestas pueden ser una nueva oportunidad para reforzar tales lazos familiares, redescubrir el significado de estos días y compartir los anhelos de paz, esperanza y cuidado del prójimo. Y bajo el escenario actual las mejores maneras de velar por los demás pasan por quedarse en casa y evitar viajes y reuniones innecesarias.

6. No perder nunca la ilusión ni el espíritu navideño

Lo que ocurrirá exactamente a finales de año no está en nuestras manos, pero sí la actitud con la que nos enfrentemos a lo que pueda pasar. Son fechas mágicas para los niños, sostiene la Coordinadora de las Ludotecas Municipales de Torrejón de Ardoz, Lorena García Vega, y los niños hacen que también lo sean para los adultos.

Quizá las calles carezcan del alegre y bullicioso ambiente tan característico de esta época, pero el espíritu navideño puede y debe inundar el hogar, siendo el mejor momento para poner en marcha múltiples iniciativas como decorar juntos las distintas estancias, elaborar recetas especiales o cantar villancicos. En definitiva, concluye, hacer que esta Navidad del coronavirus sea más Navidad.

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Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/navidad-coronavirus-ansiedad-restricciones-psicologos/

Ansiedad en Navidad: siete estrategias para controlarla

Evitar la ansiedad en Navidad

Con la llegada de la Navidad todo parecen celebraciones, afecto y alegría. Sin embargo, en estos días puede aparecer una compañera inesperada: la ansiedad. Y no es de extrañar.

Para muchos de nosotros el hecho de tener que organizarnos para varias cenas – familiares, amigos, compañeros de trabajo -, planear y comprar los regalos perfectos, organizar el tiempo para viajar y dividirnos para ver a todos nuestros seres queridos puede suponer demasiado estrés.

De hecho, algunas encuestas han encontrado que hasta 6 de 10 personas adultas pueden sufrir ansiedad durante estas fechas. Por ello, es importante que sepamos qué podemos hacer para controlar nuestros niveles de ansiedad y cómo podemos sobrellevar estas fiestas sin sacrificar nuestra saludad mental. Para ello tenemos siete estrategias que nos ayudarán.

Tanto la compra de regalos como las de comida para las fiestas pueden ser fuente de estrés para algunas personas. No solo por pensar en lo que comprar, sino por el desembolso económico y por la cantidad de aglomeraciones que nos encontramos según va avanzando el mes de diciembre.

Por ello, es buena idea adelantar las compras lo máximo que podamos. Existen algunos alimentos que podemos ir comprando con anterioridad y congelarlos hasta que queramos cocinarlos. Esto, además de ayudarnos a comprar poco a poco, y no hacer un gran desembolso de golpe, también nos evitará los amontonamiento y agobios de última hora.

Reservar un tiempo para ti mismo

En algunos casos vivimos en ciudades diferentes a las de nuestros familiares, por lo que en las fiestas podemos viajar a diferentes ciudades o venir ellos a nuestras casas. En cualquier caso, pasemos las fiestas en casas de otras personas o ellos en la nuestra, la verdad es que tenemos menos tiempo para nosotros.

La obligación de pasar todo el tiempo con nuestros familiares, pendientes de ellos, puede hacernos sentir cierto agobio en algunos momentos.

Por ello, es buena idea que reservemos unos minutos al día para nosotros mismos, para estar solos y relajarnos.

Ese tiempo a solas lo podemos utilizar para realizar actividades que nos gusten y relajen como escuchar música, leer o realizar ejercicios de relajación.

Planificar

Una estrategia que puede ayudarnos a mantenernos algo más relajados y sufrir menos estrés es la de planificar. Para ello es buena idea que, para empezar, planifiquemos cuánto presupuesto tenemos para gastarnos tanto en comida como en regalos.

De esta manera tendremos una guía y no nos preocupara tanto pasarnos.

Por otro lado, planificar a cuántas personas vamos a hacer regalos, qué les vamos a regalar y cuándo y dónde lo vamos a comprar nos ayudará a tenerlo controlado y no agobiarnos con hacerlo en el último momento y con prisas.

Evitar el alcohol y los excesos

El consumo de alcohol y la ansiedad no se llevan demasiado bien. Cuanto más alcohol consumamos más ansiosos nos sentiremos. Pero no solo eso, sino que puede llevarnos a tener comportamiento poco adecuados que, a la larga, nos avergüencen o hagan sentir mal.

Excedernos con la comida durante estas fechas también puede crearnos cierto estrés -especialmente en aquellos que están intentando cuidar su alimentación – y llevarnos a sentir culpabilidad. Es buena idea intentar moderar nuestra ingesta, pero si no lo hacemos debemos recordar que es algo puntual provocado por las fiestas y perdonarnos.

Prioriza lo que te apetece

En estas fiestas podemos sentir la obligación de hacer una serie de cosas -visitar a todo el mundo porque hace mucho que no los vemos, comer con la familia en vez de con los amigos, etc. -. Lo mejor que podemos hacer en estos casos es poner nuestras prioridades en orden e intentar guiarnos por ellas.

Si nos apetece más ir a tomar un café con nuestros amigos en vez de pasar una tarde con toda la familia, quizás es buena idea que lo hagamos y propongamos otro plan que nos guste más para estar con la familia en otro momento o viceversa. Sea cómo sea, reconozcamos y prioricemos lo que sí nos apetece.

Mantener la rutina

Sabemos que estas fechas son diferentes a casi cualquier otro momento del año.

Sin embargo, mantener cierta sensación de rutina y control puede ayudarnos a sentirnos más relajados y rebajar los niveles de ansiedad.

Por ello, si habitualmente salimos a correr, vamos al gimnasio, dormimos una serie de horas o seguimos un patrón de alimentación, es recomendable que sigamos haciéndolo durante estas fechas.

Tener un plan

Cuando sufrimos de ansiedad o de estrés muy habitualmente, solemos saber qué es lo que nos funciona para relajarnos.

Por ello, es recomendable que en estas fechas tengamos claro lo que podemos hacer si nos sentimos demasiado ansiosos.

En mi caso, por ejemplo, se que la técnica de respiración diafragmática me funciona y en momentos de estrés busco un rato para hacerla por las noches.

A otras personas les funcionan las técnicas de relajación como la de Jacbson o, simplemente, escribir sobre las emociones que están teniendo. Sea cómo sea, debemos saber qué nos funciona – un profesional de la salud mental puede ayudarnos en esto – y dedicar tiempo a realizarlo.

Este artículo fue originalmente publicado por Iria Reguera en diciembre de 2018 y ha sido revisado para su republicación.

Imágenes | Unsplash

Источник: https://www.vitonica.com/prevencion/ansiedad-navidad-siete-estrategias-para-controlarla-1

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