Evitar la ansiedad en Navidad

¿Te estresa la Navidad?

Evitar la ansiedad en Navidad

El llamado ‘estrés navideño’ o ‘estrés de la Navidad’ afecta a más personas de las que nos creemos.

Lejos del idilio, de la magia y de la emotividad que para muchos representa la Navidad, para otros -y no son pocos- se convierte en un auténtica pesadilla donde el estrés  se revela como  gran protagonista en estos días.

El dinero, los reencuentros familiares, los regalos, las comidas y cenas o  los compromisos  sociales hacen que para muchos las fiestas navideñas sean una fuente de conflicto y de problemas.

En estas fiestas, “la presión social que se nos impone en muchas ocasiones termina por agotar nuestros recursos personales y es ahí donde aparece la sensación de estrés”, explica a El Independiente el psicólogo Alfonso Méndez de la clínica psicológica de Madrid, Instituto Centta. Las navidades son fechas donde nos reunimos con los seres queridos y con amigos y eso, añade el profesional, a veces, nos supone conflictos personales.

Hace apenas dos años, Nascia, especialistas en el tratamiento del estrés y la ansiedad, presentaba su última encuesta sobre el estrés navideño (VI Informe sobre el Estrés en Navidad).

Según sus datos,“sólo 4 de cada 10 personas no sufrirán episodios de estrés y ansiedad en estas fechas”.

Además, el estudio mostraba que  los problemas que más preocupaban eran el exceso de gastos (60%), las compras navideñas (54%), la acumulación de compromisos sociales (48%) y el cansancio y los mensajes navideños (30%).

Estrés y salud

El estrés, explica Méndez, no deja de ser una sensación percibida de que nuestros recursos personales no son suficientes para atender las demandas externas que percibimos como tareas impuestas: “Cuando nos vemos superados por cuestiones de tiempo o dinero, siempre vamos a percibir esas situaciones como estresantes para nosotros, provocando una serie de síntomas que piden afectar a nuestros pensamientos, comportamiento y emociones”.

Según explica por su parte Guiomar Travesedo, psicóloga del Hospital Vithas Xanit Internacional (Benalmádena, Málaga), los síntomas más comunes y conocidos del estrés son: dificultad para conciliar el sueño, nerviosismo, irritabilidad, falta de concentración, etc.

Sin embargo, en este tipo de ‘estrés navideño’ se incluiría el síntoma de la tristeza.

“Es importante tenerlo en cuenta ya que se puede confundir con la depresión cuando realmente se trata de un síntoma más del llamado ‘estrés navideño’ y pasado este periodo se volverá al estado emocional habitual, algo que es un alivio saber para quienes lo padecen”, afirma esta profesional.

Es importante tratar el estrés ya que puede repercutir en aspectos importantes de nuestra salud como la tensión arterial, el sueño o el peso. Según explica Méndez, el estrés, además de hacernos utilizar la comida como ansiolítico, eleva de forma crónica los niveles de cortisol, que es una hormona que está directamente relacionada con la ganancia de peso.

En su página oficial, la Federación Española del Corazón (FEC) apunta que el estrés es uno factores de riesgo cardiovascular por lo que es fundamental, en estas fiestas, seguir con la medicación pautada, con los hábitos saludables y evitar los excesos.

Recomendaciones para las reuniones familiares

Uno de los momentos claves de la navidad son las reuniones familiares. Lo que podría ser un momento emotivo y divertido, se puede convertir en una fuente importante de conflicto y de estrés. ¿Qué podemos hacer, por nuestra parte, para tener una comida tranquila? Ambos expertos en psicología nos dan 5 consejos que pueden ser claves para afrontar con buen trato la comida familiar.

  • Intenta no juzgar las opiniones ni los comportamientos de los demás.
  • Intenta dirigirte a los demás con un tono amigable.
  • Intenta siempre ponerte en el lugar de los demás y trata de averiguar qué motivos pueden llegar a tener para que hayan expresado tal cosa. Permite también que  los demás expongan sus puntos de vista.
  • Sentarse al lado de los familiares más cercanos y con los que hay un trato agradable.
  • Evita tocar los temas que pueden generar conflictos como temas políticos, religiosos o algún otro delicado sobre algún familiar en concreto.
  • Utilizar técnicas de habilidades sociales durante las reuniones. Por ejemplo, según explica Travesedo, para evitar una discusión simplemente con ignorar un comentario con el que no estés de acuerdo es suficiente o, si
  • por el contrario consideras que sería beneficioso para alguien exponer tu comentario, podrías comenzar diciendo: “Entiendo tu postura o es interesante lo que piensas, pero yo en estos momentos opino que…”.
  • Si todo ha salido bien, prémiate con algo. Si consigues pasar la cena con una sonrisa y evitando conflictos no sólo disfrutarás de ella, sino que te harás un regalo a ti mismo/a por tu meta conseguida.

10 consejos para afrontar el estrés navideño

Para no alejarnos demasiado de nuestras rutinas, es importante seguir practicando ejercicio físico (“no hay nada mejor que el ejercicio para el estrés emocional”, afirma Méndez), comer sano los días que no son festivos y descansar lo suficiente.

  Es importante recordar, añade Travesedo, que “tener cero o ningún estrés” es prácticamente imposible y ni siquiera sería psicológicamente saludable no tener ningún estrés ante un evento.

Dicho esto, ambos psicólogos nos ofrecen 10 consejos que pueden ser de gran utilidad en estos días de fiesta.

  1. Si cocinas, tener todos los menús organizados y la ropa que te vayas a poner en cada ocasión seleccionada con antelación.
  2. Ten momentos de soledad física al día. Por ejemplo irse una hora a un parque, una playa o un jardín sin apenas gente. Encuentra esa tranquilidad necesaria.
  3. Regalos y compras, mejor antes de que comiencen las vacaciones de navidad, salvo que seas “comprador/a compulsivo/a”, en cuyo caso es más recomendable dejar las compras para el final.
  4. Intenta mantener la rutina habitual los días no festivos.
  5. Intenta mantener una actividad física diaria adecuada. Ayuda a gestionar mejor el estrés, a pensar mejor y nos permite aumentar el gasto para quemar esos excesos en forma de comida extra.
  6. Acepta que no somos infalibles y tenemos limitaciones. Somos humanos y no podemos llegar a todo.
  7. Aprende a priorizar las tareas. Si hay algo que no podemos hacer, no lamentarnos por ello.
  8. Intenta tomar decisiones consensuadas y ser consecuente con sus resultados.
  9. Practica la relajación.
  10. Si hay niños en la familia, dedícales tiempo, sobre todo para jugar y hacer cosas juntos, en familia.

Источник: https://www.elindependiente.com/vida-sana/2018/12/15/estres-navidad-consejos/

Trucos para eliminar la ansiedad que produce la Navidad

Evitar la ansiedad en Navidad

La Navidad es el momento del año que más se asocia con emociones y sentimientos positivos, como la alegría, y la ilusión, pero a un gran porcentaje de la población, cuando llega esta época les invade la ansiedad, el estrés, y hasta incluso llegan a deprimirse y desean que pase el tiempo lo más rápido posible. Según explica la doctora Marisa Navarro, autora del libro «La medicina emocional», los factores que más estrés producen en Navidad son las aglomeraciones y colas en los comercios, los preparativos de cenas y viajes, los excesos con los alimentos, así como el incremento de los gastos, a lo que se suma, en muchos hogares, un sentimiento de tristeza por la ausencia de seres queridos e incluso, cierto malestar por la presencia de algunos miembros de la familia en las típicas reuniones de estas fechas.

«Pero como en casi todo, la clave está en el punto de vista que le queramos dar a determinadas circunstancias», admite Marisa Navarro. La Navidad es un momento que impulsa el cambio, por esa «convicción» adquirida de intentar ser mejores personas durante esa época.

También porque coincide con el inicio del año, que siempre es una excusa para pensar en propósitos, y en cambios a mejor.

Por ello, una óptima manera de aprovechar todo esto y desterrar los pensamientos negativos que puede producir la Navidad, es programarse en positivo y tener el autoconvencimiento de que, sean cuales sean las circunstancias, voy a mentalizarme en intentar disfrutar y ser feliz.

Compras, aglomeraciones

Y así, si te estresan, por ejemplo, las aglomeraciones de gente y las colas en los comercios, la doctora recomienda hacer una lista de lo que quieres y tratar de adelantar tus compras, buscando por Internet, para comparar precios, o mirar disponibilidades. Evita si puedes acudir a grandes centros comerciales en los momentos de más asistencia de público y cuanta más planificación tengas mejor, y por si acaso, sal a la calle, con paciencia y mentalizado.

La planificación también es la solución para evitar el estrés de los preparativos de cenas y viajes. Adelanta todo lo que puedas. En la carretera, no tengas prisa por llegar a tu destino y ten en cuenta tus emociones y estado a la hora de ponerte al volante de tu coche.

En cuanto a las cenas o comidas familiares, si eres el encargado de prepararlas, opta por los platos o recetas que mejor sepas hacer o que domines y deja los «experimentos» para otro momento.

«Pero si salen mal o no tan perfecto como esperabas, no te lleves un disgusto, pues lo importante de estas reuniones es disfrutar de la compañía y el ambiente», explica la doctora.

Ausencias de familiares

En cuanto al malestar que te puede producir la presencia de algunos familiares, ten presente que si no tienes más remedio que compartir unos días con personas que no quieres, trata de quitarle importancia e intentar evitar el conflicto, hasta que puedas buscar un tiempo reservado para ti. Si lo que te entristece es la ausencia de algún ser querido, intenta recordar los buenos momentos que compartió contigo, con un sentimiento de gratitud por el tiempo que estuvisteis juntos y por su presencia tan importante en tu vida. Evocando su imagen, gestos, palabras y sonrisas, y recordando tantos y tan especiales días que para siempre quedarán guardados en tu alma. Sabiendo que esa persona te diría que tengas bonitos recuerdos, que encuentres quietud y sosiego, que esboces una sonrisa y que seas muy feliz.

Y si te has pasado un poco con la comida, pues no te agobies porque es normal, afirma Marisa Navarro, y piensa que no vas a llevar ese ritmo de alimentación, todo el año y que también es bueno para nuestra salud mental, romper, de vez en cuando, las rutinas y disfrutar de caprichos.

Y sobre el presupuesto, haz una planificación, y se consciente de lo que puedes gastarte, y ten previsto que habrá gastos extraordinarios y sobre todo no tengas expectativas demasiado altas, de compras o viajes, si no te lo puedes permitir.

Lo importante es disfrutar, se tenga lo que se tenga.

Fuera personas tóxicas

Por último, ten en cuenta que estar de vacaciones, supone intentar ser más flexible en todos los sentidos.

Así que no te compliques la vida con querer que esté todo perfecto, que todo el mundo esté feliz y que todos lo pasen bien, pues cada uno es responsable de programarse en positivo para intentar disfrutar lo máximo posible.

Respecto a esto, aléjate de aquellas personas tóxicas, que parece que siempre acechan y tratan de convencerte de su visión pesimista de esta época del año. Si te las encuentras, respóndeles con una sonrisa y no les hagas ni caso. Y lo más importante, no trates de discutir con ellas, ni de convencerles de lo contrario.

También recuerda que la mente es nuestro tesoro más valioso y si aprendemos a manejarla, fomentando los pensamientos positivos y primando el optimismo frente a la victimización y el pesimismo, será una gran ventaja en tu vida, en tu estado mental y de salud en general, en esta y en todas las épocas del año.

Ver los comentarios

  • Psicología
  • Navidad
  • Dietas
  • Estrés
  • Familia
  • Alimentación

Источник: https://www.abc.es/familia/vida-sana/abci-trucos-para-eliminar-ansiedad-produce-navidad-201612071402_noticia.html

Consejos de los psicólogos para afrontar y disfrutar de la Navidad de la COVID-19 pese a la incertidumbre y las restricciones

Evitar la ansiedad en Navidad

Las restricciones previstas para esta Navidad del coronavirus ya están empezando a generar incertidumbre y cierta ansiedad tanto en los niños como en los mayores.

Si se mantienen medidas como los cierres perimetrales de territorios o la limitación de miembros en las reuniones privadas, muchas familias tendrán que pasar inevitablemente estas fechas por separado.

Diferentes profesionales de la psicología nos aportan útiles consejos con los que evitar caer en el desánimo y disfrutar, pese a que la situación no sea la deseada, de unas semanas tan esperadas junto a nuestros seres queridos.

1. Aceptar la situación y adaptarnos a ella

Es importante, según nos explica la psicóloga sanitaria de Cepsim, Lidia García Asensi, hacerse a la idea y aceptar que este año la época navideña será muy diferente a lo que conocemos. Esto nos ayudará a amoldarnos a la realidad de lo que está ocurriendo y, por tanto, a buscar otras opciones para aprovecharla del modo más satisfactorio.

Como seres humanos, añade Amaia Igual Fuentes del Centro Tadi, tenemos una gran capacidad de adaptación y desde luego, la gente buscará la forma de disfrutar de estas fechas de una forma completamente diferente. Para conseguirlo resulta imprescindible evitar los pensamientos tremendistas y tener presente que la actual situación, por desagradable que nos parezca, también pasará.

2. Anticiparnos a los acontecimientos

La psicóloga y pedagoga del Centro Bilbao, Beatriz Alonso, considera de gran ayuda que seamos capaces de anticiparnos mentalmente a las circunstancias que dominarán la Navidad del coronavirus, lo cual no debe impedirnos centrarnos en el día a día ni en las pequeñas cosas que sí podemos seguir haciendo. Ya tendremos oportunidades para llevar a cabo celebraciones, pero actualmente lo más importante es cuidar de nosotros y, sobre todo, de los más vulnerables.

Esta Navidad del coronavirus lo importante es cuidar de nosotros y de los que nos rodean | Fuente: Pikist

3. Aportar seguridad a los niños y comunicarnos con ellos

En relación a los niños, prosigue, si sus adultos de referencia están bien y no muestran excesiva preocupación ni sentimientos descontrolados, ellos lo estarán también.

Lo más importante es que se sientan seguros y eso es algo que depende los que compartimos el día a día con ellos.

Algo muy útil al respecto, tal y como indica la psicóloga Carolina Barrios, es comenzar a hablar ya con nuestros hijos sobre el tema.

Por otra parte, propone animarles a hacer tarjetas y regalos para aquellos con los que no podremos juntarnos durante tales fechas, algunos por las correspondientes restricciones y otros porque ya no están entre nosotros. Mientras decoramos la casa, se puede conversar sobre la necesidad de ser creativos y animarlos a que se imaginen cómo pueden ser estas fiestas tan diferentes.

4. Conocernos mejor y aprender de la experiencia

Sobrellevar esta Navidad del coronavirus puede ser más sencillo si nos centramos en dos ejercicios personales tan valiosos como la introspección y el aprendizaje. Para abordar ambos aspectos y gestionar satisfactoriamente la incertidumbre, Beatriz Alonso sugiere que nos formulemos tres cuestiones:

  1. Los días que hemos conseguido controlar la ansiedad, ¿qué cosas nos han ayudado a lograrlo?
  2. ¿Qué cualidades propias están contribuyendo a que aceptemos la situación?
  3. Dentro de un tiempo, cuando todo forme parte del pasado, será útil analizar qué aprendizaje hemos obtenido de la experiencia.

5. Ahondar en el verdadero significado de la Navidad y reforzarlo

Aunque podamos ir olvidándonos de grandes banquetes, de cotillones y de cualquier iniciativa que conlleve aglomeraciones como las cabalgatas, los espectáculos o los mercados navideños, al menos del modo en que los conocíamos hasta ahora, nadie dice que tengamos que renunciar a este periodo del año tan especial. Algo que nos recuerda el Dr. Javier Quintero, director médico de Psikids, quien nos anima a prepararnos para celebraciones más íntimas sin renunciar a su esencia.

Aunque esta Navidad del coronavirus sea más íntima, debemos mantener su esencia | Fuente: Pxhere

Si el confinamiento de marzo nos sirvió para pasar más tiempo con los hijos, reflexiona, estas fiestas pueden ser una nueva oportunidad para reforzar tales lazos familiares, redescubrir el significado de estos días y compartir los anhelos de paz, esperanza y cuidado del prójimo. Y bajo el escenario actual las mejores maneras de velar por los demás pasan por quedarse en casa y evitar viajes y reuniones innecesarias.

6. No perder nunca la ilusión ni el espíritu navideño

Lo que ocurrirá exactamente a finales de año no está en nuestras manos, pero sí la actitud con la que nos enfrentemos a lo que pueda pasar. Son fechas mágicas para los niños, sostiene la Coordinadora de las Ludotecas Municipales de Torrejón de Ardoz, Lorena García Vega, y los niños hacen que también lo sean para los adultos.

Quizá las calles carezcan del alegre y bullicioso ambiente tan característico de esta época, pero el espíritu navideño puede y debe inundar el hogar, siendo el mejor momento para poner en marcha múltiples iniciativas como decorar juntos las distintas estancias, elaborar recetas especiales o cantar villancicos. En definitiva, concluye, hacer que esta Navidad del coronavirus sea más Navidad.

ConsejosPsicologíaCoronavirus Educativo Navidad Planes navideños Psicología positiva Todas las edades

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/navidad-coronavirus-ansiedad-restricciones-psicologos/

Cómo evitar el estrés en Navidad

Evitar la ansiedad en Navidad

Para los niños, la Navidad es sinónimo de vacaciones, fiestas en familia y regalos, y realmente los pequeños son quienes hacen de estas fechas algo especial. Sin embargo, para la mayoría de los adultos, la Navidad supone un periodo de estrés a costa de los gastos, de los malabares para la conciliación familiar y demás.

La temporada navideña está cargada de compromisos sociales entre otras cuestiones, que son clave para que los niveles de estrés en las personas adultas, aumenten peligrosamente. Por ello, es importante tomarse un tiempo para la planificación.

De esta forma, podrás manejar de un modo más efectivo todas estas situaciones eventuales y disfrutar de la Navidad, de una forma saludable y sin estrés.

Cuáles son las causas del estrés en Navidad

Existen muchos factores por los cuales aumentan los episodios de estrés. El motivo principal, es el problema para la conciliación familiar durante las vacaciones de Navidad. Pero además, esta temporada está cargada de situaciones que pueden elevar los niveles de estrés fácilmente:

La temporada navideña está cargada de compromisos sociales

  • El gasto extra: Durante las navidades, el gasto medio de las familias supera con creces el presupuesto diario. La falta de planificación, es la causante de que en muchos casos se gaste de más en regalos y en productos que realmente no son necesarios
  • .

  • Los eventos sociales: Las cenas familiares en Navidad, aumentan el riesgo de padecer de estrés y ansiedad. Ya sea porque recibas invitados en casa y tengas que encargarte de la preparación de la cena, o porque tengas que ponerte de acuerdo con el resto de la familia para pasar las fiestas juntos. Además de las posibles tensiones que naturalmente, existen en muchas familias.
  • Las compras: Además del gasto extra, la búsqueda de los regalos de Navidad supone una inversión de tiempo que en muchos casos, produce un estado de estrés importante. Los centros comerciales y comercios están repletos de gente durante esta época, algo que complica mucho la búsqueda del regalo ideal y que en muchas situaciones, te lleva a comprar cosas que no quieres solo por terminar con ello y volver a casa.

Síntomas que produce el estrés en Navidad

Los estados de estrés pueden afectar de muchas maneras a la salud en general, algunos de los síntomas más comunes son:

  • Problemas para dormir
  • Dolor de cabeza frecuente
  • Trastornos estomacales
  • Dolor muscular y fatiga
  • Irritabilidad, impaciencia y falta de objetividad
  • Pensamientos negativos que llevan al aislamiento
  • Ansiedad

El estrés y todos los síntomas asociados a este estado, suponen un factor de riesgo muy alto de sufrir accidentes cardiovasculares. Evitar este estado, es fundamental para no poner en riesgo tu salud.

Cómo evitar el estrés durante la temporada de Navidad

Una de los factores que causan mayor estado de ansiedad, es la falta de organización. Dejar para última hora las compras o la elección del regalo deseado, causan el nerviosismo previo al estado de estrés. A continuación, te ofrecemos algunos consejos para que disfrutes de unas felices navidades:

Planifica y organiza las compras navideñas desde YA

Prepara diferentes listas, en las que puedas anotar las cosas que tienes que hacer. Por una parte, crea una lista con los nombres de las personas a quienes vas a hacer regalos por Navidad. Ve anotando al lado las ideas que vayan surgiendo, inspiración o los posibles detalles perfectos para cada persona.

Demasiados eventos pueden causar un efecto negativo en tu economía

Esta lista debe estar preparada lo antes posible, así tendrás tiempo de salir a comprar los regalos con tiempo y no sufrirás el estrés de las compras de última hora.

Si organizas alguna de las cenas o comidas señaladas en casa esta Navidad, planifica el menú con antelación.

Busca inspiración para preparar platos especiales pero saludables, la Navidad no tiene por qué ser sinónimo de exceso.

Una vez listo el menú, compra todos aquellos productos que se puedan conservar en el congelador o que no necesites frescos. Además de evitar las largas colas, evitarás el aumento de precio de última hora.

Prioriza y aprende a decir que NO

Además de las cenas y comidas en los días señalados, es posible que recibas muchas invitaciones para acudir a otros eventos sociales. Este es otro motivo de estrés importante, para evitarlo, debes priorizar y aprender a declinar algunas invitaciones.

Demasiados eventos pueden causar un efecto negativo en tu economía, en tu estado de ansiedad y por lo tanto, en tu salud.

Reduce las expectativas

Las altas expectativas llevan en muchos casos a la decepción, si no puedes llegar a todo o no puedes cumplir con todos los compromisos. Por ello, es recomendable que te enfrentes a estas fechas de una forma positiva y abierta a los posibles cambios.

No abandones los hábitos saludables

Durante estas fechas, las reuniones y eventos sociales giran en torno a una mesa. Por lo que es muy común comer de más, tomar dulces y productos que no se toman habitualmente y todo ello regado con bebidas alcohólicas. Es fundamental que mantengas el control, para no sufrir después las consecuencias.

Además, no debes olvidar realizar ejercicio físico para reducir el impacto de los posibles excesos.

Aunque cuentes con menos tiempo durante estas fechas, procura salir a caminar al menos 1 hora cada día o siempre que sea posible.

También puedes realizar ejercicio en casa, con unas sencillas tablas de ejercicios adecuadas para cada caso, puedes dedicar cada día unos minutos a cuidar de tu salud.

Crea un presupuesto ajustado a tus posibilidades

Estas fechas están llenas de altas expectativas en cuanto a eventos, regalos, compras, celebraciones etc. Todo ello supone un gasto económico importante, algo que en muchos casos cuesta superar. Para evitarlo, prepara un presupuesto y divídelo de un modo justo.

De esta forma evitarás hacer gastos extra y gastar más dinero del que puedas asumir. La Navidad no debe ser sinónimo de exceso, de consumismo y descontrol, estas son fechas para compartir en familia independientemente de lo que se sirva en la mesa.

Si a pesar de todos estos consejos no consigues reducir el estrés, procura minimizar los efectos realizando ejercicios de respiración o practicando la meditación. De esta forma, podrás mejorar tu estado de ansiedad sin poner en grave riesgo tu salud. Guarda tiempo para ti, para salir a pasear sin más y disfrutar de la belleza de la Navidad en las calles de tu ciudad.

Источник: https://www.bekiasalud.com/articulos/evitar-estres-navidad/

Cómo reducir la ansiedad en Navidad –

Evitar la ansiedad en Navidad

Mindfulness nos enseña que la irritabilidad, la angustia o la sensación de vacío dependen realmente de cómo nos tomamos las cosas, de cómo nos posicionamos ante una situación concreta y no tanto de la circunstancia en sí misma.

Por ejemplo, nuestra idea prefabricada de “cómo debería ser la Navidad” tiene incidencia directa sobre cómo nos sentimos con respecto a nuestra Navidad concreta. Si tenemos ciertas creencias sobre cómo nos deberíamos sentir, qué aspecto debería tener todo, cómo se deberían comportar los demás o qué imagen debería dar, nos costará mucho más relajarnos y disfrutar.

Nada tiene que ser de ninguna forma especial, permítete sentirte como te sientes y permíteselo también a los demás. Obsesionarnos con lo que «no es correcto» de acuerdo con nuestras creencias de catálogo, secuestra nuestra atención y nos lleva a perdernos lo bueno que sí nos ofrecen ciertas situaciones.

Son muchos los factores estresores en estas fechas; ser capaz de identificarlos y tomar decisiones con antelación respecto a ellos nos ayudará a tomarnos las cosas de otra manera. El secreto está en alcanzar un equilibrio saludable entre coherencia personal y generosidad.

1. Los conflictos familiares

A muchos no les gusta la Navidad porque piensan que su cena de Nochebuena debería ser como un anuncio de El Almendro y la realidad va por otro lado.

No existen las familias perfectas donde todo el mundo dice lo que piensa y nadie se enfada, donde todos beben lo justo, todos se alegran de ver a todos y siempre reina la paz y la armonía.

No, en todas las casas cuecen habas. 

Trivializa un poco: ten en cuenta que es solo un día, un evento puntual que terminará en unas horas. Presta atención a quién estás haciendo feliz con tu presencia, busca la compañía de las personas con las que mejor te sientes y siéntete agradecida por poder pasar algo de tiempo con ellas.

Por otro lado, no te sientas obligada a tomar partido en los conflictos: cuando las cosas no dependen de ti, suelta el control y acepta (Mindfulness es especialmente útil para esto).

2. Gastos excesivos

Es frecuente que en Navidad acabemos gastando cantidades ingentes de dinero en regalos, eventos y delicatessen incluso cuando no nos viene nada bien

Si tu situación económica hace que regalar a todo quisqui sea un esfuerzo excesivo, pierde todo el sentido. ¿Tú querrías que alguien lo pasara mal por sentirse obligado a hacerte un regalo? Pues no te hagas a ti lo mismo. Incluso si, pudiendo, no estás de acuerdo con esa manera de hacer, no lo hagas: sé coherente contigo.

Las costumbres están para romperlas o adaptarlas cuando las circunstancias ya no las justifican.

No pasa nada por expresar la circunstancia y proponer alternativas como un regalo por adulto y organizarse para ver quién regala a quién a modo de amigo invisible o sugerir que este año los regalos tengan más valor simbólico que económico (esto conlleva un esfuerzo extra de tiempo y dedicación y puede ser mucho más emotivo).

Te sorprenderá, pero seguro que muchos familiares piensan igual -aunque no se atreven a decirlo- y se sentirán aliviados con tu propuesta. En todo caso, valora tu situación económica, márcate un presupuesto sensato y cíñete a él. Nadie más que tú te obliga a gastar más de lo que puedes.

Igualmente, no es necesario cenar angulas, en internet puedes encontrar menús de Navidad deliciosos a precio razonable. De la misma forma, no te sientas obligado a asistir a todos los eventos: prioriza. Piensa en cuáles son importantes PARA TI.

3. Eventos sociales con personas a las que no me apetece ver.

Suele pasar que prestamos toda nuestra atención a aquellas personas que nos generan emociones menos agradables.

Pero dentro de los grupos con los que nos vamos a encontrar en las fiestas seguro que hay gente a la que sí te apetece ver (si no, ¿para qué vas?); concédeles al menosla misma importancia que a los otros, busca estratégicamente su compañía y céntrate en ellos.

Por otro lado, muchas veces es nuestra tendencia a etiquetar la que nos aleja de la diversión y abre la puerta al tedio. Te propongo un experimento: dale a la gente la oportunidad de que te sorprenda.

Si te toca sentarte al lado del pesado, observa con atención a ver si es posible que en algún momento diga algo realmente interesante.

Si es el típico graciosillo, quizás sea capaz de entablar una conversación más seria si se le da la oportunidad…  Desafía tus (pre) juicios: hazlo como un juego, ¡quizás te sorprendas!

4. La silla vacía

Estas épocas suelen ser especialmente difíciles cuando ha fallecido recientemente un familiar y su ausencia sobresale por encima de la presencia de los que sí están.

Es normal echar de menos y que duela. Huir del dolor no es posible y pretenderlo aumenta el sufrimiento.

Igualmente, tampoco podemos evitarle el dolor a los demás no expresando el nuestro; de hecho, establecer una especie de pacto de silencio tácito puede aumentar la tensión y la ansiedad y aumentar más la tristeza. Todo el mundo necesita transitar por su dolor y expresarlo: hacer el duelo.

Planificar de antemano con la familia y amigos la mejor manera de recordar y honrar al ser querido que falta puede ayudar: compartir recuerdos y la pena de la ausencia es mejor que evitar artificialmente el tema. Si es necesario, recurre a un profesional que te ayude a sobrellevar mejor esta situación, para eso están.

5. Compatibilizar trabajo, vacaciones infantiles y preparación de fiestas.

Organizar menús, asistir a la función de navidad de los niños, hacer malabarismos para comprar sin ellos cuando están de vacaciones,  organizar viajes, preparar comidas para tropecientos mientras continúas con el horario laboral puede llegar a convertirse en una gymkana infernal.

Aquí el secreto está en la organización.

Ponte metas realistas y sé funcional; no te tortures innecesariamente proponiéndote ser la anfitriona perfecta -esas no trabajaban fuera de casa y tenían quien se lo hacía todo ;), además no es necesario-: simplifica, pide colaboración, compra online y que te entreguen a domicilio, recurre a comida preparada (hay virguerías hoy en día). Hazte la vida fácil.

Durante la época navideña, dedícate tiempo a ti y a lo que te gusta hacer. Da paseos, descansa y dedica unos minutos cada días a meditar para conectar con tu serenidad y tu equilibrio; te ayudará mucho a gestionar las situaciones complicadas.

Un abrazo,

Olaya

P.D. Comienza ahora un entrenamiento en Mindfulness para aprender herramientas que te ayuden a gestionar mejor tus emociones. Infórmate aquí sobre el RETO21DÍAS Tres semanas de prácticas mindfulness distintas para reducir tu ansiedad y abrir la puerta a la calma  ¡100% online, guiado y ameno!

Источник: https://menteencalma.com/como-reducir-la-ansiedad-en-navidad/

Ansiedad en Navidad: siete estrategias para controlarla

Evitar la ansiedad en Navidad

Con la llegada de la Navidad todo parecen celebraciones, afecto y alegría. Sin embargo, en estos días puede aparecer una compañera inesperada: la ansiedad. Y no es de extrañar.

Para muchos de nosotros el hecho de tener que organizarnos para varias cenas – familiares, amigos, compañeros de trabajo -, planear y comprar los regalos perfectos, organizar el tiempo para viajar y dividirnos para ver a todos nuestros seres queridos puede suponer demasiado estrés.

De hecho, algunas encuestas han encontrado que hasta 6 de 10 personas adultas pueden sufrir ansiedad durante estas fechas. Por ello, es importante que sepamos qué podemos hacer para controlar nuestros niveles de ansiedad y cómo podemos sobrellevar estas fiestas sin sacrificar nuestra saludad mental. Para ello tenemos siete estrategias que nos ayudarán.

Tanto la compra de regalos como las de comida para las fiestas pueden ser fuente de estrés para algunas personas. No solo por pensar en lo que comprar, sino por el desembolso económico y por la cantidad de aglomeraciones que nos encontramos según va avanzando el mes de diciembre.

Por ello, es buena idea adelantar las compras lo máximo que podamos. Existen algunos alimentos que podemos ir comprando con anterioridad y congelarlos hasta que queramos cocinarlos. Esto, además de ayudarnos a comprar poco a poco, y no hacer un gran desembolso de golpe, también nos evitará los amontonamiento y agobios de última hora.

Reservar un tiempo para ti mismo

En algunos casos vivimos en ciudades diferentes a las de nuestros familiares, por lo que en las fiestas podemos viajar a diferentes ciudades o venir ellos a nuestras casas. En cualquier caso, pasemos las fiestas en casas de otras personas o ellos en la nuestra, la verdad es que tenemos menos tiempo para nosotros.

La obligación de pasar todo el tiempo con nuestros familiares, pendientes de ellos, puede hacernos sentir cierto agobio en algunos momentos.

Por ello, es buena idea que reservemos unos minutos al día para nosotros mismos, para estar solos y relajarnos.

Ese tiempo a solas lo podemos utilizar para realizar actividades que nos gusten y relajen como escuchar música, leer o realizar ejercicios de relajación.

Planificar

Una estrategia que puede ayudarnos a mantenernos algo más relajados y sufrir menos estrés es la de planificar. Para ello es buena idea que, para empezar, planifiquemos cuánto presupuesto tenemos para gastarnos tanto en comida como en regalos.

De esta manera tendremos una guía y no nos preocupara tanto pasarnos.

Por otro lado, planificar a cuántas personas vamos a hacer regalos, qué les vamos a regalar y cuándo y dónde lo vamos a comprar nos ayudará a tenerlo controlado y no agobiarnos con hacerlo en el último momento y con prisas.

Evitar el alcohol y los excesos

El consumo de alcohol y la ansiedad no se llevan demasiado bien. Cuanto más alcohol consumamos más ansiosos nos sentiremos. Pero no solo eso, sino que puede llevarnos a tener comportamiento poco adecuados que, a la larga, nos avergüencen o hagan sentir mal.

Excedernos con la comida durante estas fechas también puede crearnos cierto estrés -especialmente en aquellos que están intentando cuidar su alimentación – y llevarnos a sentir culpabilidad. Es buena idea intentar moderar nuestra ingesta, pero si no lo hacemos debemos recordar que es algo puntual provocado por las fiestas y perdonarnos.

Prioriza lo que te apetece

En estas fiestas podemos sentir la obligación de hacer una serie de cosas -visitar a todo el mundo porque hace mucho que no los vemos, comer con la familia en vez de con los amigos, etc. -. Lo mejor que podemos hacer en estos casos es poner nuestras prioridades en orden e intentar guiarnos por ellas.

Si nos apetece más ir a tomar un café con nuestros amigos en vez de pasar una tarde con toda la familia, quizás es buena idea que lo hagamos y propongamos otro plan que nos guste más para estar con la familia en otro momento o viceversa. Sea cómo sea, reconozcamos y prioricemos lo que sí nos apetece.

Mantener la rutina

Sabemos que estas fechas son diferentes a casi cualquier otro momento del año.

Sin embargo, mantener cierta sensación de rutina y control puede ayudarnos a sentirnos más relajados y rebajar los niveles de ansiedad.

Por ello, si habitualmente salimos a correr, vamos al gimnasio, dormimos una serie de horas o seguimos un patrón de alimentación, es recomendable que sigamos haciéndolo durante estas fechas.

Tener un plan

Cuando sufrimos de ansiedad o de estrés muy habitualmente, solemos saber qué es lo que nos funciona para relajarnos.

Por ello, es recomendable que en estas fechas tengamos claro lo que podemos hacer si nos sentimos demasiado ansiosos.

En mi caso, por ejemplo, se que la técnica de respiración diafragmática me funciona y en momentos de estrés busco un rato para hacerla por las noches.

A otras personas les funcionan las técnicas de relajación como la de Jacbson o, simplemente, escribir sobre las emociones que están teniendo. Sea cómo sea, debemos saber qué nos funciona – un profesional de la salud mental puede ayudarnos en esto – y dedicar tiempo a realizarlo.

Este artículo fue originalmente publicado por Iria Reguera en diciembre de 2018 y ha sido revisado para su republicación.

Imágenes | Unsplash

Источник: https://www.vitonica.com/prevencion/ansiedad-navidad-siete-estrategias-para-controlarla-1

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: