¿Hasta qué edad amamantar al bebé?

El tabú de amamantar a niños mayores de dos años

¿Hasta qué edad amamantar al bebé?

Las recomendaciones oficiales por parte de organismos como la OMS en cuanto a la duración de la lactancia materna son ya de sobra conocidas, o al menos así debería ser si tenemos en cuenta el mayor acceso que hay a la información sobre amamantamiento: en exclusiva hasta los seis meses y a partir de entonces complementada con otros alimentos hasta al menos los dos años. Después, hasta que madre e hijo deseen. Sin embargo, en las sociedades desarrolladas muchos ven con extrañeza el que niños mayores de esa edad tomen el pecho, lo que hace que la mayoría de las madres lo escondan. 

No es fácil acotar la duración exacta de la lactancia materna si no es desde una perspectiva histórico-antropológica. José María Paricio, doctor en Medicina, pediatra, fundador de e-lactancia.

org y especialista en lactancia materna que ha estudiado también a nivel histórico las prácticas de amamantamiento, nos remite a un documento que ha elaborado para intentar responder a esta cuestión.

Tras el análisis de una amplia bibliografía, Paricio recoge la idea de que la edad de destete natural correspondiente a los humanos podría situarse entre los dos años y medio y los siete años.

Después, la cultura inevitablemente va a influir en las prácticas de lactancia, tanto en cuanto a la duración de la misma como en cuanto a la introducción de otros alimentos que complementen a la leche materna.

Lo que no se ve, no existe

Macarena Ruiz, asesora de lactancia y fundadora de la plataforma Asesoras de lactancia online, ha amamantado a su hija durante seis años.

Reconoce que le resulta difícil hacer una valoración únicamente de su lactancia porque ha ido muy ligada a su experiencia como madre pero, en general, ha disfrutado desde el principio hasta el final e, incluso, le dio pena “despedirse”.

A principios de año y tras muchos meses de lo que define como agitación por amamantamiento decidió poner fin a su lactancia antes de “vivir negativamente el final”.

En su destete nada tuvieron que ver factores externos como presiones del entorno o sociales, pero cuenta que sí ha vivido con un sentimiento contradictorio el amamantamiento en público a partir de un determinado momento.

“Si bien estoy absolutamente a favor de la lactancia en público a cualquier edad creo que es un acto que a veces no está bien visto, así que se mezcla el sentimiento reivindicativo de querer visibilizar algo tan normal como el amamantamiento con el de querer proteger a tu hija y que nadie le haga un comentario desafortunado”, afirma Macarena, que considera que la lactancia materna, a raíz del auge del biberón, ha sufrido “una desnaturalización brutal” por parte de la sociedad, lo que provoca que haya “mucha desinformación y muchos prejuicios”.

Para Carolina Martínez, que amamanta a su hijo de cuatro años, nunca ha habido motivo para ocultar que el niño toma pecho.

Sin embargo, aunque opina que “si nadie se esconde cuando va a preparar o dar un biberón, tampoco debería haber un motivo para ocultarse para dar el pecho”, ella acordó con su hijo al inicio del presente curso que solo le daría el pecho en casa y para dormir: “No me sentía cómoda con algunas miradas y, lo más importante, no quería que le dijese nadie nada al peque. Alguna vez le han dicho cochino, a lo que yo he respondido que yo estaba limpia y que mi hijo no se estaba metiendo nada sucio a la boca”.

Que nos pueda sorprender ver a niños, más allá del año o los dos años, lactando, se debe según Laura Perales, psicóloga y acompañante de varios círculos de familias para el apoyo en la crianza, a dos factores fundamentales: uno es la disonancia cognitiva que, según la psicóloga, nos produce ver hacer algo que nosotros no hicimos/hacemos. El otro factor que considera determinante es “el inconsciente colectivo basado en la ruptura de la díada madre-bebé y en la sexualidad femenina solo aceptada si es puesta al servicio de los demás”. En este sentido, Perales lamenta que socialmente nos cueste ver un pecho si una mujer hace topless por voluntad propia o si está amamantando, pero normalicemos el cuerpo de la mujer como objeto para disfrute ajeno. “Llegamos hasta el punto de que puede molestar una mujer amamantando bajo un anuncio de otra mujer hipersexualizada, retocada con Photoshop, siendo usado su cuerpo para vender el producto publicitado”, argumenta.

Por todo ello Laura Perales considera que visibilizar la lactancia materna en niños «mayores» en público sirve para normalizar el amamantamiento sin fecha de caducidad: “Ser amamantado hasta la edad que el niño necesite nunca es perjudicial ni para el niño ni para la madre”.

Para la psicóloga el momento del destete debe ser un asunto del niño y de su madre, no de expertos. “Si la madre quiere continuar, es el niño el que marca ese momento, poco a poco, generalmente entre los tres y los siete años.

Es necesario dejar de invisibilizar la maternidad y la lactancia porque este rechazo es totalmente cultural”, añade.

“Aunque amamantar en público pueda servir para visibilizarlo, ese no ha sido mi objetivo”, afirma por su parte Irene Iglesias, que nunca se ha planteado no dar el pecho en público ni se ha sentido incómoda por ello a lo largo de los siete años sin interrupción que ha mantenido la lactancia con su segunda hija.

“Ha mamado en mi trabajo, en restaurantes, en piscinas, en playas, en iglesias, en el entierro de mi abuelo en el cementerio, en centros comerciales, en autobuses, en aviones, en museos, en casas de amigos y familiares…

”, cuenta esta odontóloga afincada en Segovia que considera que el amamantamiento es “algo normal en cualquier lugar y a cualquier edad”.

El papel de los grupos de madres

La presión externa y el cansancio son las quejas más habituales que encuentra Laura Perales en los círculos de familias cuando las madres llevan tiempo amamantando.

Especifica que no cree que ese cansancio sea debido a la propia maternidad o al hecho de amamantar, sino a la falta de apoyo en esta etapa vital: “Nuestra sociedad no ayuda y no cuida de las madres; al contrario, las aísla, las critica y las invisibiliza. Y eso tiene que cambiar”.

Precisamente para encontrar ese apoyo perdido muchas madres acuden a grupos de crianza o de lactancia.

Ese fue el germen de La Liga de la Leche (LLL), una organización internacional con presencia en más de 80 países que surgió hace 61 años en Estados Unidos de la mano de siete mujeres que descubrieron que simplemente charlando entre ellas sobre sus lactancias, estas eran más fáciles y satisfactorias.

Actualmente LLL Madrid realiza mensualmente 16 reuniones-grupos de apoyo en Madrid, en los que se proponen distintos temas de interés como la lactancia más allá de los seis meses, la lactancia en niños más mayores o el destete.

“Muchas veces ocurre que una mujer que amamanta más allá del año acude a una reunión y si busca feedback de otras personas en su situación se encuentra con que no siempre hay madres suficientes para compartir, ya que suele ser mayoritaria la asistencia de personas con bebés más pequeños”, explica García, monitora y coordinadora del grupo de Pirámides de LLL. Fue precisamente detectar que había mujeres y familias que necesitaban un espacio de apoyo para lactancias no interrumpidas lo que llevó a LLL a organizar al menos dos veces al año una reunión especial para “bebotes” de más de un año; unas reuniones que, según Arancha, han demostrado ser muy necesarias tanto por el aumento de afluencia como por el ambiente que se respira en ellas.

La falta de referentes en cuanto a lactancias exitosas, así como la ausencia de apoyo por parte de la pareja, la familia o, incluso, del personal sanitario, pueden ser factores claves para el establecimiento y mantenimiento de la lactancia.

Para Arancha García si en nuestro entorno nadie ha amamantado, buscar espacios donde otras mujeres estén en una situación similar a la nuestra puede servirnos para “ganar seguridad, resolver dificultades con menos incertidumbres y ser más libres para tomar decisiones respecto de nuestras lactancias”.

Dice Irene Iglesias que si para ella ha sido «fácil» tener una lactancia tranquila y duradera ha sido gracias no solo a su convicción sino al apoyo de su pareja y a contar en su entorno con madres amigas que amamantaban. A muchas de esas madres las conoció en un grupo de lactancia al que acudió por recomendación de su matrona.

“A mi primer hijo le di de mamar un año y no seguí por recomendaciones erróneas de un pediatra que no estaba actualizado y que me decía aquello de «primero que coma y la teta de postre”.

En el segundo embarazo empecé a ir al grupo de lactancia antes de tener a la niña y eso fue fundamental ya que, si bien es cierto que no he tenido dificultades en mi lactancia, a los dos meses mi hija pasó por un pequeño catarro que la dificultaba mamar, y la ayuda del grupo fue clave para mantener la confianza porque pensaba que se destetaba.

También hemos pasado algunas crisis de lactancia, y aunque la primera vez pensé que la niña «se quedaba con hambre», igualmente, en el grupo de lactancia me ayudaron mucho a entender lo que sucedía”.

Y no solo de manera presencial, en internet también encontramos apoyo virtual para aquellas madres que amamantan sin tener una fecha de fin marcada en el calendario.

En 2015, Diana Sánchez, psicóloga perinatal y madre de dos hijos, abría en el grupo Lactancia materna prolongada (no interrumpida), que en la actualidad cuenta con más de 5.000 miembros.

La idea surgía de su propia experiencia personal con sus lactancias, siete años de amamantamiento ininterrumpido entre los dos niños nacidos con tres años y medio de diferencia.

“Pensé que un grupo de era lo mejor porque podría ser un grupo privado, donde hablar de nuestras lactancias sin miedo a ser juzgadas, donde volcar también nuestras dudas que surgen sobre si queremos seguir o no, donde hablar también de nuestras emociones, y sobre todo no sentir que éramos o hacíamos nada raro”, recuerda Diana Sánchez.

Para su sorpresa el grupo, que es totalmente altruista, no ha parado de crecer. Y no solo con madres de España, sino también de otros países como Perú, México, Colombia o Argentina. Los temas más recurrentes son similares a los grupos presenciales.

Cuenta su fundadora que se habla desde las recomendaciones de profesionales sanitarios de abandono de la lactancia por razones médicas que no tienen evidencia científica, hasta la incomprensión social y familiar, pasando por las crisis que se pueden sufrir cuando se siente que se quiere terminar la lactancia pero aparecen sensaciones de culpa o tristeza.

“A veces tenemos la sensación de estar muy solos pese a estar rodeados de gente. La maternidad es un momento vital apasionante pero también es estresante y está muy poco valorado.

Si a esto le añadimos el «ir a contracorriente», el camino se hace más cuesta arriba”, lamenta Sánchez, que reconoce que el apoyo de madre a madre es fundamental, aunque ese apoyo no siempre se encuentre en el círculo más próximo porque “hay temas que no son bien comprendidos”.

Por ello, grupos presenciales u online, como el que creó en una red social, pueden servir a las madres a sentirse menos solas en sus maternidades y en sus lactancias no interrumpidas.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2018/03/16/mamas_papas/1521197698_949117.html

La edad natural del destete: ¿hasta cuándo amamantar al bebé?

¿Hasta qué edad amamantar al bebé?

Así como hace una década ver a un niño de 2 o más años tomar teta era relativamente extraño (la gente alucinaba bastante cuando veía a Miriam, mi mujer, darle el pecho a Jon con esa edad), en la actualidad sigue siendo una práctica controvertida, pero cada vez más normalizada, sobre todo porque cada vez más gente sabe que lo recomendable es que un niño sea amamantando hasta los 2 años o más.

Lo que pasa ahora es que muchos niños están llegando a sobrepasar esa cifra holgadamente y no es difícil ver a niños de 3 o más años dejar un momentito lo que estén haciendo, acercarse a mamá, mamar un instante y seguir a lo suyo. Incluso niños aún más mayores, de más de 5-6 años que siguen mamando en ocasiones en casa.

Esto genera debate porque hay quien lo considera inadecuado porque ve connotaciones sexuales, hay quien asevera que al niño o niña ya no le aporta nada a nivel nutritivo y hay quien cree que es negativo porque podría producir dependencia del niño hacia la madre, o incluso problemas psicológicos. ¿Hasta cuándo amamantar al bebé? Para dar respuesta a esto vamos a ver cuál es la edad natural del destete.

¿Connotaciones sexuales?

Me detengo de momento en este punto, aunque tampoco quiero darle mucho pábulo porque no creo que lo merezca.

Cuando una madre amamanta a su bebé recién nacido no hay ninguna connotación sexual.

Le está dando de comer y se está relacionando con él del modo más natural que existe, ofreciéndole el pecho como hacen los animales mamíferos: para dar alimento, calor, consuelo, amor, cobijo, etc.

Si hablamos de un niño o niña de, pongamos, 6 o 7 años, que sigue mamando, lo único que decimos es que se trata de un niño que lo hace desde bebé, que simplemente se sigue relacionando de ese modo con su madre.

Igual que no había connotación sexual en sus primeros días de vida, no la hay cuando el niño tiene esa edad, porque tanto para el niño como para la madre es un modo de relacionarse tan normal y habitual, que ya no atiende a más razones.

Es decir, cuando una mujer da el pecho a un hijo de esa edad ya no lo hace porque considere que sea el mejor alimento, ni lo hace por las defensas, ni porque le hayan dicho que así será más inteligente ni por ninguno de los beneficios que la gente explica acerca del amamantamiento; lo hace porque lo ha hecho así desde el principio, porque es una manera de estar con su hijo que perdura en el tiempo, como quien cada noche le cuenta un cuento a su bebé y lo sigue haciendo cuando tiene 7 años, como quien cada noche le canta una nana a su bebé y lo sigue haciendo hasta que el niño le dice a la madre que ya no hace falta.

Es solo un detalle más, un momento íntimo de los dos, que es el mismo que han tenido siempre: una rutina, un abrazo entre madre e hijo, una excusa como cualquiera otra para estar juntos. Por eso es absurdo hablar de vicio y un insulto hacer creer que detrás de ese instante hay algún tipo de abuso o deseo sexual del uno hacia el otro.

¿Sigue siendo la leche materna un alimento nutritivo?

Hace unos años se decía que a partir de los seis meses la leche materna ya no tenía sentido porque era ya como agua.

Desde hace un tiempo lo que más se escucha es que este extraño fenómeno de transformación de la leche en agua sucede a los 12 meses. Y sin embargo son falsos los dos.

La leche materna sigue siendo un alimento nutritivo tenga el niño la edad que tenga. Es más, cuanto más mayor es, más grasa contiene y mayor es la cantidad de calorías que aporta.

Los principales organismos en términos de salud dicen que lo recomendable es que un bebé sea amamantado de manera exclusiva hasta los 6 meses de edad, que a partir de ese momento la lactancia se complemente con comida hasta los 12 meses de edad y que entre los 12 y los 24 meses la leche materna sea un alimento más dentro de todos los que un niño puede llegar a comer. A partir de los 2 años se dice que el bebé puede seguir siendo amamantado hasta que la madre o él decidan dejarlo.

De esto se desprende que no hay una fecha límite. No se establece una edad a partir de la cual se considere que la leche materna ya no le aporta nada al niño o sea negativo, así que a nivel nutricional no hay razón para dejarlo.

La Asociación Española de Pediatría (AEP), de hecho, publicó hace unos meses un informe para hablar de ello. Citando un extracto de dicho informe:

La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo. A partir del primer año de lactancia, la cantidad de grasa en la leche aumenta con respecto a los primeros meses, resultando un alimento completo y nutritivo para un lactante mayor y de mayor calidad que la leche de fórmula o de vaca.

Se ha visto que un bebé mayor de un año que toma pecho obtiene aproximadamente 1/3 de sus necesidades calóricas y proteicas diarias a través de la leche materna (a veces más, sobre todo durante períodos de enfermedad), además de una cantidad muy importante de vitaminas y minerales.

Por otro lado, los niños mayores que toman pecho siguen disfrutando de los beneficios inmunológicos de la leche materna, con una menor incidencia de infecciones para su edad que sus coetáneos que no son amamantados.

Las ventajas de mantener más tiempo la lactancia materna no sólo se observan a corto plazo, sino años después del destete.

Se ha constatado una menor incidencia de ciertos tipos de cáncer (como la leucemia infantil, de enfermedades metabólicas y autoinmunes (como la diabetes tipo 1) y un mayor desarrollo intelectual a mayor tiempo y exclusividad de lactancia materna, efecto que permanece durante años y que incluso puede llevar a alcanzar un mayor nivel de estudios y de ingresos económicos en la vida adulta.

Pero en niños de más de 5 años, ¿qué sentido tiene?

Dice la AEP que la leche materna aporta defensas a los niños y que por eso es positivo que los niños sigan mamando pasados los 2 años.

Pero cuando el sistema inmunitario es ya bastante maduro, en esa edad a partir de los 5 o 6 años en que ya apenas enferman como cuando eran bebés, ¿qué le aporta? Porque mucha gente se hace siempre esta pregunta y la defiende con el siguiente argumento: «Es que probablemente ya no le ayude apenas, y como alimento es prescindible dentro de una dieta equilibrada».

Pues tienen razón. Si hablamos de niños de cinco años en adelante es muy probable que a nivel de defensas la ayuda ya no sea tan necesaria, y que a nivel nutricional la leche materna sea un alimento prescindible. Pero que sea prescindible no quiere decir que sea peor que los demás, porque prescindibles son en realidad todos los alimentos.

Es prescindible la leche de vaca (y más si un niño puede tomar leche humana), son prescindibles los huevos, las manzanas, el apio, el brócoli, el yogur, las lentejas, las patatas, el pan…

Si quitamos uno o dos alimentos y el resto de la dieta es saludable, el niño no va a tener ninguna carencia, así que se podría decir que no existe ningún alimento imprescindible per se.

Sin embargo, si al niño le gusta el huevo, ¿por qué quitárselo? Y si le gustan las manzanas, ¿por qué no darle? ¿Sólo porque puede vivir sin ellas?

Es más, hay otros alimentos también prescindibles que no generan tanta controversia como la leche humana: las galletas, las patatas fritas, el chocolate, la crema de cacao, los caramelos, los refrescos con gas, la bollería, los zumos y batidos, la leche con cacao megaazucarada… y esto lo están comiendo los niños del mundo todos los días y parece que no genera tanto conflicto.

Vamos, que la leche materna es el alimento más nutritivo que existe, más que ningún otro alimento, y fíjate, para un niño que la toma en vez de toda la comida basura que venden en los supermercados resulta que lo debería dejar porque es «prescindible». Pues no, no hace falta que lo haga. Mejor que siga con ello.

La lactancia materna en niños mayores, ¿no genera dependencia?

No tiene por qué. En el informe de la AEP leemos lo siguiente. Breve pero muy clarificador:

No se han constatado riesgos físicos ni psicológicos en niños que toman pecho por encima de los 2-3 años de edad (…) La duración de la lactancia materna también está implicada en un mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño.

A mayor duración, se ha descrito una menor incidencia de maltrato infantil, una mejor relación con los padres en la adolescencia, una mayor percepción de cuidado y una mejor salud mental en la vida adulta.

También se han observado beneficios emocionales en niños adoptados provenientes de un entorno difícil en los que se realizó lactancia inducida.

Hace casi 20 años (en 1997), Lawrence Gartner, presidente del grupo de trabajo de lactancia de la AAP (Academia Americana de Pediatría) explicó en una declaración sobre la lactancia en niños mayores, que:

La Academia no ha establecido un límite (para la lactancia). Hay niños que son amamantados hasta los 4, 5 o 6 años. Esto puede ser poco frecuente, pero no perjudicial.

Si como he explicado al principio la lactancia es el modo de relacionarse normal y natural del niño y la madre desde siempre, lo habitual es que el niño vaya dejando de tomar pecho con el paso del tiempo, y que cada vez suceda menos.

Esto es así porque a medida que un niño crece y adquiere nuevas herramientas de relación social y de control emocional, la dependencia hacia la madre se va diluyendo.

Cuando tiene hambre puede comer cualquier otra cosa si quiere, cuando siente miedo es mucho más racional y no tiene que correr a por la teta de mamá, y cuando se hace daño, lo mismo.

El niño (o niña) se hace mayor, tiene más recursos adaptativos y de una manera natural se va «destetando» de la madre, dejando las tomas para los momentos en que mamá y él simplemente quieren estar juntos un rato.

Y entonces, ¿cuál es la edad natural del destete?

Tanto hablar y aún no he explicado lo de la edad natural del destete. Lo he dejado para el final con toda la intención del mundo porque quería dar peso a todos los argumentos que sirven para defender la lactancia en niños mayores sin tener que utilizar este, que es más anacrónico.

¿Qué sentido tiene decir que es correcto dar el pecho a un niño de cinco años en la actualidad porque hace miles de años se hacía así? La vida ha cambiado, las sociedades han evolucionado, hemos incorporado a nuestro día a día costumbres que hace milenios no se conocían… el lavado de manos hospitalario, sin ir más lejos, no empezó a considerarse necesario hasta el siglo XIX.

Antes de eso nadie se las lavaba para atender a un enfermo y la gente moría por infecciones fácilmente evitables.

Pues de todo lo que hacían nuestros antecesores hace milenios seguro que ya no hacemos ni la mitad de las cosas, así que aunque el argumento de «los niños eran amamantados hasta los cuantos años» le sirve a mucha gente, a mí no me dice nada en la actualidad. Me parece curioso, pero nada más, porque los argumentos que he explicado más arriba tienen, a mi parecer, mucho más peso.

De todas maneras, habéis llegado hasta aquí porque queréis saberlo, así que sigo. Hace unos años hablamos en Bebés y más con una de las personas que más ha estudiado sobre este tema, la antropóloga Kathy Dettwyler, que nos explicó que la edad natural del destete va de los 2 años y medio a los 7 años.

Pero la teoría de Dettwyler, basada en el estudio de primates no humanos, no es la única al respecto, de manera que podríamos decir, en base a los estudios sobre este tema, que la edad del destete natural se fundamenta en base a las siguientes tres teorías:

  • Cuando el niño adquiere cuatro veces su peso al nacer (aproximadamente 2,5 años).
  • Cuando la edad del niño es seis veces la longitud de la gestación (4,5 años).
  • Cuando aparece el primer molar (a los 6 años).

De todas ellas deducimos que el destete natural, cuando al niño no se le insta a dejarlo, va desde los 2,5 años hasta los 6 años, y agregando la teoría de Dettwyler, hasta los 7,5 años. Pero esto son teorías actuales sobre algo que se hacía hace milenios, en base a la vida que se llevaba por entonces.

¿Cuál es la edad natural del destete en la actualidad en el mundo occidental? Esta es la pregunta clave. Y respondo: no se sabe. No, porque la mayoría de niños no tienen un destete natural.

Habría que estudiarlo y tampoco sabríamos muy bien cómo discriminar la naturaleza de los datos, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad que no ve bien que un niño mame muchos años, y sus deseos, sus intenciones, su naturaleza, podría verse contaminada por los comentarios despectivos de otros niños y adultos.

Por eso insisto en lo que acabo de decir: saber cuál es la edad natural del destete de los niños que vivían hace miles de años aporta poco. Lo que necesitamos saber ya lo sabemos: la leche sigue siendo el mejor alimento posible y no provoca problemas de dependencia ni psicológicos en los niños.

Así que lo siguiente, lo que necesitamos, lo que hace falta es RESPETO. Porque al final todo este tema va a parar ahí.

En el respeto por una opción que es normal, que es natural y que forma parte de la intimidad de una madre y de sus hijos, sobre la que nadie (ningún profesional de la salud, familiar, amigo o desconocido) debería opinar.

Fotos | iStock
En Bebés y más | Por qué se aconseja lactancia materna hasta los dos años o más, ¿Tiene sentido hablar de lactancia prolongada?, Lactancia materna sin fecha de caducidad: hasta que madre o niño decidan

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/la-edad-natural-del-destete-hasta-cuando-amamantar-al-bebe

Destetar a su bebé

¿Hasta qué edad amamantar al bebé?

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Destetar es hacer que un niño pase de tomar el pecho a nutrirse de otras formas. El destete es un proceso que requiere paciencia y comprensión, tanto de su parte como de parte del bebé.

¿Cuál es el momento adecuado para el destete?

Cuándo destetar a un niño es una decisión personal. Una madre podría verse condicionada porque debe regresar a trabajar, por su salud o la del bebé, o simplemente considere que llegó el momento adecuado.

La Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) recomienda alimentar a los bebes únicamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Después, la AAP recomienda una combinación de alimentos sólidos y leche materna hasta que el niño tiene por lo menos un año. Más tarde, los bebés pueden comenzar a tomar leche de vaca.

La mayoría de los expertos coinciden en que el amamantamiento debe continuar tanto tiempo como la madre y el bebé lo deseen. Muchas mujeres optan por destetar al bebé después de su primer cumpleaños. A esta edad, los bebés están comenzando a caminar, hablar y comer más alimentos sólidos; por eso es posible que naturalmente pierdan el interés por mamar.

Otras madres continúan amamantando a sus hijos durante más de un año (esto recibe el nombre de lactancia extendida). La lactancia extendida es una opción saludable y razonable para las madres y los niños que no están preparados para el destete. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las madres amamanten a sus hijos hasta los dos años de edad.

El destete no tiene por qué ser drástico. Algunas mujeres optan por destetar durante el día y amamantar durante la noche, según su situación laboral y sus horarios.

Cuando decida destetar, es posible que su hijo tenga otra cosa en mente. Algunos niños dejan de mamar por sí mismos antes de lo que la madre tenía planeado y otros se resisten al destete cuando la madre está lista.

Quienes se destetan más tarde suelen ser más resistentes. Por ejemplo, un niño de dos años probablemente esté más apegado y esté menos dispuesto a dejar de mamar que un bebé de un año.

En momentos como estos, es importante tomar las cosas con calma y estar atentos a las necesidades de ambos.

Señales de que el bebé está preparado para el destete

Algunos niños desean amamantarse indefinidamente. Pero otros les dan señales a sus mamás para hacerles saber que están preparados para comenzar con el proceso de destete. Estas señales pueden incluir las siguientes:

  • parecer desinteresados o molestos cuando maman
  • tardar menos tiempo que antes en alimentarse
  • distraerse fácilmente mientras maman
  • «jugar» en el pecho; por ejemplo tironear constantemente del pezón o morderlo (si un bebé muerde durante la lactancia, lo debe retirar inmediatamente del pecho y decirle con calma pero con firmeza: «No se muerde. Las mordidas lastiman»)
  • mamar para consolarse (succiona en el pecho pero no extrae leche)

Maneras de destetar

Para permitir que tanto la mamá como el bebé se adapten física y emocionalmente al cambio, el destete se debe hacer con tiempo.

Un enfoque consiste en reducir una sesión de alimentación por semana hasta que el niño se alimente todas las veces de un biberón o un vaso.

Si desea darle a su hijo leche materna, tendrá que extraérsela para mantener la producción de leche.

Si está destetando a su hijo y ya no le dará leche materna, reducir las sesiones de alimentación lentamente puede ayudar a evitar que el niño se alimente atropelladamente.

Puede comenzar por quitar la alimentación del mediodía, porque suele ser la menos abundante y la más incómoda, en especial para las madres que trabajan. Muchas mamás continúan con la alimentación de la noche hasta el final del destete porque es una parte especial del vínculo con el bebé.

Algunas mamás dejan que sea el niño el que decida cuándo dejar de mamar. A menudo, los niños que comen tres comidas con alimentos sólidos por día (además de refrigerios entre cada comida) se amamantan cada vez menos.

En este caso, la producción de leche de la mamá se reducirá por la falta de demanda y será necesario extraer leche para continuar produciendo. Si su hijo está mamando menos, asegúrese de que esté recibiendo suficiente leche o fórmula fortificada con hierro.

Consulte con el médico qué cantidad debe recibir su hijo.

Si desteta a su hijo antes del año o si descubre que no está produciendo suficiente leche, tendrá que darle fórmula. Consulte con su médico para saber cuál es la forma correcta para su pequeño.

Hacer que el cambio sea más sencillo

El destete es más sencillo si el niño ya recibió la leche en biberón. Por eso, una vez que la lactancia esté correctamente establecida, intente darle un biberón con leche materna a su bebé esporádicamente.

Aun cuando siga dándole el pecho, esto puede facilitar el destete más adelante. También permite que otros integrantes de la familia alimenten al bebé y que sea posible dejar al bebé con una persona que lo cuide.

Recuerde que los niños de más de 6 meses deben recibir alimentos sólidos además de leche materna. Después del año, darle al bebé exclusivamente leche materna no le ofrece todos los nutrientes que necesita. Por eso, los alimentos sólidos deben convertirse en una parte habitual de la dieta.

A medida que comience el destete, recuerde que su hijo necesita tiempo para acostumbrarse a beber de un vaso. Tenga paciencia mientras su pequeño comienza a explorar el mundo de los alimentos.

Aquí encontrará otras maneras de hacer que este cambio sea más sencillo:

  • Planifique un juego entretenido o una salida en el momento en el que le daría de mamar.
  • Evite sentarse en el lugar en el que habitualmente le da de mamar o con las prendas de lactancia.
  • Si su hijo se está adaptando a algún otro cambio, retrase el destete. Tal vez no sea una buena idea comenzar el destete cuando su pequeño esté por comenzar a ir a la guardería o cuando le estén saliendo los dientes.
  • Si su bebé tiene menos de un año, intente usar un biberón o un vaso en los momentos en los que le daría de mamar. En el caso de niños mayores, intente darle un bocadillo saludable, ofrecerle un vaso o simplemente un abrazo.
  • Intente cambiar la rutina diaria para estar haciendo alguna otra cosa en los momentos en los que habitualmente estaría amamantando.
  • Pídale ayuda a su pareja para que la ayude a distraer al bebé en el horario habitual del amamantamiento.
  • Si su hijo comienza a adquirir un hábito como consuelo (como chuparse el dedo) o se abraza a una mantita preferida, déjelo. Es posible que esté intentando adaptarse a los cambios emocionales que le provoca el destete.

¿Cómo puede llegar a sentirse?

Muchas mamás toman la decisión de destetar y enfrentan emociones encontradas. Por un lado, el destete les da más libertad y flexibilidad, además del orgullo de saber que el niño está dando un paso importante. Por el otro, la lactancia es una actividad íntima que fortalece el vínculo entre la madre y el bebé; por eso, a algunas mujeres les cuesta finalizar esta etapa.

Es normal tener una mezcla de emociones y debe comprender que a su hijo probablemente le ocurra lo mismo. Recuerde también que tendrá infinidad de otras formas de nutrir a su hijo en el tiempo que tienen por delante.

Revisado por: Madhu Desiraju, MD

Fecha de revisión: octubre de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/weaning-esp.html

Dejar de dar el pecho

¿Hasta qué edad amamantar al bebé?

Por supuesto, no tienes que renunciar a este estrecho vínculo e intimidad con tu hijo ni siquiera después del destete.

Si has deseado dar el pecho durante más tiempo pero tu bebé ya no quiere en algún momento: Expresa tus emociones, dedícale mucha atención, tiempo de juego y proximidad física,vuestra relación será cercana y positiva incluso después de la lactancia materna.

Dejar de dar el pecho: no hay un momento adecuado para hacerlo

El momento adecuado para dejar de dar el pecho no existe.

La Organización Mundial de la Salud y la Comisión Nacional de Lactancia Materna recomiendan que el bebé sea alimentado exclusivamente con leche materna durante al menos seis meses y luego acostumbrarse lentamente a los alimentos sólidos además del pecho, pero aquí lo realmente importante son los sentimientos de la madre y del bebé.

Algunos niños pierden interés por el pecho de la madre pronto, mientras que otros son amamantados hasta que alcanzan la edad de un año o incluso más. Dar el pecho durante un largo periodo es bastante inusual, pero no hay ninguna razón para justificarlo, así como tampoco el destete a una edad temprana.

La medicina, sin embargo, está a favor de una lactancia materna duradera: Los bebés que reciben leche materna durante más de seis meses son menos propensos a sufrir infecciones de oído o diabetes. En las madres se ha demostrado que disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovarios, así como la osteoporosis.

Destete natural: el bebé decide cuándo dejar el pecho

El final más simple y armonioso para la lactancia materna es que el bebé decida cuándo ha llegado el momento de dejar el pecho,sin importar si es después de meses o años. Por supuesto, es ideal cuando la madre y el bebé están de acuerdo en esto, pero muchos niños deciden dejar de querer la leche materna por sí solos. El destete natural ocurre a menudo con bastante rapidez.

Cuando empieza a desarrollarse más, el bebé de repente encuentra todo lo demás más interesante que la lactancia materna y a partir de este momento también suele querer comida «real». Debes aceptar la decisión de tu hijo y no seguir presionándolo para que siga tomando el pecho.

Si los niños muy pequeños, cerca del final del cuarto mes de vida, se niegan repentinamente a tomar el pecho, consulta con tu médico o comadrona lo antes posible para averiguar por qué y cómo puedes motivar al bebé para que continúe con esa alimentación. Por lo general suele tratarse de una huelga pasajera, ya que por naturaleza los bebés rara vez se amamantan ellos solos durante el primer año.

Sin embargo, está claro que si tu hijo no quiere leche materna, tendrás que pasarte a la alimentación con biberón después de poco tiempo.

Destete lento: desacostumbrarse del pecho poco a poco

Dejar de dar el pecho poco a poco es cosa de la madre. Al igual que el destete natural, se extiende por un período de tiempo más largo. Debemos dejar al menos una semana entre cada etapa. Durante este tiempo, no sólo tu bebé sino también tu pecho se acostumbrarán a la nueva situación, tu producción de leche se reducirá debido a la menor demanda.

Si tienes previsto dejar de dar el pecho al bebé lentamente, primero reemplaza una comida con biberón o, si la edad de su hijo lo permite, con una papilla infantil y luego completa la comida con leche materna. El bebé puede tardar algunas semanas en beber menos leche.

La lactancia materna en las mañanas y noches debe mantenerse durante el mayor tiempo posible, esta comida materna también es emocionalmente importante para tu bebé al final del día. También puedes reducir el período de lactancia y complementar la comida de tu bebé con un refrigerio saludable, agua o té sin azúcar.

Normalmente, tu cuerpo se encarga de absorber el excedente de leche. Sin embargo, si se endurece un área debido a una obstrucción mamaria, se puede masajear cuidadosamente con la mano mojada o untada de aceite. No te saques leche en este caso, ya que esto fomentará la producción de leche de nuevo.

Una mezcla de té de hierbas de salvia y menta de forma periódica ayuda a reducir la producción de leche materna. Un sujetador ajustado, que por supuesto no debe apretar demasiado, también puede ayudar aquí. Contacta con tu comadrona. Te podrá aconsejar y ayudar hasta que dejes de dar el pecho.

Destete rápido: a veces inevitable

El destete rápido puede ser necesario por varias razones: enfermedades, otros sucesos imprevistos o si la madre no quiere dar el pecho desde el principio.

El destete brusco no es muy sencillo, siempre se recomienda la ayuda profesional.

¡Ponte en contacto con tu comadrona! Bajo determinadas circunstancias, la mastitis y la obstrucción mamaria pueden llegar a ser muy dolorosas y problemáticas.

Sin embargo, las compresas frías, los sostenes bien ajustados o atarse un pañuelo grande, palparse el pecho y los masajes suaves te ayudarán generalmente a controlar la producción de leche después de unos pocos días. En caso de dolor intenso o fiebre tendrás que ver a un médico inmediatamente.

En algunos casos, te puede prescribir medicamentos para prevenir la formación de la hormona de la lactancia prolactina, aunque a menudo tiene efectos secundarios masivos en forma de problemas circulatorios graves.

Remedios caseros: el té de menta y salvia o las compresas de requesón y unas gotas de aceite de geranio para poner sobre el pecho, así como remedios homeopáticos y naturales también pueden apoyar el destete rápido.

El destete rápido también significa un gran cambio para tu bebé, que tiene que lidiar con él física y mentalmente. Durante este tiempo deberás dedicarle más atención que en otros momentos. El padre u otras personas que te ayuden deberían dejarte libertad de acción suficiente o, si es necesario y deseable, ayudarte en el cuidado del bebé.

Источник: https://www.bebitus.com/magazine/bebe/lactancia/dejar-de-dar-el-pecho.html

¿Hasta qué edad amamantar al bebé?

¿Hasta qué edad amamantar al bebé?

¡Hasta que ambos queráis! No hay límite para dar el pecho, la lactancia materna se puede prolongar tanto como la mamá y el niño quieran. Eso sí, es fundamental, al menos, darle el pecho hasta los 6 meses.

Índice

Problemas con la lactancia

La lactancia materna es el mejor alimento posible para el bebé. Seguro que has oído esta frase mil veces pero no nos cansamos de repetirla porque es totalmente cierta.

Por mucho que se investigue y se mejoren las leche de fórmula, nunca podrán igualarse a la leche materna ya que el organismo es tan inteligente, que adapta la composición de la leche según las necesidades del bebé, su edad o si es de día o de noche. Además de ayudar a crear un vínculo especial entre el bebé y su mamá.

Dar el pecho es un momento maravilloso y único que ni ninguna madre quiere dejar, y no tienes por qué hacerlo mientras tanto tú como el pequeño queráis seguir con la lactancia.

Por lo tanto, no hay edad límite para dar el pecho, se puede seguir con la lactancia materna tanto tiempo como se pueda y se quiera. Ni si quiera el quedarse embarazada de nuevo es impedimento para seguir dando el pecho al hermano mayor, se puede seguir tanto durante el embarazo como una vez ha nacido el nuevo bebé, es lo que se conoce como lactancia múltiple.

Lo que puede ocurrir durante el tiempo es que surjan diversos problemas a los que deberás hacer frente:

1- Crisis de lactancia.

Hay diversas crisis (a los 3 meses, a los 4 meses, al año…) que suelen producirse por cambios en el desarrollo del bebé, ya sean de alimentación (más demanda) o psicológicos.

Deberás conocer cada una de ellas y cómo actuar si ocurren para que no supongan el fin de la lactancia. Normalmente, en unos días se pasan y se vuelve a recuperar el ritmo normal.

2- Vuelta al trabajo. Sí, no es fácil, pero es posible compatibilizar lactancia y trabajo. Lo único que deberás poder sacarte leche en el trabajo y almacenarla correctamente para no parar la producción y asegurarte de tener leche suficiente para cubrir las necesidades del bebé.

3- Opiniones no solicitadas.

Cuando tu hijo sea pequeño a todo el mundo le parecerá adorable que des el pecho, pero a medida que crezca y tenga un año, dos o tres, mucha gente empezará a miraros raro y a decirte que no debes seguir dando el pecho, que no es bueno, que afectará al niño… Aunque cada vez más mujeres lo hacen y son menos los que opinan sobre aquello que no les importa, seguro que todavía te tienes que enfrentar a este tipo de críticas. No hagas ni caso y sigue haciendo aquello que mejor te parece para ambos.

4- Enfermedades. La mayoría de enfermedades normales no interfieren con la lactancia y son muchos los medicamentos que se pueden tomar dando el pecho (puedes consultar en la página de e-lactancia.org). Pero si tuvieras que hacer frente a alguna enfermedad que te impidiera dar el pecho por un tiempo, podrías luego volver a relactar con un poco de paciencia y esfuerzo.

Por lo tanto, si tanto tú como tu niño estáis satisfechos con la lactancia y no supone ningún problema para ambos, capeando todos estos pequeños inconvenientes que pueden surgir, sigue dando el pecho tanto tiempo como queráis.

Lo normal es que llegue un momento en el que el niño, ya mayor, vaya dejando de pedirte el pecho y se destete él solo cuando esté preparado. Y, por mucha pena que dé, deberás estar tú también preparada porque ese momento llegará.

¿Qué beneficios tiene la lactancia materna prolongada?

La lactancia materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo. La composición de la leche se adapta según las necesidades de tu bebé haciendo que sea un alimento completo, nutritivo y de mayor calidad que la leche de fórmula o de vaca.

Por otra parte, los bebés, mientras siguen tomando el pecho, gozan de los beneficios inmunológicos de la leche materna, haciendo que tengan una menor incidencia de infecciones que los bebés que no son amamantados.

Además, se ha constatado que los niños amamantados más allá del año de vida tienen una menor incidencia en ciertos tipos de cáncer (como leucemia infantil), enfermedades metabólicas y autoinmunes (diabetes) y un mayor desarrollo intelectual (efecto que dura años y puede ayudar a alcanzar un mayor nivel de estudios y de ingresos económicos en la vida adulta).

La lactancia materna también está implicada en el mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño. Además, está relacionada con una menor incidencia de maltrato infantil, una mejor relación con los padres en la adolescencia, una mayor percepción de cuidado y una mejor salud mental en la vida adulta.

Por último, hay que decir que existen ventajas para la madre que amamanta. A más tiempo total de la lactancia, menor riesgo de diabetes tipo 2, cáncer de mama, cáncer de ovario, hipertensión e infarto de miocardio. 

¿Tiene algún riesgo la lactancia materna prolongada?

No se han constatado riesgos (ni físicos ni psicológicos) en niños quetoman el pecho por encima de los 2 o 3 años. Tampoco se ha evidenciado la relación entre lactancia materna prolongada y malnutrición en países en desarrollo, ni tampoco la relación con la caries infantil.

En cuanto a ti, no existe ningún riesgo para la madre demostrado relacionado con continuar con la lactancia materna del niño mayor durante un nuevo embarazo. En este punto habrá que valorar el destete si existe riesgo de aborto o de parto prematuro (como en otras ocasiones especiales).

Además, alimentar a ambos hermanos es posible ya que la producción de leche se adapta según la demanda.

El mayor problema de la lactancia materna prolongada es el rechazo social y profesional que puede sufrir la madre debido a prejuicios o al desconocimiento.

Por eso es importante que la madre decida continuar (o no) con la lactancia estando bien informada.

Si tu deseo es seguir amamantando a tu bebé, el deber de los profesionales es apoyarte en tu decisión y darte herramientas para los posibles problemas que puedan surgir. También puede serte útil apuntarte a un grupo de apoyo a la lactancia.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/hasta-que-edad-amamantar-al-bebe-7781

Embarazo y niños
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