Incontinencia urinaria tras el parto, incontinencia de esfuerzo

Cómo superar la incontinencia urinaria

Incontinencia urinaria tras el parto, incontinencia de esfuerzo

Suelo pélvico, periné, ejercicios de Kegel, incontinencia urinaria, prolapso, abdominales hipopresivos… todos esos términos eran totalmente ajenos a mi vida hasta mi primer embarazo cuando tenía 30 años. Sigue leyendo y descubrirás cómo superar la incontinencia urinaria .

Mi experiencia

Soy María y, como tantísimas otras mujeres de mi generación, soy madre, trabajadora, licenciada… y me gustaría que los días tuvieran 30 horas para poder llegar a estar con mis hijos todo el tiempo que quisiera, poder cuidarme y estar en forma, salir y disfrutar de mi pareja y mis amigos y cumplir con las veinte mil responsabilidades más que todas las mujeres nos echamos a la espalda.

Si me hubieran contado todos los cambios que sufrió mi cuerpo, mi mente y mi vida en general después de dar a luz, quizás se me hubieran quitado las ganas de ser madre (conozco a más de una que le ha pasado) o, quién sabe, quizás el instinto maternal hubiese ganado la batalla. Tengo serias dudas.

Yo fui de esas desafortunadas mujeres que se sintió en manos de unos “profesionales” insensibles cuando di a luz.

No sólo me enviaron a casa de vuelta varias veces durante la noche cuando llevaba horas con unas horribles contracciones y, según una de las ginecólogas que me atendieron en las urgencias de ese prestigioso hospital privado de Madrid, al bebé se le veía el pelito, literalmente, me metieron mano no recuerdo cuántos ginecólogos durante el periodo de dilatación. Estuve de parto desde primeras horas de la tarde del día anterior hasta que a las 12:30 del día siguiente, por fin, me pasaron, con lágrimas en los ojos, al quirófano. Media hora antes, una anestesista antipática y desagradable, que me trató como a una estúpida (yo era primípara), me había puesto una intradural que, a esas horas, ya sirvió de muy poco.

Cuando entré al quirófano ya no me quedaban ni fuerzas ni ánimo alguno para empujar. ¡Yo! que había preparado mi primer embarazo a conciencia, que me había leído y había puesto en práctica todos los consejos, técnicas y ejercicios que encontraba en revistas, foros, blogs, webs… para estar superpreparada para este momento crucial en mi vida… veía cómo la situación me superaba totalmente.

Conclusión: episitomía de muuuuuuchos puntos, fórceps y, según me han diagnosticado años después, pérdida de masa muscular del músculo puborectal.

Traducción: incontinencia urinaria y prácticamente insensibilidad en las relaciones sexuales.

Aun así, me atreví a por un segundo hijo y, aunque ya se empezaba a notar en los hospitales otro trato y otra preocupación por el bienestar, tanto físico como psíquico, de la mujer durante este “trance” y ese segundo parto fue rapidísmo y casi sin dolor, nadie me libró de una matrona insensible que despreció –“¡Pues vaya tontería!”, me dijo-, mi petición de poner a mi hijo piel con piel y darle el pecho inmediatamente después de dar a luz y que se tirase tooooodo el expulsivo diciéndome: “No sabes empujar. Mírala, si es que no sabe empujar”… Si no llego a estar atada al potro de tortura ese en el que nos colocan para dar a luz en España, ¡creo que me levanto de la camilla!

Recuperación post-parto

A los pocos meses, ya quería recuperarme totalmente y empecé a hacer algo de running, pues no hay nada que requiera menos tiempo y menos planificación que ponerse unas zapatillas y echar a correr.

¿Running y suelo pélvico débil? ¡¡Nefasta combinación!! Resultado: a pesar de ir al baño antes de salir a correr e intentar no beber agua en exceso desde unas horas antes, ¡acababa mojada hasta casi las rodillas!

Por esa misma época operaron a mi madre de un prolapso vaginal. ¡Menudo susto nos dimos cuando nos contó que le había salido un bulto en la vagina! Nada grave.

Algo absolutamente normal y cada vez más frecuente entre las mujeres, nos comentó su médico. Le colocaron una especie de malla pero, además de un postoperatorio largo y bastante doloroso, ella no ha quedado totalmente satisfecha.

Es más, ahora nos dicen que no es algo definitivo y que es muy probable y muy frecuente que se tenga que volver a intervenir.

Superar la incontinencia urinaria

¡¡Horror!! ¿Tendría que pasar mi vida abonada a la compra de esas compresas especiales para mujeres “maduras” que se orinan encima? ¿Todo ello desembocaría en un prolapso que tendrían que operarme? ¡¡Pero si yo soy superjoven!!

No bastaba con haberme quedado con unos kilazos de más, no sentir de la misma manera lo que era un orgasmo o haber aprendido el verdadero significado de la palabra sujetador…

Y lo peor, ¿a nadie más le pasa esto? ¿Por qué me miran raro cuando hablo de este tema con algunas mujeres?  ¿A ninguna de ellas les pasa? ¿Sólo me pasa esto a mí?

Desde ese momento, he dedicado muchísimo tiempo, esfuerzo y dinero en leer, pagar y probar técnicas que se están demostrando efectivas en otros países y productos que incluso se subvencionan por los servicios públicos sanitarios de gran parte de Europa.

Desafortunadamente, nuestra Seguridad Social no garantiza la recuperación del suelo pélvico después del parto y a mí me resultó bastante difícil encontrar especialistas en este tema.

Finalmente, he tenido que visitar numerosas consultas privadas para aprender que el fortalecimiento del suelo pélvico se puede volver a conseguir, superar la incontinencia urinaria es posible pero es un trabajo constante que no se debe abandonar.

Cualquier músculo, si queremos que esté fuerte, hay que entrenarlo y el suelo pélvico es un conjunto de músculos más.

Ayuda para superar la incontinencia urinaria

En esta web queremos compartir contigo abiertamente nuestra experiencia y conocimientos, los míos y los de las dos grandísimas profesionales y personas que colaboran conmigo,  Laura y Pilar, y que tú compartas con nosotras la tuya.

Queremos contarte cuáles son esas técnicas y productos que tienen efectividad en el tratamiento del suelo pélvico y vamos a animarnos todas a incorporar en nuestras vidas y no abandonar esos ejercicios, consejos y trucos que van a mejorar sustancialmente nuestra calidad de vida.

Cuéntanos tu experiencia, cómo fue tu parto, no tienes hijos pero sufres algún tipo de incontinencia urinaria, has conseguido superar la incontinencia urinaria… Si a ti no te pasa, pero conoces a alguna amiga, hermana, madre, padre… (sí, los hombres también tienen suelo pélvico) que se encuentra en una situación parecida, no dejes de compartir nuestros contenidos con ellos.

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Источник: https://www.ensuelofirme.com/superar-incontinencia-urinaria-mujeres/

¿Cómo solucionar la incontinencia urinaria de esfuerzo?

Incontinencia urinaria tras el parto, incontinencia de esfuerzo

El tipo más frecuente de incontinencia tras el parto es la incontinencia urinaria de esfuerzo que es la que se produce cuando hacemos cualquier movimiento brusco, desde reírnos o agacharnos hasta estornudar o hacer deporte en el postparto.

Aunque la incontinencia urinaria de esfuerzo, es un trastorno que solemos asociar con las personas mayores, también afecta a las mujeres que han dado a luz debido al debilitamiento del suelo pélvico.

De hecho, se estima que más del 70% de las embarazadas presentan pérdidas de orina involuntarias durante el tercer trimestre y que al menos el 50% de las consultas sobre incontinencia urinaria de esfuerzo que se reciben en las consultas médicas son de mujeres jóvenes que acaban de tener un bebé.

Causas de la incontinencia urinaria de esfuerzo

El motivo se encuentra en el debilitamiento del suelo pélvico, un grupo de músculos que actúan como una malla que sostiene los órganos pélvicos, entre los que se encuentran la vejiga, el útero, la vagina y los intestinos.

El suelo pélvico pierde tono muscular y fortaleza porque debe soportar el creciente peso del útero durante la gestación y por los efectos del parto.

Por ello, es fundamental fortalecerlo durante todo el embarazo para minimizar el daño y favorecer su recuperación tras el parto.

Seguramente durante el embarazo has estado realizando los ejercicios de Kegel, destinados a fortalecer el suelo pélvico.

Aun así, tal y como indicábamos, es muy probable que tengas episodios de incontinencia durante las primeras semanas de embarazo: el 16% de las mujeres presentan pérdidas involuntarias de orina a las 7 semanas de haber dado a luz.

Si tengo incontinencia urinaria de esfuerzo: ¿Qué ejercicio puede hacer y qué no?

Si tienes incontinencia urinaria de esfuerzo y quieres realizar ejercicio, debes saber que hay una serie de ejercicios que debes evitar. Estos ejercicios son fundamentalmente los de impacto, como puede ser el saltar, correr.

¿Por qué no puedes hacerlos o no debes hacerlos? Porque son ejercicios que van contra el suelo pélvico y ese suelo pélvico ya está debilitado, lo cual te va a hacer tener más pérdidas de orina y no va a permitir que se recupere ese suelo pélvico adecuadamente.

Sin embargo, sí que hay una serie de ejercicios que vas a poder realizar a pesar de tener incontinencia de esfuerzo, porque van a proteger tu suelo pélvico. Tenemos, por ejemplo, los abdominales hipopresivos.

No son los abdominales hiperpresivos, que son los que se han realizado toda la vida. También puedes realizar pilates, yoga, natación.

Controlar la incontinencia urinaria de esfuerzo

Si la incontinencia urinaria de esfuerzo persiste, y para evitar que vaya a más, es importante que tras el parto acudas a un centro hospitalario de referencia que cuente con una Unidad de Suelo Pélvico en la que un equipo multidisciplinar de ginecólogos y de especialistas en fisioterapia y rehabilitación haga una valoración del estado de tus músculos pélvicos y del grado de incontinencia urinaria.

Grado de incontinencia incontinencia urinaria de esfuerzo

Tras el diagnóstico, los especialistas de la Unidad de Suelo Pélvico te prescribirán el tratamiento más adecuado para el grado de incontinencia:

  • Técnicas de fisioterapia: Su objetivo es fortalecer la musculatura del suelo pélvico y recuperar el control sobre la vejiga. Estas técnicas pueden ser manuales, es decir, realizadas por la fisioterapeuta, o mediante el uso de aparatos que te ayuden fortalecer los músculos o a realizar mejor los ejercicios postparto de recuperación. Entre las técnicas con aparatología más utilizadas se encuentran:
    • Electroestimulación: mediante la administración de una corriente eléctrica se consigue la contracción de los músculos pélvicos, que se van fortaleciendo poco a poco con este entrenamiento.
    • Biofeedback: es una de las técnicas más eficaces para saber si estás realizando correctamente los ejercicios de recuperación del suelo pélvico, ya que a través del aparato de Biofeedback puedes ver en una pantalla cuándo haces una contracción de los músculos, si contraes los músculos adecuados y en qué grado.
  • Tratamiento farmacológico: En algunos casos es posible que sea necesaria la combinación del entrenamiento del suelo pélvico y de la vejiga con un tratamiento farmacológico que ayude a bloquear las contracciones de la vejiga y a relajar los músculos.
  • Tratamiento quirúrgico: Existen muchos procedimientos quirúrgicos que pueden mejorar la incontinencia urinaria de esfuerzo, pero solo se aplican en el caso de que las opciones de fortalecimiento del suelo pélvico y entrenamiento de la vejiga no hayan dado buenos resultados. Entre las intervenciones más frecuentes se encuentran la colocación de una malla sintética por debajo de la uretra, la inserción de una cinta transvaginal que permite cerrar al uretra y el cuello de la vejiga, y el uso de la toxina botulínica.

Источник: https://tusdudasdesalud.com/embarazo/incontinencia-urinaria-de-esfuerzo/

Tuve un parto complicado y ahora tengo incontinencia urinaria

Incontinencia urinaria tras el parto, incontinencia de esfuerzo

Éste es el caso de mi paciente Ziortza Mendibil Eguiluz (Amurrio):

Soy una chica de 30 años que he sido madre a finales de julio de 2014. He tenido un embarazo estupendo. Y el parto, a mi parecer, tampoco fue tan malo, pero las consecuencias sí.

Me puse la epidural y estuve varias horas dilatando y cuando llegó el momento del expulsivo, se alargó el proceso. Cada vez que empujaba, se asomaba la cabeza, pero en cuanto dejaba de empujar, el nene, volvía a subir.

Después de estar un rato largo intentándolo, decidieron usar fórceps, y al fin nació mi pequeño, al parecer venía con la mano puesta en la cabeza y por eso no bajaba.

Me cosieron, (tardaron muchísimo) y nos subieron a planta. Ingresé un domingo y el martes para casa, lo habitual. Cada vez que venian las enfermeras a limpiarme, hacian comentarios sobre mi herida: ¡madre mia!, ¡menudo bordado!, cuando vayas al baño, vas a ver las estrellas,….

Yo, como no era consciente de nada, pensaba que al usar los fórceps, mi herida sería algo más grande de lo normal, pero nada más. El día que me dieron el alta, la ginecóloga que atendió mi parto, me entregó mis informes y me dijo que en dos meses tenía que acudir al servicio de ginecología del hospital, para ver que tal iba la evolución.

Me dio recetas con un montón de medicamentos (antibiótico, analgésico,…) que tenía que tomar durante el siguiente mes.

Una vez en casa, me puse a mirar los informes y cual fue mi sorpresa; me enteré que me habían hecho una episiotomia y que había tenido un desgarro de 3er grado.

En los siguiente días fui a quitarme los puntos a donde mi matrona habitual, y ella me dijo que había tenido un desgarro bastante importante que casi me llegaba hasta el ano y me explicó, que por eso me habían mandado hacerme el seguimiento del desgarro en el hospital de Cruces.

Según pasaba el tiempo, empecé a darme cuenta de que cada vez que tenía que ir al baño, tenía que ir corriendo, que me tenía que cambiar continuamente de salvaslip porque lo mojaba de pis, pero que ni siquiera era consciente de cuando lo hacía. Veía que pasaban los días y que aquello no mejoraba. Notaba la falta de fuerza y de sensibilidad en esa zona y pensaba que con el tiempo volvería.

A los dos meses fui a la consulta de Suelo Pélvico del hospital, allí me mandaron ir a rehabilitación y volver cinco meses después para ver la evolución.

Me mandaban hacer la rehabilitación en el hospital, pero como por cercanía no me venía bien pregunté si podría hacerla en un sitio más cercano a mi domicilio, como no me pusieron impedimento, me puse a indagar y fue cuando dí con Olga Polo, una matrona de toda la vida, muy inmersa en el mundo del suelo pélvico o dicho de otra manera, mi salvación.

Empecé a acudir a su consulta, me miró, me explicó y me enseñó un montón de cosas. Fué cuando me di cuenta de que mi problema era más habitual de lo que yo pensaba pero también me dí cuenta de que desgraciadamente era un tema tabú.

Llevo unos meses trabajando con ella a base de ejercicios y de coger hábitos, y tengo que reconocer que la mejoría está siendo lenta pero continua.Cuando fui a la revisión del hospital de los cinco meses, me dieron el alta porque les comenté que ya controlaba el tema de la incontinencia.

Aún así yo sigo trabajando con Olga porque yo quiero seguir evolucionando, aunque ya sé que es imposible quedarme como antes.

Y ésta es mi historia, me gustaría que con ella, se animasen más chicas a contar la suya, que seguro que hay muchas historias interesantes.

Y saber que no necesariamente hay que tener un parto complicado para tener problemas de este tipo, porque ahora que sé un poco más sobre el tema, sé de amigas que con partos totalmente normales de 3 o 4 puntos, también tienen problemas de incontinencia. Sobre todo animaros a que os pongáis en manos de un especialista porque hay solución.

¿Qué es una episotomia?

La episiotomía es un corte que se realiza con tijera o bisturí para ensanchar el espacio a través del cual el bebé debe pasar durante el parto (el tercio inferior de la vagina, anillo vulvar y periné).

 Esa incisión quirúrgica en la zona del perineo, puede dar problemas como las pérdidas de orina, infecciones, cicatrices e incluso dolor en las relaciones sexuales.

La Organización Mundial de la Salud recomienda su uso de manera restrictiva y no generalizada, como hasta ahora.

Estudios científicos demuestran que el masaje perineal a partir de la semana 32 de embarazo reduce la probabilidad de episiotomía y desgarro.

Este tipo de masaje en general es bien aceptado por las mujeres.

El masaje perineal disminuye la resistencia muscular y permite su estiramiento en el momento del parto y en muchas mujeres reducirá la incidencia de episiotomía, desgarros y dolor posparto. Es una técnica fácil de realizar por la mujer o su pareja y no tiene efectos perjudiciales.

El masaje perineal ayuda a la mujer a familiarizarse con la sensación de estiramiento en esta área, y le permitirá relajar más esta zona durante el parto.

Comenzar a la 32 semana de embarazo y realizar una vez al día hasta el parto.

No se recomienda realizar el masaje perineal cuando la mujer tiene varices vulvares, infecciones vaginales o cesárea programada ya que no habrá distensión del perineo.

El vídeo y el folleto adjuntos te ayudarán sobre la forma de cómo practicar el masaje perineal.

Puedes utilizar, para el masaje perineal, una pomada específica que aumenta la elasticidad de los músculos y de los tejidos, se llama Elastolabo y aparece en los productos relacionados con el embarazo.

Si quieres tener más información sobre el Masaje perineal durante el embarazo puedes leer más en el interesante articulo de la matrona Mª Eugenia Gómez de Enterría Cuesta en la Revista Enfermeria Castilla y León.

¿Qué grados hay de desgarro?

Clasificación del trauma perineal (Fuente: Sultan AH)

¿Qué es recomendable después de una episiotomia?

Si te han realizado una episiotomía, es fundamental que tras la revisión ginecológica de los cuarenta días acudas con la profesional que te va acompañar en tu recuperación abdomino pelvi perineal posparto, ya que es el momento de comenzar con las primeras valoraciones  y pautar el tratamiento recuperativo. La episiotomía puede crear adherencias, fibrosis excesiva, bridas cicatriciales, dolor en las relaciones sexuales y afectar al correcto funcionamiento de las estructuras musculares y ligamentosas que hay a su alrededor.

La involución de los tejidos continuara en los meses siguientes.

Este periodo coincide con el afán por parte de la mujer de reducir el abdomen, lo que a muchas mujeres les lleva a practicar ejercicios abdominales clásicos o a incorporarse cuanto antes al ritmo de vida cotidiano y esto le va a perjudicar ya que conlleva esfuerzos con un periné distendido, una vagina abierta y una cincha abdominal laxa.

Pasadas las dos primeras semanas, es importante que comiences con  masajes suaves con aceite rosa mosqueta para hidratar y evitar que la cicatriz de la episiotomía quede adherida a los tejidos profundos. Las adherencias son un problema importante que complica la rehabilitación y recuperación tanto del abdomen en las cesáreas como del suelo pélvico en las episiotomías y desgarros.

Tras la cuarentena puedes comenzar con el  Método Boltex:

*Paso 1. Boltex Inertial y Kegel,  va a provocar una contracción refleja de la musculatura perineal y con la contracción voluntaria (Kegel) se activan las fibras 2 que se ocupan del cierre urgente de los esfínteres. Utiliza Boltex Inertial como se describe en ¿Cuál es el modo de empleo de Boltex Inertial?.

*Paso 2. La Técnica Hipopresiva y Kegel , va a cubrir un triple objetivo: descender la presión intrabdominal durante el ejercicio, elevar la vejiga y el útero tras el parto y provocar una  contracción refleja de la musculatura de la cincha abdominal. Realiza este ejercicio 30 veces al día. *

Источник: https://www.boltexmedical.com/parto-complicado-incontinencia-16042015/

Cambios en el Control de los Esfínteres por el Parto

Incontinencia urinaria tras el parto, incontinencia de esfuerzo

Tener un bebe trae consigo muchos cambios en la vida. La mayoría de estos cambios son bienvenidos, pero algunos llegan como una sorpresa indeseable. Las nuevas madres no imaginan, por ejemplo, que pueden comenzar a tener problemas para controlar sus esfínteres.

Sin embargo, esto es algo que puede presentarse en el posparto en algunas mujeres. En ocasiones los problemas comienzan durante el embarazo o justo después de haber nacido el bebe. En otras ocasiones comienzan después de muchos años.

Los problemas pueden desaparecer después de un tiempo o pueden continuar e incluso empeorar.

Si esto le está sucediendo, no esta sola. Muchas mujeres lo padecen. Eso no significa que sea normal o que es algo a lo que simplemente tiene que “acostumbrarse”. Si comienza a notar que tiene problemas para controlar sus esfínteres, es una señal que algo no está bien – y debe acudir al médico.

Este folleto le va a ayudar a entender:

  • Que puede estar fallando
  • Como entablar una comunicación con su médico, acerca de su problema
  • Que se puede hacer al respecto

Como Funciona su Cuerpo

La parte del cuerpo que se encuentra debajo del ombligo y en medio de las caderas es conocida como el área pélvica. En la base de esta zona se encuentran las capas musculares que recubren las partes inferiores de los huesos de la pelvis. Estos músculos reciben el nombre de “piso pélvico”.

El piso pélvico sostiene a los órganos que se encuentran en la pelvis. Estos órganos incluyen el canal cervical (vagina), la vejiga y el recto. La vejiga almacena la orina y el recto retiene las heces fecales hasta que llegue el momento de orinar o defecar.

Los músculos toman forma de anillo al final del recto (músculos del esfínter anal) y controlan el paso de los gases o heces fecales. Cuando la vejiga, recto o músculos del piso pélvico funcionan adecuadamente, usted mantiene el control sobre donde y cuando debe ir al baño.

Si estos órganos o músculos no funcionan adecuadamente, la orina, los gases o las heces fecales pueden salirse. A esta pérdida de control, se le llama “incontinencia”.

Que es lo Que puede estar fallando?

El piso pélvico atraviesa por muchos cambios durante el embarazo o en el momento de un parto vaginal. Conforme crece el bebe durante el embarazo, existe una mayor presión sobre el piso pélvico. Algunas mujeres tienden a desarrollar problemas en el control de la orina o de las heces fecales como resultado del embarazo mismo. También puede haber estreñimiento.

En algunas mujeres se pueden ensanchar los vasos sanguíneos (hemorroides) dentro o alrededor del ano y parte baja del recto. El estreñimiento y las hemorroides pueden desencadenar un escurrimiento de materia fecal después de una evacuación. Eventualmente, estos se vuelven factores de riesgo para desarrollar una incontinencia más severa, posteriormente en la vida.

Durante el parto, el bebe debe salir por el llamado canal del parto, que es sostenido por el piso pélvico. Esto puede provocar que los tejidos en el área vaginal se ensanchen o se rasguen. Por lo general, estas rasgaduras ocurren únicamente en la piel, cicatrizan rápidamente y no son de preocuparse. Con menor frecuencia, estas lesiones son más profundas.

Las heridas más graves y menos frecuentes son las que producen lesión de todos los músculos. Cuando esto sucede, se necesita recurrir a una cirugía para reparar el daño. Sin embargo, esta reparación no siempre regresa la función intestinal a lo que era antes del embarazo.

Hasta un 50% de las mujeres que sufren este problema y que son sometidas a esta reparación, presentan escurrimiento o pérdida de control de gases o de heces fecales.

El uso de fórceps o de aparatos de aspiración para ayudar al parto, o una episiotomía (un corte que en ocasiones hace el médico en el área vaginal), pueden incrementar el riesgo para este tipo de lesiones.

El daño a los músculos o nervios, puede provocar cambios en el control de esfínteres tras el nacimiento de su hijo. Estos cambios incluyen:

  • Urgencia – tener muy poco tiempo entre el sentir el deseo para evacuar y la necesidad absoluta de defecar.
  • Incontinencia – pérdida del control de gases, heces líquidas o heces sólidas.

La urgencia y la incontinencia para gases (y orina), son frecuentes tras el parto. Generalmente estos problemas se resuelven en unos cuantos meses. Sin embargo, en algunas mujeres estos problemas no desaparecen.

Incluso, pueden empeorar con el paso del tiempo. En ocasiones, los problemas desparecen después del parto del primer hijo, pero regresan después de un segundo o un parto posterior.

En cambio, en otros casos, los problemas no comienzan sino muchos años después.

Que hacer si nota cambios en el control de sus esfínteres

Si nota cambios en el control de esfínteres, el primer paso es avisarle a su médico. El o ella querrán saber si los cambios están mejorando o empeorando con el paso del tiempo. Es probable que deba acudir a su médico para que a través de un examen físico pueda determinar la causa del problema. Aquí enumeramos algunas cosas que debe hablar con su médico:

  • Cuales son los problemas que le están sucediendo – que ocurre y con qué frecuencia?
  • Que tan a menudo tiene heces liquidas o diarrea?
  • Que tan a menudo tiene heces duras o estreñimiento?
  • Siente alguna diferencia con lo que come o bebe?
  • Que medicinas esta tomando?
  • En alguna ocasión anterior había presentado este problema?

Como se puede mejorar el Control de esfínteres

Si los músculos de la pelvis están mejorando pero están débiles, existen ejercicios que pueden ayudar a fortalecerlos. Consulte a su médico para que se los explique. El o ella pueden ayudarle o referirle con alguna otra persona que le enseñe técnicas para fortalecer sus músculos.

La forma y la consistencia de las heces fecales pueden ser un problema. Existe mayor probabilidad de tener escurrimiento si tiene heces líquidas o sufre de diarrea.

Su médico puede sugerirle alimentos (que puede probar o evitar) o medicinas que pueden ayudarle a normalizar sus evacuaciones.

Hay que hacer esfuerzos para evitar el estreñimiento y/o el pujo excesivo durante la evacuación, ya que estos problemas incrementan el riesgo de incontinencia mas tarde en la vida.

La Biorretroalimentación es otro tipo de terapia que le puede ayudar. Primero, necesitará someterse a algunas pruebas para examinar los nervios y los músculos del piso pélvico con el objeto de determinar lo que esta funcionando y lo que no. La Biorretroalimentación es un procedimiento no doloroso.

Utiliza sensores especiales y una pantalla de video para ayudar a modificar las funciones corporales de las que usualmente no esta consciente. El trabajar con un terapeuta entrenado puede ayudar a mejorar el funcionamiento de los músculos que controlan el paso de los gases o de las heces fecales.

Su médico puede sugerirle una cirugía para reparar los músculos dañados. Los cirujanos de colon y recto se especializan en este tipo de cirugías. Existen riesgos así como también beneficios de estos procedimientos. Necesita hablar con su médico, al respecto.

El restablecimiento completo del control de esfínteres puede que no sea posible con el solo procedimiento, sin embargo podría obtenerse una mejoría.

Otras cosas como la dieta, el manejo de esfínteres, los medicamentos y la terapia de Biorretroalimentación, también pueden ayudar a mejorar el funcionamiento posterior a la cirugía.

Actualmente los científicos se encuentran investigando otras formas de mejorar el control de esfínteres. Estos van desde la estimulación eléctrica hasta los implantes e inyecciones. Consulte a su médico para que le explique todos los tratamientos posibles antes de decidir cual es el mejor para usted.

Resumen

Las mujeres pueden padecer una pérdida del control de esfínteres o incontinencia, por varias razones. Los factores de riesgo van desde enfermedades, problemas diversos de la salud, hasta lesiones de los esfínteres. Ciertas lesiones que se presentan durante el parto, se encuentran entre estos factores.

La pérdida del control de esfínteres puede ser vergonzosa y por lo tanto puede ser muy difícil hablar de ello. Usted puede sentir que es la única persona que sufre este problema. Es importante que sepa que no esta sola y de que existen varias opciones para solucionar su problema. No sufra en silencio. Hable con su médico y solicite ayuda.

¿Dónde puedo obtener más información en español ?

National Digestive Diseases Information Clearinghouse 2 Information Way Bethesda, MD 20892–3570

Web: http://digestive.niddk.nih.gov/spanish/indexsp.aspx

Teléfono: 1–800–891–5389
Correo electrónico: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Источник: https://www.iffgd.org/en-espanol/cambios-en-el-control-de-los-esfinteres-por-el-parto.html

Incontinencia urinaria después del parto

Incontinencia urinaria tras el parto, incontinencia de esfuerzo

Sara Cañamero

Matrona, enfermera pediátrica y directora de Maternatal.

Se estima que entre un 30-60% de las mujeres de mediana edad tienen patología de suelo pélvico. Aunque es muy probable que el porcentaje sea mayor ya que muchas mujeres aún no están diagnosticadas debido a que el periné sigue siendo un tema tabú.

Otra causa de infradiagnóstico es la normalización de determinadas situaciones tras dar a luz.

La incontinencia urinaria tras el parto está relacionada con el estado del suelo pélvico, no con la manera en la que se haya dado a luz.

Lo primero que debemos saber las mujeres es que la inmensa mayoría de los problemas de suelo pélvico tienen solución y no debemos conformarnos. No son un precio a pagar por el hecho de ser madre o mujer.

No es normal sentir dolor, peso o molestias. Tampoco es normal que las relaciones sexuales duelan, ni que las sintamos diferentes. Lo esperable no es tener incontinencia de gases, heces u orina.

Uno de los principales factores de riesgo para el suelo pélvico es el embarazo

El importante peso que debe soportar la musculatura del periné durante nueve meses no es pecata minuta.

No olvidemos a la hormona  relaxina, necesaria para la movilidad de la pelvis durante el parto, que impregna todas las articulaciones y hace que el suelo pélvico sea inestable.

Si además le sumamos un parto vaginal, con posible uso de cualquier instrumental, expulsivo prolongado, uso de epidural o cualquier maniobra hiperpresiva o lesiva para el suelo pélvico (por ejemplo episiotomía), tenemos un cóctel explosivo para nuestro periné.

La incontinencia afecta a la mujer en todos sus planos. Se pueden adoptar algunas medidas preventivas durante el postparto.

La cesárea no es un factor de protección, como muchas personas piensan; de hecho un estudio reciente revela que las mujeres que dan a luz mediante esta vía pueden tener también disfunciones a este nivel.

Incontinencia urinaria: uno de los principales motivos de consulta

Uno de los principales motivos de consulta en el postparto es la incontinencia urinaria, ya que no sólo se trata de un problema fisiológico, sino que afecta a la mujer en el plano físico, psicológico y social.

La incontinencia urinaria (IU) es la pérdida involuntaria de orina, y podemos clasificarla en diferentes tipos:

  • IU de esfuerzo: la pérdida de orina se produce ante acciones como toser, reír o estornudar. También puede presentarse al caminar, correr o practicar ejercicio de impacto.
  • IU de urgencia: la mujer experimenta una necesidad repentina e intensa de orinar y no es capaz de retenerla antes de llegar al baño. Es ocasionada por la hiperactividad de los músculos de la vejiga que se contraen muy a menudo. Su origen también se puede ser neurológico.
  • IU mixta: sería la presencia de las dos primeras incontinencias. Es bastante común en el postparto inmediato, unos días después de haber dado a luz.
  • IU por rebosamiento: se producen pequeñas pérdidas de orina de forma constante. La causa se encuentra en que, al orinar, la vejiga no se vacía completamente debido a que su musculatura no se contrae adecuadamente, bien por debilidad muscular o por problemas nerviosos, o porque la uretra esté obstruida.

La valoración por parte de un profesional es importantísima. Sentir dolores o molestias durante las relaciones sexuales son signos de alarma a los que hay que estar atenta.

Medidas preventivas durante el postparto

  • Cuida tu postura: es fundamental que la postura en el postparto sea correcta, ya que determinará el buen funcionamiento del suelo pélvico. Esto es difícil tras la cesárea por ejemplo; además la crianza en sí nos hace adoptar posturas encorvadas, casi encogidas, que hacen que la diástasis se abra más.
  • Realiza ejercicios de Kegel: desde el principio, antes del alta hospitalaria. Independientemente que tengas o no puntos en la zona, es fundamental que realices contracciones de suelo pélvico suaves (sin que lleguen a doler), que puedes realizar mientras alimentas a tu bebé, cuando estés tumbada, sentada, de pie. Intenta aguantar unos segundos y luego suelta.
  • Tras el parto intenta poco a poco volver a tu peso para no sobrecargar demasiado la musculatura pélvica.
  • No mantengas relaciones con coito hasta transcurridas al menos seis semanas del postparto.
  • Evita las primeras semanas los baños de inmersión.

  • Mantén la zona de la episiotomía o desgarro bien limpia y seca.
  • Realiza gimnasia abdominal hipopresiva guiada por un profesional sanitario en cuanto te encuentres con ganas.
  • A las seis semanas postparto acude a la realización de una exploración y valoración de suelo pélvico.

Si notas alguna anomalía no te conformes, la mayoría de las alteraciones no tratadas a tiempo se convierten en disfunciones crónicas, pudiendo empeorar tu calidad de vida.

Источник: https://www.suavinex.com/livingsuavinex/incontinencia-urinaria-despues-del-parto/

Embarazo y niños
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