La crisis de lactancia de los 4 meses y el sueño

Contents
  1. ¿Tu bebé ha cambiado su comportamento? Crisis de crecimiento / crisis de lactancia
  2. ¿Cuáles son?
  3. ¿Los niños que se alimentan con leche de fórmula también tienen crisis?
  4. La siesta: todo lo que hay que saber a cada edad
  5. Recién nacidos (de 0 a 3 meses)
  6. De 4 a 12 meses
  7. De 2 a 3 años
  8. De 4 a 5 años
  9. La crisis de lactancia de los 4 meses y el sueño
  10. ¿Qué es la crisis de lactancia de los 4 meses?
  11. ¿Cómo superar esta fase?
  12. ¿Se pueden producir nuevas crisis de lactancia?
  13. ¿Cómo conseguir un ambiente seguro para que mi bebé duerma?
  14. TEMA 6
  15. El sueño prenatal
  16. Etapa de construcción del sueño (de 0 a 7 meses)
  17. De 0 a 3 meses
  18. De 4 a 7 meses
  19. Etapa de maduración del sueño (de 8 meses a 6 años)
  20. De los 8 meses a los 2 años
  21. De 3 a 6 años
  22. La duración de la lactancia materna y el sueño infantil
  23. Artículo basado en:
  24. Artículo redactado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA
  25. Lactancia, porteo y colecho
  26. Crisis de los 15-17 días, la primera sorpresa llega pronto, los bebés aumentan su demanda de manera exponencial y sorprendente:
  27. ¿Qué pasa?
  28. Crisis de las 6-7 semanas, al fin la lactancia funciona perfectamente y entonces los bebés empiezan a mamar diferente y a protestar mientras maman:
  29. La crisis de los 3 meses, quizá es la más compleja de las crisis, ya que afecta a madre y a bebé
  30. Crisis de los 4 meses, esta crisis no es por culpa del pecho, no se trata de ningún aumento de la producción, ni ninguna modificación del sabor de la la leche… Se produce por otras causas y amamantar al bebé ayuda a superar este periodo:
  31. Crisis de los 8-9 meses, de nuevo se trata de una crisis de la que la lactancia no es culpable:
  32. Crisis del año ¡Quién diría que llegados al año aún tuviéramos crisis!
  33. Crisis de los dos años, cuando llegas a los dos años de lactancia y cumples el mínimo recomendado por las autoridades sanitarias nadie te avisa de que vayas a vivir una situación compleja:

¿Tu bebé ha cambiado su comportamento? Crisis de crecimiento / crisis de lactancia

La crisis de lactancia de los 4 meses y el sueño

De repente tu bebé ha pasado de dormir Xh a muchas menos. Protesta cuando le das de comer y parece que siempre está intranquilo.

¿Qué ha pasado? «Ahora llora cuando va a comer, intento  ofrecer la teta y más protesta. Por las noches se despierta más a menudo de lo que ya lo hacía…

¿Que estoy haciendo mal?¡NADA! Lo que ocurre es que estás en pleno BROTE DE CRECIMIENTO.

Todos los bebés crecen demasiado rápido (date cuenta que en un año TRIPLICAN su peso del nacimiento!) y eso en la teta, se tiene que notar. O, ¿acaso crees que eso de «la composición de la leche cambia en función de las necesidades del bebé» va a ser en vano?

Las crisis o baches de lactancia no dejan de ser crisis para la dueña de la teta y/o su alrededor. Los bebés no tienen crisis, solo tiene baches donde aumentan la demanda porque necesitan un extra de nutrientes para pegar un pequeño estirón…

¿Cuáles son?

  • La primera, a las 24-48h de nacer. Si, justo ahí, donde te pueden ofrecer un biberón «porque la criatura pasa hambre». Llora, se desespera, parece que le duele la barriga porque encoje y estira la piernas, se pone rojo… «O son cólicos o tendrá hambre» te dirán (enséñales este vídeo sobre qué son los cólicos). Pero realmente, estás ante la primera crisis de lactancia o de «vacas locas». Vaya nombre, ¿verdad?. ¿Tiene solución? ¡Claro!. Mucha teta.
  • 15-18 días de vida. Hasta ahora igual tenías un bebé que comía a demanda y entre toma y toma te permitías el lujo de estar 2-3h sin bebé a la teta. De repente, vas a ser una teta pegada a un bebé porque no te suelta ni para ir a darte una ducha. Si le despegas de la teta, llora, incluso si le tienes a la teta, llora…¿pero que le pasa a este niño? Nada, realmente es su manera de decir a tu cerebro «mamá hay que fabricar más leche que tengo que crecer» y su mejor manera de pedir más leche es, mamando más.
  • 6-7 semanas. Vale… y ahora ¿por qué vuelve a estar inquieto?. Pues porque la leche parece que cambia su sabor y la composición hace que sea un poco más salada, cosa que no le gusta y nos lo hace ver con su comportamiento a la teta.
  • 3 meses.Esta es la más larga y donde hay más abandono de la lactancia materna. Vas a llegar a aquí siendo toda una experta. Sabes calibrar manualmente qué teta le vas a ofrecer en la siguiente toma. Cuando notas ese calambre eléctrico al subirte la leche, sabes que tu bebé despertará pidiendo teta enseguida… Pero… de repente, el pecho está «flácido», no notas la subida como antes, además el bebé pide teta más que nunca, día y noche. Se despierta enfadado, y al ofrecerle teta más se enfada. «Oh … me estoy quedando sin leche!» y si, cómo dejes crecer esa sombra de la desconfianza, probablemente te acabes creyendo que ya no hay leche. ¡Nada más lejos de la realidad! Lo que pasa es que en esta época el cuerpo ya sabe cuánto come el bebé, y por lo tanto, no produce leche «de más» como estaba haciendo hasta ahora. ¿Por qué crees que el pecho se llenaba de leche antes de que el bebé lo pidiera? Porque tu cuerpo no iba a dejar que tu cachorro se quedara con hambre. Ahora, ya conoce el patrón del bebé y por lo tanto, fabricará la leche CUANDO EL BEBÉ se ponga al pecho, por lo tanto, él, tendrá que esperar a que empiece a salir y no le rebosará como antes. Por eso se enfada, porque ahora tiene que esperar, y no es que tengan mucha paciencia precisamente… «Vale, entendido… Pero es que ahora en 5 minutos no quiere saber nada de la teta» Si, normal. Está descubriendo mundo, por todo se distrae y puede ser que las tomas que antes duraban 1:30h, ahora duren 5-15 minutos y son totalmente normales.
  • 4 meses. Esto no se trata de un bache de lactancia. Es una crisis madurativa. Si tenías la suerte de que tu bebé era de esos que dormía 5h del tirón por la noche, igual ahora se despierta cada 1-2h. Forma parte de su desarollo cerebral y sus fases del sueño están cambiando. Cuando un bebé nace tiene dos fases de sueño, y necesita adquirir las 5 que tenemos de adultos. Esta es la primera etapa ensayo-error hasta llegar a esas fases. Y no. Dar cereales en biberón por la noche no va a hacer que duerma más. Con ésto solo potenciarás el riesgo de caries y otras enfermedades metabólicas por las dosis de azúcar que contienen esos cereales. Puedes ver un vídeo sobre el tema de los cereales y cómo dormir a un bebé, aquí.
  • 8 meses. Esta tampoco corresponde a una crisis de crecimiento. Se trata de la angustia por separación y tu hijo sufrirá un brote de mamitis aguda que no permitirá ni que te alejes de él a medio metro. Las malas lenguas te dirán que lo tienes muy consentido y que es tu culpa (como siempre). Pero…sabes que eso no es cierto, ¿verdad?. Lo que estás haciendo es criar a un bebé con un apego SEGURO. Sigué así mamá, lo estás haciendo bien.
  • 1 año. A partir de aquí el crecimiento se ralentiza, no van a querer comer otra cosa que no sea la teta y entre eso y la personalidad en desarrollo, puede formarse un cóctel molotov curioso, pero… si has llegado hasta aquí, ¡enhorabuena! Seguro que no ha sido un camino fácil. Quizá sigáis sin dormir de noche y tu bebé siga pidiendo teta («pero no es mayor ya?»). Tranquila. Todo está dentro de lo normal. Recuerda enseñar a las malas lenguas este vídeo para recordarles qué ocurre con el sueño infantil.
  • 2 años. Bienvenidos a la aDOSlescencia. Las rabietas, el «no» y la impaciencia del «todo YA aquí y ahora» ha llegado a casa. Es un buen momento para enseñar las formas en las que hay que pedir las cosas, intentar tener la mayor paciencia posible con ellos y enseñales que no todo puede ser inmediatamente cuando ellos digan. Quizá también notes que vuelves a tener un recién nacido porque la demanda de la teta es altísima. Tranquila. Está en una fase de desarrollo muy determinante, y aunque pueda parecer un niño «muy independiente» todavía necesita la teta de mamá para acomodarse a ella y sentirse «a salvo» de todo lo que está aprendiendo.

¿Los niños que se alimentan con leche de fórmula también tienen crisis?

Si. Las de demanda de más leche harán que tengas que aumentar la cantidad de leche que darás en el bibe, y, las madurativas corresponden al desarrollo cerebral del bebé.

Recuerda: las fechas son aproximadas, puede ser que aparezcan antes, después o nunca. Ya sabes, esto de los bebés es un mundo y cada uno es de una determinada manera.

¡Mucho ánimo y… PACIENCIA! Lo bueno que tienen las crisis, es que, ¡SE TERMINAN!

Carla García. Enfermera y Matrona

Источник: https://www.mimamiesmatrona.com/post/brotes-crecimiento

La siesta: todo lo que hay que saber a cada edad

La crisis de lactancia de los 4 meses y el sueño

Cualquier madre o padre de un recién nacido sabe el desafío (¡y la alegría!) que supone conseguir que su bebé duerma toda la noche. Sin embargo, las siestas también son muy importantes, ya que afectan el sueño del bebé por las noches, así como su estado de ánimo durante el día. Aquí tienes algunas indicaciones para cada edad.

Recién nacidos (de 0 a 3 meses)

Qué puedes esperar: Al principio, las siestas son muy relativas, ya que los recién nacidos no siguen ningún patrón de sueño y no hay mucha diferencia entre el día y la noche. (Suelen dormir entre 16 y 17 horas al día, según la Academia Americana de Pediatría).

«Sin embargo, entre las ocho y doce semanas, notarás por fin un patrón y tu hijo comenzará a despertarse de día y a dormirse de noche a las mismas horas», dice la Dra. Jodi A.

Mindell, autora de Sleeping Through the Night, («Dormir toda la noche»), directora adjunta del Centro del Sueño del Hospital Pediátrico de Filadelfia, y presidenta del organismo asesor Pediatric Sleep Council (Consejo Pediátrico del Sueño).

«Una vez llegados a este punto, es probable que tu bebé pueda echarse una siesta tras una hora y media o dos horas sin dormir», dice la Dra. Mindell. No te preocupes si no detectas ningún patrón hasta los cuatro meses más o menos; algunos bebés tardan más.

Cómo conseguir una rutina de sueño: Busca indicios de que tu bebé está listo para dormir, como cambios de humor, rojez en los ojos, la mirada perdida o si se tira de las orejas. Por supuesto, puedes ayudar a tu bebé a prepararse para la siesta.

«Una buena rutina le indicará a tu bebé que ha llegado el momento de relajarse y dormirse», dice la Dra. Mindell.

Por ejemplo, baja la persiana, léele un cuento, cántale una nana, habla con un tono de voz tranquilo o sigue una versión corta de vuestra rutina de ir a dormir de la noche.

De 4 a 12 meses

Qué puedes esperar: Después de los tres primeros meses, las siestas adoptan un patrón más predecible. «Entre los cuatro y los ocho meses, los bebés o bien duermen la siesta todos los días a la misma hora o bien se echan siestas más cortas y frecuentes tras estar despiertos dos horas», dice la Dra. Mindell.

Antes de los nueve meses, casi todos los bebés consiguen dormir siguiendo un horario.

¿Cuánto suelen durar las siestas a esta edad? «Entre los cuatro y los seis meses, suelen dormir de tres a cuatro horas repartidas entre tres siestas; mientras que entre los seis meses y el año, duermen de dos a tres horas en una o dos siestas», dice Jennifer Waldburger, Máster en Trabajo Social, coautora de The Sleepeasy Solution  «Por fin mi bebé duerme de noche» y cofundadora del grupo de consulta Sleepy Planet Parenting. Si tu bebé todavía duerme tres siestas, busca indicios de que está listo para dejar de hacer la tercera siesta: «Cuando los bebés comienzan su transición de tres a dos siestas diarias, entre los seis y los nueve meses, la tercera siesta a menudo se vuelve más corta y podría durar solo entre veinte y treinta minutos», dice Jennifer Waldburger.

Cómo crear una buena rutina de sueño: «Mantén la rutina de relajación entre diez y quince minutos antes de la siesta», dice Jennifer Waldburger.

Además, pon al niño a dormir cuando esté relajado, pero antes de que esté agotado.

«Cuando los bebés están muy cansados, su cuerpo produce una hormona del estrés, llamada cortisol, que les impide tranquilizarse fácilmente y que puede causar interrupciones del sueño», dice Jennifer Waldburger.

El momento ideal es cuando tu bebé está tranquilo, pero despierto. «Si le permites que se relaje sin balancearlo ni darle una toma para que se duerma, tu bebé aprenderá a tranquilizarse solo cuando pase por una fase de sueño ligero durante la siesta», dice Jennifer Waldburger.

De 2 a 3 años

Qué puedes esperar: «Al año, la mayoría de niños suele dormir una siesta más larga por la tarde, después de comer», dice la Dra. Mindell. Esta suele durar entre noventa minutos y tres horas.

Cómo crear una buena rutina de sueño: «Al pasar de dos siestas a una siesta diaria, podrías notar que la segunda se atrasa tanto que a tu hijo le cuesta más dormirse por la noche o que simplemente se niega a dormir una segunda siesta», dice Jennifer Waldburger. Ha llegado el momento de dejar de hacer la segunda siesta.

«Cuando tu hijo comienza a hacer una sola siesta, lo mejor es que la haga al mediodía», dice Jennifer Waldburger. La mejor hora es entre las 11:30 y las 12:00 del mediodía. «Si tu hijo sigue durmiendo una siesta por las mañanas, desplaza lentamente la hora de inicio de la siesta quince o veinte minutos cada pocos días hasta llegar a las 11:30 de la mañana», sugiere Jennifer Waldburger.

De 4 a 5 años

Qué puedes esperar: Muchos niños dejan de hacer la siesta antes de los cuatro años, aunque algunos siguen haciéndola hasta los cinco. Los que siguen haciéndola, suelen comenzarla entre las 12 del mediodía y la 1:30 de la tarde (y por la noche, se acuestan a las 8 p.m. ).

Que tu peque ya no haga la siesta no significa que puedas olvidarte por completo de su descanso. «A medida que se hace mayor, la llamada «siesta» podría verse sustituida por un «rato tranquilo»», dice la Dra. Mindell.

«Es una forma de asegurarse de que todo el mundo dispone de un momento de respiro durante el día y a la vez facilita una posible siesta en caso de necesidad».

Cómo crear una buena rutina de sueño: Suele ser fácil saber cuándo los niños ya no necesitan hacer la siesta.

«Verás que tu hijo ya no se duerme fácilmente a la hora de la siesta y que, si algún día se la salta, aguanta bien hasta la noche», explica la Dra. Mindell.

Источник: https://www.fisher-price.com/es-es/articles/articulos-hasta-6-meses/la-siesta-todo-lo-que-hay-que-saber-a-cada-edad

La crisis de lactancia de los 4 meses y el sueño

La crisis de lactancia de los 4 meses y el sueño

A los 4 meses se produce muchas veces una crisis en la lactancia materna que, en realidad, no tiene nada que ver con la producción de leche, sino que está motivada por un cambio en las fases de sueño del bebé.

Indice

¿Qué es la crisis de lactancia de los 4 meses?

La crisis de lactancia de los 4 meses se conoce también como falsa crisis ya que su causa no se haya en la lactancia en sí, no se debe a un aumento o disminución de la producción o a una modificación en el sabor de la leche, sino que está motivada por un cambio en las fases de sueño del bebé:

– A esta edad, muchos bebés aumentan sus despertares nocturnos y, durante las tomas de la noche, se muestran más nerviosos, lo que hace pensar a la madre que se están quedando con hambre y, mal aconsejadas, pasan a la leche de fórmula o introducen los cereales sin gluten para saciarles, abandonando así la lactancia nocturna.

Por lo tanto, lo primero que hay que tener en cuenta para hacer frente a esta crisis es entender que el bebé no se despierta más porque tiene más hambre, sino que, al nacer, los bebés tienen solo dos fases de sueño pero, sobre los 4 meses, aprenden el resto de fases lo que hace que pasen más rato en un estado de semivigilia que les hace despertarse más a menudo por la noche.

¿Cómo superar esta fase?

Lo más importante es que no hagas caso de los que te aconsejan darle leche de fórmula o cereales antes de irse a la cama ya que esto no le ayudará a dormir más ni mejor. Al contrario, el niño se despierta y se siente inseguro, por lo que lo único que necesita es tu contacto, incluso que le pongas al pecho para sentirse a salvo aunque no tenga hambre.

Sin embargo, una cosa es que le pongas al pecho y otra que le obligues a mamar, piensa que no todas las veces tendrá hambre, solo debes ofrecerle el pecho por si lo quiere o le ayuda a volverse a dormir tranquilo.

No esperes a que se ponga a llorar para cogerlo y calmarle, en cuanto notes que se despierta por la noche, cógelo y ponlo al pecho.

Ten paciencia y no desesperes, pronto se acostumbrará a las nuevas fases de sueño y volverá a dormir mejor.
 

¿Se pueden producir nuevas crisis de lactancia?

Sí, entre los 8 y  los 9 meseslos bebés vuelven a sufrir “una falsa crisis” sin que el pecho sea culpable de nada. Es aquí cuando empieza la angustia por la separación del bebé hacia la madre.

Bebés que antes podían estar en brazos de cualquiera, de un día para otro se muestran esquivos, asustadizos y muy apegados a su madre.

El hecho común de ir a otra habitación hace que se desesperen y que lloren desconsolados debido a que piensan que no volverán a verte más.

Otra cosa que se debe tener en cuenta es que durante el día maman con normalidad, pero por la noche aumenta la demanda sin control, no se les puede sacar la teta de la boca sin que se pongan a llorar desesperadamente. No están utilizando tu pecho como alimento, sino como mecanismo para reconfortarse.

Además, estos despertares nocturnos no son graduales, se despiertan llorando con gran violencia sin que te dé tiempo a reaccionar. Esto ocurre porque los bebés crecen y maduran y, al llegar a los 8 meses, empiezan a entender que su madre y él son dos personas diferentes y que su madre puede desaparecer en cualquier momento. Además, también empiezan a intuir que, cuando se duermen, siguen pasando cosas, que la vida sigue. Esto es debido a que a veces se duermen con la madre al lado y se despiertan y ya no está, o que se duermen en una habitación y se despiertan en otra, etc. y es algo que les hace pasarlo realmente mal. Si tienen el pecho de la madre para llevar esta situación, la llevan mejor, el pecho les reconforta. Esto hace que para las madres esta etapa sea agitadora, pero no se debe interpretar como una dependencia enfermiza del pecho. Simplemente que poder mamar supone una gran ayuda para superar más plácidamente esta etapa tan complicada emocionalmente para ellos. Antes de tomar cualquier decisión poco acertada, valora si tu bebé puede estar experimentando una de estas falsas crisis de lactancia.

¿Cómo conseguir un ambiente seguro para que mi bebé duerma?

Para conseguir que el ambiente de tu pequeño a la hora de dormir sea seguro, sigue las siguientes recomendaciones:

Coloca siempre al bebé sobre su espalda para dormir, nunca boca abajo ni de costado: el índice de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) se ha reducido mucho desde que la Academia Americana de Pediatría introdujo esta recomendación. Cuando el bebé aprenda a darse la vuelta, está bien que permanezca en la postura de sueño que elija.

Utiliza una superficie firme y estable como colchón y cúbrelo con una sábana. Asegúrate que la cuna o el moisés cumple con las normas de seguridad vigentes en la actualidad.

No coloques nada más en la cuna o en el moisés: guarda los juguetes de peluche, almohadas, etc.

Evita el sobrecalentamiento: viste al bebé según la temperatura de la habitación y fíjate en los signos de sobrecalentamiento (sudor o estar muy caliente al tacto).

Mantén a tu bebé lejos del humo del tabaco: ser fumador pasivo aumenta el riesgo de SMSL.

– Pon a dormir a tu bebé con el chupete puesto, pero si tu hijo lo rechaza no le obligues a dormir con él. Si suelta el chupete mientras está dormido, no se lo vuelvas a poner.

Estate atento a otros peligros: evita artículos con cordones, cordeles o cintas que se puedan enrollar alrededor del cuello del bebé y objetos de cualquier tipo con esquinas o bordes afilados. Además, , debes fijarte en los objetos que el bebé puede alcanzar mientras está sentado o de pie sobre la cuna.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/la-crisis-de-lactancia-de-los-4-meses-y-el-sueno-6732

TEMA 6

La crisis de lactancia de los 4 meses y el sueño

Se sabe que el sueño es un proceso evolutivo. Todo niño sano, aunque al principio presente despertares frecuentes o algún problema a la hora de acostarse, va a dormir correctamente algún día.

El sueño va ligado al desarrollo del ser humano, por tanto siempre cambia, se va modificando conforme el ser humano nace, crece y envejece.

El sueño prenatal

Los bebes en estado fetal, sobre todo en el tercer trimestre de gestación, ya presentan momentos de vigilia seguidos de momentos de inactividad muy semejantes a las fases del sueño que tienen los recién nacidos. Este sueño fetal es independiente del sueño de la madre.

Se han descrito dos patrones del sueño en el bebé antes de nacer: sueño activo y sueño tranquilo.

Etapa de construcción del sueño (de 0 a 7 meses)

A lo largo de sus primeros 7 meses de vida, el sueño de los bebés evolucionará paulatinamente: de las dos fases de sueño que tienen los recién nacidos se pasará a las cinco fases del sueño adulto.

A lo largo de todo este proceso, los cambios en el sueño infantil irán de la mano de otro tipo de cambios, normales en el crecimiento de cualquier ser humano sano, desde el crecimiento físico, la forma de alimentarse, de relacionarse y el desarrollo de actividades motrices, etc.

De 0 a 3 meses

Los bebes nacen sabiendo dormir. Estadísticamente lo hacen la mayor parte del día, entre 14 horas los más despiertos y 20 horas los más dormilones.

Los recién nacidos necesitan comer con frecuencia para evitar hipoglucemias y crecer. Por tanto no pueden tener un sueño muy continuado y necesitan pequeñas siestas a lo largo de las 24 horas del día para poder despertarse con frecuencia y comer.

Este ritmo de alimentación se adapta perfectamente a la fisiología de la lactancia materna. Las tomas frecuentes aumentan los receptores de prolactina en la mama y aseguran una buena producción de leche. La prolactina también tiene el efecto de relajar a la madre e inducirle el sueño, así mientras amamanta descansa.

Por otra parte la leche materna contiene un aminoácido (L-triptófano) que favorece el sueño, además la succión del pecho es relajante y ayuda a dormir. Sueño y lactancia materna se complementan entre sí para un desarrollo óptimo de los bebés. El colecho, madre y bebé durmiendo juntos, facilita no solo la lactancia materna sino el sueño de ambos.

El patrón de sueño en este periodo (pequeñas siestas intercaladas con despertares frecuentes) esta sincronizado con las necesidades del bebe por más de un motivo:

  • Alimentarse con frecuencia.
  • Superar posible episodios de apnea.
  • Mantener la alerta del cuidador.
  • Desarrollar la mente.
  • Madurar.
  • Ejercitar la succión.

Y se caracteriza más específicamente por:

  • Es bifásico: sueño activo o REM y sueño lento.
  • Es ultradiano: no diferencia entre el día y la noche.
  • Es polisecuencial: se reparte en varias secuencias a lo largo de todo el día.
  • Mayor porcentaje de sueño REM: es en esta fase que cerebro integra los aprendizajes.
  • El sueño se inicia directamente en fase REM: prioriza la maduración a nivel mental frente al descanso corporal.

La maduración de los bebés durante los primeros meses de vida es impresionante, en ningún otro momento de su vida van a desarrollarse tanto y tan rápido, no solo a nivel físico sino a nivel neuronal. Tanto la lactancia materna como el sueño, se adaptan, ayudan y refuerzan este proceso.

Hacer ingerir a los bebes alimentos de digestión pesada, o pautar horarios para las ingestas para alterar el patrón normal del sueño infantil a esta edad y adaptarlo al sueño adulto, puede ser contraproducente. Lo que favorece el desarrollo natural del sueño es la lactancia materna y el colecho.

De 4 a 7 meses

Pasado el primer trimestre, los bebés cambian y su sueño también, volviéndose cada vez más parecido al de los adultos.

 El bebe empieza a dormir algo más de noche que de día y cuando se queda dormido, el sueño empieza en fase no-REM (sueño ligero seguido de sueño profundo, por lo que se puede despertar fácilmente si algún estímulo lo altera). Cuando ya ha llegado a las fases más profundas del sueño, puede permanecer una hora en ella.

El patrón de sueño en este período también se relaciona con las necesidades de los bebés a esta edad son:

  • Adquirir el ritmo circadiano.
  • Adquirir las fases del sueño adulto.
  • Su alerta será selectiva: reclamará a la madre cuando se sienta solo o entre extraños.
  • Iniciará la alimentación complementaria.

Por tanto a esta edad el sueño será:

  • Circadiano: diferenciará paulatinamente entre el día y la noche.
  • Polifásico: tendrá adquiridas casi todas las fases del sueño adulto, podrá unirlas con más facilidad e incluso hacer tiradas de más de un ciclo.
  • Inestable: las dos fases de sueño del primer trimestre se desarrollan hasta alcanzar las cinco fases del sueño adulto. Las fases van surgiendo paulatinamente a lo largo de un periodo de transición y el bebe necesita adaptarse a ellas.

En nuestro tiempo y cultura, estos cambios suelen coincidir con el inicio de la alimentación complementaria y la reincorporación al trabajo remunerado por parte de las madres, por lo que puede ser un período crítico para las familias.

De nuevo, la lactancia materna, y especialmente el colecho, pueden hacerlo todo más llevadero.

Etapa de maduración del sueño (de 8 meses a 6 años)

En esta etapa, el sueño madura paulatinamente hasta parecerse al sueño adulto, las horas de sueño se reducen y poco a poco se eliminan los despertares nocturnos.

De los 8 meses a los 2 años

Los bebés a esta edad los bebes necesitan:

  • Seguir incorporando alimentos complementarios a su dieta.
  • Superar el periodo de angustia por separación.
  • Relacionarse con el entorno: deambulación (afianza el gateo y empieza a andar).
  • Superar la irrupción dentaria.
  • Realizar la reglamentación esfínteriana.

En este periodo el sueño de los bebés será:

De 3 a 6 años

A partir de los tres años suele iniciarse un descenso de los despertares nocturnos que desaparecen aproximadamente a los 5 años.

Entre los 5 y los 6 años los niños se hacen mayores y su sueño será ya parecido al de los adultos.

Es la etapa de los primeros aprendizajes escolares y la consolidación del lenguaje hablado.

Hacia los 3 o 4 años dejan de hacer siesta. Por otra parte empiezan a pedir cosas que les gustan para rebajar su ansiedad antes de dormir ( cuentos, canciones, …). Tanto si duermen solos o en compañía llega un día en que no sólo no necesitan a nadie sino que no quieren a nadie mas en su habitación.

La duración de la lactancia materna y el sueño infantil

Estudios antropológicos y etológicos, así como distintos testimonios etnográficos, históricos y culturales, nos permiten hacerlos hacernos una idea de cuál sería la duración de lactancia materna de los bebés humanos desde el punto de vista biológico.

De este modo sabemos que la edad de destete natural correspondiente a los seres humanos estaría comprendida entre los 2,5 y los 7 años.

La construcción del sueño infantil se produce aproximadamente en ese primer período de lactancia que hasta hace poco han respetado la gran mayoría de culturas a lo largo de la historia.

El periodo de maduración del sueño infantil culmina a lo largo del periodo estimado de duración normal de la lactancia materna.

Artículo basado en:

Dormir sin lágrimas. Rosa Jové. La esfera de los libros. Madrid, 2006

Artículo redactado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA

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Источник: https://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-6-lactancia-y-crianza/lactancia-materna-y-sueno/

Lactancia, porteo y colecho

La crisis de lactancia de los 4 meses y el sueño

Es cierto que el término que usamos para describir las cosas es importante, pero si lo pensamos bien, el desconocimiento de las situaciones habituales en la lactancia produce que cuando una mamá está viviendo una de estas situaciones especiales la lactancia esté en riesgo, y con ello esté en crisis.

Estas situaciones de desajustes diversos, que iremos viendo a continuación, rompen la normalidad y preocupan e inquietan a las madres que en muchos casos tienen escasa o nula información concreta sobre la lactancia. Si no se sabe qué pasa, si se desconoce qué está ocurriendo, se tiende a pensar en el gran mito de la lactancia: «no tengo leche».

Hoy para las lectoras de Espacio Lactancia he preparado una revisión de las crisis que se producen en la lactancia, pero ante todo hay que dejar claro que las edades sólo son orientativas y cada bebé es un mundo. Además hay que puntualizar que los bebés prematuros viven las crisis en su edad corregida. 

Crisis de los 15-17 días, la primera sorpresa llega pronto, los bebés aumentan su demanda de manera exponencial y sorprendente:

  • Quieren mamar sin interrupción todo el día
  • No se sueltan del pecho y si lo hacen vuelven a pedirlo en pocos minutos
  • No descansan ni permiten que la madre descanse
  • La madre siente los pechos blandos y cree que no tiene leche

¿Qué pasa?

El bebé debe aumentar la producción de leche de su madre y la única manera de conseguirlo es mamar de manera ininterrumpida varios días. De esta manera la producción de leche de la madre aumenta y él puede recibir toda la leche que necesita.

El bebé a veces toma tanta leche que tiende a regurgitar pero aún así sigue pidiendo leche. No pasa nada por seguir su ritmo, incluso con las regurgitaciones. No es adecuado introducir un chupete o darle suplemento ya que las dos cosas interfieren en la normalización de la producción de leche.

En dos o tres días el aumento de demanda termina y se normaliza. 

Crisis de las 6-7 semanas, al fin la lactancia funciona perfectamente y entonces los bebés empiezan a mamar diferente y a protestar mientras maman:

  • Maman de manera inquieta, lloriqueando
  • Tironean del pezón
  • Se arquean y tensan espalda y piernas

La crisis de los 3 meses, quizá es la más compleja de las crisis, ya que afecta a madre y a bebé

Durante esta crisis se producen muchos abandonos prematuros de la lactancia, al no poder comprender qué pasa y debido a las malas indicaciones que suelen recibir las madres:

  • Llora y protesta durante unos minutos al inicio de la toma
  • El bebé ha aprendido a mamar muy rápido y termina la toma en dos o tres minutos
  • La madre ofrece más el pecho o incluso el pecho contrario pero el bebé rechaza mamar
  • El bebé se distrae con nada y prefiere ver el mundo a mamar: se suelta del pecho para ver quién entra por la puerta, para mirar el cuadro que hay detrás de la madre,…
  • Cuando está tranquilo mama y sonríe a su madre
  • La madre siente el pecho blando y cree que no tiene leche
  • El bebé sólo mama con tranquilidad durante las siestas o durante la noche donde hace tomas largas y plácidas

Crisis de los 4 meses, esta crisis no es por culpa del pecho, no se trata de ningún aumento de la producción, ni ninguna modificación del sabor de la la leche… Se produce por otras causas y amamantar al bebé ayuda a superar este periodo:

  • Los bebés aumentan los despertares nocturnos
  • En las tomas nocturnas se muestran demandantes y nerviosos
  • Las madres creen que el bebé se queda con hambre o que no tiene leche suficiente
  • Se les aconseja empezar con leche artificial o con cereales para dejarlos llenos

Crisis de los 8-9 meses, de nuevo se trata de una crisis de la que la lactancia no es culpable:

  • Los bebés reclaman la atención constante de su madre todo el día
  • De día maman con cierta normalidad
  • De noche aumentan la demanda
  • Despiertan angustiados llorando y quieren mamar
  • Las tomas nocturnas se vuelven eternas, no quieren soltar el pecho.

Crisis del año ¡Quién diría que llegados al año aún tuviéramos crisis!

  • Los niños empiezan a dejar de comer (si es que comían sólidos)
  • Pasan el día picando comida pero siguen mamando mucho
  • Piden teta a su manera, que no siempre es la más discreta y amigable
  • El entorno empieza a opinar y a presionar a las madres para que deje de amamantar
  • Se culpa al pecho de dejar sin hambre al bebé y ser la causa de que el bebé coma tan poco

Crisis de los dos años, cuando llegas a los dos años de lactancia y cumples el mínimo recomendado por las autoridades sanitarias nadie te avisa de que vayas a vivir una situación compleja:

  • El bebé no pide teta, EXIGE teta
  • Maman con mucha frecuencia y mucho rato, parecen un recién nacido
  • De nuevo el entorno opina y presiona para terminar de una vez “con el vicio”
  • La madre se siente sobrepasada por ese comportamiento exigente y demandante
Embarazo y niños
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