La piel de un bebé es más delicada

La piel de tu bebé es muy sensible, tips para cuidarla

La piel de un bebé es más delicada

La piel de tu bebé es muy sensible. Por ello, es necesario que aprendas a brindarle la protección y los cuidados necesarios para que se mantenga sana y libre de molestias. Ante todo, ten en cuenta que dichos cuidados deben ser más rigurosos que en etapas posteriores.

Cambiar el pañal con frecuencia, utilizar el jabón adecuado para el momento del baño, poner el agua a la temperatura adecuada y vestir al bebé con prendas hechas a partir de algodón u otros tipos de tela que faciliten la transpiración son algunas de las medidas más comunes para cuidar su piel. Sin embargo, existen otras que debes conocer (¡y aplicar!).

La piel de tu bebé es sensible debido a que la producción de melanina está menos desarrollada que la de un adulto. Además, el estrato córneo de la piel es tan fino que suele ser susceptible a infecciones, sequedad e irritaciones.

Por ende, es normal que el roce con tejidos, el contacto con el polvo, químicos u otros agentes causen una reacción mucho más notoria que en un adulto. A la piel de tu bebé (entendida como órgano) le falta mucho por madurar.     

Tips para cuidar la piel de tu bebé 

Cuando el bebé está durante un tiempo con el pañal mojado o suda, un buen baño puede ser gran aliado para que la piel se refresque, respire, se mantenga limpia y deje atrás una posible irritación.

Para cuidar la piel de tu bebé al momento del baño debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Utilizar jabón hipoalergénico, indicado para bebés.
  • Limpiar las áreas más difíciles (como entrepierna y dedos) con ayuda de un algodón de forma suave, sin realizar movimientos enfáticos de fricción, ya que pueden lesionar la piel.
  • Utilizar agua tibia para el aseo (nunca usar agua a menos de 36º a menos que haga mucho calor).
  • Nunca se debe frotar la piel del bebé. Es preferible secarlo dando toques suaves y breves con una toalla de algodón (limpia, libre de detergentes y suavizantes con perfume).
  • En caso de utilizar cremas o lociones después del baño, estos deben estar indicados especialmente para bebés.

En relación al pañal

Cuidar la piel de tu bebé implica estar atento al cambio de pañal para que el área que está cubierta no sufra por el calor, el sudor, las bacterias u otros factores. Algunos de los tips que debes conocer son: 

  • Elegir la talla adecuada de pañal (que no quede ni muy ajustada ni demasiado holgada, ya que ambos pueden causar irritaciones y problemas en la piel).
  • Cambiar con regularidad el pañal y realizar la higiene del área adecuadamente. 
  • En caso de utilizar pañales de tela, será imprescindibles mantenerlos limpios.
  • Después de varias horas seguidas, aún cuando el bebé no haya realizado ninguna necesidad, es recomendable retirarle el pañal y dejar que la piel respire unos minutos. 
  • Si el bebé ha realizado sus necesidades, hay que cambiarle el pañal y lavarlo de inmediato para prevenir la acumulación de suciedad y bacterias.

Los residuos de alimentos

Es común que los bebés derramen la leche o se ensucien con los alimentos que se les da para comer. En estos casos, es conveniente limpiarles la piel al momento para evitar que esta quede pegajosa o bien, presente erupciones. Después de todo, una piel sucia puede ser más propensa a sufrir irritación que una piel limpia. 

  • Los baberos son una buena opción para evitar que el bebé se ensucie mientras come.
  • Es necesario limpiarle siempre la boca y las manos antes y después de comer.
  • Es recomendable limpiar con delicadeza la piel con una toalla de algodón o gasas húmedas, sin frotar. Las servilletas de papel no son recomendables porque pueden ser demasiado ásperas para su piel.

El sol

Así como un adulto debe usar protector solar a diario para protegerse de los rayos del sol, es imprescindible que un bebé también lo utilice (después de haber cumplido los 6 meses de edad). Sobre todo, durante el verano y en salidas al parque, la playa, la piscina, etcétera.

Recuerda que deberás retocar el protector solar cada cierto tiempo. En especial, si el bebé o niño ha tenido contacto con el agua o ha sudado.

Si el bebé tiene menos de 6 meses lo más recomendable es mantenerlo en la sombra, nunca expuesto directamente a los rayos del sol. Recuerda que tomar un poco de sol, un rato mientras dan un paseo antes de las 10 de la mañana, por ejemplo, es recomendable para que su piel se mantenga sana.

¿Cómo lavar la ropa de tu bebé?

Para cuidar la piel de tu bebé correctamente también debes tener en cuenta la limpieza de sus prendas de ropa. Algunos tips para ellos son:

  • No laves su ropa, toallas ni sábanas junto con la del resto de los habitantes de la casa, es preferible hacerlo aparte.
  • Si vas a utilizar la lavadora, procura colocar un ciclo de lavado antes (sin ropa) para limpiar la máquina.
  • No utilices detergentes, sobre todo si estos tienen perfumes y suavizantes. Tampoco es recomendable utilizar productos quitamanchas o lejía, ya que pueden irritar la piel del pequeño.
  • Es recomendable que utilices jabones naturales, hipoalergénicos o especialmente indicados para el lavado de la ropa del bebé.
  • Si vas a lavar la ropa a mano, utiliza un recipiente limpio (previamente esterilizado con agua hirviendo).
  • Procura aclarar bien la ropa para que no queden restos de jabón. Hay programas de doble aclarado en la lavadora que pueden ayudarte con esto.
  • Nunca se debe colocar ropa húmeda a los niños. Asimismo, jamás debe colocárseles prendas de ropa recién adquiridas, sin antes haberlas lavado y secado apropiadamente.

Ten en cuenta estos consejos y lograrás cuidar la piel de tu bebé sin problemas. ¡Recuerda que una piel sana es sinónimo de bienestar!

Te podría interesar…

Источник: https://eresmama.com/la-piel-bebe-sensible-tips-cuidarla/

Consejos para cuidar la sensible piel del bebé

La piel de un bebé es más delicada

El bebé tiene la piel muy sensible y para cuidarla bien hay que extremar los cuidados. En el baño, el cambio de pañal y la ropita tendremos que poner atención, sin obsesionarnos, simplemente teniendo algunas precauciones en el trato, la limpieza y la elección de los materiales.

El baño

Es muy importante tener en cuenta algunas consideraciones generales sobre el baño.

Primero, contar con el baño, los primeros meses, es muy relajante cuando se acostumbran a él, pero al principio puede resultarles molesto.

Bañar al bebé a diario no es obligado, aunque cuando se mancha de heces, se queda con el pañal mojado o suda es una buena manera de mantenerlo limpio y evitar irritaciones.

La temperatura del agua es lo primero que debemos cuidar, ni fría ni caliente, sino a la temperatura de su cuerpo.

Es habitual tocar el agua con el codo o con la parte interna de la muñeca, que son especialmente sensibles a la temperatura, pero es mejor usar un termómetro de bañera para evitar errores.

Y siempre, siempre, confirmar que el agua está a la temperatura adecuada antes de sumergir al pequeño.

Para el recién nacido basta un baño de cinco minutos, incluso menos, para evitar que la piel se reseque o que se vaya a enfriar mientras lo bañamos. Por supuesto, y esto no tiene que ver con la piel, sino con la seguridad básica, nunca bajo ninguna circunstancia se debe dejar a un bebé sin supervisión en el baño ni por un minuto.

Podemos usar simplemente agua o añadir un poco de jabón hipoalergénico especial para bebés, limpiando con especial cuidado los pliegues de la piel en las piernas, la zona que queda expuesta a heces y orines y también la zona entre los dedos de las manos y los pies. Podemos usar una esponjita para bebés, un paño de algodón muy suave o simplemente la mano.

A la hora del secado lo mejor es sacar al pequeño envuelto en una toalla de algodón, limpia, suave, nueva y lavada sin detergentes abrasivos ni suavizante.

Son muy aconsejables las toallitas que vienen con capucha, pues con ellas evitamos enfriamientos y el susto que se llevan algunos pequeños con los cambios bruscos de temperatura o la desnudez.

Debemos secarlo muy suavemente, sin frotar y poniendo atención a las partes del cuerpo que tengan pliegues donde se podría quedar humedad. Si le queremos poner cremas o aceites deben ser naturales y especiales para la piel del bebé, no ponerlas en exceso

El pañal

Si decidimos usar pañales debemos poner mucha atención en su uso y elección. Hay niños que toleran los pañales habituales pero otros sufren alergias e irritaciones simplemente por el contacto con los productos químicos que contienen. En esos casos es aconsejable optar por pañales desechables de fibras orgánicas o por los lavables de tela.

Para evitar irritar su piel es conveniente usar pañales de su talla y no ponerlos demasiado apretados. La manera de confirmarlo es observar si dejan marcas en la piel de los muslos. Además tampoco tenemos que ponerles ropa demadiado justa en esa zona para que no comprima el pañal contra la piel.

Hay que cambiarlos en cuanto nos demos cuenta de que ha hecho caca o pipí, sin dejar que estos elementos, aunque se trate de un pañal muy absorvente, queden en contacto con su cuerpo.

Merece la pena esa atención y es sencillo reconocer los gestos que de un bebé que hace sus necesidades. Durante la noche también suele ser necesario hacer cambios de pañal, aunque sea cansado, sobre todo al principio, cuando suelen hacer sus necesidades inmediatamente después de una toma.

Con un poco de práctica es posible acoplarse y que no se despierten demasiado con la operación.

Restos de alimentos en la cara o las manos

La leche que toman los bebés rara vez se quedará solamente dentro de su boca. Puede chorrear, especialmente si toma biberón, o ser expulsada al terminar la toma en forma de grumos.

Esa leche en su carita o su cuello también puede producir irritaciones, por lo que es mejor limpiar la zona con una gasa húmeda y cambiar la ropa si se ha mojado.

Dejarle la carita sucia puede ser causa de una erupción y es mejor prevenirlo.

Mi hijo, cuando nació, terminaba empapado en cada toma. Los primeros dos meses le daba lactancia mixta o leche materna en biberón para complementar la toma de pecho, pues era prematuro y no se agarraba bien. La leche le chorreaba de la boca y se ponía perdido. Usábamos baberos pero era insuficiente. No he lavado más ropa en mi vida.

Cuando empiezan a comer, incluso si somos cuidadosos y damos la comida con cuchara, también van a mancharse bastante la cara y las manos. Usar un bebero ayuda, pero limpiarles bien, con suavidad, después de la comida también es aconsejable.

La ropa

La ropita del bebé es sencilla aunque al comienzo nos parezca toda una ciencia. Los vestidos complicados sobran excepto en momentos muy especiales. Nos hará la vida mucho más fácil tener mucha ropa intercambiable, de algodón orgánico, de colores claros y que se pueda poner y quitar sin muchos problemas. ´

Una buena costumbre es mirar bien las etiquetas, eligiendo ropa de algodón natural, preferiblemente orgánico, que es transpirable y no lleva añadidos de fibras sintéticas. Hay que cortar bien las etiquetas antes de ponerle la ropita al niño, pues su roce puede irritar su piel y hasta hacerles rapaduras.

Es importante lavar la ropa antes de ponérsela por primera vez y hacerlo siempre con jabones naturales, diseñados para su piel y no usar suavizantes. Las nueces de lavado, que son naturales completamente, son una opción muy aconsejable, ya que evitan cualquier tipo de alergia a los químicos.

El frío, el viento y el sol

Salir de paseo es muy conveniente para los bebés, y habría que intentar, si no están malitos o nos lo ha desaconsejado el médico por algún problema, salir a diario para que le de el aire pero teniendo cuidado con los elementos atmosféricos más agresivos: frío, viento y sol.

Que el bebé reciba luz solar ayuda a su organismo, proporcionándole vitamina D, pero no le puede dar el sol directo en los ojos ni exponerlo a los rayos directos, especialmente en verano y en general, protegerlo del calor. En invierno debemos protegerlo del viento y el frío, que también pueden irritar la delicada piel de su cara, por lo que debemos llevarlo en un porta bebés adecuado o usar la capota del cochecito si hace mucho viento.

Cuidar la sensible piel del bebé

Con estos cuidados básicos podemos prevenir irritaciones y cuidar adecuadamente la delicada piel de nuestro bebé, que seguro que nos agradecerá estas atencíones, pues la piel es la primera defensa contra las agresiones, las infecciones y tenerla en buenas condiciones es imprescindible para proporcionarle el necesario bienestar.

En Bebés y más | Cuidados del recién nacido: la piel, Irritaciones en los pliegues de la piel del bebé, La delicada piel de los bebés

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/consejos-para-cuidar-la-sensible-piel-del-bebe

Cuidado de la piel del bebé en niños de 0 a 36 meses

La piel de un bebé es más delicada

¿Existe algo más perfecto que la piel de tu bebé? No puedes resistirte a tocarla y a acariciarla. ¡No te detengas! A tu bebé le encanta tanto como a ti. La protección de la piel delicada es otra tarea importante para un padre o una madre. A continuación, presentamos lo que necesitas saber y hacer para el cuidado de la piel del bebé.

La piel del bebé

La piel de tu bebé es suave y tersa y, al mismo tiempo, resistente y elástica. La piel constituye el órgano más extenso del cuerpo humano; es un conjunto de células que se agrupa para formar una barrera delgada, pero resistente. La piel se renueva constantemente en la vida, proceso que se inicia incluso antes de nacer.

Sin embargo, muchas veces al principio la piel de un recién nacido no es para nada perfecta. No te alarmes si encuentras grandes zonas con peladuras, enrojecimiento o escamas en los primeros días después del nacimiento. Las zonas de las muñecas, rodillas y pies pueden llegar a sangrar a medida que se van adaptando a la exposición al aire.

Todo esto es normal. Usa una pomada suave para ayudar a lubricar y cicatrizar la piel que sangre o que esté resquebrajada. Muy pronto la piel de tu bebé se recuperará y volverá más tersa.

Cremas hidratantes

Para mantener sana la piel del niño, necesitas conservar su suavidad y resistencia naturales. Incluso si la piel de tu bebé no presenta peladuras, no dudes en que se beneficiará si usa cremas hidratantes.

Puedes comprar productos sin perfume con ingredientes como aceite mineral o petrolato.

La crema hidratante que aplicas diariamente a tu bebé no debe contener sustancias como ácidos alfahidróxidos o bloqueantes solares.

De hecho, es una excelente idea usar la misma crema hidratante que tú te aplicas en el cuerpo, porque de todas formas el bebé y tú siempre estáis en contacto. Cualquiera sea tu decisión, mantenla, de tal forma que la piel de tu bebé no tenga que adaptarse nuevamente a las diferentes combinaciones de ingredientes en distintos productos.

El sol y tu bebé

Todos los bebés deberían mantenerse fuera del alcance de la luz solar directa. Un bebé puede quemarse con el sol en un período muy breve, de 10 a 15 minutos, incluso en los días nublados.

La primera barrera de defensa debería ser la ropa. En los días calurosos, viste a tu bebé con ropa delgada de algodón que le cubra los brazos y las piernas. Asegúrate de ponerle una gorra para el sol cada vez que salga. Trata de evitar las salidas cuando los rayos solares son más fuertes, es decir, entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde.

Recientemente, la American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría) cambió su postura con respecto a los bebés y los protectores solares. Hace un tiempo, recomendó no utilizar protectores solares en bebés menores de 6 meses.

Sin embargo, ahora señala que no existen pruebas de que haya riesgos si aplicas pequeñas cantidades de protector solar a un bebé pequeño. De todas maneras, no utilices el protector solar como sustituto de la ropa protectora.

Úsalo para cubrir la cara, manos y pies expuestos de tu bebé.

Cuidado de las uñas

Las uñas del niño son muy delgadas, afiladas y crecen de una manera ¡sorprendentemente rápida! Es posible que tengas que cortarlas muy a menudo, hasta dos veces por semana. Esto es muy importante, ya que los recién nacidos pueden arañarse la cara con sus propias uñas.

Para cortárselas, utiliza una lima suave, un cortaúñas o tijeras cortaúñas especiales para bebés. Es posible que te resulte más fácil realizar esta tarea cuando tu bebé esté durmiendo.

Para no cortar la piel de la yema de los dedos mientras cortas la uña, sostén el dedo firmemente y empuja la piel hacia atrás. No te alarmes si sale un poco de sangre (esto te ocurrirá al menos una vez, a pesar de todos tus esfuerzos).

Para detener la sangre, simplemente aplica un poco de presión.

Las uñas de los dedos de los pies crecen mucho más lento y por lo general son más blandas. No es necesario mantenerlas tan cortas como las de la mano; basta con cortarlas una o dos veces al mes. A pesar de que puede parecer que el niño tiene una uña encarnada, esto casi nunca ocurre. Llama a tu pediatra si la piel que rodea las uñas de los pies se enrojece, se inflama o se endurece.

La ropa de tu bebé

Viste a tu bebé recién nacido con una capa más de ropa que la que estés usando, para mantenerlo cómodo y abrigado. Para los recién nacidos esto significa camiseta, pañal, pijama y una mantita, excepto en los meses más calurosos.

Cuando la temperatura supere los 22- 23 º C, puedes disminuir esto a una sola capa de ropa. Toca la piel de tu bebé con frecuencia para ver si está incómodo. Si la piel está caliente y transpirada, quita una.

Si tu bebé es prematuro o tiene poca grasa corporal, no podrá regular muy bien su temperatura corporal y quizás necesite más capas de ropa para estar abrigado. Los recién nacidos que tienen poco cabello pueden necesitar una gorra, especialmente durante la noche.

La piel de tu bebé puede ser sensible a las sustancias químicas que se encuentran en la ropa nueva y a los residuos de jabón y detergente que quedan después del lavado.

Para evitar problemas:

  • Lava toda la ropa y la ropa de cama nueva antes que las use el niño.
  • Durante los primeros meses, lava la ropa de tu bebé por separado.
  • Utiliza un detergente suave y enjuaga dos veces.

Artículo realizado por el Dr. Anthony J. Mancini.

Источник: https://www.dodot.es/recien-nacido/cuidados/articulo/cuidado-de-la-piel-del-bebe-en-ninos-de-0-a-36-meses

Tipos de dermatitis en la piel de los bebés

La piel de un bebé es más delicada

La piel de los lactantes y niños es muy fina delicada por lo que requiere de unos cuidados especiales para estar sana y prevenir enfermedades cutáneas.

Pese a tener el mismo número de capas que la piel de un adulto estas capas son menos espesas.

La piel del bebé es cinco veces más delgada que la del adulto, teniendo la función barrera más limitada, y por tanto son más propensos  a la hora de padecer enfermedades cutáneas.

A continuación vamos a detallar algunas de las enfermedades de la piel más frecuentes en los niños:

DERMATITIS ATÓPICA (PIEL ATÓPICA)

Afecta al 20% de los niños y es muy común en bebés de 2 a 6 meses. Según algunos estudios se cree que esta enfermedad tiene factores genéticos y ambientales, es decir, que los niños que tienen antecedentes familiares de algún tipo de alergia son más propensos a padecer la dermatitis atópica.

SÍNTOMAS DE LA DERMATITIS ATÓPICA:

  • Piel seca
  • Rojeces
  • Grietas
  • En bebés suele aparecer en el cuero cabelludo, rostro, tronco, codos y rodilla
  • Durante la niñez es probable que aparezca en los pies, cuello y las áreas flexibles como los son los pliegues del interior de los codos o en la parte posterior de la rodilla.

CUIDADOS DE LA DERMATITIS ATÓPICA:

  • Hidratar la piel 2-3 veces al día
  • Usar tejidos naturales como el algodón
  • Realizar baños cortos y frescos sin frotar en exceso la zona afectada
  • Aplicar la crema indicada con la piel húmeda

DERMATITIS SEBORRÉICA (COSTRA LÁCTEA)

Es relativamente habitual en recién nacidos y la padecen entre el 2 y 5% de los lactantes despareciendo a los 8 meses aunque más tarde, durante la adolescencia, puede reaparecer en forma de caspa.

A muchos padres primerizos les asusta pero por lo general no es nada de lo que asustarte y con productos adecuados desparece.

Normalmente aparece en el cuero cabelludo pero puede llegar a aparecer en cejas, pestañas, orejas o en la parte posterior del cuello.

SÍNTOMAS DE LA DERMATITIS SEBORRÉICA EN BEBÉS:

  • Formación de escamas blancas o amarillentas en el cuero cabelludo
  • Placas gruesas o costras
  • Caspa

CUIDADOS DE LAS DERMATITIS SEBORRÉICA EN BEBÉS:

Aunque a muchas ocasiones suele desparecer por si sola conviene realizar unos cuidados específicos para su eliminación y la prevención de nuevos brotes.

  • Utilizar jabones o champús adecuados para este tipo de caspa
  • Cepillar el cuero cabelludo con un cepillo limpio y de cerdas suaves antes de enjuagar el champú

DERMATITIS DEL PAÑAL

Es muy común en bebés de menos de un año.

Se puede producir por diferentes causas como llevar el pañal sucio de orina y heces durante mucho tiempo, el roce de los pañales muy ajustados con el movimiento natural del pequeño o incluso porque la piel del bebé sea sensible a determinados productos o sustancias que componen el pañal así como a determinados detergentes de la ropa, jabones, toallitas húmedas…

Por otra parte el plástico que recubre el pañal impide la correcta circulación del aire por la zona lo que facilita la proliferación de hongos y erupciones. Si vemos que la irritación dura más de tres días puede ser debido a la aparición del hongo candida albicans que provoca unas erupciones de color rojo abultadas por lo que deberemos visitar al pediatra.

CUIDADOS DE LA DERMATITIS DEL PAÑAL:

  • Cambiar el pañal con frecuencia
  • Limpiar la zona con agua y algodón dejándola secar al aire o dando suaves golpecitos.
  • Evitar frotar o restregar la zona
  • Colocar el pañal flojo
  • No utilizar toallitas que contengan alcohol
  • Lavarse las manos antes de cambiar el pañal
  • La crema pasta al agua sirve de barrera ante los agentes irritantes.

BUENOS HÁBITOS PARA PROTEGER LA PIEL DEL BEBÉ

  • Realizar los baños con agua tibia e ir incorporando gradualmente jabones específicos
  • Hidratar la piel tras el baño
  • Utilizar ropa de algodón
  • Cortar las etiquetas de la ropa
  • Utilizar detergentes ultrasuaves y sin suavizantes para lavar la ropa.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row] Conoce Tu Piel
17 enero, 2019

Источник: https://hidrotelial.com/tipos-dermatitis-mas-comunes-la-piel-los-bebes

Cuidado de la piel de los bebés

La piel de un bebé es más delicada

La piel de los recién nacidos es muy diferente a la piel de los adultos: es hasta diez veces más fina, se seca con facilidad y resulta más propensa a alergias e irritaciones. Además, pasa por muchos cambios en su apariencia y textura.

¿En qué se diferencia la piel del bebé de la de los adultos?

La piel del bebé tiene características propias:

  • La epidermis o capa externa de la piel del bebé es entre un 20% y un 30% más fina que la de un adulto. Esta delgadez en la superficie la hace más vulnerable a infecciones, irritaciones o golpes.
  • Aún no ha desarrollado del todo las defensas que le ayudan a protegerse de determinadas bacterias.
  • Su función termoreguladora no funciona al 100%.
  • Pierde y absorbe agua con mayor rapidez.
  • Presenta una mayor reactividad vascular (se enrojece o palidece más fácilmente).
  • Sus glándulas sudoríparas son más activas.
  • Presenta una menor capacidad de sintetizar melanina.
  • En general, es menos resistente y tolerante a agresiones externas.

¿Cómo evoluciona la piel de un recién nacido?

Al nacer, la inmensa mayoría de los niños están cubiertos por una capa de grasa muy fina y de color blancogrisáceo que se denomina vérnix caseosa. Este manto sebáceo está compuesto por un 80% de agua, un 10% de grasa y otro 10% de proteínas.

La vérnix se forma alrededor de la semana 20 de gestación, con el fin de aislar la delicada piel del bebé de los efectos irritantes y la humedad del líquido amniótico y de la deshidratación, evitando así que se agriete, y protegiéndola de posibles infecciones dentro del útero materno.

Una vez que el bebé ha nacido, no conviene retirar esta capa de grasa, ya que además de que pasados dos o tres días se reabsorbe sola, sin necesidad de lavarla, también ejerce diversas funciones:

  • Ayuda al bebé a mantener su temperatura corporal, ya que su piel tan delgada favorece la pérdida de calor y agua.
  • Protege al recién nacido de la deshidratación y de algunas agresiones externas.
  • Nutre la piel, impidiendo que se reseque o se descame en exceso.
  • Según recientes estudios, la vérnix caseosa contiene una alta concentración de vitamina E, un poderoso antioxidante que protege la piel del niño ante los efectos dañinos del oxígeno y de las radiaciones solares.

Además, como parte de la vérnix, también algunos bebés pueden presentar lanugo, que es un vello corporal aterciopelado, muy fino, que aparece en los fetos durante su desarrollo durante el embarazo, como una especie de capa protectora.

Normalmente se forma primero en la cabeza y hacia la semana 20 de gestación cubre todo el cuerpo del feto. Se va desprendiendo, aproximadamente en la semana 40, pero muchos bebés nacen con parte de este vello en su cuerpo, si bien pocas semanas después del parto desaparece por sí solo.

El desarrollo completo de la piel del bebé se llevará a cabo durante varios años; de hecho, hasta los 3 años de vida, su “barrera cutánea”, la encargada de defender al bebé de las agresiones medioambientales (frío, viento, sol, aire seco…), no habrá terminado de desarrollarse . Por eso, la piel del bebé, tan frágil y delicada, precisa de un cuidado especial.

¿Cuáles son las alteraciones más comunes?

La sensibilidad y la naturaleza inmadura de la piel del bebé la hacen propensa a diversas alteraciones, si bien la mayoría de ellas son benignas y no requieren tratamiento, ya que suelen desaparecer con el paso del tiempo.

  • Costra láctea: es uno de los trastornos más frecuentes y se manfiesta tras los primeros días o semanas de vida. Provoca enrojecimiento de la piel y la aparición de escamas de gran tamaño en zonas del cuero cabelludo, que pueden extenderse a las cejas, e incluso a pliegues de brazos y piernas. Pese a que las causas de esta alteración no se conocen con exactitud, la costra láctea no es grave ni dolorosa para el bebé, y suele curarse de forma espontánea en el plazo de un mes.
  • Perlas de Epstein: se trata de quistes blanquecinos y amarillentos que se forman en las encías y en el paladar de un recién nacido, normalmente una o dos semanas después del nacimiento. Si los quistes salen en la piel de la cara y tienen un color más blanquecino, se llaman milios. En cualquier caso, esta afección es asintomática, inofensiva y no precisa tratamiento. Prácticamente el 80% de los bebés suelen padecerla.
  • Angiomas planos: son manchas de color rosado y se corresponden con lesiones vasculares. Se ven en el centro de la frente, el labio superior, los párpados o la nuca. Pueden persistir durante algunos meses, pero se van por completo conforme el niño crece.
  • Acné neonatal: se denomina así porque aparece en el primer mes de vida del niño y es de similar apariencia al acné adolescente, aunque mucho menos agresivo. Se identifica por la aparición de granitos con pus o de color rojizo en las mejillas, barbilla y frente. Se resuelve espontáneamente y sin dejar cicatriz al cabo de un mes.
  • Eritema tóxico: es otra de las alteraciones benignas más habituales, que suele darse en un 50% de los bebés de entre 3 días y 2 semanas de edad. Se trata de una erupción de manchas amarillas con piel rojiza alrededor, que pueden aparecer en cualquier parte de la piel excepto en las plantas de los pies y las palmas de las manos. Su origen es desconocido, pero con el paso de las semanas desaparece.
  • Mancha mongólica o mancha de Baltz: se refiere a una o varias manchas azuladas que se localizan en la zona baja de la espalda. Suelen estar ahí desde el nacimiento. No consituyen ningún peligro para el bebé y desaparecen en torno a los dos primeros años de vida.
  • Sudamina o miliaria: es un sarpullido relacionado con la transpiración en épocas de calor o por exceso de abrigo. La manifestación de este problema son granitos rojos o blanquecinos que se dan en la zona de la piel donde son más abundantes las glándulas sudoríparas: frente, cuello, cara, parte superior del tronco y área del pañal.
  • Dermatisis del pañal: también es frecuente que los niños de entre 4 y 15 meses de edad sufran una irritación en la zona del pañal provocada por la humedad y el calor de la orina y las heces en contacto con su piel. Hay que tener cuidado para que no se sobreinfecte y mimar la zona con productos específicos que alivien la irritación, las rojeces, la sequedad y el escozor que también acompañan a este problema.

La regla de oro para un cuidado óptimo de la piel del bebé es la higiene diaria, realizada siempre con productos de cuidado específicamente formulados para su piel, hipoalergénicos y probados bajo control dermatológico y pediátrico.

  • 1. Preparación del baño.Previamente al momento del baño es necesario calentar tanto el agua de la bañera, que debe estar a unos 37º, como el propio cuarto de baño, para que la temperatura ambiente esté entre los 20ºC y 22ºC. Además, ayuda preparar de antemano todo lo que se vaya a necesitar: productos, toallas, esponja, etc.
  • 2. Siempre pendientes.Una vez que tu bebé esté en la bañera, durante los primeros meses es fundamental que lo sujetes con firmeza. A partir de los 4 ó 5 meses ya puedes empelar una hamaquita de baño. Aunque parezca obvio, no debes dejar al niño sin vigilancia en ningún momento, ni dentro de la bañera ni en el cambiador.
  • 3. Tratamientos específicos para bebés.Deberás utilizar jabones líquidos infantiles, hipoalergénicos y con pH neutro, que respeten el manto ácido cutáneo. También es importante que utilices una esponja suave, preferiblemente natural.
  • 4. Controla el tiempo.No es conveniente que tu bebé permanezca en la bañera más de cinco minutos. Además, debes lavarle el pelo tan sólo instantes antes de sacarle del agua y arroparlo, ya que los bebés pierden mucha temperatura por la cabeza.
  • 5. Sécale con delicadeza.Al terminar de bañar al bebé, debes secarlo dándole ligeros toquecitos, sin frotar, para no irritar su piel. Hay que prestar especial atención para que no quede humedad en los distintos pliegues de la piel.
  • 6. Hidrata.Una vez que esté bien seco es importante que apliques a tu bebé una leche infantil hidratante, dándole un suave masaje por todo el cuerpo.
  • 7. Limpieza en el cambio de pañal.Para realizar el cambio, deberás colocar a tu bebé sobre una toalla limpia. Las zona genital y del culito deberás limpiarlas con toallitas suaves específicas que no irriten la zona, un gel lavante o un jabón supergraso. La limpieza debes hacerla desde la zona más limpia a la más sucia, para no arrastrar la suciedad, y desde adelante hacia atrás para evitar infecciones.
  • 8. Previene irritaciones en zonas delicadas.Antes de colocar el nuevo pañal, debes asegurarte de que tu bebé tiene totalmente secos los pliegues de las nalgas y las ingles. Así mismo, aplica una buena capa de crema protectora en el culito para crear una barrera que prevenga las posibles irritaciones en esta zona, debido al contacto directo con la orina y las heces.
  • 9. Perfuma sin excesos.Para perfumar delicadamente al bebé, puedes utilizar unas gotas de agua de colonia sin alcohol, para vaporizar sobre su cuero cabelludo o sobre su ropa. No debes utilizar colonias para adultos, ya que el alcohol y los perfumes que contienen pueden resultar muy fuertes para la piel infantil y provocarle irritaciones.
  • 10. Cuidados también fuera de casa.Al salir de paseo con el bebé, es importante que protejas su piel. En otoño e invierno, cubriendo sus zonas más delicadas para protegerle tanto de resfriados como de la acción resecante del frío. Y en verano, para protegerle del sol. La aplicación de una crema facial hidratante con protección solar es imprescindible siempre, aunque haya nubes y no salga el sol.

Descargar PDF Consejos para cuidar la piel del bebé

La experta del Departamento Científico de Consumer HealthCare de Cinfa, Maialen Elizari, nos da las claves para cuidar adecuadamente la piel de los bebés.

Источник: https://cinfasalud.cinfa.com/p/piel-del-bebe/

Cuidados de la piel en bebés ¡Aprende a cuidar su piel! — Mejor con Salud

La piel de un bebé es más delicada

La piel de los bebés es sensible y delicada. Como todo en su organismo al nacer, todavía le falta alcanzar una maduración total. Los cuidados de la piel en bebés son muy sencillos. Solo exigirán un trato suave y el uso privilegiado de productos naturales.

Los cuidados de la piel en bebés no solo garantizan que esté limpia y saludable, sino que además contribuyen con el desarrollo psicomotor del bebé. Es un beneficio indirecto, pero tan o más importante que la higiene.

Recorrer la suave piel del bebé es una delicia para sus padres, pero también para los bebés. Desde que nacen y hasta el primer año de vida, el tacto del bebé está muy desarrollado. Cada contacto con la piel de la madre ayuda a establecer conexiones neuronales, con lo que se desarrolla el cerebro del bebé.

Principales cuidados de la piel en bebés

La piel de los bebés es más sensible que la de los adultos, por lo que se irrita con facilidad.

La piel del bebé que ha nacido es una barrera eficaz contra las agresiones del exterior, pero todavía falta que madure para ser como la piel del adulto. Las capas internas de la piel, la dermis y la hipodermis, son más delgadas que la piel del adulto.

Igual ocurre con el estrato córneo, responsable de la función de barrera de la piel, que aún le falta por madurar. De ahí que sea una piel delicada que necesita ciertos cuidados especiales mientras alcanza el estado de maduración completo.

Sin embargo, los cuidados que necesita el bebé son muy fáciles de aplicar y seguir. Tanto para cuidar que la piel no se vea alterada por los elementos abrasivos del entorno como para resguardar su salud.

Leer más: Los cuidados en los primeros meses del bebé.

A la hora del baño

El bebé viene de un medio acuoso por lo que sumergirse nuevamente en el agua suele ser una experiencia muy grata. Lo ideal es que la temperatura no supere los 37 grados, que es la temperatura del cuerpo del bebé. El uso del jabón puede esperar a que pasen los primeros días.

El primer baño del bebé debería ser por lo menos unos 3 días después del nacimiento. Ello con el fin de que se haya completado naturalmente el proceso de adaptación del medio acuoso intrauteriro al ambiente seco extrauterino.

Sin embargo, no tienes que apurarte con dar ese primer baño. La vérnix caseosa con la que nace el bebé y que lo protegió dentro del útero no tiene porqué ser retirada del bebé hasta 24 o 48 horas después de su nacimiento.

Después, la rutina del baño será uno de los momentos más agradables en el día a día del bebé. No solo disfrutará del contacto con el agua y la movilidad que le permite. También disfrutará del contacto con las manos que lo bañan. Es mejor evitar el uso de esponjas, ya que suelen acumular hongos y bacterias.

El baño del bebé será para retirar restos de orina y heces, así como restos de leche que se puedan ir hacia los pliegues del cuello cuando es amamantado o toma su biberón. Sobre lo demás, es muy poco probable que el bebé se ensucie.

Después del baño

Los productos de baño pueden ser irritantes para la piel de un bebé.

Aunque no lo parezca, bañar al bebé solo con agua igualmente altera el pH natural de la piel. De ahí que sea importante ser prudentes con la cantidad de baños que se da a la semana. Cuando se introduzca el uso del jabón, debe tener un pH neutro.

Una vez fuera del agua, hay que secar bien con una toalla suave de algodón. Hay que evitar el uso de telas con materiales sintéticos. La piel en bebés presenta pliegues donde se puede quedar atrapada la humedad del agua, lo que puede ser fuente de irritaciones o, incluso, infecciones. Después del baño es bueno cortar las uñas.

En la piel de bebés no se deberían usar productos cosméticos. Suelen tener elementos químicos que puedes sensibilizar la piel y aumentar las probabilidades de desarrollar alergias. Por mucho que estos productos sean comercializados como “de uso exclusivos para bebés”, lo mejor es evitarlos.

Las glándulas sudoríparas del bebé todavía no cumplen su función reguladora de la temperatura, así que es muy poco probable que el bebé sude o pueda tener mal olor. Todavía faltan años para percibir algún mal olor relativo al sudor.

La ropa del bebé

Hay que observar la etiqueta de la ropa para que esta sea adecuada para la piel en bebés.

Lo ideal es que el bebé use ropa de tejidos naturales y colores claros. La piel en bebés puede reaccionar ante tejidos sintéticos o colorantes artificiales. Para ello, es muy buena idea mirar la etiqueta de la ropa antes de comprarla.

Antes de usar cualquier ropa nueva o regalada, hay que lavarla. De nuevo, hay que recurrir a jabones naturales o diseñados especialmente para la ropa del bebé, pues suelen dejar menos residuos químicos sobre los tejidos. No son necesarios los suavizantes. Las etiquetas deben ser eliminadas para evitar rozaduras sobre la piel en bebés.

La ropa del bebé se debe lavar separada de la ropa de los adultos de la familia durante los primeros 6 meses de vida. Después de ese tiempo se puede lavar junto con la ropa del resto de la familia. Solo hay que cuidar de no usar detergentes abrasivos ni suavizantes.

Sobre los productos cosméticos

Un bebé recién nacido no necesita ni colonias ni talcos. Ese delicioso olor que desprende el bebé proviene de restos de líquido amniótico y de vérnix caseosa. ¿Quién no se ha extasiado oliendo el suave olor de la piel de un bebé? No hay producto químico que pueda superarlo.

El uso de lociones, pomadas o cremas hidratantes es más por razones culturales que médicas. No hay estudios concluyentes sobre esto. Sin embargo, es un hecho que el agua y el jabón del baño pueden resecar la piel en bebés y es mejor utilizarlas para evitar la dermatitis del pañal, que causa irritaciones muy molestas para el bebé.

La solución puede ser la glicerina al 10%. Esta mantiene el nivel de hidratación o la cantidad de agua en el estrato córneo de la piel más tiempo. El mismo beneficio es posible encontrarlo en aceites naturales como el aceite de coco o el aceite de almendras.

El uso de toallas húmedas o toallitas para eliminar restos de alimento en la cara, el cuello o en la zona genital está contraindicado. Suelen llevar productos químicos que provocan una mayor sensibilidad en la piel hacia posibles agentes alérgenos. Se puede recurrir a ellas solo cuando haya que limpiar al bebé fuera del hogar o no haya más opción que utilizarlas.

Quizás te interese: Crema regeneradora de aloe vera muy fácil de preparar.

El sol, el viento y el frío

Factores atmosféricos como el sol, el viento y el frío pueden ser beneficiosos o perjudiciales para la piel sensible del bebé. Todo dependerá del tiempo de exposición que tengan los bebés hacia estos elementos de la naturaleza.

La luz solar en necesaria para fijar la vitamina D y sus beneficios. A muchos bebés recién nacidos les pautan tomar 10 minutos de luz solar al día. Sin embargo, hay que protegerlos de la radiación ultravioleta excesiva con ropa fresca y no exponerlos a las horas de más calor. El uso de protectores solares está aconsejado a partir de los 6 meses de vida del bebé.

Los paseos al aire libre son beneficiosos para el bebé. Solo hay que protegerlos del viento y del frío durante el invierno. La protección es física. Un bebé necesita solo una capa más de ropa que la que utilizan los adultos. No obstante, ten cuidado con abrigar en exceso al bebé.

Reflexión final

Evita las exageraciones para cuidar la piel de tu bebé. Mantenerlos limpios no se puede convertir en fuente de preocupaciones. Los bebés tienen una piel sensible que debemos cuidar y proteger para garantizar su bienestar.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/cuidados-de-la-piel-en-bebes/

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: