Lactancia materna con un solo pecho

¿Lactancia materna con un solo pecho?

Lactancia materna con un solo pecho

Ayer nos despertamos muchos leyendo una inspiradora pero dura historia en El Mundo con el cáncer y la lactancia como protagonistas. Tita, una mujer a la que le tuvieron que extirpar un pecho por culpa de un cáncer de mama, y a la que le habían dicho que amamantar con un solo pecho sería muy difícil, tuvo después de ello tres hijos.

Un niño primero, y tras él dos gemelos, a los que ha logrado amamantar yendo contracorriente, con la ayuda de experimentadas asesoras de lactancia y gracias a su determinación y «cabezonería», todo ello, con un solo pecho. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Es posible? ¿Lactancia materna con un solo pecho?

Dicen las cifras actuales que solo uno de cada cuatro niños llega a los seis meses siendo amamantado de manera exclusiva. En muchos casos porque a los cuatro meses se acaba la baja maternal, en muchos casos porque la lactancia no va bien, algo falla, y los bebés acaban tomando leche artificial.

Si esto sucede cuando las mujeres tienen dos pechos para amamantar, y la mayoría explican que «dejaron el pecho porque no producían suficiente», la lógica dice que con un pecho será mucho más difícil.

Después de padecer cáncer dos veces y de que le extirparan la mama se quedó embarazada.

Le dijeron que con un pecho no podría dar el pecho, pero ella decidió informarse e intentarlo: ¿Por qué no? ¿Y qué perdía intentándolo?

Lo logró con Félix, el mayor, y lo logró con los gemelos, Héctor y Eloy, aunque con ellos tuvo que tener una dedicación casi absoluta de día y suplementar un poco con leche artificial de noche.

¿Amamantar con un solo pecho?

Ella lo consiguió porque estaba totalmente decidida a hacerlo, porque tuvo ayuda en todo momento (sabiendo que empezaba con desventaja, tanto la familia como las asesoras se volcaron en ayudarle tanto como fuera necesario) y porque si los bebés se cogen bien al pecho, es posible hacerlo solo con uno.

En los países occidentales no se suele amamantar con un solo pecho, al menos no por decisión materna. Las madres ofrecen ambos pechos al bebé y es él (o ella), quien en ocasiones opta por uno y llega a rechazar el otro. ¿La razón? Depende.

Puede ser que de uno sale más leche que del otro, que uno se le da mejor que el otro, que tiene una otitis y le duele menos con un pecho que con el otro, que tiene una fractura de clavícula y rechaza aquel en el que su clavícula queda debajo, que en un pecho le sabe mejor (cuando maman más de un pecho que de otro, la leche del pecho que amamanta menos tiende a acumular sodio y la leche sabe un poco más salada), que se acostumbra al pecho izquierdo (además de que es el pecho en el que está el corazón, las madres tienden a dar más del izquierdo para que les quede libre la mano derecha, que es la dominante en la mayoría de la población), que por la forma del pezón (no tienen por qué ser iguales) se coge mejor a uno que al otro o que, simplemente, opta por mamar de uno y no del otro, sin ser nosotros capaces de saber el porqué. Por cierto, y esto es importante, si el bebé mamaba bien de ambos pechos y de repente rechaza uno de ellos de manera muy exagerada y sostenida en el tiempo, podría ser a causa de un tumor en ese pecho.

El caso es que sucede, y las mujeres salen adelante porque la producción se adapta. El pecho del que el bebé no mama produce cada vez menos leche y el otro cada vez más, siguiendo la regla de «a más succión, más producción; a menos succión, menos producción».

La pega más importante en este sentido es estética: un pecho queda visualmente más grande que el otro (las mujeres suelen solucionarlo poniendo relleno en el sujetador, solo en el lado en que el bebé no mama), siendo otros problemas la posible ingurgitación o mastitis en el pecho del que deja de mamar (mientras se produce leche, si el bebé no la saca y la madre tampoco).

¿Y en otros países?

Si salimos del mundo occidental, si nos alejamos de los países desarrollados, la lactancia con un solo pecho es más habitual porque son las mismas madres las que escogen esa opción.

Con los niños habitualmente porteados, mientras trabajan, optan por dar solo del pecho izquierdo para tener el derecho libre (o dar el derecho para tener el izquierdo libre en caso de que la mano dominante sea la izquierda).

Se sabe incluso de alguna tribu cuya alimentación se basa en gran medida en la caza y que usan el arco para ello. Siendo así, optan por dar solo de un pecho, el izquierdo, para que el derecho no aumente de volumen y puedan seguir sujetando la flecha y apuntando sin interferencias.

¿Qué hacer si solo quiere mamar de un pecho?

Después de explicar que sucede y que cuando sucede no tiene por qué ser el final, porque la producción se adapta a los requerimientos del bebé, debéis saber que siempre hay algo que hacer o intentar para tratar de solventar el problema:

  • Tratar de conocer la causa y solucionarla: si es una otitis, la clavícula o la diferente forma del pezón, se intenta solventar la causa para que mame indistintamente de uno y otro pecho.
  • Extraer leche mientras tanto: mientras intentamos que se coja al otro pecho, y mientras no lo haga, puede ser una buena solución tratar de mantener la producción del pecho que no amamanta mediante la extracción de leche. De este modo, además, puede disminuirse el saborcito salado de la leche que ha acumulado más sodio por no extraerse de manera frecuente.
  • Darle ese pecho después del primero: como es un pecho que rechaza, no es buena idea darlo el primero porque si llega con hambre se pondrá nervioso y probablemente llorará, sin conseguir ningún avance. Vale la pena que se intente ofrecer ese pecho cuando ya haya comido un poco, para que más tranquilo pueda cogerse a él, o al menos intentarlo (la mamá), a ver si quiere.
  • Probar con una pezonera: si la causa de que no se coja es que el pezón es diferente y, a pesar de la insistencia y de probarlo de muchas maneras, el bebé no se coge a ese pecho, puede probarse con una pezonera por si de ese modo se cogiera mejor y realizara una succión eficaz.
  • No desesperar: si ni con esas, si no hay manera, solo nos quedará respetar la decisión del bebé y dejar de insistir. Es una posible solución porque a veces, cuando dejas de insistir, el bebé se acaba cogiendo un buen día por no se sabe muy bien qué razón. Si no lo hace, pues no lo hace. Entonces habrá que tener especial cuidado para que se establezca bien la lactancia con un solo pecho y el bebé vaya ganando bien el peso. Además, cuidar de que el pecho con el que no se amamanta no haga una infección. Hay mujeres que optan por seguir extrayendo leche, por si un día el bebé decide volver, para evitar esos problemas y para el futuro, si ha decidido guardar leche para cuando empiece a trabajar.

Fotos | iStock
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Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/lactancia-materna-con-un-solo-pecho

Lactancia materna con un solo pecho

Lactancia materna con un solo pecho

En ocasiones, el bebé solo mama de un pecho por diferentes motivos. ¿Qué hacer en estos casos? ¿Es posible mantener la lactancia materna si solo mama de un pecho?

Índice

¿Por qué mama solo de un pecho?

El hecho de que un bebé mame solo de un pecho puede ser algo habitual o transitorio, dependerá de la causa que motive este comportamiento:

– Pezón plano o invertido de la madre. Generalmente este problemilla se da en ambos pechos, pero a veces solo es un pezón el que está plano o invertido, lo que dificulta al bebé engancharse. En este caso puedes usar una pezonera los primeros días hasta que el pezón salga para afuera.

– Hinchazón, mastitis u obstrucción. Cualquiera de estos problemas hace que el pecho esté más hinchado e inflamado, lo que dificulta el agarre.

– Problemas de la mamá para colocarle. A veces, a la madre, sobre todo al principio, le cuesta colocar al niño en uno de los lados; se apaña peor y el niño no se encuentra cómodo.

– Menos leche. Si el niño siempre mama más de un pecho, o incluso rechaza totalmente el otro, ese pecho apenas producirá leche, por lo que el niño no querrá cogerse. Es un círculo vicioso.

– Enfermedad del niño. Una otitis, dolor en la clavícula, congestión nasal o las vacunas pueden hacer que el niño sienta dolor al apoyarle para mamar de ese lado. También puede sentir presión en un lado de la cabeza por la postura, por un hematoma o traumatismos producidos durante el parto por el uso de fórceps o técnica de Kristeller.

– Cáncer de mama previo. Si te han operado de un tumor, puede que te hayan quitado todo el seno, con lo que no podrás dar el pecho con ambos; o que solo te quitaran parte del seno pero haya quedado un poco afectado, con lo que pude salir menos leche. A veces, también sale menos leche si existe un tumor en ese momento, con lo que deberías consultarlo a tu médico.

En otros países, en los que la madre tiene que trabajar cargando con el niño, las mamás optan por dar solo un pecho para tener la otra mano libre y así poder trabajar.

A veces no se encuentra una causa lógica. El niño simplemente prefiere un pecho y rechaza el otro.

Es muy habitual que se produzca predilección por uno de los senos, especialmente en los bebés recién nacidos (pudiéndose extender hasta más mayores de manera puntual o absoluta).

Muchos bebés tienen predilección por el pecho izquierdo debido a que está más cerca del corazón y el sonido de este les calma.

¿Se puede continuar con la lactancia?

Sí, es posible, solo que si no hay forma de que el bebé mame del otro pecho, dejarás de producir leche con ese, lo que puede producir problemas de salud como mastitis o ingurgitación, además de un problema estético ya que tendrás un pecho más grande que el otro.

Pero se puede dar de mamar con un solo pecho.

¿Qué hacer?

A pesar de que se pueda, siempre que sea posible debemos intentar solucionar el problema para que el bebé mame de ambos pechos:

– Lo primero que tienes que hacer es tratar de conocer la causa.

– Si la causa es temporal, como una enfermedad del niño, en cuanto esta se resuelva, se solucionará el problema.

– Mientras consigues solucionar el problema, sácate leche del otro pecho para que la producción se mantenga. Además, así evitarás la ingurgitación y la mastitis.

– Si no hay causa conocida, ponle siempre primero al pecho que se coge bien que si tiene hambre y le pones al otro, puede ponerse nervioso y llorará, con lo que no habrá forma de lograrlo. Mejor probar con el pecho que rechaza cuando esté tranquilo.

– Ten paciencia y no desesperes. Sobre todo, no tires la toalla, recuerda que dar el pecho es lo mejor para el bebé y para ti. Puedes buscar ayuda en un grupo de lactancia.

– Puedes probar con una pezonera: si la causa de que no se coja es que el pezón es diferente y, a pesar de la insistencia y de probarlo de muchas maneras el bebé no se coge a ese pecho, puedes probar con una pezonera para ver si de ese modo se coge mejor y tiene una succión eficaz.

– Prueba diferentes posturas por si ese es el motivo.

– Si engorda sin problemas y es feliz así, quizá debas dejar que mame solo de un pecho y usar la leche que saques del otro para cuando no puedas darle tú el pecho. No desesperes, lo has intentado y ya solo te queda respetar la decisión del bebé.

Puede que, si dejas de insistir, un buen día el bebé coja el pecho sin saber muy bien por qué y si no lo hace pues no lo hace. Aquí es cuando debes tener cuidado para establecer bien la lactancia con un solo pecho.

Hay mujeres que deciden seguir extrayéndose leche por si algún día el bebé quiere volver, para evitar esos problemas y para guardar esa leche por si le hace falta.

¿Tiene alguna pega la lactancia materna con un solo pecho?

Hay que decir que, en cuanto a la producción, los pechos se adaptan a la demanda del bebé, por lo que si solo mama de un pecho el otro dejará de producir y del que mama aumentará la producción.

En cambio, sí existe una pega, pero es estética. Si tienes establecida la lactancia materna de un solo pecho visualmente un pecho queda más grande que otro (las mujeres lo suelen solucionar poniendo relleno solo en el lado en el que el bebé no mama).

Otros problemas que pueden ocurrir, pero no tiene porqué, es la ingurgitación o mastitis en el pecho en el que el bebé deja de mamar. Esto puede ocurrir mientras produces leche si el bebé no la saca y la madre tampoco.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/lactancia-materna-con-un-solo-pecho-7295

El embarazo y el recién nacido

Lactancia materna con un solo pecho

(Breastfeeding FAQs: How Much and How Often)

Independientemente de que usted sea una madre primeriza o experimentada, la lactancia materna suele plantear bastantes dudas. He aquí las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes que las madres -tanto novatas como veteranas- pueden formularse.

¿Con qué frecuencia debo amamantar al bebé?

Durante el primer mes, su recién nacido debería alimentarse entre ocho y 12 veces al día.

Si tiene la sensación de estar amamantando a su bebé con más frecuencia que otras madres de bebés de la misma edad que han optado por la lactancia artificial, es posible que así sea.

¿Por qué? Porque la leche materna se digiere con más facilidad que las leches infantiles, lo que significa que avanza más rápidamente por el sistema digestivo y, consecuentemente, el bebé tarda menos en tener hambre.

Además, el hecho de amamantar al bebé frecuentemente favorece la producción de leche durante las primeras semanas. Cuando tienen uno o dos meses de vida, la mayoría de bebés hacen entre siete y nueve tomas diarias.

Hasta que su producción de leche se regularice, debería amamantar a su bebé “a demanda” (cuando el pequeño tenga hambre), probablemente cada hora y media a tres horas.

Conforme los recién nacidos van creciendo, necesitan mamar menos frecuentemente y es posible que desarrollen una pauta de lactancia más predecible. Algunos maman cada hora y media, mientras que otros pueden aguantar dos o tres horas entre tomas consecutivas.

Los recién nacidos no deben pasar más de unas cuatro horas sin alimentarse, incluso por la noche.

¿Los intervalos entre tomas se cuentan desde el momento en que el bebé empieza a mamar o desde el momento en que termina?

Los intervalos entre tomas consecutivas se cuentan desde el momento en que el bebé empieza a mamar -no cuando termina- hasta el inicio de la próxima toma. En otras palabras, cuando el pediatra le pregunte con qué frecuencia amamanta a su bebé, puede responderle “cada dos horas” si la primera toma de la mañana es a las 6, la siguiente a las 8 y así sucesivamente.

Esto significa que, sobre todo al principio, es probable que tenga la sensación de estar amamantando al bebé durante las 24 horas del día, lo que es completamente normal. De todos modos, no tardarán en establecer un horario de lactancia más regular y predecible.

¿Cómo puedo saber cuándo tiene hambre el bebé?

Se suele recomendar amamantar al bebé siempre que parezca tener hambre. Pero, contrariamente a lo que pueden creer algunas madres primerizas, el llanto es una señal tardía de hambre. Debe tratar de amamantar a su bebé antes de que esté tan hambriento que se sienta molesto, se altere y resulte difícil tranquilizarlo.

De todos modos, también es importante tener en cuenta que cada vez que llora un bebé no tiene que ser necesariamente porque tiene hambre. A veces los bebés necesitan que los abracen o que les cambien los pañales. También pueden llorar por un exceso de estimulación, por aburrimiento o porque tienen frío o calor.

Una forma de saber si el bebé está llorando porque tiene hambre o por algún otro motivo es comprobar la hora. Si el bebé empieza a llorar solo una hora después de haber mamado bien, probablemente estará molesto por alguna otra razón. Las señales de que un bebé tiene hambre incluyen:

  • mover la cabeza de un lado al otro
  • abrir la boca
  • sacar la lengua
  • llevarse las manos y los puños a la boca
  • fruncir los labios como si fuera a succionar
  • restregar la boca contra los pechos de su madre
  • mostrar el reflejo de búsqueda del pecho (girar la boca hacia algo que le está acariciando o tocando la mejilla)

Esté pendiente de las señales que indican que el bebé está lleno (succiones lentas, pérdida del interés por el pecho; apartarse del pecho o del biberón) y dé por finalizada la toma en cuanto aparezcan.

¿Cuánto tiempo duran las sesiones de amamantamiento?

Eso dependerá del bebé, de usted y de muchos otros factores, como:

  • si ya le ha subido la leche y su producción de leche está completamente regularizada
  • si su reflejo de eyección es o no inmediato (es decir, si la leche le baja inmediatamente cuando empieza a amamantar al bebé o tarda unos minutos en hacerlo)
  • si el flujo de la leche es lento o rápido
  • si se está colocando correctamente el bebé en el pecho
  • si su bebé “va al grano” o remolonea un poco antes de ponerse “manos a la obra”
  • si su bebé está adormilado o se distrae con facilidad (lo que les suele ocurrir sobre todo a los bebés de más edad)

La duración de las tomas también depende de la edad. Conforme van creciendo, los bebés van adquiriendo mayor destreza, por lo que pueden tardar solamente entre cinco y 10 minutos en vaciar cada pecho, mientras que un recién nacido puede pasarse hasta 20 minutos en cada pecho.

Asegúrese de que la posición del bebé es la correcta y que se agarra bien al pecho desde el principio. Es importante que el bebé mame con la boca bien abierta y que abarque con la misma la mayor superficie posible de la areola mamaria (no solamente la punta del pezón).

No dude en llamar al pediatra si le preocupa la duración de las sesiones de amamantamiento -sea porque le parecen demasiado cortas o demasiado largas.

¿Con qué frecuencia debo cambiar de pecho?

Para mantener una buena producción de leche en ambos pechos -y evitar que se congestione uno de ellos, lo que puede resultar muy doloroso- es importante ir alternando entre ambos pechos y procurar que el bebé mamé aproximadamente la misma cantidad de tiempo de ambos cada día. De nuevo, la cantidad de tiempo que un bebé mama de cada pecho difiere entre bebés y entre madres. Algunos bebés pueden quedarse satisfechos tras mamar durante cinco minutos de cada pecho, mientras que otros necesitan mamar 10 ó 15 minutos de cada pecho.

Algunos expertos recomiendan ofrecer ambos pechos en cada toma, alternando el pecho que se ofrece primero en tomas consecutivas.

¿No recuerda qué pecho le ofreció primero al bebé en la última toma? A algunas mujeres les resulta práctico utilizar pequeños recordatorios -por ejemplo, colocarse un imperdible de seguridad o atarse una cinta en la tira del sostén del pecho que ofrecieron al bebé en segundo lugar en la última toma para saber que en la siguiente tendrán que ofrecerle ese pecho en primer lugar. Otras prefieren anotárselo en una libretita.

Sin embargo, últimamente algunos especialistas en lactancia materna están recomendando ofrecer solamente un pecho en cada toma e ir alternando los pechos en tomas consecutivas.

Esto permite que el bebé ingiera mayor cantidad de leche de final, que es más rica en grasas.

(La leche de inicio, que fluye del pezón al principio de la toma, tiene menos contenido graso que la leche de final.)

Es posible que su bebé prefiera mamar de ambos pechos en cada toma y que todo marche bien de esa manera. También es posible que el pequeño prefiera mamar solamente de un pecho en cada toma. En cualquier caso, es importante que usted elija la fórmula que les resulte más cómoda a ambos.

¿Con qué frecuencia debo hacer eructar al bebé durante las tomas?

Si le ofrece al bebé ambos pechos en cada toma, hágale eructar antes de cambiarlo de pecho y de nuevo al final de la toma. Por lo general, el mero movimiento de cambiar al bebé de pecho le provocará el eructo.

Sin embargo, como algunos especialistas en lactancia materna recomiendan ofrecer solamente un pecho en cada toma (lea el apartado anterior), si el bebé mama bien desde el principio, deje que siga mamando mientras le resulte cómodo. Trate de hacerle eructar durante una pausa natural, en caso de que la haya, y al final de la toma.

Una vez le haya subido la leche y el bebé haya aprendido a agarrarse correctamente al pecho, ayúdele a eructar con la frecuencia que usted crea necesaria. Algunos lactantes necesitan eructar más o menos que otros y esto puede variar de una toma a otra dependiendo de lo que haya comido la madre. Si su bebé regurgita mucho, tal vez deba hacerle eructar más a menudo.

¿Cómo puedo saber si mi bebé está comiendo suficiente?

A las madres primerizas, sobre todo a las que han optado por la lactancia materna, les suele preocupar que sus bebés no estén comiendo suficiente. Puede tener la tranquilidad de que su bebé está comiendo suficiente si:

  • parece satisfecho y tranquilo después de mamar
  • moja entre cuatro y seis pañales al día
  • defeca con regularidad
  • duerme bien
  • está despierto y espabilado
  • está ganando peso

Tal vez su bebé no esté comiendo suficiente si:

  • no parece estar satisfecho ni siquiera inmediatamente después de mamar
  • parece tener hambre a menudo
  • no moja ni mancha varios pañales al día
  • está inquieto o llora mucho
  • no está ganando peso

Si le preocupa que su bebé no esté comiendo suficiente, llame al pediatra. Los bebés amamantados deben ser evaluados por el pediatra entre 48 y 72 horas después de recibir el alta hospitalaria. En esta revisión, se les pesa y explora y también se puede evaluar la técnica de lactancia de la madre.

Es importante que las madres aprovechen esta vista para formular preguntas sobre la lactancia. Si el bebé está creciendo bien, probablemente el pediatra le programará otra revisión para cuando tenga unas dos semanas de vida.

Lleve al bebé a todas las revisiones pediátricas programadas para asegurase de que esta ganado peso con normalidad e ingiriendo suficientes nutrientes.

¿Qué aspecto deben tener los pañales de un recién nacido amamantado?

Los pañales que moja y mancha un bebé amamantado son excelentes indicadores de si está ingiriendo los nutrientes que necesita. Puesto que el calostro (la primera leche que produce la madre tras el parto) es muy concentrado, es posible que su recién nacido solamente moje uno o dos pañales en las primeras 24 horas de vida.

Las deposiciones de los recién nacidos son espesas y oscuras al principio, pero adquieren una tonalidad amarilla verdosa cuando la madre empieza a producir leche, lo que suele ocurrir tres ó cuatro días después de dar a luz. Cuanta más leche ingiera el bebé, más pañales manchará, aunque es posible que solamente haga una deposición al día durante los primeros días de vida.

A partir del tercer o cuarto día, usted debería prestar atención a lo siguiente:

  • El bebé debería mojar seis o más pañales al día, con una orina transparente o muy clara. Si moja menos pañales u orina más oscuro es posible que no esté ingiriendo suficiente líquido. Si ve cristales naranjas en un pañal mojado, póngase en contacto con el pediatra -podría ser un signo de deshidratación, indicativo de que el bebé está ingiriendo una cantidad insuficiente de líquido.
  • El bebé debería hacer cuatro o más deposiciones amarillentas y granuladas (como si contuvieran semillas), por lo general, una después de cada toma. No obstante, cuando tienen aproximadamente un mes, los bebés alimentados con leche materna empiezan a hacer menos deposiciones y muchos pueden pasarse varios días sin defecar.

Tengo la impresión de que a veces mi bebé solo quiere que lo amamante para tranquilizarse. ¿Está bien?

Si su bebé parece estar ingiriendo suficiente cantidad de leche, pero sigue enganchado al pecho durante una hora o más, es posible que esté utilizando el amamantamiento a modo de consuelo, en vez de para alimentarse. ¿Cómo puede saberlo? La succión no nutritiva, o tranquilizadora, ocurre cuando un bebé, tras haberse alimentado bien, permanece agarrado al pecho y manifiesta alguno de los siguientes comportamientos:

  • parece satisfecho
  • deja de succionar y tragar
  • juega con el pezón

Al principio, está bien dejar que un recién nacido mame para tranquilizarse, pero esto puede resultar problemático cuando crezca porque podría acabar dependiendo del amamantamiento para conciliar el sueño a la hora de la siesta o por la noche.

Por lo tanto, en algún momento del segundo o tercer mes de vida de su pequeño debería dejar de ofrecerle el pecho a modo de consuelo y convertir las tomas en momentos para saciar el hambre en vez de en una forma de tranquilizarlo.

En vez del pecho, puede de ofrecerle al bebé su propio pulgar o su propia mano para que se tranquilice. También puede darle un chupete siempre y cuando no parezca tener hambre. Debido al menor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), actualmente la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda dejar que los bebés duerman con chupete.

De todos modos, usted solo debería hacerlo una vez la rutina del amamantamiento esté bien establecida (por lo general, a partir del mes). A ser posible, también debería posponer la introducción del biberón hasta ese momento.

Algunos bebés experimentan lo que se conoce como “confusión tetina-pezón”, aunque las probabilidades de que ocurra esto son mucho menores a partir de las 4 a 6 semanas de vida.

De repente, mi bebé parece tener mucho más hambre que de costumbre. ¿Es eso normal?

A medida que los bebés van ganando peso, deberían empezar a ingerir más cantidad de leche en cada toma y a aguantar más tiempo sin alimentarse. De todos modos, puede haber momentos en que su pequeño parezca tener mucho más hambre del habitual.

Es posible que su bebé esté atravesando un período de crecimiento rápido (los denominados estirones). Pueden ocurrir en cualquier momento pero, durante los primeros meses, los bebés suelen hacer estirones en torno a:

  • los siete a 14 días de vida
  • los dos meses
  • los cuatro meses
  • los seis meses

Durante esos períodos y siempre que su bebé parezca estar especialmente hambriento, adáptese a sus necesidades y siga las pistas que él le dé. Tal vez tenga que aumentar temporalmente la frecuencia de las tomas.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: noviembre de 2008

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/preguntas-frecuentes-acerca-de-la-lactancia-materna-cunto-y-con-qu-frecuencia/

Embarazo y niños
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