Las primeras vacaciones de tu bebé

Viajar con un recién nacido, 5 claves para disfrutar sin estrés

Las primeras vacaciones de tu bebé

¿Dónde ir de vacaciones con un bebé de 3 meses? ¡Se puede ir a cualquier destino, o a casi todos! Exceptuando los viajes de aventura, las rutas se senderismo a grandes alturas y los destinos de climas extremos, los padres no deben renunciar a sus vacaciones habituales. Viajar con un recién nacido es posible. Solo hay que saber organizarse. ¿Quieres saber cómo? ¡Continúa leyendo!

La primera pregunta para todos los padres primerizos es: ¿pero un viaje tan largo no será malo para el bebé? Lo cierto es que viajar con un recién nacido, aunque el viaje sea largo, no tiene por qué ser malo. Si el bebé goza de buena salud y no necesita vacunas especiales para el país de destino, puede viajar sin problemas.

¿Incluso en avión? Sí, incluso en avión. Después del primer mes, no hay contraindicaciones para volar. Para comprobarlo, puedes leer las políticas de las líneas aéreas al respecto: hay quienes aceptan a los niños tras solo dos días de vida, algunos a partir de una semana, y otros después de 15 días del nacimiento.

Es decir, se puede viajar con niños en avión sin riesgos.

Y por increíble que parezca, viajar con un bebé puede ser, paradójicamente, menos agotador que viajar con niños mayores. No sólo duermen más horas, tampoco hay que inventar actividades para entretenerles durante el trayecto. El recién nacido, tanto en un viaje en coche, como en avión o en tren simplemente disfrutará del placer de estar en brazos de su madre.

A los tres meses, de hecho, es probable que tu bebé ya haya consolidado una rutina de sueño y cambio de pañal (con un poco de suerte). Será así lo suficientemente fuerte como para enfrentarse a un nuevo entorno y nuevas condiciones.

5 Consejos de oro para viajar con un recién nacido

Planificar un viaje con un recién nacido necesita siempre de algunas precauciones y un mínimo de programación. En primer lugar: para viajar, para salir de España, los menores necesitan documentación.

Una vez cuentes con los documentos necesarios, lee nuestros consejos para viajar con un recién nacido y verás que tus temores desaparecerán.

¡Podrás disfrutar a tope de las primeras vacaciones con tu hijo!

1. Adapta tus expectativas

La regla de oro: acepta la realidad de tus nuevas circunstancias familiares. Por lo tanto, adapta tu idea de vacaciones a tu recién nacido.

¿Has dado a luz hace unos meses? No puedes pensar que saldrás de copas todas las noches y que además de tomar el sol, daréis largos paseos con una moto acuática por la costa.

Este año, tu verano estará compuesto de placeres más íntimos, de menos horas de sueño, pero de nuevos descubrimientos. Si aceptas la idea y dejas de comparar estas vacaciones con las de hace dos años con tu pareja, ya has dado un gran paso.

Una buena estrategia es también organizar tus vacaciones con parejas de amigos que tengan niños pequeños. De esta manera, será más divertido compartir experiencias y podrás tener algo de ayuda extra.

De hecho, tal vez juntos podéis buscar una niñera compartida que os permitirá desconectar de vez en cuando.

Para ayudarte a elegir a la profesional adecuada, lee nuestros consejos para elegir una niñera para recién nacidos.

Si estás buscando niñera para salir con tu pareja en tu ciudad de destino o para cuando volváis a casa, regístrate sin compromiso en Sitly. Hay cuidadoras infantiles en toda España y puedes consultar otros 8 países en el mundo. ¡Tanto el registro como el acceso a todos los perfiles disponibles es gratuito!

¿Prefieres hacerlo desde tu móvil o tablet? Descarga la APP de Sitly pinchando en los iconos y forma parte de la mayor red social de familias y canguros de España. Te explicamos cómo funciona la app en el siguiente vídeo:                                                           

2. Elije bien el destino y el alojamiento

En primer lugar,  con un niño muy pequeño, es mejor alquilar una casa, apartamento o bungalow, en vez de reservar un hotel. Estas opciones ofrecen una mayor flexibilidad de horarios, el uso de una cocina y de un mayor espacio.

Si crees que supondrá demasiado trabajo, otra opción es llevaros a vuestra propia niñera de vacaciones.

¿Cuáles son las funciones de las niñeras o cuidadoras? Además de ayudarte con el bebé, podrá echarte una mano con las pequeñas tareas domésticas.

Por último, pero no por eso menos importante: es mejor ir a lugares donde tengas acceso a una lavadora. La alternativa es meter en una maleta toda la ropa posible, pero además de ser poco práctico, sería imposible con el ritmo de un recién nacido. Los bebés a esta edad no paran de ensuciarse.

¿Dónde ir de vacaciones con un bebé de 3 meses? Si vas al mar, que sea una playa de fácil acceso, y mejor de arena que de rocas. Los sitios de costa con clima templado suelen ser preferibles. Si optas por un destino de montaña, cualquier lugar es bueno. El único requisito es que la altitud sea la correcta para un recién nacido.

Pero, sobre todo, si te gusta viajar, aprovecha el hecho de que las compañías aéreas no cobran a los niños hasta los dos años de edad (siempre que no ocupen un asiento). Aprovecha para volar a destinos que estén lejos. Entre otras cosas, porque viajar en avión con un recién nacido es mucho más fácil y más relajante que viajar con niños de un año o mayores.

3. Viaja ligero, usa maletas «inteligentes»

Que no cunda el pánico, ¡no tienes que meter toda la casa en la maleta! Procura ahorrar espacio planificando todo con tiempo. La clave para hacer «maletas inteligentes» es confeccionar una lista alrededor de las principales áreas de cuidado del bebé:

  • alimentación,
  • sueño,
  • cambios de ropa,
  • entretenimiento.

Prepara con antelación todo lo que puedas llevar y echa un vistazo a estos increíbles gadgets para viajar con niños pequeños. Un consejo práctico es no llevarte todo aquello que puedas comprar en el lugar de destino (pañales, toallitas, leche en polvo si no toma pecho, etc.). Evitarás cargar peso innecesariamente. 

Cambios de ropa

Lleva un cambio completo en tu equipaje de mano. En caso de accidentes, te vendrá genial llevar un cambio de emergencia. Mete en la maleta todo lo demás, teniendo en cuenta si podrás tener lavadora o no en el lugar de destino.

Pañales y productos de limpieza

Lleva solo los pañales necesarios para el viaje, siempre unos cuantos de más. El resto es mejor comprarlo cuando lleguéis. No tiene sentido viajar con un paquete completo de pañales, cuando puedes comprarlos en cualquier supermercado en tu lugar de destino. 

Leche en polvo

Si tu bebé no toma leche materna, mete en el equipaje de mano el biberón y la leche en polvo junto con una botella de agua mineral. Los calienta biberones eléctricos son muy prácticos para llevarlos de viaje. Los puedes utilizar tanto si vas en coche como en tren. Si viajas en avión, siempre puedes pedir ayuda a los auxiliares de vuelo. 

En el caso de biberones con leche de fórmula, siempre te recomendamos que utilices agua mineral para su preparación. Por otro lado, puedes utilizar pastillas de desinfección para los biberones en vez de tener que hervirlos en agua constantemente. 

Chupetes

Sí, chupetes en plural. Ya sabemos que los niños se pueden llegar a acostumbrar a una sola marca, con un determinado tipo de tetina. Así que no está de más, que lleves varios contigo (también para posibles pérdidas). Por cierto: no olvides la cadena especial.

Toquilla o mantita de casa

Viajar con un recién nacido siempre es más fácil si el bebé lleva una mantita o toquilla que le recuerde a casa. El olor a su hogar servirá para tranquilizar al niño y hacer que duerma más fácilmente. Otra ventaja: puedes usarlo para tener algo más de privacidad mientras amamantas en el tren o en el avión.

Cambiador de viaje

Un cambiador de viaje pequeño, plegable, ligero y lavable: esencial para viajar con un recién nacido.

Juguetes ligeros

Trae de casa los sonajeros, los peluches, todos aquellos juguetes que puedan entretener a tu hijo. Sin embargo, procura que no sean especialmente ruidosos, sobre todo por no molestar al resto de pasajeros del tren o el avión.

Medicación

Además de la medicación específica si tu hijo tiene alguna enfermedad, no olvides viajar con:

  • ibuprofeno
  • paracetamol 
  • suero hiposódico en sobres

No olvides llevar contigo el certificado de vacunas, nunca se sabe lo que puede ocurrir. 

4. Haz que el viaje sea cómodo

Un viejo truco para hacer frente a largos viajes con un recién nacido: trata de viajar durante las horas en que tu hijo suele dormir. Recuerda además llevar algunos parasoles con ventosas; se adaptan a cualquier ventanilla (tren, coche, autobús) y evitarán que al niño le moleste el sol.

Por último, recuerda vestirle de manera que cambiar el pañal sea fácil al máximo. Cada dos horas parar el coche o levántate del asiento si vas en avión o en tren, para que pueda entretenerse un poco.

5. Distraer, distraer, distraer

De vez en cuando, habla un poco con tu hijo, bromea con él, canta una pequeña canción.

Otra cosa importante al viajar con un bebé, sea cual sea el medio de transporte: tómalo en tus brazos, y date un paseo de vez en cuando. El cambio de escenario distrae al niño, le divierte y le calma.

Evidentemente, en el coche esto implica paradas frecuentes; no está mal, ¡puedes recuperarte cuando el bebé duerma!

Recomendaciones para viajar con un recién nacido en coche

En primer lugar, asegúrate de llevar una silla de seguridad homologada adecuada para su edad. Puedes leer todo lo relativo a los sistemas de retención infantil en la siguiente guía de la DGT.

 El recién nacido debe viajar en el grupo cero apropiado, mirando hacia atrás. Recuerda desactivar el airbag en el asiento del niño.

  Si el bebé viaja a contramarcha, no olvides colgar algo que pueda distraerle un poco.

Otros consejos útiles para viajar con bebés recién nacidos en coche:

  • Coloca parasoles con ventosa o cristales tintados
  • Pon música relajante, a bajo volumen
  • Respeta sus horarios de sueño, así como su rutina habitual de alimentación
  • Saca al niño del coche cuando el vehículo esté parado

Como recomendación general, al viajar con un bebé en coche, no olvides parar para cambiarle de pañal, haz que estire las piernas y procura entretenerle. Recuerda que debe llevar ropa cómoda para cambiar fácilmente los pañales. 

Y lo más importante, el niño nunca, pero nunca, debe quedarse sólo en el coche, ni siquiera durante cinco minutos.

Si sigues estas sencillas reglas, viajar en coche con un recién nacido será mucho más sencillo. 

Recomendaciones para viajar con un recién nacido en tren

Viajar con un recién nacido en tren requiere, como para otros medios de transporte, un poco de tiempo de planificación.

Sobre todo, asegúrate de haber puesto todo lo que necesitas en tu bolsa de viaje (consulta nuestros consejos sobre «maletas inteligentes»).

Si toma biberón y el tren no tiene enchufes eléctricos para el calienta biberones, pregunta en el vagón cafetería o a los auxiliares. Para todo lo demás, sigue estas 4 sencillas reglas para viajar con un recién nacido en tren:

  • intenta reservar espacio extra para tu hijo: lo necesitarás para el cambio de pañal o que se estire un poco;
  • viste al niño con varias capas, para que se sienta bien a diferentes temperaturas;
  • llega a tiempo a la estación: es esencial para reducir el estrés;
  • si el bebé comienza a llorar, comienza a caminar con él en brazos, se distraerá y acabará calmándose.

Recomendaciones para viajar con un recién nacido en avión

Viajar con un recién nacido en avión es mucho menos dramático de lo que piensas. De hecho, las aerolíneas generalmente están bien equipadas para acomodar a las familias que viajan con bebés.

Por ejemplo, si realizas la reserva anticipadamente y estás bien informado, puedes aprovechar características especiales como la cuna que se engancha a la pared frente a los asientos.

Las sillas de paseo no se consideran equipaje de mano, por lo que puedes llevarla a la cabina y luego sacarla cuando el avión aterrice.

Toma nota de los principales consejos para viajar con un recién nacido en avión:

  • no embarques primero, incluso si tenéis prioridad las familias. No ayuda mucho, solo para alargar el viaje y el tiempo de espera;
  • durante las fases de despegue y aterrizaje dale el chupete o de mamar al bebé: servirá para evitar las molestias en los oídos por el cambio de presión;
  • para viajes largos con recién nacidos, mejor comprar lo necesario en el lugar de destino. Gastarás un poco más, pero podrás contar con más espacio en el asiento o estirar las piernas mientras sostienes al bebé en tus brazos. En resumen, cuanto más ligero vueles, más cómodo te sentirás;
  • no olvides llevar una toquilla para proteger del aire acondicionado al bebé, o para amamantarle con algo más de privacidad;
  • Evita viajar en época de gripe, el avión es un excelente vehículo de contagio.

Después de leer el artículo, ¿todavía te preguntas si es malo viajar con un recién nacido? ¡Disfruta del viaje y cuéntanos tu experiencia en la sección de comentarios!

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Источник: https://www.sitly.es/blog/viajar-con-un-recien-nacido/

Las primeras vacaciones del bebé

Las primeras vacaciones de tu bebé

1 Junio 2019 – Publicado por Marisa Gandsas

Llegó el momento de tomarnos unos días y a diferencia de otras vacaciones, éstas serán las primeras con un bebé. Es importante tener en cuenta algunas cosas cuando planifiquemos el tipo de viaje a realizar:

Ahora que la familia se agrandó hay que planear las primeras vacaciones del bebé pensando también en qué será lo mejor para él o ella.

¿Playa o sierra? ¿Le hará mal al bebé viajar en avión? ¿Y un viaje en auto de tantas horas? En fin, surgen un montón de dudas a la hora de estrenar estas primeras vacaciones.

Como primera medida debemos tener en cuenta que los niños menores de un año no pueden estar expuestos al sol, deben estar a la sombra y aún así, debemos protegerlos del reflejo solar colocándoles un protector con factor de protección solar superior a los 50, es decir pantalla total

En las vacaciones solemos despojarnos de la rigurosidad de los horarios, y no nos gusta estar atados al reloj, es decir queremos hacer lo que durante el año no podemos.

Pero a los niños pequeños estas modificaciones le cuestan mucho, por lo que es aconsejable tratar de mantener las rutinas del niño.

Si conservamos la misma hora de sus comidas, de sus siestas, del baño, lo ayudará a adaptarse mejor al nuevo lugar y a no extrañar su casa.

Ir a la playa o a las sierras

A la hora de elegir el destino hay cuestiones a tener en cuenta. Lo mejor es elegir un único destino para pasar las vacaciones, ya que los chicos sienten los cambios y si estamos cambiando de lugar cada dos o tres días no les damos tiempo a adaptarse.

Si sos de las que gustan estar todo el día en la playa, de la mañana al atardecer, tomar mucho sol y pasar horas frente al mar, la playa es un destino incómodo.

Los bebés menores de 6 meses no pueden pisar la playa, porque al estar bajo una sombrilla o una carpa, el simple reflejo del sol puede provocarles quemaduras de sol ya que su piel es muy sensible. Si a eso le sumamos el calor y el viento, los niños en general no lo disfrutan y suelen inquietarse.

Los mayores de 6 meses pueden concurrir pero dentro de un horario limitado: de 9 a 10.30 hs. por la mañana y después de las 16 hs. por la tarde, para evitar los rayos de sol más peligrosos y también el pico de temperatura de ese «horario prohibido».

Siempre debemos evitar los rayos directos de sol y ponerlo a la sombra, y aún así con pantalla total, remera y gorrito. Pueden mojar sus piecitos en el mar si lo desean y jugar con arena, pero siempre controlando que no se la lleven a la boca, situación que resulta bastante difícil de evitar.

Consejo: si la elección es ir a un lugar con playa hay que organizarse muy bien, ir muy temprano a la mañana y volver a la media mañana para que el niño descanse -generalmente hacen una siestita antes de almorzar-. A la tarde se puede optar por volver a la playa luego de las 16 hs. o bien hacer otros paseos.

Todos los lugares ofrecen otras alternativas: cuando hay un bebé en casa, hay que ser creativos.

La sierras o las montañas es un lugar ideal para niños menores de 6 meses. De todas maneras también hay que proteger a los niños del sol colocándoles una pantalla total, remera y gorro. Estos paisajes nos dan la opción de realizar caminatas con los niños, sea en el cochecito o en una mochila para llevar bebés acorde a su tamaño.

En este caso, los paseos también deberán ser bien organizados, ya que los niños se cansan al estar todo el día al aire libre. Generalmente en la montaña el clima es seco, por lo que los bebés suelen pedir más líquido.

En síntesis, la sierra o las montañas son un buen destino para las primeras vacaciones. 

La playa ¿excita a los bebés?

Este es un dicho popular y en cierto modo verdadero. Hay chicos a los que el sol, el mar y el aire libre pueden estimularlos mucho, es decir que por horas estén inquietos o bien que les cueste dormir. Pero también hay niños que se relajan luego de un día de sol y duermen mejor que nunca, eso depende de cada niño.

 
Preparando las valijas….

Al preparar las valijas pueden pasar dos cosas: o nos llevamos el placard completo «por las dudas» o por no querer llevar tantas cosas al segundo día nos quedamos sin ropa limpia.

Cuando se viaja con un bebé, la premisa es llevar lo que necesitaremos.

Es fundamental averiguar cómo es la temperatura del lugar de destino, si hace calor todo el día o si refresca por la noche, y también si es muy húmedo (porque la ropa no se secará en el tiempo que pensamos).

Si el lugar de destino tiene temperaturas cálidas, durante el día los niños están desnuditos o con poca ropa, por lo que no hace falta llevar todo el guardarropa, pero sí una cantidad importante de batitas o remeritas, ya que es lo que más se ensucia. También es importante llevar algún abrigo -aún en los destinos de playa refresca después del atardecer- o bien alguna campera finita para la lluvia. Además conviene elegir dos o tres conjuntos, y eso nos facilitará las cosas. 

No olvides llevar objetos del bebé que él reconozca; puede ser algún muñeco con que él juegue habitualmente, o alguna sabanita, o un sonajero, «su» vaso, etc. Es decir, objetos que le sean familiares. Esto lo ayudará a no extrañar su casa y sus cosas.

No es raro que los niños extrañen, y generalmente los primeros días son de adaptación. Hay bebés que comen menos cuando salen de vacaciones, mientras que a otros les cuesta dormirse o bien están más llorones… Pero a no desesperar!!! Al cabo de dos o tres días ya se habrán adaptado.

En esta nota te contamos qué documentación necesitarás y qué vacunas y chequeos médicos debés tener en cuenta antes de viajar con tu bebé.
 

¿Que transporte usamos?
 

Todos los medios de transporte son aptos para los bebés.

Al avión pueden subirse todos los bebés, aunque sean recién nacidos; no hay ningún riesgo.

Lo cierto es que el bebé puede presentar cierto malestar en el momento del despegue o del aterrizaje -al igual que nos sucede a los adultos- debido a la diferencia de presiones en el líquido de los oídos.

Para aliviar esa desagradable sensación es aconsejable que el niño succione el pecho de la mamá, la mamadera o el chupete, y esto lo aliviará.

Botiquín de viaje

En el botiquín no pueden faltar los siguientes elementos:

  • Termómetro para controlar la temperatura corporal.
  • Antitérmicos: llevar el antitérmico habitual que usa el niño.
  • Antialérgicos y antipruriginosos: es común que los niños sean blanco de los mosquitos,y esto muchas veces puede provocar reacciones alérgicas locales y picazón.
  • Generalmente se utilizan los antialérgicos derivados de la carbinoxamina, pero de todas formas, antes de partir consultá con el pediatra cuál es el más indicado para el niño.
  • Gasas y adhesivos tipo curitas
  • Gotas óticas analgésicas y removedor de cera de oídos.  

Источник: https://www.planetamama.com.ar/nota/las-primeras-vacaciones-del-bebe

Primeras vacaciones con un bebé

Las primeras vacaciones de tu bebé

Cuando nos vayamos de vacaciones El Nuevo tendrá entre 5 y 6 meses. Hace tres años estábamos exactamente en las mismas pero sin hijo de 3 años. Jejeje. En su momento las vacaciones con un bebé nos asustaron bastante.

Más que nada los viajes y la organización porque íbamos a cada de mis padres y, por tanto, tendríamos lavadora, cuna y otras ayudas sin las que ha sobrevivido la humanidad pero que ahora vemos indispensables. Moñas que somos. Curiosamente este año estamos menos asustados que en aquel momento.

La experiencia es un grado, desde luego, y ahora que tenemos dos hijos estamos más abiertos a planes y viajes. Es eso o morir en casa, supongo.

Y de esa experiencia salieron los consejos para volar con un bebé: mierderconsejos bebé en avión edición 1 (con El Santo versión 5 meses de vida) y edición 2 con actualizaciones tras más vuelos y con El Santo contando con un año de edad.

Como soy muy de listas, esto es lo que creo que necesitaremos -y lo que NO- para viajar en avión y la estancia con un bebé. Pero más abajo os dejo aquello que llevaría si fuéramos en coche.

En avión:

-silla/carro: en un viaje corto que vamos a hacer llevaremos el chasis de la silla y el grupo 0+.

En nuestro caso es un grupo que se abre, Kiddy Evolution Pro 2 ,  de forma que la contraindicación de no permanecer ahí metido más de dos horas no la tiene, o al menos tanto (lo ideal es capazo hasta que se sienten por sí solos, pero turnaremos con mochila de porteo). Por suerte ya que, si no, tendríamos que cargar con el capazo y el grupo 0+. Según que compañía te dejan facturar una o las dos cosas gratuitamente.

-mochila/fular de porteo: estupendo para las subidas y bajadas al avión así como para respetar siestas del bebé mientras haces turismo. Estoy dudando entre si llevarme la Close Parent Caboo compra estelar para el segundo hijo o la Ergobaby que compramos con El Santo.

-biberón/pecho: para evitar que en el despegue y en el aterrizaje se les taponen los oídos. Si das el pecho, como yo, mejor que mejor porque la teta la llevas puesta

Источник: https://nuevemesesyundiadespues.com/primeras-vacaciones-bebe/

Primeras vacaciones de verano con tu bebé: qué meter en la maleta

Las primeras vacaciones de tu bebé

Cierto. Nos volvemos locos cuando nace nuestro primer hijo. Estamos convencidos de que necesitamos todos los artículos de puericultura disponibles e incluso más: la cuna, la sillita para el coche, el cochecito, la hamaca, la bañera con cambiador, el intercomunicador, el humidificador…

Ahora llegan las vacaciones de verano y nos planteamos la gran pregunta: ¿cómo vamos a lograr meterlo todo en el maletero del coche? ¿Y en el avión? La respuesta es más sencilla de lo que parece a simple vista, te lo asegura alguien que ya ha pasado por esta tesitura y, como todos los padres, ha salido victoriosa.

Aunque está claro que los artículos a incluir en la maleta del bebé dependerán del destino y del tiempo que vayáis a estar allí (no es lo mismo pasar dos meses en la casa del pueblo de los abuelos que una semana de hotel en la playa), hay algunos consejos que son útiles siempre para planear las primeras vacaciones de verano con nuestro bebé.

Sillita de paseo, mejor que cochecito

No importa que tu bebé sea o no un recién nacido. Llegado el verano una silla con respaldo totalmente abatible, homologada para niños desde cero meses son más prácticas que los cochecitos (y más fresquitas). Tanto para los aviones, los trenes o el coche familiar ocupa menos y hace la misma función.

Puedes echar un vistazo a nuestra selección de sillas ligeras para encontrar la que mejor se adapte a ti. Aquí tienes un buen ejemplo, la silla de paseo Quest Arc.

Cómoda y perfecta para viajar, ligera y compacta. Cuenta con un asiento muy cómodo con un lujoso acolchado y aislamiento Dupont Sorona.

El asiento reclinable de cuatro posiciones incluye un reposapiés con memoria de posición y se convierte en una cómoda envoltura utilizando el sistema de seguridad para recién nacidos, de marcha suave con ruedas EVA ultraligeras y antipinchazos y suspensión de las ruedas.

Pesa solo 6,2 Kg. y es ideal para recién nacidos y niños de hasta 25 kg. Además, se puede hacer todo con una sola mano, ya sea abrir, cerrar o transportar la sillita o ajustar la posición del asiento, el reposapiés o los seguros delanteros. Es súper compacto y cabe en cualquier sitio: solo mide plegado 113 x 35 x 35 cm.

Portabebés, según el destino

Depende del tipo de turismo que vayáis a hacer. Si va a ser muy urbano, te servirá con la sillita. En mi opinión es indispensable para ir a la playa o de caminata por el campo. Y la mejor de todo es que las opciones son muy amplias y algunas ocupan realmente poco en la maleta.

Portear a nuestro bebé tiene innumerables beneficios para él, y además es algo que podemos hacer incluso después de que nuestro hijo haya cumplido los dos años, siempre que se haga de manera ergonómica y eligiendo el más adecuado a cada etapa.

Puedes encontrar aquí el modelo de portabebé que mejor se adapte a vosotros. En mi caso particular, me decanto por las bandoleras, ya que se ajustan muy rápida y fácilmente, y sólo tienen una capa de tela sobre el cuerpo del bebé y el porteador, lo que aporta mayor confort y ligereza.

Te aconsejo tejidos ligeros y transpirables, como el lino, el cáñamo o el bambú, y llevarlas es la cadera, su posición ideal, con lo que lograrás evitar también el exceso de calor y la sudoración.

Y si eres aficionada a los paseos por el mar, te encantará la idea de los fulares o bandoleras acuáticos, para poder bañarte con tu bebé y divertiros los dos.

Bañera hinchable

Demostrado. No hace falta llevar la bañera de plástico de casa con mueble cambiador cuando nos vamos de vacaciones. Te arreglarás de maravilla cambiándole el pañal o vistiéndole sobre el cambiador plegable de paseo e incluso sobre la cama o la toalla de la playa. Solo es cuestión de práctica.

Para bañarle, también puedes meterlo en la bañera contigo y listo. Pero tengo que reconocer que a mí me funcionaron de maravilla las bañeritas pequeñas hinchables: no solo para asearles, también para refrescarles en la playa bajo la sombrilla.

Tienes algunos modelos preparados ya para el aseo del bebé desde recién nacido.

Pero más baratos aún son estas piscinas pequeñas que pueden hacerte el servicio por muy poco dinero y cuando termine el verano, adiós. Y si no la llevas, no pasa nada, seguro que la encuentras en destino.

Trona de viaje

Claro está, su utilidad o no dependerá de la edad del bebé. Si aún se alimenta exclusivamente de leche materna, ganarás un montón de espacio extra (otra de las ventajas de la lactancia natural). En caso de que haya comenzado con la alimentación complementaria, está claro que sujetarle en brazos para acercarle a la mesa, no funciona muy bien.

Hay sillas de paseo, cuya altura se regula incluso para que el niño pueda comer en la mesa, como el modelo Xplory de Stokke, y la mayoría de los restaurantes cuentan con tronas para bebés.

Pero si viajas en coche, yo apuesto por las tronas de viaje y de fácil plegado, que apenas ocupan espacio cuando no se usan.

Se pueden adaptar a cualquier tipo de silla y sujetan al bebé sin riesgo de caída.

Resultan muy cómodos los modelos de tela que se cierran y parecen una bolsa, e incluso disponen de bolsillos para tener a mano todo lo que necesitas para su alimentación.

A mí me gusta también mucho este modelo ligero de Inglesina, fácil de montar en cualquier mesa, fácil de limpiar y ocupa muy poco espacio. Pesa solo 1,9 kilos e incluye bolsillo trasero y bolsa de transporte. De 6 a 36 meses y disponible en múltiples colores.

Cuna de viaje

Está claro que si no quieres complicarte la vida, podéis practicar colecho, y punto. Si vais a un hotel, también podéis alquilar una cuna (es raro el establecimiento que no dispone de ellas). Pero si os gusta moveros (en verano e invierno) mi consejo es hacerse con una cuna de viaje.

Al menos en mi caso, la saqué mucho partido porque disponen de varias alturas para crecer con el bebé y ocupan realmente poco espacio. Incluso al crecer, les gusta pasar tiempo jugando dentro. Y hay modelos que incorporan cambiador, mosquitera o móvil de juguetes, para que os sintáis como en casa.

Este modelo de Joie, incluye además luz y sonido, vibración y balancín.

Personalmente me gusta este modelo de Aeromoov por lo ligero que resulta (pesa menos de 5 kg) y se monta y desmonta en un momento, pero aquí tenéis más opciones de cunas de viaje.

Artículos de higiene y alimentación

La primera vez que viajé en avión con mi hija mayor llevé una maleta llena de pañales, como si en Canarias (nuestro destino) no vendieran. Así de obsesionada estaba yo con la idea de hacer la maleta perfecta y que no se me olvidara nada.

Por eso, te aseguro que no serás mala madre porque tengas que comprar en destino los pañales o la leche de fórmula, si la toma, o incluso alguna camisetita o chaqueta porque te has quedado corta de ropa. No hay ningún lugar a donde viajemos con un bebé en el que no podamos encontrar de todo (sí, incluida la crema protección total para el sol, su crema para las irritaciones o antitérmico).

Si hay espacio, es perfecto reservar una maleta pequeña (incluso puede servir su bolsa de paseo si es grande) para incluir su ropita, artículos de aseo en tamaño viaje, incluso sus tijeritas para las uñas, paracetamol e ibuprofeno para niños, la crema para las picaduras, su peine, e incluso el menaje de viaje para comer (por cierto los hay chulísimos)…

En cuanto a la comida, si se alimenta de leche materna, no necesitarás nada de nada (otra ventaja más de la lactancia natural). Si ya ha comenzado con la alimentación complementaria, lo más adecuado es que coma con nosotros a la mesa y lo mismo que nosotros, pero es cierto que con las vacaciones se nos pueden trastocar los horarios y puede ser que tengamos que darle de comer a él solo.

En estos casos son muy prácticos los termos que mantienen la comida caliente o los packs de platos, como este de Suavinex, ideal para llevar en el bolso y comer fuera de casa. Con capacidad para 2 comidas, está pensado para sujetarlo con una sola mano y atender al bebé con la otra. Es apto para microondas y lavavajillas.

O al menos los cubiertos en su bolsa de paseo, adaptados a su boquita.

Ropita

Simple Joys by Carter's, en Amazon

No voy a negarlo. Nos encanta ver a nuestro pequeñín vestido con esos modelos tan divertidos de verano que dejan sus piernitas y brazos al aire. ¡Está para comérselo!

Pero realmente no es imprescindible que tenga tres modelos parea cada día, por mucho que se manche.

Por experiencia te aseguro que si en el lugar de vacaciones hace calor, se pasa gran parte del día en pañal (incluso para dormir), como mucho con una camiseta o un vestidito suelto por encima (3-4).

No puede faltar ese bañador, para sacarle la foto para el recuerdo de su primer verano (como si lo necesitara para nadar) y el gorro o incluso las gafas para protegerle del sol.

Dos mudas «de vestir» para sacarles de paseo por la tarde-noche y 3-4 peleles de algodón cómodos: no necesitan planchado, ocupan poco y secan rápido, y sirven tanto para el día como para salir por la noche o incluso dormir. Eso sí, siempre incluye una mantita fresca, un par de calcetines y una chaquetita por si refresca por la noche o nos toca algún día de lluvia.

Más prácticos (aunque no salgan en la foto) son los pañales bañadores, imprescindibles si vais a refrescaros en una piscina. Los hay reutilizables y algunos, como este pañal de natación de Luxja, tienen diseños muy coquetos.

Otros artículos ¡prescindibles!

En cuanto al calientabiberones, esterilizadores, escucha, hamaca, humidificador… Aunque te parezca increíble, ¡sobrevive perfectamente sin todo ello!

Si toma biberón y vas en coche, puedes incorporar un calientabiberones de viaje, que se enchufa al mechero del automóvil y a la red, como este de Chicco, aunque siempre encontrarás un sitio donde calentarlo al baño maría, para que no se queme.

Mira qué buena idea este de Philips Avent, que se calienta con termo y no necesita electricidad.

Solo hay un artículo de puericultura que a mí me ayudó mucho y que aconsejo para vacaciones largas si el bebé es muy chiquitín: la hamaca ultraligera bliss de Babybjörn.

No ocupa nada de espacio (plana incluso entra en una maleta grande), pesa solo 1 kilo y les encanta.

Además, te permite tenerle a tu lado la mar de fresquito y descansando o jugando mientras comes o haces la sobremesa tan maravollosa típica de las vacaciones.

No es imprescindible, lo repito, y para una semana no merece la pena, pero a mí me ayudó mucho.

Pero si vamos en avión, mejor acotar la selección, sobre todo si sus cosas tienen que compartir espacio en vuestra maleta.

Llevar solo una maleta fue algo que aprendí para viajar cuando nació mi segundo hijo. Mejor una sola maleta grande (o dos medianas, según las condiciones de la aerolínea) para que uno de los adultos se encargue de llevarlas y de hacer todos los trámites, mientras el otro empuja la sillita del bebé y lleva de la mano al hermano mayor. ¡Palabra de viajera y madre!

Fotos | iStock

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Источник: https://www.bebesymas.com/compras-para-bebes-y-ninos/primeras-vacaciones-verano-tu-bebe-que-meter-maleta

Embarazo y niños
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