Lisboa con niños

Ideas para ver Lisboa con niños – Tourse Viajes

Lisboa con niños

Por su cercanía con España y por sus precios, es una escapada familiar ideal. Viajar a Lisboa con niños es fácil, rápido y barato y no ofrece grandes dificultades para los más pequeños… si obviamos las cuestas.

Es una ciudad que fascina por su encanto atlántico, por su juventud y por su gastronomía. Cuenta con numerosos monumentos de gran interés, así como algunos museos deliciosos.

Si nos organizamos bien, los niños no se aburrirán. Garantizado.

Si tu peque todavía no anda o solo puede moverse en carrito, no se puede decir que Lisboa sea la ciudad europea más child friendly, sobre todo si nos movemos por los barrios históricos.

Por ello, si vais a viajar a Lisboa con bebé, recomendamos las mochilas portabebés… si estáis acostumbrados a su uso. Si os decidís por usar carrito, preparaos para sudar.

¿Pero quién no suda en cualquier viaje con los hijos?

Fuente: Unsplash

En cuanto al alojamiento, lo ideal es elegir un hotel céntrico cercano a las zonas más visitables de Lisboa. Pero hay quien prefiere pernoctar fuera del centro y utilizar el transporte público de la capital portuguesa (que no va mal) para acercarse a los barrios históricos. De cualquier forma, nosotros recomendamos la primera opción.

¿Qué ver en Lisboa con niños?

Visita obligada es el Castillo de San Jorge, tanto para los peques como para los adultos. Es una buena forma de conocer el pasado y el presente de la ciudad a través de sus magníficas vistas.

¿Por qué los castillos fascinan tanto a los niños? Es un lugar ideal para dejar volar la imaginación y soñar con princesas, dragones y mazmorras.

Eso sí, vigilad las correrías de los niños por las empinadas escaleras…

Fuente: Flickr

¡Papá, estoy cansado! Vale, es hora de visitar una zona un poco más llana.

El barrio de Belém es uno de nuestros lugares preferidos de la ciudad, por su amplitud, por su aire puro y porque cuenta con algunos de los hitos más interesantes de Lisboa, también para los niños.

La increíble Torre de Belém, al borde del río Tajo, es un imperdible. A los peques les encanta y la zona ofrece buenos lugares de esparcimiento para que los papás y las mamás descansen un poco.

Fuente: Flickr

Tampoco nos podemos perder el Monumento de los Descubridores, un homenaje a tantos y tantos exploradores portugueses de leyenda, desde el que podemos sacar una fantástica instantánea con el Ponte 25 de Abril de fondo. En Belém también está el Monasterio de los Jerónimos, pero tal vez los niños prefieran un helado

¿Qué hacer en Lisboa con niños?

Por supuesto, además de monumentos y sueños medievales, Lisboa cuenta con numerosas actividades que pueden maravillar a los más pequeños.

En la zona del Parque de las Naciones, además de disfrutar de este espacio verde y su interesante conjunto arquitectónico ejecutado para la Expo de 1998, no podemos perdernos el Oceanario, el acuario interior más grande de Europa… y una garantía para tener a los niños entretenidos. Eso sí, si tenéis opción, intentad evitar las horas punta para respirar tranquilos y tener a los peques mejor controlados.

Fuente: Unsplash

Ya que estamos por la zona, no podemos irnos del Parque de las Naciones sin visitar el Pabellón del Conocimiento, que está a solo 5 minutos del Oceanario. Se trata de otro lugar interesante para niños, aunque mejor un poco más mayores (a partir de 6 años). Muchas de las instalaciones son interactivas y ya sabemos que los niños disfrutan más si lo pueden toquetear todo…

Fuente: Flickr

Otras dos actividades que debemos añadir a nuestra lista son: el inevitable viaje en tranvía, todo un clásico lisboeta, y el Hippotrip, un barco-bus que hará las delicias de los niños, sobre todo cuando se pone a navegar. Aunque los autobuses turísticos nos dan algo de pereza, esto es otra cosa, os lo aseguramos.

Fuente: Flickr

Más allá de Lisboa, si tenemos tiempo y la meteorología acompaña, tampoco está nada mal acercarse a las playas de Cascais o a Sintra para conocer el Palacio da Pena o el Castelo dos Mouros, aunque este último puede ser un poco duro si vamos con niños pequeños.

Con todo, Lisboa es una de las primeras opciones de los españoles para viajar con niños más allá de nuestras fronteras. No solo es una ciudad amable y de rica historia, sino que se encuentra en un momento de efervescencia cultural que lo convierte en un destino muy atractivo también para los adultos.

Источник: https://www.publico.es/viajes/ideas-para-ver-lisboa-con-ninos/

Vacaciones en Portugal. Cómo sobrevivir en Lisboa con niños

Lisboa con niños

La idea de ir a Lisboa con niños no era una cosa que estuviera en nuestros planes iniciales.

Soy consciente de que no es una ciudad fácil para viajar con silla de paseo (por las calles adoquinadas, escaleras y pendientes).

 Pero yo soy mujer de contrastes y la idea de pasarme todas las vacaciones en la playa tampoco me atraía (te lo dice una que tiene la playa a 10 minutos de casa).

Y así fue como decidí invertir parte de nuestras vacaciones en la capital de Portugal. Además, aunque yo ya había hecho una breve visita hacía varios años, me faltaron muchas cosas por ver, especialmente Sintra y Cascais, dos ciudades que les tenía muchas ganas y de las que os hablo al final del post.

Nuestro apartamento en Lisboa (edificio amarillo)

La elección del apartamento no fue fácil ya que al viajar en coche, nos resultaba caro dejarlo en un parking y tampoco quería irme a las afueras para tan pocos días.

Logré encontrar un sitio con parking incluido (no es muy común) en este apartamento en el barrio de São Bento y estuvimos muy a gusto. Es cierto que la cocina no tenía muchos utensilios y tuve que comprar hasta un estropajo para lavar los platos.

Pero el apartamento era cómodo y la ubicación nos gustó mucho. Por cierto, si reservas cualquier alojamiento desde Booking.com utiliza este enlace y tendrás 15€ de descuento.

Antes de continuar quiero deciros que este post será mucho más completo si ves el vídeo que he subido a mi canal de y que te dejaré insertado al final.

Allí se pueden entender mejor algunos conceptos y también te explico cosas esenciales como algunos imprescindibles que nos llevamos de viaje, cómo hago 1 sola maleta para los 4 (sólo posible en verano), comida sin gluten y otras cosas que me habéis ido preguntando.

Pasear por Lisboa es una experiencia para los sentidos

La ciudad de Lisboa no te la acabas. Cada rincón, cada calle, cada edificio tiene muchísima personalidad. Precisamente ese aspecto decadente que ofrece la ciudad es lo que más me llamaba la atención.

Elevador da Bica

Llegamos sobre las 17h de la tarde de un domingo (nuestro recorrido fue Sitges-Madrid (hicimos noche)-Badajoz (parada para comer)-Lisboa) y en cuanto dejamos las cosas en casa salimos a descubrir la ciudad.

Pink Street, Rua Nova do Carvalho

Llegamos a la Plaza del Comercio y descubrimos unas paraditas para picar algo. A Ares se le antojó chorizo y a mi una sangría que nos sentó de miedo. La tarde nos acabó regalando un precioso atardecer sobre el río Tajo.

Un tour histórico por Lisboa apto para niños

A la mañana siguiente no pude resistirme y me comí un pastelito de nata (pastéis de Belém). Sorprendentemente acabamos en una vieja pastelería del centro de la ciudad donde desayunamos los 4 por solo 3€.
A las 11h había reservado un tour gratuito por la ciudad a través de Civitatis. Muy recomendable.

Nuestro guía fue Fernando y mantuvo nuestra atención durante las casi 3 horas que duró el recorrido. Pensé que los niños no aguantarían tanto pero lo hicieron y se adaptaron al grupo (éramos unos 20). Es cierto que al final ya se hacía un poco pesado para ellos pero como vas andando y el guía va explicando anécdotas, se hace muy ameno.

Al final del tour cada persona decide lo que quiere pagar. Lo hacen también en otras ciudades del mundo.

El punto de encuentro además estaba a solo 10 minutos de casa, en la Plaza Luis de Camões. De allí callejeamos hacia el barrio de Chiado, el más bohemio de Lisboa y nos paramos en el Mirador de San Pedro de Alcántara, que ofrece unas vistas espectaculares del Castillo de San Jorge, la catedral de Lisboa y el casco histórico.

Elevador Santa Justa

El elevador de Santa Justa lo vimos desde arriba (desde la parte trasera) y así nos evitamos subir el ascensor. Lo que merece la pena son las vistas, así que de esta manera te ahorras colas y dinero.

Mirador de Santa Justa

Lisboa no se entiende bien sin un poco de historia sobre un país que llegó a ser una de las principales potencias del mundo del siglo XVI gracias a su posición estratégica entre América, África y Europa.

Al acabar el tour estábamos hambrientos y decidimos probar una de las recomendaciones que me habíais hecho varias personas, la marisquería Uma.

Se trata de un sitio muy tradicional y pequeñito, sin mucho glamour que ofrecen un arroz caldoso con bogavante y con unos precios muy asequibles. Lo que no sabíamos era que tendríamos que hacer cola.

Al verla, pensábamos que iría más rápido pero sin darnos cuenta esperamos 1 hora.

Disfrutando de un arroz con bogavante en la Marisquería Uma

El arroz estaba muy bueno pero mi recomendación es que vayáis por la mañana y reservéis (no aceptan reservas telefónicas) para evitaros esperar tanto. En el vídeo os lo explico bien cómo fue la cosa.

Para compensar por la pesada espera, prometimos a los peques llevarles al tranvía por la tarde. Así que quisimos ir a la primera parada del número 28, que es el que recorre todo el centro histórico, el más famoso por excelencia.

Si no quieres agobiarte con tanta gente, también puedes coger el 12 o 15 por ejemplo. Finalmente también tuvimos que esperar otra hora de cola para ir sentados (estos son los inconvenientes que tiene viajar durante el mes de agosto).

Así que nos armamos de paciencia para esperar pero teníamos claro que con los niños no iríamos de pie. El precio del billete era de unos 2,90€ por adulto y los niños no pagaron.

Goran en el histórico Tranvía 28

La cara de Goran fue todo un poema durante todo el rato. Disfrutaron muchísimo aunque desafortunadamente tuvimos que dejarlo antes de tiempo por un accidente de otro tranvía que iba delante del nuestro. Nada grave pero sí un poco aparatoso (en el vídeo también podréis ver el tranvía accidentado).

Atracciones para niños pequeños en Lisboa

Como en todas las grandes ciudades, hay infinidad de atracciones para ir con niños aunque nosotros no queríamos estar en ningún sitio “encerrados” y preferimos exprimir la ciudad al máximo.

El único entretenimiento que nos permitimos fue el Hippotrip porque creímos que a los peques les encantaría la sensación de hacer un tour con un autobús híbrido que también va por el agua.

Ares preparado para el Hippotrip

Además, con el Hippotrip pudimos ver la zona de Belém que de otra manera no nos hubiera dado tiempo de ver.

Este autobús no está permitido para niños menores de 2 años y disponen de alzadores para los niños pequeños.

Durante el viaje hay una guía animadora que te va explicando cosas curiosas a la vez que va haciendo bromas. Lástima que solo lo hagan en inglés y portugués. Aún así nos gustó la experiencia.

Lo mejor del Hippotrip para los niños, cuando va por el agua

El resto del día lo dedicamos a pasear por lugares que no habíamos visto. Hicimos una parada técnica para comer en un sitio que nos gustó mucho también, la Casa do Alentejo y donde también tienen buenos precios y comida casera tradicional. Además el lugar tiene un encanto muy especial. Desde la calle ni siquiera parece un restaurante.

Casa do Alentejo

Hicimos un intento de ir al Castillo de San Jorge pero una vez llegamos a las puertas y vimos que había que pagar por ver las vistas, lo descartamos y preferimos pasear por el barrio de Alfama. Este barrio sí que es complicado para ir con sillita y de vez en cuando tienes escaleras. Pero por suerte Albert está fuerte y las baja sin problemas.

Barrio de Alfama

Acabamos nuestra jornada en Lisboa de forma tranquila pero caminando bastante. Para que las caminatas con los niños sean placenteras, siempre buscamos alternar visitas culturales con parques o lugares que les causen interés. Es mejor así porque si pierden el interés se aburren y se sienten más cansados.

Barrio de Alfama

Y justo al dejar el barrio de Alfama y de camino a casa encontramos el Parque das Cebolas, un parque bastante chulo donde aprovechamos para hacer un pequeño picnic en el césped, merendar y descansar.

Parque en el Campo das Cebolas

Sintra y las visitas obligadas al Palacio da Pena y Quinta da Regaleira

Uno de los días que estuvimos en Lisboa los dedicamos a hacer una excursión por los alrededores de la capital. El Parque Natural de Sintra es casi visita obligada pero deberás saber que tienen un microclima muy particular y en nuestro caso la niebla no nos dejó disfrutar plenamente del día.

Palacio da Pena

En esta zona hay muchísimas cosas que ver pero para centrarnos y no agobiarnos con tantas visitas decidimos dos puntos estratégicos de los que habíamos escuchado un montón de cosas bonitas: el Palacio da Pena y la Quinta de la Regaleira.

Es recomendable ir a primera hora. Nosotros aún sabiéndolo, nos presentamos como a las 11h y había una cantidad de gente brutal.

La parte buena de ir con niños la encontraréis precisamente en este lugar, ya que si viajas con niño de hasta 2 años que lleva sillita, te dan acceso prioritario y nos evitamos cerca de 2 ó 3 horas de cola.
El precio por entrar era de 14€ por adulto y los niños no pagaron.

Al fondo, la Quinta de la Regaleira

Las multitudes siempre son agobiantes y admito que no fue fácil tampoco para los peques. Fuimos a comer antes de ir a Quinta de la Regaleira y cuando llegamos, Goran se nos durmió justo al inicio de la cola.

La visita era demasiado larga para hacerla en brazos y no quisimos alterar su sueño. Así que una vez en la puerta, dimos marcha atrás y nos fuimos. Una verdadera lástima pero espero algún día volver.

De momento me quedo con esta imagen.

Cabo da Roca, El Guincho y Cascais

Antes de volver a casa queríamos pasear brevemente por Cascais y mi capricho era además acercarme al Cabo da Roca, el punto más occidental de la Europa continental.

Los niños, que seguían con la siesta se quedaron durmiendo en el coche así que me fui yo sola a verlo. Hacía mucho viento y seguía la niebla y el mal tiempo, así que lo vi pero con un sabor un poco más agridulce que si hubiera brillado el sol.

El lugar tiene un faro muy bonito y una cruz aunque a mí me gustaron más los acantilados.

Vistas desde los acantilados del Cabo da Roca

Una vez abandonamos la zona de Sintra y vimos de nuevo brillar el sol, vimos la primera playa portuguesa, la de El Guincho. Es un lugar muy frecuentado por suferos y me pareció que tenía un encanto especial así que ahí que pedí una foto postureo.

Playa de El Guincho

Y nuestro recorrido acabó finalmente en Cascais y Estoril, lugares de veraneo de la burguesía lisboeta,ñde “turismo de lujo” por decirlo de alguna manera.

Una cosa que descubrimos en Cascais fue una pequeña heladería donde hacían todo tipo de helados, gofres y crepes sin gluten. Un auténtico capricho para un celíaco. Tenían incluso una sala aparte para no contaminar los helados que te servían. ¡Muy recomendable la Gelateria Italiana Fabio Lupi!

Heladería sin gluten Fabio Lupi

Por alguna razón nos dejamos las chaquetas en el coche y pasamos un poco de frío. Así que nuestra visita fue bastante breve pero nos sirvió para hacernos a la idea.

Paços do Conselho, Praça 5 de Outubro

Y hasta aquí nuestra aventura en Lisboa. Fueron sólo 4 días en total, de domingo a jueves, aunque el jueves nos fuimos temprano hacia El Algarve y nos quedamos con ganas de más.

¡No os perdáis el vídeo de para que viváis con nosotros todos los detalles! Y si tenéis alguna duda, podéis dejarla en los comentarios.

Источник: https://palabrademadre.com/como-sobrevivir-en-lisboa-con-ninos/

Lisboa con niños

Lisboa con niños

Lisboa es una ciudad estupenda para visitar con niños: además de ser un destino relativamente económico, la mayoría de hoteles están acondicionados para viajar cómodamente con los más pequeños y no tendrán inconveniente en facilitaros una cuna si vais con bebés o una cama extra (aunque puede que os hagan pagar un recargo). ¡Ven a Lisboa con niños y tu familia no se arrepentirá!

Hasta los más pequeños tienen su propia versión del famoso tranvía 28 (está en el Jardim da Estrela).

¿Y si quiero ir fuera de Lisboa? ¿Qué es imprescindible?

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Ventajas de viajar a Lisboa con niños

  • El buen clima, que la convierte en un destino perfecto para pasear y disfrutar al aire libre de Lisboa en familia.

Mamás con sus niños en el Jardim da Estrela.

  • Su accesibilidad en coche desde España, la convierten en una gran opción para pasar unas vacaciones en Lisboa con niños, ya que podremos cargar todo lo que estos puedan necesitar en nuestro propio vehículo.
  • En primavera y verano la mayoría de bares y restaurantes abren sus terrazas y patios, donde los niños pueden jugar sin peligro mientras los padres comen tranquilos.
  • La seguridad: Lisboa es una ciudad perfectamente segura para viajar con niños; además, cuenta con una buena red de centros de salud y hospitales donde podremos acudir en caso de emergencia.
  • En la mayoría de monumentos y lugares de interés turístico, los niños entran gratis o con importantes descuentos, con el ahorro que eso supone en el presupuesto del viaje.

El Jardim da Estrela es uno de los parques más familiares de Lisboa.

Qué ver y hacer con los más pequeños

  • Oceanario de Lisboa: el Oceanario es uno de los mayores de Europa y una visita obligada tanto para los niños como para los más mayores, pues cuenta con más de 16.000 especies marinas procedentes de diferentes hábitats del mundo. Un plan perfecto para un día de frío o lluvia.

Las nutrias captan la atención de todos los visitantes.

  • Zoo de Lisboa: aunque parezca una visita muy trillada, el zoológico de Lisboa es especial respecto a la mayoría de zoos de Europa, pues puede recorrerse ¡en teleférico! Además, cuenta con una granja para los más pequeños y los sábados organiza los Sábados Salvajes, donde los niños disfrutarán a lo grande a la vez que aprenden.

El Planetario Calouste Gulbenkian.

  • Planetario Calouste Gulbenkian: en este planetario, situado junto al Monasterio de los Jerónimos y que cuenta con un enorme proyector que simula el cielo nocturno, podréis pasear por la Luna con vuestros hijos o enseñarles las diferentes constelaciones que atraviesan la Vía Láctea.

Antigua maquinaria de la central.

  • Museo de la Electricidad: uno de los museos más didácticos de Lisboa, donde podréis conocer a tamaño real una antigua central termoeléctrica y hay talleres con monitores donde los más pequeños aprenderán cómo se genera la electricidad, entre otros muchos experimentos.
  • Museo de la Marina: frente a la Torre de Belem se encuentra este museo igualmente interesante para pequeños y no tan pequeños, con reproducciones de barcos y caravelas a escala real con las que podréis conocer cómo era la navegación durante la época dorada de la historia de Portugal.

Parques y jardines donde jugar en Lisboa

Si viajáis con vuestros hijos a Lisboa es probable que en algún momento os toque hacer una parada en un parque. En la capital portuguesa esto no es ningún problema, pues está plagado de bonitos jardines donde hacer un descanso. La mayoría de ellos cuentan con quiosco para tomar algo y zona de columpios. Estos dos son nuestros favoritos:

  • Jardim da Estrela: justo frente a la Basílica da Estrela y con parada de tranvía y autobús frente a la entrada. Es un parque muy grande, con una amplia zona de columpios, lago y varios quioscos donde tomar algo. ¡Hasta tiene un tranvía en miniatura!

Columpios en el Jardim da Estrela.

  • Jardim Botto Machado: este acogedor jardín, situado justo sobre la Feira da Ladra y frente al Panteón Nacional, es un lugar perfecto para hacer una parada con vuestros hijos mientras recorréis el barrio de Alfama: columpios, palmeras, flores y un quiosco donde preparan unos dulces deliciosos convierten este pequeño parque en un oasis en mitad del casco antiguo de Lisboa.

El Jardim Botto Machado es un parque ideal para ir con niños.

Nuestras excursiones y visitas guiadas, pensadas para familias

Todas las excursiones desde Lisboa que os ofrecemos en la Guía Nómada de Lisboa pueden realizarse perfectamente con niños, ya que los vehículos (minivans) utilizados para el transporte disponen de silla adaptada (previa solicitud) para que vuestros hijos viajen seguros, además nuestros guías son simpáticos y siempre adaptan los tours para hacer participar a los niños.

Una de las playas de Cascais, tranquilas y familiares.

Ahorrarás, ya que ofrecemos descuentos hasta del 50% sobre el precio total para todos los menores de 12 años.

Contratar una visita guiada o excursión desde Lisboa es la forma más cómoda de desplazaros fuera de Lisboa (una excursión a Sintra, Cascais, Estoril, Fátima, Óbidos…) para los que viajáis a Lisboa con niños, pues al recogeros y llevaros de vuelta a Lisboa y estar incluidos todos los desplazamientos, no tendréis que preocuparos de nada más que de disfrutar :)

Consejos útiles para Lisboa con niños

  • A partir de mayo y hasta septiembre, en Lisboa hace mucho sol y en los meses centrales del verano puede resultar abrasador: no olvidéis llevar una crema solar con un SPF muy alto y gorra para proteger a vuestros hijos del sol y hacer turismo sin preocupaciones.

Niños de excursión en un parque de Lisboa.

  • El casco antiguo de Lisboa, especialmente la zona de Alfama, tiene dos inconvenientes: los adoquines y las cuestas, muy pronunciadas. Si tenéis bebés es mejor que los llevéis en mochila y evitéis el cochecito. Si son muy pequeños, es bastante probable que se cansen de caminar, pero no os preocupéis porque el transporte público de Lisboa (metro, tranvías…) es eficiente y será vuestro aliado a la hora de moveros por la ciudad.

Источник: https://www.lisboa.es/lisboa-con-ninos/

48 Horas en Lisboa con niños

Lisboa con niños

Sin lugar a dudas, Lisboa es uno de los destinos favoritos de Europa a la hora de tomar la decisión de hacer un viaje en familia. Tradición, cultura y modernidad se dan la mano en esta carismática ciudad que conquista por su arquitectura, su belleza y sus gentes.

Para que no os perdáis nada de la capital de Portugal, en Sapos y Princesas hemos preparado esta guía para visitar Lisboa en 48 horas con niños.

Os recomendamos que, antes de empezar, y si habéis decidido dejar el coche en casa, os hagáis con un billete para recorrer Lisboa en metro y que se puede utilizar durante todo el día (su coste es de 6,15€). Pero, antes de empezar esta bonita aventura por la capital portuguesa, no olvides reservar tu alojamiento familiar aquí.

Día 1

Torre de Belém

Recomendamos empezar la visita (bien temprano) por el famoso barrio de Belém, por ser uno de los grandes imprescindibles de esta maravillosa ciudad y uno de los destinos de vuestro itinerario que más tiempo os llevará conocer.

 A pesar de encontrarse un poco más alejado del centro, es muy fácil llegar hasta él en tranvía (el número 15 que puede tomarse, por ejemplo, desde la Plaza del Comercio).

 Contiene dos de las joyas arquitectónicas más valiosas de toda Lisboa: el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém, ambas construidas en el siglo XVI y declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Tampoco podéis perderos el Monumento a los Descubrimientos y los deliciosos pasteles de Belém, que les encantarán sobre todo a los niños.

Otra de las maravillas que veréis en este barrio es el Puente del 25 de abril, que atraviesa el estuario del río Tajo. Se trata de uno de los símbolos más reconocibles no solo de Lisboa, sino también de Portugal.

Al otro lado del río divisaréis la figura del impresionante Cristo Rei, localizado en la localidad vecina de Almada. Tiene 28 metros de altura y un pedestal de 75 metros que alberga una capilla.

Si disponéis de algo más de tiempo, no dudéis en visitarlo.

Llegado el mediodía, podéis tomar el tranvía de vuelta a la Plaza del Comercio, hacer una paradita para comer y descansar y visitar toda la parte centro de Lisboa. En ella contemplaréis el imponente Arco de Augusta. Desde 2013, en su parte superior se ha habilitado un mirador desde el que poder disfrutar de impresionantes vistas de la ciudad.

Plaza del Comercio

De vuelta a la Plaza, encaminad vuestros pasos hacia el Barrio de la Alfama y subid al conocido Elevador de Santa Justa, con 45 metros de altura. Después, podéis visitar la Casa Dos Bicos, que os sorprenderá por su curiosa fachada.

Desde allí podéis ir a la Catedral de Lisboa (Sé de Lisboa). Desde el inicio de la construcción en el año 1147, el edificio ha sido modificado en varias ocasiones y ha sobrevivido a varios terremotos.

Actualmente es el resultado de una mezcla de distintos estilos arquitectónicos.

Elevador de Santa Justa

Siguiendo con el recorrido llegaréis al Castillo de San Jorge. Fue construido por los musulmanes a mediados del siglo XI como elemento defensivo de las élites que habitaban en esta ciudadela.

El castillo fue declarado Monumento Nacional y cuenta con jardines, miradores, una ciudadela, terrazas, museos, un núcleo arqueológico, un periscopio (la Torre de Ulisses, inventada por Leonardo da Vinci en el siglo XVI), una tienda y un restaurante.

Su período de máximo esplendor se extendió desde mediados del siglo XIII hasta principios del siglo XVI, época en la que el castillo estuvo ocupado por los reyes de Portugal. Perfecto para enseñarle a vuestros hijos un poco de historia del país.

Castillo de San Jorge

Si aún os queda algo de tiempo, o aprovechando su recorrido de vuelta al hotel, podéis tomar el emblemático tranvía 28.

Día 2

En el recorrido del segundo día visitaréis la zona más moderna de la capital lusa, comenzando por la Plaza del Rossio, el centro neurálgico de la vida en el centro de la ciudad desde el siglo XIII, oficialmente llamada Plaza de Don Pedro IV.

Es la zona más animada de la ciudad y el lugar de cita de vecinos y visitantes. En los lados de la plaza y en sus calles aledañas encontraréis tiendas, bares y restaurantes de los más famosos de la ciudad.

En ella podréis ver la estatua de Don Pedro IV, el Teatro Nacional Doña María II y la Estación Ferroviaria de Rossio.

Muy cerca veréis la Plaza de los Restauradores, que marca el límite entre la Avenida da Liberdade (Avenida de la Libertad) y el comienzo de la Baixa. Subiendo la Avenida de la Libertad en dirección norte encontraréis numerosas tiendas, hoteles, boutiques y teatros.

En 15 o 20 minutos llegaréis hasta la Plaza del Marqués de Pombal, donde comienza el impresionante Parque de Eduardo VII. Se trata del parque más grande ubicado en el centro de Lisboa, con un total de 25 hectáreas.

 En el lado noroeste se encuentra la Estufa Fria, un jardín botánico con plantas exóticas, riachuelos, cascadas, palmeras, arbustos con flores y bananeras. La Estufa Quente posee plantas y animales de clima tropical. También se encuentra un lago con carpas grandes y un parque infantil, con forma de galeón.

Sacad la cámara de fotos, porque sus vistas son inmejorables, y además, no tan conocidas como las que hemos mencionado hasta ahora.

Parque de Eduardo VII con la estatua del Marqués de Pombal de fondo

A unos 30 minutos en transporte público, unos 20 si vais en coche, se encuentra la Estación de Oriente (diseñada por Calatrava), muy cerca del último destino: la zona de Parque de las Naciones, en los terrenos que albergaron la Expo 98. Sin duda, algo que encantará a los niños será el Oceanário, el mayor acuario de interior de Europa.

Oceanário de Lisboa

Para terminar rozando el cielo de Lisboa con la punta de los dedos, un viaje en el Telecabine del Parque de las Naciones es otra de las visitas obligadas para observar la ciudad a vista de pájaro.

Y si habéis decidido alargar vuestra estancia, os recomendamos pasear por el Barrio del Chiado, el espacio más bohemio de Lisboa, mientras escucháis los fados de los artistas callejeros.

Tomad el ferri y cruzad a la otra orilla del río para visitar al Cristo Rei y disfrutad de sus impresionantes vistas.

Descubrid el Puente de Vasco de Gama (el más largo de Europa) y perdeos por las calles de esta sobrecogedora ciudad, que rebosa historia, romanticismo y belleza.

Si os quedáis con ganas de más (que seguro que sí) no os perdáis nuestra selección con los 10 sitios imprescindibles para visitar en Lisboa.

Si os gustan los castillos, no dejéis de leer nuestro artículo con los mejores castillos para visitar en Europa.

Viajar con niñosViajes por el mundoImprescindible Portugal Viajes por Europa

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/viajar-con-ninos/por-el-mundo/guia-lisboa/

Lisboa con niños: 7 visitas que les gustarán

Lisboa con niños

Lisboa con niños es una visita relativamente cómoda. Buen tiempo, vida tranquila y algunas alternativas muy interesantes que seguro harán las delicias de los más pequeños.

Los niños pueden disfrutar igual que los mayores de las rutas turísticas por el centro de Lisboa, aunque quizá las cuestas y las caminatas nos obliguen a intercalar en alguna parte de la ruta alguna actividad que les resulte algo más divertida, bien sea una visita a algún monumento que les pueda llamar más la atención o cosas que hacer que sean más especiales de Lisboa.

Estas son algunas sugerencias de actividades o visitas en Lisboa donde los niños puedan disfrutar más.

1.- El Castillo de Lisboa

Almenas, murallas, historia y muchas historias que contar. El Castelo de Sao Jorge es una de las visitas imprescindibles de Lisboa para los mayores -con algunas de las mejores vistas de la ciudad-, pero también resulta muy divertido para los niños, que podrán subirse a las almenas y los torreones o fotografiarse con aves rapaces.

Eso sí, hay que estar un poco atento a sus movimientos. Es posible subirse a algunas zonas de las murallas con unas escaleras un poco precarias que llegan hasta bastante altura y en algunas zonas puede que sea peligroso si los niños se quedan solos.

Castelo de Sao Jorge visto desde la Baixa. Foto: Lalupa via Wikimedia Commons.

2.- Tranvía y elevadores

Otra de las actividades turísticas típicas de Lisboa que le puede gustar a los niños -y, de paso, ahorrarnos las siempre pesadas cuestas- es subir a los tranvías y elevadores que recorren el centro histórico de la ciudad.

El tranvía 28 recorre barrios tan típicos como el Chiado, la Baixa o Alfama y un paseo en sus vetustos vehículos siempre les hace gracia.

Eso sí, mejor evitar las horas con más afluencia turística, para evitar que vayan demasiado agobiados en el tranvía.

El tranvía 28 de Lisboa nos deja muy cerca del Castillo. Foto by Jota Ene via Wikimedia Commons.

Aparte del tranvía más famoso de Lisboa, hay tres funiculares -conocidos como elevadores– que hacen recorridos bastante más cortos para salvar calles con mucho desnivel. Son los de la Lavra, la Bica y la Gloria.

Se parecen a los tranvías tradicionales, aunque algo más pequeños y fabricados específicamente para salvar estos desniveles. Hacen recorridos muy cortos, pero son curiosos.

El precio del billete sencillo para este tipo de funiculares es ridículamente alto, así que para quien tenga niños a los que les guste este tipo de trayectos, lo mejor es que aproveche algún tipo de abono de transportes diario que incluya estos transportes.

3.- Oceanario de Lisboa y Jardim Zoologico

Es la apuesta segura para quien quiera darle una alegría a sus hijos durante un viaje a Lisboa.

El Oceanario está situado en el Parque das Naçoes, en la zona construida para la Expo 98, una amplia zona junto a la orilla del río al noreste de la ciudad, donde se encuentran también edificios tan singulares como la Estación de Ferrocarril de Oriente, el Pabellón Atlántico o el Centro Comercial Vasco da Gama.

El Oceanario es un impresionante acuario -el segundo mayor del Mundo-, que reune a decenas de especies marinas diferentes en un edificio que recrea cuatro ecosistemas de diferentes océanos: Atlántico, Pacífico, Índico y Antártico, junto con un tanque central con animales marinos como tiburones, barracudas o rayas. No es la atracción más barata de Lisboa, pero podemos pasar una tarde entera muy entretenida desde 18 euros por persona (se puede comprar la entrada por Internet con antelación desde aquí)

Oceanario de Lisboa. Foto: Amrl30 via Wikimedia Commons

La zona del Parque das Naçoes está bastante lejos del centro histórico de Lisboa, pero resulta suficientemente atractiva como para ir expresamente a dar un paseo por ella. Es amplia, permite pasear y cuenta en sus proximidades con bares y restaurantes, así como uno de los principales centros comerciales de Lisboa, por si queremos ir de compras o relajarnos en el cine.

Menos destacable, pero también una opción interesante para visitar con niños, es el Jardim Zoológico que está en la zona de Sete Rios.

4.- Playas cerca de Lisboa

Si estamos en Lisboa en verano, una de las mejores actividades que podemos hacer con niños es ir a la playa.

En la ciudad de Lisboa no las tenemos, pero sí que hay muchas y muy buenas a pocos kilómetros de distancia.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el agua del Atlántico es más fría y el clima es más ventoso, por lo que bañarse en el Atlántico puede ser un poco más incómodo que en otros mares más cerrados.

Las mejores playas cerca de Lisboa son las de la zona de Costa de Caparica, un área que comienza en la localidad con el mismo nombre y se extiende desde allí aproximadamente 15 kilómetros hacia el sur en un entorno natural y, por lo general, poco urbanizado.

Muy amplias, con mucho espacio -incluso en temporada alta-, pero con el inconveniente de tener que soportar los atascos de vuelta a Lisboa en el Puente 25 de Abril en las tardes de los fines de semana de verano.

También se puede llegar en transporte público, pero no es demasiado cómodo.

Playa de Fonte da Telha, al sur de Costa de Caparica.

Para quien no quiera cruzar el río Tajo para ir a las playas de Costa de Caparica, tiene opciones mucho más cómodas, cercanas y accesibles desde Lisboa.

La de Santo Amaro de Oeiras es la más cercana, aunque la más popular es la de Carcavelos.

A ambas se llega muy fácilmente en transporte público con la línea de tren de cercanías que va de Cais do Sodré a Cascais.

5.- Belém

Así como el centro histórico de Lisboa puede ser algo cansado y pesado para los niños, Belem es una zona mucho más agradable para ellos. Mucho más llana, más cerca del río y con jardines y praderas en las proximidades del Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém donde jugar o descansar.

Pasteles de Belem en la fábrica de Lisboa

Además, Belém cuenta con un atractivo adicional que hará las delicias de los niños (y no tan niños) golosos: la fábrica de los Pasteles de Belém, donde podrás tomarte estos pasteles recién hechos o comprarlos para comértelos en casa o llevarlo de recuerdo.

6.- Los barcos

Para los niños que visiten Lisboa también puede ser muy interesante la experiencia de cruzar el tajo en Barco.

Lo más sencillo es tomar alguno de los barcos de línea regular que hacen la ruta entre el centro de Lisboa y las localidades de la orilla sur del Tajo -la ruta de Cais do Sodré a Cacilhas es la más popular-, pero también es posible encargar algún tour turístico familiar en barco por el río o, incluso, dar una vuelta a la ciudad en el autobús anfibio que nos permite verla desde las calles y desde el río sin necesidad de cambiar de vehículo.

Ferry Lisboa – Cacilhas, conocido popularmente como Cacilheiro. Foto: Osvaldo Gago via Wikimedia Commons. Licencia CC 3.0.

7.- Quinta da Regaleira

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Publicada en la sección qué ver en Lisboa.

Источник: https://www.voyalisboa.com/lisboa-con-ninos/

Un maravilloso viaje a Lisboa con niños

Lisboa con niños

Estos son algunos de los lugares que la capital lisboeta ofrece para disfrutar de un viaje en familia: 

Parque das Nações

El Parque das Nações es perfecto para los niños, que disfrutarán viendo temibles tiburones y nutrias en el Oceanário, experimentando la ingravidez y haciendo funambulismo sobre una bicicleta en el Pavilhão do Conhecimento y empapándose por completo en los Jardins d’Água.

Este parque es un ejemplo de la regeneración urbana vivida por la ciudad a partir de la Expo‘98. Allí hay jardines, instalaciones de arte, un impresionante acuario y muchos sitios para comer al aire libre. También es un lugar perfecto para aventuras sobre dos ruedas y se pueden alquilar bicicletas allí mismo.

El Oceanário es la joya de la corona, un espacio en el que nadan más de 8000 criaturas marinas en 7 millones de litros de agua salada.

 Oceanário, Lisboa, Portugal © Mikadun / Shutterstock

Los niños se divertirán también en el Pavilhão do Conhecimento, un museo interactivo donde podrán experimentar la menor fuerza gravitatoria de la Luna o pedalear sobre una cuerda floja. Los físicos en ciernes lo pasarán en grande creando tornados y pompas de jabón gigantes, antes de desmadrarse en una casa inacabada. 

Parque Eduardo VII y Jardim da Estrela

La mayor parte de las plazas y parques de Lisboa cuentan con zonas de juegos para que los pequeños gasten energía, como la del Parque Eduardo VII y la del Jardim da Estrela, con motivos animales.

El primero es un oasis urbano bautizado así en honor del rey Eduardo VII de Inglaterra, que visitó Lisboa en 1903. Desde su parterre en pendiente se tienen unas estupendas vistas de la zona que llegan hasta el río.

Es un sitio bastante tranquilo para hacer un alto en el camino con los niños.

 Parque Eduardo VII, Lisboa, Portugal © Sergio TB / Shutterstock

Otro buen rincón verde para descansar es el Jardim da Estrela, frente a la basílica del mismo nombre. Es perfecto para pasear, con senderos que transcurren entre pinos, araucarias y palmeras, macizos de rosas y cactus, y; en el centro, una enorme higuera de Bengala. A los niños les encantan sus estanques con patos y las zonas de juegos temáticos. 

Museu de Marinha

El Museu de Marinha, en la zona de Belem, es un viaje náutico a la era de los Descubrimientos, con armadas en miniatura, balas de cañón y botines de naufragios.

Expone también tesoros más para del agrado de los adultos, como el altar portátil de Vasco da Gama, un montón de globos terráqueos del s. XVII y los pulcros camarotes privados del yate real. En el edificio de al lado hay además muchas embarcaciones reales, máquinas antiincendios del s.

XIX o hidroaviones. Sin duda, es perfecto para entretener a los niños contándoles las entretenidas aventuras de la exploración del mundo.

 Museu de Marinha, Lisboa, Portugal © www.ccm.marinha.pt

Museu da Marioneta

Será muy fácil descubrir el niño que se lleva dentro al visitar este sorprendente y encantador museo de marionetas, un verdadero taller de Geppetto situado en el Convento das Bernardas, del s. XVII. Junto a personajes conocidos hay verdaderas rarezas: marionetas de agua vietnamitas, títeres de ópera sicilianos y complejas marionetas de sombras birmanas. 

Alrededores de Lisboa

Si hace bueno, se puede tomar el tren a Cascais para comer helados y jugar en la arena. Se pueden avistar delfines en Setúbal o jugar a ser reyes en las fantásticas torres del castillo de Sintra y los bosques que lo rodean.

 Casa de Santa Maria, Cascais, alrededores de Lisboa, Portugal © Szymon Capinski / 500px

En Cascais hay muchas cosas que hacer después de la playa; por ejemplo, pasear entre sus callejones para visitar pequeños museos, acercarse al puerto deportivo a ver los barcos, probar a hacer surf en la Praia do Gincho, 9 km al noroeste, o correr y montar en bicicleta por el sendero litoral.

En Setúbal se puede pasar el día viendo a los delfines, y también pasear en bicicleta por la costa, descubrir las bandadas de cigüeñas blancas o cruzar en un barquito por el estuario del Sado.

En Sintra, los niños se quedarán encantados recorriendo el Castelo dos Mouros o el Palacio Nacional da Pena, que bien podrían pertenecer a algún cuento, o perdiéndose por los bosques que los rodean.

Источник: https://www.lonelyplanet.es/blog/un-maravilloso-viaje-a-lisboa-con-ninos

Embarazo y niños
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