Los famosos tres cerditos

Los tres cerditos, un cuento infantil con valores

Los famosos tres cerditos

En el corazón del bosque vivían tres cerditos que eran hermanos. El lobo siempre andaba persiguiéndoles para comérselos. Para escapar del lobo, los cerditos decidieron hacerse una casa. El pequeño la hizo de paja, para acabar antes y poder irse a jugar.

El mediano construyó una casita de madera. Al ver que su hermano pequeño había terminado ya, se dio prisa para irse a jugar con él.

El mayor trabajaba en su casa de ladrillo.

-Ya veréis lo que hace el lobo con vuestras casas -riñó a sus hermanos mientras éstos se lo pasaban en grande.

El lobo salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo sopló y sopló y la casita de paja derrumbó.

Los tres cerditos (puzle)

El lobo persiguió también al cerdito por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo sopló y sopló y la casita de madera derribó. Los dos cerditos salieron pitando de allí.

Casi sin aliento, con el lobo pegado a sus talones, llegaron a la casa del hermano mayor.

Los tres se metieron dentro y cerraron bien todas las puertas y ventanas. El lobo se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por el que entrar.

Con una escalera larguísima trepó hasta el tejado, para colarse por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua.

El lobo comilón descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se escaldó.

Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.

LOS TRES CERDITOS, un cuento anónimo

El cuento de los tres cerditos es una de las historias para niños más emblemáticas.

Fruto de sus valores éticos y narrativos, el cuento infantil con moraleja “Los tres cerditos” ha mantenido su vigencia generación tras generación.

Aunque en el siglo XIX ya se editaba esta fábula (los personajes son animales con rasgos humanos), cabe suponer que el cuento es muy anterior, y que fue transmitiéndose de manera oral.

Walt Disney hizo una versión animada en 1933, lo que hizo que aumentara su popularidad. En todo el mundo los niños disponen de los tres cerditos en numerosos formatos: canciones, vídeos, juguetes, guiñols, juegos, libros, etc.

Los 3 cerditos (con otros nombres)

En muchos países de lengua castellana nos referimos a esta historia corta para niños como “Los tres cerditos”, aunque en algunos países latinoamericanos se usan títulos alternativos como “Los tres puercos”,​ “Los tres chanchitos” o “Los tres cochinitos. El cuento es, obviamente, el mismo”.

¿Cómo se llamaban los tres cerditos?

En verdad no tienen nombres de pilas. Nos referimos a ellos por su rango dentro de la familia, esto es, Cerdito Pequeño, Cerdito Mediano y Cerdito Mayor.

¿Qué valores transmite la historia de los tres cerditos?

Los tres cerditos es una historia con mensaje. El relato es en sí una defensa de la laboriosidad, el esfuerzo y la responsabilidad, y critica la pereza y la dejadez. Podríamos decir que el cuento infantil de los tres cerditos es calvinista, pues ensalza el valor del trabajo y del ahorro.

¿Quién escribió “Los tres cerditos”?

No es fácil saberlo. En el siglo XIX, como ya hemos dicho comenzaron a publicarse libros que recogían esta historia. ¿Es anónima o lleva la firma de alguien? No sabemos quién la escribió. Posiblemente sea un cuento antiguo de tradición oral, no una creación de una persona concreta.

La verdadera historia de los tres cerditos

Es habitual que los cuentos más famosos se ha parodiados.

Es el caso de Los tres cerditos, a quien le salió una versión alternativa en 1989, con la publicación de La auténtica historia de los tres cerditos (The True Story of the Three Little Pigs), de Jon Scieszka y Lane Smith).

Este relato infantil ilustrado narra la historia desde el punto de vista del lobo. El cuento desmitifica la ferocidad del lobo, un elemento que sustenta la historia en la narración tradicional.

✅ La verdadera historia de los tres cerditos (en inglés). Comprar en Amazon 

La trama de Los tres cerditos

Como habéis podido leer, “Los tres cerditos” tiene como protagonistas a tres hermanos, tres cerditos, cada cual con su carácter, y a un lobo feroz que, como suele ser habitual en los cuentos para niños, hace el papel de malo.

Cada hermano construye una casa,dependiendo de sus necesidades y de su espíritu emprendedor. Un cerdito la hacede paja, otro de madera y otro de ladrillo.

El lobo, sabedor de que dichascasas están hechas de materiales flojos (sobre todo la de paja y la de madera),las sopla con fuerza hasta tumbarlas.

Los hermanos que construyeron de manerarápida la casa de paja y la de madera acaban por refugiarse en la casa delhermano más hacendoso, el que se tomó la molestia de fabricar con ladrillo. Ellobo, sobredimensionando su fuerza, intenta derrumbar a soplos la casa deladrillo, sin éxito.

Los tres cerditos, narrado (a su manera) por señor Mario

Última actualización el 2021-03-17 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

(Nota: narrativabreve.com participa en el programa de afiliados de Amazon, y como tal se lleva una pequeña comisión por cada compra que el cliente haga en Amazon después de entrar por alguno de nuestros enlaces).

Источник: https://narrativabreve.com/2014/10/los-tres-cerditos-cuento-infantil.html

Los tres cerditos emprendedores y el lobo feroz de la crisis

Los famosos tres cerditos

Esta es la versión adaptada a los negocios del famoso cuento de los tres cerditos y el lobo feroz. Cuenta la historia de tres hermanos que querían ser emprendedores. Después de mucho hablar entre ellos, encontraron tres buenas ideas de negocio, y como no se ponían de acuerdo, decidieron emprender en solitario, allá por el 2005.

El primer cerdito

Montó su empresa sin pensárselo mucho. Vio como se podía hacer bastante dinero con el negocio inmobiliario, y se dedicó a la compraventa de solares. Como era el más vago de los hermanos y le gustaba la buena vida, trabaja poco, y se gastaba con rapidez los suculentos beneficios que dejaban las operaciones.

El segundo cerdito

Había pensado en abrir un restaurante. Notaba como podía subir el precio de los menús frecuentemente sin perder clientela. Al principio trabajó duro, pero cuando vio que su hermano menor ganaba mucho dinero sin esforzarse mucho, contrató a alguien para gestionar el local y empezó a disfrutar de los buenos ingresos que le daba el establecimiento.

El mayor de los hermanos

Apostó por las nuevas tecnologías. Invirtió mucho tiempo y dinero desarrollando una nueva plataforma de publicidad en Internet.

El concepto era prometedor, pero sus ingresos muy débiles respecto a los cómodos beneficios de sus hermanos. Sin embargo, el cerdito no se daba por vencido.

Planificaba, rectificaba, probaba sin cesar nuevas ideas, apoyándose en el talento de la gente emprendedora que conocía a medida que iba profundizando en el negocio.

*  *  *

Aviso: viene el lobo

Un día de finales de 2006 los tres hermanos se reunieron para hablar de sus negocios. El más joven y el más ocioso vino con su nuevo coche, un Cayenne comprado a crédito. El otro hermano acudió en un Volvo de gama media, parcialmente pagado.

El mayor vino en Metro. Este último avisó a sus hermanos.

Muchos indicadores económicos mostraban que el boom inmobiliario era en realidad una burbuja crediticia, y que había que ir preparándose porque venía el lobo: una crisis económica cuyo impacto era difícil de medir.

Los dos hermanos más jóvenes escucharon con atención la opinión del mayor, que respetaban, pero en cuanto se separaron volvieron a sus viejas costumbres.

*  *  *

Empieza la crisis

A mediados de 2007 la crisis vino a visitar al más joven. Llevaba meses sin vender un terreno, y todos los beneficios que había acumulado durante los años anteriores les había gastado o reinvertido en nuevos terrenos. Ya no le alcanzaba el dinero para pagar sus créditos. A punto de que le embargaran, decidió pedir ayuda a su hermano más cercano.

El cerdito mediano le acogió sin pensárselo. Le explicó que el restaurante iba muy bien, y decidió prescindir del gerente del bar para colocar a su hermano. Cuando las ventas bajaron a mediados de 2008 y el lobo de la crisis vino a tocar a su puerta, el restaurante al principio resistió.

Los dos hermanos tomaron medidas, redujeron sus niveles de vida, hicieron precios más económicos, pero las ventas seguían cayendo. Como el negocio no tenía tesorería ahorrada de la época de bonanza, poco a poco se hizo inevitable el cierre.

Antes de que la crisis les atrapara, decidieron finalizar limpiamente el negocio, despidiendo a los empleados con sus correspondientes indemnizaciones, y acudieron a su hermano mayor.

Fueron bien recibidos. En el último año la empresa tecnológica del mayor de los cerditos se había consolidado. Había reinvertido cada euro de beneficios para mejorar la calidad de su producto en aspectos de valor añadido.

Había seguido en lo personal con un nivel de vida espartano, pero finalmente el negocio despegaba.

Ayudada por el crecimiento vertiginoso de todo el sector de la publicidad en Internet, la empresa del mayor estaba a punto de recibir fondos de una empresa de Capital Riesgo para pasar a una escala mayor.

Cuando la crisis afectó al crédito, los tres cerditos durante unos momentos vacilaron. ¿Iban a echarse por atrás los inversores? ¿Se iba a quedar sin crecimiento la empresa? Pero no fue así.

Los socios de Capital Riesgo fueron convencidos por la estrategia y los resultados conseguidos por el hermano mayor, y entraron en el proyecto.

Los otros dos hermanos pudieron ser contratados en funciones que correspondían a sus habilidades, pero sin más favores que haber podido entrar.

Moraleja

Al igual que el mayor de los cerditos construyó una casa sólida que el lobo no podía derribar, si vas a montar un negocio, hazlo fuerte. Piensa en el mañana, no busques el beneficio rápido. Busca satisfacer a tus clientes y una estrategia de desarrollo a largo plazo.

Artículos relacionados:

Tu tienes el poder: descubre cual es tu potencial y creételo

Fábula de La Fontaine: el lobo emprendedor y el mastín empleado

La fábula del viejo y del caballo: historia de perseverancia

 Suscríbete a nuestro RSS o Abónate a nuestro boletín

los tres cerditos emprendedores y el lobo feroz, fábulas de negocios, cuentos para emprendedores

Источник: https://crearmiempresa.es/article-los-tres-cerditos-emprendedores-y-el-lobo-feroz-de-la-crisis-97752338.html

Cuento

Los famosos tres cerditos

Portada » Cuentos cortos infantiles para niños » Los tres cerditos

Disfruta de este cuento como tú quieras

  • Audiolibro
  • Videocuento
  • Cuento interactivo
  • Más sobre el cuento

Había una vez tres cerditos que vivían al aire libre cerca del bosque. A menudo se sentían inquietos porque por allí solía pasar un lobo malvado y peligroso que amenazaba con comérselos.

Un día se pusieron de acuerdo en que lo más prudente era que cada uno construyera una casa para estar más protegidos.

El cerdito más pequeño, que era muy vago, decidió que su casa sería de paja. Durante unas horas se dedicó a apilar cañitas secas y en un santiamén, construyó su nuevo hogar. Satisfecho, se fue a jugar.

– ¡Ya no le temo al lobo feroz! – le dijo a sus hermanos.

El cerdito mediano era un poco más decidido que el pequeño pero tampoco tenía muchas ganas de trabajar. Pensó que una casa de madera sería suficiente para estar seguro, así que se internó en el bosque y acarreó todos los troncos que pudo para construir las paredes y el techo. En un par de días la había terminado y muy contento, se fue a charlar con otros animales.

– ¡Qué bien! Yo tampoco le temo ya al lobo feroz – comentó a todos aquellos con los que se iba encontrando.

El mayor de los hermanos, en cambio, era sensato y tenía muy buenas ideas. Quería hacer una casa confortable pero sobre todo indestructible, así que fue a la ciudad, compró ladrillos y cemento, y comenzó a construir su nueva vivienda. Día tras día, el cerdito se afanó en hacer la mejor casa posible.

Sus hermanos no entendían para qué se tomaba tantas molestias.

– ¡Mira a nuestro hermano! – le decía el cerdito pequeño al mediano – Se pasa el día trabajando  en vez de venir a jugar con nosotros.

– Pues sí ¡vaya tontería! No sé para qué trabaja tanto pudiendo hacerla en un periquete… Nuestras casas han quedado fenomenal y son tan válidas como la suya.

El cerdito mayor, les escuchó.

– Bueno, cuando venga el lobo veremos quién ha sido el más responsable y listo de los tres – les dijo a modo de advertencia.

Tardó varias semanas  y le resultó un trabajo agotador, pero sin duda el esfuerzo mereció la pena. Cuando la casa de ladrillo estuvo terminada, el mayor de los hermanos se sintió orgulloso y se sentó a contemplarla mientras  tomaba una refrescante limonada.

– ¡Qué bien ha quedado mi casa! Ni un huracán podrá con ella.

Cada  cerdito se fue a vivir a su propio hogar. Todo parecía tranquilo hasta que una mañana, el más pequeño que estaba jugando en un charco de barro,  vio aparecer entre los arbustos al temible lobo. El pobre cochino empezó a correr y se refugió en su recién estrenada casita de paja. Cerró la puerta y respiró aliviado. Pero desde dentro oyó que el lobo gritaba:

– ¡Soplaré y soplaré y la casa derribaré!

Y tal como lo dijo, comenzó a soplar y la casita de paja se desmoronó. El cerdito, aterrorizado, salió corriendo hacia casa de su hermano mediano y  ambos se refugiaron allí. Pero el lobo apareció al cabo de unos segundos y gritó:

– ¡Soplaré y soplaré y la casa derribaré!

Sopló tan fuerte que la estructura de madera empezó a moverse y al final todos los troncos que formaban la casa se cayeron y comenzaron a rodar ladera abajo. Los hermanos, desesperados, huyeron a gran velocidad y llamaron a la puerta de su hermano mayor, quien les abrió y les hizo pasar, cerrando la puerta con llave.

– Tranquilos, chicos, aquí estaréis bien. El lobo no podrá destrozar mi casa.

El temible lobo llegó y por más que sopló, no pudo mover ni un solo ladrillo de las paredes ¡Era una casa muy resistente! Aun así, no se dio por vencido y buscó un hueco por el que poder entrar.

En la parte trasera de la casa había un árbol centenario. El lobo subió por él y de un salto, se plantó en el tejado y de ahí brincó hasta la chimenea.

Se deslizó por ella para entrar en la casa pero cayó sobre una enorme olla de caldo que se estaba calentado al fuego.

La quemadura fue tan grande que pegó un aullido desgarrador y salió disparado de nuevo al tejado. Con el culo enrojecido, huyó para nunca más volver.

– ¿Veis lo que ha sucedido? – regañó el cerdito mayor a sus hermanos – ¡Os habéis salvado por los pelos de caer en las garras del lobo! Eso os pasa por vagos e inconscientes. Hay que pensar las cosas antes de hacerlas. Primero está la obligación y luego la diversión. Espero que hayáis aprendido la lección.

¡Y desde luego que lo hicieron! A partir de ese día se volvieron más responsables, construyeron una casa de ladrillo y cemento como la de su sabio hermano mayor y vivieron felices y tranquilos para siempre.

© Cristina Rodríguez Lomba

Licenciada en Geografía e Historia. Especialidad Arte Moderno y Contemporáneo.

Registrado en SafeCreative.

Cuento de los tres cerditos y el lobo feroz

Aunque las primeras versiones ilustradas y publicadas del cuento de Los tres cerditos y el lobo datan de 1.840, se piensa que esta historia de carácter popular ha sido transmitida de generación en generación desde hace mucho tiempo, por lo que se desconoce el autor original y el origen de la historia.

Analizando las moralejas y las situaciones que se dan en la historia, podemos adivinar que su creación seguramente tenga lugar en las zonas rurales del medievo, ya que comparte puntos comunes con otras historias populares de la época.

La historia de los tres cerditos ha ido evolucionando con el tiempo en diferentes versiones hasta llegar a la adaptación que se realizó en el siglo XIX con elementos contemporáneos como la chimenea, el caldero o la casa de ladrillo, versión que ha llegado hasta nuestros días.

Un dato destacable de este cuento, es que pese a su antigüedad, emplea una técnica de escritura muy frecuente en cuentos modernos, la conocida como “regla de los tres”.

Este principio sugiere que cualquier historia que comprenda tres situaciones, y tres personajes será más efectiva y llegará mejor al lector, siendo más sencillo de recordar y transmitir la combinación de tres personajes que dotan de mayor ritmo y sencillez a la trama.

Este principio está basado en la sentencia del latín “Omme trium perfectum” que viene a decir algo así como -todo lo que está de tres en tres es perfecto- y es una teoría que se aplicó posteriormente en otras grandes obras de la literatura, como por ejemplo “Los tres mosqueteros” de Alejandro Dumas, y también a otros aspectos como la regla de los tercios en fotografía o las técnicas empleadas en publicidad que se basan en esta regla de los tres.

Autor de los tres cerditos

Aunque el autor original de los tres cerditos se desconoce, ya que como suele ocurrir con la mayoría de cuentos infantiles, las historias populares forman parte de la cultura de una región y se transmite de generación en generación; en este caso podemos agradecer a dos autores que la historia haya llegado hasta nuestros días.

Uno de ellos es el australiano Joseph Jacobs que fue quién la incluyó en una de sus antologías de relatos y fábulas tradicionales publicado en el siglo XIX

Además de esta versión de Joseph Jacobs está la que posteriormente Disney adaptaría al cine haciéndola popular y conocida por el público general, aunque también Warner Bross la llevó al cine en los años cuarenta.

Otra versión de la obra se atribuye al autor escocés Andrew Lang que la incluyó en una colección de cuentos de hadas, publicada en 1.840

Источник: https://www.mundoprimaria.com/cuentos-infantiles-cortos/los-tres-cerditos

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: