Los niños y la seguridad de las piscinas

Elementos de seguridad para piscinas

Los niños y la seguridad de las piscinas

Con la llegada del calor las piscinas se llenan para disfrutar del sol, pero debemos tener en cuenta una serie de medidas para mantener la seguridad en la piscina y alrededores y evitar accidentes y ahogamientos.

Según la Organización Mundial de la Salud y su Informe mundial sobre prevención de lesiones en niños, el ahogamiento es una de las principales causas de lesiones no intencionales, con mayores tasas en menores de 5 años.

Varios estudios han revelado que la ausencia de vigilancia es una causa relevante en los ahogamientos de los niños, sobre todo aquellos relacionados con el agua. La vigilancia continua es la mejor medida para garantizar la seguridad infantil en los alrededores de las piscinas.

A continuación, os detallamos una serie de medidas de seguridad en la piscina y sus alrededores, aplicable tanto a niños como adultos:

  • No bañarse solo en la piscina. En el caso de los niños, bañarse siempre bajo la vigilancia de un adulto.
  • En el caso de no saber nadar bien, utilizar siempre manguitos o chaleco hinchable, siempre homologados.
  • Ducharse siempre antes de entrar en la piscina. Entrar al agua despacio y siempre mojándose poco a poco para evitar cortes de digestión o golpes.
  • A la hora de tirarse al agua, tener en cuenta la profundidad de la piscina y tirarse desde el bordillo.
  • Cuidado con jugar o correr alrededor de bordillos, toboganes, escaleras… Son resbaladizos.
  • Durante la exposición al sol son necesarias gafas, gorra o sombrero y crema solar. Todo lo necesario para nuestra protección ante los rayos mientras estamos en la piscina.
  • Las vallas o cubiertas son para evitar problemas, no dejes que ningún niño acceda a ellas y las toque sin supervisión.
  • Detectar posibles riesgos alrededor de la piscina para evitar accidentes.
  • Instalar diferentes métodos de seguridad alrededor de las piscinas.
  • Disponer de un kit de emergencias básico.

Elementos de seguridad en la piscina y alrededores

Para conseguir una piscina segura en nuestra casa y disfrutar al máximo de la temporada de calor es necesario prevenir. Los niños son los reyes de las piscinas en la época estival, además de que el ejercicio que realizan al nadar favorece su motricidad y su desarrollo físico.

Hablaremos de una serie de elementos de seguridad en piscinas para poder disfrutar del baño de forma segura y tranquila.

  • Las vallas de seguridad son un elemento tradicional de seguridad, una de las opciones más utilizadas por la mayoría para el cerramiento de las piscinas.

Estos sistemas son importantes cuando hay niños o mascotas en casa. Las vallas evitan el contacto directo con el agua.

Debemos asegurarnos de que las vallas tengan una puerta de acceso o un seguro no apto para niños. En un descuido de los adultos, éstos podrían abrir la valla. Así mismo debemos considerar su altura ya que el niño también podría saltarla.

Gre dispone de vallas o cerramientos de seguridad. Concretamente destacamos el cerramiento para piscinas, que se ajusta a todo tipo de piscina y con una longitud adaptable. Se trata de un cerramiento de tejido transparente que permite una total visibilidad de la piscina y con una altura de 1,25 m.

  • Las cubiertas para tapar la piscina. Además de tener una función de aislamiento térmico, protegen el agua de la suciedad y facilitan su mantenimiento. Si hablamos de cubiertas rígidas, éstas ofrecen una mayor seguridad ante posibles caídas.

En la mayoría de los casos, las vallas y las cubiertas, son dos productos que se complementan en la seguridad de las piscinas.

  • Las escaleras de acceso o salida de la piscina deben estar bien fijadas y disponer de peldaños antideslizantes para evitar caídas y resbalones. En Gre disponemos de escaleras de seguridad homologadas según la norma EN 16582-1:2015 y EN 16582-3:2015.
  • Las alarmas son otro elemento aplicable en la seguridad de las piscinas. Podemos hablar de dos tipos de alarmas, perimetrales o para el agua. La primera opción avisa cuando se ha sobrepasado el área establecida por el usuario. Las alarmas para el agua alertan cuando alguien ha caído al agua, este tipo de alarmas se activan cuando la piscina está vacía.
  • Otro aspecto importante de seguridad es el tratamiento del agua de la piscina, no solo las caídas o los despistes provocan accidentes.

Es necesario mantener el agua de la piscina limpia y en perfecto estado para evitar alergias o problemas en la piel. Es necesario llevar un control del agua y hacer un uso adecuado de los productos químicos.

Desde Piscinas Gre te proponemos diferentes sistemas para mantener el agua de la piscina en perfectas condiciones. Entre ellos, podemos hablar de la electrólisis de sal. Produce cloro de forma automática a partir de la sal para la desinfección del agua de las piscinas. Puedes ver más productos para el agua de piscinas en nuestro canal de .

¿Cómo actuar en caso de accidente?

En el caso de que todas estas medidas de seguridad no sean suficientes, es necesario tener unos conocimientos básicos en caso de accidente. Según la Cruz Roja, se debe seguir el plan de actuación “Conducta P.A.S.” (Proteger, Avisar y Socorrer), y sobre todo mantener la calma.

Proteger el lugar del accidente, para evitar nuevos accidentes. Crear un entorno seguro. Avisar a los servicios de emergencia e informales claramente de los hechos. Por último, debemos socorrer al afectado/a, controlar sus funciones vitales, evitar movimientos bruscos y asegurarnos de que está consciente y respira.

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Источник: https://blog.grepool.com/es/articulos/seguridad/elementos-de-seguridad-para-piscinas-2/

Decálogo de seguridad infantil en piscinas e instrucciones en caso de accidente

Los niños y la seguridad de las piscinas

Se acerca el verano, una de las mejores épocas del año tanto para niños como para mayores. Las piscinas, las playas o los ríos son, son para muchos, sinónimo de entretenimiento, vacaciones y juegos.

Sin embargo la línea que separa la diversión de una posible tragedia, en este caso es muy fina, los ahogamientos infantiles son más comunes de lo que pensamos. Cada año nos enteramos de nuevos casos que seguramente se podrían haber evitado con una supervisión adulta permanente.

La Sociedad Valenciana de Pediatría (SVP) advierte que «el 85% de las muertes por ahogamientos en niños podría evitarse con un adecuado vallado de las piscinas y con enseñarles a nadar lo más pronto posible».

Según datos de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil en los últimos cinco años, más de 100 niños han fallecido en España por esta causa, siendo el grupo de riesgo los menores de 5.

Una vez más, han lanzado una campaña para concienciar sobre la importancia de no perder a los niños de vista cuando tengan acceso fácil y directo al agua, y reducir así las muertes por ahogamiento. Con el hashtag  #OjoPequealAgua están llenando las redes sociales con mensajes preventivos.

Además, cualquiera que quiera apoyar la causa, puede compartir sus propios consejos en sus perfiles. También, desde la asociación ha elaborado un decálogo de seguridad para disfrutar de un verano tranquilo en familia.

1. Supervisión continua

No existe sustituto de la supervisión de un adulto, por ello la estricta vigilancia y el control permanente son básicos. Si son varios en casa, recomendamos que se nombre un responsable para que vigile y establecer turnos, de lo contrario se puede caer en el error de confiar en que otro está observando a los niños y, en verdad, no ser así.

2. Norma 10/20

Cada 10 segundos el adulto responsable de la vigilancia debe mirar a la piscina si hay niños dentro o alrededor, debe llegar a ella en menos de 20 segundos, o lo que es lo mismo: hay que poder alcanzar al niño con el brazo. Evitar cualquier tipo de distracción, especialmente con el móvil las y redes sociales.

3. Detectar riesgos

Previamente el adulto debe recorrer el camino desde el hogar (o el sitio en el que se encuentren) hasta la piscina tal y como lo haría el niño, asegurándose de que en ningún caso puede llegar hasta el agua por sí solo ante un descuido.

4. Niveles de protección

En función de los riesgos detectados y las características de la casa se instalarán los dispositivos de seguridad que eviten que el niño pueda llegar a la piscina, tanto en el interior de la casa como en el exterior.

5. Aprendizaje y educación

Los niños deben aprender lo antes posible a flotar primero y a nadar después. Aún sabiendo esto, no hay que olvidar que posibles accidentes como caídas y golpes o una mala digestión, pueden conmocionar al menor, por lo que volvemos a referirnos al punto 1 del presente decálogo.

6. Dispositivos de rescate

Tener a mano equipos de rescate básico: Salvavidas, pértiga y teléfono.

7. Orden

El mejor hábito es el de recoger los juguetes y otros elementos de flotación que puedan resultar llamativos para el niño, deben mantenerse alejados de la piscina y sus alrededores después de su uso, de esta forma evitamos que el niño intente alcanzarlos.

8. Drenajes

La revisión y el mantenimiento de estos elementos, así como el alejamiento infantil de las partes mecánicas y de los filtros de la piscina son las mejores medidas preventivas para evitar lesiones o mantenerse sumergidos por la succión sin posibilidad de salir a la superficie. Los  adultos deben conocer cómo desconectar estos dispositivos.

9. Elementos de seguridad

  • Elementos de seguridad activa (vallas de piscina y cobertores), que eviten el contacto directo del niño con el agua. Deben cumplir con las Normas AFNOR.
  • Elementos de seguridad pasiva (alarmas perimetrales y de inmersión), que nos avisan cuando el niño ya ha entrado en el agua, por lo que el tiempo de reacción del adulto se acorta.
  • En cualquier caso se debe disponer de un dispositivo de retención y aviso, ya que es la mejor forma de evitar ahogamientos. En caso de necesitar elementos de flotación, estos deben ser chalecos (olvídate de flotadores y manguitos), siempre con el Marcado CE y adecuados a cada niño.

10. Emergencias

Los adultos y los niños deberían aprender cómo hacer la Reanimación Cardiopulmonar, así como interiorizar el procedimiento en caso de emergencia por ahogamiento: PAS, teléfono de emergencia (1-1-2) y actuación de seguridad.

¿Qué hacer en caso de accidente?

Los minutos que siguen al accidente pueden ser vitales para la víctima. Por ello tenemos que actuar con orden y serenidad para que la atención sea lo más correcta posible. Cruz Roja cuenta para ello con un esquema de actuación, la conducta P.A.S. (Proteger, Avisar y Socorrer):

  • Proteger el lugar del accidente
    • Haz seguro el lugar con el fin de evitar que se produzca un nuevo accidente.
  • Avisar a los servicios de emergencia
    • Si existe servicio de vigilancia y salvamento en la zona pide ayuda al puesto de socorro más próximo.
    • Si no existe servicio de vigilancia y salvamento y, según la gravedad de la situación, llama al teléfono de emergencias 112. Si la situación no reviste gravedad, acude al Centro de Salud más próximo.
  • Socorrer a los heridos
    • Si una persona se encuentra en apuros en el agua, intenta acercarle un objeto al que pueda agarrarse para mantenerse a flote, hasta la llegada de los especialistas. Nunca te tires al agua para socorrer a alguien en peligro si no has recibido formación específica para ello.
    • Controla las funciones vitales de la víctima. Lo primero es saber cómo están funcionando el cerebro (consciencia), los pulmones (respiración) y el corazón.
    • Evita movimientos bruscos al accidentado, ante el riesgo de que se haya producido una lesión en la columna vertebral.
    • Asegúrate de que está consciente. Si el herido no reacciona al hablarle, tocarle o estimularle suavemente, con un pellizco por ejemplo, probablemente está inconsciente.
    • Comprueba que respira con normalidad. Para saber si una persona respira espontáneamente, debes ver, oír y sentir su respiración. Si no lo hace con normalidad, adminístrale 5 insuflaciones o respiraciones de rescate, e inicia las compresiones torácicas externas (alternando 30 compresiones y 2 ventilaciones) a un ritmo de 100-120 compresiones por minuto, hasta que llegue el equipo de emergencias.

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Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/salud-infantil/decalogo-de-seguridad-en-piscinas/

Precauciones en la piscina con niños

Los niños y la seguridad de las piscinas

Seguimos en nuestro Especial Verano en Bebés y más, en esta ocasión con una de las actividades más refrescantes y que más divierte a los pequeños. Sin embargo, para que todo salga según esperamos hay que tener una serie de precauciones en la piscina con niños.

Siguiendo estos consejos, lograremos que el baño sea una experiencia gratificante y evitaremos sustos y riesgos que pueden poner en peligro la salud de los niños. Cada año se producen noticias desgraciadas sobre accidentes infantiles en las piscinas, por ello hay que hacer todo lo que esté en nuestras manos para evitarlos.

En el caso de los bebés está más claro (no quiero imaginar que alguien lo deje solo en una balsita o a la orilla de la piscina), pero cuando los niños se desenvuelven más o menos bien en el agua puede aparecer el descuido, nos confiamos. No obstante, tan solo un segundo de distracción puede ser fatal en un posible tropiezo, inmersión, golpe…

Tampoco pensemos que los flotadores o manguitos son buenos cuidadores, o si ya han aprendido a nadar o flotar, pues ni en esos casos los pequeños están exentos de riesgos. Los niños nunca pueden estar solos en la piscina, ni sin vigilancia.

Seguridad adicional, pero no infalible

Los flotadores, manguitos, tablas… son elementos de seguridad adicional que no sustituyen la vigilancia y acompañamiento de un adulto. Más que elementos de seguridad en sí mismos, diríamos que ayudan al niño a que tenga más posibilidades de desenvolverse en el agua sin miedo, pero no podemos «delegar» en ellos la función de salvavidas.

Aunque pueda resultar incómodo, tal vez conviene que lleven puestos los manguitos aun fuera del agua, por si cayeran inesperadamente a la misma, para no hundirse. No obstante, un niño puede no hundirse en el agua, pero puede tener otros problemas. Además, los flotadores o manguitos no son infalibles y pueden romperse y dejar de cumplir su función.

En cualquier caso, si queremos reducir riesgos, conviene que nos aseguremos de que los accesorios de seguridad que compremos sean de calidad y estén homologados convenientemente. También que comprobemos que no tienen pinchazos o rotos desde el anterior uso, antes de ponérselos.

En las piscinas públicas o comunitarias con socorrista, es conveniente tenerlo localizado para acudir a él ante cualquier emergencia, pero no podemos descargar la responsabilidad de vigilancia en él. El socorrista es un buen factor de seguridad, pero tampoco es infalible y no es tarea de él controlar el comportamiento de todos los niños en el agua.

Otro elemento de seguridad adicional (pero no infalible) serían los artilugios de seguridad para prevenir ahogamientos tales como pulseras para colocarle al niño que saltan si se moja (tendremos que estar pendientes de quitárselas y ponérselas a cada momento). Aunque particularmente no le veo sentido si los niños están en presencia de los adultos, pues lo que prima es que nos demos cuenta nosotros de que el niño puede caerse o se ha caído y actuar antes de que nos avise una alarma.

Un entorno seguro en la piscina

Tanto si es nuestra piscina particular, como si es comunitaria, la piscina debería estar inaccesible para los niños cuando esté cerrada, para evitar que se metan o caigan en ella.

Debe estar rodeada por una verja o valla de la altura suficiente para que no la salten los niños.

La puerta de acceso a la psicina debe tener un pestillo, cerradura o traba que los niños no puedan abrir por sí solos.

Para piscinas particulares existen dispositivos de seguridad homologados como por ejemplo las alarmas para piscina. En caso de una caída, una parte fija instalada en el borde o en el interior de la piscina emite por radio una señal sonora a la base.

Juguetes seguros

Hemos comentado que flotadores, manguitos y tablas de flotación han de estar homologadas, pero lo mismo sucede con otro tipo de accesorios: los juguetes acuáticos e hinchables para piscinas. Si estos juguetes no están avalados por los controles de seguridad de la Comunidad Europea pueden ser defectuosos.

Hay que procurar no dejar los juguetes solos en el agua, ya que los niños pueden querer lanzarse a por ellos. Para evitar ese riesgo, mejor sacar los juguetes del agua al mismo tiempo que los pequeños, y de ese modo además tendrán con qué entretenerse fuera del agua.

Los drenajes, rejillas y accesorios de limpieza de la piscina no son juguetes, por lo tanto los niños no deberían tocarlos.

Juegos seguros

No siempre hacen falta juguetes para jugar. Muchos juegos son divertidos en la piscina, pero hay que evitar aquellos que conlleven riesgos, como los de correr junto a la piscina, saltar junto a otros, empujarse, golpearse, hacerse «ahogadillas»… En los toboganes, hay que ser prudentes, esperar turno, no tirarse si hay alguien abajo…

Especialmente peligrosos son los resbalones en el borde de la piscina, o las inmersiones imprudentes de cabeza que no controlan la distancia al suelo y acaban con traumatismos graves.

Educación previa

En relación a los puntos anteriores, está claro que un niño no nace enseñado y muchas de las normas le son desconocidas. No podemos esperar que un niño se comporte de manera segura si no sabe cómo hacerlo, pues para él la piscina será un lugar de juego más.

Nunca es pronto para hablarles sobre lo que esperamos de ellos en la piscina, cómo pensamos que nos lo vamos a pasar bien y cómo no nos haremos daño. Por ello es importante explicarle al niño el comportamiento que debe tener dentro del agua, especialmente en relación a los juegos peligrosos que hemos comentado con anterioridad.

De ese modo sabrán, antes de llegar, que no deben tirarse desde el bordillo encima de otros, sujetarse de otro niño que está en el agua, tirarse cerca de los escalones…

Enseñarles a nadar

Aparte de la educación, también puede haber una enseñanza previa, me refiero a las clases de natación: cuanto antes aprendan a flotar, a nadar y a desenvolverse en el agua, antes serán capaces de evitar riesgos ante caídas inesperadas al agua…

Sin embargo, que sepan nadar no implica que no debamos estar atentos: los niños pueden cansarse fácilmente o confiarse en exceso y llegar a sitios donde no hace pie, asustarse… Entonces volvemos al primer punto: siempre tenemos que estar pendientes de ellos cuando están dentro del agua.

Ante una emergencia

Si hay socorrista, lo hemos de localizar rápidamente en caso de que no se haya dado cuenta del incidente. En cualquier situación es interesante que los padres tengamos nociones de reanimación cardiopulmonar para poder actuar si no hay socorrista, y mientras llegan los servicios de emergencia, a los que debemos llamar de inmediato.

Baño en la piscina con bebés

Los bebés más pequeños son los más vulnerables en el agua, y no se pueden bañar solos en ningún caso, pues no controlan sus movimientos, no les sirven manguitos ni flotadores. Existen portabebés aptos para bañarse con ellos, y si no en brazos será muy divertido.

Si el niño aún es pequeño pero se mantiene en pie es conveniente quedarnos en la piscina para niños, que suele ser pequeña, o restringirle un área de la piscina, escogiendo como es lógico la zona menos profunda y cerca de los bordillos. Así correrá menos riesgo y será más fácil controlarlo para el adulto.

Otras precauciones importantes

No son precauciones exclusivas de la piscina, pero no podemos olvidarnos de cuestiones tan importantes como la protección solar o el tiempo de digestión.

Es conveniente no ir a la piscina, si le da el sol, en las horas centrales del día, y en todo caso hacerlo con la crema protectora bien aplicada. Si vamos a estar mucho tiempo al sol, hay que reponer la crema, y cuando estemos fuera del agua buscaremos la sombra de sombrillas, árboles… En definitiva, no hay que descuidar la protección solar de los niños.

No es adecuado lanzarse al agua tras una comida copiosa, por lo que dejaremos el tiempo suficiente para descansar y hacer la digestión. Si la comida (almuerzo, merienda) es ligera, no habrá problema en el baño siempre que la temperatura del agua no sea extrema y no se realice un gran esfuerzo que agote al niño.

También es bueno si el agua está muy fría entrar a la piscina poco a poco, mojándose primero pies y muñecas, para evitar choques térmicos.

Habitualmente la piscina es una experiencia rica para el desarrollo del niño, y queremos que así siga siendo, pues tiene mucho que aportarle y aportarnos a todos.

Por ello es importante seguir estos consejos de seguridad para la piscina con niños, empezando por la vigilancia activa y continua. Con toda probabilidad este verano los pondremos en práctica en más de una ocasión y lo pasaremos estupendamente, y fresquitos, en familia.

Fotos | roger4336 y BuzzFarmers en Flickr-CCEn Bebés y más | Los peligros de las piscinas hinchables, Previniendo ahogamientos infantiles, Disfrutar con el bebé en la piscina

Источник: https://www.bebesymas.com/consejos/precauciones-en-la-piscina-con-ninos

Normas de seguridad para ir a la piscina con niños

Los niños y la seguridad de las piscinas

Existen muchas normas de seguridad para ir a la piscina con niños, pues queda claro que pueden ocurrir accidentes como caídas o, en el peor de los casos, muertes por inmersión. Considerando estas alertas, es necesario que los padres reconozcan los tipos de peligros que se pueden presentar y aprendan a solventarlos.

Pese a esto, no corresponde solo a los padres saber cuáles son los peligros potenciales que se pueden presentar, sino que resulta fundamental que eduquen a sus hijos sobre la manera de conducirse dentro de las piscinas para evitar riesgos sin tener que perderse de la diversión.

Los niños, por su inocencia, suelen estar en peligro cuando se exponen a actos imprudentes. Cuando se asiste a piscinas en lugares públicos, en casa de algún amigo o en su propio hogar; siempre es recomendable que algún padre o adulto responsable esté atento a lo que hacen los niños.

Esta consideración es importante, ya que el 80% de los niños que mueren por inmersión lo hacen dentro de piscinas, y solo un 20% en lagos, ríos o el mar.

Desde luego, la idea no es privar a los pequeños de la diversión de las piscinas, y mucho menos cuando se acerca el verano y el cuerpo pide un refrescante chapuzón; pero se deben cubrir todos los aspectos para garantizar la seguridad.

Consejos a seguir

Las normas de seguridad para ir a la piscina con niños varían dependiendo de la edad del pequeño. Sin duda, muchas de las recomendaciones se pueden generalizar, pero otras son más específicas y se dirigen a la protección de los niños de menor edad.

Protección para niños desde los 6 meses hasta los 5 años

Los niños que se encuentran en un rango de edad entre los seis meses hasta los cinco años necesitan un grado de atención particular, ya que pueden ser más vulnerables a los accidentes.

Una de las primeras observaciones es que siempre deben estar bajo la supervisión y el acompañamiento de un adulto dentro y fuera de la piscina. Muchos padres inscriben a sus pequeños desde tempranas edades en clases de natación, hecho que, desde luego, resulta muy beneficioso no solamente para su seguridad, sino también para su salud.

Sin embargo, aunque el pequeño sepa nadar, no se debe asumir nunca que puede estar dentro de una piscina sin observación; el motivo es que no está exento a sufrir algún calambre, agotamiento o caída. Partiendo de allí, cuando los pequeños estén dentro de la piscina, se deben implementar las siguientes medidas:

  • Utilizar siempre chaleco inflable o flotador de brazo, aún cuando sepa nadar. Este instrumento de protección debe colocarlo un adulto, quien además ha de verificar su buen funcionamiento.
  • Se debe ingresar al agua con el acompañamiento y la ayuda de un adulto, o de manera muy lenta, usando las escaleras.
  • Queda prohibido que los niños corran alrededor de las piscinas; se debe caminar exclusivamente y siempre utilizando sandalias antiresbalantes.
  • Nunca se debe permitir que un bebé gatee o camine cerca de una piscina. Si se cuenta con una dentro de la casa, esta debe estar cercada y con protección especial para impedir el paso de niños.

“Cuando se asiste a piscinas en lugares públicos, en casa de algún amigo o en su propio hogar; siempre es recomendable que algún padre o adulto responsable esté atento a lo que hacen”

Protección para niños desde los 6 hasta los 12 años

Nuevamente, es importante que los niños sepan nadar para asegurar su bienestar dentro del agua. En caso de que no cuenten con esta habilidad, se aplica la misma norma que con los niños más pequeños: se les debe proporcionar chalecos y flotadores.

De ser posible, si la estructura de la piscina lo permite, los niños deberían permanecer en la zona que cuente con el desnivel en el que ellos puedan mantener su cabeza fuera de la superficie del agua estando de pie. Otras recomendaciones para los más grandes incluyen:

  • Evitar realizar piruetas, clavados o saltos que puedan poner en riesgo su vida.
  • No correr en los bordes de la piscina.
  • No ingresar en el agua justo después de comer.
  • Evitar juegos bruscos con sus amigos o compañeros dentro de la piscina y sus alrededores.

Como recomendación final, te invitamos a que aprendas algunos primeros auxilios básicos en caso de ahogamientos, que tomen turnos entre los padres para garantizar la vigilancia constante de los niños y que siempre apliquen un buen protector solar a los niños para evitar quemaduras en su piel.

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Источник: https://eresmama.com/normas-de-seguridad-para-ir-a-la-piscina-con-ninos/

Embarazo y niños
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