Maternidad y libido

¿La libido en el embarazo aumenta o disminuye?

Maternidad y libido

La libido en el embarazo es una cuestión que preocupa a muchas futuras mamás, que, a pesar de estar viviendo un embarazo plácido, pueden notar una falta de deseo importante, debido, en parte, a los cambios hormonales propios de la gestación y, en parte, a los miedos, prejuicios o falsas creencias que puedan albergar. Pero, ¿es normal que la libido decaiga durante el embarazo? ¿Se puede hacer algo para aumentarla? O, por el contario, ¿puede acentuarse el deseo, la calidad de las relaciones e, incluso, la intensidad de los orgasmos cuando estás esperando un bebé? La respuesta, con toda probabilidad, es sí a todo. Te explicamos el porqué de cada caso.

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Una libido diferente en cada trimestre de embarazo

Es importante señalar que la futura mamá, como mujer que es, puede sufrir oscilaciones significativas del deseo sexual a lo largo del embarazo, en función de sus condiciones físicas y psicológicas. Tan normal es tener falta de libido como un deseo más acentuado de lo habitual, y todo tiene su explicación.

Hormonas: culpables de la falta de libido en el primer trimestre

En el primer trimestre de embarazo, la falta de libido se suele deber a la “tormenta hormonal” que vive la embarazada en su organismo. Su cuerpo se está preparando a marchas forzadas para alojar a un invitado de lujo: el futuro bebé.

Y, para ello, requiere cambios hormonales que hacen posible, entre otras cosas, el desarrollo del embrión y, posteriormente, del feto, así como la formación de la placenta, que no es poca cosa.

Como consecuencia de estos cambios drásticos en la organización hormonal, la mamá suele tener náuseas en el embarazo y sentirse muy cansada y fatigada durante las primeras semanas de embarazo, además de tener sueño a todas horas, por lo que, quizás, en lo último que piensa es en tener relaciones sexuales. ¡No te preocupes! Se trata de un estado pasajero que dará paso al trimestre “estrella” para el amor, el segundo.

Segundo trimestre: ¡más placer que nunca!

Si el primer trimestre es de asentamiento y aceptación del propio embarazo, el segundo trimestre es, sin duda, el mejor para subir la libido.

La futura mamá ya es muy consciente de su embarazo, las náuseas y el cansancio ya han remitido, y la embarazada se encuentra pletórica, con sus nuevas y sugerentes curvas, los pechos más turgentes y redondos que nunca y, sobre todo, una vagina más irrigada, debido al aumento de volumen del útero, lo que también favorece que la mujer esté más sensible y receptiva al placer. ¡No te extrañes si vives el orgasmo de tu vida cuando estás embarazada!

Tercer trimestre: el peso y el volumen se dejan notar

Estás llegando a la recta final, y el volumen y el peso de tu tripa se dejan notar. Ahora, resulta difícil encontrar una postura cómoda para hacer el amor. Además, la altura del útero es tal, que tus órganos internos se han desplazado hacia arriba, como el estómago y los pulmones, que quedan más presionados.

Como consecuencia, puedes sufrir molestias como ardor de estómago o sensación de falta de aire o fatiga al realizar un esfuerzo. Con este panorama, es normal que la libido vuelva a descender, ya que tu organismo necesita descanso y, psicológicamente, te estás preparando para el parto, con la cabeza llena de tareas que debes dejar listas en poco tiempo.

Nuevamente, tu pareja y tú debéis permitiros esta disminución del deseo y probar, si os apetece, alternativas a las relaciones sexuales convencionales, como las caricias, la masturbación mutua, o bien el sexo oral.

¡Todo volverá a su sitio en su momento! A pesar de todo, si no tenéis ningún problema y el deseo no falta, recuerda que hacer el amor cerca de la fecha prevista para el parto puede desencadenar las contracciones y la dilatación.

(Te interesa: Cuándo hay que renunciar al sexo en el embarazo)

Los miedos y prejuicios que dejan la libido por los suelos

No todo se debe a las hormonas y a los cambios fisiológicos de la embarazada. A veces, detrás de la falta de libido se esconden miedos y prejuicios que pueden ser difíciles de erradicar para los dos miembros de la pareja.

Sin ir más lejos, muchos futuros papás tienen miedo a hacer daño al bebé durante las relaciones, o bien, sobre todo el papá, puede tener una imagen distorsionada de su mujer embarazada, una especie de “halo de maternidad” que la vuelve intocable.

Se trata de exageraciones, claro está, pero son fruto de ideas y pensamientos que se adhieren a la mente, y no son fáciles de superar. 

Desde hace un tiempo que se ha empezado a escuchar la palabra Babymoon en España. Se trata de una moda importada de Estados Unidos que consiste en hacer una última escapada en pareja antes del nacimiento del bebé.

Esta escapada a menudo se convierte en un viaje, ya que acaba siendo más prolongada que la típica salida de fin de semana.

La finalidad del Babymoon es cargar las pilas de la futura mamá y el futuro papá antes del nacimiento del niño y brindarles la oportunidad de pasar unos últimos días a solas llenos de romanticismo y pasión. 

Aunque por su definición pueda parecer que el Babymoon se realiza pocas semanas antes del nacimiento del bebé, lo cierto es que el momento ideal para hacer las maletas es durante el segundo trimestre del embarazo, ya que es cuando la futura mamá tiene más energía, ha pasado los malestares típicos del primer trimestre y todavía no tiene la barriga tan grande como para fatigarse demasiado. 

Cada vez más hoteles y agencias de viajes ofrecen este tipo de escapada ara las parejas que esperan un bebé, con servicios adaptados a sus necesidades.

Pero, ¿qué destino elegir? Los norteamericanos conciben el Babymoon como una segunda luna de miel y eligen destinos lejanos e insólitos.

Sin embargo, también son muchos los que optan por pasar unos días cerca de casa, disfrutando de la comodidad de un hotel y del relax de estar en plena naturaleza. Si te faltan ideas, no te preocupes porque te proponemos 10 destinos fabulosos. ¿Con cuál te quedas?

(Te interesa: 'Babymoon', la última escapada antes de dar a luz).

¿Qué te parecen estos destinos para escaparte en pareja antes de ser mamá? Comparte tu opinión al final del artículo.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/embarazo/pareja/libido-embarazo

Maternidad y libido

Maternidad y libido

La libido de la mujer aumenta a través de su estimulación sexual. La estimulación sexual puede desarrollarse a través de la vista, el tacto, el olfato o la estimulación directa de las distintas zonas erógenas del cuerpo.

Cuando aumenta la libido, la mujer percibe una serie de cambios en su cuerpo:

– Aumentan unos grados su temperatura corporal.

– Sube el flujo de sangre en la zona genial externa y vaginal.

– La lubricación de la vagina se vuelve más intensa, aunque hay mujeres que sufren sequedad vaginal.

– La respiración se vuelve más agitada.

– Sube el pulso.

– Los pezones aumentan su dureza. El orgasmo es la culminación del aumento de la libido. Cuando una mujer llega al orgasmo son comunes las contracciones en el suelo pélvico, en el músculo uterino y en todos los músculos del periné.

No todas las mujeres llegan a esta culminación del mismo modo. Se deben diferenciar los orgasmos vaginales de los orgasmos clitorianos.

También hay que destacar que un porcentaje de la población sufre anorgasmia (no son capaces de llegar al climax) y vaginismo, algo que puede afectar a su libido.

¿Por qué disminuye la libido?

La disminución de la libido femenina se exteriorizará a través de la disminución del deseo de mantener relaciones sexuales. Hay varias razones por las que esto puede ocurrir:

– Edad: la llegada de la menopausia supone una disminución en la producción de estrógenos y esto causa una disminución del deseo sexual.

– Parto: después del parto, las mujeres suelen sufrir una disminución de la libido. Por el contrario, la libido suele aumentar durante el embarazo, por lo que muchas mujeres suelen tener más ganas de tener sexo durante el embarazo.
 

¿Qué pasa con la libido en el embarazo?

El embarazo es una etapa caracterizada por los cambios físicos, psicológicos y emocionales. Estos no solo te pueden afectar a ti, también pueden afectar a tu relación de pareja y a tu vida sexual.

Normalmente en el embarazo ocurren dos cosas, la madre puede tener miedo a que mantener relaciones sexuales afecte al desarrollo del bebé, mientras que el padre puede tener miedo a hacerle daño.

Ambas aprensiones no tienen justificación, está demostrado que las relaciones sexuales en el embarazo no están relacionadas con un parto prematuro o la rotura temprana de las membranas (los grandes temores de las parejas).

En algunas mujeres en el primer trimestre puede reducirse el deseo sexual, sobre todo en las que tienen síntomas como pueden ser náuseas y vómitos. El hombre puede también modificar sus comportamientos sexuales. En algunos el deseo sexual aumenta y en otros disminuye. Algunos hombres pueden negarse a mantener relaciones sexuales por el miedo a dañar al bebé. En cambio, hay algunas parejas que perciben este periodo como el mejor, ya que aumenta la cantidad de hormonas que circulan en el organismo de la mujer y el flujo sanguíneo. A esto se le junta que los órganos sexuales y los pechos están más sensibles. En el segundo trimestre la pareja está más acostumbrada a la situación. Suele ser una etapa más equilibrada y, normalmente el interés sexual aumenta. En esta etapa la mujer puede sentirse menos atractiva debido a diferentes trastornos del embarazo (como varices, haber engordado, etc.) y esto puede hacer que no quiera mantener relaciones sexuales.

En los tres últimos meses del embarazo normalmente se pueden mantener relaciones sexuales sin riesgo para madre y bebé. A pesar de esto, la situación comienza a hacerse más incómoda, se tendrán dificultades para dormir debido al aumento del tamaño del feto, lo que puede hacer que la frecuencia de las relaciones sexuales disminuya.

Las relaciones sexuales durante el embarazo permiten a la pareja continuar con una cercanía afectiva. Además, da seguridad a la madre ya que sentirá que, a pesar del embarazo, sigue siendo atractiva y puede seguir con su rol de pareja-amante.

¿Se pierden las ganas después del parto?

Muchas mujeres experimentan una pérdida de deseo sexual después de haber dado a luz. Un estudio estima que el 89% de las madres primerizas tenía problemas de salud sexual los 3 primeros meses después de dar a luz y que el 51% continuaba con estos problemas después de 12 meses.

Esto ocurre porque hay una disminución de las hormonas sexuales y una liberación de prolactina (hormona encargada de la producción de leche materna y antagonista de las hormonas sexuales).

En esta etapa las madres suelen estar centradas en el bebé y en muchos casos se olvidan de su vida sexual.

Por otro lado, los cambios hormonales pueden influir en el estado emocional de la mujer y puede sentirse triste, con ansiedad, sin energía, etc. Esto puede ser síntoma de depresión posparto.

A todo esto hay que añadirle las posible secuelas del parto, que producen malestar físico en la mujer, algo que dificulta el coito. Los causantes de esto pueden ser la episiotomía, las hemorroides o los desgarros. No podemos olvidarnos de resaltar el miedo que se puede tener al dolor durante las relaciones sexuales o a un nuevo embarazo, así como el cansancio (las primeras semanas después del nacimiento del bebé suelen ser agotadoras).

En la mayoría de los casos el deseo sexual se va recuperando poco a poco. Se estima que a los tres meses del parto la capacidad orgásmica de la mujer es igual o ligeramente superior a la que existía antes.

En las mujeres lactantes se puede tardar un poco más en recuperar la libido, se estima que hasta los 6 meses, cuando los niveles de prolactina no son tan altos como durante el puerperio y, por lo tanto, los estrógenos y la testosterona regresan a sus niveles normales.

 

¿Cómo puedo aumentar mi libido de manera natural?

Hay una serie de métodos que puedes seguir si quieres que tu libido aumente:

Maneja la ansiedad: tener unos niveles altos de estrés hace que el deseo sexual disminuya.

Las mujeres con un horario de trabajo intenso, responsabilidades de cuidado u otros factores estresantes, pueden hacer que te sientas fatigada y por lo tanto no te apetezca mantener relaciones sexuales.

Existen varias cosas que puedes hacer para manejar la ansiedad y mejorar la salud mental, entre ellos:

            1. Mantén una buena rutina de sueño

            2. Ten tiempo libre para dedicar a algo que te gusta

            3. Haz ejercicio regularmente

            4. Trabaja para mejorar las relaciones

            5. Habla con un terapeuta
 

Mejora la calidad de tu relación de pareja: muchas personas pueden experimentar un periodo en el que hay menos deseo sexual y frecuencia de reacciones sexuales. Esto puede ocurrir si llevas mucho tiempo con tu pareja, o si una persona percibe que las cosas no van bien en sus relaciones íntimas. Para mejorar esto puedes:

            1. Planifica las noches de cita

            2. Realizad actividades juntos fuera de la habitación

            3. Tened una comunicación abierta

            4. Pasad tiempo de calidad juntos

– Enfócate en los preliminares: tener mejores experiencias sexuales puede incrementar el deseo de una persona de mantener relaciones sexuales, y por lo tanto elevar su libido.

Esto es especialmente importante si acabas de tener un bebé, ya que las relaciones sexuales con penetración pueden darte miedo (debido a la episiotomía) o pueden ser molestas o dolorosas.

Estos preliminares pueden mejorar las experiencias invirtiendo más tiempo en el contacto, los besos, los juguetes sexuales o el sexo oral.

– Duerme bien: si tienes un hijo pequeño esto puede parecerte tarea imposible. Intenta dormir bien ya que esto puede mejorar el estado de ánimo general y los niveles de energía de una persona.

– Mantén una dieta nutritiva: una dieta nutritiva y equilibrada puede beneficiar el deseo sexual estimulando la circulación y la salud cardíaca. Además, se deben eliminar alimentos específicos que pueden disminuir la libido.

 El síndrome metabólico y las enfermedades cardiovasculares pueden afectar el funcionamiento sexual físico. Además, también puede afectar a la libido el síndrome de ovario poliquístico.

Lo mejor es comer una dieta rica en vegetales, baja en azúcar y alta en proteínas magras, eso puede evitar los trastornos que afectan a la libido.

– Prueba remedios naturales: hay pocas investigaciones que demuestren la efectividad de los remedios naturales herbales aumenten la libido en la mujer, pero se cree que los remedios herbales que pueden funcionar son: maca, tribulus, ginkgo y el gingseng. Antes de utilizar cualquier medicina herbal, es necesario que lo consultes con tu médico, sobre todo si le estás dando el pecho a tu bebé.

– Haz ejercicio con regularidad: hacer ejercicio regularmente puede ayudar a la libido de muchas maneras.

– Mantén un peso saludable: algunos expertos relacionan el sobrepeso y la obesidad con el bajo deseo sexual, junto a otros factores relacionados con la reducción de la fertilidad.

– Deja de fumar:si no lo has dejado cuando has tenido a tu bebé, puede que esto te anime a hacerlo. Los cigarrillos pueden tener un impacto negativo en el sistema cardiovascular, y esto es importante para el buen funcionamiento sexual.

– Prueba la terapia sexual: el deseo sexual es algo complicado y tiene componentes psicológicos y físicos. La terapia es una estrategia muy efectiva a la hora de aumentar la libido. La asesoría individual puede ayudar a la percepción negativa sobre el sexo, la autoestima y las causas secundarias de la llibido baja (como la depresión o la ansiedad).

Sequedad vaginal

Definición:

Tras el embarazo, los ajustes hormonales, además de desequilibrar tu termostato interior haciéndote sentir frío o calor, pueden favorecer la sequedad vaginal ya que la mucosa está irritada y necesita un tiempo para recobrar sus funciones. Este problema tiene su importancia en la medida en que de su recuperación depende también el retorno de las relaciones sexuales placenteras y sin dolor.

Síntomas:

Dolor durante las relaciones sexuales.

Tratamiento:

Para conservar la lubricación, el aseo íntimo debe hacerse con productos específicos, que no contengan jabones y sobre todo no utilizar antisépticos, pues destruyen las defensas naturales, dejando la puerta abierta a las infecciones como candidiasis o vaginosis. Por ello es importante asearse además después de cada relación sexual.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/padres/psicologia-y-sexualidad/maternidad-y-libido-11385

¿Se pierden las ganas de sexo después de ser madre?

Maternidad y libido

La sexualidad es fuente de salud, placer, afecto, intimidad y creatividad, y está presente a lo largo de toda nuestra vida, aunque se manifieste de forma diferente según las etapas que atravesamos. Una de las más importantes en la vida de una mujer y su pareja es el nacimiento de un hijo, y en este periodo, como en los demás, la sexualidad tiene una expresión propia.

Son muchas las mujeres que, tras dar a luz, aseguran haber perdido el deseo sexual. Un estudio publicado en 2015 que se realizó en Australia con 1.

507 madres primerizas, a las que se hizo un seguimiento a los 3, 6 y 12 meses después del parto, arrojó que el 89% describía problemas de salud sexual en los primeros tres meses tras dar a luz y que el 51% continuaba con ellos a los 12 meses.

Factores que dificultan el coito

“La pérdida del deseo sexual se explica porque en el puerperio confluyen una serie de factores”, señala Francisca Molero, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS).

“Por un lado, están los cambios fisiológicos: hay una disminución de las hormonas sexuales –estrógenos y testosterona- y una liberación de prolactina, causante de la producción de leche materna y antagonista de las hormonas sexuales para que toda la atención de la madre esté centrada en el cuidado del bebé. Por eso el cuerpo no responde”, explica la doctora Molero.

“Por otro lado, se dan también cambios hormonales, pero a nivel cerebral, que influyen en el estado emocional de la mujer –siente tristeza, ansiedad, pérdida de energía, inquietud…-, que de agravarse puede desembocar en la conocida como depresión posparto”.

A esto hay que añadir las posibles secuelas del parto que provocan un malestar físico en la mujer que dificulta el coito, como la episiotomía (incisión en el perineo para facilitar la salida de la cabeza del bebé), las hemorroides o los desgarros a nivel de vagina y/o vulva. Sin olvidar el temor al dolor durante las relaciones sexuales y a un nuevo embarazo, así como el cansancio -las primeras semanas después del nacimiento del niño son, por lo general, agotadoras-.

“El deseo erótico de la mujer va a depender también de la historia sexual previa”, apunta Molero.

“Cada vez es más frecuente encontrarse con parejas que han tenido problemas de esterilidad y presentan disfunciones sexuales.

Unas disfunciones que se iniciaron por el estrés de tener una actividad sexual programada con fines reproductivos y normalmente sin deseo, y que acaban manteniéndose y cronificándose después de la llegada del hijo”.

En la mayoría de los casos, la respuesta sexual se va recuperando progresivamente. Según la doctora, “a los tres meses del parto la capacidad orgásmica es igual o ligeramente superior a la que existía”.

Eso sí, “debido al clima hormonal, las mujeres que dan el pecho tienen peor respuesta sexual que las que no lo hacen”. En las lactantes, la recuperación de la libido no se producirá hasta unos seis meses después del parto.

Tras ese periodo, la prolactina ya no alcanzará valores tan altos como durante el puerperio y, por lo tanto, el nivel de estrógenos y testosterona regresará a su estado normal.

La comunicación, clave para retomar la actividad sexual

Aunque por lo general la actividad sexual se acabará recuperando paulatinamente, Molero ofrece una serie de pautas para reavivar el fuego. “En primer lugar, tanto el hombre como la mujer deben mostrar una actitud positiva de querer retomar los momentos de intimidad y los encuentros sexuales”.

En este punto, destaca que si el diálogo entre la pareja siempre es importante, lo es mucho más en una situación tan especial como la que sigue al parto.

“Cuanto mayor es la comunicación, con más plenitud se disfruta de la vida sexual”. Molero recomienda a la mujer compartir con su pareja lo que siente para que esta conozca qué está pasando por su cuerpo y su mente.

“El otro no es adivino y necesitará una guía para que la experiencia sexual sea placentera nuevamente”.

Una vez están las cosas claras, la sexóloga insta a ambos a hacer verdaderos esfuerzos por hallar espacios de pareja adulta, en los que vuelvan a encontrarse y reconocerse, ya sea dejando al bebé con otra persona de confianza para salir a dar un paseo o preparando al otro una cena romántica sorpresa. “Que se incorpore un nuevo miembro no significa que la pareja deje de serlo”.

Llegado el momento de expresar la sexualidad, esta no tiene por qué consistir solamente en el coito.

Son válidas las caricias, los besos, los masajes corporales, las palabras de amor y ternura entre ambos… Aquí Molero se muestra taxativa: “En una relación sexual interviene todo el cuerpo y cuando una pareja desea compartir sentimientos de intimidad, amor y sexo, lo puede hacer sin la obligatoriedad de la penetración. La sexualidad no es solo genitalidad”.

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/salud/sexualidad/se-pierden-las-ganas-sexo-despues-madre/

Cómo recuperar la salud sexual tras la maternidad

Maternidad y libido

El postparto es un momento delicado para las mujeres. Dependiendo del tipo de parto que hayan tenido, vaginal o cesárea, es posible que la etapa de descanso se prolongue antes de volver a tener relaciones sexuales. Además, a esto hay que sumarle la cuarentena, un periodo de tiempo en el que la mujer sangra y se produce una secreción de moco uterino. 

Durante la cuarentena, el útero sufre un proceso de involución en el que todo «vuelve a su sitio». Esta dura entre seis y ocho semanas. Pasado ese tiempo puede que las relaciones sexuales continúen estando relegadas a un segundo o tercer plano debido a atender al bebé y el cansancio que provoca tener que levantarse por la noche para amamantarlo.

¿Cómo recuperar la vida sexual?

El artículo Vida sexual en el posparto, escrito por la psicóloga Soledad Sánchez y la matrona Maria Eugenia Casado, aborda de una manera muy clara de qué forma se puede recuperar la vida sexual después de la maternidad. Para ello, incide en que es muy importante que los proveedores de salud tengan un papel activo en este aspecto.

Desde el primer control que se le realice a la mujer tras el parto, es conveniente que el médico se preocupe por su sexualidad. Como bien indica el artículo, cuando se «posterga mucho las relaciones sexuales crece la tensión en la pareja». Además, esto puede derivar en una disfunción sexual.

Para evitar que esto ocurra, aunque siempre se deben respetar los tiempos de descanso de la mujer, el artículo brinda determinados consejos que los médicos pueden transmitir en sus consultas. Algunos de ellos son:

  • Nuevas formas de acercamiento: aunque todavía no sea adecuado o cómodo mantener relaciones sexuales, la relación puede verse enriquecida con nuevas formas de acercamiento. Prestar atención a las caricias puede ser una manera de volver a sentir deseo.
  • Lograr condiciones que estimulen el deseo: a medida que la madre vaya encontrándose mejor y su cuerpo ya esté preparado para volver a tener relaciones, se pueden crear condiciones que estimulen el deseo. Una comida o cena romántica en la que la pareja pueda tener tiempo para ellos o un juego erótico que dé ese toque de picardía pueden ser buenas formas de empezar.
  • La sexualidad debe ser progresiva: los dos consejos anteriores favorecen la recuperación progresiva de la sexualidad que, incluso, puede enriquecer la relación y fortalecer los lazos de la pareja. El objetivo es que se puedan ir recuperando esos espacios de intimidad emocional y sexual que, naturalmente, harán que el deseo vuelva a surgir de nuevo.

Miedos e inseguridades tras la maternidad

Existen ciertos miedos e inseguridades que pueden afectar a la sexualidad tras la maternidad. El primero es la posibilidad de volver a quedarse embarazada. No obstante, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) señala que esto se puede resolver con el uso de algún anticonceptivo, incluso, la píldora.

La SEGO deja claro que «el componente gestagénico de la píldora anticonceptiva, resulta seguro y eficaz» en las madres lactantes. Por lo tanto, es posible utilizar este tipo de anticoncepción para evitar ese miedo que puede frustrar el inicio y disfrute de la sexualidad en la pareja.

Otro aspecto que puede ser un motivo por el que se retrasa el encuentro sexual es la inseguridad con respecto al propio cuerpo. Acostumbrarse a los cambios que se han producido en él puede ser difícil. En el caso de que esto afecte a la autoestima, acudir a un psicólogo puede ser de gran ayuda. 

La comunicación entre la pareja y la escucha mutua también será indispensable para poder entender las necesidades del otro. Esto permitirá que, poco a poco, se vaya volviendo a prestar atención a la sexualidad. Tal vez, los gustos hayan cambiado o se deseen probar otras cosas. La comunicación será clave para la recuperación del deseo.

La ternura, comprensión y la tranquilidad serán componentes fundamentales para volver a recuperar la sexualidad tras la maternidad. Una recuperación en la que los profesionales de la salud pueden convertirse en un gran apoyo para esas madres que no sienten deseo y que no saben cómo tener, de nuevo, intimidad en su relación de pareja.

Источник: https://www.20minutos.es/noticia/4109377/0/como-recuperar-la-salud-sexual-tras-la-maternidad/

Sexo y maternidad reciente: todo lo que necesitas saber

Maternidad y libido

Todo el mundo de la mujer, la maternidad, su sexualidad… está lleno de tabúes. Tabúes impuestos que en Grupo Aúpale queremos romper y barreras que os queremos ayudar a superar. Un tema del que muy poca gente habla, un problema que sufren muchas mujeres puerperas y que pocas verbalizan es: la maternidad reciente y el sexo.

Lo primero y lo fundamental que debes saber es que: ES TOTALMENTE NORMAL QUE NO TENGAS GANAS DE TENER SEXO TRAS DAR A LUZ. Y, con más razón, si:

Estás dando el pecho.

Tienes alguna cicatriz, episotomía o desgarro.

Así que si acabas de ser madre, no te sientas rara si no quieres mantener relaciones sexuales con tu pareja tras dar a luz.

Vamos a desvelar por qué pasa esto y cómo podemos ayudar a nuestro cuerpo a volver a recuperar la libido y el placer cuando NOS APETEZCA.

Pero, ¿sabías que también podemos ayudar a nuestro cuerpo a que le apetezca otra vez? Te vamos a contar las claves para reencontrarme con tu sexualidad.

Ser madre no se contradice con sentir placer.

Adiós tabú, hola placer

Lo primero que queremos es terminar con ese tabú sobre el placer y sexo en las mujeres tras ser madres. Querer volver a sentir y sentir es tan importante como haber creado vida. Recuerda que no tienes que renunciar a tu sexualidad por haber sido madre y que si hay un problema, puedes buscar la solución.

Normalizar la falta de apetito sexual tras el parto, hablar de ello con tu pareja y buscar alternativas al sexo hasta que ambos estéis preparados para ello es fundamental para romper esas barreras de tabú. Tú, como mujer y madre, cuéntale a tu pareja qué te apetece y que no, cómo te sientes, si tienes dolor o cansancio, si estás cansada o si simplemente no tienes ganas.

Verbalizar estos sentimientos durante ese ‘bache sexual’ tan normal tras dar a luz os ayudará a disfrutar de esta etapa de otra manera.

Buscar espacios para vosotros dos donde no tenga que haber penetración, pero sí pueda haber caricias, o simplemente abrazos acompañados si queréis de vuestro bebé, será una nueva manera de disfrutar en pareja.

¡Paso a paso y sin agobios! Pero también si tener que renunciar a nada si no queréis. Si hay un problema físico, hay muchos profesionales que podemos ayudaros.

Ahora queremos verbalizar desde este post alguno de los sentimientos por los que muchas mujeres pasan, y que no estaban socialmente aceptados. ¿Estás en alguno de estos casos? Desde Centro Aúpale vamos a ayudarte a que vuelvas a tener la vida sexual que tenías antes de ser madre. ¿Preparada?

Muchas de las que estáis leyendo este post estaréis pensando exactamente eso. Erais unas mujeres sexualmente activas, y en algunos casos muy activas, y ahora, aunque se haya pasado la cuarentena, no os apetece. Tenemos dos buenas noticias:

Sois totalmente normales.

Podéis volver a disfrutar con el sexo y mejor todavía, moriros de ganas por tenerlo.

Hay muchas explicaciones a que tu cuerpo no sienta lo que antes tras haber sido madre reciente. Te vamos a explicar las razones por las que no te apetezca tener sexo tras haber sido madre reciente:

Tu cuerpo ha sufrido un gran cambio en muy poco tiempo

Párate a pensar: tu cuerpo ha generado vida. Todo tu organismo se ha volcado en dar vida a un nuevo ser vivo y ha modificado toda su estructura para albergarla dentro de él.

Tus hormonas se han preparado para que pueda ser así, para que salga la vida de tu cuerpo y para alimentarlo. Tu útero ha incrementado su tamaño hasta albergar a un bebé y tu vagina ha sufrido el mayor shock de su existencia. Todo eso en nueve meses.

¿No crees que deberíamos darle algo más que 12 semanas para que gane confianza?

Lo que tenemos que hacer con nuestro cuerpo, mujeres y madres, es venerarlo. Aunque hoy no tenga ganas de sexo tras haber sido madre reciente, es totalmente capaz de volver a sentir lo mismo. Solo hay que darle tiempo y, en algunos casos, tratamiento.

El parto provoca estiramiento de los músculos y nervios, con el consiguiente cambio de sensibilidad

El sexo con penetración tras el parto reciente puede ser diferente a lo que recordabais.

El parto provoca un estiramiento de músculos y nervios que puede resultar en una sensibilidad diferente, disminuida e incluso desagradable y dolorosa.

Aunque una madre reciente no se haya visto afectada en su libido y le apetezca mantener relaciones sexuales, si la penetración es dolorosa o menos placentera va a huir de esa relación.

No por ello, esa madre renunciará al sexo, pero sí a ese tipo de sexo. Pues bien, no tenéis que renunciar a ningún tipo de sexo porque el dolor o la falta de sensibilidad NO TIENEN PORQUÉ EXISTIR.

No tienes que esperar a que se te pase solo, ni convivir con ello. Puedes buscar ayuda con un fisioterapeuta especializado en la mujer.

En nuestro centro te valorará María Pérez y puedes contactar con ella llamando al 91 621 73 04.

Dolor durante la penetración por episotomía, desgarro o cicatriz

Como te decíamos, son muchas las razones por las que no te puede apetecer practicar sexo con penetración. Las mujeres a las que le han practicado una episotomía o han tenido algún tipo de desgarro o cicatriz, quizás necesiten algún tipo de ayuda profesional para recuperarse del todo. Porque recordad, sea cual sea vuestro caso: no es normal sentir dolor y hay que buscar una solución

Lo primero y que siempre recomendamos es realizar una valoración a las mujeres tras el parto, y mucho más si sientes algún tipo de dolor o incomodidad.

Ahí valoraremos qué tal está tu suelo pélvico y veremos de qué se puede tratar el problema.

¿Sabes que puedes tener una contractura muscular en la vagina tras el parto? Recuerda el trabajo tan contundente que realizan los músculos de tu vagina y suelo pélvico durante el trabajo de parto.

Definitivamente sí, aunque no tiene porque pasarte a ti. Tras todos los cambios que se producen en el cuerpo de una mujer durante el embarazo y el parto, se suma el cambio hormonal.

Los cambios hormonales que se producen para que nuestro cuerpo produzca leche, pueden suponer una falta de ganas de tener sexo tras ser madre reciente. Pero no te preocupes, este sentimiento no durará para siempre. Ni siquiera el tiempo que decidas libremente dar el pecho a tu bebé.

Será algo temporal, hasta que la locura de química que se produce entre tu cuerpo tras la revolución hormonal, vuelva a su ser.

Siempre escucha a tu cuerpo y déjate fluir para expresar lo que sientes.

No siempre, pero a veces ocurre que tras el parto, y en medio de esa inestabilidad hormonal, tu vagina no tenga la misma lubricación que antes de ser madre.

Puedes ayudarte con lubricantes y, lo mismo, el tiempo de recuperación de cada mujer es diferente. Lo que sí, no es recomendable practicar la penetración hasta que finalice el sangrado en el puerperio.

Si la pareja tenéis ganas, hay muchas otras opciones sexuales.

El tiempo que necesite cada mujer a estas prácticas es diferente. Es importante crear esos espacios de intimidad con la pareja, aunque no sea con penetraciones, con caricias, abrazos.. Donde la mujer se pueda sentir seguras, en esos momentos también pueden estar con los bebés. Espacios de comunicación, expresar nuestros miedos, inseguridades…

Este es un problema que no tiene por qué pasarte pero a veces puede pasar. Volvemos al punto de cicatrices, episotomía o simplemente falta de comunicación o de tiempo. Verbaliza tu problema y, sobre todo, habla con nosotros los profesionales. ¡No llegar al orgasmo tras el parto no es normal y tiene solución!

Bonus: trucos para recuperar tu apetito y actividad sexual

Además de contarte que todo lo que te pasa es súper normal y que hay muchas madres en tu misma situación, queremos contaros una serie de trucos que te ayudarán a recuperar tu apetito y actividad sexual antes de lo que piensas.

Mírate la vagina

¿Has visto alguna vez tu vagina con un espejo? Si la respuesta es no, tras el parto es un gran momento para empezar. Debemos mirar nuestra vagina, tocarla y ver si está todo bien. Conocer nuestro cuerpo es FUNDAMENTAL para saber qué está yendo bien con nosotras y qué no. Así detectaremos antes el problema y volveremos a ser las que éramos antes.

Tócate, acaríciate y reconecta tu vagina con tu cerebro

Esto es así. Nuestro cerebro ha separado la función sexual de nuestra vagina para dejar pasar la vida a través de ella. Tras el parto, tenemos que volver a reconectar esa función. Y qué mejor persona que nosotras mismas para ello. 

Si tienes una cicatriz, no te la toques, pero puedes empezar dándote algún masaje en el pubis o acariciándote los muslos. Volver a darnos poco a poco que nuestro cuerpo necesita volver a sentir.

Moviliza tu vagina, haz contracciones…

Como antes de dar a luz con el masaje perineal durante el embarazo, tras dar a luz tenemos que mimar nuestra vagina. Movilizarla, hacer contracciones con ella e incluso darle masajes son fundamentales para reactivar la circulación y fomentar la recuperación.

Valoración de tu suelo pélvico

Como os decíamos, lo principal para poder ayudar en un problema es valorarlo y diagnosticarlo. De hecho, una valoración ‘en condiciones’ del suelo pélvico es fundamental para una madre que acaba de dar a luz. Cuando una mujer da a luz, centra todos sus esfuerzos (y visitas al médico) a su bebé y acaba descuidando su propia salud.

Acude a una fisioterapeuta de la mujer para que valore que todos tus músculos se están recuperando bien y que puedes volver a tu ‘actividad normal’. ¡La salud de tu sexo es importante!

Recomendamos siempre a todas las mujeres una valoración, tengan o no un problema.

Espérate a finalizar el sangrado para la penetración

Deja descansar a tu vagina y recuperarse, Si tu apetito sexual ha vuelto y quieres tener sexo inmediatamente o en los días posteriores tras el parto, aprovecha para hacer otro tipo de prácticas, evitando la penetración.

Queremos romper todas las barreras que hay en torno al sexo y la maternidad reciente o durante el puerperio y dar voz a vuestros problemas. No estáis solas y queremos ayudaros a recuperar la vidad sexual… cuando vosotras queráis.

Podéis consultar con nosotros todas vuestras dudas en maria@aupale.com, reservar vuestra cita para consulta o valoración en el 91 621 73 04 o podéis contaros vuestra experiencia en comentarios o redes sociales. Recordad que Centro Aúpale está en la calle Dolores Ibárruri 4 de San Sebastián de los Reyes.

¡Digamos adiós a todos los tabúes! ¡Esperamos que este post sobre sexo y maternidad os haya ayudado!

Источник: https://aupale.com/blog/sexo-maternidad-reciente/

Embarazo y niños
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