Método EASY para dormir de Tracy Hogg

Método EASY para dormir de Tracy Hogg

Método EASY para dormir de Tracy Hogg

El sueño del bebé es uno de los principales problemas de muchos padres ya que, si el niño no duerme bien, sus padres tampoco, y eso puede llegar a agotar totalmente a cualquier persona, por muy feliz que sea con su pequeño.

Por eso, son muchos los métodos que han surgido en los últimos años para enseñar a dormir a los bebés, como el polémico Método Estivill o el método de Dormir sin lágrimas, su opuesto, de Rosa Jové. Si ninguno de los dos te convence, o si los has probado y no te han funcionado, quizá te sirve al método EASY para dormir de Tracy Hogg.

Tracy Hogg, conocida como la “susurradora de bebés”, fue una enfermera británica con conocimientos de hipnoterapia y de educación especial, que escribió el libro “El secreto de tener bebés tranquilos y felices”, en el que explica cuál es su método para dormir a los bebés.

Este método, conocido como E.A.S.Y.

(que significa fácil en inglés y es, a la vez, las siglas de Eat, Activity, Sleep, You, comer, actividad, dormir, tú), es un método se basa en la observación de los ritmos naturales del niño y de las señales que el pequeño envía para comunicar sus necesidades.

Tracy Hogg pensaba que dejar que los bebés lloraran hasta dormirse o proporcionarles demasiada atención a la hora de dormir eran extremos que debían evitarse.

Por eso, ella creó este método que se basa en una serie de estrictas rutinas de día y de noche para que los bebés ajusten sus organismos de manera natural al sueño, así como aprender a detectar las señales que el bebé envía cuando está cansado.

¿Cuáles son los puntos clave del método Easy?

– Este método nunca debe usarse en menores de 3 meses. Además, debe adaptarse según la edad del pequeño. 

Nunca lo pongas en marcha si lo que estás haciendo actualmente te funciona. Es decir, si tu bebé duerme bien, no intentes que duerma mejor modificando sus rutinas por estas otras.

– La característica principal de este método es su extrema flexibilidad. Cada niño es distinto a los demás y reacciona de forma diferente a los estímulos ambientales. Por lo tanto, los padres deben tener en cuenta esto a la hora de diseñar sus rutinas.

– Está basado en una estricta rutina que forma las siglas E.A.S.Y.:

E: Eat o comer. En cuanto el bebé se despierta de una siesta, ya sea diurna o nocturna, debes alimentarlo, ya sea un poco o una toma completa. Si es lactante, leche materna o de fórmula. Si es mayor, puedes elegir entre sólidos o leche.

A: Activity o actividades. Después de comer es hora de jugar o hacer cualquier otra actividad que no sea comer o dormir. La cantidad de tiempo que dediques a estas actividades dependerá de la edad del bebé.

S: Sleep o dormir. Después de las actividades, en cuanto notes que el pequeño empieza a cansarse, es importante que le eches a dormir. Nunca debes darle de comer antes de dormir ya que, según Hogg, los biberones o el pecho para dormir hacen que el pequeño se acostumbre a ellos para quedarse dormido y los necesite, en lugar de aprender a quedarse tranquilo por sí mismo.

Y: You o tú. Es decir, tiempo para ti una vez que el bebé está dormido y no te necesita hasta que vuelva a despertar.

– Para Hogg, es fundamental que el niño aprenda a dormirse solo en su cunita pero sintiéndose sano y a salvo, por lo que nunca hay que dejarle llorar. Los padres tienen que acudir a su llamada al momento, pero calmarle sin sacarle de la cuna, a no ser que sea necesario. Es lo que ella llamó “sueño sensato”.

– Es importante que, una vez elegida la forma de dormirle, la mantengáis siempre para que el bebé se sienta seguro.

– Para aprender a dormirse solos los niños no deben depender de apoyos extra, como el chupete, un paseo de media hora, el pecho de la madre, etc.

No obstante, hay que tener en cuenta que muchos bebés se quedan dormidos al pecho porque una vez que han comido, les entra sueño, lo cual no significa necesariamente que necesiten el pecho para dormir.

Otros, en cambio, sí lo usan para calmarse al succionar (a modo de chupete). Sea como sea, Hogg está en contra de ello.

No está en contra de los objetos de transición ya que entienden que son algo pasajero que el niño deja al crecer y madurar, pero aun así le parece mejor no usarlos si no es necesario.

– Si está nervioso o le cuesta dormirse podéis usar un chupete. Lo que nunca se debe hacer cuando esté alterado o tan cansado que le cueste conciliar el sueño es mecerlo en exceso en los brazos o zarandearlo, ya que así solo le pondremos más nervioso.

Controla las siestas diurnas para que no resten sueño a la noche. Eso no significa que no haya que dejarle dormir por el día, pero sí evitar que la última siesta sea muy tarde o muy larga.

¿Cómo ayudar al bebé a conciliar el sueño?

Además, Hogg da una serie de consejos para ayudar al bebé a dormirse:

1- Envolverlo tipo swaddling en una manta o chal para que no tenga frío y se sienta recogido, como en el útero materno.

2- Tranquilizarlo dándole palmaditas en la espalda de forma regular y con un ritmo constante, como si fuera un corazón latiendo, acompañándolo de un susurro (de ahí su nombre de susurradora) o de frases tranquilizadoras.

3- Evitar los estímulos visuales que le hagan distraerse.

4- Aunque se despierte (y es normal que lo haga hasta que se habitúe al nuevo método), no hay que volver a las rutinas problemáticas antiguas, sino volver a envolverlo en la manta, tranquilizarlo con palmaditas y susurros y, si llora, cogerlo en brazos, calmarlo y dejarlo en la cuna todavía despierto, pero tranquilo y sin lágrimas. 

La cantidad de leche para un bebé de 4 meses debe ser definida por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/cuidados-bebe/metodo-easy-para-dormir-de-tracy-hogg-8136

GUÍA Completa: Cómo hacer que mi bebé duerma toda la noche

Método EASY para dormir de Tracy Hogg

Inicio » Educación » Cómo hacer que mi bebé duerma toda la noche

¿Por qué mi bebé no duerme? ¿Cómo hacer que mi bebé duerma toda la noche? Si tu también estás sufriendo la falta de sueño a causa de los despertares de tu bebé, este artículo puede ayudarte a ti y a tu bebé a vivir esta etapa con más tranquilidad. 

¿Cuántas horas duerme un bebé?

Antes que nada, tenemos que saber si nuestro bebé duerme las horas suficientes para su edad.

Un bebé recién nacido necesita de 16 a 18 horas de sueño al día. A partir de los tres meses pueden llegar a dormir 15 horas y desde los 6 meses al año suelen dormir 14 horas.

A partir del primer año de vida, los bebés duermen una media de 12 a 13 horas al día. En estos cálculos están incluidas las siestas.

Para saber si el bebé ha dormido lo suficiente basta con observar cómo se despierta de su siesta. Si le vemos contento y sonriente quiere decir que ha dormido bien. Si de lo contrario gruñe o sigue llorando en brazos, puede necesitar descansar un poquito más.

Es importante tener en cuenta que cada bebé es diferente. Algunos necesitarán siestas de dos horas y otros con 40 minutos pueden tener suficiente.

En la siguiente infografía vemos de forma gráfica cómo es el sueño del bebé:

Tipsdemadre.com

Rutina de día para que un bebé duerma bien

Si queremos que nuestro bebé duerma tranquilo toda la noche debemos procurar que duerma también durante el día.

Para ello, el bebé tiene que descansar y dormir siestas reparadoras (en la infografía superior tienes el número de siestas por edad). Para lograrlo podemos seguir una rutina de día.

¿Cuándo poner en práctica la rutina de día?

Lo mejor es hacerlo en cuanto lleguemos del hospital. Esto no quiere decir que le impongamos horarios, sino que le vayamos indicando cuáles son las actividades diarias que va a realizar.

Durante los primeros días, podemos ayudarnos de la luz del sol y de los sonidos ambientales.

Durante el día, el bebé debe ver que las habitaciones de la casa están iluminadas y que hay ruidos. En cambio, cuando se va a dormir apenas hay luz y reina el silencio.

Rutina de día: E.A.S.Y

Personalmente, me gusta el método E.A.S.Y que propone la enfermera americana Tracy Hogg en su libro “The Baby Whisperer solves all your problems” (El secreto de tener bebés tranquilos y felices). No comulgo con todo lo que propone en el libro pero su rutina me parece muy acertada.

Las siglas E.A.S.Y hacen referencia a: Eat, Activity, Sleep y You (Comer, Actividad, Dormir y Tu).

Básicamente, este método se basa en que la rutina del bebé debe centrarse en estas tres actividades principales (Comer, Actividad y Dormir) y mientras el bebé duerme tienes tiempo libre para descansar o hacer otras tareas (Tu).

Esta es una rutina que se repite desde que el bebé se despierta hasta que se duerme. No se realiza durante las horas de sueño nocturnas.

Pronto escribiré una entrada explicando esta rutina con más detalle. Puedes obtener apoyo y más información en este foro “BabyWhisperer Forums” (en inglés).

Trucos para hacer que mi bebé duerma toda la noche

Una vez hemos conseguido que nuestro bebé siga una rutina de día, estamos preparadas para pasar al siguiente punto: dormir toda la noche del tirón (o al menos dormir con los menores despertares posibles).

Estos son algunos de mis trucos para que el bebé duerma toda la noche en su cuna.  Como madre he seguido estas indicaciones y me han funcionado muy bien:

  • Rutina de noche: hacer siempre las mismas actividades para que el bebé sepa qué es lo que viene a continuación (bañar al bebé, masaje, cena, libro/música, …) y a la misma hora.
  • Alimentación: no hinchar al bebé antes de dormir porque podría tener una mala digestión durante la noche.
  • No dormir al bebé al pecho/con biberón pasados los 4-6 meses: Es una técnica que funciona de maravilla pero, a medida que crecen, el bebé solo se duerme lactando o tomando biberón. Además, si se despiertan sólo se vuelve a dormir con el pecho o con el bibe. Si se la el pecho para dormir, a larga, según mi experiencia, es muy cansado para la mamá porque solo ella puede ponerle a dormir.
  • Muñeco que dé seguridad: sobre los 6 meses podemos introducir un muñeco o una mantita para que dé seguridad al bebé. No tenemos que quitarlo de la cuna y, al verlo, sabrá que va a dormir.
  • Temperatura de la habitación agradable: intentar que la habitación esté a máximo 22 grados. Tampoco tenemos que tapar al bebé en exceso en invierno y debemos dejarle bien fresquito en verano (incluso solamente con el pañal).
  • No saltarse las siestas: es un mito que si duerme menos de día, dormirá más de noche. Si llega demasiado cansado a la noche, le costará más coger el sueño porque estará más irritable.

RECUERDA: En esta guía te he mostrado cómo hacer que un bebé duerma bien por la noche. Pero, los trucos no son infalibles. Cada bebé es diferente. Aprende a observar a tu bebé y sabrás qué es lo que necesita para dormir mejor. 

Источник: https://www.conmibebe.com/como-hacer-que-mi-bebe-duerma-toda-la-noche/

El método para dormir de Tracy Hogg: una alternativa a tener en cuenta si estás a punto de hacer el método Estivill (III)

Método EASY para dormir de Tracy Hogg

Llevamos dos días explicando el método para dormir que ideó Tracy Hogg, también conocida como la susurradora de bebés, y tras explicar un poco cuál fue la filosofía de esta autora y contaros las premisas básicas hoy entramos de lleno en las recomendaciones de la autora.

Como ya hemos venido diciendo lo tratamos como un método aplicable básicamente porque lo comparamos con otro mucho más conocido, y a la vez más utilizado, que a nuestros ojos es mucho más irrespetuoso con los bebés, el método Estivill.

De no existir este método seríamos quizás más críticos con el método de Tracy Hogg, pero sabedores de que muchos padres desesperados llegan a plantearse la aplicación del “Estivill”, creemos necesario explicar este método, también conductista, pero que provoca, al menos, menos lágrimas.

Cómo hacer que el bebé se duerma

Hogg, como todos los autores que hablan del sueño, recomienda tener rituales para dormir de noche (luz tenue, música tranquila, baño, cena,…) y hacer la siesta para que el niño reconozca a través de estas rutinas que después llega la hora de dormir.

Una vez el niño empieza a bostezar, debemos acostar al niño, para que no se desvele, dejándole en la cuna antes de que esté totalmente dormido.

Si le cuesta dormirse puede utilizarse el chupete, según dice, para evitar que la madre se convierta en un chupete humano, controlando el uso para que el chupete no llegue a convertirse en un apoyo.

Este punto tiene, para mí, un enfoque erróneo porque como hemos dicho en otras ocasiones, no es la madre la que se convierte en chupete humano, sino el chupete el que llegó en su día para convertirse en teta de silicona.

Además, veo harto difícil controlar el tiempo que un niño lo utiliza, como dice, aunque si ella que ha estado con miles de niños, habla de este método, quizás sea posible controlarlo logrando que el niño no se queje (aunque ya digo, que me extraña mucho).

Si el bebé está muy nervioso

En caso de que el bebé no se pueda dormir por estar demasiado cansado no debemos mecerlo con exceso en brazos, ni zarandearlo, pues además de excitarlo más, se corre el riesgo de crear un apoyo tal como un paseo en brazos todas las noches, un paseo en el cochecito, etc.

Para ayudarle a conciliar el sueño recomienda:

  • Envolverlo: con una mantita o chal, de manera que coja calor y que sus extremidades queden recogidas, creando algo así como un útero artificial.
  • Tranquilizarlo: Darle palmaditas en la espalda de forma regular, con un ritmo constante, como si fuera un corazón latiendo. Estas palmaditas se pueden acompañar de un susurro: “shhh, shhh, shhh…”.

    Al que podemos añadir, también susurrando, frases como: “ahora a dormir, pequeñín”, “buenas noches”, “no pasa nada”.

    Todo esto que se hace con el niño en brazos debe seguir haciéndose mientras se mete al bebé en la cuna y también estando ya en ella.

  • Bloquear los estímulos visuales: evitar que haya estímulos visuales que le puedan distraer y que le hagan centrar su atención en ellos, volviéndole a la consciencia (si es que empezaba a adormecerse).
  • No volver a las rutinas problemáticas: Si algo va mal no hay que volver a aquellos hábitos o rutinas que se crearon en su día y que nos resultan problemáticas, como llevarlo en brazos, darle el pecho o zarandearlo compulsivamente.

    Si se despierta, hay que volver a envolverlo con la mantita y de nuevo tranquilizarlo con palmaditas y susurros en nuestros brazos, para dejarlo de nuevo, aún despierto en la cuna, pero tranquilo y sin lágrimas.

  • En teoría los primeros días puede suceder que los bebés se despierten bastante a menudo, sin embargo, poco a poco, deberían ir espaciándose los despertares, hasta el punto que se reduzcan o incluso que desaparezcan.

    Yo diría que el funcionamiento es similar al método Estivill: los niños se dan cuenta de que no consiguen lo que realmente quieren, que suele ser los brazos de papá y mamá de manera casi constante y por eso acaban por desistir en cierto modo de seguir llamando.

    La diferencia es que estos niños sí consiguen algo de brazos y susurros que les ayudan a calmarse y a dormir de nuevo y su llanto es más respetado, porque papá y mamá acuden a aliviarlo, no del modo que el bebé querría, seguramente, pero al menos es consolado, que ya es mucho.

    Para que duerma toda la noche

    Además de todos los consejos ofrecidos, Hogg añade unos pocos para lograr que los bebés duerman toda la noche:

    • Controlar las siestas, para que no robe sueño a la noche: algunos bebés tienden a dormirse por la tarde, ya un poco tarde (digamos a partir de las seis de la tarde), acostándose después a las tantas de la noche. Otros no hacen la siesta tan tarde, pero duermen bastantes horas y por la noche sucede lo mismo.

    En casos así la autora recomienda despertar al niño para que no le robe sueño a la noche. Este no es un consejo nuevo y seguro que muchas lo habéis oído: “no le dejes dormir de día y así dormirá toda la noche”.

    El problema es que no es del todo cierto y los resultados no siempre son los esperados.

    Hay niños, muchos, a los que la deprivación de sueño les sienta fatal, o llegan tan cansados a la noche que luego duermen muy mal, despertándose muy a menudo, o al haber sido despertados pasan una tarde “de perros”, porque no han descansado tanto como necesitaban.

  • Darle una cena generosa: recomienda darle de comer una cena generosa, que le llene bastante para que luego no tenga hambre.

    Además, cuando el bebé lleve un rato dormido (cuando hayan pasado unas 2 horas aunque depende de cada niño), darle de comer de nuevo mientras duerme, es decir, sacarle de la cuna y, sin despertarle, darle de comer de nuevo, para después volver a dejarlo en la cuna.

    Supongo que la autora no debía estar al corriente de la epidemia de obesidad infantil que afecta a gran parte de los niños, porque sino no entiendo cómo se puede hacer semejante aberración dietética.

  • Utilizar un chupete, pero sin que se convierta en apoyo: según dice si el bebé se sigue despertando porque pide pecho o biberón a menudo, probablemente porque necesita (y solicita) estimulación oral que le ayude a calmarse de nuevo, debemos darle un chupete.

    Las primeras noches seguramente succionará el chupete el mismo tiempo que estaba mamando (20-30 minutos), pero poco a poco, noche a noche, ese tiempo será menor.
    De este modo se sustituye la alimentación con el pecho o biberón porque quería succionar por un chupete, logrando finalmente que no se despierte.

    La autora imagino que tampoco ha leído demasiado acerca de la fisiología de la lactancia y de cómo la succión nutritiva y la succión no nutritiva por la noche ayudan a establecer la lactancia, porque se aprovecha la mayor segregación de prolactina de la madre por la noche, ni debe saber que mamando también de noche los bebés acaban comiendo más, teniendo mejor peso y asegurando además la producción de leche materna (a más demanda, más oferta).

  • Aún con todo, hay cosas inevitables

    La autora deja una puerta abierta para todos aquellos padres y madres que no vean resultados con sus métodos, ya que explica que hay momentos en que las alteraciones del sueño no se pueden evitar, como por ejemplo, cuando se empiezan a dar alimentos sólidos, cuando el bebé empieza a moverse y a explorar toda la casa, cuando da un estirón, cuando le salen los dientes, cuando tiene el pañal sucio, etc.

    También explica que, por suerte, esta situación no durará siempre y que para quitar un poco de hierro al asunto hay que saber ver lo que sucede como algo transitorio. En el fondo se trata de una cuestión de suerte, ya que hay bebés que duermen mejor que otros, pero sea como sea, recalca, “los papás tienen que poder descansar el tiempo necesario para poder soportar la embestida”.

    Conclusiones

    A medida que explicaba los puntos he ido haciendo algunas anotaciones de aquello que no me acababa de gustar o que me parecía bastante fuera de lugar.

    En general es un método que no me acaba de gustar por varias razones, entre ellas dejar de lado la lactancia, como si de un vicio nocturno se tratara y no acabar dando al bebé lo que realmente quiere, que no es más que contacto continuo.

    Sin embargo, sí me gusta bastante más que el método del sueño tipo Ferber o Estivill, en el que no importa si el bebé llora o vomita, porque ni siquiera se le puede coger en brazos.

    Con el método de la susurradora de bebés probablemente llorarán un poco más que si se les atiende con los “apoyos” tipo brazos, paseos, pecho, etc., pero probablemente menos que con los otros métodos.

    Por eso lo situaría en ese punto intermedio del que no se atreve a colechar con su bebé, o no quiere hacerlo y el que piensa que necesita una solución ya y está planteándose dejar llorar a su bebé para que, a costa de no atenderle, deje de llorar.

    Más información | RBA
    Foto | Augustudios, CaraFreckles en Flickr
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    Источник: https://www.bebesymas.com/ser-padres/el-metodo-para-dormir-de-tracy-hogg-una-alternativa-a-tener-en-cuenta-si-estas-a-punto-de-hacer-el-metodo-estivill-iii

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