Mi hijo se aburre

Entre los muchos mitos que rodean a los niños con altas capacidades está creer que siempre obtendrán excelentes resultados académicos, pero nada más lejos de la realidad. No en vano, detrás de un niño con fracaso escolar se encuentra a menudo un alumno de altas capacidades desmotivado, cuyas necesidades no han sido correctamente satisfechas.

Y es que según distintos estudios, los niños superdotados no triunfan de manera natural a menos que reciban una ayuda específica acorde a sus necesidades. Por ello, si tienes un hijo con altas capacidades y has detectado que se aburre en clase o incluso saca malas notas, te explicamos qué se podría hacer desde el colegio para motivarle.

Lo hemos escuchado hasta la saciedad y seguro que todos los padres y educadores lo tenemos firmemente interiorizado: «cada niño es único y sigue su propio ritmo».

Aún así, nos seguimos empeñando en que todos hagan a la vez las mismas cosas; desde comenzar a escribir, hasta aprender a leer o a multiplicar.

Y esto solo acarrea consecuencias negativas para aquellos alumnos con un ritmo madurativo y necesidades diferentes a las que tienen la mayoría de sus compañeros.

En general, nuestro sistema educativo no está planteado para atender a cada alumno de manera individualizada, aunque sí se suelen tener en cuenta las dificultades de aprendizaje, y la mayoría de colegios cuenta con clases de refuerzo o profesores de apoyo para ayudar a los niños que lo necesitan.

Pero, ¿qué ocurre con los alumnos con altas capacidades? Por desgracia, se sigue creyendo erróneamente que los niños que cuentan con una capacidad intelectual superior a la media tienen el éxito asegurado, sacan siempre buenas notas y su trayectoria académica es brillante y sin esfuerzo.

Sin embargo, la Asociación Española para Superdotados y con Talento (AEST) señala que un porcentaje significativo de los niños con bajo rendimiento, fracaso o abandono escolar, corresponde a estudiantes superdotados.

Según podemos leer en el reportaje 'Los niños de altas capacidades tienen unas necesidades educativas especiales' de la AEST, Carmen Llata Martín, profesora y autora del libro «Altas Capacidades en nuestro sistema educativo» explica con estas palabras esta importante realidad:

«El alumnado superdotado, como estudiantes extraordinarios que son, precisan de una respuesta educativa adecuada a su diversidad, cualidades y características, en recursos, desarrollo, utilización de conocimientos, capacidades, competencias, destrezas y alicientes»

Por eso, los expertos en este tema insisten en la importancia de que ante la menor sospecha de altas capacidades o superdotación, los padres soliciten una evaluación completa en un sitio especializado, pues es la única forma de conocer el perfil exacto del niño y sus necesidades, y así poder atenderlas con el mayor acierto posible:

«La evaluación no se hace para ponerle una etiqueta al niño, sino para ayudar a los padres y profesores del menor en su tratamiento educativo, tanto académico como emocional, y así prevenir problemas futuros derivados de la falta de adaptación al sistema educativo actual» – nos explica Alicia Rodríguez, presidenta de AEST.

«Y es que, para motivar a los niños de altas capacidades es muy importante contar con una evaluación psicopedagógica completa que haga referencia al perfil del niño.

Por poner un ejemplo, a la hora de motivar a un niño de altas capacidades no debemos actuar de igual manera si estamos ante un niño superdotado, ante un talento académico, artístico, creativo, verbal o matemático…»

Recordemos, además, que no identificar a tiempo las altas capacidades no solo podría traer consecuencias negativas en el ámbito escolar, sino también a nivel físico y emocional.

Programas de aceleración y enriquecimiento educativo

Una vez detectadas las altas capacidades es momento de ofrecer al niño lo que necesita para evitar que caiga en el aburrimiento y la desmotivación, ya que si esto ocurre acabaría influyendo en su rendimiento académico e incluso en sus relaciones sociales.

En este sentido, desde la AEST nos recuerdan que las necesidades educativas especiales reconocidas en la legislación española no sólo se producen cuando un niño tiene mayores dificultades que el resto de sus compañeros para acceder a los contenidos del curso, sino también cuando surgen necesidades educativas derivadas de una mayor capacidad intelectual.

Así pues, y en función de las capacidades y necesidades concretas, el niño podría requerir desde una aceleración hasta un enriquecimiento educativo:

«Hay que tener en cuenta además, que cada niño tiene su estilo de aprendizaje, su carácter, sus inquietudes y su personalidad diferente. También es básico conocer cómo es su desarrollo emocional y si tiene alguna disincronía o una doble excepcionalidad (es decir, altas capacidades y, además, algún tipo de dificultad de aprendizaje)» – explica Alicia Rodríguez.

Por lo general, la mayoría de los educadores no están familiarizados con los beneficios de la aceleración educativa, pero es importante conocer las ventajas que esto puede aportar a determinados alumnos.

Sin embargo, no todos los niños superdotados están listos para la aceleración, por lo que deben ser los padres y educadores quienes reflexionen conjuntamente sobre ello para tomar una decisión al respecto, valorando el grado de motivación, la madurez social y emocional y otros intereses del menor.

Consejos para motivar en el aulta a los alumnos con altas capacidades

Es importante tener en cuenta que un niño desmotivado en el aula no solo es un problema para sí mismo, sino que podría afectar al correcto desarrollo de las clases y al ambiente y relación con el resto de compañeros.

Por ello, desde la AEST nos ofrecen algunos consejos para que los profesores trabajen con alumnos de altas capacidades, además de insistir en la importancia de que familia y colegio mantengan una comunicación fluida, siempre en beneficio del niño:

  • Potenciar las actividades creativas, el empleo de las TIC y la biblioteca del aula
  • Asegurar actividades provechosas, útiles y ajustadas a sus intereses
  • Favorecer un clima de aprendizaje cooperativo entre los alumnos, en donde se impulse su autonomía y se les anime a investigar recurriendo a todo tipo de fuentes informativas
  • Crear actividades participativas en donde se potencie la comunicación oral y escrita
  • Estimular el pensamiento divergente
  • Huir de la figura del «profesor autoritario», y estar dispuesto a atender las opiniones, juicios, ideas y planteamientos de los alumnos
  • Cambiar la organización del aula y adaptar la duración de las fases de trabajo, con el fin de favorecer el trabajo independiente del alumnado con altas capacidades

Aunque estas medidas irían especialmente encaminadas a mejorar la motivación en el aula de los alumnos con altas capacidades, lo cierto es que todas estas propuestas ayudarían también a mejorar la educación en general, y a preparar a los niños para las competencias profesionales que se les exigirá en un futuro.

Y es que ya hemos comentado en varias ocasiones que la escuela de hoy en día, tal y como está planteada, mata la creatividad de los niños y su ilusión por aprender. Por eso, cada vez más profesionales y expertos en educación, apuestan por un cambio que beneficie a todos los alumnos y permita atender de manera particular sus necesidades de aprendizaje.

Fotos / iStock

Agradecimientos / Asociación Española para Superdotados y con Talento

En Bebés y Más / Así será la próxima ley de educación que el Gobierno prevé aprobar para el próximo curso, Tiene nueve años, está a punto de graduarse en una ingeniería y asegura: «no me siento especial por ir a la Universidad, “Programar es como tener un superpoder”, hablamos con Antonio García Vicente, experto programador de videojuegos de 12 años, Ophelia tiene tres años y un cociente intelectual superior al de Einstein: ¿qué significa el CI y cómo se obtiene?

Источник: https://www.bebesymas.com/educacion-infantil/mi-hijo-tiene-altas-capacidades-se-aburre-clase-como-motivar-colegio-a-alumnos-superdotados

27 cosas que hacer en casa cuando los niños se aburren: el frasco del aburrimiento

Mi hijo se aburre

Según los expertos, el aburrimiento en los niños es una excelente situación para dejarles espacio a la imaginación. La psicóloga y psicoterapeuta Etty Buzyn cree que hay que dejarlos que se aburran para que aprendan a disfrutar de esos momentos de calma, muy constructivos.

Sin embargo, si ya han explorado todo lo que se les ha ocurrido, lleváis días metidos en casa porque hace mal tiempo o porque estáis enfermos y no quieres seguir escuchando sus constantes quejas, no te pierdas estas sugerencias, son cosas que hacer cuando los niños dicen… ¡Me aburro! Hemos elaborado un frasco del aburrimiento para que ellos mismos gestionen su juego y puedan explorar nuevas actividades.

Actividades para niños que se aburren: El frasco del aburrimiento

Los expertos coinciden en que los niños de hoy están sobreestimulados y dicen que se debe considerar el aburrimiento como algo positivo, en lugar de negativo. Y es que, conduce a la creatividad, a la búsqueda de fórmulas nuevas de juego y al desarrollo infantil. El niño que está aburrido crea su propia fórmula de entretenimiento. 

Sin embargo, si no se trata del aburrimiento de una tarde y llevas días escuchando «estoy aburrido», «me aburro», «no sé qué hacer ya» porque habéis de pasar varios días en casa sin salir, puede ser muy frustrante para padres e hijos. Los juguetes ya no entretienen y se les ha agotado la imaginacióno no están buscando realmente resolver por ellos mismos la situación del aburrimiento. 

¿Cómo podemos manejar esta situación? ¿Cómo encontrar el punto medio entre el hartazgo de los niños por estar encerrados y la falta de ganas por encontrar actividades que entretengan? En conmishijos.com hemos creado el frasco del aburrimiento para que tus hijos lo usen cuando estén aburridos. ¿Quieres hacer el tuyo propio?

Es muy sencillo, solo has de tomar un tarro y llenarlo de papeles con actividades.

La idea es adelantarse al aburrimiento y dejar que sean tus hijos quienes escojan qué actividades realizar, serán ellos quienes escriban en un trozo de papel distintas actividades y todas ellas se meterán en un tarro, así, cuando tus hijos digan: «me aburroooooooo», tu podrás relajarte o seguir con tus tareas mientras les recuerdas que usen el frasco del aburrimiento. 

Ideas para llenar de actividades el frasco del aburrimiento

Con el frasco del aburrimiento, no estamos interfiriendo en su creatividad, ya que serán ellos mismos los que creen esas actividades para realizar, ni tampoco dirigirás su juego, ya que escogerán ellos el juego que más les apetece. En cualquier caso, aquí tienes algunas sugerencias: 

1. Conviértete en director de películas: basta un móvil para que tus hijos puedan grabar distintas escenas de películas y creen su filme. 

2. Concurso fotográfico: de nuevo, solo necesitan un móvil. Pueden fotografiar escenas de la vida cotidiana, objetos de la casa, a la familia… Quien sabe, quizás sea la semilla de una futura profesión. 

3. El escondite: es un juego que no ha pasado de moda por más generaciones que hayan pasado. Es un juego que genera nervios y diversión a partes iguales en los niños. 

4. Discoteca casera: pueden crear una lista de reproducción con sus canciones favoritas, decorar una de las habitaciones de la casa como si fuera una sala de fiesta y después, solo hay que bailar y cantar para no aburrirse. 

5. Hacer un fuerte: este también es un juego clásico. A los niños les encanta crear espacios con trincheras, tiendas de campaña y lugares donde esconderse. Permite que usen almohadas, cojines, mantas, sábanas y cualquier otra cosa que necesite para crear su espacio privado.

6. Carrera de obstáculos: si tus hijos son pequeños puede que necesiten una ayuda extra para crear un circuito de obstáculos. Los cojines, papeles por el suelo que han de esquivar, lana de tejer o cinta adhesiva para pasar entre ella… La imaginación no tiene límites en este circuito. 

7. Yoga en casa: los ejercicios de yoga son muy recomendables para los niños, no solo les ayuda a ejercitarse, sino que también les ayuda a calmarse y relajarse.

8. Creaciones con Lego: si tienes un montón de piezas sueltas de Lego o de cualquier otro bloque de construcción, pide a cada uno que realice una creación utilizando la creatividad y la observación del entorno.

Leer también: 20 actividades para hacer con los niños dentro de casa

9. Escritor de cuentos: otras de las actividades de este frasco del aburrimiento puede ser crear una historia o cuento inventado por ellos mismos. 

10. Crear una cápsula del tiempo: una caja de reciclaje es el lugar perfecto donde guardar objetos que significan algo para cada uno, alguna carta o diario de la situación actual y otros elementos para que, cuando se abra, años después sea un recuerdo bonito. 

11. Soy pintor: una actividad creativa e imaginativa es pintar, es simple, solo necesitas lápices o acuarelas y un papel. Ellos podrán plasmar todo su arte y, si sale bien, ¿por qué  no enmarcarlo?

12. Búsqueda del tesoro: es un juego clásico perfecto para cumpleaños, tardes en casa o momentos de aburrimiento. Solo se ha de esconder un objeto y crear las pistas adecuadas que se esconderán por toda la casa para poder llegar hasta el tesoro. 

13. Exposición de esculturas: con plastilina, se pueden hacer originales esculturas blanditas que luego podrán exponer orgullosos de sus obras de arte.

14. Obra de teatro: los niños pueden crear una representación y luego obsequiar a los padres con su creación.

15. Hacer galletas: para esta actividad necesitarán la ayuda de los padres, pero es una excelente oportunidad para hacer algo en familia.

16. Leer cuentos: un rato de lectura es una estupenda forma de pasar el rato, hay historias y cuentos para todos los gustos.

17. Hacer slime: esa masa elástica da para muchos ratos de diversión, tanto elaborándola como jugando con ella.

Más actividades para el frasco del aburrimiento

18. Hacer una fiesta de disfraces casera.

19. Jugar a las cartas.

20. Jugar a juegos de mesa.

21. Limpiar la habitación y reordenar los juguetes.

22. Escribir una carta a los abuelos.

23. Hacer manualidades con elementos de reciclaje.

24. Contar chistes.

25. Jugar a las adivinanzas.

26. Jugar a los trabalenguas.

27. Hacer experimentos.

Источник: https://www.conmishijos.com/actividades-para-ninos/27-cosas-que-hacer-en-casa-cuando-los-ninos-se-aburren-el-frasco-del-aburrimiento/

TDAH y aburrimiento: Lo que necesita saber

Mi hijo se aburre

Quejarse de estar aburrido de vez en cuando es parte de ser un niño. Sin embargo, el aburrimiento puede ser un problema persistente en los niños que tienen TDAH (también conocido como TDA).

Esto es lo que usted necesita saber de por qué los niños con TDAH se aburren a menudo, y cómo puede ayudar a su hijo.

Cómo luce el aburrimiento en los niños con TDAH

El aburrimiento no es un síntoma del TDAH. Sin embargo, es un resultado común de tener TDAH y puede llevar a actuar de manera confusa.

Este es un ejemplo. Un niño de primaria con TDAH interrumpe la clase continuamente. El maestro cree que lo hace a propósito y lo manda a la oficina del director. El niño le dice al director que es aburrido y hasta una estupidez estar sentado en clase.

Lo que en realidad quiere decir es: “No puedo permanecer sentado. Necesito encontrar algo que me interese para poder quedarme quieto y concentrarme”.

La mayoría de los niños pueden permanecer atentos hasta que la clase termina o hasta que el maestro pasa a otro tema. Los niños con TDAH no suelen ser capaces. Cuando se aburren podrían actuar de manera impulsiva, o llamar la atención de maneras inapropiadas.

Tenga en cuenta que los chicos con TDAH con frecuencia se quejan de estar aburridos, incluso cuando pueden hacer lo que quieran. Usted podría escuchar a su hijo decir “¡estoy aburrido!” durante los fines de semana y las vacaciones escolares.

Eso no significa que su hijo sea perezoso ni intente molestar. Lo que sucede es que los niños con TDAH no saben cómo evitar aburrirse.

El aburrimiento y el cerebro de las personas con TDAH

Los niños con TDAH están listos para la emoción y la novedad, y suelen buscar estimulación continuamente. No se trata de un rasgo de personalidad. Hay estudios que sugieren que puede ser debido a la estructura y composición química de sus cerebros.

Considere una clase típica de inglés en la escuela media acerca de Shakespeare. A muchos niños la lección podría aburrirles, pero saben que necesitan aprenderla y conscientemente deciden poner atención.

Muchos niños con TDAH no poseen ese tipo de control. Esto puede deberse a que las partes del cerebro que los ayudan a concentrarse y a no aburrirse no están lo suficientemente activadas, y no funcionan tan eficientemente como las de sus compañeros.

Puede que el cerebro tampoco active ciertos químicos que hacen que las actividades sean satisfactorias, y en consecuencia no se concentren en ellas. También esto puede interpretarse como “aburrimiento” en los niños con TDAH.

Existe otro factor importante en relación con el aburrimiento y el cerebro de una persona con TDAH. Los niños con TDAH tienen problemas con el funcionamiento ejecutivo, o con el sistema de gestión del cerebro.

Los niños con TDAH suelen tener muchas ideas sobre cosas emocionantes que quieren hacer. No obstante, tienen dificultad para planificar, organizar y resolver los problemas para llevarlas a cabo.

Supongamos que un niño de 12 años está entusiasmado con la idea de construir un cometa el próximo fin de semana. Durante toda la semana piensa en el material que usará para hacer el armazón, los colores que usará y quién lo ayudará.

El sábado se levanta de la cama a las 11:00. No ha llamado a ninguno de sus amigos durante la semana y todos ya tienen planes. También se da cuenta de que no tiene los materiales para construir el cometa. Incapaz de proponer otra estrategia o actividad, se pasa el día “aburrido” y desanimado en la casa.

Maneras de ayudar a su hijo cuando se queja de estar aburrido

El aburrimiento no siempre es algo malo. De hecho, es importante aprender a manejarlo. Los niños con TDAH puede que tarden más en averiguar qué hacer, así que dele tiempo a su hijo antes de hacer sugerencias. Él puede encontrar maneras divertidas de usar su tiempo sin que usted intervenga.

Al mismo tiempo, hay cosas que usted puede hacer para reducir el aburrimiento y ayudar a su hijo a lidiar con él:

  • Programe actividades después de la escuela y durante el fin de semana.
  • Fomente que su hijo planee con antelación. Ayúdelo a hacer una lista de las cosas por hacer y a usar un calendario que lo ayude a estructurar el tiempo.
  • No salga corriendo a rescatarlo de su aburrimiento. Invítelo a participar en lo que usted está haciendo, como limpiar el jardín o preparar la cena.
  • Establezca reglas estrictas con el tiempo que puede pasar frente a la pantalla, y no caiga en la tentación de romperlas cuando su hijo esté aburrido.

El aburrimiento en la escuela y con la tarea escolar

Es poco probable que a la mitad de la lección los maestros cambien lo que están haciendo para recuperar la atención de un estudiante con TDAH. Es muy probable que ese niño busque estimulación a través de conductas típicas del TDAH:

  • Distrayéndose con algo que sucede en el pasillo, del otro lado de la ventana o en otro lugar.
  • Haciendo payasadas o interrumpiendo.
  • Retorciéndose en su asiento o solicitando ir al baño.

Pregunte al maestro sobre adaptaciones que puedan usarse en el aula. Por ejemplo, que su hijo use una banda elástica atada a las patas de su silla o se siente cerca del maestro para facilitar que permanezca interesado y enfocado.

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Peg Rosen escribe para publicaciones digitales e impresas, incluyendo ParentCenter, WebMD,Parents, Good Housekeeping y Martha Stewart.

Jodi Gold, MD ,es una psiquiatra de niños y adolescentes con licencia que tiene consulta privada.

Источник: https://www.understood.org/es-mx/learning-thinking-differences/child-learning-disabilities/add-adhd/adhd-and-boredom-what-you-need-to-know

El tedio de cuidar a un bebé: si una pareja se aburre de su hijo no es porque sean malos padres

Mi hijo se aburre

La crianza se idealizó durante años, ahora se lleva clamar a los cuatro vientos lo mucho que los bebés alteran la vida de los padres y la próxima moda podría ser una tercera vía, silenciosa, que se enuncia casi con apuro: cuidar de un bebé es insoportablemente aburrido. Parece mentira porque uno puede quedarse completamente embelesado con el GIF animado de un retoño bostezando, sin quitar ojo de la pantalla, pero cuando se trata de pasar las horas junto a esa misma criatura, en vivo y en directo… se aburre como una ostra.

Es comprensible, si uno se pone en situación: un bebé de meses, en su gimnasio, observa con pasión cómo se agita la señora Jirafa y pone atención al emocionante sonido que emana de un león, relleno de algún tejido que hace ‘ras, ras’.

Tiene su gracia, lo malo es que es lo mismo una y otra vez… Otro ejemplo: un niño de dos años llenando el cubo de arena en el parque con la velocidad a la que se mueven las placas tectónicas.

Son situaciones entrañables, pero la mar de tediosas.

La pregunta es: si te desconectas y miras el móvil (que quizá no deberías dejar tocar a tu bebé), lees un libro o haces una llamada, en lugar de estar completamente pendiente del bebé, ¿eres un padre irresponsable, un inconsciente que está perdiendo momentos preciosos para estimular intelectualmente a su retoño?

Prestar atención no significa estar todo el día pegado

Afortunadamente, los meses de aburrimiento son pocos.

Ese bebé de cerebro en fase de pruebas se convertirá en poco tiempo en una pequeña persona, muy dinámica y con inigualables ansias por conocer el mundo. Y esa fase llega mucho antes de lo que los padres creen.

Hasta entonces, en los meses de tedio paterno, el niño depende de sus progenitores para desarrollar su intelecto, y eso sí que exige dedicación.

«Es importante estar pendiente del bebé y conectado con él, en especial cuando es muy pequeño, pero tampoco hay que obsesionarse por estimularle ni por hacer todo con el objetivo de que aprenda.

Como en muchas cosas, alcanzar el término medio es lo más sabio», comenta Mónica Cruz Coronado, psicóloga especializada en niños en Nova Altamirano Psicología.

No se trata de ponerle Mozart a todas horas, sino de hacerle carantoñas, hablarle, cogerle en brazos y mostrarle otros escenarios que no sean su cuna… Mandar un whatsapp mientras el crío hace gorgoritos no es malo, no hacerle caso en toda la tarde, sí lo es.

«El bebé requiere de la atención y estimulación del adulto para adentrarse en el mundo y enfrentarse a él, puesto que lo conoce a través de sus padres.

El ser humano es muy complejo y dependiente de sus progenitores porque su desarrollo cerebral es mucho más lento y detallado que el de otros animales», dice la especialista.

Y añade: «Durante esos primeros meses se están formando las primeras conexiones neuronales que van a marcar nuestro aprendizaje y nuestra personalidad para el resto de la vida (luego las neuronas se regeneran, y hay formas de fomentar el proceso). Son meses de vital importancia».

¿Significa esto que enviar un GIF al grupo de colegas puede dar al traste con un futuro Premio Nobel, quizá un genio que cambiará para siempre la economía familiar? «En absoluto. Los padres no tienen que estar cada segundo atendiendo al niño, ni estimulándole.

Pero la independencia debe labrarse de forma progresiva, a medida que pasan los meses y los años». Hacerle carantoñas, cosquillas o pedorretas por enésima vez puede resultar un tostón para un adulto pero, para el bebé, es el nexo de confianza con sus adultos de referencia.

En la jerga de los psicólogos se llama apego.

Enséñale música, pero no insistas con Mozart

Imagina a tu hijo llevándose un trozo de brócoli a la boca por primera vez. En su pequeño cerebro es toda una explosión de sabores, texturas, colores y emociones, mientras que para ti solo es un bebé manchándolo todo.

Aguanta el tirón, que acompañarle en ese emocionante momento es clave para que se sienta seguro al comer, para arriesgarse a probar la zanahoria porque, si algo va mal, ahí están sus padres para salvarle.

Además, te da la oportunidad de educarle para que coma bien para siempre y sin rechistar.

«Es crucial que desarrolle un apego seguro. Para ello debe sentirse atendido y en sincronía con el adulto. Esto implica que este identifique la emoción del niño, que le ayude a regularla y cubra su necesidad. Si esto ocurre, se sentirá cómodo y seguro. Entonces, el aprendizaje y el desarrollo cognitivo serán mucho más fluidos», explica Cruz Coronado.

Eso sí, la psicóloga alerta del efecto perjudicial que producen los padres omnipresentes y sobreestimuladores, los que le ponen láminas de Van Gogh al bebé mientras está sentado en el orinal, los que entonan los Cantajuegos y otras canciones en inglés en el coche y anhelan que sea el primero en gatear de la guardería.

«Hay sobreestimulación cuando no se deja al niño ningún espacio para el juego libre e independiente. Es bueno hacer ciertas actividades como la música, una gran elección para fomentar el desarrollo cognitivo, pero también tiene que haber también momentos tranquilos, sin una actividad concreta.

Tiene que descubrir sus manos, su fuerza…»

Cuándo se puede poner un poco de espacio con el bebé

Puedes relajarte. No es pecado reconocer que pasar ciertos momentos con las criaturas es algo poco llevadero, pero piensa en ellos: lo que a los adultos nos parece mortalmente aburrido, en sus cerebros es un festival.

No pasa nada por desconectar un rato, que aprovechen y conozcan mundo.

Solo hay que hacerlo progresivamente y saber cuándo empezar a poner más distancia con los niños, que es a partir del mes, «ese momento en que se quedan tranquilos a ratos en la cuna mirando un móvil (el de las bolas de colores, no el smartphone)», dice la psicóloga.

«A partir de los 3 meses, aproximadamente, empiezan a entretenerse más en los gimnasios para bebés y mejoran su vista y su coordinación, lo que les permite tocar las cosas o, al menos, intentarlo. Más adelante, algo de aburrimiento infantil tampoco es negativo, le obliga a desarrollar su imaginación», añade.

Durante los primeros meses de vida del niño el tiempo fluye a distinta velocidad para el bebé y para los padres, y, como cualquier padre veterano puede corroborar, lo cierto es que el tiempo vuela.

Cuando te quieras dar cuenta, tu hijo estará crecidito y pidiendo el último videojuego. No desperdicies esos momentos de tierno aburrimiento.

Acabarán alimentando la nostalgia cuando el tiempo empiece a ir demasiado deprisa para ti.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2019/02/28/buenavida/1551381726_788131.html

Embarazo y niños
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