Mi leche está aguada

10 Dudas Frecuentes sobre Lactancia Materna

Mi leche está aguada

Aunque la lactancia materna es el medio natural para alimentar a nuestros bebés es un tema que todavía genera mucha controversia.

Tienes que tener mucha información y apoyo a tu alrededor para que puedas tener una lactancia exitosa. Esto no quiere decir que dar de mamar sea difícil, pero como es algo que no lo vemos a nuestro alrededor las mujeres no nos sentimos mentalmente preparadas para hacer algo que nuestro cuerpo está dispuesto y programado para hacer.

A continuación os pongo algunas dudas que las mamás sienten las primeras semanas que amamantan a sus bebés:

1- ¿Qué puedo hacer mientras tengo la subida de la leche?

Como hemos comentado en otras ocasiones, nuestro cuerpo está preparado para alimentar a nuestros bebés desde que nacen, por eso, nuestro cuerpo fabrica el calostro. El calostro está compuesto por inmunoglobulinas, agua, proteínas, grasas y carbohidratos.

Algunos lo llaman «oro líquido» porque es la primera vacuna que podemos ofrecer a nuestros bebés. Alimentándose con el calostro los bebés obtienen todo lo que necesitan hasta que a la mamá le da la subida de la leche, que suele ser 3-4 días después del parto.

2- ¿Por qué mi leche se ha hecho agua?

Este es uno de los mitos que más se escuchan y el más imposible que suceda en el cuerpo de una mujer. Sí, tenemos el super poder de alimentar a nuestros bebés nosotras solitas pero que nuestra leche se convierta en agua ¡es algo realmente raro!.

Algunas madres tienen la sensación de que su leche se ha hecho agua porque las primeras semanas la leche es muy espesa y de un color amarillento debido a que es muy rica en grasas.

Más adelante si se extraen leche observan que su leche es más blanca y en algún momento del día casi transparente, esto es debido a que la leche es más aguada porque el bebé necesita hidratarse y la leche sale más aguada al principio de la toma y más espesa al final.

3- Mi bebé no engorda y el pediatra me ha dicho que necesita ayuda con el biberón

Esto pasa casi un 90% de las veces, cada niño tiene un ritmo de crecimiento pero los pediatras se empeñan en colocarlos a todos en una tabla y que sean todos igualitos de principio a fin.

Por eso, cuando llevas a tu bebé a revisión puedes escuchar que «no ha engordado lo que tenía que engordar» y las madres se quedan llenas de dudas y preocupación.

La duda que siempre me surge a mi es ¿Por qué no dicen los pediatras que demos más teta en lugar de dar algún biberón? Si el bebé necesita más leche ¿por qué no puede ser leche materna?.

En muchas ocasiones, los bebés que «engordaban poco» con la teta, siguen el mismo ritmo con el biberón y más adelante con los cereales o los sólidos. Esto quiere decir que cada bebé es único y no pueden meter a todos en las mismas tablas ya que cada uno lleva su ritmo. Los pediatras deberían confiar más en el cuerpo de la mujer y no mirar tanto las tablas.

4- Mi madre no pudo darme el pecho así que yo tampoco podré

Esta es una frase muy común entre las mujeres, nos han criado en la «Generación del biberón» y cuando ven a una mujer amamantar piensan «Que suerte ha tenido esta chica, en mi época no teníamos tanta leche».

En la época de nuestras madres se llegó a pensar que la leche artificial era mejor que la leche materna, y por eso muchas ni intentaban dar de mamar.

Ahora muchas de esas madres nos miran con envidia sana por toda la información que tenemos a nuestro alcance y que contamos con el apoyo de los profesionales (en ocasiones).

5- Si mi bebé nace por cesárea no podré amamantarlo porque no me dará la subida de la leche

Las hormonas que intervienen en la producción de leche (prolactina y oxitocina) están presentes en el cuerpo de la mujer desde el embarazo, con lo cual las mujeres pueden amamantar a sus bebés independientemente del tipo de parto que tengan.

A veces las mujeres que tienen un parto por cesárea pueden tardar algún día más en tener la subida de la leche, pero eso no quiere decir que no puedan amamantar a su bebé, siguen teniendo el calostro que alimentará a su bebé hasta que la mamá tenga la subida.

6- ¿Y si no tengo suficiente leche?

Son muy pocos los casos de Hipogalactia (no fabricar suficiente leche), nuestros pechos están diseñados para producir leche, y los bebés nacen sabiendo cómo deben estimular el pecho para que esto suceda.

Mientras tu bebé está mamando, con su ritmo y succión está programando la producción de leche de la siguiente toma.

Pasado un tiempo del establecimiento de la lactancia, sobre los tres meses, suele ocurrir que ya no notamos los pechos tan llenos como antes, esto no quiere decir que estemos produciendo menos leche sino que nuestro bebé ha regulado el pecho y el pecho produce lo que el bebé necesita. Con lo cual, todas las mujeres producimos la suficiente leche para nuestro bebé. La mujer que tenga gemelos o mellizos producirá la leche que necesiten sus dos bebés.

7- Mi bebé me pide cada poco tiempo ¿se quedará con hambre?

Tenemos la idea de que el bebé debe alimentarse cada 3 horas, esto es porque como he dicho antes pertenecemos a la «generación del biberón» y estamos acostumbradas a que los bebés sean alimentados cada 3 horas porque la leche artificial tarda más en digerirse.

Con la leche materna no tenemos ese problema, el bebé puede tomarla siempre que quiera, es aconsejable una lactancia a demanda. Puede ocurrir que el bebé pase unos días enganchado al pecho muy a menudo, esto sucede porque está preparando el pecho para que genere más leche.

A esta situación se la conoce como «picos de crecimiento», significa que el bebé va a necesitar más leche y por eso se pasa unos días mamando cada poco tiempo, para asegurarse esa producción.

8- ¿Cuánto tiene que durar la toma? ¿tiene que mamar de los dos pechos?

El tema de la duración de la toma también está rodeado de mitos, hace unos años (y por desgracia se sigue diciendo en muchas consultas médicas) escuchábamos que teníamos que alimentar a nuestros bebés cada 3 horas y 10 minutos de cada pecho.

Esto no tiene ningún fundamento científico, el tema de las 3 horas era por el biberón como hemos dicho antes, y lo de los 10 minutos alguien se inventó que la leche del principio era la que contenía todo el alimento y el resto era aire para el bebé.

Esto es totalmente al contrario, la leche del principio es más aguada para calmar la sed y después viene la leche cargadita de nutrientes. La toma dependerá del bebé, de su ritmo de succión, la toma acaba cuando el bebé se suelta del pecho espontáneamente. Los primeros meses suelen quedarse dormidos y extasiados.

No todos los bebés maman de los dos pechos, algunos tomando de un solo pecho se quedan satisfechos y otros necesitan un poquito más. Esto no determina si tu leche es mejor o peor o si tu hijo necesita más o menos comida.

9- Está varios días sin hacer caca ¿está estreñido?

Es un problema que preocupa a todas las madres, con los bebés de pecho nos encontramos con que la leche materna no tiene residuos con lo cual pueden estar varios días sin hacer caca. Han habido casos de estar un mes sin hacer deposiciones y no ha pasado nada.

Algunos pediatras recomiendan la estimulación del ano cuando los niños no hacen caca ese día, independientemente si es de teta o biberón, otros dicen que es contraproducente y que no es necesario que hagan caca todos los días.

Si tu bebé toma lactancia materna de forma exclusiva y está unos días sin hacer caca no debes preocuparte, a no ser que también tenga fiebre, en ese caso debes acudir a tu pediatra.

Si tu bebé sufre de este problema y no hace caca regularmente en este post os hablamos de remedios contra el estreñimiento en bebés.

10- Si tomo algún alimento en concreto se me puede cortar la leche

Hay muchas leyendas sobre los alimentos que pueden inhibir o aumentar la producción de leche, todo esto son habladurías, no hay más que ver la dieta de la vaca, que come hierba a todas horas y ¡mira la leche que produce!. Un alimento no interfiere en la producción de leche, como mucho puede cambiar el sabor, pero esto el bebé ya lo ha experimentado en el vientre materno y ese cambio de sabor ya le es familiar.

Aquí os contamos más sobre cómo influye la alimentación de la madre durante la lactancia.

Источник: https://www.lamadrededragones.com/10-dudas-frecuentes-sobre-lactancia-materna/

La leche materna: trucos para mejorar su producción

Mi leche está aguada

La leche materna es altamente beneficiosa para nuestro bebé. Sin embargo, durante la lactancia es normal que muchas madres se quejen o piensen que sus pechos no producen toda la leche que su bebé necesita.

Las mujeres en período de lactancia suelen recurrir a remedios caseros para intentar producir mayor cantidad de leche materna que en realidad sirven de poco, cuando en realidad la solución es mucho más sencilla.

Si lo que buscas es que la leche materna sea más abundante desde el primer día para poder alimentar a tu bebé, tan sólo tienes que seguir estos consejos:

Tras las primeras horas del parto

Tras las primeras horas del parto, comienza la producción de leche materna. Este es el mejor alimento para la salud de los bebés, según un estudio publicado en Asia Pacific Journal of Public Health.

Incluso se ha llegado a demostrar que la propia lactancia genera beneficios también para la madre, reduciendo así el riesgo de depresión y de desarrollar muchas patologías complejas.

En este momento es importantísimo que la madre pueda darle pecho a su hijo porque facilita el contacto inicial con la lactancia. Tu bebé estará en un estado de alerta tranquila que permite el acercamiento entre madre e hijo. Es un momento íntimo y especial.

Una vez transcurrida las primeras horas tras el parto, tu bebé entrará en un sueño profundo para descansar por un intervalo aproximado de unas 6 a 12 horas, en el que resultará difícil conseguir que se agarre al pecho. Sin embargo, con paciencia y delicadeza lograrás que se alimente.

El súper secreto para aumentar la leche materna

Amamanta día y noche. Esta es la mejor receta para que tus pechos produzcan leche suficiente. Así que durante las primeras semanas, tu hijo debería hacer unas 8 a 10 tomas cada 24 horas, lo cual es suficiente como para asegurarte de darle pecho día y noche.

¡Y ahora los trucos!

  • Asegúrate de que tu bebé succiona eficazmente.Una succión incorrecta está relacionada no sólo con una inadecuada producción láctea, sino también con otros problemas como la aparición de grietas o la retención de leche. Primero que nada para lograr que el bebé succione bien, tiene que estar en posición y bien colocado.La guía para hacerlo correctamente: su cuello no debe estar girado y su boca debe estar a la altura de tu pezón.
  • Coloca a tu bebé sobre un cojín de lactancia para conseguir la altura adecuada con el pezón, y un buen acoplamiento boca y pecho.Debes tomar el pezón y parte de la areola, su labio inferior debe estar vuelto hacia fuera y no debes escuchar chasquidos durante la toma.
  • Acaba el primer pecho antes de colocarle en el segundo. Así es la única manera de asegurarte de que las ha vaciado bien. Esto es importante para asegurar la buena producción láctea y también para que tu pequeño obtenga la parte más nutritiva de la toma.Al principio, tu pecho le ofrece la leche menos concentrada para calmar la sed, y al final, la más rica en grasas y vitaminas para alimentarlo.
  • Ofrécele pecho cuando lo pida. Olvídate del reloj y enfócate en observar a tu hijo. Cada niño sigue su propio ritmo y algunos tienen apetito cada 2 horas y otros harán tomas sin intervalos fijos. Además, ten en cuenta que hay bebés que vacían el pecho en 5 a 10 minutos y otros que necesitan mucho más tiempo.

La lactancia provee la seguridad emocional para el inicio de vida que necesita todo ser humano.

~ –Anónimo– ~

  • Leche artificial, suero glucosado, etc. ¿Sí o no?Si la lactancia es establecida correctamente desde el principio, tu pecho producirá la leche suficiente para alimentar a tu bebé de forma sostenida. Las ayudas no son necesarias a menos que el médico así lo indique. Algunas veces con ellas, sólo se consigue el efecto contrario al deseado y el pecho interpreta que cada vez debe producir menos leche.

Más trucos para incrementar la producción de leche materna

  • Evita el chupete.Sobre todo en los primeros 10 días de nacimiento de tu bebé y hasta que la lactancia esté bien establecida. Así, le evitarás la confusión con el pezón. La succión de pecho y la del chupete son diferentes por lo tanto es posible que si le ofreces el chupete de forma precoz, al momento de chupar del pecho intente hacerlo como lo hace al chupete, por lo que la succión no será efectiva.
  • La leche materna es un gran beneficio. Entre otras cosas la succión les tranquiliza por lo tanto, tu bebé no siempre te está pidiendo el pecho porque tiene hambre. Podría ser el caso que sólo necesite de unos minutos de contacto piel con piel para sentirse seguro o simplemente calmarse.
  • Descansa y sigue una alimentación correcta.Trata de llevar siempre una dieta equilibrada, por lo general de unas 2.500 kcal dependiendo del caso y duerme todo lo que te permita tu bebé para reponer energías.Como suele suceder con todos los niños, en las primeras semanas pasarás gran parte de las noches en vela así que procura dormir a ratitos durante el día, coincidiendo con las siestas que haga tu bebé.
  • Pide un masaje.Recibir un masaje siempre será algo relajante y también puede ser una buena técnica para hacer que la leche fluya fácilmente. Pídele a tu pareja que te masajee la espalda con un movimiento circular alrededor de la columna de arriba hacia abajo y que lo repita de forma ascendente. Puedes recibir este masaje sentada.

Estimula la producción de leche para mejorar la salud

Tu familia, tu pediatra y amigos son los primeros pilares en los que debes apoyarte ante cualquier duda o dificultad con respecto a la leche materna y tu producción. Pregunta en tu hospital por grupos de apoyo a la lactancia para que participes si así lo deseas. Déjate ayudar y verás cómo todo resulta mucho más fácil.

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Источник: https://eresmama.com/trucos-produccion-la-leche-materna/

El color de la leche materna: no siempre es blanca

Mi leche está aguada

Si preguntamos a cualquiera de qué color es la leche materna, la inmensa mayoría responderá “blanca” sin pensarlo. Y a nadie le sorprenderá esa respuesta, ¿verdad? Pues os diré que no es del todo cierta. La leche materna no siempre es blanca y puede adquirir colores tan diversos como amarillo, verde o rojo.

En la mayoría de los casos se deberá a variaciones fisiológicas: sabemos que el calostro no es del mismo color que la leche madura, así como la leche tiene diferente color al principio y al final de la tetada, o cuando la enfriamos o la dejamos reposar. Pero en otros casos puede deberse a causas patológicas o a sustancias que tome la madre.

El calostro, la leche que toma el bebé los primeros días de vida y que comienza a sintetizarse ya en las últimas fases del embarazo, es muy rico en betacarotenos, lo que hace que adquiera un color amarillento/anaranjado.

Este pigmento también lo encontramos en las zanahorias, la calabaza o el mango, por ejemplo. La leche final de cada tetada también es de un color más amarillento, debido a que contiene mayor cantidad de grasa.

¿Puede la leche materna ser azul?

Ya hemos visto que a veces la leche tiene un color amarillento y otras veces, especialmente al principio de la toma o extracción, o tras haberla dejado reposar en la nevera, tiene un color azulado.

La leche al principio de la tetada en más aguada, más rica en hidratos de carbono y con menor contenido en grasa, y esto puede hacer que sea más clarita, tirando a azulado.

El color y la composición de la leche cambia durante la toma. Al principio es más aguada, rica en hidratos de carbono, blanquecina con tinte azulado. Al final de la toma, en cambio, es más densa, amarillenta, con mayor contenido en grasa.

La leche puede cambiar de color en función de la dieta

Gran parte de los cambios de coloración de la leche son debidos a la dieta de la madre. Así, ingerir determinados alimentos y colorantes puede hacer que cambie el color de la leche materna.

Una dieta rica en refrescos anaranjados, gelatinas, zumos…podría dar leche naranja, al igual que un consumo exagerado de verduras de hoja verde (espinacas, acelgas…) y/o bebidas isotónicas puede generar leche verde.

Puede cambiar de color por medicamentos: leche materna negra

Probablemente el caso más llamativo sea el de una madre que comenzó a producir leche negra. Esta mujer de 29 años, había comenzado a tomar tres semanas antes un fármaco para el acné (minociclina).

Este medicamento puede teñir también otros líquidos corporales.Existen otros fármacos que pueden dar color a diferentes líquidos corporales incluída la leche materna, por ejemplo la rifampicina (un antibiótico) que da color naranja.

Leche verde por suplementos vitamínicos

Hay descrito un caso en la literatura de una madre que observó que su leche se volvía verde. En este caso destetó a su bebé pues pensaba que la leche no era buena. En su segunda lactancia volvió a observarlo y consultó.

Tras analizarla, concluyeron que se debía a la ingesta de un preparado multivitamínico y no había problema para que su bebé siguiese mamando. Aquí remarco la importancia de consultar con los profesionales cuando tengamos dudas en relación a la lactancia.

Leche materna roja

Con cierta frecuencia la leche se tiñe de rojo o rosa. Si tenemos grietas en el pezón es habitual que veamos la leche rosada o con hebras de sangre. También en casos de mastitis o a lesiones internas de los conductos.

En muchas de estas ocasiones podemos ver al bebé regurgitar sangre o que sus cacas sean marrones/negruzcas. Esta leche es perfectamente apta para que la tome nuestro bebé. Si estamos extrayéndonos leche y nos “molesta” el color, podemos dejarla reposar para que los restos de sangre se depositen en el fondo.

Leche materna marrón o síndrome de las tuberías oxidadas

Esto sucede en los primeros días de vida del bebé y es fisiológico. En los días previos al parto aumenta mucho el aporte de sangre al pecho. Esto puede hacer que se rompan pequeños capilares y al mezclarse con la leche ésta tome un aspecto marrón. En unos días, la leche volverá a ser blanca (o a tener las distintas tonalidades que hemos comentado previamente).

¿Cuándo debemos consultar?

Hemos comentado que cuando la leche materna tiene un color que no es blanco suele deberse a causas fisiológicas o por ingesta de determinados alimentos o medicamentos. Sin embargo, en otras ocasiones el cambio en el color de la leche puede deberse a causas patológicas.

Es importante que consultemos si la presencia de sangre en la leche es cada vez mayor y no desaparece en unos días, si la leche coloreada sale sólo por un poro del pezón o si el color de la leche no cambia tras haber eliminado el alimento o medicamento que la coloreaba.

Además, cualquier secreción por el pezón fuera de la etapa de embarazo y lactancia debe ser motivo de consulta.

También hay que preocuparse si la secreción del pezón se produce de manera espontánea (sin que apretemos), es unilateral (sólo sale de un lado) o si el líquido es sanguinoliento o similar a la clara de huevo (claro y pegajoso).

Fotos | Pixabay y Miryam Triana

En Bebés y más | Leche materna: la interacción única de sus componentes es clave para fortalecer el sistema inmune del bebé

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/color-leche-materna-no-siempre-blanca

Mi leche está aguada

Mi leche está aguada

“Mi leche parece agua, es de mala calidad”. Esta típica expresión, muy común durante pasadas décadas, aún puede oírse en algunas mujeres, provocando que muchas abandonen la lactancia materna, al creer que su leche, por ser muy aguada, “no alimenta” a su bebé.

Indice

La leche materna es siempre mejor que cualquier otra

Esta confusión se produce habitualmente porque la comparamos con la leche de vaca. Al extraer la leche materna puede observarse que, efectivamente, es más transparente que la que consumimos los adultos. Esto es porque la de vaca es más densa y más rica en proteínas, por eso tiene ese aspecto, más blanco.

Pues bien, conviene saber que toda mamá produce la mejor y la más apropiada leche para su hijo. Los bebés humanos no necesitan la misma cantidad de proteínas y grasas que los terneros, por eso la leche humana es diferente a la de vaca. La leche de cada mamífero tiene la composición ideal para los requerimientos específicos de sus crías.

Además la leche materna tiene la peculiaridad de cambiar su composición durante la mamada.

Así, al principio será más aguada, para saciar la sed del lactante y a lo largo de la toma irá cambiando gradualmente volviéndose más grasa (¡hasta 5 veces más que al inicio!) y por lo tanto más concentrada y más calórica, para satisfacer las demandas nutricionales del bebé. Por eso es tan importante dejar que el niño mame cuanto quiera, sin límite de tiempo, hasta que se suelte por sí mismo.

Si se le cambia de pecho cuando aún no ha acabado con el primero, puede ocurrir que, al tomar solo la leche del principio, menos concentrada y con menos calorías, no se sacie; pero sin embargo, como su pequeño estómago se ha llenado de leche, no puede comer más. ¿Qué ocurrirá? Probablemente al poco tiempo pida comer de nuevo porque vuelve a tener hambre.

Sabiendo esto, podemos concluir que el niño con su mamada (con la duración, la frecuencia, etc.) es el que controla la composición y la cantidad de leche que quiere o necesita tomar. De aquí la conveniencia de alimentar los bebés a demanda, en función de su apetito y no de horarios estrictos. 

Si sigues preocupada puedes realizarte una extracción con el sacaleches. Vaciando un pecho podrás observar que, en el fondo del recipiente, se queda toda la parte líquida y en la superficie la grasa (algo parecido a cunado se mezcla agua con aceite).

¿Cómo saber si mi leche materna alimenta bien a mi bebé?

Hay diversos factores que ayudan a ver si tu leche materna está alimentando bien a tu bebé:

– El aumento de peso del bebé:

• Entre los 0 y 4 meses gana de media entre 100 y 200 gramos por semana

• Entre los 4 y los 6 meses gana entre 80 y 150 gramos por semana

• Entre los 6 y los 12 meses gana entre 40 y 80 gramos a la semana

– Si la piel del bebé es algo áspera, seca o arrugada puede que el líquido que está consumiendo no le hidrate correctamente. Podría estar sufriendo deshidratación.

– La deshidratación también se puede ver en los ojos, debe tenerlos húmedos.

– Quiere comer con demasiada frecuencia: de media, un bebé come 10 veces al día. Cuando pide más de la cuenta puede que sea porque la leche que recibe no es suficiente.

– Si se presenta un olor fuerte o un color amarillo oscuro en la orina. Si tiene alguno de estos síntomas debes consultarlo con su pediatra.

La leche materna y sus colores y texturas

Puede que te parezca que tu leche esté aguada si la comparas con la primera leche. Hay que decir que la leche materna evoluciona según las necesidades que tienen los niños.

– El calostro: es la leche que toma el bebé los primeros días de vida. Este tipo de leche comienza a sintetizarse en las últimas semanas (o días) del embarazo. Es una leche muy rica en betacarotenos, lo que hace que sea de un color amarillento/anaranjado. Además, esta leche es más espesa que la que se empieza a producir más tarde.

– Al principio de la extracción puede tener la leche un color un poco azulado si se compara con el color amarillento al que se esta acostumbrado. Esto se debe a que en el principio de la extracción la leche es más rica en hidratos de carbono y tiene menor contenido en grasa.

Esto la hace más clarita, tirando hacia un color azulado. Aquí es donde se puede llegar a pensar que tienes la leche aguada, pero, a medida que se vacía el pecho, va saliendo la leche que más grasa tiene (por lo que se vuelve también mas densa).

Además, la leche también puede cambiar de color según la dieta que sigas o las circunstancias en las que se encuentre la madre:

– Leche materna anaranjada: si tomas muchos alimentos de este color como zanahoria, naranja, etc. da lugar a leche de color anaranjado.

– Leche materna color verdoso: si tienes un consumo exagerado de verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, etc.) o gran cantidad de bebidas isotónicas puede que tu leche sea un poco verde. Además, se han dado casos que suplementos vitamínicos han aportado a la leche un color verdoso. Se ha descubierto que seguía siendo apta para el consumo del bebé.

– Leche materna rosa o roja: esto pasa si tienes grietas en el pezón, mastitis o lesiones internas en los conductos mamarios. Es habitual que puedas ver la leche de color rosado o con hilos de sangre. Esta leche es perfectamente apta para el consumo de los bebés, pero si te estás extrayendo la leche y te molesta el color puedes dejarla reposar para que la sangre se deposite en el fondo.

– Leche materna marrón: sucede en los primeros días de vida del bebé y es fisiológico. Sucede porque en los días previos al parto aumenta el aporte de sangre en el pecho. Esto puede hacer que los capilares se rompan y se mezclen con la leche materna dándole un aspecto marrón. En unos días volverá a ser “blanca”.

– Leche negra: algunos medicamentos pueden producir cambios en la consistencia y color de la leche materna. Tienes que consultar con tu médico si estos medicamentos son compatibles con la lactancia materna. La minociclina, por ejemplo, puede teñir la leche materna (y otros líquidos corporales) y acabar siendo negros.

Deshidratación

Definición:

Significa que el cuerpo no tiene tanta agua y líquidos como debiera y puede ser causada por la pérdida excesiva de líquidos, el consumo insuficiente de agua o líquidos, o una combinación de ambos. El vómito y la diarrea son las causas más comunes.

Síntomas:

-Piel reseca y poco flexible. -Ojos hundidos. -Escasez de saliva. -En los bebés, fontanelas hundidas. -Orina poco abundante. -Latido cardiaco rápido. -En los casos más graves, convulsiones, aturdimiento, falta de consciencia.

Tratamiento:

En caso de deshidratación, dar al niño en cantidad progresiva líquidos isotónicos o agua; ponerle a la sombra en un sitio fresco y ventilado de forma inmediata; que coma alimentos astringentes y fáciles de digerir como arroz, patata y zanahoria cocidos, pescado blanco o pollo hervido y plátano maduro; y, si se observan calambres, náuseas, vómitos, diarrea, fiebre, dolor de cabeza y fatiga, acudir rápidamente a un servicio de urgencias.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/mi-leche-esta-aguada-5259

Embarazo y niños
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