Micromachismos que debemos evitar al educar a nuestros hijos

Contents
  1. Micromachismos que deberíamos evitar en la educación de nuestros hijos
  2. ¿Qué son los micromachismos?
  3. Micromachismos que más se utilizan:
  4. «Eres una Princesa, la más bonita y guapa…»
  5. Estereotipos de género masculinos:
  6. Estereotipos femeninos más utilizados serían:
  7. Cómo combatir los micromachismos en casa
  8. Los micromachismos como actitudes que se aprenden durante la infancia
  9. 5 Micromachismos que debemos evitar
  10. 1. Las tareas del hogar
  11. 2. Prendas sin colores
  12. 3. Juguetes no exclusivos
  13. 4. Nuestra hija también puede jugar al fútbol
  14. 5. Fomenta sus ilusiones
  15. 21 frases sexistas que los niños escuchan (y reproducen) desde pequeños, y que debemos evitar
  16. 2) «¿Es una niña? Como no lleva pendientes pensaba que era un niño»
  17. 3) «Llevar pendientes es de chicas»
  18. 4) «Pintarse las uñas es de chicas»
  19. 5) «Llevar el pelo largo es de chicas / Llevar el pelo corto es de chicos»
  20. 6) «El fútbol es de chicos»
  21. 7) «El ballet es de chicas»
  22. 8) «Esas cosas son de niños. ¡No seas marimacho!»
  23. 9) «Esas cosas son de niñas. ¡No seas mariquita!»
  24. 10) «¿Pero cómo vas a dedicarte a …, si es de hombres/mujeres?»
  25. 11) «Las muñecas son de niñas»
  26. 12) «Los coches son de niños»
  27. 13) «El rosa es de niñas y el azul es de niños»
  28. 14) «Los chicos no lloran» o «Lloras como una niña»
  29. 15) «¡No llores, con lo guapa que tú eres!»
  30. 16) «Peleas como una niña» o «Eres cobarde como una niña»
  31. 17) «¡Eres muy fuerte para ser una chica!»
  32. 18) «A las niñas no se les pega»
  33. 19) «Las niñas son más listas y más tranquilas que los niños, que son unos brutos»
  34. 20) «Los niños son más dóciles y más cariñosos que los niñas, que son unas retorcidas»
  35. 21) «Eres el hombre de la casa y tienes que cuidar de todos»

Micromachismos que deberíamos evitar en la educación de nuestros hijos

Micromachismos que debemos evitar al educar a nuestros hijos

En muchas ocasiones y sin ser demasiado conscientes, los padres ofrecemos a nuestros hijos el modelo educativo del que venimos, por lo que se hace necesario un trabajo de introspección para reconocer mensajes que se asemejan a los micromachismos.  Ante los constantes cambios es normal que tengamos dudas de cómo educar a nuestros hijos; los niños aprenden comportamientos, actitudes y expectativas ligados a los roles de género, no obstante la forma de pensar ha evolucionado y esto nos motiva a enseñar de manera distinta. En la actualidad, buscamos educar seres humanos con pensamientos libres e independientes y que encuentren su propósito de vida por lo que es interesante analizar comportamientos que tenemos en nuestro día a día y de qué manera afectan a nuestros hijos.

Cuando hablamos de estereotipo, nos referimos a  una creencia que atribuye características específicas a los miembros de un grupo.

Los estereotipos de género hacen referencia a aquellas creencias arraigadas fuertemente en la sociedad acerca de cómo son, o como deben ser, las mujeres y los hombres.

Son creencias que dictan los roles que los hombres y mujeres han de desempeñar en la sociedad a la que pertenecen. Por ejemplo: 

«Llorar es de niñas» «No llores que te pones fea»

Las expresiones que establecen diferencias por razones de género solo consiguen dejar en un segundo plano a las emociones. Con frases como esta no permitimos a los niños tener emociones como la tristeza, la rabia o el miedo, que suelen estar detrás del llanto.

  Por otra parte, asociar el llanto a una menor belleza o a feminidad, primar la apariencia sobre las emociones se traduce en que también las mujeres relegamos las emociones a la esfera de lo privado. Tenemos que ser princesas, comedidas, dar lo que se espera de nosotras…

este tipo de frases también están «fuera de lugar», especialmente cuando socialmente lo que se está trabajando es la igualdad. 

¿Qué son los micromachismos?

«Los micromachismos son comportamientos diarios que tanto hombres como mujeres tenemos completamente asumidos y que, aunque son sutiles y de apariencia inofensiva, ponen en evidencia una desigualdad cultural entre géneros que maneja de una manera implícita las actitudes que uno y otro deben adoptar» (Fuente psicoactiva.com)

Por ejemplo: Elección del color. Tradicionalmente se ha asociado el color rosa con las niñas y el color azul con los niños. Los adultos, por nuestra parte, podemos contribuir a no marcar con colores el género de niños y niñas en la ropa, la decoración de sus habitaciones o en sus complementos. 

Micromachismos que más se utilizan:

  • Tareas del hogar: en muchos hogares todavía es normal que los niños vean a la mamá haciendo algunas actividades que papá no hace. Todos debemos involucrarnos y participar en el cuidado del hogar, ya que es responsabilidad de todos…
  • Profesiones: debemos quitarnos estigmas… Podemos animar a niños y niñas a que puedan desear ser lo que quieran, a que sueñen con aquello que les fascina o admiran, desde niñas científicas, futbolistas o astronautas; hasta niños cocineros, enfermeros o modistos.
  • Deporte:Las niñas pueden ser tan buenas jugadoras en los deportes como los niños, solo hay que darles la oportunidad de desarrollar sus habilidades; por ejemplo, cada vez hay más niñas que juegan al fútbol.
  • Juguetes:  Se trata de romper con la idea de asociar a las niñas solo con juguetes que tienen que ver con la belleza o el cuidado y a los niños con la acción, las construcciones y los deportes… los juguetes no deberían ser exclusivos de un género y no deberían limitar la creatividad y el desarrollo de las capacidades.

«Eres una Princesa, la más bonita y guapa…»

Aunque es lógico que a veces «se nos escapen este tipo de cosas», hay que ser cuidadosos y que los elogios deben hacerse a la totalidad de la persona y a las acciones más que al físico.  No obstante, el problema no radica tanto en elogiar a las niñas por su aspecto físico, sino en hacerlo de forma diferenciada con respecto a los niños.

Es importante destacar otro tipo de cualidades como la forma de ser o de actuar, que son las que más aportan a la persona y las que ayudan a los niños a construir su propia imagen personal.

  Este tipo de expresiones contribuyen a «encasillar» a las niñas en ciertos comportamientos frente a otros «clásicamente asociados a los hombres», lo que puede condicionar en un futuro elecciones como los deportes o incluso la profesión.

Estereotipos de género masculinos:

  • Estabilidad emocional
  • Agresividad 
  • Objetividad y racionalidad
  • Dinamismo
  • Carácter dominante
  • Valentía
  • Aptitudes intelectuales y deportivas
  • Fortaleza
  • Franqueza
  • Eficacia
  • Tendencia al riesgo y a la aventura
  • Aptitud para las ciencias 

Estereotipos femeninos más utilizados serían:

  • Inestabilidad emocional
  • Intuición
  • Falta de control sobre sí mismas y sus estados emocionales
  • Frivolidad
  • Pasividad
  • Irracionalidad
  • Ternura
  • Sumisión, dependencia, debilidad 
  • Aptitud para las letras y las actividades manuales 

 Ana Roa, pedagoga y psicopedagogawww.roaeducacion.com

roaeducacion.wordpress.com

Источник: https://www.conmishijos.com/educacion/familia/micromachismos-que-deberiamos-evitar-en-la-educacion-de-nuestros-hijos/

Cómo combatir los micromachismos en casa

Micromachismos que debemos evitar al educar a nuestros hijos

Aunque en los últimos años se ha avanzado mucho en la igualdad entre hombres y mujeres, todavía queda un gran camino por delante.

Uno de los objetivos tiene que ser combatir los micromachismos o esos comportamientos que se realizan en la vida cotidiana que influyen en la perpetuación del dominio de lo masculino.

Actitudes negativas de las que muchas veces no nos damos cuenta pero que, desgraciadamente, están presentes durante toda la infancia.

Como explica en esta entrevista Luis Bonino, un psicoterapeuta que desarrolla desde hace casi 40 años actividades relacionadas con la violencia de género y la promoción de la igualdad, “este término designa a las sutiles e imperceptibles maniobras y estrategias de ejercicio del poder de dominio masculino en lo cotidiano, que atentan en diversos grados contra la autonomía femenina”. Muchos de estos comportamientos “no suponen intencionalidad, mala voluntad ni planificación deliberada, sino que son dispositivos mentales, corporales y actitudinales incorporados y automatizados en el proceso de “hacerse hombres”, como hábitos de acción/reacción frente a las mujeres”, explica Bonino.

Estas conductas o actitudes pueden ser deliberados o no, pero forman parte de las habilidades masculinas creadas para ubicarse en un lugar preferente de dominio y control que reafirme el lugar que la cultura tradicional asigna a los hombres.

Los micromachismos como actitudes que se aprenden durante la infancia

La familia juega un papel fundamental en el desarrollo de las personas y suele tener gran influencia en la perpetuación de estereotipos.

Por ejemplo, es común decir y escuchar frases en casa como “no te pongas así, que los chicos no lloran”, «te estás comportando como una niña» o “las chicas que pongan la mesa”.

Por eso, es importante que se aprenda a detectar estos micromachismos, se eviten y no sean permitidos en ningún entorno.

5 Micromachismos que debemos evitar

Muchas actitudes o comentarios discriminatorios se realizan sin darse apenas cuenta, están muy interiorizados en la sociedad actual. Algunos de estos micromachismos son casi imperceptibles y pudiera parecer que no revisten importancia, sin embargo suponen una gran barrera para la igualdad de género.

1. Las tareas del hogar

Uno de los más peligrosos son las frases que solo involucran a las niñas y a las madres en las tareas domésticas.

El padre “no ayuda a la madre” sino que es una responsabilidad de los dos y ambos deben repartirse las labores y la responsabilidad que implican.

Aunque parezca una frase hecha, este micromachismo puede influir mucho en la conducta de los menores cuando sean adultos. Hay que involucrar a los hijos en las tareas sin asignarlas por género.

2. Prendas sin colores

De la misma forma, es importante evitar pensar que los colores están asociado al género de nuestros hijos. Por ejemplo, pintar las paredes de la habitación del niño de azul y las de la niña de rosa. Es importante no contribuir a marcar con tonos el género y evitarlo en las prendas de ropa, la decoración o los complementos. Ningún color es solo de niño o solo de niña.

3. Juguetes no exclusivos

No existen juguetes exclusivos por género. Los niños pueden jugar con muñecas y las niñas con camiones. Este micromachismo limita la imaginación y la creatividad. Con estas actitudes se minan sus capacidades desde pequeños.

Hay que darles la oportunidad de imaginar ser un gran cocinero y de querer convertirse en una magnífica ingeniera.

No se debe pensar que el regalo más acertado para las chicas serán juguetes relacionados con la belleza o la maternidad y a los chicos otros de acción o relacionados con las construcciones.

4. Nuestra hija también puede jugar al fútbol

¿Quién ha dicho que las niñas no pueden jugar al rugby, el fútbol o al baloncesto? Deben tener las mismas oportunidades para desarrollar sus habilidades deportivas. Cada vez hay más equipos femeninos con gran aceptación y éxito.

Su actividad física no puede quedar reducida al ballet o a la gimnasia rítmica. Igualmente, tampoco hay ningún problema en que un niño encuentre su pasión en el baile.

Se les debe animar a potenciar sus habilidades y a disfrutar de las actividades que les hagan más felices.

5. Fomenta sus ilusiones

¿Por qué una chica no va a poder ser bombera, policía, astronauta o científica? ¿Y por qué un chico no puede intentar ser diseñador de moda o cocinero? A veces son los propios padres los que ponen límites a sus deseos e ilusiones. No se puede reducir sus aspiraciones desde la infancia. Si se quiere educar a los hijos en la equidad debemos dejar que puedan elegir entre un gran abanico de profesiones.

Probablemente sea difícil percatarse de estos micromachismos, pero los niños conviven con ellos desde que son pequeños. Detectarlos es fundamental para poder evitarlos lo antes posible y favorecer su desarrollo como personas con los mismo derechos y oportunidades. No hay que dudarlo, se debe comenzar a evitarlos cuanto antes.

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Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/como-combatir-micromachismos/

21 frases sexistas que los niños escuchan (y reproducen) desde pequeños, y que debemos evitar

Micromachismos que debemos evitar al educar a nuestros hijos

Sin duda, educar a nuestros hijos en el feminismo (es decir, en la igualdad entre hombres y mujeres) no sólo es posible sino necesario para cambiar la sociedad. Pero desde niños escuchamos frases machistas y sexistas que se van grabando en nuestro subconsciente, llevándonos a asumir determinados roles estereotipados que nos va marcando la sociedad.

Hemos hecho una recopilación de algunas de estas frases que los adultos decimos a los niños, y que incluso ellos llegan a reproducir al tenerlas interiorizadas.

Durante el primer año de vida de mi hijo mayor, fueron muchas las personas que le confundían con una niña y al sacarles de su error se excusaban diciendo: «¡Perdona! Es que es tan guapo que parece una niña». Y confieso que aquella frase me dejaba boquiabierta: ¿acaso la belleza es algo exclusivo del género femenino?

2) «¿Es una niña? Como no lleva pendientes pensaba que era un niño»

Y al hilo de lo anterior, esta suele ser otra frase que las madres de niñas que han decidido no poner pendientes a sus hijas suelen escuchar, sobre todo durante la etapa de bebé.

Y es que todavía está muy interiorizado a nivel social que «las niñas tienen que llevar pendientes para estar guapas», y lo contrario suele resultar chocante, especialmente a generaciones mayores.

3) «Llevar pendientes es de chicas»

Pero, ¿qué ocurre cuando es el chico el que decide ponerse pendientes? Hace unos días, un hombre con pendiente vino a traerme un paquete postal. Mi niño, de tres años, le miró fijamente y con la naturalidad que caracteriza a los peques me preguntó asombrado: «¿Por qué lleva un pendiente si es un chico?».

Hubiera podido obviar su pregunta o darle una respuesta rápida, pero preferí aprovechar el momento para hacerle entender que en la vida no hay cosas «de chicos» ni cosas «de chicas», y que todos podemos hacer lo que nos propongamos.

4) «Pintarse las uñas es de chicas»

Hace unos meses nos hicimos eco de la protesta de un padre que se quejaba de que los compañeros de la clase de su hijo, de cinco años, se reían de él y le llamaba «mariquita» cuando le veían con las uñas pintadas.

¿A que peque no le gusta pintarse las uñas? Tanto a mi niña como a mi niño les apasiona, y de vez en cuando me piden que se las pinte y yo lo hago encantada, a pesar de que en más de una ocasión algún familiar que ha presenciado la escena no ha dudado en preguntar asombrado: «¡¿pero al niño también se las pintas?!».

Y es precisamente este tipo de comentarios adultos lo que va calando en la mentalidad de los niños y lo que les lleva finalmente a pensar que eso es algo «exclusivo de chicas», llegando a reprimir su deseo de pintárselas -porque no es lo que supuestamente se espera de ellos- y, por consiguiente, a criticar al niño que lo haga.

5) «Llevar el pelo largo es de chicas / Llevar el pelo corto es de chicos»

Y en la misma línea que todo lo dicho anteriormente, también se espera que los niños tengan el pelo corto y las niñas lo lleven largo, y cuando ocurre lo contrario suele parecernos raro.

Y nuestros comentarios sobre este tema, o nuestra actitud ante una imagen que no se corresponde con lo «estipulado socialmente», acaba quedando grabado en la memoria de los peques y llevándoles a interiorizar estos estereotipos.

6) «El fútbol es de chicos»

Esta suele ser otra frase que a veces tienen que escuchar las niñas cuando quieren practicar este deporte.

Personalmente estoy feliz de que el equipo de fútbol de mi hijo sea mixto, y que tanto él como el resto de amigos asuman como algo natural el hecho de jugar con niñas, y que incluso se escandalicen cuando escuchan este tipo de comentarios machistas. ¡Porque las niñas pueden ser lo que deseen ser!

7) «El ballet es de chicas»

Hace unas semanas entrevistamos a Fany, madre de un niño bailarín, que nos contaba las dificultades que había tenido que superar su hijo para poder practicar ballet. Desde comentarios sexistas, hasta risas y burlas por parte de sus compañeros de clase que le decían que «el ballet era cosa de niñas». ¡Pero los niños también pueden ser lo que deseen ser!

8) «Esas cosas son de niños. ¡No seas marimacho!»

Pero no sólo el fútbol es considerado como «algo de niños». Las artes marciales, los deportes de motor o ciertas actividades infantiles como subirse a los árboles o trepar por una cuerda, por poner sólo algunos ejemplos, tienen la misma consideración y enseguida las niñas son catalogadas de «marimachos» si muestran interés hacia estas prácticas.

9) «Esas cosas son de niñas. ¡No seas mariquita!»

Y en la misma línea anterior, los niños también escuchan este tipo de comentarios cuando se decantan por practicar deportes relacionados con la danza o el patinaje, por ejemplo, muestran interés por aprender o ayudar a hacer ciertas actividades (coser, realizar tareas domésticas…), o manifiestan su deseo de disfrazarse de princesas, llevar una pulsera o una pinza en el pelo.

10) «¿Pero cómo vas a dedicarte a …, si es de hombres/mujeres?»

«¿De verdad quieres ser matrona? ¡Si es una profesión de mujeres!». Este comentario se le hacían con frecuencia a un compañero mío de clase un año antes de entrar en la universidad. Y aunque ya han pasado bastantes años desde entonces, todavía hoy seguimos atribuyendo determinadas carreras o profesiones a un género determinado.

La ingeniería, la informática, la mecánica, las telecomunicaciones… son consideradas carreras de chicos; mientras que ciertas actividades del ámbito sanitario y la educación, o profesiones como la peluquería o la costura se relacionan sobre todo con las mujeres.

11) «Las muñecas son de niñas»

Esta es quizá una de las frases que más escuchan nuestros hijos desde que tienen uso de razón. «¿Pero cómo vas a jugar con una muñeca, ¡si eso es de niñas!?».

Pero no sólo las muñecas son consideradas «juegos de niñas»: las cocinitas, la peluquería/maquillaje, las princesas, los juegos en los que confeccionas tu propio collar o pulseras… también son vetados a los niños con nuestros comentarios y actitudes.

12) «Los coches son de niños»

Y en el extremo opuesto nos encontramos con todos aquellos juegos que se supone que corresponden a los chicos, y con los que las niñas no deberían jugar. Tales como coches, herramientas, armas de juguete, drones, superhéroes…

Hemos tratado el tema en muchas ocasiones, pero es urgente que nuestra mentalidad adulta cambie y dejemos a los niños ser niños y desarrollar su creatividad e imaginación jugando con lo que deseen, sin interferencias ni estereotipos.

13) «El rosa es de niñas y el azul es de niños»

Este es, sin duda, uno de los primeros mensajes que los niños adquieren desde que son pequeños. Y es que es habitual que crezcan rodeados de estos colores en su ropa, en las paredes de su habitación, en las cortinas y edredones, en sus objetos personales (chupetes, biberones…)…

Pero a medida que se van haciendo mayores, la presencia de ambos colores en sus vidas se hace cada vez más destaclable, especialmente en la ropa que acaba estereotipándose de una forma exagerada: purpurina, lazos, volantes y dibujos de princesas para ellas, y tejidos más resistentes, estampados oscuros y dibujos de superhéroes para ellos.

14) «Los chicos no lloran» o «Lloras como una niña»

¡Cuántas veces habremos escuchado esta frase tan dañina e irrespetuosa, tanto para niños como para niñas! Todos tenemos derecho a expresar nuestras emociones y a llorar cuando lo necesitamos; incluidos, por supuesto, los chicos.

Porque esta frase dirigida a un niño, no sólo le obliga a reprimir sus emociones, sino que graba inconscientemente en su cerebro que de ellos se espera contención y valentía, mientras que de ellas se espera debilidad y lágrimas.

15) «¡No llores, con lo guapa que tú eres!»

Pero también obligamos a las niñas a reprimir sus emociones con esta terrible frase en la que, además, hacemos ver que vale más la belleza femenina que los sentimientos.

Y es que tanto en el ámbito de la belleza, tanto la industria en particular como la sociedad en general, transmitimos unos mensajes que no escapan a los más pequeños, y que llevan a las niñas a crecer con un ideal físico y estereotipado que no se corresponde con la realidad.

16) «Peleas como una niña» o «Eres cobarde como una niña»

Esta es otra de las frases que escuchamos con frecuencia y que, de nuevo, destaca la superioridad física del varón sobre la de la mujer, además de burlarse de ella.

Si un niño escucha esto, acabará interiorizando que las chicas son más débiles o más cobardes y, por consiguiente, que necesitan de la protección de un chico.

17) «¡Eres muy fuerte para ser una chica!»

Esta sería otra versión del concepto anterior, y que también escuchamos a menudo. El otro día, sin ir más lejos, durante la celebración de un cumpleaños infantil, los peques se organizaron en dos equipos separados por sexos para realizar una serie de actividades.

Una de ellas consistía en tirar de los extremos de una cuerda y el equipo que sobrepasara la línea central perdía. Ganó el equipo de las chicas y fueron muchos los niños que hicieron este tipo de comentarios, sorprendiéndose de la fuerza física que habían tenido las niñas.

18) «A las niñas no se les pega»

Que levante la mano quien no haya escuchado esta frase alguna vez. Yo la he oído montones de veces y siempre me dan ganas de preguntar: ¿acaso a los niños sí se les puede pegar? Debemos enseñar a nuestros hijos a no pegar, con independienta de su sexo, y a resolver sus conflictos mediante el diálogo y otras vías respetuosas.

19) «Las niñas son más listas y más tranquilas que los niños, que son unos brutos»

Seguro que tanto ésta, como la frase que viene a continuación, las hemos escuchado alguna vez durante el embarazo al desvelar el sexo de nuestro bebé.

Socialmente tenemos interiorizado que las niñas son más listas y más tranquilas que los niños, y antes de que ese bebé nazca ya tiene adjudicada una etiqueta que se presupone que debe cumplir.

20) «Los niños son más dóciles y más cariñosos que los niñas, que son unas retorcidas»

Lo mismo ocurre con los niños, a los que se cataloga de brutos y movidos, pero más cariñosos que las niñas, y si no cumplen con estas etiquetas a la gente le suele resultar chocante o raro.

21) «Eres el hombre de la casa y tienes que cuidar de todos»

Esta frase se la dijeron el otro día a mi hijo de ocho años cuando mi marido se fue de viaje, dejándole pensativo e incluso preocupado. «¿Cómo os puedo cuidar yo, mamá?», me preguntó un tanto agobiado. ¡Y es que resulta increíble lo interiorizado que tenemos todos el hecho de que el hombre sea quien cuide y proteja a la mujer!

Seguro que además de oír a otras personas decirlas, nosotros también hemos hecho en alguna ocasión este tipo de comentarios en presencia de los niños. Por eso es importante hacer un ejercicio de reflexión y desterrar ciertos pensamientos sexistas, creencias o estereotipos que tenemos grabados en nuestro interior y que tanto daño hacen.

Eduquemos en igualdad, y criemos niños y niñas fuertes, respetuosos con los demás, seguros de sí mismos y empáticos. El cambio está en nosotros.

Источник: https://www.bebesymas.com/infancia/las-21-frases-sexistas-que-los-ninos-escuchan-desde-pequenos-y-que-debemos-evitar

Embarazo y niños
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