Miedo a la separación

Trastorno de ansiedad por separación

Miedo a la separación

Dejar de estar definitivamente con alguien con quien se ha compartido todo produce una herida en el alma, entre cuyos efectos resulta muy habitual la ansiedad por separación.

La ansiedad por separación es una de las causas más frecuentes en las consultas de los psicólogos, a la que los pacientes acuden en busca de ayuda para encontrar su equilibrio y recuperar las riendas de una nueva vida individual.

Ante las diferentes reacciones emocionales que aparecen, es necesario realizar ajustes adaptativos que permitan afrontar la ruptura de un proyecto compartido con sus ilusiones y esperanzas, aprendiendo a convivir y manejar el temor que genera el nuevo estado, y en muchos casos, además, tomar muchas y rápidas decisiones personales, familiares y económicas.

¿Quieres saber más sobre la ansiedad?

Dado que se trata de un tema clave en la vida de muchas personas marcadas por un antes y un después, aquí te vamos a explicar las causas y síntomas más habituales de la ansiedad por separación, para que puedas detectarlos más rápidamente en tus hijos (si los hay) y en ti, descubriendo mecanismos que os ayuden, si estáis atravesando estos delicados momentos.

Causas de la ansiedad por separación

La separación de pareja con frecuencia lleva asociadas muchas posibles causas de la ansiedad, porque generalmente implica grandes cambios en muchos aspectos fundamentales en la vida de una persona.

El factor sentimental, es uno de los protagonistas haciendo que se presenten emociones como odio, apego, rencor, miedo a la soledad, vergüenza, sensación de fracaso, preguntas obsesivas, y un sinfín de sentimientos que ponen a la mente en alerta desencadenando el estado de ansiedad por separación.

Los cambios funcionales son también importantes causantes de la ansiedad por separación, ya que hablamos de la desaparición de un proyecto de vida compartido, en el que se han generado dinámicas cotidianas, desarrollado ilusiones de futuro, distribuido funciones y responsabilidades, que ahora toca readaptar.

Con la ruptura de pareja se rompen muchos hábitos y costumbres, pero, además, dependiendo de los motivos y, siempre que no hay acuerdo mutuo, uno de los miembros se puede sentir muy tocado en su auto estima.

Antiguamente, si ha existido sorpresa como en el caso de descubrir una infidelidad imperdonable, o una importante deslealtad de cualquier otro tipo, la misma desorientación inicial, la obsesión por los motivos, y la rabia por sentirse estafado, desencadenan una ansiedad por separación, que puede incapacitar al afectado en la toma de decisiones adecuadas.

La sensación de vacío, los sentimientos contradictorios entre poner fin o continuar, y la idea de descontrol de la situación, también son factores que desencadenan la ansiedad por separación, incluso antes de que esta se materialice.

En una separación además hay muchas decisiones que tomar, y más aún si hay niños por medio, porque hay que fijar la guardia y custodia, el régimen de visitas, la manutención, las vacaciones, y muchos otros temas que disparan la ansiedad por separación en casi todas las parejas.

No menos importante entre los factores que desencadenan ansiedad por separación está el acuerdo sobre temas económicos como el disfrute de la vivienda, reparto de propiedades, y resto de obligaciones en este sentido.

El tipo de educación, las creencias religiosas y los valores personales también pueden influir en la aparición de ansiedad por separación, originando sentimientos de temor por vergüenza frente al entorno, y miedo a perder el respeto de los demás.

Por otro lado, los hijos son los grandes dignificados frente a una situación que les hace sentir inseguridad frente a la protección que hasta ahora han tenido, la aparición de nuevos personajes en su vida cuando hay terceras personas, y la sensación de culpa que les produce, ya que muchos niños creen que ellos son la causa de que sus padres ya no estén juntos.

En este caso, también es muy frecuente que los niños sufran distintos grados de ansiedad por separación.

La ansiedad por separación sin un tratamiento adecuado se puede alargar en el tiempo derivando en depresión, hábitos nocivos, u otro tipo de trastornos psicológicos, y por eso es importante encontrar ayuda para saber cómo manejar la ansiedad en cuanto se detectan algunos de los síntomas que vamos a ver a continuación.

Síntomas de la ansiedad por separación y consecuencias derivadas sin tratamiento

La ansiedad intensa y continuada dispara mecanismos de alerta muy nocivos que además de desequilibrar el normal funcionamiento del organismo, produce alteraciones cognitivas y distintos tipos de trastornos psicológicos.

Trastornos físicos de la ansiedad por separación

Entre los trastornos que habitualmente se presentan incluso antes de que la separación se materialice están:

  • Trastornos del sueño con dificultad para conciliar o mantener el estado de descanso, desconectando el tiempo necesario, despertando muchas veces durante la noche.
  • Trastornos alimentarios, bien con falta de apetito, o bien necesitando comer continua y compulsivamente.
  • Sensación de cambios continuos de frío, calor, y sudoración.
  • Estados de profunda inquietud y nerviosismo seguidos de un gran decaimiento y cansancio.
  • Taquicardia y tensión muscular cuando afloran determinados pensamientos.
  • Problemas gastrointestinales como diarreas o estreñimiento.
  • Sensación de asfixia y presión en el pecho.
  • Llanto continuo
  • Trastornos menstruales en la mujer

Trastornos mentales de la ansiedad por separación

Al mal estar que producen los trastornos físicos, se unen con igual intensidad muchos de estos nuevos problemas de la mente

  • Confusión mental
  • Falta de atención y descuidos
  • Pensamientos catastróficos y recurrentes
  • Inseguridad y miedo
  • Pérdida de auto estima
  • Necesidad de aislamiento o de compañía indiscriminada a todas horas
  • Miedo a la soledad
  • Aumento de la irritabilidad y pensamientos violentos
  • Someterse a situaciones humillantes
  • Pérdida de autoridad en el caso de adultos
  • Interpretaciones distorsionadas de la realidad y fijaciones mentales erróneas
  • Búsqueda de soluciones muy nocivas e inmediatas tratando de evitar el duelo, refugiándose en el alcohol,drogas, juego, compras compulsivas o cualquier otro tipo de hábitos muy poco saludables.
  • Dificultades para desempeñar las tareas cotidianas, las actividades laborales, familiares, académicas o de relación con los demás
  • Incapacidad para atender las necesidades afectivas y rutinarias de los hijos.

En el caso de los niños y adolescentes la ansiedad por separación puede desencadenar también:

  • Disminución del rendimiento escolar
  • Rebeldía y actitudes desafiantes
  • Aislamiento
  • Rencor hacia alguno o ambos progenitores
  • Fantasías y mundos paralelos
  • Regresión en aspectos del desarrollo evolutivo como volver a hacerse pis en la cama, o chuparse el dedo nuevamente.

Por eso es muy importante ante la pérdida del proyecto de vida compartido, elaborar un duelo adecuado y conocer cómo combatir la ansiedad, para mantenerla bajo control, mientras os adaptáis a los cambios.

Tratamiento de la ansiedad por separación

Una vez que has identificado que lo que te sucede a ti o a tus hijos no tiene solución sin ayuda, debes de acudir a los profesionales de la salud y explicar la situación por la que estáis atravesando para que os prescriban los tratamientos necesarios una vez establecido el diagnóstico.

Habitualmente cuando la ansiedad es muy intensa durante la primera etapa de la separación se suelen combinar ansiolíticos para frenar los síntomas junto con psicoterapia, para posteriormente continuar con el tratamiento psicológico reduciendo hasta suprimir el uso de fármacos.

Existen muchos tipos de psicoterapias muy efectivas, que os pueden ayudar a reducir y eliminar definitivamente los síntomas de ansiedad por separación para retomar el control de vuestra vida evitando pesados lastres.

Entre los tipos de terapia más habitualmente empleados en consulta psicológica están:

La Terapia de parejas, Terapia familiar, Terapia Sistémica, Terapia de Grupo, combinadas con otros tratamientos individuales adaptados a cada caso como puede ser la Terapia Cognitivo Conductual.

Soy Patricia Nafría, psicóloga especializada en Neuropsicología, con consulta en Madrid en donde te puedo ayudar a resolver todo tipo de conflictos emocionales para que puedas seguir hacia adelante con tu vida, así que no dudes en ponerte en contacto conmigo para fijar una primera visita sin coste.

Источник: https://psicologianafria.com/ansiedad-por-separacion/

Ansiedad de separación

Miedo a la separación

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Las despedidas llenas de llantos y rabietas son habituales en los primeros años de la vida de un niño. En torno al primer cumpleaños, muchos niños desarrollan ansiedad de separación, alterándose cuando uno de sus padres intenta dejarlos con otra persona.

Aunque la ansiedad de separación es perfectamente normal en el desarrollo de un niño, puede ser inquietante.

Entender lo que está viviendo su hijo y disponer de unas pocas estrategias de afrontamiento puede ayudarles, tanto a usted como a su hijo, a sobrellevar esta etapa.

Sobre la ansiedad de separación

Los bebés se adaptan bastante bien a otros cuidadores. ¡Lo más probable es que los padres sientan más ansiedad cuando se tengan que separar de sus bebés que los mismos bebés! Siempre que se satisfagan todas sus necesidades, la mayoría de los bebés menores de seis meses se adapta con facilidad a que los cuiden otras personas.

Entre los cuatro y los siete meses de edad, los bebés desarrollan el sentido de la «permanencia de objeto». Comienzan a darse cuenta de que las cosas y las personas existen aunque ellos no las puedan ver. Los bebés aprenden que, cuando no pueden ver a mamá o a papá, significa que se han ido.

No entienden el concepto del tiempo, de modo que no saben que mamá volverá y se pueden alterar y sentir inquietos en su ausencia.

Independientemente de que mamá esté en la cocina, en la habitación de al lado o en la oficina, para un bebé es lo mismo, y es posible que llore hasta que mamá vuelva a su lado.

Entre los ocho meses y el año de edad, los niños se están volviendo cada vez más independientes, pero se sienten todavía más inseguros cuando se separan de sus padres. Es en esta etapa cuando se desarrolla la ansiedad de separación, y los niños se ponen nerviosos y alterados cuando uno de sus padres se intenta ir.

Independientemente de que usted vaya a la habitación de al lado durante unos segundos, deje a su bebe con un cuidador por la tarde o lo lleve a un jardín de infancia, su pequeño podría reaccionar llorando, aferrándose a usted y resistiéndose a que lo atienda otra persona.

La edad exacta a la que aparece la ansiedad de separación puede variar de un niño a otro. Algunos niños pueden presentarla más adelante, entre los 18 meses y los 2½ años de edad. Hay algunos que nunca la llegan a experimentar.

Y hay otros para quienes algunos acontecimientos vitales estresantes pueden desencadenar sentimientos de ansiedad con respecto a separarse de sus padres: un nuevo cuidador o un cambio en la forma de cuidarlos, el nacimiento de un hermano, un cambio de domicilio o tensiones en casa.

¿Cuánto dura la ansiedad de separación?

La duración de la ansiedad de separación varía, dependiendo de cada niño y de cómo respondan sus padres. En algunos casos y dependiendo del temperamento del niño, la ansiedad de separación puede durar desde la primera infancia hasta los años de la escuela primaria.

Cuando la ansiedad de separación interfiere en las actividades normales del niño, puede ser un indicador de que el niño padece un trastorno de ansiedad más profundo. Si la ansiedad de separación aparece de repente en un niño mayor, podría haber otro problema, como el acoso escolar (o bullying) o los malos tratos.

La ansiedad de separación es diferente de los sentimientos normales que experimentan los niños mayores cuando no quieren que uno de sus padres se vaya (que generalmente se superan distrayendo al niño con otra cosa).

Y los niños entienden perfectamente el efecto que su comportamiento ejerce sobre sus padres.

Si usted entra corriendo en la habitación cada vez que su hijo llora y anula todos sus planes, su hijo seguirá utilizando esta táctica para evitar la separación.

¿Qué siente usted ante la ansiedad de su hijo?

La ansiedad de separación le puede hacer sentir una variedad de emociones. Puede ser agradable sentir que su hijo, por fin, le corresponde con el apego que siente por usted.

Pero también es posible que se sienta culpable por tomarse tiempo para sí mismo, dejar a su hijo con un cuidador o irse a trabajar.

Y puede empezar a sentirse agobiado por la gran cantidad de atención que su hijo parece necesitar.

Tenga en cuenta que el hecho de que su hijo no quiera que usted se vaya es un buen signo de que se ha establecido un apego saludable entre ambos.

Al final, su hijo acabará por recordar que, cuando usted se va, siempre vuelve, y eso será suficiente para que se quede tranquilo mientras usted esté fuera.

Esto también da a los niños la oportunidad de desarrollar habilidades de afrontamiento y un poco de independencia.

Hacer las despedidas más fáciles

Estos consejos pueden ayudar a los niños y a sus padres a atravesar este difícil período:

  • El momento lo es todo. Intente no empezar a llevar a su hijo a una guardería o jardín de infancia donde lo cuidará una persona desconocida entre los ocho meses y un año de edad, cuando es más probable que aparezca la ansiedad de separación por primera vez. Así mismo, intente no separarse de su hijo cuando él esté cansado, tenga hambre o esté inquieto. De ser posible, programe el momento de sus salidas para después de las siestas o de las comidas de su hijo.
  • La importancia de practicar. Haga prácticas con su hijo sobre estar separados el uno del otro, y vaya presentándole, poco a poco, personas y lugares nuevos. Si piensa dejar a su hijo al cuidado de un familiar o de un canguro nuevo, invite a la persona antes para que pasen un tiempo los dos juntos mientras usted está en la misma habitación. Si su hijo va a empezar a ir a una nueva guardería o centro de preescolar, visiten el lugar juntos varias veces antes de dejarlo allí durante el horario completo. Practique dejando a su hijo con un cuidador durante períodos de tiempo cortos, para que pueda ir acostumbrándose a estar separado de usted.
  • Mantenga la calma y sea coherente. Cree un ritual de despedida, donde puede decirle «adiós» de forma agradable y cariñosa, pero también con firmeza y sin vacilaciones. Mantenga la calma y trasmita que confía en su hijo. Asegúrele que va a volver y explíquele cuánto tardará en regresar utilizando conceptos que su hijo pueda entender (por ejemplo, después de comer). Concédale toda su atención al despedirse, y, cuando diga que se va, váyase; si vuelve, sólo empeorará las cosas.
  • Cumpla sus promesas. Es importante que se asegure de regresar cuando haya prometido hacerlo. Esto es fundamental; así, su hijo desarrollará la confianza de que puede sobrellevar ese tiempo de separación.

Por muy difícil que le resulte separarse de su hijo mientras llora y grita su nombre, es importante que confíe en que su cuidador podrá hacerse cargo de la situación. Cuando usted entre en su coche, es posible que su hijo ya se haya tranquilizado y esté jugando con otras cosas.

Si usted está cuidando al hijo de otra persona que está experimentando ansiedad de separación, intente distraer al niño con una actividad o juguete, o con canciones, juegos o cualquier otra cosa divertida. Quizá tenga que seguir probando varias cosas hasta encontrar algo que capte la atención del niño.

Así mismo, trate de no mencionar al padre ni a la madre del niño, pero responda a sus preguntas de forma clara y directa. Podría decirle: «Mamá y papá volverán en cuanto acaben de cenar. ¡Juguemos con estos juguetes tan divertidos!»

Solo se trata de algo temporal

Recuerde que esta fase pasará. Si a su hijo nunca lo ha cuidado nadie más que usted, si es tímido por naturaleza o está sometido a otros factores estresantes, su ansiedad de separación podría ser peor para él que para otros niños.

Así mismo, confíe en su instinto. Si su hijo se niega a estar con un cuidador en concreto o a ir a determinada guardería o muestra otros signos de tensión, como dificultades para conciliar el sueño o pérdida del apetito, podría haber algún problema relacionado con la persona o con la situación encargadas de cuidarlo.

Si una ansiedad de separación intensa se mantiene durante la etapa de preescolar, la escuela primaria o más adelante e interfiere en las actividades cotidianas de su hijo, hable con su médico.

Podría ser un signo de un problema muy poco frecuente pero más grave que se conoce como trastorno de ansiedad de separación. Los niños con este trastorno tienen miedo de perderse y a menudo están convencidos de que les va a ocurrir algo malo.

Hable con el médico de su hijo si muestra signos de este trastorno, como los siguientes:

  • síntomas de ansiedad (como náuseas, vómitos, falta de aliento o dificultades para respirar) o crisis de ansiedad (o ataques de pánico) antes de que uno de los padres salga de casa
  • pesadillas relacionadas con la separación
  • miedo a dormir solo (aunque también es frecuente en niños sin ansiedad de separación)
  • preocupación excesiva por perderse, ser secuestrado o ir a sitios sin sus padres

En la mayoría de los niños, la ansiedad por separarse de sus padres se supera sin necesidad de recibir atención médica. Pero si le preocupa esta cuestión, hable con el médico de su hijo.

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/separation-anxiety-esp.html

Embarazo y niños
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