Mis hijos se pelean mucho

Contents
  1. Peleas entre hermanos. ¡Qué hacer si mis hijos se pelean!
  2. ¿Por qué los niños pelean?
  3. Como evitar peleas entre hermanos
  4. Qué hacer si los hermanos discuten a todas horas
  5. 7 consejo de como actuar en peleas entre hermanos
  6. Vídeo educativo: Cómo evitar las peleas entre hermanos
  7. Mas artículos que te pueden interesar:
  8. ¿Qué hacer cuando los hijos se pelean?
  9. 1. Dales un tiempo para adaptarse al entorno:
  10. 2. Escucha lo que tienen que decir:
  11. 3. Sé ecuánime con tus hijos:
  12. 4. Promueve conversaciones asertivas:
  13. 5. Establece reglas muy claras:
  14. ¿Cómo hacer que las reglas sean más funcionales?
  15. Recomendaciones sencillas para manejar el conflicto:
  16. ¿Qué hago para que mis hijos dejen de pelear? 8 pasos infalibles
  17. 1. Los niños pelean por dos razones: para proteger algo o para conseguirlo
  18. Dedica tiempo a cada hijo
  19. Aprende a discutir
  20. Si pelean, no grites ni te alteres, actúa con calma
  21. Sepáralos inmediatamente si hay golpes o insultos
  22. Hablen cuando estén calmados
  23. Escucha a cada hijo en privado
  24. Enseña, vive y fomenta los buenos modales
  25. El gran secreto para evitar las peleas
  26. ¿Tus hijos se pelean a muerte? Que no cunda el pánico, eso es bueno
  27. Con la lupa de detective y la maza de juez a cuestas
  28. Las peleas entre hermanos como un buen aprendizaje
  29. La hora de abordarlo
  30. ¿Cómo cultivar una buena relación entre hermanos?
  31. Más en eldiario.es
  32. Mis hijos se pelean demasiado, ¿qué puedo hacer?
  33. 1) Intenta no meterte en medio
  34. 2) ¿Etiquetas?
  35. 3) ¿Debería castigarles?
  36. 4) Fomenta la relación entre hermanos
  37. 5) Las normas siempre claras
  38. 6) ¿Y si son adolescentes?
  39. ¿Qué debo hacer si mi familia discute?
  40. Cuando tus padres pelean
  41. Cuando peleas con tus padres
  42. Cuando peleas con un hermano
  43. Consejos sobre las peleas familiares

Peleas entre hermanos. ¡Qué hacer si mis hijos se pelean!

Mis hijos se pelean mucho

Lo que peor llevo de mis hijos es que se peguen, cosa que hacen casi a diario, tienen 6 y 8 años ¿Qué puedo hacer si mis hijos pelean? ¿Que hacer con las peleas entre hermanos? ¿son normales las peleas entre hermanos?.

Con mucha frecuencia los niños discuten y se pelean.

La convivencia puede ser complicada y sobre todo cuando tienen tiempo libre, los conflictos entre hermanos pueden ser frecuentes, discusiones por un juguete, peleas sin sentido, etc.

Cuando los niños discuten y se pelean, se crea un ambiente tenso y negativo y es difícil solucionarlo sin añadir más tensión. Las peleas entre hermanos suelen ser un reto importante para las familias.

Cómo resolver los conflictos en familia para que todos ganen

¿Por qué los niños pelean?

La relación entre hermanos, es una relación muy especial llena de afecto, pero también cargada de conflictos.

La convivencia puede ser complicada también entre los adultos, entre niños de edades similares que comparten territorio y roles parecidos, y que no tienen estrategias para solucionar conflictos la convivencia puede complicarse aún más.

Las razones de las peleas entre hermanos son diversas: celos, envidia, llamar la atención de los padres, aburrimiento, etc.

Por qué pelean los niños: Todas estas razones tienen lugar porque los niños conviven juntos, muchas horas al día. Son niños que comparten un rol similar en la familia y que compiten por ese rol, por tener el cariño y la atención de los padres.

En ese contexto son muchas las razones para discutir, por un juguete, por un sitio en el sofá, por el mando de la tele, etc.

Todo esto se agrava cuando tienen tiempo libre y se aburren, cuando no saben cómo aprovechar ese tiempo es normal que afloren los conflictos y que surjan las peleas.

Como evitar peleas entre hermanos

Evitar que los niños discutan puede convertirse en un verdadero desafío para muchas familias. Podemos seguir algunas pautas que nos ayudarán a evitar las peleas entre los hijos.

  • Enséñales a compartir. Hazles ver desde un primer momento que tienen que compartir objetos, juegos y tiempo. Enséñales que a veces tendrán cosas en común y que deberán repartir el tiempo de juego o de uso. Puedes establecer alguna norma, por ejemplo: para usar la video consola tenéis que compartir el tiempo de juego, si no se comparte no podréis jugar.
  • Enséñales estrategias para solucionar conflictos. Se trata de seguir una serie de pasos: análisis del problema y de los implicados, búsqueda de soluciones buenas para ambas partes, análisis de las posibles soluciones y selección de la más adecuada.
  • Enséñales a expresar sus emociones sin dañar al otro. Practica una manera de comunicación asertiva que parta del respeto al otro y a uno mismo. Para decirle algo al otro no hace falta insultar o pelear.
  • Dedícales a cada uno de los hijos su tiempo y permite que tengan su propio espacio. Es importante reducir la rivalidad entre hermanos, para ello necesitan tener su tiempo y su espacio.
  • Educa con tu ejemplo. Presta atención a tus reacciones cuando discutes con alguien, recuerda que los niños aprenden más de lo que ven que lo que les enseñamos.

Qué hacer si los hermanos discuten a todas horas

El primer interrogante que nos surge es saber Qué hacer con las peleas entre hermanos. A veces nos cuesta reaccionar para solucionar el conflicto de manera constructiva.

En numerosas ocasiones dejamos a los niños solos un rato, aparentemente jugando, y al rato comenzamos a escuchar gritos, golpes, quejas, llantos, etc. Cuando esto ocurre ¿cómo debemos reaccionar? ¿Qué debemos hacer cuando los niños pelean?

Normalmente el adulto acude gritando, castigando, haciendo lo mismo que hacen los niños, sin enseñar un modelo diferente y elevando la tensión.

Cuando los hijos pelean, los adultos debemos mostrar un modelo diferente, una opción de acción distinta y alternativa que no se base en gritos y discusiones.

  • Mantén la calma.
  • Actúa sobre las peleas de los niños desde la prevención, es decir antes de que ocurran.
  • Mantente firme y no des la razón a ninguno, desaprueba la pelea en cualquier concepto.
  • Explícales que hay diferentes maneras de encontrar soluciones cuando las personas están en desacuerdo pero que con la pelea o la discusión no se soluciona nada.

7 consejo de como actuar en peleas entre hermanos

A parte de los consejos podemos seguir algunos métodos para evitar las peleas entre los hijos.

  • Deje claro a sus hijos que a partir de ahora no se van a permitir más peleas entre ellos porque pueden lastimarse y porque esa no es forma de resolver sus discusiones.
  • Evite las situaciones en las que suelen pelearse con frecuencia, para ello ponga normas muy concretas. Si un motivo de pelea es compartir determinado espacio para jugar, comience por separarlos en habitaciones diferentes. Además, para los momentos más conflictivos acuerde unas normas con ellos y recuérdeles cómo espera que se comporten.
  • Ofréceles alternativas y déjales opción para que puedan hacer diferentes cosas. Proponles algún ejemplo de compartir o jugar juntos.
  • Poco a poco, enséñeles de manera más concreta en cada situación cómo deberían haberla resuelto sin llegar a pegarse.  Enséñales los pasos para solucionar conflictos, si hace falta sigue los pasos con ellos ante algún conflicto.
  • Si a pesar de todo ello se pelean, adopte con los dos la medida de “retirada de privilegios”. Suprímales por una tarde, no más, alguna actividad que les pueda resultar atractiva.
  • Muéstrales como controlar sus emociones con alguna técnica
  • Al principio, premie su colaboración y sus pequeños progresos. Para ello elógielos y muestre su satisfacción cuando no se peguen en determinadas situaciones. También se puede establecer al inicio un sistema de “premios” para cuando no se peguen. El sistema puede ser algo así: una primera tarde sin peleas, una cena especial; el segundo premio, dos días seguidos sin alterados; el tercer premio a los cinco días… Los premios pueden ser ir al cine, una salida, una cena diferente…

Vídeo educativo: Cómo evitar las peleas entre hermanos

Unete a nuestra comunidad de  
Follow @educapeques

© 2018 Peleas entre hermanos.  Qué hacer si mis hijos pelean. Celia Rodríguez Ruiz

@educa_aprende

Mas artículos que te pueden interesar:

Источник: https://www.educapeques.com/escuela-de-padres/peleas-entre-hermanos.html

¿Qué hacer cuando los hijos se pelean?

Mis hijos se pelean mucho

Tal vez uno de los momentos más desesperantes en la vida de familia, es cuando aparecen peleas entre los hijos, pero también puede ser bastante incómodo cuando suceden encuentros poco amigables en la escuela con los compañeros.

A continuación veremos algunas acciones que puedes tomar cuando tus hijos tienen un conflicto, sea en casa o en la escuela.

1. Dales un tiempo para adaptarse al entorno:

Cuando los chicos llegan a casa, es importante que los dejes asimilar su entorno y reorientarse. Espera unos minutos para pedirles que hagan algo o hacerles una sugerencia, así evitarás que haya reacciones hostiles o fuera de contexto. A la larga es lo más saludable. 

2. Escucha lo que tienen que decir:

Sea una pelea casera o en el lugar en donde estudian, deja que tus hijos expongan la situación antes de culparlos e iniciar una reprimenda. Siempre es fundamental escuchar la versión de tu hijo antes de sacar conclusiones. Luego de hacerlo, confirma cuáles fueron los hechos y toma las medidas que sean necesarias.

3. Sé ecuánime con tus hijos:

Una razón que suele desencadenar el caos familiar, es que uno de los chicos siente que hay trato preferente con su hermano. Es indispensable que les des a tus hijos las mismas órdenes, los mismos castigos, estímulos y tratos para que no haya descontento.

Si hay igualdad en el trato, será más fácil que los hijos empiecen a compartir espacios, situaciones y pertenencias de una forma pacífica.

“La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia” (Benjamin Franklin)

4. Promueve conversaciones asertivas:

Si tus hijos ven que sus padres solucionan los inconvenientes de una forma calmada, lo más seguro es que imiten el comportamiento, pero lo mismo ocurrirá si en casa solamente se escuchan gritos y faltas de respeto.

Los comportamientos se replican, así que si hay inconvenientes, procura ser un padre mediador al comienzo, luego los chicos resolverán conflictos por sí mismos.

5. Establece reglas muy claras:

Para evitar que se dé una pelea, debes tener una regla y una consecuencia que la prevenga. Las reglas son las que orientan el comportamiento de todos los miembros de la familia y cuanto más sencillas y directas sean, más fáciles serán de cumplir para toda la familia.

Si vas a dar un castigo por el incumplimiento de una norma, explica cuál fue el comportamiento que desencadenó tu reacción y qué es lo que se espera que hagan para mejorarlo.

¿Cómo hacer que las reglas sean más funcionales?

  • Involucra a todos los miembros de la familia al momento de establecer cuáles son los comportamientos adecuados y los no permitidos para tener una sana convivencia, así sentirán mayor compromiso al cumplirlas.
  • Escribe las reglas y ponlas en un lugar que sea visible para todos, de esta forma no tendrán excusa para decir que “lo han olvidado”.
  • Ten una reacción cada vez que se salte alguna de las reglas. Si empiezas a omitir o a excusar determinados comportamientos, poco a poco empezarán a perder valor esas normas que como familia han trazado.
  • Haz una advertencia antes de proceder con una medida correctiva. Intenta darles una pequeña oportunidad antes de hacer visible la consecuencia.

“El vínculo que une a tu auténtica familia no es de sangre, sino de respeto y alegría mutua” Richard Bach

Recomendaciones sencillas para manejar el conflicto:

  • Recuerda que tus hijos siempre te observan. Controla tus reacciones aunque las situaciones te saquen de tus cabales.
  • Explícale a tu hijo por qué no se debe golpear o agredir de cualquier manera a otra persona.
  • Estimula los comportamientos que son adecuados y que se adaptan a las reglas que han elaborado como familia.
  • Enseña a tus hijos que si hay un conflicto que no saben cómo resolver, siempre pueden acudir a un adulto responsable que los conducirá de la mejor manera que sea posible.
  • Pon en práctica estos pasos cuando veas una pelea: Detenla, cálmala, habla y maneja el conflicto civilizadamente.
  • Ayuda a que tus hijos expresen de una forma sana sus emociones positivas y negativas. La acumulación de emociones puede generar reacciones explosivas y que no son sanas.
  • Mantén buena comunicación con tus hijos para detectar complicaciones en el comportamiento como el bullying y la agresividad.
  • Ten siempre la disposición de manejar los conflictos en casa y fuera de ella de una forma sana y diplomática.
  • Enseña a tus hijos las medidas que pueden tomar cuando alguien actúa de una forma que los irrita o que los ataca en algún modo.

Источник: https://eresmama.com/cuando-los-hijos-se-pelean/

¿Qué hago para que mis hijos dejen de pelear? 8 pasos infalibles

Mis hijos se pelean mucho

Si tu hogar es más un campo de batalla que un «pedacito de cielo», debes leer este artículo inmediatamente para que reine la paz.

Una de las razones y motivo de frustración o dolor de muchas madres, es no saber qué hacer cuando sus hijos constantemente pelean entre sí, pues saben que de seguir así, el tiempo pasará y en lugar de tener una relación fuerte entre ellos, terminarán separándose.

Aparentemente, es normal que mientras los niños son pequeños se peleen y luego de unos minutos se reconcilien, volviendo a jugar tan amigos como siempre. Sin embrago, en el caso de los hermanos la reconciliación no siempre es tan sencilla, pues intervienen los padres y otros factores que en lugar de remediar el problema solo generan resentimientos.

Si acaso tus hijos peleen constantemente, estas recomendaciones te serán de mucha utilidad para entender por qué lo hacen y saber cómo ayudarlos para que dejen de hacerlo.

Lee5 razones por las que eres una mala madre

1. Los niños pelean por dos razones: para proteger algo o para conseguirlo

Es muy importante que antes de castigar o sermonear a los niños, identifiques con mucha objetividad, las razones por las que tus hijos están peleando. Estas pueden ser, por ejemplo: proteger sus juguetes o cosas personales, proteger la relación personal que tienen con sus padres o conseguir la atención de éstos.

2. Las peleas se dan cuando los adultos son incapaces de atender o mediar entre los niños

Muchos niños se acostumbran a pelear para lograr lo que buscan porque están solos, porque nadie está ahí para enseñarles a compartir, ayudarse, perdonar, hablar y no llegar a los golpes.

Puede que haya adultos cerca de los niños pero no necesariamente estar interesados en ellos, lo cual también es considerado como abandono. En estos casos, podemos pensar que los hijos que pelean entre ellos es debido a que buscan la atención de sus padres, ya que éstos no pasan tiempo con cada uno de los pequeños ni en familia.

Dedica tiempo a cada hijo

Pon atención a cada uno de tus hijos cuando te lo soliciten, así como enséñales a esperar su turno y ser respetuosos escuchando a los otros y hablando uno a la vez. En ocasiones, tan solo con dedicar un poco de tiempo y atención, se logran hacer maravillas con los niños.

Aprende a discutir

En otras palabras, no des mal ejemplo peleando. Soluciona tus problemas como te guastaría que ellos los resolvieran.

Si pelean, no grites ni te alteres, actúa con calma

Te presente que no eres un árbitro, eres pacificador. No tomes partido por uno de ellos y escucha.

Sepáralos inmediatamente si hay golpes o insultos

Si tus hijos están enfrascados en una pelea, haz que se sienten en habitaciones diferentes y que no tengan contacto visual o razones para seguir peleando.

Hablen cuando estén calmados

Reúne a la familia y comiencen a hablar para llegar a acuerdos.

Por ejemplo, si la pelea es por un juguete o un objeto, lleguen a un arreglo de cómo se turnarán para compartirlo, y si no hay arreglo en el que los implicados estén de acuerdo, prescindan ambos del juguete.

¿Cómo? Regálenlo a otros niños, sáquenlo de casa, si el juguete es el motivo de la pelea, elimínenlo. Nunca cometas el error de comprar otro juguete “para que no peleen”, eso no soluciona el problema de fondo.

Escucha a cada hijo en privado

Esto te dará la oportunidad de construir una relación con cada hijo, de escucharlo y entender mejor sus razones. Te sorprenderá lo que vas a escuchar. Aprovecha el tiempo para demostrar afecto a tu pequeño.

Enseña, vive y fomenta los buenos modales

Enseña a tus hijos el poder de las famosas palabras mágicas: por favor, gracias, perdón, discúlpame. Las palabras amables tienen una gran fuerza para calmar el enojo.

undefined

la autoestima de tus hijos? Apréndete y practica estas 9 lecciones)*

El gran secreto para evitar las peleas

Además de todo lo dicho hasta aquí, acaso lo más importante sea esto: enseña a tus hijos a servirse los unos a los otros. Cuando un hermano es amable con otro o hace cosas buenas por él, un dulce sentimiento comienza a florecer entre ellos. Los malos sentimientos se transforman en amor, cuidado y protección entre hermanos y eso, es lo que todas las madres deseamos para nuestros hijos.

Toma un momento para compartir …

Источник: https://www.familias.com/que-hago-para-que-mis-hijos-dejen-de-pelear-8-pasos-infalibles/

¿Tus hijos se pelean a muerte? Que no cunda el pánico, eso es bueno

Mis hijos se pelean mucho

«Mamáaaaaaa, me ha quitado mi juguete», «Papáaaaaaaa, es que me ha pegado», «¿No podemos devolver al hermano?», «Odio ser la mayor, siempre me echáis la culpa de todo», «Odio ser el pequeño, siempre tengo que obedecer a la mayor», «Odio tener hermanos».

Desmontando el mito del hijo único: ni más egoístas, ni todo lo contrario

Todas estas frases las he escuchado en casa y algunas de ellas en los últimos tres días, cuando ya empiezan a olvidarse en un cajón los propósitos de Año Nuevo.

Uno de ellos era llevar mejor las agotadoras peleas de mis cachorros, pero la idea de trabajar el ambiente familiar no va mucho con mis hijos, que se pasan todas las tardes y todo el fin de semana peleando.

Y los adultos, muchas veces fuera de nuestras casillas, nos ponemos sobre los hombros un trabajo más, de jueces y de detectives, para tratar de poner fin a tanta pelea.

Hablo con Antonio Ortuño, psicólogo infanto-juvenil, autor del libro Familias inteligentes y padre de dos hijas, y confirmo mis sospechas: las discusiones fraternales (y a veces fratricidas) son uno de los asuntos que más nos preocupan.

«Las peleas entre hermanos, junto al uso responsable de las pantallas, son de las consultas que más recibo. Es algo habitual y normal que ocurre en todos los hogares, y que desespera a muchas familias.

Desespera porque son conductas que no se sabe bien cómo gestionarlas, cómo controlarlas, por lo que se ponen en marcha multitud de estrategias para afrontarlo», explica.

María Soto, responsable del proyecto 'Educa Bonito', aporta otras explicaciones a la preocupación de las familias por las peleas entre hermanos: «Las peleas entre hermanos nos preocupan porque pensamos que quizás nuestros hijos se pueden llevar mal en un futuro, pero sobre todo creo que preocupan sinceramente porque molestan, porque parece que se genera un clima tóxico negativo y no nos gusta. Nos gustaría que hubiera armonía, nos gustaría que se llevaran bien y se genera mucha tensión en casa cuando hay peleas».

Con la lupa de detective y la maza de juez a cuestas

¿Qué hacemos las familias cuando nuestros hijos se pelean a matar? Una de las frases que más sacamos a pasear es el típico: «¿Quién ha empezado?» para averiguar qué ha pasado y dictar sentencia.

Antonio Ortuño considera que estas estrategias no tienen mucho sentido.

Cuando hacemos de detectives y jueces, dice, «normalmente te encuentras con dos versiones del hecho que apenas tienen coincidencias, pero se intenta sacar conclusiones de lo que ha ocurrido».

Con esta forma de abordar las peleas entre hermanos, lo que les estamos enseñando, sigue Ortuño, es «que mientan. Cuanto más dramática sea mi versión, más probabilidades de conseguir mantener el juguete bajo mi poder».

Además, les animamos con estas estrategias a que compitan. «Cuando se asume el papel de juez, la sentencia hace que una gane, y otro pierda. Uno tiene el juguete, el otro no (o ninguno de los dos, según te pille).

Y el que pierde no se da por vencido y empieza a «fabricar» una nueva pelea».

María Soto está de acuerdo: «Cada vez que nuestros hijos tienen un roce lo que solemos hacer es intervenir y al intervenir estamos evitando que ellos desarrollen habilidades sociales para acabar solucionando sus problemas entre ellos. Lo que pasa es que nos cuesta mucho porque queremos que en el momento dejen de discutir».

Las peleas entre hermanos como un buen aprendizaje

Ambos expertos creen que el secreto para solucionar las peleas entre los hijos es (redoble de tambor) entender que son normales, que se van a producir y dejar de verlas como un problema, un fracaso nuestro o algo que tenemos que ir corriendo a solucionar.

María Soto subraya que estas discusiones son necesarias. «Tener hermanos significa tener un laboratorio social en el que están aprendiendo un montón de habilidades para relacionarse con los demás.

Si entendemos las peleas como cuando vemos a otros cachorros mamíferos jugando, como una manera de jugar, de acercarse al otro, pinchándose, picándose, buscándose, no nos agobiaríamos tanto y sobre todo entenderíamos que nosotros no tenemos que solucionar esas peleas, que son ellos los que los que tienen que aprender a tramitar sus conflictos y a generar sus propias soluciones».

Antonio Ortuño abunda en esta idea de ver las peleas entre hermanos como un aprendizaje de habilidades: «Las peleas entre hermanos son oportunidades que tienen para entrenar sus competencias, sus habilidades para resolver conflictos.

Necesitan ponerse a prueba en contextos seguros, y qué mejor contexto seguro para entrenarse que el seno familiar».

Así que propone que los adultos no asumamos «el problema de forma exclusiva, que no intentemos a toda costa que no se peleen, sino que aprovechemos para que sean hijos e hijas los que aprendan estrategias más inteligentes para resolver los conflictos que irremediablemente se van a encontrar en sus vidas».

La hora de abordarlo

Vale, muy bien, las peleas son buenas, son un aprendizaje, me digo como un mantra para sobrellevar el ambiente bélico en mi hogar.

Pero ¿qué hacer en concreto cuando se producen? Antonio Ortuño propone «tener bajo control aquello que desean (el juguete o el mando de la televisión) y dejar que lleguen a un acuerdo.

Limitarte a decir, con la mayor tranquilidad posible: 'Yo estoy haciendo la cena, cuando os pongáis de acuerdo, os doy el mando' (o el juguete o lo que sea)».

No hay que pasarse de ilusos, aclara Ortuño: «La respuesta no será 'Gracias por darnos la oportunidad de llegar a un acuerdo, mamá. Ahora hacemos una asamblea y lo decidimos'.

Están acostumbrados que sea el mundo adulto el que decide, y les cuesta asumir la responsabilidad. Pero con el tiempo, se comprobarán los resultados. La especie humana ha evolucionado de forma más inteligente cuando ha colaborado, cuando ha cooperado para conseguir sus objetivos.

Las peleas entre hermanos pueden ser oportunidades para que puedan aprender a cooperar».

María Soto ofrece otra clave: la confianza: «Cada vez que recurran a nosotros en mitad de una pelea, es bueno ser capaces de transmitir desde la calma con 'esto son cosas vuestras, vosotros lo vais a solucionar seguro', desde la confianza, no como lavándonos las manos o despreocupándonos. Se trata de transmitirles «entendemos que estáis pasando mal momento pero también confiamos plenamente en que vosotros vais a saber solucionarlo. Cuando os calméis seguro que encontráis una solución juntos».

¿Cómo cultivar una buena relación entre hermanos?

Antonio Ortuño subraya que la clave de un buen ambiente familiar está en «las funciones parentales que están recogidas en un documento elaborado por el Consejo de Europa desde 2006. Son la aceptación incondicional y el control respetuoso.

La primera se refiere a cómo atendemos al plano emocional de los hijos e hijas y la segunda al plano del comportamiento. Una primera regla para fomentar un buen clima sería ser muy amables siempre con las emociones de nuestros hijos e hijas, pero muy coherentes y firmes con lo que decimos que vamos a hacer».

Además, se muestra partidario de «saber distribuir de forma inteligente las responsabilidades del hogar a la hora de resolver los conflictos. La responsabilidad puede ser adulta, compartida o de nuestros hijos e hijas».

Ser firmes pero amables si nos toca decidir, aprender y enseñar a negociar si es una responsabilidad compartida y permitir a nuestros hijos tomar sus propias decisiones son algunas de las estrategias que propone Ortuño.

María Soto, por su parte, defiende que «para que los hermanos se lleven bien lo único que tenemos que hacer es dejar de hacer ciertas cosas que hacemos sin darnos cuenta, que propician a veces los celos. Hay que entender que cada miembro de la familia tiene que encontrar su lugar, buscar su papel como si fuera una obra de teatro».

Por eso propone «no comparar, no etiquetar, no tratarlos igual porque cada uno es diferente y evitar utilizar la competitividad como recurso educativo como el recurrente a ver quién llega antes». Además, cree necesario «pasar tiempo a solas con cada uno de los hermanos.

Es fundamental para que ellos tengan su espacio con cada uno de sus progenitores».

Soto señala además una trampa en la que tal vez he caído llevada por el deseo de tener las tardes y los fines de semana en paz: «Es importante entender que el buen clima familiar 100%, sin ningún tipo de roce, es imposible. A veces, pretenderlo justamente favorece la tensión que lleva a las peleas en familia.

Donde hay roce humano hay conflicto». Pero eso sí, nos propone «redirigir ese conflicto hacia aprendizajes, normalizarlo y después posteriormente y previamente hablar a los niños de temas como empatía y respeto, pero no en el momento de la pelea, porque la pelea es sagrada, es suya y tienen que tramitarla ellos».

Vaya, ahora me están dando ganas de que tengan una buena pelea, a ver si puedo mantener la maza y la lupa a raya. Menos mal que no van a tardar mucho, que mis hijos parecen haberse apuntado a un máster de gestión de conflictos.

Ahora más que nunca se demuestra que la desinformación debilita la democracia y por eso son necesarios medios que te cuenten la verdad: la independencia de eldiario.es es posible porque somos rentables y no tenemos deudas. Solo nos financiamos con la publicidad y el apoyo de más de 35.000 socios y socias. Nuestro trabajo necesita de tu apoyo, y cuesta dinero.

Te necesitamos para seguir. Hazte socio. Hazte socia.

Más en eldiario.es

Más en eldiario.esJoaquín Ortega, educador: «Un niño de cinco años puede estar jugando en lugar de aprendiendo a leer»

Ciudades sin espacios para el juego infantil: dónde van los niños cuando hace mal tiempo

Videojuegos en casa: por qué es mejor jugar en familia que prohibirlos

Источник: https://www.eldiario.es/nidos/hijos-pelean-muerte-cunda-panico_1_1149870.html

Mis hijos se pelean demasiado, ¿qué puedo hacer?

Mis hijos se pelean mucho

Las relaciones entre hermanos son muy complejas y nos encontramos de todo. Desde hermanos mayores que protegen a muerte a los más pequeños hasta otros que son muy celosos. Por eso, cuando tenemos un segundo hijo tenemos que esperarnos cualquier cosa.

En el caso de hermanos varones se suele pensar que son más problemáticos que si son hermanas, pero lo cierto es que en general ambos pares son igual de problemáticos, tal vez las niñas se insulten más y los niños tiendan a pelear, pero al final el dolor de cabeza te lo van a dar igual.

A medida que crecen los motivos de las peleas entre hermanos varía. Al principio suele ser por tener que compartir las cosas, los juguetes, el cuarto, el material de clase…

También puede ser que inicialmente estuviesen jugando y eso derivase a pelear entre ellos. Más adelante, esos juegos y reticencias para compartir pueden convertirse es piques con su aspecto físico, forma de vestir, personalidad…

pero aunque los motivos parezcan diferentes siempre van a tener una raíz común: buscar la atención de los padres.

1) Intenta no meterte en medio

Hacer de juez es una misión imposible, nunca vas a salir bien parado porque nunca sabrás a ciencia cierta quien tiene razón.

Puede que uno parezca el culpable pero también puede ser que el otro le haya picado antes o incluso el rebote venga del día anterior. ¿quién es el malo entonces? Es difícil saberlo, por lo que es mejor esperar a que lo resuelvan solos.

Además si nos metemos en medio nunca aprenderán a resolver las cosas por si solos y estarán continuamente acudiendo a ti, no solo será agotador si no que tampoco les estás ayudando a largo plazo, ¿qué ocurrirá el día que estén solos? Por otro lado, es difícil saber quien fue el causante de todo y si te pones del lado de uno, el otro no lo va a entender (a no ser que sea por algo muy evidente) y solo verá que estás contra él.

No tomes partido ni consideres a uno bueno y uno malo

2) ¿Etiquetas?

Es muy común que los padres críen a sus hijos poniendo las etiquetas del «bueno» y del «malo». Puede que si, que siempre haya uno que sea más movido o rebelde que el otro, más travieso.

Sin embargo, es muy raro que uno sea enteramente bueno y el otro enteramente malo, normalmente es una escala de grises, donde uno puede comportarse el 75% de las veces mal pero el otro 25% de las veces puede ser al revés, por eso tampoco es justo que sea siempre el mismo quien se lleve las regañinas.

Poniendo etiquetas a los hijos solo conseguiremos que se vuelvan a pelear en el futuro y terminar de estropear la relación , incluso con mayor frecuencia.

3) ¿Debería castigarles?

Más que castigarles deberías «ignorarles». Esto tiene una explicación.

Dado que la mayoría de las veces los niños pequeños buscan la atención con este tipo de comportamientos, si nosotros dejamos lo que estamos haciendo en el momento de la pelea y acudimos ante ellos estamos dándoles justo lo que quieren.

Por eso, es mejor hacer lo contrario, ante las peleas, insultos y comportamientos que tu veas que buscan tu demanda debes ignorarlos, y sin embargo premiar aquellos en los que se están portando bien, por ejemplo compartiendo, jugando juntos sin distorsionarse, riendo juntos…

Premia estas formas de juego interaccionando con ellos y reforzándolos con halagos: «Me encanta cuando jugáis los dos juntos tan tranquilos», «sois los mejores hermanos del mundo», «eres un hermano mayor buenísimo, te portas muy bien con…», etc.

El mejor premio aquí es la atención de los padres pero si quieres darles algo extra pueden ser 10 minutos más haciendo algo que les guste como estar en el patio, ver la televisión un poco después de cenar, una merienda especial…

eso si, tiene que ser la excepción y no la norma ya que tienen que aprender a llevarse bien pero no para conseguir premios. Sin embargo, algo especial de forma aleatoria cuando se portan bien reforzará la conducta a largo plazo.

¿Y si son muy pequeños? Si tus hijos son muy pequeños y no paran de pelearse la mejor opción es que los separes y ya está.

Por ejemplo, si están jugando solos y empiezan a portarse mal separa a ambos durante 10-15 minutos diciendo: «No quiero saber de quien ha sido la culpa. Os voy a separar porque veo que no podéis estar juntos».

Pasado ese tiempo puedes volver a juntarlos para que tengan la oportunidad de empezar de nuevo.

Deja claro cuáles son las normas de convivencia en el hogar

4) Fomenta la relación entre hermanos

Con el fin de que no se vuelvan pelear, deberás buscar nuevas estrategias que estén dirigidas a unirles más, por ejemplo, unirles contra vosotros. Para ello podéis proponer un juego de mesa en el que participen grupos, el grupo de los hijos contra el de los padres. Para salir victoriosos van a tener que cooperar, escucharse y tomar decisiones conjuntamente.

5) Las normas siempre claras

Este es el punto más importante que debes seguir en el caso de tener más de dos hijos, pero con dos ya es suficiente. Debes dejar muy claro cual es el concepto de «relación entre hermanos», que se debe y no se debe de hacer y escribir normas dirigidas a respetar la individualidad del otro.

Por ejemplo, pon una tabla pegada en la nevera de la cocina con los tiempos que tiene cada niño al día con la consola y las consecuencias que habrá para el que no acate las normas (dejarle el resto del día sin jugar puede ser suficiente).

Debes poner las normas más importantes con las consecuencias negativas de no cumplirlas pero también las positivas de si hacerlo, para que vean que alternativas tienen.

6) ¿Y si son adolescentes?

Las peleas entre hermanos son más frecuentes entre los 6 y 12 años, edad en la que ya empieza la pubertad.

A partir de ahí los adolescentes buscan la independencia de los padres y ya no les interesa tanto captar su atención, aunque eso no significa que no puedan meterse con sus otros hermanos porque aun queden algo de celos o inseguridades.

Si las discusiones tienen esta base es vital no meternos porque si nos ponemos de parte de uno de los dos solo conseguiremos que se vuelvan a pelear en un futuro más frecuentemente. Es mejor dejar que se las arreglen solos y no tomar partido por ninguno.

De todos modos, a medida que cumplan años las peleas poco a poco van a ir disminuyendo porque su lenguaje estará más desarrollado y podrán expresarse mejor a través de él. Insistir en una buena comunicación y la importancia del diálogo es la piedra angular para una buena relación.

Источник: https://www.bekiapadres.com/articulos/mis-hijos-pelean-demasiado-que-hacer/

¿Qué debo hacer si mi familia discute?

Mis hijos se pelean mucho

  • Tamaño de texto más grande

«¡Estás equivocado!» «¡Tranquilízate!» «¡Basta!»

«¡Te odio!»

Cuando las personas de tu familia se pelean, es difícil saber cómo actuar. Tal vez te sientas triste, avergonzado o hasta enojado cuando esto ocurre. Sin importar cuáles sean tus sentimientos, probablemente lo que más quieras es que la pelea se termine.

Cuando tus padres pelean

Puede ser muy duro presenciar una pelea entre tus padres o padrastros. Recuerda que, incluso la gente que se ama, suele pelear algunas veces. Y que peleen no significa que van a seguir enojados por mucho tiempo o que se van a divorciar.

Es común que la gente que convive y pasa mucho tiempo junta, a veces esté en desacuerdo y pierda los estribos. Trata recordar cuándo fue la última vez que tú y tu hermano pelearon. Seguramente no quisiste decir todas esas cosas que dijiste. Al final, probablemente hicieron las paces. Lo mismo ocurre entre los padres.

Si te pones muy mal cuando tus padres pelean, podrías intentar hablar con ellos acerca de tus sentimientos. A veces, los padres no se dan cuenta de que sus peleas afectan a sus hijos. Si les cuentas cómo te sientes, ellos probablemente intentarán dejar de pelear o, al menos, te explicarán por qué están en desacuerdo.

Cuando peleas con tus padres

Es difícil de creer, pero tus padres también fueron niños alguna vez. Puede parecerte que no te comprenden, pero no te rindas. Recuerda que no quieren hacerte las cosas difíciles. Tus padres se preocupan por ti, pero a veces es difícil para ellos ver tu punto de vista.

El trabajo de tus padres es cuidarte y protegerte hasta que seas lo suficientemente mayor como para cuidar de ti mismo (y, aun así, a algunos padres les cuesta dejar de cuidar a sus hijos cuando son mayores).

En general, los niños que pelean con sus padres aprenden, con el tiempo, a llevarse bien con ellos. Esto es especialmente cierto si los niños son capaces de hablar con sus padres acerca de cómo se sienten y qué es lo importante para ellos.

De todos modos, ten en cuenta que esto lleva tiempo y mucha paciencia. No siempre es fácil. Hablar con tus papás sobre tu parecer, en lugar de gritarles, también hará que ellos te escuchen con mayor interés. Además, te ganarás su respeto y aprenderás a llegar a un acuerdo con ellos.

Cuando peleas con un hermano

¿Tu hermana menor siempre te saca tus cosas? ¿Tu hermano mayor siempre te molesta? Si estás peleando mucho con alguno de tus hermanos y compitiendo por la atención de tus padres, eso se llama rivalidad fraternal. Es completamente natural pelear con los hermanos.

Si tus hermanos realmente te molestan, podrías intentar hablar con ellos sobre lo que está ocurriendo. La mayoría de las veces, tus hermanos te escucharán porque en el fondo (aunque no quieran admitirlo) ellos te quieren y tampoco quieren pelear.

Consejos sobre las peleas familiares

Si estás disgustado o enojado, intenta mantener la calma. A veces, cuanto más muestres tu enfado o frustración, la persona con la que estás peleando más va a querer molestarte.

Trata de pensar en algo que pueda solucionar el conflicto o problema de manera que no vuelva a ocurrir.

Por ejemplo, si estás peleando por quién juega en la computadora, haz un cuadro con un cronograma de cuándo puede usarla cada uno.

Si sientes que estás tan enojado que podrías estallar, ve a tu habitación y golpea una almohada, sal a correr o sal a batear una pelota de béisbol. O simplemente busca un lugar tranquilo y relájate.

Cuenta hasta 10 y respira profunda y lentamente. Cuando estés tranquilo, trata de conversar con la persona con quien discutiste. Probablemente, te sentirás mucho mejor y más controlado que antes.

Incluso si estás enojado con alguien de tu familia, nunca deberías empujar, golpear, o patear.

Puedes lastimar o herir seriamente a la otra persona, además de provocarla y hacer que la discusión se torne aún peor. Si alguien te lastima físicamente, es importante que les cuentes a tus padres.

También es importante que le cuentes a un adulto de tu confianza si alguna vez tu padre o madre te lastiman.

Si crees que tu familia necesita trabajar en esto, puedes convocar a una reunión familiar para hablar del tema. En la reunión, todos deberían tener la oportunidad de hablar y sugerir soluciones. Es una buena forma de lograr que todos trabajen los problemas juntos.

A veces, uno de tus padres puede pedirles a todos que visiten a un consejero familiar o terapeuta para hablar de los problemas y recibir consejos de un profesional sobre cómo manejar y acabar con las peleas en tu familia. No siempre es fácil lograr que las familias dejen de pelear, pero trabajando juntos, se puede lograr.

Revisado por: W. Douglas Tynan, PhD, ABPP

Fecha de revisión: enero de 2015

Источник: https://kidshealth.org/es/kids/family-fights-esp.html

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: