Molestias típicas del embarazo

Trucos para aliviar las 12 molestias más frecuentes del embarazo

Molestias típicas del embarazo

Las náuseas se producen habitualmente a primera hora de la mañana, aunque en ocasiones se prolongan durante casi todo el día.

La causa no se conoce, aunque se apuntan como factores favorecedores el ascenso de los niveles de las hormonas gonadotropina coriónica (hCG) y progesterona, y también factores psicológicos, como el temor a convertirse en madre y la no aceptación del bebé que va a llegar. Las náuseas se acompañan a veces de una incómoda sensación de exceso de saliva en la boca.

Para prevenirlas, es aconsejable tomar algo antes de levantarse de la cama, y lo mejor son los alimentos sólidos y ricos en hidratos, como cereales, galletas o pan.

Nuestro consejo: escucha qué “te pide” el cuerpo. La mayoría de las embarazadas que padecen náuseas prefieren desayunar alimentos salados, pues generalmente se toleran mejor que los dulces. Si las sufres también el resto del día, procura comer menos y con mayor frecuencia, evita los fritos y cocina siempre con poca grasa.

Cuándo preocuparse.

Las náuseas no siempre son fisiológicas o “normales”: si son importantes consulta con el ginecólogo, quien valorará si se deben a una hiperemesis gravídica.

Este raro cuadro se caracteriza por vómitos tan intensos y frecuentes que pueden llegar a causar deshidratación, pérdida importante de peso, trastornos metabólicos y alteraciones nutricionales. Requiere ingreso hospitalario y la instauración de un tratamiento para detenerlos.

Aunque aparatosa, tiene un buen pronóstico y no suele haber complicaciones para la madre ni para el feto.

2. Nariz taponada

De nuevo las hormonas del embarazo hacen que la mucosa de la nariz esté más sensible, inflamada y blanda. La sensación de taponamiento rara vez desaparece y resulta realmente incómoda.

Nuestro consejo: estos remedios pueden serte útiles:

– Hidroterapia. El agua, en todas sus formas, es la ayuda más valiosa. Pon recipientes con agua sobre los radiadores, haz vahos con infusión de manzanilla (una planta con propiedades antiinflamatorias) y recurre al suero fisiológico o los sprays nasales de agua marina para lavar, hidratar la mucosa y descongestionar la nariz.

Consulta con el ginecólogo la posibilidad de utilizar nebulizadores nasales, pero no recurras a ellos por tu cuenta, pues algunos contienen sustancias vasoconstrictoras que podrían dañar la mucosa, ahora muy sensible.

– En invierno, mantén el termostato de la calefacción en los 21 grados, una temperatura mayor reseca el ambiente y empeora los síntomas.

3. Incontinencia urinaria

Los riñones funcionan a pleno rendimiento para eliminar un mayor volumen de líquidos, y el útero, que crece muy cerca de la vejiga, la presiona y te obliga a orinar con mayor frecuencia.

Tus visitas al cuarto de baño se espaciarán en torno al cuarto mes, cuando el bebé ascienda hacia la cavidad abdominal, pero volverán a ser tanto o más frecuentes en las últimas semanas, cuando la cabeza del bebé, a punto de nacer, descansa sobre la zona.

Cuándo preocuparse.

 El ginecólogo pedirá un análisis de orina en cada revisión para controlar que no existe infección urinaria, un trastorno relativamente frecuente en estos meses que, si no se trata a tiempo, puede convertir un embarazo normal en otro “de riesgo”. Aunque estarás bien controlada, no está de más que comentes con el médico cualquier molestia, como dolor o escozor al orinar.

4. Cansancio y somnolencia

El cansancio y el sueño son frecuentes y normales en el primer trimestre del embarazo: el metabolismo es más lento; sin que seas consciente de ello, tu organismo se ocupa de cuidar al futuro bebé llevándole la energía que necesita para desarrollarse, esa que crees que ahora te falta. Déjate llevar y no luches contra el sueño. Por lo demás, esas horas de descanso son una preparación psicológica necesaria para ser madre: antes de que el hijo que esperas ocupe un espacio en tu casa y en tu cuerpo, debe tenerlo en tu corazón y tus pensamientos.

5. El estreñimiento

Aparecerá en algún momento a lo largo de estos meses, cuando el útero comience a presionar sobre el intestino. A esta presión se une la acción de las hormonas, que enlentecen el tránsito intestinal.

Si aún no lo has hecho, introduce en tu dieta alimentos que te ayudarán a prevenirlo: la fibra de las ensaladas y frutas es el mejor aliado, y caminar y beber agua también son hábitos indispensables. Estas sencillas medidas suelen bastar para prevenirlo.

Si lo consigues, evitarás que el estreñimiento te acompañe hasta el final del embarazo y aparezca otro problema mayor: las hemorroides.

6. Calambres en las piernas

Aunque no se sabe con exactitud porqué se producen los calambres, la falta de calcio y potasio, el cansancio y la presión que el útero ejerce sobre algunos nervios se apuntan como posibles causas de los calambres. Son muy molestos, sobre todo porque aparecen en mitad del sueño. Se sienten como un dolor fuerte y brusco en la parte posterior de los muslos, como si se hubiera formado un nudo en la zona.

Nuestro consejo: para prevenirlos puedes hacer un sencillo ejercicio antes de acostarte.

 Siéntate con las piernas estiradas y dibuja veinte círculos con las puntas de los pies, primero hacia un lado y luego hacia el otro: después, en la misma posición, se flexionan lentamente los tobillos y los dedos de los pies en dirección a la nariz.

Si a pesar de ello te despiertas con un calambre, intenta hacer este segundo ejercicio, o apoya el talón en el suelo y da pequeños golpecitos con él. Un buen masaje en la zona dolorida, ascendiendo desde el tobillo hasta la parte posterior de la rodilla, ayuda a relajar el músculo contraído y también resulta eficaz.

7. Ardores de estómago

Durante el embarazo todo tránsito de los alimentos por el sistema digestivo es más lento, y el estómago, por tanto, también se vacía más despacio.

Además, el esfínter esofágico, que comunica estómago y esófago, ha sido afectado por la relajación muscular característica de estos meses y no se cierra tan eficazmente como antes.

Todo ello eleva la posibilidad de que en algún momento durante la lenta digestión parte los alimentos mezclados con los jugos gástricos asciendan hacia el esófago – lo que no se conoce como “reflujo”-, provocando los molestos ardores de estómago.

Nuestro consejo: comer bien es la medida más eficaz para prevenir ardores y malas digestiones. Éstas son las pautas a seguir para lograrlo.

– Fracciona las comidas a lo largo del día: es preferible sustituir las tres tradicionales por cinco menos copiosas.
– Evita acostarte inmediatamente después de haber tomado alimentos: es mejor que reposes la comida cómodamente sentada.
Y muy importante: no tomes por tu cuenta antiácidos o bicarbonato.

8. Problemas para dormir

Tu hijo crece en estos últimos meses, tú engordas a un ritmo de hasta dos kilos al mes, y el volumen del abdomen dificulta enormemente tus movimientos.

Los sentimientos contradictorios son muy frecuentes a esas alturas del embarazo: deseas que el bebé nazca y todo termine; sin embargo, el parto te causa temor.

Y por si faltaran motivos para no poder conciliar el sueño que ansías, el útero continúa su avance, desplaza el diafragma hacia arriba y presiona la vena cava cuando permaneces tumbada boca arriba, produciéndote mareos. Encontrar la mejor postura para dormir puede convertirse en una misión imposible.

Nuestro consejo: prueba a dormir de lado, con un almohadón junto a la tripa; sobre él reposará la pierna del lado de arriba con la rodilla flexionada, mientras la otra permanece estirada. Caminar un rato a media tarde, hacer una cena ligera y tomar un vaso de leche antes de acostarse son medidas que te ayudarán a conciliar el sueño.

9. Las contracciones

La sensibilidad del útero varía mucho de unas mujeres a otras: tal vez experimentes contracciones después de dar un paseo, o quizá eres capaz de caminar largo rato sin que tu útero se resienta por ello.

La preparación física no parece ser un factor determinante, de modo que podrás oír sus “quejas” aunque te encuentres en plena forma.

En cualquier caso, se trata de pequeños avisos para que bajes el rtimo, y, si se repiten con frecuencia, consultar con el ginecólogo.

10. Las hemorroides

Son también varices que aparecen en la zona del ano y se agravan con el estreñimiento y los esfuerzos del parto, así como en las últimas semanas del embarazo, cuando la cabeza del niño presiona la zona.

Nuestro consejo: evita el estreñimiento incluyendo alimentos ricos en fibra en tu dieta y contrae y relaja el músculo del ano varias veces al día.

De este modo se vacían los nódulos de sangre y se estimula el flujo venoso.

Si no has podido evitar que aparezcan, una buena medida para aliviar la sensación de pesadez y el picor es aplicar hielo en ellas, siempre protegido por un paño.

11. Pies hinchados

Al final del día el líquido “extra” que ahora circula por tu cuerpo acaba depositándose en la parte inferior del mismo.

Los pies y los tobillos hinchados son un trastorno habitual normal y sólo debe preocuparte si la hinchazón no desaparece tras el descanso nocturno o afecta a las manos y la cara.

Esta hinchazón continuada puede ser síntoma de tensión alta u otro trastorno serio, y deberás consultar enseguida con el ginecólogo.

12. Varices y arañas vasculares

No siempre es posible evitarlas, pues en su aparición influye mucho el factor hereditario, pero estas medidas ayudarán a que no empeoren o no salgan más.

Si has de permanecer mucho rato de pie, camina, cambia mucho de postura (procura repartir el peso entre ambas piernas), y hazte con un pequeño cajón o taburete para apoyarlas alternativamente.

Y si has de estar sentada, utiliza también el taburete para apoyarlas, levántate a menudo y camina, y no cruces las piernas.
– Eleva los pies de la cama colocando unos cuantos libros bajo el colchón.

– Evita el calor en la zona de las varices: tomar el sol, las botas altas, radiadores, bolsas de agua caliente, etc.
Usa únicamente medias especiales para embarazadas.

– Practica ejercicios para facilitar la circulación de retorno: sentada o de pie, eleva una pierna y traza círculos hacia fuera y hacia dentro con las puntas de los pies. Repite con la otra.
En la ducha, dirige el chorro de agua fría hacia los tobillos y asciende lentamente por las piernas hasta llegar al final de la cadera.

Maite Izquierdo

Источник: https://www.guiadelnino.com/embarazo/molestias-del-embarazo/trucos-para-aliviar-las-12-molestias-mas-frecuentes-del-embarazo

Dolor en la parte superior del estómago: Tercer trimestre de embarazo

Molestias típicas del embarazo

Muchas personas experimentan dolor en la parte superior del estómago o el abdomen durante el embarazo. Generalmente no debe ser motivo de preocupación, pero en ocasiones podría ser necesario consultar a un médico.

El tercer trimestre es sin duda difícil. Desde respirar con las contracciones de Braxton-Hicks, preguntándose si son reales, hasta la piel tensa y los órganos apiñados, las personas pueden sentirse agotadas y listas para dar a luz al final del tercer trimestre.

El dolor de estómago es una queja común durante el embarazo. Algunas personas dicen que sienten dolor en la parte superior del estómago o del abdomen durante su tercer trimestre. Este dolor puede ser agudo y punzante o un dolor sordo.

Muchas de las causas del dolor en la parte superior del estómago son inofensivas, pero sentir un dolor intenso en este lugar puede indicar un problema grave. Habla con un médico o partera sobre cualquier sensación inusual o si sientes mucho dolor.

En este artículo, analizamos las posibles causas del dolor en la parte superior del estómago durante el embarazo, cómo aliviar los síntomas y cuándo consultar a un médico.

El dolor abdominal puede ocurrir en el tercer trimestre, cuando el útero comienza a apiñar los órganos.

El dolor de estómago o abdomen es más común durante los primeros meses del embarazo, cuando los cambios hormonales pueden desencadenar las náuseas y los vómitos de los malestares matutinos. A mediados del segundo trimestre, alrededor de las 20 semanas, el dolor de estómago generalmente desaparece.

El dolor abdominal puede volver a aparecer en el tercer trimestre, cuando el útero comienza a apiñar los órganos. Algunas mujeres experimentan acidez estomacal o una sensación de estiramiento de la piel del estómago.

Tener dolor de estómago en el tercer trimestre puede indicar un problema más grave si:

  • se presenta con otros síntomas, como picazón
  • se siente de forma repentina o intensa
  • es constante
  • ocurre en una ubicación específica
  • aparece junto con fiebre, náuseas o vómitos
  • aparece junto a sangrado vaginal

Muchas de las causas de dolor en la parte superior del estómago en el tercer trimestre son inofensivas. Sin embargo, dado que un parto prematuro, problemas con la placenta y otras situaciones pueden poner en peligro a la mujer y al bebé, es importante ser cautelosos e informar a un médico o partera sobre cualquier síntoma inusual.

Las posibles causas de dolor en la parte superior del abdomen durante el tercer trimestre incluyen:

Constipación y gases

La constipación es una de las quejas típicas del embarazo.

Durante el primer trimestre, el estreñimiento se puede deber a los cambios hormonales. Para el tercer trimestre, el útero ejerce una presión considerable sobre los intestinos y se hace más difícil evacuar.

Un probable síntoma de estreñimiento severo es una vaga sensación de llenura en la parte superior del estómago o el abdomen. Otros síntomas pueden incluir gases, esfuerzo para evacuar, y evacuaciones muy duras o pequeñas.

Comer alimentos ricos en fibra puede ayudar. Tomar laxantes también puede aliviar un poco, pero es importante hablar con un médico o partera antes de tomar cualquier medicamento durante el embarazo.

Reflujo gástrico

Tomar medicamentos de venta libre puede aliviar la acidez estomacal durante el embarazo.

La acidez estomacal es un síntoma común, que afecta aproximadamente al 17% a 45% de las mujeres durante el embarazo. Una hormona del embarazo llamada progesterona puede causar reflujo gástrico y acidez estomacal.

A medida que el útero crece, la presión sobre el tracto digestivo puede agravar este problema. Muchas mujeres embarazadas experimentan reflujo gástrico al acostarse.

El dolor en la parte superior del abdomen puede deberse al reflujo gástrico si el dolor se extiende hasta el pecho y hacia la garganta o incluye una sensación de ardor. Algunas mujeres padecen de eructos o gases.

Tomar medicamentos de venta libre para la acidez estomacal, comer porciones más pequeñas y optar por una dieta menos ácida podría ser de ayuda.

Estiramiento de la piel

Algunas mujeres embarazadas reportan sentir una intensa sensación de estiramiento de la piel. Esta sensación puede extenderse a la parte superior del abdomen a medida que el útero crece. Si la piel pica y se siente como apretada, y el dolor se percibe en la parte exterior del estómago en lugar de sentirse en la parte profunda del abdomen, el estiramiento de la piel podría ser la causa.

Masajear suavemente el área, aplicarle loción y tomar duchas calientes a veces puede aliviar la incomodidad.

Dolor y tensión muscular

Los músculos abdominales deben estirarse para acomodar al feto en crecimiento. La presión del útero sobre la parte inferior del cuerpo también puede cambiar la forma en que una persona camina o se mueve, con lo que aumenta la probabilidad de sufrir una lesión.

Sentir dolor al inclinarse o levantar objetos puede significar una lesión en el estómago o los músculos del pecho. Descansar y hacer estiramientos puede ayudar con lesiones menores. En caso de lesiones que no desaparecen solas, lo mejor es consultar a un médico.

Problemas de vesícula biliar

El dolor en la parte superior derecha del abdomen, debajo o cerca de las costillas, puede significar que hay un problema con el hígado o la vesícula biliar.

Si el dolor viene en oleadas o ataques, acompañado de náusea y vómitos, puede ser un signo de cálculos biliares. Los cálculos biliares sin tratamiento pueden bloquear el conducto biliar y causar problemas hepáticos.

Si los cálculos biliares no pasan solos, un médico podría recomendar la extracción de la vesícula biliar.

Problemas de hígado

Los cambios hormonales relacionados con el embarazo pueden causar una afección llamada colestasis intrahepática del embarazo (IHP, en inglés) o colestasis. Para la mayoría de las mujeres, el primer síntoma es la picazón. Algunas también experimentan dolor en la parte superior del abdomen, náusea, vómitos o coloración amarillenta de los ojos o la piel.

Un médico debe controlar cuidadosamente la salud del hígado en una persona con IHP. En algunos casos, será necesario que el bebé nazca anticipadamente para prevenir complicaciones graves, como insuficiencia hepática y lesiones en el bebé en desarrollo.

Pancreatitis

La pancreatitis es la inflamación del páncreas. Las infecciones, lesiones y problemas con otros órganos, incluidos el hígado y la vesícula biliar, pueden causar pancreatitis.

Esta enfermedad puede causar dolor en la parte superior del abdomen, agotamiento, náusea o cambios en el color de las heces.

Dependiendo de la causa de la pancreatitis, una mujer podría necesitar ser hospitalizada. En algunos casos, un médico puede recomendar antibióticos o líquidos.

Lesión del bazo

El dolor en la parte superior izquierda del abdomen puede significar que hay un problema con el bazo.

Un golpe en el estómago puede dañar o magullar el bazo. Las infecciones pueden causar la ruptura del bazo. Es muy poco común que el bazo pueda romperse sin una razón clara.

Las lesiones del bazo causan dolor intenso y repentino. Una mujer podría sentirse mareada o aturdida, y será necesario que busque tratamiento de emergencia. Un cirujano podría necesitar extirpar el bazo.

Contracciones

Las contracciones verdaderas del parto generalmente comienzan en la parte superior del útero, causando una intensa sensación de tensión que se vuelve progresivamente más dolorosa. Si sientes contracciones que comienzan en la parte superior del abdomen podrías estar en trabajo de parto.

Llama a un profesional médico de inmediato. Si tienes sangrado vaginal, ve a la sala de emergencias.

El riesgo de pasar por alto un problema grave supera con creces el posible beneficio de probar remedios caseros. Si la causa del problema no está clara, llama primero a un médico o partera.

Si este considera que el dolor no es peligroso o no necesita tratamiento médico, algunos remedios caseros que pueden ayudar a aliviar el dolor en la parte superior del abdomen durante el embarazo incluyen:

  • hacer estiramientos para aliviar el dolor y la tensión muscular
  • comer menos alimentos ácidos
  • usar un antiácido para tratar la acidez estomacal, si el médico o partera te dice que puedes hacerlo
  • comer porciones más pequeñas y con más frecuencia para reducir el dolor de un estómago lleno y la acidez estomacal
  • masajear el área para aliviar la tensión muscular y el estrés

Es importante consultar a un médico o partera si experimentas algún dolor inusual en el estómago o el abdomen.

Llama al médico dentro de las 24 horas por cualquier dolor inusual en el estómago o el abdomen. En la consulta con un profesional de la salud, menciona cualquier síntoma reciente, y si alguno de los síntomas cambió en cuanto a su gravedad.

Ve a la sala de emergencias o llama de inmediato a un profesional médico si tienes:

  • dolor intenso en la parte superior del abdomen, especialmente si es en el lado derecho o si el dolor es insoportable
  • dolor abdominal acompañado de sangrado vaginal
  • contracciones a intervalos regulares
  • dolor abdominal y fiebre
  • síntomas de presión arterial alta, como mareos, dificultad para respirar, dolor de cabeza intenso o fatiga intensa
  • picazón, coloración amarillenta de la piel o los ojos, o vómitos

La mayoría de las causas de dolor estomacal o abdominal en el tercer trimestre no se pueden prevenir del todo. A medida que el feto crece, los órganos deben moverse. Esto puede causar algunos dolores y molestias.

Para algunas mujeres, los cambios hormonales provocan complicaciones graves, como colestasis del embarazo.

La mejor estrategia para prevenir complicaciones serias del embarazo es obtener atención prenatal regular. Habla con un profesional de la salud sobre cualquier inquietud y pregunta sobre estrategias de estilo de vida para garantizar un embarazo saludable.

Para la mayoría de las mujeres, llevar una dieta saludable y equilibrada, hacer ejercicio regularmente y diseñar estrategias saludables para controlar el estrés pueden ayudar con los dolores y molestias del embarazo.

El dolor abdominal es una de las quejas típicas del embarazo. Esto no significa que una mujer deba ignorarlo. Solo un médico o una partera pueden diagnosticar el problema, así que no se debe dudar en llamarlos.

Ellos pueden confirmarle a una mujer que no hay nada de qué preocuparse u ofrecer atención médica para evitar que una afección que apenas inicia se vuelva más grave.

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Источник: https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/dolor-abdominal-en-el-embarazo

Molestias abdominales durante el embarazo

Molestias típicas del embarazo

Molestias abdominales durante el embarazo

¿Contracciones de Braxton Hicks o dolor de barriga? Cada embarazo va acompañado de un dolor abdominal más o menos intenso. En algunas mujeres, sólo se manifiesta como un tirón, mientras que en otras puede convertirse en verdaderos calambres.

Los dolores abdominales suaves son a menudo uno de los primeros síntomas del embarazo.

Muchas mujeres interpretan esta señal, quizás junto con otros cambios físicos y psicológicos, correctamente en una etapa muy temprana y poco después reciben la confirmación «oficial» por parte de su ginecólogo de que están embarazadas.

  • La causa más importante de dolor abdominal durante el embarazo es el crecimiento del útero y del niño, lo que aumenta la tensión en músculos, ligamentos y órganos internos. El dolor puede llegar a ser bastante severo en una etapa temprana del embarazo, y los factores hormonales (incluyendo el aflojamiento de los tejidos corporales provocado por las hormonas del embarazo) también desempeñan un papel importante.
  • Los problemas típicos del embarazo incluyen dolores en los ligamentos uterinos, que pueden incluso convertirse en calambres. Los ligamentos uterinos son filamentos de músculos lisos y tejido conjuntivo que recorren los laterales del útero hasta la pared pélvica y desde allí hasta la vulva. Es su labor mantener el útero en una posición estable y erguida. La progresión del embarazo hace que se estresen, lo que causa dolor a ambos lados del abdomen así como dolor de espalda. Se manifiestan en la región de los ligamentos cruzados y ligamentos de la ingle, así como a través del dolor abdominal, que es similar a los dolores menstruales o a las agujetas. Muchas mujeres experimentan más dolor y con mayor frecuencia en el lado derecho del útero ya que, durante el embarazo, el útero tiende a desplazarse ligeramente hacia el lado derecho.
  • Las relaciones sexuales durante el embarazo también pueden causar dolor abdominal y leve dolor lumbar. Normalmente, las mujeres sienten el orgasmo como una agradable ondulación en la vagina y el útero, pero ahora también puede ir acompañado de una sensación de dolor similar al de las contracciones leves, especialmente en la recta final del embarazo. Esto no supone ningún peligro para el bebé ni el embarazo: a menos que haya contraindicaciones médicas, el sexo durante el embarazo está permitido.

Dolor abdominal y complicaciones en el embarazo

El dolor abdominal y los calambres también pueden ser síntomas de complicaciones durante el embarazo:

  • Al principio del embarazo, por ejemplo, pueden deberse a un aborto espontáneo precoz o a un embarazo extrauterino. Un aborto espontáneo precoz (hasta la semana 12 del embarazo) se manifiesta a través de sangrado y dolores similares a calambres en la parte inferior del abdomen; médicamente, suele ser imparable. Un embarazo extrauterino inadvertido, generalmente entre la octava y décima semana de embarazo, lleva a un sangrado, así como a dolor intenso que comienza en el lado en el que se encuentra el embrión y después afecta a todo el abdomen. En los dos casos se requiere asistencia médica.
  • En el segundo trimestre del embarazo, el dolor abdominal severo similar al de los calambres puede indicar un aborto espontáneo tardío (de la semana 13 a la 23 del embarazo), algo que según las estadísticas es poco común y afecta aproximadamente a uno de cada 100 embarazos. Un aborto espontáneo inminente no sólo va vinculado a dolor, sino también a sangrado. En caso de dolor abdominal y sangrado o flujo leve, es preciso consultar de inmediato al médico o la comadrona para saber cómo proceder. Un sangrado agudo es una emergencia y requiere tratamiento hospitalario urgente.
  • Entre la semana 24 y 37 del embarazo, el dolor abdominal, pélvico y de espalda (en parte acompañado de diarrea) puede ser una señal de que podría producirse un parto prematuro. En este caso es preciso acudir urgentemente al hospital. Si no has roto aguas, se puede retrasar o parar el inicio del parto.
  • En la segunda mitad del embarazo, el dolor abdominal intenso también puede ser un síntoma de otras complicaciones del embarazo. Por ejemplo, el síndrome HELLP, una complicación grave del embarazo, se caracteriza por dolor intenso en la parte superior derecha del abdomen.

¿Dolor abdominal o contracciones reales?

Para las mujeres embarazadas es importante saber si las molestias que sienten se deben a un dolor abdominal relacionado con el embarazo o si son contracciones reales. Todas las embarazadas temen tener contracciones prematuras.

Además, desde el comienzo de la segunda mitad del embarazo también se producen las denominadas contracciones de entrenamiento (contracciones de Braxton Hicks): los músculos uterinos se contraen levemente y el abdomen se endurece.

Como muy tarde a partir de la semana 32 del embarazo, todo el útero se ve sometido a ese «entrenamiento para el parto».

Estas contracciones no suelen ser dolorosas, se suceden a intervalos irregulares y desaparecen después de un máximo de un minuto.

Las contracciones previas suelen comenzar alrededor de la semana 36 del embarazo e indican que el parto se aproxima, pero puede tardar de días a semanas. También aparecen en intervalos irregulares, no son muy dolorosas y desaparecen de nuevo.

Las contracciones reales, por otra parte, se producen a intervalos regulares que se van acortando y el dolor aumenta gradualmente. Si antes de la semana 36 se empiezan a tener contracciones más de tres veces cada hora, son dolorosas, especialmente en la zona lumbar, y van asociadas a flujo acuoso o sanguinolento, es preciso acudir a un médico.

Las mujeres que no sepan exactamente a qué se debe su dolor, deben consultar a su comadrona o al médico, pues más vale prevenir que curar.

Por cierto, las contracciones prematuras no siempre indican que el parto haya comenzado de forma irrevocable.

A menudo indican también que son una señal de que la embarazada se ha excedido física o psíquicamente y necesita urgentemente descanso y relajación.

Cojín de huesos de cereza y bolsas térmicas

El calor, la tranquilidad y la relajación ayudan a aliviar los dolores agudos. Un cojín térmico, por ejemplo un cojín caliente de huesos de cereza, una bolsa térmica o un baño caliente ayudan a aliviar el dolor en el útero.

Masajes

Los masajes abdominales con aceites suaves de masaje proporcionan relajación, las compresas de aceite en la zona inguinal impiden que el dolor aumente. Además, los aceites para mujeres embarazadas mejoran la elasticidad de la piel y ayudan a prevenir las estrías.

Bandas para el vientre y fajas

Cuando el embarazo ya está avanzado, las bandas para el vientre o fajas pueden aliviar durante el día la tensión de los tejidos. Sin embargo, las embarazadas no deben dejar de hacer regularmente ejercicio o algún tipo de deporte de equilibrio suave, que también puede tener un efecto preventivo contra el dolor relacionado con el embarazo.

¿Cuándo es necesario que un médico trate el dolor abdominal?

En el caso de dolor abdominal persistente, intenso o agudo, es esencial que un médico examine los síntomas. Estos dolores no sólo pueden ocultar complicaciones en el embarazo, sino también otras enfermedades como apendicitis, cistitis, cálculos renales o cálculos biliares.

Una visita al médico también es absolutamente necesaria si hay otros síntomas además del dolor abdominal. Las señales de alarma son, entre otras:

  • Fiebre, escalofríos
  • Sangrado
  • Náuseas, vómitos, diarrea
  • Sangrado y flujo llamativo
  • Escozor o dolor al orinar

Recomendados Bebitus

El dolor abdominal es uno de los efectos secundarios normales del embarazo. Se debe especialmente al crecimiento del útero y del bebé. Si el dolor es agudo y persiste, se necesita urgentemente realizar un examen médico para detectar si se debe a complicaciones en el embarazo o a enfermedades orgánicas en una fase temprana. Consejos de la ginecóloga Dra.

Verena Breitenbach

  • Es preferible ver a un médico o a una comadrona con demasiada frecuencia y hacerse una cardiotocografía que descuidar algo.
  • Las enfermedades que se padecen fuera del embarazo también se pueden padecer estando embarazada, por eso es preciso obtener un diagnóstico exacto.

Este artículo ha sido revisado por nuestro equipo de expertos.

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Источник: https://www.bebitus.com/magazine/embarazo/salud/molestias-abdominales-durante-el-embarazo.html

Molestias típicas del embarazo

Molestias típicas del embarazo

Las náuseas, mal llamadas matutinas (o si no que se lo pregunten a muchas embarazadas) pueden aparecer en cualquier momento del día, aunque suelen ser más comunes al levantarse y entre la 5ª y la 12ª semana, si bien también hay mujeres que las padecen durante los nueve meses.

Son más frecuentes al incorporarte con el estómago vacío, de modo que antes de levantarte de la cama toma algún alimento ligero. Lo más recomendable es comer pequeñas cantidades de alimentos con carbohidratos fáciles de digerir. ¡El jengibre puede ser también tu gran aliado!

En ocasiones, pueden ir acompañadas de vómitos. Si estos vómitos son muy frecuentes y provocna deshidratación en la mujer, se habla de hiperémesis gravídica en medicina y puede requerir hospitalización y alimentación intravenosa. Si no paras de vomitar, consulta a tu médico.

Fatiga

Durante las primeras semanas es normal sentir mucho cansancio, sueño y fatiga debido a la revolución hormonal que sucede en tu organismo. En el segundo trimestre el cansancio suele ser menor y de nuevo se experimenta más fatiga al llegar el final de la gestación debido al aumento del volumen de la tripa, las molestias, las contracciones, los problemas para dormir…

A veces, la fatiga puede estar causada por anemia, un problema frecuente en el embarazo. Los análisis confirmarán si es la causa y un suplemento de hierro lo solucionará. 
 

Estreñimiento y ardores de estómago

A medida que tu embarazo avanza, tu aparato digestivo te la jugará en repetidas ocasiones. Los ardores de estómago y el estreñimiento estarán presentes a lo largo de la gestación.

Esto se debe a que ciertas hormonas del embarazo hacen disminuir la actividad del intestino, lo que causa estreñimiento. La mejor forma de prevenirlo es tomando alimentos ricos en fibra a diario. Bebe mucho líquido ya que contribuye a que el alimento baje mejor por el tracto digestivo.

El ejercicio físico estimula la actividad del aparato digestivo, así que dedica al menos veinte minutos al día a ponerte en forma.

Las hormonas y la presión del feto son, una vez más, los responsables de que sufras también acidez de estómago. Intenta aliviarla ingiriendo pocas cantidades de comidas varias veces al día y abstente de comidas grasas, picantes y ácidas.

No te tumbes después de comer, pues puede estimular el reflujo de los ácidos. Por el contrario caminar te ayudará a mejorar la digestión. Cuando tengas acidez de estómago, siéntate recta y mastica una galleta salada para neutralizar el ácido.

 

Hemorroides

Son causadas por el peso del útero y agravadas por un estreñimiento común y frecuente en este estado. Además, desgraciadamente no tienden a remitir, sino que se corre el peligro de que aumenten durante el parto.

Para evitar este sufrimiento silencioso combate el estreñimiento tomando mucha fibra, comiendo a menudo verduras, frutas, pan de salvado, cereales, etc. y bebiendo zumo natural de frutas.

Suprime la cocina picante o la que tenga especias y para la higiene íntima elige productos sin jabón mejor que las soluciones antisépticas, demasiado irritantes.
 

Mareos

El cansancio, los cambios hormonales y el aumento del volumen sanguíneo hacen que los mareos sean habituales en la gestación. Si notas que te mareas, siéntate con la cabeza agachada entre las piernas. Evita las caídas.
 

Gingivitis del embarazo

El aumento del volumen sanguíneo y de progesterona hace que sea muy normal que las encías sangren, causando gingivitis. Si no se trata a tiempo, se puede convertir en una periodontitis, así que no dudes en acudir al dentista ante el mínimo sangrado gingival y cuidar mucho tu higiene bucal en estos meses.
 

Picores

Durante el embarazo el volumen de tu cuerpo aumentará notablemente y tu piel no se va a quedar atrás. Ésta se estira con tu cuerpo, pudiendo provocar picores en la epidermis. Para calmarlos hidrata bien tu piel con cremas o lociones específicas. Si el picor es fuerte, consulta a tu médico, porque puede tratarse de alguna patología como erupción polimorfa del embarazo.
 

Calambres nocturnos

No se sabe a ciencia cierta qué provoca los calambres.

Quizá esté relacionado con el nivel de calcio o de magnesio o la fatiga unida a la retención de líquidos o bien se deba a la ralentización de la circulación sanguínea; lo cierto es que los calambres, principalmente nocturnos y sobre todo en las extremidades inferiores y la zona de la pantorrilla, son relativamente frecuentes en el tercer trimestre. Para prevenirlos evita estar sentada durante mucho tiempo y realiza movimientos suaves. Los esfuerzos muy violentos pueden desencadenar contracturas musculares. Para calmar el dolor, apoya el pie en el suelo y anda descalza, a continuación masajea el músculo afectado.
 

Hinchazón

La retención de líquidos puede hacer que tus manos y pies se hinchen. Beber mucha agua no favorecerá que retengas más líquido, todo lo contrario. Así que procura tomar al menos 6 vasos al día.

Para disminuir la hinchazón, eleva las manos por encima de la cabeza y descansa con los pies en alto. Tus pechos también se hincharán considerablemente, y pueden llegar a dolerte o cuanto menos incomodarte. A partir del cuarto mes esta hinchazón suele disminuir.

Utiliza sujetadores adecuados que mantengan el pecho en su sitio hasta el final de la gestación.

Si la hinchazón o edema aparece de manera brusca en cara y manos y va acompañada de dolor de cabeza, tensión alta, mareos o visión borrosa acude a urgencias ya que son síntomas de preeclampsia. 
 

Dolor de espalda

Durante el transcurso de tu embarazo, tu barriga no parará de crecer y a partir del quinto mes, el aumento de peso propiciará inevitablemente cambios en tu columna vertebral y tu centro de gravedad, lo que puede desequilibrar tu cuerpo causando dolores de espalda.

Intenta ajustar tu postura de forma que repartas el peso equitativamente cuando camines o estés parada. Trata de no estar de pie durante mucho tiempo. Cuando estés sentada apoya la espalda y asegúrate de que tus pies estén elevados de tal forma que las rodillas estén a la altura de la cadera.

Un poco de ejercicio, como para todo, tampoco viene mal.
 

Insomnio

El insomnio también es frecuente durante la gravidez, especialmente en el último trimestre cuando la barriga te impide encontrar una postura cómoda en la cama.

Si tienes problemas para dormir, establece una rutina para relajarte: Lávate bien cara y cuello, hazte un masaje en las sienes, date un baño relajante, hidrátate el cuerpo y toma un vaso de leche caliente antes de acostarte, tu cuerpo liberará triptofano, un aminoácido que ayuda a conciliar el sueño.
 

Varices y estrías

Una de las posibles consecuencias de los cambios hormonales es la distensión que sufren el abdomen y pecho durante el embarazo, formándose las antiestéticas estrías. Lo mejor es que no aparezcan, para ello debes cuidar tu alimentación tomando productos ricos en vitamina A y C.

Mantener la piel hidratada con cremas específicas antiestrías puede ayudar a prevenir su aparición. Ten en cuenta que las estrías no desaparecen tras el parto. Las varices son venas hinchadas que afloran en la superficie de la piel de las piernas.

Si en tu familia hay antecedentes o tienes sobrepeso tendrás más probabilidad de padecerlas. Aunque disminuyen de tamaño después del parto, no desaparecen por completo, así que para impedir que surja la primera, intenta no estar de pie o sentada mucho tiempo.

Las medias de comprensión pueden beneficiarte igualmente.

Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/sintomas-embarazo/molestias-tipicas-del-embarazo-556

¿Cómo son las molestias y dolores del segundo trimestre?

Molestias típicas del embarazo

El segundo trimestre del embarazo suele ser el mejor para la gestante. Ya se ha asentado la gestación, probablemente las náuseas y vómitos han mejorado y tu tripa va creciendo lentamente. Aun así, el propio desarrollo normal del embarazo puede ocasional algunas molestias que recopilamos en esta página.

 Entre la semana 20 a 22, se empieza a sentir el movimiento del feto. El feto hace movimientos de flexión y extensión de las extremidades de su cuerpo y eso puede producir dolor en ciertas partes del abdomen. En mujeres delgadas, con poca grasa (panículo adiposo) en la pared abdominal se notarán más estos movimientos… [Leer más]

Calambres nocturnos

Son contracciones involuntarias y dolorosas que afectan sobre todo a las pantorrillas y a los músculos del peroné. Aparecen a partir de la segunda mitad del embarazo y con más frecuencia por la noche. Empiezan en la pantorrilla y se irradian hasta la planta y los dedos de los pies…  [Leer más]     

Hemorroides  

Su aparición o empeoramiento durante el embarazo está relacionado con el aumento de presión en las venas rectales, causado por la compresión del útero sobre el retorno venoso y la disminución del tono de la pared venosas debido al aumento de la progesterona. Las hemorroides, además se agravan por el estreñimiento característico de la gestación… [Leer más]     

Aerofagia  

Los gases son síntomas muy molestos y a veces muy dolorosos. Se deben a la compresión por parte del útero de las asas intestinales. El útero, además, al ir creciendo, desplaza el intestino hacia arriba y a los lados, lo que, acompañado  de la compresión que ejerce, favorece la aparición de gases… [Leer más]     

Pirosis o ardor de estómago

  Aparece a partir del segundo trimestre del embarazo y es una acidez a nivel del esófago (detrás del esternón) que a veces sube hasta la garganta. Esta acidez llega a producir molestia e incluso dolor en muchas embarazadas llegando a despertarlas por la noche. La pirosis se debe al reflujo de del alimentos del estómago hacia el esófago… [Leer más]   

Candidiasis

Es la aparición de hongos (lo más frecuentes son las «cándidas») en la vagina. Los hongos que con más frecuencia causan infección son la Candida albicans y por eso estas infecciones reciben el nombre de «candidiasis». Esta infección  se acompaña de flujo abundante y espeso como «yogurt cortado», picor, ardor y en muchas ocasiones dolor y sangrado… [Leer más]

Cistítis aguda

La infección urinaria es la complicación más frecuente del embarazo. El 2% de la embarazadas sufren cistitis o infección vesical. Se caracteriza por dolor por encima del pubis (suprapúbico), dolor al orinar (disuria) y aumento de la frecuencia en las micciones… [Leer más]

Cólico nefrítico

Se caracteriza por la aparición brusca de dolor en un lado del abdomen o de la región lumbar, que produce sensación de quemazón o pinchazos de forma intermitente porque aparece y desaparece espontáneamente. Se suele irradiar a los genitales y a la parte baja de la espalda… [Leer más] 

Útero incarcerado

Es una entidad poco frecuente en la que el útero se incarcera o queda ocluido en el orificio del hueso sacro durante el segundo trimestre de gestación cuando se encuentra flexionado hacia atrás (en retroversión), pasando de ser un órgano pélvico a ser abdominal… [Leer más]

Degeneración leiomiomatosa

Es la degeneración o necrosis de un mioma uterino ya existente. En el embarazo aumenta el tamaño de los miomas y se producen más infartos hemorrágicos dentro de ellos. Se presenta como un dolor abdominal difuso y a veces severo… [Leer más]

Torsión de masas anexiales

Se denomina «anejos» a los ovarios y las trompas. Estos anejos pueden sufrir torsiones y ser muy dolorosas. Generalmente son debidos a  la torsión de quistes en los ovarios… [Leer más]

Apendicitis

Los signos de apendicitis en una embarazada se ven disminuidos y la irritación peritoneal es menor. Si embargo, siempre aparece aumento de los glóbulos blancos en sangre (leucocitosis) y el llamado «Signo de Bryant» (el dolor no se desplaza a la izquierda cuando la paciente pasa de estar tumbada boca arriba a de lado)… [Leer más] 

Cólico biliar o Colecistitis aguda

La motilidad de la vesícula biliar está disminuida debido al aumento de la progesterona y a la compresión del útero por lo que son más frecuentes los cólicos biliares en las embarazadas. El dolor es de comienzo brusco en la región alta del abdomen (epigastrio) y se irradia hacia el lado derecho (hipocondrio derecho), a la espalda y a la escápula… [Leer más]

Obstrucción intestinal

Dolor abdominal crónico acompañado de náuseas, vómitos, distensión abdominal, falta de defecación y útero relajado en el momento del dolor. [Leer más]

Источник: https://www.natalben.com/dolor-en-el-embarazo/segundo-trimestre

Embarazo y niños
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