No consigo dormir a mi bebé

Cómo dormir a un bebé: formas sencillas de lograrlo

No consigo dormir a mi bebé

Facilitamos su sueño y tu descanso

Es muy habitual escuchar a los padres de un bebé decir que no pueden pegar ojo porque el pequeño se pasa la noche reclamando la presencia de su mamá o su papá, principalmente para recibir alimento.

Hay una serie de trucos y consejos que podemos aplicar para conseguir dormir al bebé, no obstante, cabe mencionar que cada bebé es distinto y los trucos que funcionan para uno pueden no funcionar para otro. Normalmente los padres acaban comprendiendo qué táctica funciona mejor con su bebé a base de intentos, así que no te desanimes si a la primera no funciona.

El uso de aplicaciones para dormir a un bebé

Uno de los métodos más modernos consiste en recurrir al uso de aplicaciones para el móvil o tablet que prometen ayudar a dormir a tu bebé. A continuación, vamos a listar las aplicaciones más comunes para la causa:

  • Baby Sleep. Existe versión gratuita y versión de pago en esta aplicación. La gratuita nos permite reproducir hasta 30 minutos de sonidos relajantes para que el bebé se duerma, mientras que en la versión de pago podemos tener tiempo de reproducción ilimitado. Esta versión también nos permite grabar nuestros propios sonidos para reproducirlos después.
  • Instant Baby Sleep. Es similar a la aplicación anterior, pero sin limitación en el tiempo para reproducir los sonidos que elijamos. Algunos de los sonidos que tenemos a nuestra disposición son los conocidos como «sonidos de ruido blanco», como por ejemplo el del secador de pelo. Este tipo de sonidos se caracterizan por ser monótonos y ayudan mucho a calmar al bebé y a que se relaje hasta dormirse.
  • Baby-Silencer. Es una aplicación que emite luces en movimiento suaves que llamarán la atención del bebé haciendo que se concentre en ellas, se calme y consiga conciliar el sueño rápidamente. Hay varios patrones de luces que se pueden cambiar simplemente tocando la pantalla del teléfono. 
  • Duerme Bebé: Ruido Blanco. Cuenta con una gran variedad de ruido blanco y canciones de cuna para que el bebé se duerma en poco tiempo.

Prepara un entorno agradable para dormir al bebé

Al igual que nos sucede a los adultos, los bebés necesitan un entorno agradable para dormir, pero también necesitan seguir cierta rutina que asocien al sueño. Estableciendo una rutina será más sencillo que se duerman cuando deseamos que lo hagan. Sigue estos consejos:

  • Antes de acostar al bebé dedica media hora previa a ventilar la habitación.
  • La temperaturade la habitación del bebé debe estar comprendida entre los 22ºC y los 24ºC preferiblemente.
  • Baña al bebé en agua tibia antes de acostarlo.
  • Dale el pecho media hora antes de acostarlo. Acostarlo inmediatamente después de amamantarlo puede suponer que le cueste más dormir, ya que tendrá gases que no se lo permitirán.
  • Ponle un pijama con el que se sienta cómodo, preferiblemente de algodón.
  • Acuesta a tu bebé siempre a la misma hora, lo ideal suele ser entre las 19:00 y las 20:00 horas.
  • Mécele en brazos antes de acostarlo en la cuna y cántale una nana.
  • Dale un chupete: a los bebés les relaja mucho el efecto de succionar, es por ello que muchas veces se quedan dormidos mientras se les está dando el pecho.
  • Deja un peluche en su cuna: a los bebés les gusta dormir en compañía y si no pueden hacerlo al lado de un hermanito, lo mejor es que les dejemos un peluche. No es recomendable que duerman con sus papás, aunque de vez en cuando podemos permitirnos este capricho, si se sigue como rutina puede ser perjudicial ya que se puede convertir en un hábito y cuando queramos que duerma en la cuna no lo lograremos.
  • Déjalo en la cuna cuando hayas conseguido que se quede adormilado.
  • Trata de despertar a tu bebé siempre a la misma hora con un margen de media hora por exceso o por defecto.

Consejos para que tu bebé se despierte menos

Una vez que hemos conseguido dormir al bebé, lo que nos debe interesar aprender es evitar que se despierte o que lo haga lo menos posible. Para lograrlo debes seguir estos consejos:

  • No acudas inmediatamente cuando llora: puede resultar difícil al principio, ya que como madres y padres queremos que nuestro bebé se sienta cómodo y bien atendido. Sin embargo, si acudes inmediatamente cuando llora harás que se despierte más seguido, pues sabe que cuando lo pide vas en su ayuda. Déjalo unos minutos que llore, es posible que se calme y se vuelva a dormir, si tras pasados 7 u 8 minutos sigue llorando, entonces sí, acude y atiende al pequeño.
  • Las siestas son importantes: Un bebé duerme mucho, lo necesita. No debes pensar que por acortar el tiempo de la siesta el bebé va a dormir más por la noche, esto es falso. Tu hijo debe dormir entre 2 y 4 veces a lo largo del día, en caso contrario pasará una noche mala debido al cansancio, es por este motivo la importancia de no saltarse las siestas. Lo que sí debes tener cuidado es de que las siestas no estén próximas a la hora del sueño nocturno.
  • Los masajes son beneficiosos: A los bebés les encantan los masajes (y a quién no…). Es recomendable que le proporciones a tu bebé un pequeño masaje después del baño, le ayudará a liberar tensiones y dormirá más profundamente por lo que se despertará menos. Dedica unos 10 o 15 minutos en masajearle suavemente la cara, los hombros y las piernas. 

Método «Oompa Loompa»

Este método fue descubierto por unos padres cuya demostración de que funcionaba se publicó en alcanzando un gran éxito de visitas. Es probable que no funcione con algunos bebés, pero ya son muchos los padres que lo han probado en sus hijos obteniendo buenos resultados.

Si quieres dormir a tu bebé empleando el método Oompa Loompa debes sostener a tu bebé sobre tus rodillas y debes mecerlo suavemente de arriba abajo al ritmo de Oompa Loompa. La mejor forma de sujeción del bebé consiste en cogerlo por debajo de los brazos apoyando los pulgares sobre sus axilas mientras que el resto de dedos se encargan de sujetarle la cabeza.

Источник: https://www.elespanol.com/como/dormir-bebe-formas-sencillas-lograrlo/371963179_0.html

Claves de un pediatra para dormir al bebé con éxito

No consigo dormir a mi bebé

Enseñar a dormir a un bebe… ¿es posible? Se conocen escritos acerca de los remedios para que los bebés duerman que datan de la época romana, así que no lo neguemos: el problema existe, pero no está tan claro que se puedan controlar los despertares nocturnos de un niño durante la primera infancia.

Para el pediatra José María Paricio, autor del exitoso libro «Tú eres la mejor madre del mundo», «es como si nos empeñamos en que un bebé de 9 meses controle ya el pipí. Esto de enseñar a dormir a los bebés se basa en una idea falsa. Los bebés no aprenden a dormir.

Todos los que están sanos saben cómo dormir sin que se lo enseñen, lo que no saben es cómo queremos los adultos que duerman».

Paricio explica que para condicionar en algo a un animal o persona, se puede hacer con dos tipos de estímulos: positivos o de recompensa (cada vez que haces algo bien, como yo quiero, te premio) y negativos o de castigo.

«En mi opinión, son más efectivos y agradables para conseguir la conducta deseada los estímulos de recompensa que los de castigo».

«El método conductista para lograr que un bebé que no se quiere dormir lo haga no puede, por lógica, conseguirse de aplicar estímulos positivos (si se duerme le daré pecho o biberón después, o si se duerme le haré una sonrisa que le encantará)», añade.

La guerra de los «métodos»

El método que se aplica para que los niños «aprendan» a dormirse solos tiene dos versiones, denominadas poco sutilmente «extinción estándar» y «extinción gradual».

Las dos versiones, prosigue Paricio, «tienen en común varias ideas claras: la noche es para dormir, cada uno duerme en su habitación y nada de tonterías (arrumacos, nanas, etc). De eso nada de nada».

La extinción estándar, que Paricio califica de «brusca», es sencilla: cuando el bebé llora porque no se quiere dormir solo, simplemente se le ignora: se cierra la habitación y no se abre hasta la mañana siguiente, llore lo que llore.

Dicen estos expertos en sus libros que la primera noche pueden llorar media hora, pero a la siguiente solo un cuarto, a la otra cinco minutos, y a la otra que ya no lloran, han «aprendido» a dormir. «Y parecen tener razón», concluye eventualmente este pediatra.

Para padres con corazones menos rudos, otros expertos más sensibles idearon el método de la extinción gradual: el primer día cuando llore cierras la puerta y te esperas, por ejemplo, cinco minutos. Entonces entras, sin cogerlo le dices que lo quieres mucho y vuelves a salir en menos de un minuto.

Lo dejas llorar el doble de tiempo antes de volver a entrar y el dobe de tiempo las siguientes veces hasta que se duerme. La siguiente noche es lo mismo pero con los tiempos incrementados al doble según una tabla de tiempos.

El método, con cierta frecuencia, requiere varias semanas de aplicación y refuerzos al pasar el tiempo, o ante cambios en el ambiente (vacaciones) o situaciones especiales (haber estado malito con un catarro).

El método del cariño, mimos, rutinas…

A Paricio estos métodos le parecen una barbaridad. «Me da igual que lo propongan expertos y sociedades de sueño, y que digan que no se han publicado efectos negativos a corto o a largo plazo.

Me sobran las explicaciones científicas: dejar llorar a una personita sin atenderla, y nuestros hijos son personas, está mal y creo que no hay que hacerlo. Es más, es reprobable». Para los que no están de acuerdo con estos métodos, Paricio propone «cariño, mimos, rutinas, sentido común y paciencia».

«Nada atractivo para un padre ojeroso, derrotado porque no duerme, agotado, y buscando soluciones eficaces y rápidas, lo reconozco», reconoce a ABC.

Estas son sus propuestas para intentar, al menos, ganar minutos al sueño de nuestro bebé:

—Crear referentes para sincronizar los ritmos del bebé y niño con el día y la noche. La luz, los ruidos y la actividad se asocian al despertar y lo contrario al dormir. Conviene y no es difícil, porque así ocurre normalmente, intentar reproducir esto, tanto al dormir como al despertar, en especial a partir de los 6 meses de edad.

—Pasar un rato en la cama del hijo, contarle un cuento o cantarle una canción que le gusta y conozca.

—Ver que el pañal esté limpio, no taparlo mucho en la cama ni tener la habitación a temperatura superior a 20ºC para que no tenga demasiado calor.

—Se puede aminorar el rechazo a acostarse por la noche en niños mayorcitos de un año controlando la siesta de la tarde sin dejar que sea muy larga ni demasiado tarde, no dando demasiada comida o bebida por la noche a la hora de acostarlo y no viendo la tele tampoco a esas horas.

—Si los padres ven que el niño tiende a dormirse habitualmente media hora o una hora después de la que creéis que es su hora de dormir, puede que tenga algo parecido a lo que los expertos llaman un «retraso de fase», que ocurre, pero más grave, en los adolescentes: se les está acostando antes de que tengan sueño. «Basta en estos casos atrasar esa media hora o una hora, esperar a que aparezcan signos de sueño para ponerlos a dormir y solucionar bastante el problema», recomienda este experto.

—A partir de los dos años la mayoría de los bebés comienzan una fase del desarrollo que se que se caracteriza por la autoafirmación y, por tanto, el negativismo de lo que les viene de fuera.

«Basta que les digan algo para decir o hacer lo contrario, su palabra preferida es «no».

La solución es ir tanteándoles para que ellos mismos decidan ir a dormirse, a veces funciona hacerles creer que es algo muy divertido, pero no siempre, que saben mucho», sugiere este pediatra.

—Por supuesto, no hay que despreciar ni burlarse de sus temores a quedarse solo; puede que convenga dejar una lucecita encendida o la puerta de la habitación un poco abierta.

—Como entre el primer y quinto año desarrollan estrategias para no quedarse solos, suelen alargar las rutinas del acostarse, pidiendo otro cuento u otro vaso de agua… «Todo va a depender de la paciencia de cada cual y del tiempo que tengamos y lo cansados que estemos; en algún momento se le puede explicar que ya es tarde y ponerse firmes sin dejar de ser cariñosos», propone Paricio.

—Al ir creciendo muchos niños, aunque toleran dormir en sus camas, cuando se despiertan por la noche van a dormir a la cama de sus padres.

«Podemos intentar devolverles a su cama explicándoles que hay que descansar, aunque a veces lo más práctico para acabar antes y seguir durmiendo es hacerles un hueco y ya está.

Tranquilos, que siempre llega el día en que cada cual acaba durmiendo en su cama».

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Источник: https://www.abc.es/familia-padres-hijos/20140128/abci-grandes-errores-cometemos-hora-201401271241.html

Cómo hacer dormir a un bebé: Diez consejos para que tu peque duerma como un angelito

No consigo dormir a mi bebé

Tienes más ojeras que un oso panda y te duermes por las esquinas. No hay café en el mundo que logre despejarte. No recuerdas haber dormido las horas necesarias desde hace… Sí, exactamente desde que nació tu peque.

¿Cómo hacer dormir a un bebé? Seguro que te lo has preguntado en más de una ocasión. Ya te adelantamos que no hay fórmulas magistrales, pero seguro que estos diez consejos que te ofrecemos te ayudarán.

Y es que ser padre es maravilloso, pero todos los que somos papás sabemos que la falta de sueño es una de las grandes desventajas de los primeros meses de convivencia con nuestros peques. Al principio, los despertares nocturnos están más que justificados y son inevitables, porque los bebés tienen que comer cada pocas horas. Hay que asumirlo.

El problema viene cuando pasan los meses y, a pesar de que las tomas se distancian, tu peque no consigue dormir más de tres o cuatro horas seguidas. ¿Qué hacer entonces? Antes de desesperarte, echa un vistazo a estos diez consejos. Si quieres saber cómo hacer dormir a un bebé, estas claves te van a ser de mucha ayuda.

Para empezar, ¿cuánto duerme un bebé?

Antes de echarte las manos a la cabeza por lo poco que duerme tu peque, ¿tienes claro cuánto debería dormir un bebé? Está claro que no todos son iguales y que no hay que obsesionarse con las tablas, pero está bien tener alguna referencia.

Los bebés de entre 0 y 2 meses duermen entre 16 y 20 horas, repartidas entre el día y la noche. Lo habitual es que se despierten cada tres o cuatro horas para las tomas.

Entre los 3 y los 6 meses de edad, tu peque dormirá entre 14 y 16 horas, aproximadamente, y entre los 6 y los 12 pasará a dormir entre 13 y 15 horas.

A partir del año y hasta los 2 años, lo habitual es que duerma en torno a 13 horas, y entre los 3 años y los 5 años, aproximadamente 10 o 12 horas.

Estas horas de descanso se reparten entre el día y la noche. Cuanto más crezca tu peque, menos siestas hará por el día y más seguidas dormirá las horas de la noche. O al menos eso es lo ideal.

Crea el ambiente adecuado

Una de las claves para conseguir que un bebé se duerma es garantizarle un ambiente adecuado.

Para empezar, es importante enseñarle lo más pronto posible la diferencia entre el día y la noche. Es recomendable que las siestas durante el día las haga en algún lugar con algo de luz, no completamente a oscuras. Así aprenderá a diferenciar esos sueños menos prolongados de los que debe hacer de noche, más largos.

Por otro lado, debes asegurarte de que la temperatura es idónea. Los bebés tienen dificultades para dormirse si tienen frío o calor. Además, el calor excesivo es uno de los desencadenantes del síndrome de la muerte súbita del lactante, así que asegúrate de que no abrigas en exceso a tu peque.

Acuéstale en su cuna, o en tu cama, si es que practicas el colecho.

Es fundamental que descanse sobre una superficie cómoda y adecuada, tanto para conciliar el sueño, como para garantizar su seguridad.

Como alternativa, puedes acostumbrarle a que se duerma alguna siesta corta en el carrito y es bueno que alguna la duerma en la calle, para acostumbrarse a dormir con algo de ruido y movimiento.

Evita los ruidos muy fuertes mientras esté durmiendo tu bebé, pero no lo acostumbres a dormirse solo cuando la casa está en completo silencio, porque esto te esclavizará completamente.

La rutina es tu gran amiga

Crea una rutina para hacer dormir a tu bebé cada noche. Así conseguirás que asocie determinados pasos con el sueño, lo que le ayudará a conciliarlo.

Es importante también que, en la medida de lo posible, duermas siempre a tu bebé a la misma hora. No te preocupes si tienes que saltarte esta norma en alguna ocasión especial o en vacaciones, pero mejor si esto es una excepción y mejor si la haces una vez que has fijado bien la norma.

Baño y masajes

Una de las rutinas que más ayudan a la hora de dormir a un bebé es la del baño. Como pasa siempre cuando hablamos de bebés, esta no es una verdad absoluta. A la mayoría de los peques les gusta y les relaja el baño, pero también hay algunos que lo detestan y, por ello, se ponen nerviosos.

Solo tú conoces a tu bebé y puedes decidir si el baño antes de dormir es adecuado o no en su caso.

Si quieres una ayuda extra a la hora de relajar a tu peque, dale un masaje después del baño. A la mayoría de los bebés les encanta y les ayuda a conciliar el sueño.

La música, una aliada: ruido blanco, nanas o música clásica

Ya sabes que dicen que la música amansa a las fieras. Pues también a los bebés. Les encanta y les relaja muchísimo.

Para los recién nacidos, un truco es hacer que escuchen el llamado ruido blanco. Se llama ruido blanco al que hacen aparatos como el secador de pelo, la campana extractora, una televisión no sintonizada, la lavadora o la aspiradora, por ejemplo. Y tiene la asombrosa capacidad de calmar a los bebés.

Hay varias teorías sobre el motivo por el que el ruido consigue hacer dormir a un bebé. Algunas apuntan a que les recuerda al ruido que oyen en el útero de su madre, otras simplemente lo achacan a la capacidad de este ruido de aislar al bebé de todos los demás.

El caso es que es un método que funciona cuando tu bebé llora y has probado de todo para calmarlo sin éxito. No es recomendable, no obstante, usarlo durante un tiempo muy prolongado.

A los bebés más mayorcitos conseguirás calmarlos e inducirlos al sueño con sonidos algo más estructurados, es decir, con música. Las nanas han funcionado desde tiempos inmemoriales. Da igual si cantas bien o mal. Incluso si te inventas la letra. Su sonido repetitivo es mágico.

Si no te animas a cantarle nanas, siempre puedes tirar de música clásica. Hay muchos discos especiales con canciones seleccionadas para ayudar a dormir a un bebé.

Cuéntale un cuento

Otra de las tácticas de nuestras abuelas y tatarabuelas que funciona. Leer a tu peque un cuento antes de dormir conseguirá tranquilizarle y predisponerle al sueño.

Puedes hacerlo desde que tiene pocos meses, aunque al principio no te entienda y pienses que no te presta atención. El soniquete le ayudará a calmarse.

Conforme vaya creciendo, puedes involucrarle más en el proceso. Disfrutaréis mucho los dos.

Un muñeco dudú

Muchos peques llevan fatal el paso de la habitación de los papis a la suya propia y eso hace que algunos que dormían como angelitos empiecen a tener problemas de sueño en esta fase. En estos casos, el uso de un muñeco dudú suele ayudar bastante.

El muñeco dudú suele tener forma de trapito con la cabeza de un animal o un bebé, aunque los hay de diferentes tipos. Se caracteriza por ser suave y amoroso. Lo ideal es que se lo ofrezcas a tu bebé antes del cambio de habitación para que le vaya cogiendo cariño. Mejor si antes lo has impregnado con tu olor.

A muchos bebés les calma dormir con un dudú que les recuerde a su mamá. Les relaja y reconforta.

Respeta las siestas

Los bebés necesitan dormir varias siestas a lo largo del día. Son muy importantes para su desarrollo y para cargar energías.

Es erróneo pensar que las siestas diurnas son las responsables de que tu peque no duerma bien por la noche.

Más bien al contrario, establecer una rutina de pequeñas siestas a lo largo del día, que a medida que crezca el bebé se irán reduciendo a solo una o dos, ayuda a que concilie mejor el sueño por la noche.

No hay una duración concreta recomendada para las siestas de los bebés, como sí la hay para los adultos. Habrá bebés más dormilones por el día y otros que necesiten menos ese descanso.

Sí que es recomendable que transcurra un tiempo entre la última siesta del día y el descanso nocturno. Esto no aplica, claro, en el caso de los recién nacidos o bebés muy pequeños, que duermen casi todo el día.

Hay padres que dudan sobre si dejar dormir tanto a sus peques por el día. A los que tienen bebés que no duermen les sorprenderá, pero algunos papás llegan a preocuparse por si su bebé duerme mucho, es decir, demasiado.

Pero pueden estar tranquilos porque un bebé nunca duerme demasiado, sino lo que necesita. Además, son afortunados, ¿verdad?

Aplica un método

Si has puesto todo de tu parte para que tu peque duerma como un bendito y aún así no lo consigues, a lo mejor te sirve aplicar alguno de los métodos para enseñar o ayudar a los peques a dormir solos.

Hay multitud de ellos, de muy diversos tipos. De hecho, los hay bastante antagónicos.

El método del doctor Eduard Estivill, que tuvo un considerable éxito y que actualmente está bastante denostado, aboga por dejar llorar a los bebés durante un tiempo determinado, que vas incrementando día a día hasta que dejan de llorar.

Personalmente, no es un método que nos atraiga porque son muchos los estudios que han demostrado los efectos psicológicos e incluso físicos perniciosos que tiene en los bebés el dejarles llorar sin atenderles.

Si a ti tampoco te convence este método, tienes otros más respetuosos como los del doctor Álvaro Bilbao en el libro Todos a la cama, o la doctora Rosa Jové en su libro Dormir sin lágrimas. Ambos desmienten que sea malo dormir a un bebé en brazos o al pecho y abogan por otras tácticas y rutinas para incitarles a conciliar el sueño con ayuda de sus padres.

También el pediatra Carlos González aborda el sueño de los bebés en su libro Bésame mucho, en el que recomienda el apego y el colecho como herramientas para conseguir que los bebés duerman tranquilos y se sientan seguros.

No desesperes si da un paso atrás

Tienes un bebé que duerme toda la noche y, de pronto, sus hábitos cambian y empieza a despertarse cada pocas horas, como cuando era un recién nacido. Seguro que a muchos padres les suena esto.

No te preocupes, porque es perfectamente normal y habitual. Los bebés pasan por distintas etapas en lo que al sueño respecta. Algunos les llaman crisis y, simplemente, hay que pasarlas. Lo más probable es que superado el bache tu peque vuelva a dormir del tirón, si antes era dormilón.

Una muy frecuente se produce sobre los cuatro meses de edad, que es cuando los bebés empiezan a incorporar fases nuevas a su sueño. Esto hace que se despierten entre una y otra. Puede durar hasta los ocho meses o incluso algo más.

No queda otra que tener paciencia, aplicar los consejos que os hemos dado arriba y esperar a que se regularice el sueño de nuevo.

Источник: https://www.moraigthestore.com/blog/dormir-bebe-diez-consejos-peque-duerma-angelito/

Mi Bebé No Duerme ¿Es Normal?

No consigo dormir a mi bebé

Llega la hora de dormir y mi bebé no duerme . Se ha convertido en una rutina diaria y lo peor es que no sabes qué le pasa y te sientes agobiado.

Estás en un punto en el que ya no sabes qué hacer con él y te surgen preguntas como ¿Es normal que esto ocurra? ¿Tendrá algún tipo de patología? Tranquilos padres y madres, porque os vamos a dar respuestas a todas vuestras preguntas.

El misterio de por qué tu bebé no duerme queda desvelado.

¿Es normal que un bebé no duerma toda la noche?

Sí, es más a frecuente de lo que pensamos. Todos los lactantes suelen despertarse por las noches y la única diferencia entre un bebé que duerme del tirón y el que no, es la capacidad que nuestro pequeño tiene para dormirse él solito.

Las tres principales situaciones que se dan frecuentemente y que nos delatan que nuestro pequeño no descansa bien son:

  • El bebé esta somnoliento todo el día
  • Notamos que el pequeño no tiene la energía que debería, está más irascible y cansado de lo habitual.
  • Le cuesta dormirse

A la hora de irse a dormir, nuestro “enano” está inquieto, se enfada y llora constantemente porque no consigue conciliar el tan preciado sueño.

Suele tener comportamientos extraños mientras duerme y aquí nos referimos a que no está tranquilo, no para de moverse, gruñir o incluso llorar y le notamos incómodo a pesar de estar dormido.

Todos estos síntomas nos indican que se puede tratar de un problema en la rutina, el entorno donde tiene que dormir, el exceso de comida o ya en casos extremos, que nuestro bebé este enfermo, tenga un constipado, resfriado o una otitis aguda entre otras.

Si el problema del mal descanso es porque nuestro pequeño esta malito volverá a dormir plácidamente cuando esté recuperado. Pero si no es puntual, tendremos que enseñar al “pequeñín” de la casa cómo se debe dormir . Y para eso os daremos algunos consejos.

¿Cuándo es el momento de educar a mi hijo en el sueño?

Partiendo de la base de que no todos los bebés son iguales, unos duermen ocho horas seguidas desde bien pequeños y otros tardan un poco más de tiempo. Para estar seguros, pregunta a tu especialista.

Pero generalizando, los bebés que tienen entre cuatro y seis meses, la gran mayoría, han dejado la toma nocturna, y han conseguido desarrollar la capacidad de despertarse y volverse a dormir. Si este es el caso de tu bebé te está dando señales de que ya está preparado para aprender que se puede dormir toda la noche . Y muchos de ellos ya duermen muchas horas de seguido.

Consejos para enseñar a tu bebé a dormir

Rutinas antes de ir a dormir: Alrededor de las seis semanas ya podemos introducir una rutina para ir preparando la hora de irse a la cama. Le podemos dar un baño, darle la cena, leerle un cuento o cantarle una nana y meterle en la cuna.

Siempre a la misma hora: Es muy importante acostar al bebé a la misma hora. Los expertos recomiendan que las ocho de la noche es buena hora para acostar a un bebé.

No te agobies si son cinco o diez minutos antes o después, nos referimos a que hoy no le acuestes a las ocho y mañana a las nueve y pasado a las siete.

La rutina es lo que le va a ayudar a conseguir dormir de forma continua.

Por el día, también necesitan rutina: No vale despertarle un día a las doce otro a las siete y al día siguiente a las diez, mejor levántale a la misma hora todas las mañanas. Y después de comer, también hay que respetar un horario, le pondremos a dormir una pequeña siesta.

Con las rutinas conseguiremos enseñar a dormir al bebé . De esta forma sabrá lo que va a suceder, perderá el miedo y él solito logrará relajarse.

Temperatura del cuarto: No es bueno que duerma excesivamente arropado ni con mucho calor. Si le ponemos un pijamita de algodón natural de K´acha que le deje transpirar bien y que le mantenga abrigado y le arropemos con una mantita o edredón, conseguiremos que duerma tranquilo toda la noche.

Objeto para conciliar el sueño: Es importante darle un objeto para que cuando se despierte lo pueda agarrar y volver a dormirse, puede ser un peluche, un muñeco o una mantita que él pueda abrazar.

Métodos para dormir al bebé

Si tu bebé no duerme, existen tres corrientes diferentes para dormir al bebé

Déjale llorar: Este método consiste en dejar llorar al bebé en su cuna para enseñarle a dormir, evidentemente, no se refieren a que el niño llore toda la noche. Lo que no nos queda muy claro es qué periodo de tiempo le dejaremos llorar, para que él consiga aprender a calmarse por sí mismo. Importante, cuando entremos, le calmaremos y hablaremos, pero siempre sin cogerlo.

Dormir sin llorar: Este es el método opuesto al anterior y en este caso, en el momento en el que comienza a llorar el pequeño, los padres acudirán a calmar y consolar al bebé.

El fading o extinción gradual: Este método esta justo en el centro de los otros dos. En este caso, los padres van reduciendo su presencia a la hora de dormir al bebé .

Por ejemplo, iremos alejando la silla de la cuna un poquito cada día, o entraremos a la habitación y le consolaremos y vigilaremos primero cada cinco minutos, al día siguiente cada seis y así hasta que él o ella consiga dormirse y calmarse solo.

Esperamos que os sirvan estos consejos para eliminar todas las dudas que os surgían sobre por qué mi bebé no duerme toda la noche.

Felices sueños a todos.

Источник: https://www.kacha.es/es/blog/mi-bebe-no-duerme

11 trucos para dormir a un bebé y no morir de sueño en el intento

No consigo dormir a mi bebé

Muchos padres primerizos descubren en los primeros meses de paternidad el significado pleno de la expresión ‘noche toledana’. Llantos, gritos y cólicos provocan que, a menudo, el bebé no deje pegar ojo.

A raíz de un post publicado en El Huffington Post titulado “Soy padre primerizo y no duermo nada. Necesito ayuda. ¡Urgente!”, decenas de lectores se lanzaron a dar pequeños trucos para conseguir que los niños duerman y dejen dormir.

Aquí va una recopilación de 11 consejos. Aunque la gran mayoría de los lectores advierten: si el niño ha salido así, no hay soluciones mágicas y sólo queda esperar a que crezca y normalice sus hábitos de sueño.

1-. El crytranslator

Varios lectores recomendaron esta aplicación para iOS que, supuestamente, traduce el llanto del bebé e indica a los padres si llora por hambre, sueño, malestar, estrés o aburrimiento.

También tiene una versión física, que se asemeja a los antiguos Walkie talkie. La aplicación para Apple cuesta unos cinco euros, aunque las opiniones que genera son muy dispares.

Mientras algunos dicen que no hace efecto nunca y siempre salta un mensaje que indica que no se puede traducir, otros afirman que funciona razonablemente bien.

@rodrigocar86 ¿Has probado con la app CryTranslator? Puedes descargarla desde la tienda AppStore de USA.

— Juan Pedro Barrera (@juanpedro1954) 9 de diciembre de 2016

2-. QuietBaby

Esta aplicación le vino muy bien a la lectora Marta Sanz. Es un programa que reproduce sonidos como el secador de pelo, el extractor de la cocina o ruidos de la naturaleza. Son los conocidos como ‘ruidos blancos’, que suelen calmar a los bebés.

3-. Sonidos de la naturaleza

Varios padres aseguran que a sus hijos, más que los ruidos blancos, les relajaban sonidos naturales como el ruido de un río o de la lluvia.

“Nosotros utilizamos también ruidos blancos para dormir, pero como el de la campana extractora no nos dejaba pegar ojo, probamos con el sonido de agua corriendo, de un río.

Nos funciona igual con el peque y a nosotros nos resulta muy agradable para dormir”, asegura Ana de Ignacio.

4-. Colecho y lactancia materna

Numerosos lectores coinciden en la misma recomendación: para que el bebé duerma y deje dormir lo mejor es acostarse con él en la cama. Es decir, practicar el llamado colecho.

Marta Cruz se ponía como ejemplo: “Para mí, con dos mellizos que no dormían de día ni de noche, la gran solución fue meterlos en mi cama y, según se despertaban, engancharlos a la teta”.

El colecho, en cualquier caso, siempre hay que hacerlo de forma segura y sin riesgos, dado que la cama familiar no está adaptada para los bebés. La revista especializada Bebés y másda en este artículo las claves para hacerlo correctamente.

5-. El vídeo del pediatra Robert C. Hamilton

Anastasia Tromifova señalaba el vídeo de un médico que conseguía que los bebés se calmasen en pocos segundos. En este caso no se dormían pero… dejar de llorar es un primer paso. «Todo tiene que hacerse con suavidad», explica Hamilton en el vídeo.

«Nada de movimientos erráticos».

El doctor recomienda sujetar al bebé con la palma de la mano y no con las yemas de los dedos y hace hincapié en la importancia de mantenerlo en un ángulo de 45 grados; de lo contrario, puede que el bebé eche la cabeza para atrás haciéndote perder el control.

6-. Dos libros

Son muchos los padres que recomiendan dos libros en los que se aconsejan dos métodos muy diferentes. Uno de ellos es el titulado Dormir sin lágrimas, de Rosa Jove.

La autora, que subraya que dejar llorar al niño no es la solución, asegura que no sirven de nada los “métodos de adiestramiento” que “dejan nocivas secuelas”.

Ella apuesta por “abordar las diferentes situaciones con afecto y comprensión”.

El otro libro es el famoso Duérmete niño, el método estivill para enseñar a dormir a los niños. Habitualmente se considera que la obra del Dr. Eduard Estivill, que lleva 20 años en el mercado, apuesta por dejar llorar a los niños hasta que se acaben durmiendo.

Pero el propio autor ha asegurado en alguna ocasión que eso no es así: “Los que opinan que nuestro método consiste en dejar llorar a los niños, es que no se han leído el libro”.

La obra incluye una famosa tabla de tiempo que debe respetarse antes de acudir a consolar al niño cuando llora en su habitación.

7-. El ‘acunamiento en pierna’

Lorena González aseguraba que su hija sólo se calmaba si la ponía en sus piernas, mirando hacia ella, y balanceándola de lado a lado mientras escuchaba cajitas de música. Es exactamente la misma postura que le funcionaba a otro lector, Guille G. Alfonsín, que la bautizó como “acunamiento en pierna”.

8- La pelota de pilates

Un poco más compleja es la postura que utilizaba Paula Palomo: dormir al bebé en brazos botando sobre una pelota de pilates. “Si, muy loco pero a veces funcionaba”, reconocía esta lectora.

9-. La nana de baby Einstein

Tony López Bayona utilizaba un método muy popular entre los bebés y con el que, asegura, se quedaban “fritos todos”: la nana de baby Einstein. Se trata de un conjunto de productos especializados en niños de entre uno y seis años que tienen como pieza central la música clásica, el arte y la poesía.

10-. Paciencia

Pese a todas las recomendaciones anteriores, la gran mayoría de los lectores tenían una recomendación común: dejar pasar el tiempo. ¿Cuánto tardará el bebé en dormir y dejar dormir? Depende del niño.

Gema Olga, por ejemplo, dice que la primera noche que durmió del tirón fue la anterior a que cumpliera el año.

Otros muchos dicen que la situación comienza a mejorar a partir de los tres meses… y otros que desde los tres años.

11-. No tener más hijos

Entre las recomendaciones más radicales destaca un lector llamado pandemonium en , que aconsejaba no tener más hijos para poder dormir. En la misma línea, Silvia Rienzo subraya que todos los que tienen hijos sufren noches toledanas. “En la próxima vida adopten uno de veinte”, zanja.

@ElHuffPost@rodrigocar86 todos los q tenemos hijos pasamos x eso. En la proxima vida adopten uno de veinte.

— Silvia Rienzo (@silviarienzo) 9 de diciembre de 2016

@ElHuffPost@rodrigocar86 no tengas más niños si no quieres que te vuelva a pasar

— pandemonium (@elsolylalluvia) 8 de diciembre de 2016

Источник: https://www.huffingtonpost.es/2016/12/15/trucos-dormir-bebes_n_13651372.html

Embarazo y niños
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