Ovulación y angustia, ¿están relacionadas?

¿Ovulación es lo mismo que menstruación? Te lo contamos

Ovulación y angustia, ¿están relacionadas?

La ovulación no es lo mismo que la menstruación, ni ocurren en el mismo momento del ciclo. A continuación te explicamos con detalle las diferencias, los síntomas de cada uno de ellos y cómo afecta a la fertilidad:

Qué es la menstruación

La menstruación es el desprendimiento del endometrio, que es la capa del útero donde se produce la implantación del óvulo fecundado o embrión. Ante la falta de fecundación o cuando el embrión no consigue implantar, el endometrio se descama en forma de sangre menstrual, que es lo que conocemos coloquialmente como “la regla”.

El ciclo menstrual de la mujer tiene una duración aproximada de 28 días y podemos dividirlo en tres fases principales:

  • La fase folicular: desde el día uno hasta la ovulación, que ocurre normalmente el día 14 del ciclo. En esta fase tiene lugar el crecimiento de un conjunto de folículos (pequeños saquitos del ovario donde crecen los óvulos), aunque solo uno de ellos, el dominante, llegará a la fase ovulatoria; el resto degenera.
  • Fase ovulatoria u ovulación: se produce a mitad de ciclo y se caracteriza por la rotura del folículo dominante y la expulsión del óvulo a las trompas de Falopio.
  • Fase lútea: ocurre desde la ovulación hasta el final del ciclo. En esta etapa, el endometrio crece en grosor y cambia su textura para poder albergar al embrión.

En caso de no haber implantación embrionaria, el endometrio uterino se descama, es decir, ocurre la menstruación. Esto marca el inicio de un nuevo ciclo.

Los síntomas de la menstruación son diferentes en cada mujer, pero algunos se repiten con más asiduidad. Entre los más habituales destaca el dolor en la parte baja de la espalda, las mamas hinchadas y doloridas, dolores de cabeza, fatiga e irritabilidad. Y respecto al endometrio, uno de los problemas más habituales es la endometriosis.

Qué es la ovulación

En cuanto a la ovulación femenina, es el momento del ciclo menstrual en el que el óvulo sale del ovario y se dirige a las trompas de Falopio, donde espera al espermatozoide para que se produzca la fecundación y así pueda comenzar el embarazo.

Síntomas de ovulación

Aunque lo habitual es hablar de síntomas premenstruales y pequeñas molestias durante la regla o periodo, hay mujeres que también tienen ovulaciones dolorosas o acompañadas de un ligero sangrado de color rosáceo.

Por otra parte, durante la ovulación se producen una serie de cambios en el cuerpo de la mujer que pueden serle útiles para determinar los días fértiles de ovulación cuando se está buscando el embarazo. Los más comunes son:

  • Cambios en el flujo vaginal: en los días cercanos a la ovulación, el flujo se vuelve más claro y elástico, adquiriendo una textura similar a la de la clara de huevo. Además, su acidez disminuye para facilitar el paso de los espermatozoides.
  • Aumento de la temperatura corporal: la temperatura basal de la mujer aumenta más o menos 0.5 ºC tras la ovulación.

Cuándo se produce la ovulación

La regla ocurre los 4 o 5 primeros días del ciclo menstrual mientras que los días de ovulación giran en torno al día 14. Por tanto, la menstruación ocurre antes del período de ovulación. Si te preguntas cuántos días después de la ovulación se menstrua, el cálculo nos dice que aproximadamente dos semanas después.

En cualquier caso, debemos tener en cuenta que esto puede variar, pues no todas las mujeres tiene ciclo regulares. Las irregularidades menstruales complican la búsqueda del embarazo, ya que resulta más difícil conocer el momento de la ovulación. Uno de los signos y síntomas de infertilidad femenina más comunes son los ciclos menstruales demasiado cortos o largos.

Por otra parte, también es importante saber que hay ciclos con sangrado menstrual sin ovulación (ciclos anovulatorios).

Ovulación, menstruación y fertilidad

Para que el embarazo tenga lugar es necesario que el óvulo salga del ovario, se fusione con el espermatozoide. El embrión resultante de dicha unión debe implantarse en el endometrio para seguir su desarrollo hasta el parto.

Fuera del ovario, el óvulo sobrevive unas 24 horas. Por ello, es fundamental que la eyaculación coincida con la ovulación. De lo contrario, óvulo y espermatozoide no lograrán ponerse en contacto y el embarazo no tendrá lugar.

Los espermatozoide tiene una supervivencia de entre 3 y 5 días dentro del aparato reproductor femenino. Por esta razón, cuando se busca el embarazo, se recomienda mantener las relaciones sexuales en los días próximos a la ovulación, los llamados  “días fértiles de la mujer”.

Las probabilidades de embarazo aumentan significativamente si se tienen las relaciones sexuales en los días de mayor fertilidad, para lo que es fundamental conocer el momento de la ovulación.

No obstante, desde Minifiv aconsejamos no obsesionarse con esto, pues el control riguroso del ciclo menstrual puede resultar contraproducente en la búsqueda del embarazo debido a la ansiedad y estrés generado.

Источник: https://www.minifiv.es/blog/ovulacion-menstruacion

¿Sabes cómo te afecta la ovulación?

Ovulación y angustia, ¿están relacionadas?

Aunque a veces los chicos hagan bromas con los cambios hormonales de las mujeres, tenemos que reconocer que a nosotros hay ciertos vaivenes químicos que nos afectan en mayor medida que a ellos. El hecho de tener la menstruación implica continuos cambios que nos afectan a lo largo del ciclo menstrual, de diferente manera según la parte del mismo en la que nos encontremos.

Durante el periodo de tiempo que dura el ciclo menstrual, el momento álgido no es la regla en sí, sino la ovulación. Justo en el centro del periodo tu cuerpo expulsa un óvulo hacia las Trompas de Falopio y camino del útero con la intención de ser fecundado, y es en ese momento cuando tu cuerpo experimenta mayores cambios propiciados por las hormonas.

La progesterona y los estrógenos son las dos principales hormonas que marcan tu ritmo vital en los momentos del ciclo, y la ovulación es la que hace que las proporciones de cada una cambien antes o después de producirse.

Si entiendes como te afectan estos cambios hormonales, tienes muchas más posibilidades de conocerte a ti misma y entenderte, y por tanto, saber actuar en consecuencia.

Si un día te sientes mucho más irritable y enfadada, por ejemplo, piensa en qué parte del ciclo te encuentras, y quizás comprendas que tu vida sigue igual, que nada ha cambiado excepto el nivel de las dichosas hormonas que te hacen sentir tan mal.

La parte más positiva de la ovulación

Durante la ovulación, se alcanza el mayor nivel hormonal de estrógenos, la hormona femenina.

Y además, durante la misma se comienza a segregar testosterona, que aunque es la hormona masculina, es una de las principales responsables del deseo sexual, y las mujeres también la producimos aunque en menores cantidades. Fantástico cóctel hormonal provocará en ti sensaciones y estado muy positivos, así que disfrútalos:

  • Mejora tu estado anímico. Te sientes de mejor humor, más alegre y más activa, tienes muchas ganas de hacer cosas, dejarte ver, salir … controlas mucho mejor el estrés y te apetece ser más sociable. Ten en cuenta, que te encuentras en tu periodo más fértil y tu cuerpo, desde sus instintos más primitivos, te pide buscar un hombre que te fecunde.
  • Muestras tu mejor cara: la más competitiva, la más eficaz en el trabajo, la más lista… como hemos dicho antes, tu cuerpo está alerta, esperando a que pase el espermatozoide perfecto delante de tus narices, y mientras, sin que tú te des cuenta, hace que muestres lo mejor de ti misma en todos los ámbitos de tu vida. Para que si pasa… ¡Pueda caer en tus redes!
  • Te vuelves más atractiva de lo normal en el resto del ciclo: tus pechos se vuelven turgentes y aumentan su tamaño, tu piel y tu pelo se muestras exultantes y tu autoestima se pone por las nubes. Te dan ganas de vestirte más sexy, más femenina, más atrevida. Porque como hemos dicho antes, tus hormonas, buscan el espermatozoide perfecto.
  • El deseo sexual aumenta y está más alto de normal. Durante estos días quieres y buscas más sexo, y cuando lo tienes lo disfrutas más. Incluso durante los días próximos a la ovulación, los orgasmos son más intensos.

¿Qué cambios te afectan negativamente durante la ovulación?

Tus cambios de ánimo como has podido comprobar son muy positivos. Sin embargo, durante la ovulación también ocurren una serie de cambios que no son del todo bueno, pero que tienes que aprender a sobrellevar y a cuidarte de ellos:

  • El aspecto más negativo (o positivo, depende de lo que estés buscando) es que aumenta tu fertilidad, y si no quieres un bebé, es precisamente este momento cuando puedes quedarte embarazada con más probabilidad. Si un embarazo es ahora mismo lo último que buscas no te relajes con los métodos anticonceptivos ni un segundo, porque son los días más fértiles.
  • La ovulación duele. Y mientras el ovario expulsa el óvulo y las trompas de Falopio lo hacen llegar al útero, tú puedes sentir calambres y fuertes pinchazos en la zona abdominal. Es normal, aunque en algunas mujeres las molestias son mayores que en otras.
  • Las defensas caen en picado. Tu sistema inmunológico es mucho más débil durante estos días. Por eso es más fácil que cojas un resfriado, una cistitis o incluso una ETS. Así que cuídate con mimo, pero además, si vives un sexo desenfrenado fruto de tu alto deseo debido a la ovulación, nunca olvides el condón, porque podrás contraer una enfermedad venérea más fácilmente de lo que piensas.

Ahora que ya comprendes los altibajos que sufres algunos días, los cambios de humor, e incluso los vaivenes en tu deseo sexual, aprende a sobrellevar lo malo y a potenciar los aspectos más positivos de estar ovulando.

Источник: https://www.dolcelove.es/2012/07/13/sabes-como-te-afecta-la-ovulacion/

Trastorno de menstruación síntomas e información en CuídatePlus

Ovulación y angustia, ¿están relacionadas?

Se denomina menstruación o periodo al sangrado mensual de la mujer. Durante la menstruación, el cuerpo femenino se libera de las células de recubrimiento del útero. La sangre menstrual fluye de éste a través de una abertura en el cuello uterino y abandona el cuerpo a través de la vagina.

Lo normal «es que las menstruaciones se produzcan cada 28-30 días y que duren entre 3 y 4 días, pero esto no siempre ocurre así y es lo que se denominan trastornos menstruales», explica Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología en Ginefiv

Los trastornos menstruales son las alteraciones que ocurren en el cuerpo de la mujer y que están vinculados a la menstruación. Los más frecuentes son el síndrome premenstrual (SPM) y el dolor que aparece durante la menstruación (dismenorrea). 

No se puede saber con exactitud pero un elevado porcentaje de mujeres padece algún problema relacionado con la menstruación. 

Las causas de los períodos irregulares (generalmente leves), según recoge el  El Instituto Nacional de la Salud Infantil de Estados Unidos, incluyen:

  • Perimenopausia (generalmente, a fines de los 40 y principios de los 50).  
  • Insuficiencia ovárica primaria.  
  • Trastornos alimenticios (anorexia nerviosa o bulimia).  
  • Ejercicio excesivo.  
  • Disfunción de la tiroides (demasiada o muy poca hormona tiroidea).  
  • Niveles elevados de la hormona prolactina, la cual es producida por la glándula hipófisis para ayudar a que el cuerpo produzca leche.  
  • Diabetes no controlada.  
  • Síndrome de Cushing (aumento de los niveles de la hormona cortisol, usada en la respuesta del cuerpo al estrés).  
  • Hiperplasia suprarrenal congénita de aparición tardía (problema con la glándula suprarrenal).  
  • Anticonceptivos hormonales (píldoras, inyecciones o implantes anticonceptivos).  
  • Dispositivos intrauterinos (DIU) que contienen hormonas.  
  • Fibrosis dentro de la cavidad uterina (síndrome de Asherman).  
  • Medicamentos, como los utilizados para tratar la epilepsia o los problemas de salud mental

Las causas frecuentes del sangrado menstrual abundante o prolongado incluyen

  • Adolescencia (durante la cual los ciclos pueden no estar asociados con ovulación).  
  • Síndrome de ovarios poliquísticos (PCOS, por sus siglas en inglés) (sangrado irregular pero abundante).  
  • Miomas uterinos (crecimientos benignos del músculo uterino).  
  • Pólipos endometriales (crecimiento excesivo benigno del recubrimiento del útero).  
  • Adenomiosis (la presencia de recubrimiento uterino en la pared del útero).  
  • DIU no hormonales  
  • Trastornos sanguíneos, como leucemia, trastornos plaquetarios, deficiencias de factores de coagulación o (menos frecuente) enfermedad de von Willebrand.  
  • Complicaciones del embarazo (aborto espontáneo)

Las causas frecuentes de la dismenorrea (dolor menstrual) incluyen:

  • Endometriosis (crecimiento del recubrimiento uterino fuera del útero).  
  • Anomalías uterinas (fibromas o adenomiosis).  
  • DIU.  
  • Fibrosis pelviana debido a infecciones de transmisión sexual, como clamidia o gonorrea.  
  • Flujo menstrual abundante

Cuando las mujeres empiezan a familiarizarse con el periodo aprenden a distinguir, aunque sea vagamente, los signos de cada fase del ciclo menstrual. Dependiendo de la etapa los síntomas pueden variar:

  • En la fase de preovulación (días posteriores a la regla) se tiene la sensación de plenitud, de energías renovadas y fuerza. Es el conocido como síndrome premenstrual.  
  • Durante la fase de ovulación (unas dos semanas después de la regla) es frecuente experimentar un dolor punzante en un lado de la parte baja del vientre y un aumento de la secreción vaginal o flujo.  
  • La fase de postovulación (unos días antes de la regla) es la etapa más prolija en cambios físicos y también psíquicos, hasta el punto que algunas mujeres pueden sufrir el denominado síndrome premenstrual, una serie de molestias que varían dependiendo de la mujer y que suelen aparecer al empezar la menstruación. Aquí los síntomas son muy variables. Abarcan desde sentimientos de tristeza y melancolía, falta de concentración, hinchazón en el bajo vientre, retención de líquidos, inflamación y dolor mamario, hasta problemas cutáneos de acné, vómitos, dolor de cabeza, irritabilidad, nerviosismo o depresión, entre otros.  
  • En la menstruación o sangrado, la hemorragia es la característica principal, que puede durar entre tres y siete días. La cantidad de flujo perdido varía dependiendo de cada mujer, aunque la media de sangrado perdido equivaldría al volumen de una taza de té. El 90% se expulsa durante los primeros tres días de regla. Otros síntomas propios de esta fase que pueden aparecer son: dolores en el bajo vientre (parecidos a los retortijones), dolor de espalda y piernas, mareos, náuseas y vómitos y diarrea.

Dado que las causas son muy diferentes y en algunos casos desconocidas, no existe ningún método que ayude a prevenir estos trastornos con seguridad.

Sin embargo, seguir estas pautas puede ayudar a reducir los síntomas:

  • Alimentación: Llevar una dieta sana, rica en verduras y frutas, como la mediterránea. Reducir el consumo de sal para evitar la hinchazón y comer un poco más de azúcar de lo habitual, pues puede ayudar a regular el nivel de glucosa si te sientes falta de energía.  
  • Ejercicio: Practicar de forma regular deporte puede ayudar a las mujeres.  
  • Relajación: Evitar en lo que puedas situaciones estresantes. Aprender métodos de relajación. También ayuda leer un buen libro o dar un paseo.

En el síndrome premestrual los síntomas son muy variables, desde hinchazón en el bajo vientre, hasta dólor de cabeza o vómitos.

Un tercio de las mujeres sufre dismenorrea o reglas muy dolorosas. El dolor es parecido al de un retortijón, pero más intenso y puede llegar a acompañarse de náuseas, vómitos o mareos. Es el médico quien determina el tratamiento más adecuado para cada caso.

Algunos estudios indican que la dismenorrea puede estar relacionada con un exceso de producción de prostaglandinas. En determinados casos, las mujeres encuentran cierto alivio dándose un baño caliente o con un masaje relajante en el abdomen en cuanto aparecen las primeras señales de dolor.

Menstruaciones irregulares

No son muchas las mujeres que tienen un periodo “de libro”, es decir, de 28 días. De hecho, muchas tienen ciclos menstruales de más o menos días, por lo que se considera normal la oscilación entre los 21 y los 35.

Cuando el ciclo supera las seis semanas de duración ya se considera irregular, aunque no es preocupante en los primeros años de la menstruación, porque pasa algún tiempo hasta que los ciclos se regulan.

Estos ciclos inusualmente largos pueden ser oligomenorreas (un número excesivamente bajo de reglas al año) o bien amenorreas (ausencia de regla).

Las oligomenorreas pueden deberse a algún trastorno de tipo hormonal o simplemente obedecer al propio ciclo natural.

Para descartar posibles enfermedades que lo causen es necesario acudir al ginecólogo, que realizará los análisis y exámenes pertinentes.

La razón más habitual de amenorrea, si siempre has tenido un periodo regular, es el embarazo. Pero también se relaciona con los cambios en la dieta, un exceso de actividad física o estrés muy acusado.

Reglas muy abundantes

Algunas mujeres sufren periodos o reglas muy abundantes.

Un sangrado excesivo no tiene que significar que algo vaya mal, a veces se produce cuando se ha dejado de tomar la píldora anticonceptiva o tras un parto o en mujeres próximas a la menopausia.

Si la regla abundante aparece de forma repentina y sin razones obvias, es motivo de consulta al médico. Además, si junto con la menstruación excesiva la mujer se siente especialmente cansada, puede que esté sufriendo anemia.

Sangrado uterino anómalo

Además de los mencionados, existen otros transtornos como el denominado «sangrado uterino anómalo y que engloba las alteraciones de la cantidad de sangrado (por exceso o por defecto), la duración del mismo, la alteración en la duración del ciclo menstrual y el sangrado intermenstrual», según explica Carolina Antolín Atencia, ginecóloga de Inebir, del Hospital Victoria Eugenia de Sevilla, de Cruz Roja Española.

El médico realizará una entrevista clínica con la paciente en la que completará su historia clínica y le permitirá descartar otras afecciones.

El tratamiento variará en función del tipo de trastorno:

  • Amenorrea: Se suelen recetar hormonas para inducir la menstruación.  
  • Ciclo menstrual prolongado o acortado: Pueden tomarse preparados hormonales para regularlo, aunque en muchas ocasiones no se precisa de un tratamiento y se normaliza en la siguiente menstruación.  
  • Regla intensa y prolongada: Se usan preparados hormonales o se trata de identificar la causa.   
  • Hipomenorrea o regla débil: No precisa de tratamiento.  
  • Regla irregular o metrorragia: Se suelen recetar preparados hormonales u otros métodos dependiendo de la causa.  
  • Menstruación dolorosa o calambres (dismenorrea): Se pueden recomendar medicamentos antiespasmódicos y analgésicos, así como realizar ejercicios terapéuticos y, en algunos casos, se recomiendan ejercicios de relajación.

Los trastornos menstruales son más frecuentes en los dos extremos de la vida fértil, es decir, antes de los 20 años y después de los 40. Muchas de las mujeres con problemas de amenorrea o de endometriosis sufren problemas de fertilidad. 

 

Источник: https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/ginecologicas/trastorno-menstruacion.html

Cambios en el comportamiento de la mujer durante la ovulación

Ovulación y angustia, ¿están relacionadas?

Durante el ciclo menstrual todas las mujeres experimentan cambios hormonales, sin excepción. La ovulación surge a mediados del ciclo con unas consecuencias para la mujer muy características, puesto que se presentan una serie de cambios en su comportamiento. ¿Quieres saber cuáles? Los detallaremos a continuación…

Cada 28 o 30 días se inicia el flujo menstrual en cada mujer, mientras todo vaya bien. Esta regularidad en el ciclo es indicativo de salud. Toda mujer experimenta durante el ciclo unos cambios físicos y también comportamentales debido a las hormonas.

Todos estos cambios se comenzaron a investigar hace medio siglo. Estudiando la complejidad de estos cambios se ha podido observar incluso alteraciones emocionales.

Aunque cada mujer lo vive de una forma distinta, los síntomas de ovulación están bien marcados y suelen seguir una serie de pautas.

Los cambios hormonales más importantes que se producen durante el ciclo menstrual son las variaciones importantes de las hormonas femeninas, la progesterona y los estrógenos. Los estrógenos aumentan hasta 6 veces sus niveles desde el primer día de menstruación hasta el momento de la ovulación. ¿Esto cómo repercute en la mujer?

La mayoría de las mujeres informan de que se sienten muy distintas los días antes a cuando va a llegar la ovulación. Gracias a las investigaciones podemos saber que lo que ocurre es que la variación de estos niveles hormonales desencadena una serie de cambios en el comportamiento de la mujer como:

  • Los sentidos se hallan en un estado de máxima sensibilidad, en especial el oído el olfato y la vista.
  • Sensibilidad al dolor más baja que en otros momentos.
  • Hay mujeres que dicen sentirse con más energía y vitalidad justo en el punto medio del ciclo.
  • Se produce un aumento del interés sexual.
  • Aumento de lubricación vaginal.
  • Variación de cambios de humor.

Uno de los síntomas físicos que se produce en algunas mujeres, son los dolores agudos durante la ovulación.

Características más representativas de la ovulación

Cuando la mujer está ovulando presenta una serie de cambios muy característicos asociados directamente con este proceso, que no solo pasan por el comportamiento y el estado psicológico, sino también por lo físico:

Frecuentes dolores durante la ovulación

No te asustes si sufres de continuos dolores en este periodo, ya que es bastante habitual experimentar dolor cuando tus ovarios están liberando el óvulo.

Mayor atracción durante la ovulación

Diversos experimentos han demostrado que la testosterona de los hombres aumenta ante una mujer que está en pleno proceso de ovulación. Esto sucede gracias a nuestro legado primitivo, donde lo hombres tenían que luchar por llamar la atención de las mujeres más fértiles.

Defensas bajas durante la ovulación

En este momento hay que llevar especialmente cuidado de los contagios y los virus que puedan estar al acecho. Aumenta el riesgo de resfriarse e incluso de tener la gripe. También hay que que tener una mayor atención con los posibles contagios por enfermedades de transmisión sexual (ETS).

El momento de la ovulación es el más propicio para que durante las relaciones sexuales el espermatozoide pueda fecundar el óvulo, antes de que este se desprenda y de paso a la menstruación. Durante este momento del ciclo muchas mujeres que quieren quedar embarazadas lo intentan con una mayor probabilidad de que se produzca la fecundación.

Cuando termina el ciclo de ovulación, habitualmente se produce otro ciclo antes de la menstruación que también queda marcado por otros cambios significativos. Este ciclo que da paso a la menstruación se llama síndrome premenstrual (SPM).

Estos cambios comportamentales en la mujer durante el periodo de ovulación pueden ser diferentes en cada una de ellas, variando la intensidad y la forma de vivir los síntomas.

Sin embargo, debido a estos cambios hormonales, si es cierto que toda mujer experimenta unas sensaciones y cambios en su comportamiento que marcan una diferencia con respecto otros días del ciclo menstrual.

Tanto el día de la ovulación como el día anterior son los días más fértiles de las mujeres, lo cual quiere decir que si no utiliza protección en estos días, tiene más posibilidades de quedar embarazada.

Ovulación y embarazo

Evidentemente para una mujer es imprescindible conocer su propio cíclo de ovulación si está buscando un embarazo. la ovulación y el embarazo van de la mano. Hay mujeres que tienen una mayor facilidad para reconocer su ovulación, y otras en cambio que necesitan de test de ovulación para conocer exactamente este momento proclive para la fertilidad.

Aunque se realice el acto sexual sin protección en el momento de la ovulación, solo hay un 25% de probabilidades para que haya un embarazo.

Esto es algo que puede desesperar a muchas mujeres que van buscando el embarazo con ilusión.

Por lo que durante este proceso puede haber un marcado cambio de comportamiento, en relación a la frustración de no estar consiguiendo lo que se pretende, quedar embarazada.

La mujer y la Luna

Infinidad de veces se asemeja a la mujer con la luna, esto se debe en parte, porque la luna y las mujeres poseen ciclos.

Mientras la única cara de la luna que podemos observar presenta diferentes semblantes, las más conocidas son: luna nueva, luna llena, cuarto menguante y cuarto creciente.

Las mujeres, poseen un ciclo menstrual: período de menstruación, fase pre-ovulatoria, ovulatoriay la última fase llamada lútea. En ambos casos, es decir los dos ciclos, demoran entre veintinueve y treinta días en volver a empezar.

Las fases en el ciclo de las mujeres son consecutivas e implican tanto cambios físicos como psíquicos. Cada etapa tiene su propia característica y podríamos establecer que hay  denominadores comunes a todas las mujeres. No obstante, es muy importante resaltar que cada una sentirá y vivenciará su período de forma particular.

Incluso los ciclos menstruales varían de mes a mes, porque en él repercute el estado anímico y físico de cada mujer. Asimismo, la franja etaria. No es lo mismo el ciclo menstrual durante la adolescencia, que durante la adultez o durante el climaterio.

Por lo tanto, detallaremos cuáles son las posibles repercusiones anímicas que conllevan comportamientos disímiles en los días de la ovulación durante la adultez.

Cambios físicos durante la ovulación

Efectivamente en el cuerpo se suceden cambios y ellos son suscitados por aumentos de determinadas hormonas que podemos denotar en aspectos diferentes en el cuerpo así como sensaciones internas difíciles de describir.

Básicamente, aumenta el nivel de estrógenos lo que a su vez implica un aumento de la hormona luteinizante, esta última encargada de romper los folículos y así liberar el óvulo maduro.

Por ello el nivel que poseamos de esta hormona es tan importante en tanto su función es determinante para la reproducción femenina.

Si bien, hay un día en el cual el óvulo cae, día clave para quedar embarazada, tres o cuatro días anteriores a que eso suceda, así como tres o cuatro días posteriores se consideran como parte de la etapa de ovulación y por lo tanto, propicia para procrear.

No sólo se hacen presentes las hormonas mencionadas, sino que a su vez aparece la progesterona.

Ésta actúa en el endometrio, provocando que se segreguen proteínas y así acondicionar el útero para el posible óvulo fecundado.

Si bien se sucede a la ovulación, no es parte de la fase en sí misma, no por ello debemos dejarla afuera para reflexionar sobre sus efectos. Al ser tan inmediatos los síntomas que producen influyen.

Un dato muy interesante es que los niveles de estas hormonas pueden ser chequeados a través de un análisis de sangre sencillo. De esta manera nos permiten averiguar si necesitamos reforzarlas en caso de tener menstruaciones irregulares, dificultades para quedar embarazada o embarazo de riesgo.

Cambios anímicos durante la ovulación

Todos los cambios en los niveles de las hormonas mencionadas con anterioridad repercuten en nuestro estado anímico y por ende en nuestros comportamientos. Es decir, nuestras conductas se ven alteradas en relación a la comida, al bienestar, al vínculo con los otros.

Por ejemplo, el aumento de los niveles de progesterona incita a comer un poco más. Para algunas mujeres será las comidas dulces que se deseen durante esos días y, para otras, las saladas.

Asimismo, notarán que la piel se reseca y que sus nervios comienzan a alterarse con mayor facilidad.

El cuerpo, en tanto organismo complejo y único para cada ser humano, priorizará algunas funciones y relegará otras en post de un trabajo para el que está preparado. Es decir, el cuerpo femenino se prepara para procrear y ese será el fin que buscará, de allí que durante la ovulación se sostenga que son los “días fértiles”.

Entre otros efectos posibles de observar en el exterior del cuerpo durante esta etapa son crecimiento de las mamas, en algunos casos dolor en ellas, acné, dolores de cabeza, caída del pelo.

Todo ello repercute en el estado de ánimo: irritabilidad, cambios de humor repentinos, angustia y decaimiento.

Esos cambios químicos que se observan en el exterior necesariamente implican un semblante que no siempre es sencillo de elaborar para transitarlo tranquilamente.

En el caso de la angustia, común en muchas mujeres, puede deberse a esos cambios físicos o a la inversa. Que sea la angustia que produzca esos cambios. De una u otra manera, se trata de un miedo en tanto reacción frente a lo desconocido.

Es un estado de intranquilidad, inquietud frente a los cambios que no podemos controlar.

Frente a ellos habrá dos caminos alternativos a tomar: padecerlos y con ello vivenciarlos con cierto desespero o, por el contrario, atravesarlos con la mayor naturalidad posible intentando hallar en el camino un mayor conocimiento de nuestro cuerpo y de lo que necesita durante esta etapa.

En definitiva, todos los meses, durante la adultez, el ciclo se repetirá como las caras de la luna. Mientras más aprendamos cómo funciona nuestro cuerpo, más sencillo será ofrecerle lo que necesita así como comunicarle a nuestro alrededor qué nos pasa y cómo vincularnos.

Источник: https://psiqueviva.com/comportamiento-durante-la-ovulacion/

¿Cuáles son los síntomas de la ovulación?

Ovulación y angustia, ¿están relacionadas?

A pesar de que en cada mujer los síntomas de ovulación sean diferentes, lo cierto es que sí que hay una serie de indicadores físicos que pueden ayudarte a determinar tus días fértiles.Así, aumentes las posibilidades de quedarte embarazada. Estos síntomas no son determinantes, pero sí que suelen ser bastante frecuentes. ¿Los conocemos? 

Síntomas generales de la ovulación

Si estás buscando quedarte embarazada y quieres aprovechar tus días más fértiles, es importante estar pendiente de algunos de estos indicadores físicos, que suelen acontecer durante la ovulación:

  • Dolores abdominales. Muchas mujeres sienten calambres o dolores agudos durante la ovulación, que puede durar desde unos minutos hasta unas horas. Estos dolores se deben a la ruptura del folículo que da lugar a la salida del óvulo, el cual contiene un líquido que irrita el peritoneo y produce dolor.
  • Mucosa cervical o flujo vaginal. Antes y durante la ovulación, el moco cervical suele aumentar su volumen, volverse más espeso o cambiar de color.
  • Temperatura basal. Cuando una mujer ovula, tiene cambios en la temperatura basal. Puedes utilizar un termómetro corporal cualquiera para saber si ha aumentado algunas décimas.
  • Hipersensibilidad mamaria. Algunas mujeres, cuando ovulan, pueden sentir una mayor sensibilidad en las glándulas mamarias.
  • Cambios de ánimo. Los cambios hormonales hacen que las mujeres que están ovulando tengan cambios de ánimo drásticos, como el llanto fácil. Estos mismos cambios pueden producir cefaleas, convulsiones o edemas.
  • Aumento de la libido. Aproximadamente, sobre el día 14 desde el primer día de la regla, se suele producir la ovulación. Este suele ser el día del mes en el que eres más fértil. La naturaleza manda señales; de ahí que durante este proceso natural de la mujer, tengas un mayor apetito sexual.

¿Estás buscando un embarazo?

Si buscas quedarte embarazada, puedes servirte de este calculadora de días fértiles con la que podrás conocer los días de tu ovulación. Esto te ayudará a conocer la fecha idónea, aunque recuerda que ningún calendario de ovulación es 100% fiable.

De hecho, los expertos en ginecología aseguran que en la vida fértil de una mujer no todo sucede de la misma manera. La falta de cualquiera de estos indicadores físicos mostrados anteriormente no implica que no haya ovulación.

Asimismo, muchas mujeres utilizan tests de ovulación para poder identificar los días más fértiles, como los sticks de ovulación, que evalúan los niveles de LH en la orina, o el test de ovulación Persona, que combina la determinación de los niveles de LH juntamente con los de otra hormona fundamental para la ovulación: el estradiol. 

4 síntomas de ovulación poco conocidos

El cuerpo nos indica, a través de varios síntomas, en qué momento del ciclo menstrual nos encontramos. Los síntomas más conocidos y fáciles de idenfiticar son los relacionados con la menstruación, que se asocia al momento de más debilidad del mes, con molestias y trastornos bastante notables en algunas mujeres.

Sin embargo, no debemos olvidar otros momentos relevantes del ciclo menstrual. La ovulación es el más interesante para aquellas mujeres que buscan quedarse embarazadas. 

La ovulación también tiene sus síntomas que, como ocurre con la regla, algunas mujeres notan más que otras. De hecho, estos síntomas pueden llegar a ser más notables que los de la propia menstruación: dolores abdominales, hipersensibilidad mamaria, cambios de humor… Algunos de los síntomas de ovulación nos son muy familiares, pero otros son menos conocidos.

1. Dolor de cabeza

El dolor de cabeza durante los días de la ovulación es bastante habitual y, si la intensidad del dolor no es demasiado fuerte, no debes alarmarte. En algunas mujeres, este dolor de cabeza viene acompañado de náuseas, debido a los cambios hormonales que sufre el organismo. 

Si tienes dolores de cabeza cada mes, te aconsejamos que cojas un calendario y, si eres regular con tu ciclo menstrual, observes si te encuentras en la fase de la ovulación. Para quedarte más tranquila, siempre puedes acudir al médico.

2. Dolor de espalda y riñones

Los cambios que se producen en el cuerpo durante la ovulación se reflejan en la espalda y en los riñones. Por tanto, es habitual notar pequeños calambres en la zona lumbar baja durante este período. 

Estos dolores pueden acompañarse por algunas molestias en la zona de los riñones, como pequeños tirones.

Con el fin de aliviar el dolor, puedes tomar un antiinflamatorio, aunque no es conveniente abusar de ello. Es preferible que optes por descansar más, adoptar una buena postura en el trabajo, utilizar calzado cómodo, etc. Como remedios naturales frente al dolor puedes utilizar bolsas de agua caliente o tomar infusiones.

3. Hinchazón

Algo muy habitual durante la ovulación es sentirse más hinchada debido a la retención de líquidos, que hace que aumentes de peso y de volumen. Se trata de un efecto pasajero, pero que puede ser muy molesto. Será tu cuerpo el que te dirá cómo actuar, por lo que es importante que aprendas a escucharlo. 

Posiblemente, durante estos días te apetecerá más estar en reposo que no practicar ejercicio físico, que puede ser algo molesto si te sientes hinchada. 

4. Gases

Los gases son un claro y muy habitual síntoma de ovulación del que se habla poco y que está muy relacionado con la hinchazón. 

Para aliviar el aumento de gases durante estos días, puedes modificar algunas pautas de alimentación, rechazando productos que los potencian, como las legumbres o la coliflor. Los gases suelen venir acompañados de dolor de barriga, que puedes aliviar tumbándote y descansando. También puedes aplicarte una bolsa de agua caliente.  

Dolor en la ovulación: ¿qué causas lo provocan?

Es muy habitual que durante la ovulación aparezca el denominado dolor intermenstrual, que tiene lugar cuando el folículo se rompe y libera el óvulo. Algunas mujeres tienen dolor intermenstrual todos los meses; otras solo en ocasiones.

A día de hoy todavía no se conoce con exactitud la causa que ocasiona este dolor intermenstrual, aunque existen posibles motivos: 

  • Liberación de un óvulo durante la ovulación.
  • Crecimiento del folículo, que estira la superficie del ovario, lo que provoca dolor.
  • Irritación del revestimiento de la zona del abdomen producida por la sangre o el líquido liberados durante la rotura del folículo.

Si se padece dolor en cualquier otro momento del ciclo menstrual debes saber que no se trata de dolor intermenstrual, sino que es otro tipo de dolor. Puede ser un dolor menstrual normal (dismenorrea), si ocurre durante el período menstrual, o puede deberse a otros problemas abdominales o pélvicos. 

Remedios caseros para el dolor de ovulación

En ocasiones, cuando una mujer padece un dolor intermenstrual intenso, el médico le receta un medicamento o tratamiento a seguir.

Sin embargo, en otras ocasiones es mejor optar por remedios naturales.

Seguir una alimentación saludable, beber agua y llevar una vida saludable, que incluya la práctica de actividad física regular, son factores que ayudan a aliviar este tipo de dolor.

Te detallamos algunos remedios caseros que pueden ayudar mucho a contrarrestar el dolor de ovulación:

  • Tomar infusones: beber infusiones calientes, como la manzanilla, permite calmar el dolor y también relaja. 
  • Darse baños con agua caliente: son buenos para relajar toda la musculatura y permiten mitigar la sensación de dolor.
  • Aplicar calor seco en la zona abdominal: es una práctica muy efectiva y para llevarla a cabo puedes utilizar unos saquitos específicos, formados por semillas, que se calientan en el microondas.
  • Tomar té de jengibre: el jengibre alivia el dolor menstrual, ya que es un antiinflamatorio y antiespasmódico natural que reduce la inflamación en el vientre.
  • Tomar un café: el café tiene propiedades antioxidantes, pero también antiinflamatorias, por lo que puedes tomar uno bien cargado por la mañana.
  • Apostar por los suplementos de calcio, vitamina D y magnesio: estos suplementos complementen la falta de vitaminas, pero es mejor asesorarse por el médico antes de tomarlos. 

……..

¿Conoces cuáles son tus días más fértiles? ¿Te has servido de algún test o calendario de ovulación para calcularlo? ¡Deja tu comentario!

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/quedar-embarazada/quiero-tener-un-hijo/sintomas-ovulacion

Embarazo y niños
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