Parto con el bebé muerto

Contents
  1. Nacimiento de un niño muerto: Otras preguntas frecuentes | NICHD Español
  2. ¿Es seguro tener otro bebé después del nacimiento de un niño muerto?
  3. ¿Tener un mortinato aumenta el riesgo de otro nacimiento de un niño muerto?
  4. ¿Qué precauciones especiales deben tomar las mujeres para reducir el riesgo de muerte fetal en los embarazos futuros?
  5. ¿Cómo pueden recuperarse las familias después del nacimiento de un niño muerto?
  6. Parto De Un Bebé Mortinato Care Guide Information En Espanol
  7. ¿Qué es el parto de un bebé mortinato?
  8. ¿Qué causa que un bebé sea mortinato?
  9. ¿Cómo nacerá mi bebé?
  10. ¿Qué puedo esperar después de dar a luz?
  11. ¿Qué exámenes se pueden hacer después del parto del bebé mortinato?
  12. ¿Dónde puedo conseguir información para ayudarme a afrontar la pérdida de mi bebé?
  13. ¿Cuándo debo buscar atención inmediata?
  14. ¿Cuándo debo comunicarme con mi obstetra?
  15. ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:
  16. Associated drugs
  17. Parto con el bebé muerto
  18. ¿Cuál es el procedimiento si se detecta que el bebé ha muerto antes de nacer?
  19. ¿Se puede ver al bebé?
  20. ¿Es obligatorio hacer la autopsia?
  21. Trámites legales
  22. ¿Cómo superar la pérdida?
  23. Lo que debes saber sobre las muertes fetales
  24. Datos importantes sobre la mortalidad fetal
  25. ¿Qué es una muerte fetal?
  26. ¿Cuáles son las principales causas de la mortalidad fetal?
  27. ¿Por qué tantas mujeres pierden a sus bebés durante el parto?
  28. ¿Dónde tienen lugar la mayoría de las muertes fetales?
  29. ¿Por qué la mortalidad fetal está tan estigmatizada?
  30. ¿Qué efectos psicológicos tienen las muertes fetales sobre las mujeres y las familias?
  31. ¿Qué se debe hacer para reducir las muertes fetales?
  32. ¿Qué está haciendo UNICEF para reducir la mortalidad fetal?
  33. La tragedia de dar a luz un hijo sin vida | Mujer
  34. Un parto inducido
  35. Dolorosa burocracia
  36. Algunos consejos de ayuda:

Nacimiento de un niño muerto: Otras preguntas frecuentes | NICHD Español

Parto con el bebé muerto

En la sección Información sobre el tema encontrará información básica sobre temas como «¿Qué es?» y «¿Cuán común es?». Además, en esta sección se responde a preguntas frecuentes específicas sobre un tema determinado.

¿Es seguro tener otro bebé después del nacimiento de un niño muerto?

Algunas familias deciden que quieren tener otro bebé en el futuro a pesar de la experiencia difícil del nacimiento de un niño muerto. La mayoría de las mujeres que quedan embarazadas después del nacimiento de un niño muerto dan a luz a bebés sanos.1

Es mejor discutir la situación con un proveedor de cuidado de la salud para comprender los riesgos y abordar las inquietudes. Si una familia decide intentar tener otro bebé, el proveedor de cuidado de la salud puede tomar ciertas precauciones para ayudar a minimizar el riesgo.

¿Tener un mortinato aumenta el riesgo de otro nacimiento de un niño muerto?

Sí. En promedio, las mujeres que tienen un mortinato son de 2 a 10 veces más propensas a tener otro niño muerto que las mujeres que no han tenido ninguno. Sin embargo, la mayoría de las mujeres que quedan embarazadas de nuevo luego del nacimiento de un niño muerto da a luz a un bebé vivo y sano. El aumento del riesgo depende de varios factores:1

  • Raza. En promedio, las madres afroamericanas que han tenido un mortinato tienen un riesgo mayor de tener otro en el futuro, en comparación con las madres blancas que también han tenido un niño muerto.
  • Causa de la muerte fetal anterior. La causa específica del nacimiento de un niño muerto anterior podría afectar el riesgo en los embarazos futuros. Por ejemplo:
    • Si la muerte fetal anterior fue consecuencia de un defecto de nacimiento, los embarazos futuros también podrían correr riesgo  de presentar ese defecto de nacimiento y tener el mismo resultado. El riesgo depende del tipo específico de defecto de nacimiento. Los padres que han sufrido el nacimiento de un niño muerto debido a un defecto de nacimiento, deben hablar con sus proveedores de cuidado de la salud o con un asesor genético para saber más sobre el riesgo futuro.
    • Si la madre tenía preclamsia en el primer embarazo, tiene un riesgo mayor de tener preclamsia en los embarazos posteriores, especialmente si desarrolló el trastorno temprano en el embarazo.
    • Algunos problemas con la placenta, como el desprendimiento de la placenta, tienen más probabilidades de ocurrir si ya han ocurrido antes. Una mujer que tuvo un niño muerto por este tipo de problema corre riesgo de tener el mismo resultado en futuros embarazos.
  • El momento en que se produjo la muerte fetal también tiene un efecto. Cuanto más temprano en el embarazo haya ocurrido la muerte fetal, mayor será el riesgo de otro nacimiento de un niño muerto en un futuro embarazo.
  • La restricción de crecimiento fetal, es decir que el feto en desarrollo no haya podido crecer como debía porque no recibía suficientes nutrientes de la placenta, es un factor de riesgo del nacimiento de un niño muerto.

Además del posible aumento del riesgo de otro nacimiento de un niño muerto, los embarazos posteriores al nacimiento de un niño muerto corren un riesgo mayor, en promedio, de tener complicaciones como el parto por cesárea y el peso bajo al nacer.1

¿Qué precauciones especiales deben tomar las mujeres para reducir el riesgo de muerte fetal en los embarazos futuros?

Con un control cuidadoso y un parto temprano, los proveedores de cuidado de la salud pueden ayudar a las mujeres a reducir las probabilidades de un segundo nacimiento de un niño muerto.2

Conocer la causa de la muerte fetal anterior, si esto fuera posible, puede brindar información valiosa para ayudar a reducir el riesgo de otro nacimiento de un niño muerto.

3,4 Si la causa de la muerte no se investigó de inmediato, los proveedores de cuidado de la salud podrían determinar la causa después, realizando algunas pruebas a la madre para saber si tiene enfermedades que pueden causar el nacimiento de un niño muerto, tales como el síndrome antifosfolípido .2,4

Antes de que una mujer intente quedar embarazada después del nacimiento de un niño muerto, debe trabajar con su proveedor de cuidado de la salud para tratar o controlar cualquier factor de riesgo que pudiera causar o contribuir a otro nacimiento de un niño muerto. Estos riesgos pueden incluir la obesidad, el hábito de fumar, determinadas enfermedades como presión arterial alta y diabetes, y determinadas infecciones.2,4

Temprano en el nuevo embarazo posterior al nacimiento de un niño muerto, los proveedores de cuidado de la salud con frecuencia realizan estudios de ultrasonido para determinar, de la manera más precisa posible, la fecha estimada del parto.

A medida que el embarazo avanza, los proveedores de cuidado de la salud podrían realizar estudios de ultrasonido más a menudo que a otras mujeres embarazadas para verificar si el feto está creciendo bien.

También podrían realizar pruebas especiales con ultrasonido para estudiar aspectos específicos de la salud del feto, tales como si la sangre fluye bien a través del cordón umbilical, en caso de que se diagnosticara un crecimiento fetal lento.

2 Además de los estudios por imágenes, los proveedores de cuidado de la salud podrían realizar monitoreos de la frecuencia cardíaca (también llamados pruebas sin estrés) o pruebas de perfiles biofísicos, y pedirle a las madres que lleven un registro del movimiento del feto (llamado «conteo de movimientos fetales»).2

¿Cómo pueden recuperarse las familias después del nacimiento de un niño muerto?

No hay una manera correcta de hacer frente a la pérdida de un bebé. Cada persona y cada cultura manejan la muerte de una manera diferente.

Muchas personas encuentran que es útil hablar con otras familias que han sufrido una pérdida similar. Los padres que han perdido un hijo debido al nacimiento de un niño muerto también podrían desear hablar de sus sentimientos con su proveedor de cuidado de la salud o ver a un consejero profesional que pueda ayudarlos a procesar sus sentimientos.

Si usted ha sufrido el nacimiento de un niño muerto, tal vez desee consultar los siguientes recursos:

  1. Reddy, U. M. (2007). Prediction and prevention of recurrent stillbirth. Obstetrics and Gynecology, 110(5), 1151-1164. 
  2. Robson, S. J., & Leader, L. R. (2010). Management of subsequent pregnancy after an unexplained stillbirth. Journal of Perinatology, 30(5), 305–310. 
  3. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés), Boletines del Comité de Práctica—Obstetricia. (2009). ACOG Practice Bulletin No. 102: management of stillbirth. Obstetrics and Gynecology, 113(3), 748-761. 
  4. Jack, B. W., Atrash, H., Coonrod, D. V., Moos, M. K., O’Donnell, J., & Johnson, K. (2008). The clinical content of preconception care: an overview and preparation of this supplement. American Journal of Obstetrics and Gynecology, 199(6 Suppl 2), S266–S279. 

« ¿Cómo se maneja?

Источник: https://espanol.nichd.nih.gov/salud/temas/stillbirth/informacion/preguntas

Parto De Un Bebé Mortinato Care Guide Information En Espanol

Parto con el bebé muerto

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¿Qué es el parto de un bebé mortinato?

La muerte intrauterina es cuando un bebé muere en el útero después de las 20 semanas de embarazo. La mayoría de mortinatos pasan antes de que la mujer entre en labor de parto. Algunos mortinatos podrían pasar durante el parto y el nacimiento.

¿Qué causa que un bebé sea mortinato?

La causa de un bebé mortinato podría no conocerse. Las siguientes son posibles causas de un bebé mortinato:

  • Infecciones de la mamá, el bebé o la placenta, como el citomegalovirus, toxoplasmosis o una infección por transmisión sexual
  • Complicaciones durante el embarazo, como la preeclampsia, parto prematuro o trauma
  • Problemas con el bebé, como defectos de nacimiento, restricción del crecimiento fetal o condiciones genéticas
  • Problemas con la placenta, como coágulos sanguíneos, inflamación o separación de la placenta de la pared del útero
  • Problemas con el cordón umbilical, como un nudo que previene que el oxígeno y la sangre fluyan y lleguen al bebé
  • Problemas durante el parto y nacimiento que previenen que la sangre y el oxígeno lleguen al bebé

¿Cómo nacerá mi bebé?

Hable con su médico sobre las formas en que su bebé puede nacer. Es probable que su bebé nazca por alguno de los siguientes métodos:

  • Parto natural que podría suceder dentro de 2 semanas después de muerto el bebé.
  • La inducción del trabajo de parto para el cual su médico le dará medicamentos para acelerar la labor de parto y nacimiento. Podría ser necesario provocar el parto si usted no logra entrar en labor de parto naturalmente dentro de 2 semanas de muerto el bebé.
  • La dilatación y evacuación es una cirugía para dar a luz a su bebé. Su médico dilatará (abrirá) su cérvix y sacará a su bebé por medio de su vagina.
  • Una cesárea es una cirugía para tener a su bebé. Su médico hará una incisión en la parte baja de su abdomen. Luego sacarán a su bebé por medio de la incisión.

¿Qué puedo esperar después de dar a luz?

Usted tiene la opción de ver a su bebé después del nacimiento. Los médicos pueden darle a usted y a sus seres queridos tiempo para que pasen solos con su bebé.

Durante este tiempo usted podrá cargar a su bebé, tomarle fotos, ponerle nombre o incluso practicar una ceremonia religiosa. Pregunte a su médico si puede quedarse con algo para recordar a su bebé.

Esto puede incluir una huella de la mano, una huella del pie o la cobija con la que envolvieron a su bebé.

¿Qué exámenes se pueden hacer después del parto del bebé mortinato?

Los exámenes se pueden hacer para encontrar la causa de la muerte del bebé. La información de estos exámenes podría también ayudarle a planificar un embarazo futuro. Es su decisión permitir que le realicen los exámenes a usted o a su bebé. Su médico podría también examinar el cordón umbilical o placenta en caso de algún problema.

¿Dónde puedo conseguir información para ayudarme a afrontar la pérdida de mi bebé?

La pérdida de un bebé puede ser muy difícil para ambos, usted y su pareja. Tanto usted como sus seres queridos necesitan tiempo para hacer el luto. Es probable que usted sienta sorpresa, enojo, vacío, impotencia o soledad.

Puede ser que usted corra un riesgo aún mayor de sufrir de depresión posparto. Únase a un grupo de apoyo o vaya a citas con un consejero que le pueda ayudar a lidiar con la pérdida de su bebé.

Pídale a su médico más información sobre grupos de apoyo o lugares dónde puede encontrar ayuda.

  • March of Dimes Birth Defects Foundation1275 Mamaroneck AvenueWhite Plains , NY 10605Web Address: http://www.marchofdimes.com
  • First Candle1314 Bedford Avenue, Suite 210Baltimore , MD 21208Phone: 1- 800 – 221-7437Web Address: http://www.firstcandle.org

¿Cuándo debo buscar atención inmediata?

  • Usted tiene sangrado vaginal abundante que empapa 1 o más toallas sanitarias en una hora.
  • Usted tiene dolor abdominal severo aun después de tomarse el medicamento para el dolor.
  • Usted tiene pensamientos de provocarse daño.

¿Cuándo debo comunicarme con mi obstetra?

  • Tiene fiebre.
  • Tiene náuseas o está vomitando.
  • Tiene líquido de mal olor saliendo de la vagina.
  • Usted o su pareja se sienten demasiado tristes, impotentes o no pueden lidiar con lo que ha pasado.
  • Usted tiene dificultad para dormir o comer.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de su condición o cuidado.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de ayudar a planear su cuidado. Aprenda todo lo que pueda sobre su condición y como darle tratamiento. Discuta sus opciones de tratamiento con sus médicos para decidir el cuidado que usted desea recibir.

Usted siempre tiene el derecho de rechazar el tratamiento.Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos.

Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

Associated drugs

Always consult your healthcare provider to ensure the information displayed on this page applies to your personal circumstances.

Medical Disclaimer

Источник: https://www.drugs.com/cg_esp/parto-de-un-beb%C3%A9-mortinato.html

Parto con el bebé muerto

Parto con el bebé muerto

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día se producen unos 7.000 nacimientos de un bebé muerto, cifras que suponen unos 3,2 millones de bebés en el mundo, el 98% en países en desarrollo. En España, según datos del Servicio de Medicina Maternofetal del Hospital Clínico de Barcelona, afecta a 5-6 de cada 1.000 partos.

La muerte perinatal o mortinato es el fallecimiento de un bebé pasada la semana 20 de embarazo (la muerte antes de esa semana se considera aborto).

El problema en estos casos es que, dado el tamaño del bebé, la madre tiene que dar a luz de manera normal, como si el pequeño estuviera vivo, aunque ya haya fallecido, lo que es absolutamente devastador para la mujer.

Sufrir todos los dolores y molestias del parto sabiendo que al final solo te vas a encontrar con tu bebé muerto es una experiencia traumática para la que hace falta un protocolo especial para ayudar todo lo posible a estas mujeres y a sus parejas.

Muchos casos son inexplicables y no llega a saberse nunca por qué se produjo la muerte del feto dentro del útero, a pesar de hacerle autopsia, pero generalmente se debe a alguno de estos factores:

Desprendimiento de placenta poco antes de que el bebé nazca

Defecto genético o físico del bebé, especialmente en el corazón o el cerebro

Parto prematuro: en el caso de los bebés muy prematuros, es posible que no sobrevivan al esfuerzo del parto

Preeclampsia: esta enfermedad causa la muerte de muchos bebés antes de que puedan nacer

Incompatibilidad de Rh: si hay incompatibilidad sanguínea materno fetal y no se sabe, los anticuerpos que genera la madre contra la sangre del bebé pueden causarle la muerte

Infecciones como la listeriosis, la toxoplasmosis, el citomegalovirus o el parvovirus

Problemas de salud previos de la madre como la diabetes o la obesidad

Inmunodeficiencias como el síndrome de anticuerpos antifosfolípidos

Complicaciones en el parto, como distocia de hombro, parto de nalgas o problemas en el cordón umbilical

Embarazo múltiple: los nacimientos múltiples tienen un riesgo 15 veces mayor de padecer muerte perinatal

Colestasis intrahepática: es una complicación muy poco frecuente del embarazo que se produce cuando la excreción de la bilis del hígado se interrumpe. En estos casos, el riesgo de que el bebé nazca muerto es un 15% mayor.

¿Cuál es el procedimiento si se detecta que el bebé ha muerto antes de nacer?

Muchas veces se descubre la muerte del bebé dentro del útero en alguna prueba o revisión, sobre todo si la madre sufre algún problema y se llevan a cabo controles especiales. Otras veces es la mamá la que acude a Urgencias porque lleva más de 24 horas sin notar los movimientos del bebé, sangra mucho, ha roto aguas o tiene contracciones de parto.

Cuando se confirma que el feto ha muerto, es necesario inducir el parto a no ser que este ya haya comenzado. La inducción puede realizarse inmediatamente siempre que haya riesgo para la madre o los papás quieran, pero si no es así, se puede esperar unas horas para que se hagan a la idea.

En el caso de gemelos, a veces es posible continuar con el embarazo si uno de los dos bebés sigue vivo para permitir que se desarrolle lo más posible.

En estos casos suele dejarse a la madre ingresada hasta que el bebé nace. Para ella será muy duro saber que su bebé vivo está al lado del hermanito muerto, pero es la mejor opción para que nazca lo más desarrollado posible.

Si ya no es prematuro, se inducirá el parto inmediatamente.

También es posible que el bebé muera durante el parto, por lo que habrá que comunicar la triste noticia a los papás una vez se compruebe que no se puede hacer nada por el bebé.

¿Se puede ver al bebé?

La decisión de ver o no al mortinato depende completamente de los padres, aunque los expertos recomiendan verlo y cogerlo ya que puede ayudar a superar el trauma y la pérdida.

Si te preocupa el aspecto que pueda tener, puedes preguntarle a la enfermera primero cómo está o pedir que te lo den un poco tapado para que no te cause tanta impresión. Sea como sea, será un momento muy duro que tenéis que vivir los dos juntos y solos.

El personal médico os dejará solos todo el tiempo que necesitéis para que abracéis a vuestro bebé y os despidáis de él.

Pero, sea cual sea la decisión, el personal sanitario la respetará para ayudaros en este trance.

En algunos centros se ofrece ayuda psicológica. Además, se suele ingresar a la madre en una planta diferente a la de maternidad para que no sufra aún más al escuchar el llanto de otros bebés que sí han nacido vivos.

¿Es obligatorio hacer la autopsia?

No, puedes autorizar o no la autopsia, aunque es una buena forma de conocer las causas y evitarlas en un siguiente embarazo.

Para saber qué ha ocurrido se puede analizar la sangre de la madre, la placenta y mediante la autopsia, aunque, como hemos dicho, a pesar de ello en algunos casos es imposible de saber qué ha pasado.

Sin embargo, la autopsia puede dar mucha información valiosa a los médicos, por lo que se recomienda hacerla.

Si no sabes qué hacer, pregunta todas tus dudas a los médicos para saber si quieres que se lleve a cabo o no. Podéis también tomaros un tiempo para pensarlo, aunque cuanto antes se realice, más información. Si finalmente decides hacerla deberás firmar un consentimiento escrito.

Trámites legales

Aunque sea un momento muy duro, es necesario cumplir con las formalidades legales.

Todos los mortinatos necesitan un certificado de defunción y hay que incinerarlos o enterrarlos, aunque no necesitas contratar un servicio fúnebre, puedes dejar que el hospital se encargue de todo.

Solo pueden inscribirse en el Registro Civil los niños que sobreviven al menso 24 horas al parto, pero puedes ponerle nombre para ti si te hace más sencillo seguir adelante.

Algo que muchas mujeres no saben es que, aunque el bebé nazca muerto, tienen derecho a la baja maternal «todos los alumbramientos que tengan lugar tras más de 180 días de vida fetal, con independencia de que el feto nazca vivo o muerto». Puedes emplear para recuperarte física y emocionalmente.

¿Cómo superar la pérdida?

La recuperación física es igual a la de un parto de un bebé vivo. La mujer tendrá loquios o pérdidas de sangre vaginales durante los 40 días siguientes. Además, si le practicaron una episiotomía podrá tener dolores en la zona hasta que los puntos cicatricen. Si te sale leche, puedes tomar unas pastillas para evitar la subida de la leche, que puede resultarte aún más duro.

El problema es recuperarse emocionalmente de un golpe tan fuerte. Los expertos aconsejan acudir a grupos de apoyo, hablar con padres que han pasado por lo mismo o ir a terapia si pasan los meses y no se nota ninguna mejora.

Debes vivir tu duelo y tomarte todo el tiempo que necesites. Mucha gente no entiende lo duro que es superar un parto con el bebé muerto, pero debes ignorar a todos aquellos que no te entiendan y llorar todo lo que necesites. Habla con tu pareja y no te guardes dentro tus sentimientos. 

Haz lo que sientas que necesitas en cada momento, no todo el mundo lo supera igual.

Y, una vez que llegues a casa, ver todas las cositas del bebé y su habitación preparada puede hacer que te sientas aún peor. Guarda todo si te hace sentir peor y busca toda la ayuda necesaria para superarlo.

Por último, aunque ahora ni te lo plantees, debes saber que las posibilidades de que algo así vuelva a pasarte son muy bajas.

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Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/parto/parto-con-el-bebe-muerto-9772

Lo que debes saber sobre las muertes fetales

Parto con el bebé muerto

Cada 16 segundos se produce una muerte fetal. Esto significa que cerca de dos millones de bebés nacen muertos cada año. Lo que hace que estas muertes sean aún más trágicas es que la mayoría de ellas podrían prevenirse con una atención de calidad durante el embarazo y el parto.

Además de la devastadora pérdida de una vida, las consecuencias psicológicas y económicas para las familias, las mujeres y las sociedades son graves y duraderas.

Estas son las respuestas a las preguntas más importantes sobre la mortalidad fetal.

Arriba: En Sierra Leona, una mujer duerme después de dar a luz a un bebé muerto en su casa tras 10 horas de parto. Acudió al hospital para una extracción de emergencia de placenta retenida. De ocho embarazos que ha tenido, han sobrevivido cuatro hijos.
 

Datos importantes sobre la mortalidad fetal

  • En las dos últimas décadas, 48 millones de bebés nacieron muertos
  • La mortalidad fetal representa una carga onerosa a nivel mundial: uno de cada 72 bebés nacen muertos
  • La mayoría de las muertes fetales se producen en África Subsahariana y en Asia Meridional
  • Más del 40% de las muertes fetales tienen lugar durante el parto
  • La mayor parte de las muertes fetales pueden evitarse con una atención médica de calidad durante el embarazo y el parto
  • De aquí a 2030 morirán otros 20 millones de bebés si se mantienen las tendencias actuales, y la pandemia de COVID-19 podría empeorar la situación.

¿Qué es una muerte fetal?

Se considera que una muerte fetal tiene lugar cuando un bebé nace sin presentar síntomas de vida después de un tiempo determinado, que generalmente se asocia a la edad gestacional (el periodo comprendido entre la concepción y el nacimiento) o al peso del bebé.

Dado que las muertes fetales se notifican de distintas formas en cada país, las estimaciones de mortalidad fetal utilizadas por las Naciones Unidas en este artículo consideran “muertes fetales en un estado avanzado de gestación” a las muertes que se producen a las 28 semanas o más de gestación.

La definición de “28 semanas o más” sirve de ayuda a la hora de establecer comparaciones de los niveles internacionales de mortalidad infantil, pero excluye las muertes fetales que ocurren en estados previos de gestación. Esto, sumado al hecho de que el número de muertes que se notifican está muy por debajo de la realidad, apunta a que la incidencia real de la mortalidad fetal es aún más elevada.

¿Cuáles son las principales causas de la mortalidad fetal?

Entre las causas más frecuentes de la mortalidad fetal se encuentran las complicaciones durante el parto, las hemorragias previas al parto (incluido el desprendimiento de placenta), las infecciones y enfermedades maternas y las complicaciones durante el embarazo, cuya causa subyacente puede ser la restricción del crecimiento fetal.

La salud de la madre también puede ser una causa de la mortalidad fetal. Se estima que un 10% de las muertes fetales de todo el mundo se producen como resultado de la obesidad, la diabetes y la hipertensión. Otros factores relacionados con la madre, como su edad o si es fumadora, también pueden aumentar el riesgo de que se desarrollen enfermedades maternas o de que el bebé nazca muerto.

Según lo que sabemos sobre las causas de la mortalidad fetal, es evidente que brindar una atención médica de calidad y proporcionar ayudas y recursos que fomenten estilos de vida y embarazos saludables puede reducir significativamente el riesgo de que una mujer dé a luz a un bebé muerto.

¿Por qué tantas mujeres pierden a sus bebés durante el parto?

Más del 40% de las muertes fetales tienen lugar durante el parto.

Las causas más comunes de las muertes fetales que ocurren durante el parto son la hipoxia (falta de oxígeno), las obstrucciones provocadas por la placenta y otras complicaciones relacionadas con el parto.

Muchas de ellas pueden evitarse cuando se cuenta con intervenciones básicas tales como el parto vaginal asistido, la presencia de matronas cualificadas o las cesáreas de emergencia.

¿Dónde tienen lugar la mayoría de las muertes fetales?

Alrededor de la mitad del total de las muertes fetales tiene lugar en seis países: India, Pakistán, Nigeria, República Democrática del Congo, China y Etiopía, por orden de incidencia (de la más alta a la más baja).

De media, el riesgo de que se produzca una muerte fetal es siete veces mayor en los países de ingresos bajos (22,7 muertes fetales por cada 1.000 nacimientos) que en los países de ingresos altos (3 muertes fetales por cada 1.000 nacimientos).

La desigual incidencia de la mortalidad fetal entre los países también se observa dentro de los propios países. La tasa de muertes fetales es más elevada en las zonas rurales que en las urbanas, mientras que el nivel socioeconómico también se asocia a una mayor incidencia de la mortalidad fetal.

Las minorías étnicas de los países de altos ingresos pueden encontrar dificultades para acceder a una atención médica de calidad.

Por ejemplo, en las poblaciones inuit de Canadá se han observado tasas de mortalidad fetal casi tres veces más altas que las del resto del país.

Por otro lado, las mujeres afroamericanas de los Estados Unidos tienen casi el doble de riesgo de que sus bebés nazcan muertos que las mujeres blancas.

¿Por qué la mortalidad fetal está tan estigmatizada?

En algunas culturas se considera a las madres culpables de las muertes fetales. Esto puede acarrear descrédito social o generar sentimientos individuales de culpabilidad o vergüenza, lo cual impide a las madres manifestar abiertamente su dolor por la pérdida.

La incapacidad de mostrar el luto públicamente puede hacer que parezca que las muertes fetales nunca han ocurrido.

Este tipo de tabúes, estigmas e ideas equivocadas suelen silenciar a las familias o tener repercusiones sobre el reconocimiento y el luto por las muertes fetales, contribuyendo así a su invisibilidad.

¿Qué efectos psicológicos tienen las muertes fetales sobre las mujeres y las familias?

Las mujeres y las parejas de las mujeres que sufren la mortalidad fetal tienen índices superiores de depresión, ansiedad y otros síntomas psicológicos que pueden durar un tiempo prolongado.

Para muchas mujeres, la pérdida de un hijo y la atención que reciben posteriormente tendrán consecuencias sobre su perspectiva de la vida y la muerte, su autoestima e incluso su propia identidad.

Muchas mujeres que sufren una muerte fetal tratan de evitar estar con otras personas o participar en actividades sociales, de forma que se aíslan y agravan los síntomas depresivos a corto y largo plazo.

Los efectos psicológicos negativos pueden prolongarse a posteriores embarazos e incluso permanecer después de dar a luz a un hijo sano.

¿Qué se debe hacer para reducir las muertes fetales?

La mejora de los sistemas de salud y la calidad de la atención prenatal y durante el parto son fundamentales para poner fin a las muertes fetales que se pueden prevenir.

Para ello, es necesario facilitar el acceso a establecimientos de salud funcionales que cuenten con medicamentos y equipos adecuados, electricidad, agua corriente, jabón y mantas, y que dispongan de sistemas de remisión las 24 horas cada día de la semana.

Asimismo, es fundamental que en el sector público y en el privado haya una cantidad suficiente de trabajadores de la salud competentes, como las matronas, y que estén capacitados de conformidad con las normativas nacionales e internacionales.

¿Qué está haciendo UNICEF para reducir la mortalidad fetal?

UNICEF trabaja cada día contra reloj para brindar a cada madre y cada bebé una atención de salud asequible y de calidad. En 2019, más de 27 millones de bebés nacieron en condiciones de seguridad en los establecimientos que cuentan con la ayuda de UNICEF.

UNICEF y sus aliados están exigiendo que se renueve el compromiso para poner fin a las muertes fetales prevenibles antes de 2030, tal y como se recoge en el Plan de Acción Todos los Recién Nacidos.

Estamos ayudando a los países a elaborar sus planes nacionales y otorgar prioridad y presupuestos a las intervenciones más importantes, como la atención prenatal, la asistencia al parto de un profesional cualificado y la atención obstétrica de emergencia necesaria para reducir la mortalidad fetal. 

Источник: https://www.unicef.org/es/historias/lo-que-debes-saber-sobre-las-muertes-fetales

La tragedia de dar a luz un hijo sin vida | Mujer

Parto con el bebé muerto

  • Al dolor familiar se suma el desconocimiento de las causas en muchos casos
  • Muchas parejas lamentan la falta de atención especializada en los hospitales
  • Trámites burocráticos como la autopsia o el registro civil agravan el dolor

En inglés existe un término para designar aquellos partos en los que el bebé nace sin vida, 'stillbirth'. En español no existe una palabra suave, no hay manera de aliviar con el lenguaje la tragedia que supone dar a luz a un hijo sin vida.

Miles de familias tienen que pasar por este trance cada año, pese a que la ciencia sigue sin conocer al cien por cien las causas que están detrás de muchas de estas tragedias y la Medicina no siempre está preparada para aliviar el dolor de la pérdida.

«Cuando un padre se presenta ante la muerte de un hijo, es un dolor inexplicable. Al principio no vemos salida y tampoco discernimos lo que ha sucedido, el camino del día a día es duro y es una lucha constante», nos cuenta Marcia, una mexicana de 33 años que en enero perdió a su hija a las 35 semanas de gestación (un embarazo a término se considera entre la 38 y la 42).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que se producen más de 3,2 millones de nacimientos de bebés sin vida en todo el mundo, el 98% de ellos en países en desarrollo. A pesar de que existen diferentes definiciones, este organismo los define como el alumbramiento de bebés muertos por encima de los 500 gramos de peso o superada la semana 22 de gestación.

En España, según la doctora Olga Gómez, especialista senior del Servicio de Medicina Maternofetal del Hospital Clínico de Barcelona, «la muerte perinatal, que contabiliza los fallecimientos entre la semana 22 de gestación y los 28 días de vida [una definición que incluye a los prematuros extremos] afecta a 5-6 de cada 1.000 partos». Aunque esta cifra desciende mucho cuando sólo se contabilizan los fallecimientos intrauterinos después de la semana 28 de gestación (mortalidad fetal tardía, como lo define el Instituto Nacional de Estadística), y que se produjo en 3,2 de cada 1.000 nacimientos en el año 2006.

Marcia, embarazada de Isabella, fallecida a las 35 semanas de gestación

En su centro se dieron cuenta hace unos años que era necesario atender a estas familias con un protocolo de asistencia especial, con profesionales formados para ayudar a afrontar la muerte de un hijo antes incluso de verlo nacer. «Muchas de ellas ni siquiera saben que tendrán un parto normal», apunta su compañera Montse Palacio.

Un parto inducido

Lo habitual, explica el doctor Jackie Calleja, adjunto del servicio de Ginecología del Hospital Universitario Quirón de Madrid, es que la madre acuda a Urgencias porque lleva un día sin notar moverse al niño, «es una intuición muy materna», apunta.

En esos casos, cuando la ecografía confirma que no existe latido fetal, es necesario provocar el parto sin esperar mucho tiempo para evitar complicaciones a la madre («el feto muerto puede liberar sustancias inflamatorias y existe riesgo de infección o de alteraciones en la coagulación»).

Así que, aunque inducido en el 98% de los casos, suele tratarse de un parto vaginal normal, con epidural, contracciones y dolor físico y psicológico, como reconoce el doctor Antonio González, jefe del servicio de Ginecología del Hospital La Paz de Madrid.

Y aunque como él, todos los especialistas consultados por ELMUNDO.

es reconocen el derecho de los padres a ver a su hijo y tener unos minutos de soledad para despedirse de él, muchas familias arrastran la pena de no haber podido despedirse del bebé.

Estas madres también tienen derecho a la baja maternal, aunque muchas lo desconocen

Como Gemma, que hace cuatro años no pudo decirle adiós a Hugo, fallecido por una negligencia médica a las cuatro horas de nacer (según ha reconocido recientemente una sentencia judicial).

«Yo lo pedí, pero estaban intentando reanimarlo y no pude verlo ni durante las horas que vivió ni una vez muerto. Pese a que yo lo pedí varias veces, me lo negaron en la clínica», lamenta desde Barcelona.

Esta madre reconoce que ha tardado tres años en dar los primeros pasos hacia adelante.

Ella tomó la decisión de buscar ayuda psicológica por sí misma («me veía volviéndome loca») y también de poner punto final a la terapia pasados varios meses. «Es verdad que el segundo embarazo nos ayuda a todas a seguir adelante, pero creo que nunca llegas a recuperarte del todo».

Pasó su segunda gestación (Claudia tiene ahora dos años y medio) en silencio, triste, sin querer hablar con nadie y aterrada a medida que se acercaba la hora de dar a luz («opté por una cesárea programa, porque no estaba preparada»).

De su experiencia nació también, dos años más tarde la asociación Petits amb llum, «primero como un grupo de papás y mamás que nos reuníamos para hablar y, ahora, como asociación».

Dolorosa burocracia

Otro trámite doloroso es la autopsia, que no es obligatoria pero sí recomendable para tratar de determinar las causas de la muerte. Aunque, desgraciadamente, según la OMS, en el 70% de los casos ni siquiera así es posible saber qué ha ocurrido.

De hecho, entre los factores que pueden provocar el fallecimiento intrauterino destacan algunos tan dispares como defectos cromosómicos del feto, el desprendimiento de la placenta, la rotura uterina, una infección, problemas con el cordón umbilical o alguna patología crónica de la madre mal controlada durante el embarazo.

Aunque como aclara la doctora Gómez, cuanto más desarrollado está el protocolo para atender a estos casos, menos casos se quedan sin determinar la causa (en su hospital no llega ni al 7%).

Sólo pueden inscribirse en el registro civil los niños que sobreviven 24 horas al parto

«En el hospital me hicieron una ecografía que confirmó las peores noticias de nuestra vida. Nuestra niña querida, amada y deseada había muerto.

El 9 de marzo de 2007 di a luz a una niña preciosa y perfecta, pero con los labios azules y la piel de marfil.

La autopsia no encontró ningún defecto ni explicación a la tragedia», cuenta otra madre afectada en la página web de la asociación Uma Manita, creada por Jillian y Juan, que perdieron a su hija Uma en 2007.

La recuperación física de la madre no es muy diferente de la de cualquier alumbramiento, aunque como matiza la doctora Palacio desde Barcelona, «les duele tanto el alma que se quejan poco de los dolores del cuerpo».

Por eso, algunos padres recurren a los grupos de duelo o a psicólogos especializados; «aunque lo normal es que pasado el duelo, durante un año aproximadamente, se recuperen y no desarrollen ninguna patología que requiera tratamiento».

Gemma denuncia que en España «falta una buena atención en los hospitales y clínicas en un primer momento». Por su experiencia, «encontrar ese grupo de apoyo de personas que han pasado por lo mismo que tú, o esos profesionales especializados en este tipo de duelo tan especial y diferente» puede ser de gran ayuda; aunque no abundan precisamente.

Lo ideal, reconoce la psicológica Cristina Silvente (especializada en estas situaciones), sería recibir la ayuda psicológica 'in situ', inmediatamente después de conocer la noticia («el momento más duro de todo el proceso»).

Pero, añade, «incluso si los profesionales que les atienden tuviesen claras ciertas cosas no sería necesario nada más».

Darles la noticia con tacto, dejarles despedirse del cadáver en el paritorio, acelerar los trámites de la autopsia o entregarles los resultados en mano, son algunas de las cuestiones de la burocracia hospitalaria que podrían aliviar el dolor en estas ocasiones. «No recibir una buena atención te hace más daño», concluye Gemma.

Algunos consejos de ayuda:

  • Ver al niño después del parto les da la oportunidad de despedirse de él y suele ser un motivo de alivio para las familias.
  • Algunas parejas encuentran ayuda en la posibilidad de ponerle nombre a su hijo, aunque legalmente sólo podrán inscribirlo en el registro civil si el bebé ha sobrevivido 24 horas al parto. Muchas de ellas tienen que hacer frente a la dolorosa terminología legal en el certificado de defunción que menciona al bebé como 'feto de…' si no ha transcurrido ese tiempo.
  • Es necesario expresar lo que se siente. El dolor es normal y no hay nada malo en ello, aunque a veces la presión familiar les lleva a callar.
  • Cada persona vive su propio proceso de duelo y encuentra formas diferentes para expresarlo; si siente que lo necesita, busque ayuda psicológica especializada. El tiempo de recuperación también varía en cada caso.
  • También en estos partos la madre tiene derecho a la baja por maternidad que, según recoge la Seguridad Social, pueden disfrutar «todos los alumbramientos que tengan lugar tras más de 180 días de vida fetal, con independencia de que el feto nazca vivo o muerto».
  • Hacerle la autopsia al niño puede determinar las causas de la muerte (aunque no en todos los casos) y mejorar el control de futuros embarazos. Después de la necropsia, la familia tiene derecho a disponer del cuerpo y enterrarlo o incinerarlo como desee (en algunos centros también existe la posibilidad de que lo donen para investigación). Aunque, como denuncia la psicóloga Cristina Silvente, algunos centros les dan a escoger entre la autopsia o llevarse el cuerpo.
  • Источник: https://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/11/10/mujer/1289402614.html

    Embarazo y niños
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