Parto con sedación

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Parto con sedación

A la hora de dar a luz cada mujer decide si prefiere hacerlo de forma natural o por el contrario elige alguna de las técnicas para disminuir el gran dolor que se siente. Aunque la epidural sea la anestesia más aplicada durante el parto, hay formas de sedación que ayudan a que este momento sea un poco más liviano para la futura madre.

Índice

Dolor durante el parto

El útero es un órgano muscular que se contrae con fuerza para expulsar al bebé. Estas contracciones son la principal fuente de dolor del parto. El grado de dolor que se siente depende de muchos factores: intensidad de las contracciones, el tamaño y la posición del bebé…

El dolor durante el parto es algo que casi todas las mujeres intentan disminuir de diversas maneras. Ya en las primeras civilizaciones de Egipto y China se utilizaban maniobras de distracción, en la Edad Media se bebían brebajes a base de amapola y cáñamo, todo para que el dolor fuera menor.

No es un dolor solo físico sino también emocional y, en ocasiones, difícil de gestionar.

Durante la primera etapa temprana y la segunda etapa del parto el dolor es visceral (abdominal o torácico), mientras que en la primera etapa tardía y la segunda etapa es dolor somático (continuo y difícil de describir o localizar).

Para disminuir el dolor unas optan por métodos naturales para los que se preparan meses antes del parto: técnicas de respiración y relajación, actitud positiva, hipnosis…

Otras eligen fármacos para paliar este dolor. Existen dos tipos de fármacos en este sentido: analgésicos y sedantes. La RAE los define así:

1. Analgesia: falta o disminución de las sensaciones dolorosas, que no afecta a los demás sentidos.

2. Sedar: apaciguar, sosegar o calmar algo o a alguien.

Por lo que tanto la epidural, como las anestesias localizadas, forman parte del grupo de analgésicos que calman el dolor, pero te dejan perfectamente consciente.

Los sedantes por el contrario afectan al sistema nervioso, te calman, pero no actúan directamente sobre el dolor.

 

Tipos de sedación durante el parto

– Opioides: como la morfina, la petidina o el fentanilo se llevan utilizando mucho tiempo para calmar el dolor intenso durante el parto.

Pueden inyectarse en el músculo o administrarse a través de vía intravenosa. Este tipo de sedante promueve el descanso y la mayoría solo necesita unos pocos minutos para hacer efecto.

 Además, no es necesario un anestesiólogo para administrar estos medicamentos.

– Óxido nitroso: se proporciona a la paciente por inhalación utilizando una mascarilla de mano. Se trata de un gas sin olor ni gusto. Tan sólo tarda en hacer efecto un minuto. Tiene muchas ventajas, se puede regular la cantidad necesaria según el momento.

También puede utilizarse de forma continua o sólo en ciertos momentos, según las necesidades de la madre. Permite estar de pie si la mujer se siente más cómoda así. Además, si esta empieza a encontrarse adormilada, hará caer la mascarilla y dejará de inhalar el gas, dejándole de hacer efecto al momento. Esto constituye un buen mecanismo de seguridad.

A muchas mujeres les gusta porque es fácil de usar y tienen control directo sobre la mascarilla.

 

Riesgos de la sedación durante el parto

Al igual que los analgésicos, los sedantes también tienen sus desventajas. Ninguno elimina por completo los dolores del parto, solo calman y relajan. Hay mujeres que opinan que, al estar afectadas por la sedación, la sensación de no tener el control sobre la situación es mayor.

No controlar su propio cuerpo puede llevar a la confusión o a lagunas de memoria en algunos casos. Por su parte, los opioides pueden provocar vómitos, náuseas, mareos y somnolencia en la madre, y si se dan con poca antelación al momento de dar a luz puede afectar a la respiración y causar somnolencia en el bebé.

Si esto sucede, se administrará otro medicamento para revertir el efecto. Estos medicamentos pueden interferir con la primera ingesta del bebé.

El óxido nitroso puede hacer sentir mareos, sueño o dificultad para concentrarse. Si la mujer experimenta alguno de estos síntomas, puede dejar de inhalarlo en cualquier momento. Para que sea eficaz y ayude a aliviar el dolor y la tensión del momento el gas tendría que inhalarse unos 30 segundos antes de cada contracción. Este método no causa daños en el bebé.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/parto/parto-con-sedacion-11463

Anestesia en el parto: cuántos tipos existen y qué ventajas e inconvenientes presentan cada una de ellas

Parto con sedación

Hace unos días os informábamos con detenimiento sobre las principales técnicas analgésicas (farmacológicas o no) para sobrellevar mejor el momento del parto, y hoy queremos hacer lo propio con la anestesia.

Son muchas las mujeres que recurren al uso de la epidural a la hora de dar a luz, pero ¿existen otras alternativas posibles? ¿En qué consisten y qué implicaciones tienen? Hoy os hablamos de ello, aunque os recordamos la importancia que tiene consultar todas las dudas que tengáis al respecto con vuestra matrona o ginecólogo.

La anestesia es el uso de medicamentos que se utilizan para evitar la sensación de dolor durante una cirugía o un procedimiento doloroso. Existen distintos tipos de anestesia, pero todos tienen como finalidad bloquear los impulsos nerviosos y, por tanto, el dolor.

Para el momento del parto hay diferentes clases de anestesia, y cada una de ellas está indicada en un caso concreto o para un procedimiento determinado. Vamos a analizarlas a continuación:

Anestesia epidural

Es el tipo de anestesia más conocida y utilizada por la mayoría de las embarazadas. No en vano, y según los datos elaborados por los propios hospitales, ocho de cada diez mujeres recurren a ella en el momento del parto.

La anestesia epidural consiste en el bloqueo reversible de las raíces nerviosas que provocan dolor. Para ello, se aplica a través de una inyeccion en el espacio epidural, dejando un fino tubito llamado «catéter» por el que se irá aplicando más anestesia de forma controlada y sin necesidad de volver a pinchar.

Cuándo se administra

Es el médico o la matrona quien indicará el momento más adecuado para administrar esta anestesia, ya que en caso de un estado de dilatación muy avanzado podría no ser recomendable ponerla, pues precisa de un tiempo para que haga efecto (entre 15 y 20 minutos), y en esos casos los riesgos podrían superar a los beneficios.

¿Qué se siente?

Lo normal es que tras la aplicación de la anestesia se sientan las contracciones de manera más soportable, y las piernas queden con sensación de hormigueo y algo pesadas al movimiento. Sin embargo, no todas las mujeres reaccionan igual ante la epidural: hay veces que las piernas se quedan totalmente inmóviles, mientras que en otros casos no resulta tan efectiva como se esperaba.

Efectos secundarios

Una revisión de estudios publicada en 2009 por Cochrane concluyó que, aunque es eficaz para el alivio del dolor durante el parto, la epidural también aumenta el riesgo de parto instrumental (uso de otros fármacos, fórceps, ventosa, episiotomía, etc.), pues en muchas ocasiones la mujer pierde el reflejo de pujo y necesita ayuda para que el bebé salga.

De entre los principales efectos adversos que provoca el uso de la epidural, se ha observado una caída de la presión arterial materna, dolores de cabeza como consecuencia de la punción accidental de la duramadre, y lumbalgia post-punción. Además, también se han asociado otros efectos adversos como alargamiento de la fase de dilatación, temblores, picores, u otras complicaciones más graves.

Contraindicaciones

Según podemos leer en esta hoja informativa elaborada por el Hospital Universitario de Fuenlabrada (Madrid), la anestesia epidural está contraindicada de manera absoluta en aquellas pacientes que presenten infección en el punto de punción, hipotensión importante, hipertención endocraneal, síndrome infreccioso grave, desórdenes de la coagulación y tratamientos anticoagulantes.

Las alteraciones de la columna vertebral y la obesidad no son contraindicaciones, pero pueden dificultar la técnica e incluso impedirla

Su uso está muy extendido por todos los hospitales, por lo que la consulta con el anestesista en la última fase del embarazo suele ser muy recomendable para aclarar dudas y analizar los riesgos y beneficios que implica el uso de la epidural.

Walking epidural

Como acabamos de ver, una de las principales desventajas de la epidural es que suele adormecer las piernas, por lo que la mayoría de mujeres deben permanecer tumbadas en la camilla y sin posibilidad de movimiento durante el tiempo que dura su parto.

La walking epidural o epidural ambulante, es una anestesia que consigue controlar los dolores de las contracciones pero sin dejar a la mujer paralizada de cintura para abajo, lo que le permite tener libertad de movimiento, caminar y ayudar de este modo a que el parto prospere.

Se viene administrando desde hace una década en algunos hospitales de nuestro país, aunque ha sido en los últimos años cuando ha comenzado a ganar popularidad.

Se aplica igual que la anestesia epidural y la novedad está en su composición y en la combinación de varios fármacos. Con ello consiguen que sólo las fibras sensitivas queden dormidas, mientras que las que controlan el movimiento permanezcan despiertas.

La epidural ambulante está contraindicada en los mismos casos que la anestesia epidural, y hay que tener en cuenta también los principales problemas que pueden presentarse y que son:

  • Dura poco tiempo, por lo que sólo funciona en partos cortos.
  • No está indicada en partos avanzados, ya que se requieren concentraciones más altas de fármacos que pueden producir bloqueo motor.
  • Es importante asegurarse de que la madre puede sentir y mover correctamente las piernas para evitar accidentes y caídas.
  • Suele tener efectos secundarios muy similares a la epidural, aunque los picores se dan con mayor frecuencia con el uso de esta anestesia.
  • No todos los hospitales la ofrecen, pues se requiere de personal cualificado para atender a las embarazadas que la reciben.

Anestesia raquídea

Es un tipo de anestesia similar a la epidural pero con efecto inmediato, de duración determinada (generalmente dos horas) e indicada en procedimientos cortos, como por ejemplo la cesárea.

Su administracion es muy parecida a la anestesia epidural, salvo que se hace con una aguja de pequeño calibre y se inyecta directamente el anestésico en el líquido cefalorraquídeo, sin necesidad de usar catéter.

Los efectos adversos de la anestesia raquídea así como sus contraindicaciones son las mismas que en la anestesia epidural.

Anestesia general

La anestesia general en el parto tan sólo está indicada en los casos de cesáreas de urgencia sin catéter previo, o en los que no de tiempo a aplicar anestesia raquídea o esté contraindicada.

La anestesia general deja al paciente inconsciente, incapaz de moverse y generalmente intubado y conectado a un respirador artificial, y su uso tiene importantes complicaciones tanto para la madre como para el bebé, de ahí que se indique sólo en casos de extrema urgencia.

Anestesia local

La anestesia local se inyecta en una zona específica para proveer alivio del dolor durante el parto, cuando la paciente no tiene la epidural puesta. No elimia el dolor de las contracciones, pero resulta efectiva para mitigar las molestias en la fase del expulsivo.

Cuando se utiliza

Se utiliza en el momento final del nacimiento para aliviar los dolores provocados por el estiramiento del perineo, así como insensibilizar la zona en caso de necesitarse una episiotomía o producirse un desgarro. También puede aplicarse inmediatamente después del nacimiento, inyectándose en la piel, el músculo o el cuello uterino para el alivio rápido y temporal del dolor en la zona perineal.

Riesgos de la anestesia local

Según podemos leer en la web de la Asociación Americana de Embarazo, no existen riesgos significativos a la hora de usar la anestesia local, a excepción de las reacciones alérgicas raras. Sin embargo, algunos expertos creen que la anestesia local podría causar inflamación en el tejido perineal, aumentando así y las probabilidades de romperse o de necesitar una episiotomía.

Hace unos días vimos algunas medidas que podemos llevar a cabo durante el embarazo para evitar, en la medida de lo posible, este tipo de riesgos asociados.

Fotos | iStock

En Bebés y Más | Si no te sacas una muela sin anestesia ¿por qué quieres parir sin epidural?, ¿Con qué tipo de parto te sentirías más satisfecha?, ¿Prefieres un parto sin epidural y más corto o un parto con epidural y más largo?

Источник: https://www.bebesymas.com/parto/anestesia-parto-cuantos-tipos-existen-que-ventajas-e-inconvenientes-presentan-cada-ellas

Óxido nitroso, una alternativa eficaz para el manejo del dolor de parto – Revista Matronas

Parto con sedación

Sección: Originales

Hoy en día una de las preocupaciones más comunes entre las mujeres embarazadas es el miedo al dolor durante el parto. Muchas de ellas, la gran mayoría, no quieren sentir ningún tipo de dolor, ya que les aporta un elevado grado de angustia y ansiedad.

Los esfuerzos para aliviar el dolor que surge como consecuencia del nacimiento de un ser humano, probablemente, sean tan antiguos como la humanidad misma.

Desde la antigüedad, mediante los ritos, brebajes y encantamientos de las sociedades primitivas hasta la actualidad, con la presencia de las tendencias analgésicas, confirmadas por los descubrimientos de la medicina, la historia de la analgesia obstétrica desde mediados del siglo XIX, cuando se administraba éter sulfúrico en los partos, ha tenido como principal objetivo liberar a la parturienta de esa cuota de sufrimiento innecesario que, actualmente, parece destinado a desaparecer (1).El dolor puede definirse como la experiencia tanto sensorial como emocional desagradable, única, subjetiva y multidimensional, que se encuentra condicionada por factores culturales, emocionales y sociales (2).Muchas gestantes sienten algún tipo de miedo, en mayor medida al ver que se acerca el momento del parto debido al temor de no saber a qué se van a enfrentar. El desconocimiento ante una situación que nunca se ha vivido es el causante de generar angustia y, debido a esto, generalmente la mujer suele enfrentarse con menos temor al segundo parto, con la excepción de que la primera experiencia fuese negativa (3).La diversidad en cuanto a tolerancia y manifestación del dolor confirma la necesidad de considerarlo como un fenómeno multidimensional (4). Dentro de las medidas para el alivio del dolor de parto nos encontramos con medidas tanto farmacológicas como no farmacológicas. Las que se usen en cada parto dependerán de las preferencias de las parturientas, así como de la disponibilidad y los medios que le brinde el centro sanitario en el cual darán a luz.

El papel de la matrona es fundamental a la hora de asesorar, explicar e informar a la gestante sobre la serie de medidas que se pueden utilizar en el parto para el manejo de este dolor, insoportable para muchas o llevadero para otras.

Objetivos

Dar a conocer a los profesionales de la salud, en especial, al gremio de las matronas, que el empleo del óxido nitroso para el alivio del dolor de parto como técnica alternativa a la epidural, en mujeres que así lo demanden y en hospitales donde se disponga de este gas, es un método seguro, eficaz y de buenos resultados.
Método

Esta revisión se ha realizado a través de una búsqueda bibliográfica exhaustiva. Se buscaron las referencias en las bases de datos Pubmed, Uptodate, Cocrhane, Medline y Scielo, además de en las páginas electrónicas de las siguientes asociaciones: Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, Federación de Asociaciones de Matronas de España y la Asociación Española de Pediatría.

  • Criterios de inclusión:
    •   La búsqueda se ha realizado entre los años 1982 al 2013 en español e inglés.
    •   Se han utilizado artículos publicados en revistas científicas, trabajos de investigación realizados y monografías.

Resultados

La analgesia epidural parece ser eficaz para el alivio del dolor durante el trabajo de parto. Sin embargo, las mujeres que utilizan esta forma de alivio del dolor se encuentran en un mayor riesgo de acabar en un parto instrumental (5).

Es por ello que, dentro de las medidas alternativas farmacológicas a la epidural, encontramos el óxido nitroso como el método más efectivo y con menor riesgo de acabar de forma distócica.El óxido nitroso se considera una alternativa eficaz de analgesia en el trabajo de parto.

Su administración, al 50% junto con oxígeno, se realiza de manera habitual en países como Inglaterra, Canadá, Australia, Finlandia y Suecia, que describen la utilización de esta técnica analgésica en el 40-60% de los partos (6).El óxido nitroso es el primer gas empleado en medicina desde hace aproximadamente unos 175 años.

Gracias a que no es un gas inflamable, es extremadamente seguro para uso medicinal. Otras características que le confieren seguridad son: bajo coeficiente de solubilidad, efecto de la concentración y del segundo gas, analgesia y sedación, no se metaboliza en el organismo y posee mínimos efectos colaterales.

Su principal aplicación es la anestesia, empleándose solo o como coadyuvante de otros agentes anestésicos inhalatorios o intravenosos. Al aplicarse se reduce la Concentración Alveolar Mínima de los agentes volátiles potentes, así como la Velocidad Mínima de Infusión de los anestésicos intravenosos, lo cual disminuye los efectos colaterales de estos últimos.

El óxido nitroso siempre se usa en forma gaseosa y debe administrarse por inhalación, mezclado con el oxígeno, en concentraciones comprendidas entre el 50% y el 70%. En la mujer embarazada, la concentración administrada es del 50% mezclada con oxígeno.

De este modo se emplea en la analgesia del trabajo de parto, donde se administra inhalada a través de una mascarilla o boquilla. Tiene una acción rápida, aunque también un rápido cese, y no ejercen influencia alguna en la disminución de contracciones uterinas. La absorción se efectúa por vía pulmonar de modo muy eficaz.

Debido a la enorme capacidad de difusión y a la baja solubilidad del óxido nitroso, la concentración alveolar se halla cercana a la concentración inhalada en menos de cinco minutos. Su administración puede realizarse de forma continua o intermitente, únicamente durante las contracciones. La administración intermitente disminuye el riesgo de sobredosificación, pero a costa de un retraso en el inicio de la acción.

Como posibles efectos secundarios hay que mencionar: mareos, náuseas, somnolencia y alteración del recuerdo (7). De sus múltiples beneficios destacan:

  • Reducción de la ansiedad y el miedo.
  • Control de los movimientos corporales involuntarios.
  • Aumento del umbral del dolor.
  • Acción de rápido efecto.
  • Rápida recuperación.
  • No produce ningún tipo de irritación.
  • Es ideal para mujeres embarazadas que requieran sedación durante la primera y segunda fase del trabajo de parto.
  • Posoperatorio sin complicaciones.
  • No genera alteraciones por acumulación en otros órganos, ya que no sobrecarga el metabolismo hepático ni renal.
  • No es tóxico, puesto que no se metaboliza.
  • Tiene mínimas contraindicaciones.

Es seguro su uso, principalmente, porque no se evidencian daños ni en la madre ni en el bebé (8-10).

Pero debe tenerse en cuenta que se encuentra contraindicado, o se debe tener una especial precaución, en las siguientes situaciones: personas con hipersensibilidad, lesiones maxilofaciales, neumotórax, embolia gaseosa, infecciones del oído medio, pacientes que necesiten una ventilación con oxígeno puro, enfisema bulloso y otros aumentos de cavidades aéreas patológicas (11-12). Hay que tener en cuenta, además, que el óxido nitroso potencia los efectos hipnóticos de los anestésicos intravenosos o por inhalación (tiopental, benzodiazepinas, morfínicos, halogenados), lo que permite disminuir sus posologías (11-13).El modo de empleo debe ser explicado a la parturienta de forma meticulosa, ya que se debe utilizar de modo correcto para que sea efectivo. La matrona, como educadora de la mujer gestante, tiene una función muy importante en la información sobre los distintos métodos que hay disponibles, sus beneficios y desventajas, indicaciones y contraindicaciones (14). La inhalación debe empezar antes de que comiencen las contracciones uterinas, justo cuando la mujer empiece a darse cuenta de que va a empezar la contracción, y su inhalación debe ser intermitente. Entre contracciones, la mascarilla de inhalación debe ser retirada y se debe respirar normalmente. Hay que tener en cuenta que para aquellas mujeres que reciban óxido nitroso se deberá contar con oximetría del pulso (15).

Dentro de los estudios hallados encontramos la siguiente evidencia:

  • Se incluyeron veintiséis estudios que aleatorizaron a 2.959 mujeres, donde se comparaba esta analgesia inhalada frente a un tipo diferente de analgesia inhalada. El alivio del dolor se midió con una escala analógica visual (EAV) de 0 a 100 mm, en la que 100 corresponde al mayor alivio. Se concluyó con la afirmación de que la analgesia inhalada parece ser efectiva para reducir la intensidad del dolor y para proporcionar alivio del dolor en el trabajo de parto. Sin embargo, se detectó una heterogeneidad considerable en cuanto a la intensidad del dolor. Los derivados de flurano dan lugar a una mayor somnolencia en comparación con el óxido nitroso (16).
  • Tras una revisión bibliográfica, se obtuvieron un total de 230 referencias, de las cuales se seleccionaron 24 trabajos y tres ensayos clínicos que englobaron a un total de 565 mujeres con edades comprendidas entre los 25 y los 32 años. Tras esto se afirmó que el óxido nitroso se muestra como un analgésico de actividad moderada y seguridad contrastada para ser utilizado como analgésico inhalatorio al 50% con oxígeno durante el parto, por lo que se considera factible su posible instauración en la práctica clínica diaria (17).

Conclusiones

El alivio del dolor de parto es una parte importantísima del trabajo de la matrona a la hora de atender a la gestante, ya que, como se puede evidenciar si se aborda de la manera correcta según las preferencias de la mujer, el desarrollo del parto será óptimo, así como la mujer se encontrará más relajada y centrada en ella misma y en su bebé durante el trabajo de parto.La educación sanitaria es una pieza clave en la atención a la embarazada. Es por ello que las matronas deben estar instruidas sobre las medidas alternativas a la epidural para el manejo de dolor y deben, además, conocer la evidencia científica más actualizada que avala el uso de dichas técnicas. Es nuestra obligación el conocer estas técnicas, al tiempo que es necesario darlas a conocer a las mujeres para que nuestros cuidados se aproximen (al máximo) al camino de la excelencia. Somos un gremio que debe caminar muy próximo a la investigación e ir de la mano de los cuidados y las técnicas que proporcionen a la embarazada una atención de calidad.

Debemos promover el uso del óxido nitroso para el dolor de parto en aquellas mujeres que lo demanden, puesto que tiene mucho menos efectos secundarios a largo y corto plazo que la epidural, así como una evidencia que muestra que con esta analgesia inhalatoria se consiguen unos buenos efectos terapeúticos sin influir negativamente en la salud de la madre o de su futuro bebé.

Bibliografía

  1. Molina FJ. Tratamiento del dolor en el parto. Rev. Soc. Esp. Dolor 1999; 6:292-301.
  2. Torres LM. Medicina del dolor. Barcelona: Masson; 1997.
  3. Melender HL. Experiences of fears associated with pregnancy and childbirth: a study of 329 pregnant women. Birth 2002; 29:101-111.
  4. Pérez L. Manejo del dolor del trabajo de parto con métodos alternativos y complementarios al uso de fármacos. Matronas Profesión 2006; 7(1):14-22.
  5. Anim-Somuah M, Smyth R, Howell C. Analgesia epidural versus no epidural o ninguna analgesia para el trabajo de parto (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus 2008; 4. Oxford: Update Software Ltd. [En línea] [fecha de acceso: 8 de enero de 2014]. URL disponible en: http://www.update-software.com (Traducida de The Cochrane Library 2008; 3. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
  6. Ministerio de Salud de Chile (Minsal). Guía clínica analgesia del parto. Santiago de Chile: Minsal; 2007.
  7. Rosen MA. Nitrous oxide for relief of labor pain: a systematic review. Am. J. Obstet. Gynecol. 2002; 186(5 Suppl Nature):S110-126.
  8.  Westling F, Milsom I, Zetterstrom H, Ekstrom-Jodal B, Westling F, Milsom I, et al. Effects of nitrous oxide/oxygen inhalation on the maternal circulation during vaginal delivery. Acta Anaesthesiol. Scand. 1992; 36:175-181.
  9. Stefani SJ, Hughes SC, Schnider SM, Levinson G, Abboud TK, Henriksen EH, et al. Neonatal neurobehavioral effects of inhalation analgesia for vaginal delivery. Anesthesiology 1982; 56:351-355.
  10. Arthurs GJ, Rosen M, Arthurs GJ, Rosen M. Acceptability of continuous nasal nitrous oxide during laboura field trial in six maternity hospitals. Anaesthesia 1981; 36:384-388.
  11. Clyburn P. The use of Entonox for labour pain should be abandoned. Int. J. Obstet. Anesth. 2001; 10:27-29.
  12. Chessor E, Verhoeven M, Hon CY, Teschke K. Evaluation of a modified scavenging system to reduce occupational exposure to nitrous oxide in labor and delivery rooms. J. Occup. Environ. Hyg. 2005; 2:314-322.
  13. World Health Organization (Division of reproductive health). Care in normal birth. Ginebra: OMS; 1996. [En línea] [fecha de acceso: 8 de enero de 2014]. URL disponible en: http://www.who.int/reproductivehealth/publications/MSM_96_24/care_in_normal_ birth_practical_guide.pdf
  14. Lally JE, Murtagh MJ, Macphail S, Thomson R. More in hope than expectation: a systematic review of women´s expectations and experience of pain relief in labour. BMC Med. 2008; 6:7.
  15. Afolabi BB, Lesi FEA, Merah NA. Anestesia regional versus general para la cesárea. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2006; 4: CD004350.
  16. Klomp T, Poppel M, Jones L, Lazet J, Di Nisio M, Lagro-Janssen ALM. Analgesia inhalada para el tratamiento del dolor en el trabajo de parto (Revisión Cochrane traducida). Cochrane Database of Systematic Reviews 2012; 9: CD009351.
  17. Ruiz Aragón J, Beltrán Calvo C. Eficacia y seguridad de la utilización del óxido nitroso al 50% como analgesia en el parto. Informe de respuesta rápida. Sevilla: Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Andalucía; 2010.

Источник: https://www.enfermeria21.com/revistas/matronas/articulo/19/oxido-nitroso-una-alternativa-eficaz-para-el-manejo-del-dolor-de-parto/

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