Pautas para quitar el pañal

Contents
  1. Diez consejos para ayudar a los niños a controlar los esfínteres y dejar el pañal
  2. 1. Tened en cuenta que el pañal se lo pusimos nosotros
  3. 2. Olvidaos de los conceptos “mayor”, “pequeño”, “bebé”, “niño grande”, etc…
  4. 3. Debéis tener en cuenta que lo ideal sería que ellos se quitaran el pañal
  5. 4. Pensad en cuándo son capaces los niños de controlar los esfínteres
  6. 5. Aprovechad el verano para dejarles desnudos
  7. 6. Olvidad los premios
  8. 7. Dejadles crecer
  9. 8. Explicadles de qué va todo esto
  10. 9. Darles opciones para que escojan
  11. 10. Si todo va mal, volved a poner el pañal
  12. ¿Cuándo le quitamos el pañal por la noche?
  13. Cuando quitar el pañal paso a paso a un niño sin agobios
  14. CONTROL DE LA VEJIGA:
  15. PREPARACIÓN FÍSICA:
  16. APTITUD PARA SEGUIR INSTRUCCIONES:
  17. PAUTAS DE CONTROL DE ESFINTERES DIURNO
  18. 10 consejos para quitar el pañal
  19. Consejos para quitar el pañal con suavidad
  20. 1. Empezar cuando el niño está preparado
  21. 2. Elige bien el momento y no lo hagas coincidir con otro cambio importante
  22. 3. Explícale que le vas a quitar el pañal
  23. 4. Ponle pañales que pueda subir y bajar él solito
  24. 5. Deja que te acompañe al baño
  25. 6. Sigue horarios y rutinas
  26. 7. Cuando le quites el pañal, hazlo durante todo el día
  27. 8. Prohibidas las regañinas y malas caras
  28. 9. Si ves que no funciona, no le agobies, vuelve al pañal y espera un poco
  29. 10. Por la noche, no tengas ninguna prisa en quitar el pañal
  30. Cómo quitar el pañal en poco tiempo
  31. Cuándo es el mejor momento para quitar el pañal
  32. Cómo comportarnos a la hora de quitar el pañal
  33. Cómo quitar el pañal: 7 trucos eficaces
  34. 1. Elige un orinal de colores
  35. 2. Mejor, con ropa práctica
  36. 3. Dale ejemplo
  37. 4. No insistas
  38. 5. Elogíale
  39. 6. Sin temor ni inseguridad
  40. 7. Paciencia
  41. Las vacaciones, un buen momento para quitar el pañal
  42. Método Montessori para quitar el pañal
  43. ¿Cómo saber si el método Montessori va a funcionar?
  44. Consejos de María Montessori para quitar el pañal
  45. La edad no es suficiente
  46. La estación del año no influye
  47. Ofrece un entorno adecuado
  48. Estar atentos a sus gestos
  49. Evita el sistema de premios
  50. No lo reprendas
  51. No es un reto de un día
  52. Cómo quitar el pañal a un niño/a de manera definitiva
  53. Cuándo quitar el pañal y cómo debemos hacerlo
  54. Trucos para poder quitarle el pañal con eficacia
  55. El mejor momento para quitar el pañal

Diez consejos para ayudar a los niños a controlar los esfínteres y dejar el pañal

Pautas para quitar el pañal

En Bebés y más hemos hablado en diversas ocasiones del control de los esfínteres en los niños, y solemos explicarlo siempre en verano porque suele ser la época en que muchos niños dejan el pañal.

Bien, no es del todo cierto que los niños dejen el pañal. Más bien son los padres quienes se lo quitan, normalmente por una cuestión de comodidad (para ellos y para nosotros) y de urgencia del sistema (pues al colegio no pueden llevar pañal).

Para todos aquellos padres que estéis en ello, o que os estéis pensando si hacerlo o no, hoy os ofrecemos diez consejos para ayudar a los niños a controlar los esfínteres y dejar el pañal.

1. Tened en cuenta que el pañal se lo pusimos nosotros

Esto lo comento para quitar hierro al asunto. Los niños nacen sin pañal y, según dónde nazcan, se les pone un pañal nada más salir del vientre de su madre, o se les pone otra cosa, o nada. En nuestro medio hay pañales y la mayoría hacemos uso de ellos por comodidad, pero hay sitios donde no se usan porque no hay, porque no quieren o porque no pueden pagarlos.

En China, por ejemplo, muchos niños van con los pantalones abiertos por el mundo, haciendo sus necesidades allí donde les pilla, y en otros países los padres les enseñan, ya desde bebés, a relajar los esfínteres mediante un condicionamiento, mediante una comunicación: el bebé hace gestos para mostrar a los padres que quiere hacer pipí o caca y cuando los padres dan “permiso” lo hacen.

Con esto quiero decir que, ya que nosotros les acostumbramos a ellos desde el primer día a no preocuparse por sus esfínteres hasta que les quitamos el pañal por decisión propia (nuestra), debemos respetar en todo momento al niño o niña en el proceso, sin presiones de ningún tipo, sin malas palabras y sin prisas.

2. Olvidaos de los conceptos “mayor”, “pequeño”, “bebé”, “niño grande”, etc…

Suelen utilizarse mucho como para convencer a los niños de que ya tienen que hacer sus necesidades en un orinal o en un retrete: “Venga, que ahora ya no eres un bebé, ahora eres mayor, ya tienes que hacer pipí aquí” o “los niños grandes no hacen caca en el pañal”. Olvidadlos porque una persona demuestra su madurez con sus actos, no con su edad. Nuestro hijo será “mayor” cuando se comporte como un niño mayor, no cuando nosotros le digamos que lo es y que, por ello, debe comportarse así.

No hay ninguna necesidad de decir a los niños lo mayores o pequeños que son, pero si como padres quisiéramos hacerlo, es mejor comentarlo cuando ya controle los esfínteres: “Jo, qué mayor te has hecho, ya no llevas pañal”.

Si jugamos a hacer comparaciones y a presionar con cosas así corremos el riesgo de que se sienta ridiculizado o fracasado.

¿Y si después de decirle ya eres mayor, ya tienes que dejar el pañal, no puede? ¿Y si no es capaz de controlar el pipí ni la caca y sigue haciéndoselo encima? ¿No estaremos confirmándole que sigue siendo un bebé? Y a todo esto, ¿qué tienen de malo los bebés? Mejor no entrar en ese juego.

3. Debéis tener en cuenta que lo ideal sería que ellos se quitaran el pañal

Siguiendo con lo que he comentado en el punto 1, debéis saber que lo ideal sería que los niños tuvieran la libertad de quitarse el pañal cuando quisieran. Todos los niños llegan a una edad en que, o les molesta, o les parece una tontería llevar pañal. Bueno, llegan si les dejamos. Como intervenimos antes no llegan.

Pero si les dejáramos, se lo quitarían solos. Ningún niño de 8 años llevaría pañal, como ningún niño de 8 años se duerme a la teta, como ningún niño de 8 años pide que su padre le coja en brazos para tranquilizarse, por poner algunos ejemplos.

Todo eso de “si lo haces, si le acostumbras, no dejará de hacerlo nunca” no sirve, no funciona, tampoco con el pañal.

Pues explico esto porque si en el colegio no os ponen la norma de retirar el pañal (lo dudo mucho) no tengáis prisa por hacerlo si veis que al niño le cuesta controlar los esfínteres.

4. Pensad en cuándo son capaces los niños de controlar los esfínteres

Sé que de momento no os estoy dando consejos para quitar el pañal (ahora vienen), pero es que antes de darlos quiero dejar bien claro, pero bien claro, cuáles son los motivos que nos llevan a quitar el pañal a un bebé (normalmente externo, por presiones del colegio que ya empieza o de familiares, que nos dicen que ya son mayores) y cuándo son los niños capaces de controlar los esfínteres para sentar así las bases de todo lo demás.

Cuando fui a la revisión de dos años de mi hijo el mediano el pediatra se sorprendió de que llevara pañal y nos dijo que “con 2 años tenéis que quitárselo ya”. Por un oído me entró y por el otro salió. Es cierto que podría ser capaz de controlarlo, pero también es cierto que podría no hacerlo y ni mi hijo tenía ninguna prisa, ni nosotros tampoco (le faltaba año y medio para el colegio).

A los 30 meses de edad (2 años y medio) sólo el 50% de los niños controlan los esfínteres. A los 3 años lo hace el 75% de los niños. A los 42 meses (3 años y medio) los controlan el 95%.

O sea, si alguien me preguntara cuándo controlan los niños los esfínteres, cuándo hay que quitarles el pañal, yo diría esa edad: “a los 3 años y medio, que es cuando la mayoría son capaces de dejar el pañal con éxito”.

5. Aprovechad el verano para dejarles desnudos

No hace falta que los pañales se quiten en verano. Puede hacerse en cualquier momento del año, pero es mucho más fácil ahora porque hace calor y pueden ir desnudos. Si les quitas el pañal pero les pones la ropa interior y unos pantalones, vestido o falda, se van a manchar enteros.

Los primeros días quizás no les importe, pero es posible que luego se enfaden por llenarse la ropa y las piernas de pipí y caca y es más posible también que, a medida que pasan los días, los padres nos empecemos a impacientar y a cansar de andar limpiando caca de todas partes (no es fácil quitar un calzoncillo lleno de caca de un niño que llora y se mueve tratando de huir de ti), y acabemos por decirles cosas que no queremos ni debemos.

Así que vale más dejarlos desnudos por casa y que hagan lo que quieran donde quieran. Así aprovechamos para explicar qué han hecho, cómo ha sucedido y dónde deberían hacerlo (y nosotros lo limpiamos en nada).

6. Olvidad los premios

Olvidad los premios y los castigos. El pipí y la caca se hacen el orinal o en el retrete porque se hace ahí. No tiene más misterio. El pañal lo usamos mientras no eres capaz, pero si ya eres capaz de hacerlo, tienes que hacerlo ahí.

Si no lo haces no te voy a castigar, ni reñir, ni ridiculizar, esto está claro, pero si lo haces tampoco te voy a premiar. Hay quien da caramelitos, o algún detallito cuando el niño hace algo en el orinal o el retrete.

Yo nunca he dado nada porque… ¿si luego no doy regalito, tiene permiso para volver a hacérselo encima? No sé, es que no hace falta amaestrarles de ese modo, es más una cuestión de normalidad, de ahora lo harás ahí, cuando aprendas.

Si las cosas se hacen con naturalidad sin enmascararlas en premios o regalos, como si el hacerlo fuera algo negativo que tengamos que embellecer con un premio, los niños lo asumen mejor que si empiezan a sospechar: “quizás al fin y al cabo esto de hacer pipí y caca sin pañal no sea divertido, o sea algo malo… ¡si hasta me tienen que dar regalos para que lo haga!”.

7. Dejadles crecer

Controlar los esfínteres es un acto madurativo, como lo es caminar o hablar. Creces, maduras y eres capaz de controlar los esfínteres. Si no creces ni maduras, es más difícil. Por eso a nadie se le ocurriría tratar de que un bebé de 9 meses dejara el pañal, porque no es algo que hagan porque les enseñamos, sino que hacen porque están preparados para ello.

Pero madurar no es una cuestión sólo de quitarles el pañal. Madurar es utilizar el vaso, los cubiertos, comer por sí mismos, dejar el chupete, el biberón, empezar a vestirse solos, a desvestirse, etc.

, es decir, madurar es ir pasando páginas e ir dejando poco a poco de ser bebé.

Tenemos que permitir que pasen página, que sean más independientes, porque así será más fácil que ellos mismos sean autónomos en el tema de los pañales.

8. Explicadles de qué va todo esto

Obviamente, hay que hablar de los cambios, de qué sucede a partir de esos cambios y de qué esperamos de ellos.

Explicar qué es el pipí, qué es la caca, cuando la hagan por el suelo llamarlo por su nombre (evitad, por cierto, llamar caca a cosas que no lo son), decirles que si lo hacen en el suelo manchan, y hay que limpiarlo, y que no pasa nada, porque nosotros lo limpiamos, pero que pueden hacerlo en el retrete o el orinal para que así sea más fácil. Que a la próxima nos pueden avisar antes de hacerlo y así les llevamos a que lo hagan ahí.

9. Darles opciones para que escojan

Si el orinal no les motiva o si el retrete les da miedo (hay niños a los que les da miedo un agujero tan grande, con agua al fondo, que hace mucho ruido y que se traga las cosas) podemos seguir utilizando el pañal.

Lo importante es que controlen, es decir, que sean capaces de decir “tengo pipí” o “tengo caca” y hacerlo ahí donde quieran. Puede ser el orinal, puede ser el retrete y puede ser, por qué no, un pañal. Nos avisan, se lo ponemos, lo hacen y lo quitamos.

Ya habrá tiempo de trabajar el “cariño” hacia el orinal o el retrete.

10. Si todo va mal, volved a poner el pañal

No hay presión. No debéis tenerla y no debe tenerla el niño. Estaréis pensando, quizás, que me he dejado un consejo, ese que dice que al niño hay que ponerlo cada media hora en el orinal para que haga pipí o caca y así, cuando lo haga, felicitarle. Si estáis esperando este consejo, volved a leer toda la entrada, por favor, porque en algún lugar os habéis perdido.

Eso de poner al niño cuando a nosotros nos parece bien no tiene sentido. Las ganas de hacer pipí o caca las tiene el niño, no nosotros, así que no debemos jugar con sus necesidades, ni con sus sensaciones. No debemos provocar que el niño quiera o intente hacer algo en el orinal. Y menos si luego le felicitamos o le damos un premio.

Corremos el riesgo de que el niño se pase la mitad del día buscando un orinal para hacer algo y recibir el premio, o que se nos líe y ya no sepa ni cúando tiene ganas ni cuándo deja de tenerlas, porque somos nosotros los que decidimos cada cuánto rato se tiene que sentar. Así que no. El niño tiene que ir a hacer lo que haga falta cuando él diga que tiene que hacer algo.

Si no lo dice, pues a otra cosa.

Si pasan los días y no avisa. Si vemos que no avanza.

Si vemos que no estamos consiguiendo nada, habrá quien diga “debéis seguir, ya que habéis empezado, porque a veces tardan semanas y meses”, pero yo os diré lo contrario: semanas y meses tardará si no está preparado, hasta que llegue el día en que por fin lo haga, no por haberlo aprendido, sino porque ha llegado el día.

Para ahorrarle decenas de escapes y a vosotros decenas de pipís y cacas por cualquier parte, le volvéis a poner el pañal y más adelante lo volvéis a intentar. Como nadie está presionando, culpabilizando, premiando, diciendo que ya eres mayor, menor, mediano, hobbit o bebé y todo se hace con naturalidad, podéis intentarlo las veces que haga falta.

Y no, poner el pañal de nuevo no es ir hacia atrás, porque, como dice Carlos González, ”para ir hacia atrás, primero hay que hacia adelante”, y un niño que no ha controlado en ningún momento los esfínteres no ha hecho ningún progreso.

¿Cuándo le quitamos el pañal por la noche?

Como imagino que tendréis esa duda, porque después de quitar el pañal por el día, pasado un tiempo, se quita el pañal de la noche, mañana os hablo de ello. Podéis leerlo en esta entrada: Tras controlar los esfínteres por el día, ¿cuándo le quitamos el pañal por la noche?

Fotos | Thinkstock
En Bebés y más | Llega el veranito y «toca» quitar los pañales, ¿Deberían los niños poder ir con pañal al colegio?, Una ayudita para usar el inodoro cuando el niño deja el pañal

Источник: https://www.bebesymas.com/consejos/diez-consejos-para-ayudar-a-los-ninos-a-controlar-los-esfinteres-y-dejar-el-panal

Cuando quitar el pañal paso a paso a un niño sin agobios

Pautas para quitar el pañal

Cambiar pañales, o lavar pequeños traseros son obligaciones que aceptamos con alegría.

Naturalmente algunos niños aprenden antes que otros, pero también debemos recordar que algunos niños andan y hablan antes que otros.

No importan las historias que se hayan oído de amigos o compañeros, si se sabe de un niño que ha aprendido antes de un año, en realidad esto indica que sus padres le habrán dirigido y le sientan justo a tiempo. Pero el niño a esta edades, ciertamente, es incapaz de entenderlo o de autocontrolarse.

Intentar enseñar a un niño tan temprano puede ser fuente de muchas frustraciones. En un niño tan pequeño no se han desarrollado aún las conexiones entre su cerebro y sus funciones de eliminación. El niño no puede, por sí mismo, querer hacer una deposición u orinar, y no es consciente, incluso, de que ha eliminado.

La conciencia llega antes que el control de esfínteres.

El control viene dado por la creciente capacidad de la vejiga de retener más orina y la menor frecuente necesidad de movimiento de los intestinos. El orden normal de evolución es el siguiente:

-Control intestinal nocturno.

-Control intestinal diurno.

-Control vesical diurno.

-Control vesical nocturno

Hay excepciones a este orden (aunque pocas).

La gran mayoría de los niños están preparados para el control de esfínteres diurno, entre los dos y tres años, aunque puede ocurrir antes, a los veinte meses.

Los adultos no deben sentirse presionados a educar al niño hasta que el niño no se encuentre maduro, no importa lo que haya conseguido el pequeño Antoñito dos meses menor.

El control de esfínteres diurno es una capacidad corporal compleja.

Para determinar si el niño se encuentra en posición de éxito para emprender el aprendizaje de control urinario, podremos hacer las siguientes comprobaciones sencillas:

CONTROL DE LA VEJIGA:

    • ¿Mi hijo orina profusamente de una sola vez y no pequeñas cantidades a lo lardo de todo el día?
    • ¿permanece seco varias horas al día?
    • ¿Parece darse cuenta de que va a orinar, expresándolo a través del rostro o de las posturas especiales que adopta?

Si la respuesta es afirmativa en los tres casos, quiere decir que es consciente de las sensaciones de la vejiga y de que posee suficiente control de la misma para iniciar el entrenamiento.

También es cierto que puede ocurrir que tengamos alguna dificultad para contestar algunas de estas preguntas, dado que el niño se pasa todo el día con el pañal puesto, y estos datos pueden pasar desapercibidos.

PREPARACIÓN FÍSICA:

  • ¿Posee suficiente coordinación de dedos y manos para coger fácilmente los objetos?
  • ¿Se traslada fácilmente de una habitación a otra sin necesidad de ayuda?
  • ¿sube y baja escaleras alternando pies, (aunque sea con ayuda)?

APTITUD PARA SEGUIR INSTRUCCIONES:

Pidamos al niño que realice las siguientes acciones: (estas órdenes es muy importante que no las acompañemos de indicaciones gestuales que le puedan ayudar a comprender lo que deseamos que haga).

-Pídale que señale: su nariz, ojos, boca, cabellos…

-Pídale que se siente en una silla.

-Pídale que se levante

-Pídale que camine con usted a un lugar determinado, como puede ser a otra habitación.

-Pídale que le imite en una tarea sencilla, como puede ser dar palmadas.

-Pídale que le traiga un objeto corriente.

-Pídale que coloque un objeto corriente junto a otro.

-Pídale que encienda la luz.

-Pídale que vaya a su dormitorio a por un juguete determinado

-Pídale que le de un abrazo enorme.

Si realiza correctamente ocho de estas diez acciones puede considerársele intelectualmente desarrollado para el entrenamiento en control de orina diurno.

Si se detectan miedos al servicio, dolor al defecar, o conductas oposicionistas, se aconseja solucionar estas dificultades antes de comenzar el entrenamiento.

PAUTAS DE CONTROL DE ESFINTERES DIURNO

El control por la noche o siesta sigue. Es un control diferente y requiere mayor maduración. El control nocturno del pis no se considera patológico hasta cumplidos los cinco años. Los niños pueden controlar el pis nocturno a edades muy diferentes, unos lo hacen a los tres, cuatro o cuatro y medio. No se aconseja quitar el pañal durante la noche hasta que:

      1. El niño se despierte durante la noche pidiendo pis.
      2. Diez noches consecutivas de pañal seco.

La retirada del pañal es total y completa, no se hacen excepciones. No debemos ponerle el pañal si vamos de boda, al hipermercado… o cualquier otro lugar.

Cuando le quitamos el pañal a un niño, le decimos que es capaz de controlarlo, le decimos que se tiene que esforzar para controlarlo, ¿Qué le trasmitimos si en algunos momentos le ponemos el pañal? Porque cuando a un niño le ponemos el pañal le decimos que puede hacerse el pis encima ¿a que conclusiones llega?

Algunos padres tienen la costumbre de ir poniendo al niño en el orinal, para ver su respuesta, luego le vuelven a poner el pañal, y están  así durante unas semanas ¿Qué aporta esto al niño? ¿para que sirve? Puede que el niño no haga pis, pero eso no quiere decir que no este preparado, a lo mejor simplemente acababa de hacer pis en el pañal, para evitar esto le dejamos mucho rato en el orinal, se aburre, le desmotiva…yo no lo considero necesario, creo que después de observar al niño, y concluir que está preparado, se toma la decisión, se trasmite al niño y se comienza el entrenamiento, sin más, así de sencillo.

Se le pone a hacer pis aproximadamente cada veinte minutos. Este tiempo es orientativo, si un niño lleva dos horas sin hacer pis, a lo mejor debemos ponerle cada diez minutos, dejemos llevarnos por el sentido común.

En estos momentos de aprendizaje no se le sugiere, ni se le pregunta si quiere hacer pis, simplemente se le dice que vamos a hacer un pis en el servicio, no hay opción, no es una sugerencia, es una orden (expresada con respeto, amor y serenidad).

Cuando el niño vaya realizando este aprendizaje, sus progresos nos irán  indicando como irnos retirando, de la orden, pasaremos a la pregunta, posteriormente a la sugerencia, para al final pasar a que el niño es totalmente autónomo.

Se comprueba también cada veinte minutos si está seco, reforzando profusamente el estar seco y entonces se va a orinar. Si estuviera mojado se le pide que se cambie (fomentar la mayor autonomía posible), y se le asea. Sin ningún tipo de castigo, ni comentario verbal negativo. Controlar la comunicación no verbal.

Se le mantiene en el orinal/water un minuto quedándonos con él. Es importante no alargar el tiempo de estar sentado en el servicio, si lo hacemos el niño se aburre, y puede considerar dicha actividad como negativa, mostrando resistencia en las siguientes ocasiones.

El hecho de quedarnos con él, ese minuto, favorece el hacer pis, el niño se siente importante, atendido. Esta atención se va retirando a medida que el niño va aprendiendo.

En el caso de que haga pis, celebrarlo por lo alto, si no hace pis “no tenemos pis, bueno la próxima vez saldrá” Sonrisa, beso y positividad.

Todo como si fuera un juego, se potencia autonomía. Bajar y subir pantalones, sentarse solito, tirar de la cadena, se puede usar orinal o servicio directamente con reductor.

Refuerzo social siempre y ante cualquier progreso por pequeño que este sea.

Como refuerzo social me refiero a besos, abrazos, guiños, llamar por teléfono a la abuela para contárselo, un aplauso de los compañeros… Los premios materiales pueden hacerse pero comedidamente y siempre partiendo del adulto.

No vale eso de ¿si hago pis me das una chuche? Basta que el niño lo enfoque así para que no se le de la golosina y en cambio le podamos contestar algo como ¿sabes lo que te voy a dar? ¡Una paliza de besos! (mientras se corre detrás de él por el pasillo).

Lo negativo se desatiende, recordar que el niño está aprendiendo y en todo aprendizaje son perfectamente normales los errores, es más, el niño debe sentirse mojado, equivocarse para aprender. En estos momentos de iniciación del aprendizaje, no se aconseja en absoluto castigar.

Positividad ante todo

Si queremos y/o tenemos que comentar como van las cosas con los educadores de la escuela infantil, los abuelos, la tía… y hasta el momento los avances son escasos o nulos no debemos hacerlo cuando el niño esté presente o nos pueda escuchar. Si las noticias son positivas, incluso debemos hacerlo delante del niño, para estimularle, hacerle sentirse importante.

Darle la mayor cantidad posible de líquidos, cuánto más ocasiones de orinar se den, mayor posibilidad de acierto o error, mayor posibilidad de aprendizaje.

Se aconseja que el niño observe cotidianamente a sus familiares en el servicio.

Un viernes por la noche, los padres le comentan la gran noticia “papa y mama hemos decidido que ya eres muy mayor y capaz de aprender a hacer pis en el servicio, sabemos que te vas a esforzar y que lo vas a conseguir, además la seño del cole piensa lo mismo y también está muy contenta, mañana cuando te levantes  vamos a intentar hacer nuestro primer pis en el servicio, ¡vale!”.

El pañal se retira nada más levantarse. Todos nosotros lo primero que hacemos todos los días es ir a hacer un pis cuando nos levantamos, púes eso debemos hacer con nuestros hijos, en cuanto abren el ojillo, les llevamos a hacer un pis.

El pañal se coloca lo último, a veces les bañamos y cuando les vestimos les ponemos el pañal, después juegan mientras hacemos la cena, cenamos,  leemos el cuento, nos hacemos cosquillitas …  pues no es lo correcto, aconsejo bañarse, les ponemos el pijama, juegan mientras hacemos la cena, leemos el cuento, nos hacemos cosquillitas… y justo antes de apagar la luz  y darle el beso, le llevamos a intentar hacer el último pis del día (¿Qué es lo último que hacemos todos antes de acostarnos?) y después le ponemos el pañal.

Es muy importante consultar padres-escuela para la fecha de comienzo, para poder atenderlos adecuadamente, los padres tenemos que ser conscientes de que en casa solo tenemos un niño al que enseñar este control pero en la escuela, necesitan planificarlo, debemos ponernos de acuerdo con el centro escolar, antes de iniciar el aprendizaje.

Si después e quince días aproximadamente nuestro hijo no parece avanzar en el control, se aconseja consultar con el psicólogo del centro escolar, o bien el educador/a, entre todos podemos observar y analizar la conducta del niño, para así poder elegir una forma de actuación concreta y uniforme.

Cuéntanos tu experiencia. ¿Tienes alguna duda? Te contestaremos “sin agobios”

Escuelas Infantiles Garden.

Источник: https://escuelasinfantilesgarden.es/cuando-quitar-el-panal-paso-a-paso-a-un-nino-sin-agobios/

10 consejos para quitar el pañal

Pautas para quitar el pañal

El verano es un buen momento para quitar el pañal a los niños de dos-tres años, porque, en general, estamos más relajados y tenemos más tiempo para centrarnos en la operación pañal, ahora bien el control de esfínteres, como muchos otros aspectos del desarrollo infantil debería ser siempre un logro natural del niño y producirse, por lo tanto, cuando el pequeño está preparado física y psicológicamente para ello.

El problema es que como ahora los niños empiezan el cole el año en el que cumplen los tres años, algunos padres se ven obligados a forzar este aprendizaje, porque no todos los niños maduran al mismo ritmo. Además, los niños que cumplen a finales de año empiezan el cole con dos añitos.

Con esta presión, el verano antes de que entren el cole, la mayoría de las madres nos ponemos a la faena para lograr que nuestros peques dejen el pañal si no lo han hecho antes.

Si lees esto en otro momento y tu bebé está acudiendo a la guardería, es posible que allí animen a quitar el pañal antes de que tu hijo esté preparado, para hacerlo a la vez que los demás niños.

Está bien que los peques empiecen a  relacionarse con el orinal y a coger hábitos, en compañía de otros niños (la imitación es una arma excelente de aprendizaje) pero, te aconsejo que el momento de quitárselo del todo lo decidas tú, en función de tus circunstancias personales (porque al principio tendrás que tener mucha paciencia) y, sobre todo, de lo preparado que veas a tu hijo.

Yo, siguiendo la sugerencia de la guardería, le quité el pañal a mi primer hijo justo cuando estaba vendiendo mi casa y os aseguro que no fue el mejor momento. Con el segundo había aprendido la lección, les dije que prefería esperar a que el niño estuviera más preparado y fue mucho más sencillo.

Consejos para quitar el pañal con suavidad

Dicho esto os cuento algunas cosas que conviene tener en cuenta a la hora de quitar el pañal, pero ya digo que cada niño es un mundo y evoluciona de forma diferente. Nadie como sus padres conocen a su hijo y saben cuándo es el mejor momento y cómo tratar al niño para que lo acepte de buen grado

1. Empezar cuando el niño está preparado

¿Y eso cómo se sabe?

Hay varias pistas que nos indican que el niño puede estar preparado, por ejemplo nos avisa cuando está sucio, nos cuenta que está haciendo pis o caca (porque ya es consciente de ello) o dice que le molesta el pañal;  aunque también hay niños que no dicen nada, porque les da más igual, o no lo piden porque no saben expresarlo.

Una muy buena pista es que el niño amanezca varios días seguidos con el pañal completamente seco, pues esto indica que ya es capaz de controlar esfínteres de noche lo será de día.

No obstante, hay muchos niños que tardan en controlar el pis por la noche (hasta los 6 años los escapes se consideran normales un porcentaje importante de niños siguen llevando pañal)

2. Elige bien el momento y no lo hagas coincidir con otro cambio importante

Por comodidad, para el niño (y también para los padres) suele ser mejor dejarlo para el verano.

En verano, y sobre todo en vacaciones, estamos más relajados y tenemos más paciencia, porque para quitar el pañal, eso sí, hay que tener mucha paciencia y a ser posible estar en un buen momento emocional (sin estrés ni agobios) para poder estimular mucho al niño, sin poner malas caras ni reproches.

Además, si hay escapes, que los habrá, si hace bueno el niño no cogerá frío y será más fácil cambiarle porque lleva menos ropa.

Por otro lado, no es bueno hacer coincidir la retira del pañal con otro cambio importante como el paso de la cuna a la cama o la retirada del chupete. Nosotras tenemos que estar en un buen momento emocional, pero él también.

3. Explícale que le vas a quitar el pañal

Cuéntale que va a probar a hacer pis y caca fuera del pañal, (como los mayores) al principio en el orinal, que puede ir con él a cualquier parte de la casa, y más adelante en el váter (para que esté más cómodo puedes ponerle un banquito para que apoye los pies y comprarle un reductor).

Puedes llevarle contigo a comprar un orinal, o un reductor para el WC si prefiere sentarse en el váter como vosotros, y también  la ropa interior que empezará a usar dentro de poco. Cuando vea los calzoncillos y braguitas tan bonitos que hay, decorados con sus dibujos favoritos, estará deseando estrenarlos

4. Ponle pañales que pueda subir y bajar él solito

En la etapa de transición, cuando esté aprendiendo a usar el orinal y a controlar, y todavía no le hayas quitado el pañal, suelen venir muy bien los braga-pañales, es decir esos pañales que el bebé puede subir y bajar sin ayuda, como si fueran ropa interior.

5. Deja que te acompañe al baño

Los niños aprenden por imitación: permite que te acompañe cuando vayas al baño, para que vea que es algo natural, deja que tire de la cisterna e incluso que juegue con el papel higiénico.

6. Sigue horarios y rutinas

En la medida de lo posible, siéntale a las mismas horas en el orinal, después de comer, antes de dormir. etc. En la guardería también lo suelen hacer así, a las mismas horas cada día, para que cojan rutinas y les resulte más fácil.

7. Cuando le quites el pañal, hazlo durante todo el día

No vale quitárselo un rato en casa y ponérselo cuando salgas a la calle, por si se le escapa el pis, porque entonces se va a hacer un lío.

8. Prohibidas las regañinas y malas caras

Ya lo he dicho, pero insisto porque es importantísimo. Al principio tendrá escapes y estos ocurrirán cuando menos te lo esperes. Aunque estés harta de pasar la fregona, procura que no sienta tu enfado. No te agobies porque su amiguito de la guardería haya controlado en una semana y el tuyo no, y sobre todo no le presiones recuerda siempre que cada niño tiene su ritmo.

Está aprendiendo y lo que necesita es que festejes sus logros y le estimules.

9. Si ves que no funciona, no le agobies, vuelve al pañal y espera un poco

Si le quitas el pañal y sigue sin controlar transcurridos 15 días y no muestra ningún interés, piensa si será mejor dejarlo para más adelante. Igual no estaba preparado o ha sufrido un retroceso por alguna situación que le hace desear volver a ser más pequeño. Seguro que más adelante, sale mejor.

10. Por la noche, no tengas ninguna prisa en quitar el pañal

Como he comentado al principio, hasta los seis años los escapes nocturnos se consideran normales

Es más el empeño en retirar el pañal nocturno antes de tiempo puede provocar la aparición de trastornos en el control de esfínteres como la enuresis  (niños que siguen haciéndose pis en la cama cumplidos los 6 años).

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Cómo quitar el pañal en poco tiempo

Pautas para quitar el pañal

Como para todos los hitos de desarrollo, saber cuándo ha llegado el momento de quitar el pañal al niño dependerá de la evolución individual del niño y de los hábitos específicos del ambiente familiar.

El éxito de la operación es tanto más fácil y rápido cuanto más tranquilo es el ambiente en el que se desarrolla, sin excesos ni rigidez.

Para ayudarte, en este artículo, encontrarás toda la información sobre cómo quitar el pañal al niño, cuándo es el mejor momento y trucos fáciles y eficaces para conseguirlo en el menor tiempo posible.

Cuándo es el mejor momento para quitar el pañal

La edad en la que el niño desarrolla las condiciones necesarias para aprender a controlar los estímulos es alrededor de los 20 meses, cuando el control de los esfínteres anales y vesicales coincide con la maduración de la musculatura voluntaria.

También existen otros indicadores para saber cuándo es el momento para quitar el pañal: si el niño es capaz de subir y bajar escaleras, si sabe apilar, al menos, tres cubos, si sabe empuñar un lápiz o si puede coger objetos pequeños.

Al principio, el orinal le parecerá un juguete, un objeto desconocido para explorar, hasta que se convierta en un hábito y el niño tome conciencia, poco a poco, de que puede controlar el estímulo.

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Cómo comportarnos a la hora de quitar el pañal

También hay que tener en cuenta los aspectos psicológicos de esta nueva conquista.

La capacidad de control de la caca y del pipí también depende de la intensa sensación de placer que el niño experimenta en la fase de expulsión y de retención.

Esta es la etapa en la que, por primera vez, percibe que se está produciendo una actividad interna en su cuerpo, y se siente orgulloso de sus productos y de su capacidad para controlarlos.

En este proceso, será determinante la actitud del adulto, que deberá mostrarse paciente y equilibrado. Nada de excesos ni de triunfalismos ante la tan esperada producción. Tampoco hay que mostrar disgusto hacia la caca. Sólo hay que alentar el proceso «creativo» con cariño, sin apresurarse a eliminarlo con repulsión.

Cómo quitar el pañal: 7 trucos eficaces

A continuación, te detallamos 7 trucos infalibles que te harán más fácil el paso del pañal al orinal. ¡Toma nota!

1. Elige un orinal de colores

Si quieres que tu peque no se resista a sentarse en el orinal, adquiere uno que sea muy llamativo y que tenga muchos colores. Elige, también, uno que tenga una forma original.

Por ejemplo, un orinal en forma de moto, o bien en forma de coche, simulando un trono de rey o de princesa, etc.

El niño los aceptará como si fueran juguetes y es la forma más fácil de que se familiarice con este objeto.

2. Mejor, con ropa práctica

Al principio, el pequeño se sentará en el orinal cada dos por tres. Por ello, lo ideal es vestirle con ropa que resulta muy práctica y fácil de poner y de quitar. De lo contrario, el niño podría sufrir pequeños escapes y frustrarse. Por tanto, lo ideal es elegir faldas, vestidos y pantalones de goma elástica que se puedan subir y bajar fácilmente.

Quitadle el pañal gradualmente y dejadle solo con las braguitas, al principio solo durante un par de horas al día, señalando el hecho de que el pañal es incómodo y que limita su libertad de movimiento.

3. Dale ejemplo

Los niños imitan todo lo que ven hacer a los mayores, y más cuando se trate de sus padres. Por tanto, debes darle ejemplo para ayudarle a aprender. Permitir que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales es la forma de que él también quiera hacerlo.

Unos 15 días antes de quitar el pañal al niño y proponerle el orinal, es importante hacer que el niño sea consciente de sus funciones intestinales, subrayando el hecho con palabras cada vez que le cambias el pañal: «Juan, te has hecho caca». «Mira cómo hacen caca papá y mamá. Estos comentarios regulares empezarán a atraer la atención del pequeño sobre lo que su cuerpo produce.

4. No insistas

El paso del pañal al orinal debe ser gradual, sin prisas, no forzado ni impuesto, sino sugerido. Por tanto, nunca debes insistir si el pequeño ya no quiere estar sentado en el orinal. Si actúas así, conseguirás el efecto contrario; que no se quiera volver a sentar por temor a que le obligues estar ahí más tiempo del que él quisiera.

Hay que dejarle tiempo para coger confianza con el orinal y utilizarlo, al principio, cuando le apetezca. Una vez haya jugado con él, podéis explicarle para qué sirve. 

Después de que se haya sentado en el orinal, es importante que le dejéis tranquilo, sin mostraos angustiados por el resultado. Debéis esperar, como máximo, diez minutos. Si pasado este tiempo no se han producido reacciones, tenéis que incorporar al niño sin obligarle a permanecer sentado.

Una vez el niño ha acabado, se le debe levantar inmediatamente del orinal. Así aprenderá que se le ha puesto en el orinal por un motivo preciso.

5. Elogíale

La forma más reconfortante y motivadora para el pequeño, son los elogios de sus padres.

Por ello, es muy importante que, mientras tu pequeño está sentado en el orinal, le hagas compañía y no regatees en elogios hacia él.

Por ejemplo, no tires de la cadena inmediatamente después de que haya hecho pipí o caquita. Es mejor que el pequeño vea el resultado de su «hazaña»; verlo le ayudará a comprender el proceso.

6. Sin temor ni inseguridad

Si adviertes cierto temor o inseguridad en tu pequeño, cuando está sentado en el orinal, lo ideal es que lo distraigas, por ejemplo, con un juego, con una historia o con un cuento. Intenta desviar su atención y hacer de este momento algo más agradable.

7. Paciencia

En este proceso es necesaria, sobre todo, muchísima paciencia. Y es que es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya se ha pipí en la cuna o en la cama.

Las vacaciones, un buen momento para quitar el pañal

En general, las vacaciones de verano son el momento ideal para quitar el pañal al niño: los padres tienen más tiempo y se muestran más pacientes y tolerantes. Asimismo, el niño, libre de ropa, puede usar el orinal más fácilmente.

Sin embargo, no siempre será posible programar quitar el pañal durante las vacaciones. No pasa nada. Lo más importante es la disponibilidad y la calma de los padres, que son fundamentales para que el niño dé este importante paso hacia la autonomía.

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Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/ninos/salud-bienestar/psicologia-infantil/quitar-panal-trucos-512

Método Montessori para quitar el pañal

Pautas para quitar el pañal

La filósofa María Montessori nos ha dejado importantes herramientas para la crianza y educación de los niños. Con sus conocimientos, ha procurado ayudarnos a mejorar distintos aspectos de la maternidad. En esta oportunidad vamos a hablar acerca de su método para quitar el pañal al bebé.

Como sabemos, el proceso de acabar con el uso del pañal lleva su tiempo y dedicación. Existen distintos métodos para realizar esta tarea, los cuales tienen en común la constancia y la paciencia. El principal reto en esta etapa es conseguir una adaptación rápida, pero como no somos expertos puede demorar bastante.

Por lo general, los niños superan este proceso sin traumas. Al respecto, lo peor que puede pasar es que debamos limpiar de más. Sin embargo, es conveniente no presionarlos, darles su tiempo para adaptarse, a fin de evitar posibles daños psicológicos.

¿Cómo saber si el método Montessori va a funcionar?

No en vano, el método Montessori ha promovido bastantes logros a nivel mundial. Esta especialista parece haber alcanzado notable efectividad en sus planteamientos. Sin embargo, el resultado de la aplicación de su método para quitar el pañal, va a depender de nuestra ejecución.

De igual manera, es muy importante que esperemos el momento oportuno. Todos los niños son diferentes y aprenden a un ritmo personalizado. Una vez que el niño esté preparado y nosotros también lo estemos, el método parece funcionar mejor.

Para la autora del método, es recomendable respetar el proceso personal del pequeño. Por lo tanto, los destellos de autonomía que pone de manifiesto, serán nuestra señal de alerta. A su tiempo, él comenzará a adaptarse a su entorno. No obstante, ante las principales muestras de independencia, es nuestro deber propiciar el contexto para que lo logre por sí mismo.

Consejos de María Montessori para quitar el pañal

María Montessori nos hace una propuesta basada en la autonomía del pequeño. En ocasiones los padres queremos adelantarnos al proceso. Por diversas razones esperamos que el bebé deje el pañal antes de que esté listo para hacerlo.

No obstante, la filósofa considera que es muy necesario que respetemos su proceso. Es decir, es recomendable esperar por él mientras le ofrecemos herramientas para conseguir el objetivo. Los principales consejos de su método, son los siguientes.

La edad no es suficiente

Aunque el niño tenga la edad que creemos conveniente para retirar el pañal, esto no demuestra que esté listo. La mayoría de las teorías sobre este tema establecen que después de los dos años, es preciso quitar el pañal.

Sin embargo, el método Montessori plantea que el momento es cuando el bebé esté capacitado fisiológicamente para controlar sus esfínteres. La edad, puede tener relación con este tipo de madurez, pero no es precisa. No se trata de algo aprendido de la nada, es necesaria una preparación de su sistema.

La estación del año no influye

A veces esperamos a la estación del año indicada según nuestros cálculos. Por ejemplo, en verano el bebé usa menos ropa y no hay tanto frío como para limpiarlo con frecuencia.

No obstante, aunque en invierno nos preocupe la humedad que se queda con él; si este es el momento, hay que aprovecharlo. Sea invierno o verano, podemos sacar provecho de la autonomía que esté demostrando en esa época.

Ofrece un entorno adecuado

Montessori explica que para aprovechar su autonomía, es importante que el bebé no sienta que debe depender de los demás para resolver su problema. Ya que le estamos ofreciendo su entrenamiento, él debe conocer lo que necesita para ir al baño.

Si tiene un orinal, un escalón para usar el váter o un adaptador; es preciso que los encuentre a la mano. Cuando comprenda que siente ganas y puede ir por su cuenta, le será más fácil acudir si todo está preparado.

Estar atentos a sus gestos

Es recomendable evitar que se siente en el váter por obligación. Es común que los padres apliquen la técnica de dejarlo sentado a modo de castigo hasta que haga su necesidad.

En cambio Montessori propone que estemos pendientes de los gestos que avisen que desea ir al baño. También, procuremos preguntarles frecuentemente si necesita orinar o defecar.

Evita el sistema de premios

El proceso de adaptación debe ser natural y así debe verlo el bebé. No se trata de una acción especial, un talento o misión que merece ser recompensada.

Los premios podemos obviarlos, porque necesitamos que este sea un nuevo paso en su desarrollo.

Hasta entonces habrá adquirido cierta madurez, por lo cual es preciso que esté consciente de la normalidad del supuesto logro.

No lo reprendas

Si el niño supiera exactamente lo que debe hacer en estos casos, no estaríamos hablando de este tema. ¿Cómo esperar a que cambie un hábito de toda su vida de un día para otro? Él no conoce otra manera de hacer pis o popó que en su pañal. Por lo tanto, las fugas van a ser continuas e indetenibles.

En tal sentido, conviene que tengamos paciencia, seamos amorosos y no nos enfademos por su aparente torpeza. En este proceso debe prevalecer la motivación hacia el logro. Tratemos de quitar importancia al evento, instruyéndolo sin reprimendas y sin causar mayor alboroto.

No es un reto de un día

Si nos planteamos adaptarlo a dejar el pañal, no es conveniente que lo asumamos como un reto de un período exacto. Existen algunos métodos que plantean la eliminación del pañal en tres días o una semana. Sin embargo, como sabemos, en la naturaleza nada es preciso.

Tratemos este proceso de manera natural, sin presiones ni imposiciones. Apliquemos la sutileza que el bebé merece en todas sus actividades. Evitemos planificar que termine el proceso en un número determinado de días, verás cómo te quitas un montón de estrés.

Источник: https://eresmama.com/metodo-montessori-para-quitar-el-panal/

Cómo quitar el pañal a un niño/a de manera definitiva

Pautas para quitar el pañal

Cambiar los hábitos de nuestros hijos y acostumbrarles a que sus necesidades las deben hacer en el lugar adecuado, requiere de ciertas técnicas y, sobre todo, mucha paciencia.

En otro artículo, ya vimos algunas pautas para calmar el llanto de un bebé, ahora veremos algunos trucos sobre cómo quitar el pañal de manera definitiva.

Cuándo quitar el pañal y cómo debemos hacerlo

La edad para quitar el pañal es en torno a los 20 meses, que es cuando el bebé tiene ya un control de sus estímulos y de sus esfínteres anales, edad que coincide con la maduración de su musculatura.

 Hay otros indicadores que nos pueden dar una pista fiable de cuándo es el momento adecuado para quitar el pañal como: si el niño puede subir y bajar escaleras, si sabe apilar cubos de juegos, o si coge un lápiz y objetos pequeños.

Para conseguir que quitar el pañal resulte fácil, debemos plantearlo como un juego al principio, con un orinal divertido en el que se pueda sentar durante un tiempo, y hacer que nuestro hijo piense que no solo se trata de un juego, sino que va a tener mucho más bienestar al hacer sus necesidades en el lugar adecuado.

Cuando se quita el pañal, los padres deben armarse de paciencia, y felicitar al niño cuando consigue hacerlo las primeras veces, para hacer que se sienta orgulloso de que ya está consiguiendo hacer cosas solo porque se está haciendo mayor.

Trucos para poder quitarle el pañal con eficacia

Cuando los niños se han acostumbrado a llevar pañal, es difícil quitarles ese hábito porque están acostumbrados, y en realidad se sienten más cómodos, pero hay una serie de trucos que funcionan muy bien para quitar el pañal definitivamente. Lo primero es comprar un orinal divertido, de colores o con formas originales que puedan ser representativas de sus dibujos animados favoritos. Si no tenéis orinal, os recomendamos un tipo de orinal seguro y cómodo:

Por otro lado, recomendamos que la ropa que lleve sea práctica y cómoda, fácil de poner y quitar, puesto que ante la novedad de tener un orinal nuevo, quiera estar sentándose continuamente, tenga necesidades o no. Las faldas y pantalones con elástico en la cinturilla serán nuestro mejor aliado.

Todos los niños imitan lo que ven hacer a sus padres, por lo que debemos darle ejemplo y mostrarle cuáles son las prácticas de higiene habituales de «los mayores» para que en un momento determinado, el niño también quiera hacerlas. Unos 15 días antes, hay que ir preparando al niño, concienciando al niño de que se está haciendo mayor y se tiene que ir deshaciendo del pañal.

El paso del pañal al orinal será gradual, sin prisas y con calma, no forzando situaciones. Una vez que comienza a usar el orinal es importante dejarle tranquilo y sin agobios, y esperar, como máximo 10 minutos para comprobar los resultados.

Debemos mostrarnos orgullosos de nuestro hijo y elogiarle cuando empiece a hacer sus necesidades.

 Pero, sobre todo, es importante tener mucha paciencia y considerar que en las primeras semanas va a ser más que probable que el niño aún no controle bien sus estímulos, y una vez que se le quita el pañal, se haga pipí en la cuna. No es nada preocupante, y es un hecho completamente normal.

El mejor momento para quitar el pañal

Muchos padres eligen las vacaciones, sobre todo las de verano, para quitar el pañal a sus hijos. Se trata de un momento excelente porque las vacaciones de verano son las más largas del año, y los padres disponen de tiempo libre suficiente para enseñar a sus hijos a hacer sus necesidades en el orinal, y para limpiarle cada vez que se ensucie.

El buen tiempo del verano también hace que quitarle ropa, incluido el pañal, sea una opción muy cómoda. Si el niño tan solo lleva un bañador, se lo podrá bajar y sentarse en el orinal tranquilamente, y será fácil que lo haga él solo. Y en caso de accidente, también es más fácil limpiarle y controlar la salud de su piel.

En la época de verano, en la que hay más tiempo para todo, lo más recomendable es empezar retirándolo durante el día, ya que el control de sus necesidades se consigue mejor en las horas de la mañana, y por la noche es probable que siga necesitando pañal unos días más. Podemos intentar ponerle el orinal en el baño cada dos horas, y permanecer con él para preguntarle si quiere orinar. No pasa nada si en un primer momento dice que no, ya insistiremos más tarde. Y la primera vez que lo consiga, hay que felicitarle y premiarle.

Para mayor comodidad de los padres, existen unos pañales que se comercializan en forma de braguitas. Son ideales para asegurarnos de que no va a haber un accidente en el caso de que no controlara y se hiciera sus necesidades encima, y son muy cómodos para que el niño aprenda a bajárselos, como si fueran ropa interior, para sentarse en el orinal.

Cuando hayan transcurrido una serie de días y comprobemos que el niño pide ir al baño cuando tiene necesidad, y ya es capaz de hacer sus necesidades en el orinal, es el momento adecuado para quitar el pañal por la noche y de forma casi definitiva. Seguramente habrá algún accidente por la noche, pero poco a poco el pañal se retirará definitivamente.

Источник: https://www.elespanol.com/como/quitar-panal-ninoa-manera-definitiva/448955656_0.html

Embarazo y niños
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