Pedagogía Montessori aplicada a niños de 1 a 2 años

El método Montessori : Historia y aspectos básicos

Pedagogía Montessori aplicada a niños de 1 a 2 años

La Metodología Montessori comenzó en Italia  en 1907 y es tanto un método como una filosofía de la educación. Fue desarrollada por la Doctora María Montessori, a partir de sus experiencias con niños en riesgo social. Basó sus ideas en el respeto hacia los niños y en su impresionante capacidad de aprender.

Los consideraba como la esperanza de la humanidad, por lo que dándoles la oportunidad de utilizar la libertad a partir de los primeros años de desarrollo, el niño llegaría a ser un adulto con capacidad de hacer frente a los problemas de la vida, incluyendo los más grandes de todos, la guerra y la paz.

El material didáctico que diseñó es de gran ayuda en el período de formación preescolar.

Su teoría parte de los detalles, los materiales utilizados y la organización de la clase.

Montessori fue la primera en adaptar el mobiliario de la escuela a las dimensiones del niño pues creía que los detalles son muy importantes en el desarrollo.

El placer y el aprendizaje deben ir de la mano pensaba y así es como el entorno del aula ocupa un lugar privilegiado. La disposición, la presencia de flores naturales, el uso de materiales atractivos y demás hacen al aprendizaje.

Lejos de las técnicas rígidas, el método Montessori parte de la idea que los niños son esponjas que lo absorben todo y que aprenden a leer, escribir o contar de la misma forma que aprenden a gatear o caminar, es decir espontáneamente.

Su metodología se apoya en el respeto hacia el niño y su capacidad de aprender. El objetivo es el de ayudar a los niños a alcanzar su potencial como ser humano, desarrollando ese potencial en un ambiente preparado y a través de la observación científica de un profesor. Estas observaciones están relacionadas con las capacidades de los niños para absorber conocimientos.

Más allá del método aplicado, Montessori innovó al interiorizarse en la capacidad del educador de amar y respetar al niño, acompañándolo durante su aprendizaje.

Según María Montessori, los niños absorben como “esponjas” todas las informaciones que requieren y necesitan para su actuación en la vida diaria. El niño aprende a hablar, escribir y leer de la misma manera que lo hace al gatear, caminar, correr, etc, es decir, de forma espontánea.

La Dra. Montessori no estaba de acuerdo con las técnicas rígidas y, frecuentemente, crueles que se utilizaban en Europa. Basó sus ideas en el respeto hacia el niño y en su capacidad de aprender, partía por no moldear a los niños como reproducciones de los padres y profesores.

En las escuelas tradicionales los niños reciben la educación de manera frontal. Hay un maestro frente al grupo (cuyos integrantes son de la misma edad) y éste se dirige a ellos de manera grupal, por lo que el avance en el programa de estudios es colectivo. Al ser de esta manera, algunos niños se quedan con lagunas en su educación a pesar de la buena voluntad del maestro.

En las escuelas Montessori, en cambio, “La meta de la educación debe ser cultivar el deseo natural por aprender”, por lo que se manejan varios grados en cada grupo y existe diversidad de edades. Los niños más grandes ayudan a los pequeños, los cuales a su vez retroalimentan a los mayores con conceptos ya olvidados.

Cada parte del equipo, cada ejercicio, cada método desarrollado, se basó en sus observaciones de lo que los niños hacían “naturalmente”, por sí mismos, sin ayuda de los adultos. Por lo tanto, este método de educación es mucho más que el uso de  materiales especializados, es la capacidad del educador de amar y respetar al niño como persona y ser sensible a sus necesidades.

El educador ejerce una figura de guía, que potencia o propone desafíos, cambios y/o novedades.

El ambiente Montessori no incita a la competencia entre compañeros, en cambio, se respeta y valora el logro de cada alumno en su momento y ritmo oportuno.

El silencio y la movilidad son elementos indispensables en esta metodología. Los niños pueden mover sus mesas, agruparlas o separarlas según la actividad, todo el mobiliario es adecuado al tamaño del niño, siendo las manos las mejores herramientas de exploración, descubrimiento y construcción de dichos aprendizajes.

El error, equivocación o falta, es considerado como parte del aprendizaje, por ello, no es castigado, resaltado o señalado, sino, valorado e integrado como una etapa del proceso. Se suele estimular a que el niño haga siempre una autoevaluación.

Los principios básicos fundamentales de la Pedagogía Montessori son:

  • la libertad
  • la actividad
  • la individualidad.

Otros aspectos abordados en ésta metodología son:

  • el orden
  • la concentración
  • el respeto por los otros y por sí mismo
  • la autonomía
  • la independencia
  • la iniciativa
  • la capacidad de elegir
  • el desarrollo de la voluntad
  • la autodisciplina.

La mente absorbente de los niños

La mente de los niños posee una capacidad maravillosa y única: la capacidad de adquirir conocimientos absorbiendo con su vida síquica.

Lo aprenden todo inconscientemente, pasando poco a poco del inconsciente a la conciencia, avanzando por un sendero en que todo es alegría.

Se les compara con una esponja, con la diferencia que la esponja tiene una capacidad de absorción limitada, la mente del niño es infinita. El saber entra en su cabeza por el simple hecho de vivir.

Se comprende así que el primer período del desarrollo humano es el más importante. Es la etapa de la vida en la cual hay más necesidad de una ayuda, una ayuda que se hace no porque se le considere un ser insignificante y débil, sino porque está dotado de grandes energías creativas, de naturaleza tan frágil que exigen, para no ser menguadas y heridas, una defensa amorosa e inteligente.

Los períodos sensibles

Los períodos sensibles son períodos en los cuales los niños pueden adquirir una habilidad con mucha facilidad. Se trata de sensibilidades especiales que permiten a los niños ponerse en relación con el mundo externo de un modo excepcionalmente intenso, son pasajeras y se limitan a la adquisición de un determinado carácter.

El ambiente preparado

Se refiere a un ambiente que se ha organizado cuidadosamente para el niño, diseñado para fomentar su auto-aprendizaje y crecimiento.

En él se desarrollan los aspectos sociales, emocionales e intelectuales y responden a la necesidades de orden y seguridad.

Las características de este Ambiente Preparado le permiten al niño desarrollarse sin la asistencia y supervisión constante de un adulto.

El diseño de estos ambientes se basa en los principios de simplicidad, belleza y orden. Son espacios luminosos y cálidos, que incluyen lenguaje, plantas, arte, música y libros.

El salón es organizado en áreas de trabajo, equipadas con mesas adaptadas al tamaño de los niños y áreas abiertas para el trabajo en el suelo. Estanterías con materiales pertenecientes a dicha área de desarrollo rodean cada uno de estos sectores. Los materiales son organizados de manera sistemática y en secuencia de dificultad.

El Rol del Adulto

El rol del adulto en la Filosofía Montessori es guiar al niño y darle a conocer el ambiente en forma respetuosa y cariñosa. Ser un observador consciente y estar en continuo aprendizaje y desarrollo personal.

El verdadero educador está al servicio del educando y, por lo tanto, debe cultivar la humildad, para caminar junto al niño, aprender de él y juntos formar comunidad.

Источник: https://actividadesinfantil.com/archives/5478

Método Montessori: ¿cuáles son sus características?

Pedagogía Montessori aplicada a niños de 1 a 2 años

El método Montessori fue ideado por la educadora italiana María Montessori a finales del siglo XIX y principios del XX. Este método se caracteriza por poner énfasis en la actividad dirigida por el niño y la observación de su profesor.

Éste último tendrá como finalidad adaptar el entorno de aprendizaje del niño a su nivel de desarrollo.

El método nació con la idea de ayudar al niño a conseguir un desarrollo integral, tanto en sus capacidades intelectuales, físicas, como espirituales.

María Montessori basó este método educativo en la colaboración entre el adulto y el niño. En relación con la escuela, Montessori tenía claro que no se trataba de un lugar donde el maestro transmitía conocimientos, sino un lugar donde la inteligencia del niño se desarrollaraba a través de un trabajo libre con material didáctico especializado.

1. Una mente que todo lo absorbe

Los niños tienen una mente con una extraordinaria capacidad para adquirir conocimientos, como si de una hoja blanca se tratara.

El niño aprende de forma autónoma de los encuentros con las personas, con los objetos y con las situaciones propias de su ambiente.

De esta forma, por ejemplo, si se golpea con una mesa, es probable que la próxima vez realice un esfuerzo consciente para evitar la mesa sin necesidad de que otra persona se lo advierta.

Su comportamiento se modifica a través de la información de retorno que recibe del contacto con el mundo. Este tipo de aprendizaje es, la mayoría de las veces, causal, no planificado, y depende de las circunstancias.

En este contexto, los padres deben ayudar a sus hijos a desarrollar habilidades que les son innatas, como caminar, a través de la estimulación y creando un ambiente apropiado, uno de los factores más importantes para su desarrollo. Disponer de un ambiente sereno y estimulante desde el nacimento del bebé es el primer paso para ayudarle a desarrollarse. 

Por tanto, es importante que el niño se exponga a muchas experiencias distintas. Desde las más sencillas, como un paseo por el bosque, a las más complejas, como asistir a un concierto, visitar una exposición de arte, entrar en el estudio de un escultor u observar cómo trabaja un ceramista.

La calidad de las experiencias es tan importante como su variedad. Yehudi Menuhin, niño prodigio que más tarde se convirtió en uno de los más grandes virtuosos del violín que jamás han existido, a los tres años, rompió un violín de juguete que sus padres le habían regalado: «No canta», fue su comentario.

Con frecuencia, se ofrecen a los niños pésimas imitaciones del objeto real: flautas que no suenan, aparatos de música de pésima calidad. En cambio, en el caso de la comida, los padres ponen un especial cuidado en ofrecer productos de buena calidad. La misma atención que se pone en la elección de los alimentos debe buscarse en la selección de los estímulos.

Asimismo, para favorecer la creatividad de los niños, es conveniente estimular la falta de previsibilidad en la asociación de palabras, situaciones, pensamientos, imágenes y sonidos.

Un medio simple y divertido está representado por el juego de las consecuencias.

«¿Qué sucedería si no existiese la noche?», «¿Si no existiesen las ruedas?», «¿Si todos los objetos fuesen muy ligeros?».

2. Crear una habitación zen

La habitación infantil es el entorno íntimo del bebé, el sitio en el que dormirá, le vestirás, jugará… No cometas el error de amueblarla demasiado.

La habitación es un espacio que debe contener estímulos para el pequeño sin estar sobrecargada.

Una foto en la pared, una cesta con unos juguetes, su cunita y un cambiador son los elementos imprescindibles de la habitación del bebé.

Cuando el pequeño tenga entre seis y siete meses, puedes crear un espacio de juegos al lado de su cuna, así como colgar un móvil del techo para que pueda observar el movimiento de los objetos al dormirse. 

Asimismo, debes cuidar la iluminación de su habitación, que debe ser tenue y que disponga de varios puntos de luz. Éstos deberían poder encederse según sus necesidades. También se puede poner una luz nocturna o de transición, que se colocará debajo de la cama, para conseguir un efecto más suave.

Las cortinas y las alfombras también deben tener colores y ser de tejidos suaves.

Siempre que sea posible, todo tiene que recrear la cuna confortable y acolchada en la que el pequeño ha vivido durante los nueve meses.

Con el paso del tiempo, a medida que la visión se desarrolla y el niño domina los espacios, es conveniente pasar a colores más intensos y vivos, que estimulan el intelecto y la imaginación.

¿Y cuáles son los colores más adecuados? Podemos dejarle escoger a él. Solo hay que ponerle delante una serie de papeles de colores: instintivamente, cogerá el que le atraiga más.

Lo ideal sería que el pequeño pudiera personalizar su habitación, incluso coloreando las paredes.

Bastará con dejarle una pared en la que pueda dar rienda suelta a su imaginación, con rotuladores, pinturas de dedos o dibujos.

3. Jugar para aprender

Según el método Montessori, no existe diferencia entre juego y trabajo. Para los niños todo consiste en jugar. Los adultos solemos relacionar el trabajo con una obligación y con algo que nos fastídia. Sin embargo, para los niños es algo apasionante y divertido, un juego que les permite explorar y descubrir el mundo que les rodea.

A veces, los adultos cometemos el error de pensar que los niños se distraen con facilidad cuando, en realidad, tienen una gran capacidad de concentración. Cuando, por ejemplo, vemos al pequeño contemplar cómo las hojas de las plantas del balcón se mecen con el viento, debemos respetar esta observación, porque el niño está aprendiendo.

Por tanto, para un niño jugar es un auténtico trabajo y un «alimento» indispensable para su crecimiento. se ha demostrado que el juego aumenta en un 25% la formación de sinapsis. Es decir, son las conexiones entre las neuronas (las células del cerebro). El juego lleva a cabo importantes funciones para el desarrollo psicofísico.

– El juego favorece el perfeccionamiento del sistema perceptivo (visión, audición y tacto).

– Estimula el desarrollo de la inteligencia y el correspondiente deseo de aprender.

– Mejora la coordinación psicomotora.

– Permite al niño proyectar y descargar los sentimientos y las emociones hacia el exterior.

– Facilita la instauración de las relaciones sociales.

Asimismo, es muy importante tener en cuenta los siguientes puntos relacionados con el juego del niño.

– En el juego, hay que dejar al niño absolutamente libre para expresarse. Por ello, hay que escogerlo según su voluntad y orientarse en función de sus intereses.

No hay que alterar al niño con demasiados estímulos. Solo si se muestra cansado y aburrido, ofrécele nuevos objetosy actividades, pero sin insistir demasiado. Hay que dejar al pequeño libertad para hacer lo que quiera, sin presionarle ni forzarle.

– A menudo, no se acepta que el niño cometa errores, que no entienda o que sea lento, y no nos resistimos a la tentación de entrometernos para ayudarle. De este modo, el juego pierde su razón de ser, que consiste en ofrecer al pequeño la posibilidad de medirse con las diferentes situaciones. Déjale hacer e intervén solo si él requiere ayuda.

Respetar el espacio recreativo del niño también contribuye a obtener su colaboración en otros momentos cruciales del día: el cambio, el baño, la hora de comer o la hora de dormir.

5. Cuentos poco fantasiosos

Según el método Montessori, al contar cuentos de hadas a los niños, es mejor evitar los elementos demasiado fantasiosos, como los animales que hablan o los niños que vuelan. Durante los primeros tres años, el pequeño no entiende cómo es la realidad, la está descubriendo y no tiene manera de saber si lo que le narramos a través de los cuentos es posible o no.

Por esta razón, el método Montessori recomienda contarle historias imaginativas y creativas, pero con personajes reales y objetos conocidos. De esta manera, el pequeño puede proyectarse a sí mismo en la historia, identificarse y construir su propia identidad. Más adelante, hacia los seis años, ya puede oír grandes fantasías, porque entiende mejor qué es posible y qué no. 

Asimismo, para que las historias no resulten angustiosas, deben acabar bien. Los cuentos clásicos tienen un final feliz que hace olvidar las peripecias transcurridas.

En una versión moderna de Los tres cerditos, todos logran escapar y refugiare en la casita del cerdito mayor.

De este modo, se pretende hacer la historia menos traumática, pero, en realidad, explican los psicológos, se disminuye su efecto liberador.

Al ver morir a los dos primeros cerditos, el niño se da cuenta de las tremendas consecuencias que su despreocupación puede provocar.

Un escalofrío le recorre la espalda: ¿quién podría vencer a un lobo tan espantoso que es capaz de derribar una cabaña de un soplido y comerte de un solo bocado? Y entonces llega el cerdito mayor.

Con él, el lobo ya no puede hacer nada, ni con la fuerza ni con la astucia. «Yo seré ese cerdito», piensa el niño. Y se olvida complementamente de que antes ya había muerto dos veces.

6. Dejar que aprenda solito

El mismo principio de dejar que el niño aprenda solito también se aplica al cuidado diario, como el aseo o la comida. Es aconsejable, según el método Montessori, que los padres no intervengan demasiado y dejen actuar al bebé.

Por ejemplo, al vestir al pequeño, si se mueve mucho, se le puede invitar a que no se mueva tanto. Si esperas a ver cómo reacciona, te darás cuenta que pronto empieza a participar. Ello fomenta la cooperación, actitud muy importante para la fase del desarrollo de los 0-3 años.

Calendario Montessori

Con el Método Montessori se puede explicar fácilmente a los más pequeños el paso del tiempo, las estaciones, cuánto dura un año, etc. Este concepto es bastante complicado de entender para los niños y el Método Montessori facilita su compresión gracias a una serie de calendarios que se pueden hacer en casa.

El primero de ellos es el Calendario anual que tiene una cadena de 365 cuentas. En esta cadena, se diferencian por colores las diferentes estaciones. Cuando ya se tiene todo el calendario con sus cuentas, hay que indicar los meses del año. Esto lo haremos con un lazo del color que elijamos.

Asimismo, se pueden utilizar lazos de otros colores para destacar fechas importantes para el pequeño: su cumpleaños, el cumpleaños de sus papás o de sus otros hermanitos, el día que empiece y que acabe el colegio, el día de Navidad, etc. De este modo, cuando el niño quiera saber, por ejemplo, cuántos días o meses faltan para algún evento importante, solo tendrá que ir sumando las cuentas.

Otro calendario Montessori también muy fácil de entender para los niños es el que podemos hacer con una cartulina que tenga forma circular.

Se divide la cartulina en las estaciones del año y en cada una de ellas se dibujan elementos representativos de la estación. Las hojas en otoño, la nieve en invierno, las flores en primavera, el sol en verano, etc.

Si no nos queremos complicar tanto, es suficiente con pintar cada estación de un color y escribir su nombre.

En este calendario, también podemos pegar en cada una de las estaciones momentos importantes para el niño que tienen lugar durante el año. Por ejemplo, su foto en el mes que corresponda a su cumpleaños, una pegatina verde en la primavera, una foto de los Reyes Magos en enero, etc.

………

¿Qué opinas sobre el método Montessori? ¿Eres partidaria de él o contraria? ¿Lo has probado o te animas a hacerlo? Deja tu comentario al final de este artículo.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/bebes/salud-bienestar/estimulacion/metodo-montessori

Qué es el método Montessori y como aplicarlo en casa (1/2)

Pedagogía Montessori aplicada a niños de 1 a 2 años

Se oye hablar a menudo del “método Montessori” y son muchos los que lo reinvindican haciéndolo suyo. Devaluado en tantas ocasiones como una fórmula de venta tras la cual a veces no hay más que humo el “método Montessori” es una etiqueta tan reverenciada como incomprendida.

Lo cierto es que pesar de ser una pedagogía centenaria nunca estuvo tan de actualidad como en nuestros días. El éxito de la formación online de guías montessori es solo otro indicio más.

El “método Montessori” es frecuentemente concebido por muchos como un conjunto de técnicas de aprendizaje dirigida a escuelas de élite o sólo al alcance de cualificados especialistas académicos. Lo que la mayoría desconoce es que la Dra.

Maria Montessori – en cuya biografía figura el hito de haber sido la primera mujer médico titulada en Italia- concibió y puso en marcha sus revolucionarias tesis en el contexto de los suburbios industriales más pobres de la Roma de hace un siglo.

Hace alrededor de cien años la Dra. Montessori (1870 – 1952) creó un nuevo método educativo basado en la estimulación y el respeto. Al complementar éste método con su formación en medicina, psicología y antropología, desarrolló su filosofía de la educación basándose en observaciones reales a niños.

Este sistema de educación, que es a la vez una filosofía de desarrollo del niño y un fundamento para orientar ese crecimiento, se basa en dos importantes necesidades para su pleno desarrollo como son (1) la libertad dentro de los límites y (2) un entorno cuidadosamente preparado que facilita la exposición a los materiales y experiencias.

El objetivo principal de un programa Montessori es ayudar a que cada niño a alcance su máximo potencial en todos los ámbitos de la vida. Las actividades promueven el desarrollo de habilidades sociales, el crecimiento emocional y la coordinación física , así como la preparación cognitiva para los futuros esfuerzos académicos intelectuales.

El método Montessori permite que el niño experimente la alegría de aprender, el tiempo para disfrutar el proceso y asegure el desarrollo de su autoestima. Proporciona las experiencias a través de las cuales los niños crean sus conocimientos y les prepara para las muchas experiencias que ofrece la vida.

Montessori descubrió que los niños pasan por fases de interés y curiosidad, que ella denominaba “periodos sensibles” del desarrollo en esta etapa temprana de su vida. La Dra. Montessori describe la mente del niño desde el momento del nacimiento hasta los seis años de edad como la “mente absorbente “.

Es justo durante esta etapa que un niño tiene una tremenda capacidad de aprender y asimilar el mundo que le rodea , sin esfuerzo consciente.

Durante este tiempo, los niños son particularmente receptivos a ciertos estímulos externos .

Un “guía” Montessori reconoce y se aprovecha de estas etapas muy perceptivas a través de la introducción de los materiales y las actividades que están especialmente diseñadas para estimularle.

Para que el aprendizaje autodirigido tenga lugar, todo el ambiente de aprendizaje – aula, materiales y entorno social- debe ser de apoyo para el niño.

El “guia/facilitador proporciona los recursos necesarios, incluidas las oportunidades de los niños para funcionar en un ambiente seguro y positivo.

En conjunto, el “guia” y el niño forman una relación basada en la confianza y el respeto que fomenta la autoconfianza y la voluntad de probar cosas nuevas.

Todo el salón Montessori está diseñado para permitir que el niño llegue a ser independiente – los materiales son de tamaño infantil y el equipo se presenta de una manera ordenada en estantes bajos que son de fácil acceso para los niños.

El equipo es estéticamente agradable y se cuida meticulosamente para animar a los niños a cuidar de los materiales también. Los niños entre las edades de dos y medio y seis se agrupan en su propia “mini”sociedad.

Los niños más pequeños aprenden viendo a los niños mayores y los mayores se benefician al ayudar a los niños más pequeños. El grupo de edad mixto permite a los niños desarrollarse social, intelectual y emocionalmente.

En una escuela Montessori, verá que los niños eligen sus actividades de manera independiente y cambian de una actividad a otra, siempre devolviendo las cosas al lugar de origen después de que las han utilizado.

Usted experimentará una atmósfera de calma y verá a niños pequeños concentrarse por periodos sorprendentes de tiempo. Los niños trabajan individualmente, en grupo o con un amigo.

La mañana debe durar un mínimo de tres horas – Tres horas en las que no existe un “calendario “fijo.

Los grupos surgen de forma espontánea en vez de a una hora fija cada día.

Maria Montessori observó que este período ilimitado de tiempo era esencial para que los niños desarrollen el tipo de concentración que se ve cuando un niño se involucra con algo que es esencial para su desarrollo .

No hay límites de tiempo para el niño – que puede funcionar con cualquier cosa que elija durante el tiempo que a él le gusta. Lo que se conoce como el “ciclo de trabajo de tres horas ”

Un salón de clases Montessori tiene un concurrido ambiente productivo donde la alegría y el respeto abundan. Dentro de este entorno enriquecido, la libertad, la responsabilidad, y el desarrollo social e intelectual florece de manera espontánea.

Proceden de las observaciones de la Dra. Montessori de las actividades que los niños disfrutan y repiten varias veces. Estas observaciones la llevaron a diseñar una serie de materiales correctores multisensoriales, secuenciales que facilitan el autoaprendizaje.

El plan de estudios se divide en cuatro áreas principales.

La vida práctica no sólo da a los niños la oportunidad de practicar las habilidades de la vida cotidiana, sino también les ayuda a desarrollar la concentración y el desarrollo de la coordinación de la mente y el cuerpo.

Los materiales sensoriales aprovechan el hecho de que los niños usan sus sentidos para aprender. A través de estos materiales se les anima a ordenar y clasificar las propiedades físicas del mundo en que vivimos.

Los materiales para las matemáticas Montessori ayudan a los niños a aprender y realmente entender los conceptos matemáticos ya que se presentan utilizando materiales concretos .

Los niños se preparan para escribir y leer (material de lenguaje) desde el momento en que entran en la clase a través de una serie de actividades que se acumulan poco a poco todas las habilidades individuales necesarias para que, cuando estén listos , es simplemente una progresión natural.

Geografía, historia, biología, botánica , zoología, el arte y la música están cubiertas con una enfoque práctico que se basa en el hecho de que los niños aprenden más efectivamente de sus propias experiencias .

En la filosofía Montessori no existen propiamente profesores, sino que se habla más bien de guia. La función principal del guia Montessori es como diseñador del medio ambiente, especialista, modelo y observador minucioso de la conducta y el crecimiento de cada niño.

Contando con una formación adecuada (como por ejemplo International Montessori Institute) los guías Montessori son facilitadores capacitados en el aula/espacio, siempre dispuestos a ayudar.

Su propósito es estimular el entusiasmo de los niños para el aprendizaje y para guiarles, sin interferir con el deseo natural del niño para aprender por sí mismo y llegar a ser independiente.

Cada niño trabaja a través de su ciclo individual de actividades, y aprende a comprender verdaderamente de acuerdo a sus propias necesidades y capacidades únicas.

En una escuela Montessori, el niño es guiado por un adulto capacitado que le mostrará cómo hacer las cosas que él está listo para después de la cual se puede trabajar con ellos de manera independiente.

El adulto observa al niño y no interferirá siempre y cuando el niño está trabajando con el material de manera productiva. Cuando surge una dificultad que es capaz de intervenir y dar ayuda, pero siempre cuidado de no dar más ayuda de la que se necesita.

Los niños trabajan a su propio ritmo y se desarrollan naturalmente su propio ritmo y patrón de trabajo.

Las necesidades individuales de cada niño se evalúan mediante la observación de manera que se le muestra cosas nuevas cuando está listo en su desarrollo y los nuevos conocimientos siempre se basa en lo que ya sabe .

Dado que todo lo que hace en el aula también se prepara para una actividad posterior , el niño es capaz de moverse gradualmente a través de las actividades de desarrollo de sus habilidades sin esfuerzo.

El ‘”guía” no está enseñando al niño sino que lo está poniendo a cargo de su propio aprendizaje a través de su propia exploración . Esto puede parecer una distinción sutil , pero es una parte clave del enfoque Montessori.

Teniendo en cuenta que el último propósito del niño es la independencia, como padres podemos adaptar nuestra casa para facilitar esa gradual adquisición de las habilidades que le ayudaran a lograr esa independencia. Cada niño nace con una “guía interna” y hemos de buscar proporcionarle oportunidades para elegir, actuar, pensar y expresarse sin obligación o dominación.

Para crear un ambiente Montessori es necesario aplicar los principios fundamentales: orden, estética, interés y objetivo. Tal y cómo hemos comentado, el método requiere un ambiente preparado, un adulto formado y un apoyo social.

Es recomendable que los padres preparen el ambiente, teniendo en cuenta las verdaderas necesidades del niño y permitiéndole ser autónomo, participar en la cocina, limpieza, responsabilizarse de sus propias cosas, realizar las actividades a su propio ritmo.

Encontrar posibilidades de ofrecer a tu hijo la libertad de escoger, elecciones reales y de relevancia.

Facilitar a nuestros hijos el tiempo que les permita concentrarse en su actividad elegida sin ser interrumpido o molestado.

Incluso la actividad más insignificante puede ser de gran relevancia en su desarrollo interno y es necesario permitirle el tiempo necesario para concentrarse en la actividad hasta que ésta termine.

Una pequeña joya de libro para pensada para los peques de la casa

Organiza la casa teniendo en cuenta los “periodos sensibles”. Cuando se le proporciona los medios para aprender durante estos periodos sensibles, tienen la posibilidad de adquirir estas habilidades sin apenas esfuerzo y este aprendizaje formará sus cimientos para futuros aprendizajes en su vida.

Los niños durante los primeros tres años de su vida tienen una tendencia muy fuerte hacia el orden, puedes apoyar esta tendencia manteniendo un lugar para cada cosa. Si los niños son expuestos a este ritual diario participarán activamente en ordenar y recoger los materiales después de su uso.

Grandes cajas de almacenaje y estanterías inaccesibles no fomentan el desarrollo del sentido del orden en el niño.

Las estanterías deberían estar a la altura del niño con cestas y otros contenedores para una selección limitada de juguetes y actividades que puedan llevarse a cabo y ser recogidas después.

Materiales sensoriales: ayudan al niño a aislar conceptos recibidos a través de los sentidos, tales como; color, temperatura, sabor, tamaño, peso, sonido. También se trabaja el vocabulario correcto.

Materiales de vida práctica: son materiales de su tamaño, herramientas reales, que reflejan el trabajo que se hace en la casa o en la comunidad (bañar, barrer, poner la mesa, arreglar las flores o trabajo con madera). Permite al niño imitar las actividades de los adultos que les rodean.

Estos se consideran los materiales más importantes para posibilitar una buena autoestima, largos periodos de concentración, pensamiento lógico, equilibrio y coordinación, psicomotricidad fina y gruesa, resolución de problemas, independencia y cuidado de uno mismo, de otros y del medio ambiente. En realidad, todas las habilidades necesarias en su aprendizaje posterior y en su felicidad como adulto.

Materiales para actividades académicas: cuando el niño tenga unos cimientos sólidos en relación a sus sentidos y dominio del trabajo de vida práctica, estará preparado para concentrarse en otras área académicas como la lectura, escritura, matemáticas, geometría, física o ciencias naturales. En casa es importante que los niños vean curiosidad, interés por trabajo y el aprendizaje en la figura del adulto.

En muchas ocasiones, la educación en casa tiene mucho en común con Montessori. Similitudes incluyen el interés en el niño como centro del aprendizaje, trabajo independiente y seguir el interés del niño. Otro de los pilares básicos en la educación Montessori es el grupo de diferentes edades y ésto puede fácilmente repetirse en casa.

Facilitador o “guía. Sería conveniente que los acompañantes tuvieran la suficiente formación y conocieran el uso de los diferentes materiales.

A través de internet o presencialmente, existe una gran variedad de cursos de formación así como bibliografía y blogs de interés ( ver más abajo).

Resultaría, asimismo, interesante reunirse con otras familias que trabajen de la misma manera de tal forma que puedan encontrar un apoyo mutuo.

Muchos padres encuentran que al integrar Montessori dentro de su educación en casa se producen cambios profundos en su estilo de crianza, las teorías de María Montessori sobre los periodos sensibles y los planos de desarrollo ayudan en el conocimiento del niño a nivel físico y psicológico.

Un recurso de lo más recomendable tan riguroso como práctico para aplicar Montessori en casa de 0 a 3 años

Texto: Mercedes Palacio de Montessori Vivo

Cómo crear una escuela Montessori asequible y de calidad

*  Simone Davies

*Cómo obtener lo Mejor de tus hijos. Autor:Tim Seldin. Ediorial: Grijalbo ( esta descatalogado en español pero se podría conseguir en inglés: How To Raise An Amazing Child the Montessori Way by Tim Seldin and Vanessa Davies

*Enseñame a hacerlo sin tu ajuda (Actividades basadas en el método Montessori). Autor: Maja Pitamic. Editorial: Gaia

* Jugar y aprender con el método Montessori (guia de actividades educativas de los 2 a los 6 años). Autor: Lesley Britton.

* Montessori at home Autor: John Bowman’s

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Источник: https://familiasenruta.com/fnr-crianza/educacion/metodo-montessori/

Embarazo y niños
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