Placenta prévia

Placenta previa, envejecida y otras complicaciones de la placenta en el embarazo

Placenta prévia

La placenta es un órgano de vital importancia en el embarazo. Se forma desde el momento de la implantación del embrión en el útero y es la encargada de transmitir al bebé el oxígeno y los nutrientes necesarios para su crecimiento, así como de segregar hormonas esenciales durante la gestación y de proteger al feto en el seno materno filtrando las sustancias nocivas.

Pueden presentarse complicaciones de la placenta al existir diferentes tipos de anomalías o provocar alteraciones que complican el embarazo, el parto y el puerperio.

Puede haber alteraciones en el sitio de implantación, en el grado de madurez y en la forma de la placenta, o puede ocurrir un desprendimiento prematuro o presentar problemas en el alumbramiento.

A continuación detallaremos cuatro de las complicaciones de la placenta más frecuentes: placenta previa, desprendimiento de placenta, placenta envejecida y placenta adherida.

Placenta previa

Normalmente la placenta se implanta hacia el fondo de la cavidad uterina, generalmente hacia alguna de las paredes del útero (anterior, posterior o laterales). Sin embargo, cuando se implanta sobre el orificio cervical interno, en la parte baja del útero, se la llama placenta previa.

Hay dos tipos de placenta previa: oclusiva o completa, cuando la placenta obstruye el orificio cervical, y no oclusiva o parcial, cuando no lo obstruye. Dependiendo del tipo de placenta previa, el parto será vaginal o por cesárea.

De todas formas, es recién en el tercer trimestre cuando se diagnostica, ya que su crecimiento es proporcionalmente menor al tamaño de la cavidad uterina. O sea, que puede suceder que hacia el final del embarazo, a medida que el útero se extiende, la placenta pueda alejarse del orificio cervical y permitir la salida del bebé.

El síntoma que hace sospechar de la presencia de placenta previa es una hemorragia sin dolor ni otros síntomas hacia la segunda mitad del embarazo. En caso de sangrado, se debe acudir inmediatamente al médico quien si diagnostica placenta previa indicará reposo, evitar las relaciones sexuales y cualquier tipo de esfuerzo.

La ecografía es la forma de diagnosticarla, por eso es indispensable al menos un ultrasonido en el tercer trimestre de embarazo, ya que llegar al parto sin conocer que existe placenta previa expone a la madre y al bebé a un riesgo grave de muerte por hemorragia.

La hemorragia es una de las principales causas de muerte postparto y la placenta previa es una de las más importantes.

Las mujeres con mayor predisposición a placenta previa son las mayores de 35 años, las multíparas, las que han tenido más de una cesárea y antecedentes de placenta previa.

Desprendimiento prematuro de placenta

Normalmente, la placenta se separa de las paredes del útero después de la expulsión del bebé en el parto. Al disminuir bruscamente el volumen del útero, la placenta comienza a desprenderse hasta que es expulsada, constituyendo la última fase del parto conocida como alumbramiento.

En ocasiones, ocurren desprendimientos parciales o totales de la placenta antes de dar a luz, de forma prematura durante el embarazo o en el trabajo de parto.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran: dolor y endurecimiento abdominal (aún entre contracciones), sangrado vaginal de color oscuro y dolor de espalda.

Es una complicación que pone en grave riesgo al bebé, ya que se ve afectado el órgano que le aporta nutrientes y oxígeno al feto. Dependiendo del grado de desprendimiento puede haber desde un sufrimiento fetal leve, grave o incluso la muerte si el desprendimiento es muy severo.

Es un problema que no puede prevenirse, sólo detectarlo lo antes posible a través del monitoreo fetal y la ecografía.

Las mujeres con mayor predisposición a sufrir un desprendimiento de placenta son las embarazadas con presión alta o preeclampsia, con diabetes, edad avanzada, fumadoras, con alto número de partos anteriores y aquellas con antecedentes de separación de placenta o que hayan sufrido un traumatismo abdominal.

En caso de desprendimiento de placenta, se debe extraer al bebé de forma inmediata, ya sea por parto vaginal, si este está ya avanzado, o por cesárea urgente en el caso de no haberse iniciado el trabajo de parto.

Placenta envejecida

En condiciones normales, el envejecimiento de la placenta se produce hacia el final del embarazo. Su función es la de nutrir al bebé durante todo el embarazo hasta el momento del parto.

Sin embargo, en ocasiones, cuando se supera la fecha de parto o por otras causas como hipertensión arterial o preeclampsia de la madre, se produce un envejecimiento de la placenta, disminuyendo su funcionamiento normal y poniendo en riesgo la vida del bebé.

Hay distintos grados de madurez o envejecimiento de la placenta. Es importante llevar un adecuado control prenatal para controlar el nivel de madurez de la placenta a través de ecografías. En ocasiones se pueden apreciar calcificaciones en su morfología, pero su presencia no siempre significa que la placenta no esté cumpliendo su función.

Cuando una placenta se presenta en el grado II o III antes de la semana 34 puede decirse que está envejecida prematuramente.

Esta insuficiencia determina malnutrición uterina pudiendo provocar un parto prematuro, crecimiento intrauterino retardado o un bebé de bajo peso al nacer.

Hay mayor riesgo de placenta envejecida en mujeres mayores de 35 años, multíparas, con preeclampsia, tabaquismo y déficits nutricionales

Placenta adherida o placenta acreta

La placenta acreta es la que está anormalmente adherida al útero. Sucede cuando se produce una penetración de la placenta más allá de la superficie endometrial del útero pudiendo llegar a invadir el músculo uterino u órganos vecinos.

Puede provocar sangrado en el último trimestre de embarazo, pero generalmente no se detecta hasta el parto cuando aparecen dificultades para desprender la placenta después del nacimiento del bebé, pudiendo provocar una inversión uterina.

Según el grado de penetración o adherencia de la placenta (acreta, percreta o increta) y de la extensión de placenta que esté adherida, el médico evaluará la necesidad de extirpar el útero pues intentar despegar la placenta podría agravar el problema.

Es una de las complicaciones de la placenta menos frecuente, que se presenta principalmente en los casos de placenta previa.

En Bebés y más | Qué es la placenta, Los grados de madurez de la placenta

Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/placenta-previa-envejecida-otras-complicaciones-placenta-embarazo

Placenta previa y desprendimiento placentario, riesgo vital

Placenta prévia

La placenta previa y el desprendimiento prematuro de placenta son las complicaciones más comunes de este órgano, imprescindible para la vida intrauterina del bebé. Por eso es tan importante prevenir y controlar estas enfermedades del embarazo, que pueden desembocar en un parto prematuro.

Qué es la placenta previa

Entendemos por placenta previa el hecho de que la placenta esté insertada en la parte baja del útero, lejos de su lugar habitual, que es el fondo del útero. Según la relación entre la situación de la placenta y el  cuello del útero podemos distinguir varios tipos de placenta previa:

  • Oclusiva total: si ocluye todo el orificio cervical interno.
  • Oclusiva parcial: el cuello está en parte cubierto por la placenta y en parte por las membranas amnióticas.
  • Previa marginal: la placenta llega a los márgenes del cuello pero no lo ocluye.
  • Previa lateral: la placenta está cercana al cuello, pero no llega a sus márgenes.

A nivel práctico, lo importante es diferenciar entre las placentas  oclusivas (tipo 1) de las no oclusivas (tipos 2, 3, 4), porque nos van a determinar la vía del parto.

Esta anomalía de la inserción placentaria se presenta entre un 0,4-0,5% de los embarazos. Las gestantes multíparas (con más de dos embarazos previos) o las añosas (mayores de 40 años), parecen tener más predisposición a padecer esta patología, aunque no hay estudios concluyentes.

Otros factores predisponentes son el retraso en la fecundación y en la posterior implantación.

Las alteraciones en las paredes del útero (endometrio) como la presencia de miomas, tabiques uterinos o las producidas por legrados o cesáreas previas, también pueden predisponer a que la placenta no se inserte adecuadamente en su lugar propicio y lo haga en otra zona del útero.

Si sufres hemorragia en el tercer trimestre..

La complicación más frecuente de la placenta previa es la hemorragia en el tercer trimestre. De hecho, toda hemorragia vaginal al final del embarazo nos debe hacer pensar en una placenta previa.

Son hemorragias espontáneas, no relacionadas con ningún esfuerzo y no se acompañan de dolor. Son de sangre roja y se presentan de forma intermitente, a intervalos, pero tienden a ser cada vez más frecuentes y más graves.

Todo sangrado durante el embarazo es motivo para acudir a urgencias.

Mediante una exploración vaginal con valvas por parte del ginecólogo se puede apreciar la salida de sangre a través del cuello uterino. Mediante la ecografía se podrá determinar si la placenta previa es oclusiva o no.

Ante una hemorragia por placenta previa debe recomendarse reposo. Si las hemorragias son muy repetidas se deberá ingresar a la paciente. En un 35-40% de los casos, este sangrado se acompaña de contracciones y parto prematuro. En caso de hemorragia incoercible se finalizará la gestación mediante cesárea.

Si la placenta es oclusiva total el parto vaginal es imposible y hay que realizar una cesárea. En los casos de placenta previa oclusiva parcial, puede considerarse el parto vaginal, aunque los riesgos son considerables y en la mayoría de los casos se opta por la cesárea. Con placentas marginales o laterales el parto es factible por vía vaginal.

Lo peor, el desprendimiento prematuro de placenta

El desprendimiento prematuro de la placenta (DPP) es un accidente agudo del embarazo, ya que la placenta se desprende total o parcialmente de su lugar de implantación antes del parto, causando graves daños para el feto al quedarse sin el oxígeno sanguíneo que le pasa la madre a través de la placenta.

La frecuencia de este grave cuadro oscila entre el 0,5-1% de todos los partos.  Factores que predisponen al desprendimiento de placenta son los siguientes:

  • Traumatismos: Caídas, golpes u accidentes de tráfico que afectan sobre el abdomen.
  • Nutrición deficiente: Déficit de ácido fólico en el embarazo, por lo que actualmente se recomienda la ingesta de ácido fólico durante toda la gestación.
  • Tabaco y drogas: La nicotina y también la cocaína actúan sobre los vasos placentarios favoreciendo su desprendimiento.
  • Maniobras médicas:  Como la amniocentesis cuando se atraviesa la placenta.
  • Alteraciones uterinas: Si la placenta se asienta sobre un mioma o el útero es unicorne o tabicado.
  • Rotura prematura de membranas: En gestantes con mucho líquido amniótico. Si la rotura es brusca, se produce una descompresión que puede provocar el despegamiento de la placenta.
  • Hipertensión arterial: El DPP suele acompañarse de hipertensión arterial materna.

El DPP se manifiesta como una hemorragia uterina, con gran cantidad de coágulos que salen de forma brusca a través de la vagina, llegando a calar la ropa de la embarazada.

Pero a veces esta hemorragia puede quedarse retenida en el interior del útero e ir saliendo a través de los genitales en forma de pequeñas cantidades como sangre negruzca.

Lo más frecuente es que ambas formas de sangrado coexistan.

Este sangrado se acompaña de dolor a nivel abdominal, que aparece bruscamente y puede llegar a ser muy intenso haciendo que la paciente no se pueda mover. Puede irradiarse este dolor a los muslos o la espalda. Este dolor se debe a la hipertonía del útero que se pone muy duro.

Asimismo, también aparece hipertensión arterial en la mayoría de los casos. Y en las formas muy graves de DPP, aparece anemia intensa y la paciente puede llegar a chocarse.

Ante esta situación, la gestante debe acudir inmediatamente a urgencias, donde, tras ser explorada por un ginecólogo, se realizará una cesárea urgente con el fin de salvar la vida del feto, a no ser que la paciente llegue en dilatación completa o en periodo de expulsivo, donde se intentará un parto vaginal. Aún así, la mortalidad fetal es muy elevada y viene determinada por la falta de oxígeno (anoxia) provocada por el desprendimiento de la placenta.

A continuación se expone un cuadro resumen para saber diferenciar las dos patologías expuestas

Diagnostico diferencial entre la placenta previa y el desprendimiento prematuro de placenta (DDP)

  PLACENTA PREVIA DDPCOMIENZOHEMORRAGIAESTADO GENERALSÍNTOMASEXPLORACIÓNFETO
LentoBrusco
Roja, intermitenteOscura, coágulos
BuenoMalo
No hay dolorDolor abdominal
Útero blandoÚtero duro
Casi siempre bienRápido sufrimiento

Источник: https://www.natalben.com/embarazo-riesgo/complicaciones-placenta

Placenta previa: mantén los riesgos bajo control

Placenta prévia

Normalmente, la placenta se coloca en el fondo o en las paredes laterales del útero, a una distancia adecuada del orificio uterino.

Sin embargo, en un embarazo de cada 200, puede ocurrir que la placenta se inserte de forma anómala en la parte baja del útero, demasiado cerca de la cérvix o incluso encima de ella. En estos casos, se habla de placenta previa.

Si esto sucede, la placenta obstruye parcial o totalmente la salida del canal del parto.

Sin embargo, la placenta previa es una anomalía que no debe asustarnos. Y es que suele diagnosticarse con bastante antelación y no perjudica el avance del embarazo. Eso sí, hay que tomar algunas precauciones y, en la mayoría de los casos, el parto es por cesárea.

Causas de la placenta previa

La placenta previa se presenta cuando, después de la concepción, el embrión se anida en un el segmento inferior del útero. Esto es algo imprevisible e inevitable.

Sin embargo, existen algunos factores que aumentan la probabilidad de que este problema se presente.

La edad avanzada de la madre puede ser causa de que se presente placenta previa.

– Otro factor determinantes es el número de embarazo anteriores.

– El hecho de haber tenido una cesárea o de haber sufrido endometriosis también influye en la aparición de esta anomalía.

La presencia de fibromas e incluso el hecho de fumar también pueden ser otros factores desencadenantes de placenta previa.

Quienes ya han tenido este problema, además, tienen mayores probabilidades de volver a tenerlo: el riesgo de recurrencia varía entre el 4 y el 8%.

Cuándo se puede hacer el diagnóstico

Es importante recordar que, en los primeros meses de embarazo, una posición baja del útero es bastante común, tanto que afecta al 30% de las mujeres.

En la mayoría de casos, en las semanas siguientes, la placenta se va desplazando. E el tercer trimestre, su posición se corrige. Por eso, si la ecografía del segundo trimestre evidencia esta anomalía, no hay que preocuparse demasiado. La patología se determina solo si la placenta se queda en la misma posición a pesar de que el embarazo haya avanzado.

Es entonces cuando puede hablarse de placenta previa, solo después de la semana 28-30 de embarazo. Antes, es más correcto hablar de “inserción baja de placenta”.

Si el embarazo avanza bien, no es necesario hacerse controles frecuentes, a menos que no haya un retraso de crecimiento intrauterino.

Sin embargo, a veces, la placenta previa no funciona como la normal. En estos casos, las ecografías deben hacerse más a menudo.

Asimismo, si hubiera una pérdida de sangre vaginal, la futura mamá tendrá que ir de inmediato a urgencias o llamar al 112. 

Síntomas típicos de la placenta previa

En el tercer trimestre y durante el trabajo de parto, el segmento inferior del útero se expande. Sin embargo, el tejido de la placenta no es elástico y no puede adaptarse a los cambios del útero.

Esto hace que haya un desprendimiento del área de inserción de la placenta y que tenga lugar una hemorragia vaginal.

Si esto sucede, la sangre es de color rojo brillante y la mamá no siente ningún dolor.

Normalmente, el primer sangrado se presenta en el tercer trimestre de embarazo, entre la semana 28 y 34, es decir, cuando tiene lugar el estiramiento del segmento inferior del útero. Es bastante insólito que haya sangrado antes de este período y, si ocurre, suele ser porque la placenta previa es completa.

La cantidad de la pérdida de sangre es variable. La primera hemorragia no suele ser peligrosa para la mujer y a menudo se resuelve sola. A veces, sin embargo, los sangrados se repiten y pueden llegar a ser verdaderas hemorragias.

Estrategias de intervención

En caso de hemorragia por placenta previa, lafutura mamá debe ir inmediatamente al hospital, donde el personal médico decidirá las intervenciones necesarias.

Si la mujer todavía no ha llegado a la semana 34 de embarazo, la pérdida de sangre es escasa y no hay sufrimiento fetal, el médico puede decidir esperar. En este caso, suele recomendar a la mujer que esté en reposo absoluto en su domicilio. También puede proponer una hospitalización para tener a mamá y bebé bajo control monitorizándolos con frecuencia.

Solo en las situaciones más graves, podría ser necesaria una transfusión. Por ejemplo, si las pérdidas de sangre son muchas y la futura mamá corre el riesgo de volverse anémica.

Cuando el sangrado es abundante y no termina, podría ser indispensable hacer una cesárea de urgencia.

¿Y si durante el embarazo no hubiera ninguna complicación? En este caso, normalmente, se suele evitar el parto vaginal.

Tres tipologías de placenta previa

La placenta previa puede ser de tres tipos, que difieren entre ellos por la distancia que hay entre el borde inferior de la placenta y la abertura del canal cervical.

Placenta previa completa si recubre el orificio uterino.

Placenta previa periférica si el margen de la placenta tiene una distancia menor de 2,5 del orificio.

Placenta previa lateral cuando se instala en el segmento uterino inferior, pero con una distancia de al menos 2,5 cm del cuello del útero. Ésta es la forma menos grave.

Qué precauciones hay que tomar

Si te diagnostican placenta previa, es oportuno seguir unas sencillas reglas.

Hay que evitar los esfuerzos físicos. A pesar de que no sea necesario estar en reposo absoluto, es importante tener una vida tranquila y sin estrés.

– Está aconsejado abstenerse de tener relaciones sexuales.

– Es mejor no hacer viajes demasiado largos y agotadores, sobre todo al extranjero o a lugares que no posean infraestructuras hospitalarias adecuadas.

– Si tienes pérdidas de sangre vaginales, debes ir inmediatamente al hospital o llamar al 112.

Algunas palabras clave

Te explicamos el significado de algunas palabras que debes conocer para saber más sobre el tema de la placenta previa.

Placenta

Es el órgano de intercambio entre la mamá y el bebé durante el embarazo. Asegura al bebé la comida y el oxígeno, elimina sus productos de deshecho y es responsable de la producción de las hormonas necesarias para el avance correcto del embarazo de la semana 12 hasta el parto.

Placenta humana

Segmento uterino inferior (istmo)

Es el tercio inferior del útero, es decir, la parte más baja de este órgano hueco con forma de pera donde se desarrolla el feto.

Cérvix del útero

También llamado cuello del útero, es la parte inferior de este órgano. Mide 2-3 centímetros y conecta el útero con la vagina. Durante el parto, se convierte en el canal de parto por el que el bebé pasa para nacer.

Margen placentario

Es la parte periférica de la placenta. Se mide considerando la distancia del orificio uterino interior, para diagnosticar una posible placenta previa y descubrir si se trata de posición previa completa, marginal o lateral.

Ecografía transvaginal

La ecografía transvaginal es una ecografía interior que se hace insertando una sonda del diámetro de un dedo en la vagina lubricada con gel. Esta maniobra no causa dolor, es inocua y suele ser menos molesta que un control ginecológico.

Placenta previa marginal

En el caso de la placenta previa se encuentre justo sobre el borde del cuello uterino, recibe el nombre de placenta previa marginal.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/embarazo/salud/placenta-previa-bajo-control

¿Qué es la placenta previa? – Causas, diagnóstico y parto

Placenta prévia

La placenta es un órgano materno-fetal que se desarrolla durante el embarazo, se encuentra en el útero y se encarga de suplir las necesidades básicas del feto a través de la madre: la respiración, la alimentación y la excreción.

Algunos problemas durante el embarazo pueden surgir como consecuencia de alteraciones en la placenta. Uno de estos casos es la placenta previa, que se produce cuando ésta crece en la parte más baja del útero y cubre toda la abertura del cuello uterino o parte de ella.

Tipos de placenta previa

A medida que avanza la gestación y el útero crece, la placenta se va desplazando por el útero. Durante los primeros meses de embarazo, es común que la placenta se encuentre en la parte más baja del útero, pero conforme avanzan las semanas, ésta va creciendo y situándose en la parte superior.

Una vez llega el tercer trimestre de embarazo, la placenta mide unos 22 cm y pesa unos 0,5 kg, y deberá estar ya en la parte superior del útero para dejar libre el canal del parto.

Si esto no sucede, habrá un problema de placenta previa, en el que se pueden diferenciar los siguientes tipos:

Placenta de inserción bajala placenta se encuentra en el segmento inferior del útero pero no alcanza la abertura del cuello uterino.Placenta previa marginalla placenta está al lado del cuello uterino pero no cubre la abertura.Placenta previa parcialla placenta cubre parte de la abertura cervical.Placenta previa totalla placenta cubre toda la abertura cervical. Este tipo también es conocido como placenta previa oclusiva.Clasificación de placenta previa

Causas

La causa exacta de la placenta previa es desconocida.

No obstante, existen algunos factores de riesgo que predisponen a las mujeres a sufrir esta complicación. Son los siguientes:

  • Malformaciones uterinas
  • Embarazo gemelar o embarazo múltiple
  • Haber tenido varios embarazos previamente
  • Poco tiempo entre dos partos
  • Haber tenido un parto previo por cesárea
  • Cicatrices uterinas por abortos o cirugías previas
  • Edad materna avanzada
  • Tabaco y abuso de cocaína

La placenta previa se presenta en 1 de cada 200 mujeres embarazadas en el tercer trimestre de gestación.

Diagnóstico

La placenta previa se diagnostica mediante ecografía, en la que se observa si la posición de la placenta es la correcta o no.

Si se detecta esta afección antes del tercer trimestre de embarazo, no hay por qué alarmarse, ya que es muy probable que la placenta varíe su posición a medida que el útero se agrande.

Si la mujer presenta un sangrado vaginal a partir de la semana 20, es necesario acudir al ginecólogo para realizar una ecografía y comprobar si se debe a una placenta previa o a algún otro problema.

La evolución de esta complicación dependerá de la intensidad de los sangrados y de la semana exacta de embarazo. La probabilidad de tener placenta previa en el momento del parto aumenta en función de la edad gestacional.

En concreto, alrededor del 70% de las mujeres presentará placenta previa en el momento de dar a luz si el diagnóstico se hace a partir de las 30 semanas. También es más probable que persista si se trata de una placenta previa completa, en lugar de una marginal o parcial.

Síntomas y tratamiento

La mayoría de mujeres con placenta previa antes de la semana 20 de gestación son asintomáticas.

Los síntomas de placenta previa se suelen presentar cuando ésta persiste en un estado más avanzado del embarazo, a partir de las 20 semanas. El principal síntomas es la hemorragia vaginal indolora de sangre roja brillante y de intensidad variable.

El sangrado ocurre porque el cuello uterino comienza a dilatarse y rompe los vasos sanguíneos de la placenta y del área donde está implantada. Este sangrado puede detenerse por sí solo y volver a empezar unos días después. En ocasiones, el sangrado vaginal no ocurre hasta el comienzo del trabajo de parto.

Tratamiento y cuidados para el embarazo con placenta previa

En función de la intensidad de la hemorragia vaginal y el tipo de placenta previa, la manera de proceder será la siguiente:

Sangrado leve y placenta previa baja o marginalel médico mandará reposo absoluto en cama, reducir actividades y descansar la pelvis, lo que implica no mantener relaciones sexuales ni usar tampones.Sangrado abundante y placenta previa parcial o totales probable que la mujer sea hospitalizada para estar más vigilada y tratada con transfusiones de sangre. El aumento de sangrado puede poner en riesgo la salud de la madre y del bebé.

A continuación, el médico tendrá que tomar una decisión sobre el tipo de parto, que en la mayoría de casos será programado.

Parto con placenta previa

La forma de proceder a la hora de dar a luz con placenta previa va a depender del tipo que sea y de su gravedad.

En caso de embarazo con placenta previa sin complicaciones, se programa un parto vaginal o cesárea sobre la semana 37.

No se recomienda que el embarazo llegue a término porque el riesgo asociado a la placenta previa podría ser mucho peor que el hecho de tener un parto prematuro.

Por ejemplo, habría que proceder a una cesárea urgente si aparece una hemorragia grave en las últimas semanas de gestación.

En caso de embarazo con placenta previa que presenta sangrados abundantes y otros factores de riesgo, se procederá a hacer una cesárea si la mujer está de al menos 36 semanas. Antes de esto, es posible que sea necesario administrar corticosteroides para acelerar el proceso de maduración pulmonar del feto.

Si la mujer tiene menos de 35 semanas de embarazo, ésta permanecerá ingresada para controlar los sangrados y, en caso de sufrimiento fetal y/o hemorragia imparable, se procederá también a la cesárea.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la placenta previa en el embarazo?

Por Dr. Óscar Oviedo Moreno (ginecólogo).

La placenta previa es un problema del embarazo, en el cual ésta crece en la parte más baja del cuello uterino, obstruyendo total o parcialmente su apertura.

El principal síntoma es el sangrado vaginal indoloro y repentino. Se detecta mediante ecografía que muestra la posición de la placenta.

Es conveniente tener un control ecográfico exhaustivo en estos casos con el fin de evitar el parto prematuro.

En ocasiones puede ser necesario la realización de una cesárea de urgencia.

¿Es posible tener un parto vaginal con placenta previa?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Esto depende del tipo de placenta previa. Si se trata de una placenta previa completa o parcial, pero con un borde inferior a 2 cm del orificio de salida del cérvix, la vía de parto será necesariamente una cesárea.

Por otra parte, si el borde de la placenta se encuentra a más de 2 cm del orificio de salida del cérvix, es posible tener un parto vaginal. En este caso, si surge alguna complicación durante el parto o hay un sangrado, se procederá a practicar una cesárea inmediatamente.

¿Qué complicaciones pueden surgir en el embarazo con una placenta previa?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

La principal complicación es el sangrado intenso que puede ocurrir antes o durante el parto. La pérdida voluminosa de sangre supone un peligro para la vida de la madre y del feto. Además, en caso de cesárea de urgencia, el bebé podría nacer de forma muy prematura, sin que sus órganos mayores, como los pulmones, se hayan desarrollado.

Otra complicación muy temida es la probabilidad que tiene la placenta previa de convertirse en una placenta accreta. Esto sucede cuando la placenta se implanta profundamente en el útero y no termina de despegar en el momento del parto, lo cual puede provocar una hemorragia masiva y tener que recurrir a una histerectomía (extirpación del útero).

¿Qué cuidados hay que tener durante el embarazo con placenta previa?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Si el médico te diagnostica placenta previa durante una ecografía de control, lo más probable es que te recomiende no hacer esfuerzos físicos, llevar una vida tranquila y abstenerte de las relaciones sexuales.

También deben evitarse los viajes largos, sobre todo al extranjero, así como estresarse o agotarse mucho. En caso de sangrado vaginal, la mujer deberá acudir a urgencias tan pronto como sea posible.

Lectura recomendada

A lo largo de este post, hemos hablado de las diferentes formas de dar a luz. Si quieres obtener más detalles sobre este tema, te recomendamos seguir leyendo aquí: ¿Es mejor el parto natural o la cesárea?

Por otra parte, para profundizar más sobre el funcionamiento de la placenta y otras patología asociadas, puedes entrar en el siguiente artículo: Formación de la placenta y el cordón umbilical.

Источник: https://www.reproduccionasistida.org/que-es-la-placenta-previa/

Embarazo y niños
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