Pollo asado al horno

Pollo al horno asado entero, muy jugoso y con piel crujiente

Pollo asado al horno

Sin duda alguna el pollo es una de mis carnes preferidas por la versatilidad que ofrece y por su sabor y jugosidad, si si, jugosidad.

Deja atrás la idea de que el pollo y sobre todo las pechugas son una carne reseca porque con esta receta te voy a enseñar cómo preparar un pollo exquisito (y de paso te cuento qué tipo de pollo deberías usar).

Esta receta de pollo al horno asado entero, muy jugoso y con piel crujiente es la que siempre habéis querido preparar en casa y, sin embargo, os cuesta atreveros.

¿Quedará la carne tierna? ¿Conseguiré una piel dorada? Sigue el paso a paso de esta receta y te aseguro que te costará volver a comprar un pollo asado ya preparado.

De guarnición no hay nada mejor que cocinar unas verduras en el horno en el propio jugo que va soltando el pollo, en este caso han sido unas zanahorias y unas chalotas.

Eso si, aquí lo fundamental es elegir un buen pollo, te recomiendo que siempre que ases utilices un pollo campero con su piel amarillita y esa pequeña capa de grasa que los diferencia de los pollos que no lo son y que aporta lo necesario para conseguir una carne de 10. Además la carne de pollo asado es tan versátil que puedes congelarla para consumir más adelante pero también para preparar croquetas, rellenos de verduras, con pasta como lasañas y canelones, para servir en tostadas o bocadillos… por todo esto, piensa si te interesa hornear 2 pollos a la vez ya que gastas la misma energía en horno y el mismo tiempo pero tienes una carne exquisita lista para cuando quieras.

Si te gusta la combinación de pollo y horno (es de mis preferidas de siempre), disfruta con recetas como estos muslos de pollo al horno con limón, el clásico asado de pollo con patatas, los contramuslos de pollo a la naranja asados en el horno con patatas, el pollo asado al horno con champiñones y las deliciosas alitas de pollo al horno con miel y salsa de soja,

En cuanto a otras aves, te recomiendo muchísimo que prepares en navidad la pularda rellena al horno con guarnición de patatas marinadas y zanahorias baby, es un espectáculo la carne de este tipo de gallinas. Y por supuesto otra de mis carnes favoritas, el pato, con esta receta de confit de pato con salsa Pedro Ximénez y puré de patatas y manzanas.

Ingredientes para preparar pollo al horno asado entero, muy jugoso y con piel crujiente:

  • 1 pollo. Os recomiendo que sea campero para que esté más jugoso y sabroso. Yo he preparado uno de 1,7 kg y va perfecto para 4 personas. Debe estar completamente limpio de plumas y con el interior vacío, pide en la carnicería que te lo pongan así.
  • 1 limón.
  • 200 ml de agua más la que vaya necesitando durante el horneado.
  • Para la marinada:
    • Unas ramitas de hierbas frescas: tomillo, romero.
    • 1 cucharadita de postre de pimienta negra recién molida.
    • 1 cucharada sopera de zumo de limón.
    • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.
    • 1 cucharada sopera de agua.
    • 1 cucharada sopera de brandy o coñac.
    • 1 cucharadita de postre de sal.
  • Para la guarnición:
    • 1 zanahoria por persona.
    • 2 cebollitas francesas o chalotas por persona.

Preparación, cómo hacer la receta de pollo al horno asado entero, muy jugoso y con piel crujiente:

  1. Lo primero que vamos a hacer es sacar el pollo de la nevera y dejarlo colocado en una rejilla de horno sobre la que lo vamos a hornear, y con una bandeja de horno debajo. Yo tengo tanto bandeja como rejilla pequeñas y que me van perfectas para este pollo, pero podéis utilizar la bandeja y rejilla que suele venir con cualquier horno.

    Esto va a favorecer que consigamos una piel crujiente.

  2. Precalienta el horno a 180ºC con la resistencia de arriba y de abajo y el ventilador.
  3. Ahora vamos a preparar la marinada. Recoge solo las hojas y pica el tomillo y el romero.

    Ponlos en un pequeño bol junto con el resto de ingredientes: pimienta negra recién molida, zumo de limón, aceite de oliva, agua, brandy y sal. Mézclalo todo bien.

  4. Ahora toca pintar el pollo con esta marinada con ayuda de un pincel de cocina, tanto por dentro como por fuera por toda la piel.

    Pintamos el pollo con la marinada

  5. Parte el limón por la mitad e introdúcelo en el interior del pollo.
  6. Vierte directamente en la bandeja de horno (¡nunca por encima del pollo!) 200 ml de agua.
  7. La regla a seguir para hornear el pollo es que debemos contar 30 minutos por cada 500 gr de pollo. Como el mío pesaba 1,7 kg estimé entre 1 hora y media y 2 horas de horneado.
  8. Cuando el horno haya alcanzado los 180ºC introduce el pollo sobre la rejilla y con la bandeja debajo a una altura media o un poco por debajo, y deja que se cocine el tiempo que necesite según el peso. Si en algún momento ves que se está dorando demasiado la piel para tu gusto y todavía le queda bastante tiempo de horneado puedes sacar el pollo un momento, taparlo por encima con papel de aluminio y seguir con el horneado.
  9. Si ves que apenas queda líquido en la bandeja inferior, añádele otros 100 ml de agua siempre que lo necesite porque lo que quede es una salsita increíblemente deliciosa.
  10. Mientras tanto podemos preparar la guarnición. Pelas las zanahorias y córtalas por la mitad, y pela también las cebollitas o chalotas y pártelas igualmente por la mitad.

    Preparamos las verduras para la guarnición

  11. Cuando le falte una hora al pollo para que esté listo, coloca las verduras en la bandeja del horno para que se cocinen con todos los jugos que está soltando el pollo. Suele ser en este momento cuando aprovecho para tapar el pollo con papel de aluminio porque mi horno lo dora bastante, pero como siempre digo cada horno es un mundo así que puede que no necesites hacer esto si no se ha dorado apenas la piel.

    Lo sacamos todo del horno y colocamos las verduras en la bandeja. Así está mi pollo cuando todavía le falta una hora, así que decido taparlo con papel de aluminio para que no se dore la piel en exceso

  12. Cuando le faltan apenas 10-15 minutos para terminar de hornearse (con mi pollo fue cuando llevaba 1 hora y media), destápalo si lo tenías tapado con papel de aluminio y sube la temperatura del horno hasta los 200ºC para que la piel se dore. Tardará alrededor de 10-15 minutos, vigílalo bien para cogerle el punto a tu horno y que la piel quede justo como te gusta, ya que en esto del tono dorado lo que para unos está suficientemente dorado para otros no lo está. Yo siempre busco que quede la piel crujiente así que dejo que se dore bastante.
  13. Saca el pollo con la rejilla y la bandeja del horno y deja que repose todavía en la rejilla unos 10 minutos antes de trincharlo.

Sirve y degusta:

Pon en la mesa la guarnición de zanahorias y cebollitas, los jugos en una salsera y por último sirve en los platos de los comensales las porciones de pollo asado.

Si te sobra carne o salsa ni se te ocurra tirarlas ya que se pueden aprovechar de mil formas (congelarlo para otro día, croquetas, lasaña con pollo…), le va a dar a todo lo que toque un sabor espectacular.

Es una delicia servir un pollo tan jugoso por dentro y con una piel tan crujiente, y además acompañado con la salsa de sus propios jugos y la guarnición de verduras es un plato de auténtico… ¡escándalo!

Pollo al horno asado entero, muy jugoso y con piel crujiente

Variaciones de la receta de pollo al horno asado entero, muy jugoso y con piel crujiente:

Puedes preparar una marinada a tu gusto. La de esta receta es todo un clásico pero puedes darle un toque muy especial utilizando especias como pimentón e incluso comino o curry, le dan un puntito exótico que le va genial al pollo.

De guarnición unas sencillas verduritas a la plancha o una buena ensalada también le van genial, sobre todo si incluyes esta receta en un menú con varios platos. Y por supuesto puedes hornear otras verduras o patatas a la vez que el pollo.

Consejos:

Se puede hornear cualquier tipo de pollo, pero si lo vais a preparar casero, con el tiempo y atenciones que implica, os recomiendo que invitáis un poco más en un buen pollo, un pollo campero con su piel bien amarillita que tenga esa poca capa de grasa que después hará que quede jugosísimo y súper rico, como el que he cocinado yo. Os aseguro que vale la pena

Источник: https://www.recetasdeescandalo.com/pollo-al-horno-asado-entero-jugoso-piel-crujiente/

Pollo Asado al Horno

Pollo asado al horno

Esta es una de las recetas de pollo más sencillas y además una de las más sabrosas y económicas. Una receta tradicional de un plato tan humilde y a la vez tan espectacular.

El pollo asado es uno de esos platos que podríamos decir que forman parte de la cultura gastronómica, no solo española, sino mundial. Ya que en casi todas las sociedades existe una receta de pollo asado. Un clásico de la cocina doméstica.

Pollo al Horno. Receta tradicional

Cómo hacer un pollo al horno de película que esté realmente bueno, primero hay que adobar bien el pollo, no olvidemos que es una carne un poco sosa, así que hay que darle un toque de alegría.

Esta receta se ha comido en nuestras casas desde siempre, ha sido el  plato estrella de muchos hogares españoles, durante muchos años.  El pollo asado tiene la versatilidad de resolverte el menú para un día de diario, como para un festivo, es el plato estrella de muchos domingos.

Básicamente se trata de cocinar el pollo en sus propios jugos y grasa, acompañado o aderezado con hierbas aromáticas y vegetales.

Consejos para cocinar un Pollo asado muy jugoso

CONTENIDO OCULTO

  • Hay que sacarlo de la nevera mínimo 3 horas antes. La trasmisión de la temperatura en el horno será mucho más progresiva al cocinarlo, por lo que la carne nos quedará mucho más tierna, al no pasar bruscamente del frío al calor.
  • Se recomienda poner el horno a 180ºC y dejar que el pollo se vaya cocinando a su ritmo. Tardará unas dos horas pero quedará tierno y meloso, ya que la carne del pollo solo se cuece cuando llega a 74ºC en su interior.
  • El pollo hay que asarlo con la pechuga hacia abajo porque así sus jugos internos se precipitan hacia abajo y queda mucho más tierno. En los últimos 10 minutos es cuando hay que darle la vuelta para que se dore bien por arriba.
  • El uso del turbo, es un calor ventilado que lo único que hará es resecar el pollo, por lo  tanto evitaremos en la medida de lo posible utilizar esta función.
  • No se recomienda en absoluto sazonar el pollo por encima minutos antes de cocinarlo. Antes de asarlo hay que sazonarlo en condiciones. La sal tiene que penetrar bien en la carnes si queremos que el pollo quede sabroso,  ya que sino la sal se queda en la corteza y se tuesta al asar. Recordad que el pollo es una carne bastante sosa e insípida.

Lo ideal sería salpimentar el pollo un día antes. Simplemente se trata de dejarlo en sal y pimienta marinando, durante la noche anterior, para que la sal penetre.

  • Y por último el tema del trinchado del pollo, que no es un tema baladí. Puede parecer una tontería, pero cortarlo mal después de todo el esfuerzo, nos puede echar a perder todo el plato.

Hay que empezar cortando los cuartos traseros, uno de cada lado. Empujamos el cuarto trasero hasta separarlo del tronco hasta encontrar la coyuntura y realizamos el corte.

Repetimos el mismo proceso con las alitas, de la parte delantera.

Ahora pasamos a la parte de la pechuga, haremos un corte en el centro buscando el esternón y rebañamos cortando con el cuchillo pegado al hueso y un poco inclinado, hasta separarla. Hacemos lo mismo con la otra media pechuga.

Siempre nos quedará pegada el esqueleto algo de carne, que podéis usar para hacer croquetas.

Ingredientes de Pollo Asado al Horno:

-1 pollo de corral de 2. kg. 400 g aproximadamente -1 kg de patatas -Sal -Pimienta negra de molida -Aceite de oliva virgen extra.

-40 ml de coñac

Para el adobo: -5 dientes de ajo -Perejil -Guindilla (Opcional, muy poca cantidad, no os paseis que luego no tiene solución) -orégano -tomillo -sal y pimienta negra

-50 ml. de aceite de oliva virgen extra

Preparación Pollo Asado al Horno:

Para el adobo, picar ligeramente el perejil y los ajos y añadirlos junto al resto de los ingredientes en el vaso de la batidora y triturar. Reservar.

Limpia bien el pollo de todas las plumas que le hayan quedado y si puedes, pasale el soplete para chamuscar bien las plumas pequeñas que no consigas quitarle.

Partimos de la base de que el pollo está, limpio de vísceras, restos de grasa y plumas. Pídele a tu pollería habitual que te realicen esta labor, lo harán encantados.

Una vez limpio debemos lavarlo muy bien bajo el grifo y secar bien con papel de cocina.

Salpimentamos y  adobamos bien el pollo, con el adobo que habíamos preparado previamente.

Atamos el pollo con hilo de cocina (bramante) para que conserve su forma durante el horneado y colocamos en una bandeja o recipiente apto para el horno, con la pechuga hacia abajo.

A continuación, pelamos, lavamos las patatas (si las patatas son muy grandes, es aconsejable hacerlas en rodajas para que se hagan bien por dentro), salamos, adobamos y añadimos a la fuente del pollo.

Horneamos a 180º durante 120 minutos. A mitad de horneado, rociamos el coñac por encima del pollo. En este horno que tengo ahora yo lo pongo en con calor abajo y ventilador y pongo la fuente en la segunda guía del horno comenzando a contar desde abajo, pero a lo mejor tu horno asa mejor con otra función, deberás probar.

Cuando alcance una 1hora y 10 minutos de horneado, damos la vuelta al pollo y colocamos la parte de la pechuga hacia arriba, para que se dore por ambos lados.

Finalizada la cocción, dejamos reposar 10 minutos mientras preparas la guarnición. Cortamos el pollo en raciones y lo servimos junto a con las patatas.

Y a disfrutar de esta estupenda receta!

Источник: https://polleriasomolinos.com/pollo-asado-al-horno/

Cómo hacer un pollo al horno de película

Pollo asado al horno

Si hay un clásico de la cocina doméstica, ese es el pollo al horno. Una receta que, a priori, puede parecer simple pues no hay más que condimentar el pollo, meterlo en el horno y esperar un tiempo determinado.

Sin embargo, no siempre nos queda bien.

Hacer un pollo al horno de película, de corteza crujiente, sabrosa carne y jugosas pechugas, tiene su aquel, pero nosotros tenemos los trucos para que quede perfecto.

Partimos de la base de un pollo entero, limpio de vísceras, restos de grasa y plumas.

Lo primero que hacemos es asegurarnos de que está bien limpio, si encontramos algún resto, lo retiramos y lavamos el pollo con agua, secándolo a conciencia con papel absorbente.

Es importante que esté bien seco para que, al hornearlo, no se cueza sino que se ase y que nuestro recorrido para conseguir un pollo al horno de película comience con buen pie.

Para que el pollo al horno quede en su punto de sabor, tan sólo necesitamos condimentarlo con sal y pimienta. Es importante salpimentar, especialmente, el interior del pollo, pues de esta condimentación depende el sabor de la carne, concretamente el de la pechuga. El exterior se puede condimentar sólo con pimienta, prescindiendo de la sal para evitar la sequedad.

A esta mezcla básica se pueden añadir otras especias al gusto de cada uno: comino, chile, cúrcuma, pimentón, etc.

La mezcla seca de especias se puede enriquecer con salsa o concentrado de tomate, zumo de limón, lima o naranja, yogur, kefir, aceite o, incluso, agua.

Obtendremos, con ello, una pasta con la que untar bien el pollo por todos sus recovecos, por dentro y por fuera.

Relleno

Este viejo truco merece un lugar entre nuestras recomendaciones. Introducir un limón en el interior del pollo aporta aroma, jugosidad y sabor al resultado.

Si queremos que todo esto se vea potenciado le podemos dar hervor corto al limón y pincharlo con un cuchillo, o cortarlo en dos mitades, antes de introducirlo en el pollo.

Hay quienes, como Gordon Ramsay, completan el relleno con una cebolla troceada o chorizo. Otros le añaden champiñones, yogur, etc.

Engrasado de la carne

Extender una capa de mantequilla entre la piel y a carne de las pechugas es una manera efectiva de aportar jugosidad y sabor, pues la grasa penetra en la carne al derretirse por efecto del calor.

Este truco se puede sofisticar si preparamos una mantequilla compuesta y la aromatizamos con pasta de ajo, sal, pimienta, ralladura de cítricos, hierbas, especias, etc.

Al igual que con la condimentación, aquí se puede jugar con las mezclas de especias para dar toques de sabor diferentes.

Es importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente y que la mezcla de condimentos, de optar por hacerla, sea homogénea.

Entonces, con la mano, se introduce entre la piel y la pechuga del pollo y se extiende con cuidado.

Tanto desde la parte trasera como desde el cuello hay que ir despegando con los dedos la piel de la carne para introducir la mezcla, procurando que la piel vuelva a quedar después bien sellada.

Reposo

Después de condimentado, relleno y engrasado el pollo, conviene dejarlo reposar una o dos horas (a temperatura ambiente si no hace calor y en frío si la temperatura ambiente es elevada) antes de introducirlo en el horno. El reposo ayuda a que la carne se impregne de matices y aromas y garantiza una explosión de sabor cuando sea degustado.

Hidratación

Por último, para que el pollo no se seque en exceso durante la cocción, se puede frotar con aceite, caldo y/o agua justo antes de introducirlo en el horno. Para ello, nos engrasamos o mojamos las manos y masajeamos bien el pollo asegurándonos de llegar a todos sus rincones.

Bridar o no bridar

Un pollo asado bridado, con los muslos y las alitas bien pegadas al cuerpo, es mucho más estético que uno no bridado, cuyas patas quedan separadas y le dan un aspecto un tanto irrisorio.

No obstante, bridar el pollo puede dificultar la cocción correcta de ciertas partes del pollo como la cara interior de los muslos.

En este artículo podéis aprender a bridar el pollo en caso de decidiros por esta técnica.

Piel dorada y crujiente

Que la piel del pollo haga “crunch” al hincarle el diente es uno de los puntos clave de un pollo al horno de película, pero también uno de los más difíciles de conseguir. Para conseguirlo hay que tener mucho control del horno, por lo que la práctica por vuestra parte y el conocimiento de vuestro electrodoméstico son fundamentales.

No obstante, para lograrlo (o, al menos, acercarse a ello) contamos con dos recomendaciones. La primera consiste en sazonar el pollo sólo por dentro y prescindir del sazonado exterior.

La sal atrae la humedad y, si sazonamos el exterior del pollo, la piel se cocerá y quedará blanda. La segunda es asar el horno a una temperatura elevada durante los últimos 10-15 minutos.

Retiramos el pollo mientras se ajusta la temperatura y lo volvemos a introducir cuando se ha alcanzado la correcta.

El tándem temperatura y tiempo de cocción

Como norma general, pre-calentamos el horno a 180 ºC y calculamos el tiempo de cocción necesario en función del peso del pollo: 30 minutos por cada 500 gramos, volteándolo a la mitad.

Si el pollo está relleno, aumentamos el tiempo en 15 minutos más.

No obstante, cada horno es un mundo por lo que conviene, usando estas pautas como guía, encontrar la relación adecuada de temperatura y tiempo a la que responden nuestros hornos y ajustarnos a ello en un futuro.

Un pollo al horno está listo cuando su temperatura interior alcanza los 74 ºC, lo que también se puede conseguir aumentando el tiempo de horno y disminuyendo la temperatura.

Algunos grandes chefs, como Heston Blumenthal, utilizan un sistema de doble cocción que consiste en asar el pollo a 90 ºC durante una hora y media, dejarlo reposar durante 45 minutos y terminarlo con un horneado corto de 10 minutos a la temperatura máxima (250-275 ºC) que permita el horno.

Según Blumenthal, la baja temperatura mantiene toda la humedad dentro del pollo y lo hace más jugoso, mientras que una temperatura elevada tiene el efecto contrario en las carnes, pues las contrae y reseca. De ahí que el último golpe de calor a alta temperatura sea tan corto y que su único propósito sea el de dorar la piel y darle un toque crujiente.

La colocación en el horno

Casi todo horno doméstico viene equipado con un artilugio en el que se ensarta el pollo se ensarta y que gira sobre su eje para que este se hornee por igual por todos sus lados, al más puro estilo de los asadores comerciales.

Esta es, sin duda, la mejor forma de hacerlo, pero es muy probable que no sepáis ni dónde está, ni cómo funciona, de modo que recurrimos al sistema tradicional de colocación del pollo sobre una rustidera con rejilla o directamente sobre la rejilla del horno.

Esta técnica da muy buen resultado pues el pollo, al no entrar en contacto directo con ningún líquido, queda crujiente por fuera.

El pollo se coloca a media altura en el horno y, debajo de este, se sitúa una bandeja con verduras varias que se asan al tiempo que recogen los jugos que suelta. Las verduras se pueden regar con un poco de agua o vino blanco y sirven de guarnición.

El jugo se liga en una sartén, fuera del horno y sobre el fuego, con un poco de harina para formar una salsa.

Como veréis, conseguir un pollo asado de película requiere de la consideración de muchos factores que, sólo con el tiempo y la práctica, conseguiremos dominar. No es imposible y el resultado bien merece que pongáis en práctica todos estos consejos que, ajustados a los medios de cada uno, os acercarán, cada día un poco más, al pollo asado perfecto.

Imágenes | Amy Stephenson, Alvin Smith, Chris Waits en Flickr
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Источник: https://www.directoalpaladar.com/ingredientes-y-alimentos/como-hacer-un-pollo-asado-de-pelicula

Pollo asado fácil al horno

Pollo asado al horno

  • 1 pollo de corral (de unos 1.600 g. aproximadamente)
  • 1 limón
  • 60 ml. aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada sopera de tomillo seco
  • 3 dientes de ajo
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto de cada casa)
  • 4 patatas medianas (una por persona)
  • Opcional (para acompañar) una ensalada de unos buenos tomates con un aliño de aceite de oliva virgen extra, orégano, sal en escamas y un poquito de vinagre.

Cómo hacer un pollo asado o al horno.

Esta es una de las recetas de pollo más sencillas, y además una de las más sabrosas y económicas.

Uno de esos platos que podríamos decir que forman parte de la cultura gastronómica mundial. Ya que en casi todas las sociedades existe una receta de pollo asado.

Ya sea con unas salsas u otras, con piel o sin ella, con hierbas varias, especias, vegetales, cítricos, licores o no… esta receta de pollo al horno está dentro de la gastronomía global como uno de sus platos por excelencia.

Básicamente se trata de cocinar el pollo en sus propios jugos y grasa, acompañado o aderezado con hierbas aromáticas y/o vegetales. La forma ideal de cocinarlos es en los asadores rotatorios.

Ya sabéis, esos en los que el pollo es atravesado por un hierro que lo hace girar, permitiendo así que sus jugos y su grasa se vayan extendiendo por toda la pieza. Pero en casa lo más habitual es que utilicemos el horno para asarlo, dejando el pollo en una bandeja y sometiéndolo a la fuente de calor durante un tiempo determinado.

A pesar de lo sencillo de esta receta existen múltiples variantes y esta versión es básica y muy fácil, pero garantiza una carne jugosa, muy sabrosa y con una piel extra crujiente.

En el blog tenéis alguna receta más con pollo al horno, aunque no entero como en este caso, desde los tradicionales muslos de pollo, en este caso al limón o con una de mis partes favoritas, las famosas alitas al horno con salsa barbacoa.

Si os sobra podéis hacer unas deliciosas croquetas de pollo, las que tenemos con los restos de este pollo asado, una sopa de picadillo de pollo o un relleno para una lasaña de pollo increíble. El resultado con el pollo entero es excepcional, si os pasa como a mí os será difícil dejar de disfrutar de esta receta, os aseguro que está de rechupete.

Preparación del pollo asado

  1. Lo primero que hacemos es limpiar el pollo de posibles restos de grasa y vísceras que pueda tener. Pondremos especial cuidado en retirar las plumitas que le puedan haber quedado.
  2. Le pasamos un agua para limpiarlo bien y lo secamos con papel de cocina.

     Es importante que quede seco para que en el proceso de horneado el pollo no comience cociéndose, lo que queremos es que se haga bien horneado.

  3. En un mortero machacamos la pimienta negra y la sal. Con esta mezcla untamos bien el pollo por todas partes, tanto dentro como fuera.

    Cortamos el limón por la mitad y exprimimos un poco de su jugo por encima y dentro del pollo. Reservamos el resto del limón.

  4. En un vaso mezclamos el aceite con el tomillo. Con la ayuda de un pincel de cocina pintamos el pollo con la mezcla por dentro y por fuera.

    Reservamos el aceite de oliva virgen extra sobrante.

  5. Colocamos el pollo en la bandeja de horneado y metemos las mitades de limones en su interior. Añadimos también los dientes de ajo pelados y aplastados dentro del pollo.

  6. Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas y las repartimos por la bandeja. Regamos tanto el pollo como las patatas con el aceite con tomillo sobrante.

Horneado y presentación final del pollo asado

  1. Con el horno previamente caliente a 190º C horneamos durante 1 hora y 15 minutos. Lo mejor es que lo hagáis en la bandeja del medio con temperatura arriba-abajo y aire.
  2. Tened cuidado porque cada horno es un mundo y el tuyo puede necesitar variar la temperatura.

    Lo mejor es tapar el pollo con papel de aluminio a media cocción, es decir, cuando el pollo lleve 30 minutos aproximadamente. Los últimos 15 minutos lo quitamos para tostar la piel y que quede súper crujiente.

  3. Antes de servir el pollo lo dejamos reposar fuera del horno tapado de nuevo con el papel de aluminio con el que lo hemos tapado en el horno.

  4. Trinchamos el pollo con un buen cuchillo. Muy sencillo, en seis piezas. Primero, los dos cuartos traseros (muslo y contramuslo) hasta llegar a la unión de esta pieza con la carcasa. Después, las dos alas. Y, finalmente, las pechugas.
  5. Para esta operación, se busca el esternón y se desliza el cuchillo rebañando toda la carne y despegándola del costillar. Primero una y luego la otra. Y con lo que queda, siempre habrá carne suficiente en la carcasa para unas buenas croquetas de pollo.
  6. Lo servimos acompañado de las patatas asadas y un poco de ensalada.

    A mí me encanta con tomate crudo, aceite de oliva virgen extra y un toque de sal y orégano.

Perfecto para una comida de domingo, y recordad que quién va a trabajar es el horno, no vosotros.

Os puedo asegurar que os quedará una carne muy melosa y con una costra súper crujiente. Un pollo al horno tierno y jugoso como el que hacía mi abuela en el pueblo. ¡No os arrepentiréis!

Aquí podéis ver todas las fotos del paso a paso de la receta de pollo asado. No os perdáis detalle y os saldrá perfecto, vamos, de repetir una y otra vez.

Consejos para un pollo asado perfecto

Una receta sencilla ¿verdad? Aquellos/as que ya la preparasteis me habéis comentado que todos los consejos son de gran ayuda para un gran resultado.

Y es que no sólo es meterlo en el horno y esperar como hace la mayoría. Para que quede un buen pollo asado, de corteza crujiente y jugosas pechugas sólo tenéis que tener en cuenta unos pocos trucos y os quedará un asado realmente perfecto.

  • ¿Os gusta el sabor en vuestras recetas?, el aderezo es importante. Sal, tomillo, el sabor del ajo y la pimienta negra es suficiente para que el pollo quede en su punto. Es importante salpimentar también el interior, porque ese aderezo irá directamente a la carne, especialmente a la pechuga. Una solución perfecta es untarlo con un poco de aceite de oliva virgen extra, lo mezclamos con agua y especias que más os gusten y untamos por todas partes (dentro y fuera). Y por último que repose unas horas antes de entrar al horno.
  • ¿Qué pollo debemos emplear? Os recomiendo un pollo de corral de mi tierra, Ourense. En casa solemos comprar pollo de campero, como los de casa,
  • ¿Un limón en el interior? El viejo truco de las abuelas sí funciona. También os aconsejo colocar una cebolla cortada en 2 mitades, no sólo aporta sabor y humedad, también quedará deliciosa luego como acompañamiento.

Vuestros consejos para un pollo asado delicioso

  • Maite González nos comenta por mail que en ocasiones el pollo lo somete a un escaldado previo que garantiza la jugosidad posterior de la carne. Otro de sus trucos es el lardeado con panceta o bacon. Cubrir ciertas partes más delicadas del pollo con la panceta durante parte del proceso. Es para protegerlas de que se puedan asar demasiado y queden secas.
  • María José tiene un truco que siempre le funciona, el de inyectar algo de alcohol dulce en la piel. Aportar caramelización en la piel (además de sabor) inyectado con una jeringa un poco de vuestro licor preferido, vale el brandy, coñac, Oporto, PX… hará de tu pollo asado una delicatessen digna del mejor chef.
  • Dolores Pérez tiene un consejo para conseguir una piel crujiente. Que la piel del pollo, el pavo o cualquier otro ave haga cras-cras al morderla es un reto mayúsculo. El punto más alto para quedarse con los suegros en la comida. Para ello hay que tener mucho control del horno para lograrlo. Precalentar el horno a temperatura alta, 200º C y hornear el pollo durante 1 hora y 15 minutos a 190º C. Tapar el pollo con papel de aluminio a media cocción, es decir cuando el pollo lleve una media hora aproximadamente.
  • Alejandro Correa tiene otro consejo similar para conseguir piel crujiente, me comenta: “Los últimos 15 minutos lo quitamos para tostar la piel y que quede súper crujiente. El toque final de horno a alta temperatura para conseguir color y textura crujiente en la piel es importante. Mirando de vez en cuando para que no se nos queme, lo queremos crujiente no churruscado. Recordad que el peso del pollo es fundamental para el tiempo de horno, hasta dos horas, si tiene buen peso.”

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Источник: https://www.recetasderechupete.com/pollo-asado-facil-al-horno-con-patatas-panaderas/9535/

EL MEJOR POLLO AL HORNO DEL MUNDO

Pollo asado al horno

Hoy toca pollo al horno para comer, una de esas comidas que gusta a toda la familia. ¿Quién no recuerda siendo pequeño esos pollos asados que preparaba tu madre o abuela y que llenaban la casa de olores increíbles…?

Y es que el pollo, por su carne suave, su precio, y por resultar tan versátil en sus elaboraciones es el rey de la cocina y por su sabor suave es una de las carnes que más gusta a los niños.

El pollo es un ave con muy poca grasa y  con altos niveles de  proteínas, perfectas para mantener el peso y para el crecimiento muscular y su desarrollo.

¿Pero sabías además que es una carne rica en triptófano, que nos ayuda a combatir la depresión, que tiene gran cantidad de selenio que ayuda al rendimiento de nuestro metabolismo y sistema inmunológico, y que nos ayuda a mantener nuestra salud ocular gracias al retinol, licopeno y los derivados de la vitamina A que tiene…?

Si quieres ver esas recetas de pollo al horno que sin duda te van a conquistar lee nuestras ideas hasta el final ¡verás cómo te gustan! Te vamos a enseñar a hacer pollo asado con patatas, muslos de pollo al horno, albóndigas de pollo gratinadas con queso, alitas de pollo… ¿ya te está entrando hambre?

Pollo asado al horno

Ingredientes:

  • 1 pollo entero
  • 4 patatas
  • 2 cebollas
  • 3 dientes de ajo
  • 5 granos de pimienta negra
  • Unas ramas de perejil
  • Sal
  • Medio limón
  • 1 vasito de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer pollo al horno con patatas

En una fuente apta para el horno ponemos un chorreón de aceite de oliva virgen o virgen extra y ponemos por encima rodajas de patatas, que hemos pelado y cortado (de un dedo más o menos de grosor) y la cebolla cortada en rodajas o a cuartos, reservaremos media cebolla. En un mortero machacamos los dientes de ajo, los granos de pimienta, el perejil y un puñadito de sal.

El pollo, lo debemos pedir en la carnicería “limpio para asar”, muchas veces los venden hasta preparados en el supermercado con los muslos y los alones atados para que no se abra al cocinarse. Por si acaso lo repasamos por si tuviera alguna plumilla que eliminamos.

Le metemos dentro medio limón y media cebolla cortados a cuartos. Lo ponemos sobre la cama que hemos hecho de patatas y cebolla.

Lo untamos con aceite de oliva virgen o virgen extra por completo, le extendemos el aliño que hemos machacado en el mortero y sólo nos queda regar todo con el vino y un chorreón de aceite.

Metemos la bandeja en el horno, precalentado, a 200ºC con calor circular o aire unos 90 minutos, a los 30 minutos le damos la vuelta y lo regamos con el líquido que hay en la fuente, pasados otros 30 minutos volvemos a darle la vuelta, aunque el tiempo va a depender del tamaño del pollo y del horno. Si veis que se os queda seco añadirle algo más de vino y aceite. Podéis completar la guarnición añadiendo unos champiñones que quedan estupendos con la cebolla y la patata.

Os aconsejo que cuando veáis que el pollo está listo lo dejéis reposando unos cinco minutos, este reposo hará que todos los juegos se repartan. Después ya sólo queda cortar y servir, por cierto ¿qué os gusta más muslo o pechuga?

Pollo al horno, algunos consejos imprescindibles

Sé que puede parecer fácil, coges un pollo, lo sazonas, y lo metes al horno con la temperatura que has leído en la receta, pero no siempre conseguimos ese pollo asado perfecto, el que queda con la piel crujiente, y jugoso por dentro, ese que tiene un sabor especial que te vuelve loco… ¿Quieres conocer esos pequeños trucos que te convertirán en un experto en pollo al horno? Toma nota porque son sencillos pero te aseguro que a partir de ahora tu pollo asado al horno subirá un escalón en tus recetas favoritas.

¿Cómo conseguir una piel crujiente?

Mi truco para conseguir una piel crujiente cuando preparo pollo al horno de las partes más jugosas, como pechugas o alitas de pollo, es echar tan solo sal, pimienta y mi especia favorita, que puede variar entre romero, finas hierbas, tomillo… Luego al horno precalentado a 200ºC y una hora de horno aproximadamente, os aseguro que tan solo así quedan deliciosos y al ser partes que habitualmente tienen más grasa no se secan en absoluto y no necesitas echar ni siquiera aceite por encima.

Ahora bien, si queréis asar un pollo al horno entero, hay varias opciones, como darle un golpe de calor en los últimos minutos, poniendo el horno más fuerte para que la piel se arrebate un poco, evitando que se seque en su interior.

De cualquier forma hay que evitar que la piel del pollo entre en contacto con líquidos, incluso con sus propios jugos en la medida de lo posible, porque así evitaremos que la piel se reblandezca.

Para ello lo que te aconsejamos es colocar el pollo sobre una rejilla y poner debajo la fuente con las patatas o la guarnición y algo de agua y vino blanco que le aportará humedad sin reblandecer la piel.

¿Es bueno bridar el  pollo en el horno?

En nuestra opinión aunque de aspecto quedará más bonito, el hecho de que vaya atado evitará que vuestro pollo al horno se dore bien por todas partes, así que no es imprescindible hacerlo

Tiempo de horno para el pollo

Lo habitual es precalentar el horno entre 180-200º y mantenerlo a esa temperatura constante durante al menos una hora, aunque todo depende del peso y tamaño del pollo.

No obstante hay chefs que utilizan una técnica que consiste en asarlo a 90º durante 90 minutos, luego lo sacamos del horno, lo dejamos reposar durante 45 minutos y finalmente le damos un horneado a máxima temperatura, unos 225ºC, durante unos 10 minutos para que la piel se dore.

Salsas para el pollo al horno

El propio jugo que suelta el pollo es delicioso, especialmente si le hemos introducido un limón o naranja que le darán un sabor muy especial.

Sin embargo como os decíamos antes si llenáis el recipiente donde lo asaréis de agua o vino el pollo más que asarse al horno se cocerá.

Probad con la técnica que os explicábamos más arriba de ponerlo sobre una rejilla para que suelte los jugos sobre la fuente donde tendréis la guarnición como patatas o verduras, así conseguiréis una deliciosa salsa simplemente con los jugos que suelta el mismo pollo al horno.

Cómo trinchar un pollo asado

Primero se trinchan los dos cuartos traseros, el muslo y contramuslo hasta llegar a la carcasa. Después, las dos alitas.

Y, por último, las pechugas, para lo que buscamos el esternón y deslizamos el cuchillo rebañando toda la carne.

No dejéis de lado esos pequeños trocitos que quedan pegados en la carcasa del pollo porque os servirán para hacer unas deliciosas croquetas de pollo

Cómo conseguir unas pechugas jugosas

Hay un truco que seguro habréis oído pero que por si acaso os contamos, que es introducir mantequilla bajo la piel del pollo.

Puede ser mantequilla simplemente o saborizada, como hace el chef Gordon Ramsay: a la mantequilla a temperatura ambiente le añade sal, pimienta, aceite de oliva, ralladura y zumo de limón, un par de dientes de ajo machacados y perejil, luego lo introduce con cuidado despegando la piel del pollo y masajeando con las manos las pechugas para que queden bien impregnadas de la mezcla.

Por supuesto otro de los trucos más extendidos es introducir un limón partido en dos dentro del pollo, que soltará los jugos mientras se asa en el horno.

Con todos estos trucos y nuestra receta para hacer el mejor pollo al horno del mundo, seguro que os convertiréis en unos expertos.

¿Con qué acompañar un pollo al horno?

Uno de los acompañamientos preferidos de este plato es sin duda las patatas asadas, que os explicamos en nuestra receta. Pero también personalmente nos gusta mucho acompañarlo de ensaladas o de verduras al horno.

Aunque la receta de pollo asado es la más clásica de las recetas de pollo al horno, nos gustaría explicaros cómo hacer otras recetas con pollo que seguro que os gustan.

Más recetas de pollo al horno

En un plato tan popular como este las opciones son infinitas, desde hacer el pollo entero como en la receta de arriba a utilizar otras partes del pollo, como las alitas, las pechugas o los contramuslos, por eso te dejamos enlaces a algunas de ellas, por si también las quieres probar. Veréis que hemos hecho una selección de recetas de todo tipo, desde papillote a empanadillas ¡veréis qué ricas todas!

… y más recetas

En este caso son otro tipo de recetas, que también utilizan el horno y el pollo como ingrediente principal:

Pollo al horno fácil, 3 recetas con 3 ingredientes

Si nuestra receta de pollo al horno te ha gustado espera a ver cómo hemos preparado estas tres recetas de pollo asado al horno.

Son tres recetas fáciles de pollo al horno que te van a enamorar: pollo al horno con Coca Cola (una receta sorprendente pero deliciosa); Pollo al horno con salsa barbacoa y pollo asado al horno a la sal ¡a ver cuál de ellas te gusta más!

Источник: https://www.pequerecetas.com/receta/pollo-al-horno/

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