¿Por qué algunos niños se autoagreden?

Mi hijo se golpea cuando se enfada, ¿cómo ayudarle a que deje de hacerlo?

¿Por qué algunos niños se autoagreden?

Muchas veces los niños se hacen daño a si mismos y nosotros los adultos no llegamos a comprender bien por qué. Estas auto agresiones se ven en todas las edades, en bebés, niños de guardería, jardín de infancia, colegio y más frecuentemente adolescentes. ¿Por qué ocurre esto?

pensamos que es porque se siente mal o le pasa algo, pero no es la única motivación de fondo. Hay tres motivos principales por los cuales un niño se golpea a si mismo.

1. Como resultado de una enfado

A los adultos también les pasa. Cuando vivimos una situación que se escapa de nuestro control podemos sentir tanta rabia y enfado que nos dan ganas de expresar esa frustración mediante golpes a objetos, puertas o incluso hay gente que se golpea también a si misma.

El niño que se golpea así mismo como resultado de una rabieta, normalmente lo hacen para llamar la atención. La primera vez seguramente lo hacen como una forma de liberar la frustración (igual que hay adultos).

Si ellos ven que eso nos hace enfadar o que le prestamos atención cuando lo hace, o mucho peor, le damos lo que quiere para que deje de hacerlo, lo único que conseguiremos es que lo repita en el futuro como una forma de que cedamos a sus peticiones.

Es una técnica de manipulación.

Si el niño lo hace durante una rabieta, no debemos darle lo que pide para que no lo repita

Qué hacer:

Si es por enfado no cedas nunca a sus chantajes. Pregúntate a ti misma: ¿mi hijo también se golpea a solas o solo cuando estamos los adultos presentes? ¿Se golpea como consecuencia de una rabieta? ¿Se queda mirando para ver como actuamos nosotros?

Puede ser angustioso pero en estos casos lo mejor es no hacer caso. Los niños que se golpean por este motivo no se hacen daño en realidad.

Ellos mismos controlan su fuerza y son conscientes de su agresión porque solo lo hacen para comprobar el efecto que tiene en nosotros y que cedamos a lo que quieren.

La primera vez que ocurra esto ignora su comportamiento (a no ser claro que su comportamiento sea realmente peligroso) y una vez que se le haya pasado la rabieta siéntate a su lado y explícale porque no debe agredirse a si mismo, que no servirá para nada y solo conseguirá hacerse daño.

2. Motivos psicológicos

Aquí estamos entrando en terreno pantanoso. Aunque no suele ser habitual, un niño puede agredirse como una forma de liberar sus emociones.

Se golpea a sí mismo para liberar tensión, ansiedad, enfado porque se siente solo, incomprendido, tiene baja autoestima (no se gusta a si mismo) e incluso puede ser un síntoma de depresión infantil.

Si en estos casos el niño encuentra la estimulación que busca estas conductas pueden repetirse más adelante y llegar a cronificarse. No se deben dejar pasar.

Es habitual en niños que se sienten solos o que no reciben el sufiencite cuidado parental, amor o compañía. También puede ser por un problema que haya de fondo y que le esté produciendo ansiedad. Incluso puede ser porque los padres estén pasando por una separación, por problemas económicos o por problemas escolares.

Qué hacer:

En estos casos tienes que darle más apoyo y atención a tu hijo. Pasa tiempo con él, abrázale a menudo y demuéstrale más cariño para que no se sienta solo.

Si el niño es mayor de 6 años es buena idea que le enseñes a gestionar sus emociones a través del lenguaje, de manera directa o utilizando muñecos como mediadores.

Es decir, que diga como se siente el muñeco y por qué se siente así, para ello tendrás tú que ejemplificar situaciones con el fin de que sepa como.

Hay otros casos en los que los niños se sienten «culpables» y se autocastigan a si mismos. Por ejemplo, pegándose a sí mismos y diciendo «soy malo» o «me he portado mal».

Si es así, es importante que le expliques porque no debe de hacer eso, que no os gusta que lo haga y que es mejor tratarse bien, que quieres que te de besos, mimos, etc.

Por ejemplo si el niño rompe un plato dile: «Has roto el plato pero eso no quiere decir que seas malo. No me gusta que te pegues, me gusta que me des abrazos. Vamos a arreglarlo juntos».

Otras pautas para niños que se sienten culpables o tristes:

– Enséñale a expresarse mediante actividades artísticas: dibujar, bailar…

– Haced juntos ejercicios de relajación.

– Apúntale a una actividad extraescolar para que haga ejercicio regularmente.

Nunca dejes de pasar estas autoagresiones, indican que hay algún problema emocional

3. Problemas neurológicos

Otra posible causa es que el niño tenga un trastorno de fondo.

Diagnósticos como discapacidad intelectual, casos de autismo, cuadros psicóticos o algunos desórdenes metabólicos pueden desencadenar a que el niño se autoagreda como una forma de liberar tensión porque no ha aprendido a gestionar sus emociones de otro modo, también porque en casos más graves el niño se golpea como una forma de evadirse de la realidad.

Algunas investigaciones mencionan que ciertas autoagresiones se desencadenan por desequilibrios entre neurotransmisores cerebrales, por un aumento en su liberación y captación. Esas sustancias pueden aumentar la irritabilidad de los pequeños. Por otro lado, esto también propicia el que el niño no sienta dolor cuando se golpea a si mismo.

Qué hacer:

Si tu hijo o hija no tiene un diagnóstico pero sospechas que tiene un problema neurológico lo primero es ir a un psicólogo a que lo evalúen. Si ya tiene un diagnóstico hecho tienes que seguir las pautas que el especialista te de porque son diferentes en función del caso y del problema que tenga.

No lo dejes pasar

Es importante que independientemente de cual es la causa intentes controlar desde la raíz el problema.

Si sospechas que lo hace por rabietas no des importancia a su conducta y habla después con él, pero sin demostrar que te enfada su conducta.

Si se repite más veces la agresión llévalo al psicólogo porque aunque lo haga por desafiarte puede que estés ante un posible problema de conducta potencial, en esos casos cuanto antes se intervenga mejor para que no se cronifique.

Si sospechas que los motivos son por cualquiera de los otros dos acude de inmediato a un profesional para que evalúe al niño y pueda darte pautas específicas de actuación.

Источник: https://www.bekiapadres.com/articulos/hijo-golpea-cuando-enfada-como-ayudarle-deje-hacerlo/

¿Y si mi hija/o se autolesiona, qué hago?

¿Por qué algunos niños se autoagreden?

Hay situaciones en la vida que sobrepasan nuestras capacidades de hacerle frente, eso nos sucede a todos, incluso es algo que puede ocurrir varias veces a lo largo de la vida. En  general, aunque la situación sobrepase nuestra barrera de lo aceptable, desarrollamos nuevas estrategias para lograr superarla, así es como los seres humanos nos vamos haciendo fuertes.

Cuando una persona no logra desarrollar estrategias extra para superar las adversidades, recurre a otras vías menos saludables emocionalmente, una de ellas es autolesionarse.

¿Cómo reaccionan los niños al estrés o al dolor emocional?

Los niños, en general suelen reaccionar de maneras muy variadas. Hay unos más sensibles que otros y también con experiencias personales distintas. Todo esto influirá en su manera de afrontar las situaciones difíciles. Algunos de los comportamientos que podemos encontrar son:

  • Cambios de humor repentinos, se vuelven llorones o se enfadan rápidamente
  • Lucen temerosos
  • Pierden el apetito
  • Tienen problemas para dormir
  • Alopecia (se les cae el pelo)
  • Onicofagia (se comen las uñas)
  • Tienen dificultades para mantenerse atentos
  • Se autolesionan

¿Qué significa autolesionarse?

Autolesionarse tiene que ver con infringirse daño voluntariamente, esto genera una sensación de alivio y desahogo en la persona que padece el trastorno. Puede aparecer en niños, adolescentes o adultos, siendo más común en las mujeres y en los últimos dos grupos. El tipo de lesiones suelen variar y comprenden cosas como:

  • Morderse
  • Cortarse
  • Golpearse fuertemente.
  • Marcarse la piel con haciendo presión con objetos

Así que si tu hija se autolesiona, pon atención a lo que te decimos a continuación.

¿Por qué lo hace?

La persona que se autolesiona, sea niño o adulto, suele hacerlo en privado como una expresión de un profundo dolor emocional que no ha sabido canalizar de otra manera.

En el caso de los niños, puede ocurrir en igual proporción en hembras y varones y suele ser una especie de grito silencioso en el que reclaman ayuda y atención de manera desesperada. Cuando un niño se autolesiona, amerita atención psicológica inmediata. No es momento de abordajes caseros, es una situación de emergencia emocional.

¿Qué la llevó a hacer tal cosa?

Si tu hija/o se autolesiona, con toda seguridad está atravesando por una situación muy dura y que le ha resultado difícil de lidiar, puede deberse a situaciones como:

  • Cambios abruptos
  • Muerte de un ser querido importante
  • Algún tipo de abuso (físico, sexual, emocional)
  • Autoestima baja

Algunos niños también lo hacen con la intención de llamar la atención o de encajar en algún grupo donde esto es una práctica habitual, se aprovechan de la vulnerabilidad emocional de las chicas que quieren ser parte del grupo y le imponen retos como autolesionarse para dejarles ser miembro. Estas condiciones no son menos graves que las anteriores, todas ameritan intervención especializada, pues de algún modo te dejan ver que tu hija no tiene solidez emocional suficiente ni siquiera para sobrellevar el día a día social.

Y ahora ¿qué hago?

  • Solicita cuanto antes una cita con un buen psicólogo que aborde el aspecto emocional del ser humano. Existen psicólogos sociales, educativos, infantiles, de pareja, industriales, la gama es amplia, asegúrate de elegir al profesional adecuado.
  • Revisa de inmediato qué está pasando en la vida de tu hija/o, intenta ubicar la causa, esto es indispensable.
  • Adopta una actitud cálida, de comprensión y afecto para tu pequeña/o que te necesita más que nunca.
  • Abre la comunicación con tu hija/o, propicia que se sienta libre de hablarte, que tu escucha le proporcione paz y seguridad sean cuales sean las razones que llevaron a hacer esto.
  • Probablemente tú también estés inmersa en la situación que llevó a tu hija/o a autolesionarse, así que prevé atención psicológica para ti también. Es indispensable que te reconozcas con humildad como una madre falible como somos todas, con posibilidades de cometer errores.
  • Sé totalmente sincera y transparente con el profesional que los atenderá, no te reserves información o des información a medias, esto solo retrasará la mejoría de tu hija/o y la tuya también.
  • Asegúrate de respetar la privacidad de tu hija, evita hacer comentarios con otras personas que la hagan sentirse expuesta en algo que le resulta doloroso.
  • Sé consecuente hasta el final con el tratamiento psicológico. Aunque veas cambios importantes y creas que ya todo ha sido superado, mantén tu asistencia constante hasta que el especialista les dé el alta, de lo contrario tendrán amplias posibilidades de recaer.

Toda experiencia es un aprendizaje

Quisiéramos que nuestros hijos aprendieran solo a través de experiencias maravillosas y enriquecedoras, ojalá que así fuera. Sin embargo, a veces la vida nos presenta situaciones que nos ponen a prueba desde todo punto de vista, son eventos que son muy desagradables y marcan nuestra vida de una manera negativa pero que debemos aprovechar de una manera positiva.

Si este ha sido el caso de tu hija/o, además de acompañarla en su proceso de recuperación, enséñale que toda experiencia es un aprendizaje, apóyala/o a salir fortalecida/o de este capítulo en su vida para que sea solo eso, un mal capítulo y no la novela completa.

Aprendan juntos acerca de lo que las llevó a este punto para que nunca más vuelvan a pasar por allí. De eso se trata la vida, crecerse con las adversidades.

Источник: https://eresmama.com/y-si-mi-hija-se-autolesiona-que-hago/

¿Por qué mi hijo se autolesiona? ¿Es una llamada de atención?

¿Por qué algunos niños se autoagreden?

Cuando nos enteramos que nuestro hijo se ha realizado cortes en alguna parte de su cuerpo nos abrumamos y entramos en pánico. Lo primero que queremos saber es cuánto tiempo lleva poniendo en marcha esta conducta y nos sentimos dolidos porque nos lo haya estado ocultando durante todo este tiempo.

Pero, ¿realmente es importante centrarnos en cuánto tiempo lleva esta conducta dándose o más bien entender el porqué de esta? También tenemos que cuestionarnos el motivo por el que nuestro hijo ha llegado a este punto y no ha tenido la suficiente confianza para hablarnos del malestar por el que está pasando.

Lo primero que hay que entender es las conductas autolíticas como una estrategia de afrontamiento ante el malestar emocional. Es importante dejar claro que estas autolesiones no son un intento de suicidio, como muchos creen.

Normalmente, las personas que se cortan a sí mismas carecen de habilidades emocionales para identificar qué es lo que están sintiendo, etiquetar la emoción, expresarla y por tanto, manejarla.

Si no entiendo qué es lo que estoy sintiendo y que estímulo interno o externo me hace sentir así, va a ser sumamente complicado poder gestionarlo. Por ejemplo, imagina que te has comprado un electrodoméstico y las instrucciones solo vienen en ruso.

No entiendes absolutamente nada de lo que pone y desde luego, eso te hace sentir un tanto perdido y desesperado. El resultado final va a ser que no sabes cómo manejar el aparato nuevo que te has comprado.

Las autolesiones no son un intento de suicidio, como muchos creen.

Esta capacidad de entender, expresar y manejar emociones se aprende de nuestro entorno más cercano, a través de la relación afectiva que uno tiene con sus padres o cuidador principal. Pero si estas figuras no nos enseñan a regularnos emocionalmente es cuando surgirán los primeros problemas.

Las autolesiones son conductas aprendidas y que tienen un beneficio a corto plazo para la persona, porque momentáneamente la persona siente un alivio temporal: consigue relajarse a través del dolor físico o el daño y parece que por un instante, este dolor emocional tan intenso ha cesado, por lo que se da un refuerzo positivo de la conducta y esto conlleva a una repetida puesta en marcha de la misma.

Tras la puesta en marcha de esta conducta y una vez que ha finalizado el bienestar surge la culpa por emplear el daño, por lo que será un nuevo motivo para continuar en esta cadena circular difícil de romper.

1. Llamada de atención

En primer lugar, es importante desechar la idea de que la autolesión es un método para llamar la atención.

Por el contrario, es una forma de expresar y manejar todo el dolor emocional que hay dentro del adolescente.

No obstante, si pensamos que es un método para llamar la atención deberíamos pensar en por qué nuestro hijo necesita llamar nuestra atención de este modo, entendiéndolo como un síntoma de algo más profundo.

2. Expresar emociones con libertad

Es posible que desde la infancia se haya dado un aprendizaje que le ha enseñado a no expresar sus emociones con libertad. Por tanto, el niño o adolescente comenzará a guardarse sus emociones para sí mismo.

De alguna forma, los sentimientos tienen que salir, pues por mucho que intentemos acallarlos, no desaparecen, sino que se van acumulando, hasta que encuentran un resquicio por el que salir de una forma abrupta. De esta manera, las emociones se escaparán de nuestro control y no tendremos la capacidad de manejarlas.

Imaginad que no abrimos la válvula de la olla exprés, ¿qué pasará? Todo el vapor que se ha ido conteniendo necesitará salir y cuando encuentre ese resquicio probablemente nuestra olla explosione obteniendo consecuencias negativas.

3. Responsabilidades

Son personas que tienden a asumir responsabilidades. La preocupación por los demás se convierte en el motivo por el que se hacen daño, pues sienten culpa por no poder ayudar.

4. Sentimiento de culpa

El sentimiento de culpa también está muy presente en los adolescentes que se autolesionan. Por lo que el empleo de la autolesión es una forma de castigo para ellos mismos.

5. Sentirse a sí mismos

También es una forma de llenar ese vacío que sienten y de sentirse a sí mismos a través del dolor, como asegurándose a sí mismos de que están aquí, que siguen vivos.

Una forma de prevenir la aparición de este tipo de conductas es aumentando y mejorando la comunicación con nuestros hijos. Enseñándoles desde pequeños a expresar emociones y temores.

En el caso de que tu hijo esté viviendo una situación así, es sumamente importante que reciba apoyo de su familia, desde la comprensión sin cuestionar ni juzgar. Ante situaciones traumáticas, estresantes o afecciones emocionales que puedan llevar a la aparición de conductas autolesivas es importante la búsqueda rápida de profesionales.

Lidia García Asensi
Psicóloga Sanitaria
 MásQuePsicología

ConsejosPsicologíaAdolescencia (13-17 años) Autolesión

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/autolesion-ninos-adolescentes/

El autocontrol emocional es algo que los niños van aprendiendo con el tiempo, ayudándose de técnicas que podemos enseñarles para volver al estado de calma. Pero hasta que aprenden a autorregularse, es frecuentes que ante determinadas situaciones que les generan frustración o rabia los niños pequeños reaccionen de múltiples formas.

Una de ellas es mediante la autolesión, es decir, dañándose a sí mismos; un comportamiento que causa una gran confusión en los padres, que no saben cómo actuar para frenarlo. Te explicamos por qué algunos niños actúan de esta forma y qué podemos hacer para evitarlo.

Ante una situación que les desborda, algunos niños pequeños se muerden el brazo con rabia, otros se arrojan al suelo con fuerza golpeándose en la cabeza, otros se tiran del pelo… las manifestaciones de autolesión en niños pequeños son numerosas, y para los padres que las presencian resultan muy impactantes.

Estas conductas autoagresivas son la forma que tiene el niño de dar salida a sus emociones, o de llamar la atención del adulto frente a una situación que le está provocando malestar.

Ya hemos visto en varias ocasiones como las rabietas forman parte del desarrollo normal del niño, y de su propia inmadurez cerebral. Y es que los niños no nacen con la capacidad de autorregular sus emociones, por lo que necesitan del acompañamiento adulto para entenderlas y canalizarlas de forma saludable.

¿Cuando tienen lugar este tipo de manifestaciones?

Algunos niños comienzan a presentar este tipo de comportamientos en su etapa de bebé, aunque lo más frecuente es que se de entre los dos y tres años, cuando el niño aún no ha adquirido la capacidad verbal suficiente para expresar lo que siente.

A medida que vaya creciendo y dominando el lenguaje, será más fácil enseñar al niño a tolerar su frustración y canalizar sus emociones. Por ello, los expertos aconsejan consultar con un especialista si este tipo de comportamientos se prolongan más allá de esta edad, si tienen lugar con frecuencia o si nos preocupan especialmente.

Qué podemos hacer para evitar estos comportamientos

Ante este tipo de situaciones, lo primero que debemos hacer es actuar con paciencia, mucho amor y acompañamiento, de manera que el niño no se sienta solo y confuso en su forma de gestionar lo que está sintiendo. Además, a través de nuestras muestras de cariño y contención emocional estaremos asegurándonos de que el niño no se autolesiona por falta de contacto físico o soledad.

A continuación, desde la calma debemos hablar con el niño de lo ocurrido, ayudándolo a poner palabras a lo que no sabe verbalizar y le ha podido llevar a esa situación de máxima tensión (frustración, celos, ansiedad, nervios, ira…) Recordemos la importancia de transmitirle que tiene derecho a sentir cualquier emoción, pero la forma de canalizarla jamás debería resultar dañina para él o para los demás.

Posteriormente, debemos tratar de analizar las causas que le llevan a actuar de esa forma: ¿creemos que es fruto de la inmadurez y del desconocimiento a la hora de gestionar sus propias emociones?, ¿o podría tratarse de una llamada de atención? Y este caso, ¿hay algo que esté ocurriendo últimamente en su entorno que le lleve a actuar así?

Y por último, ofrezcamos al niño las herramientas que necesita para gestionar esos momentos que le superan.

Podemos aplicar la técnica de la tortuga, de la que os hablamos hace unos días, apoyarnos en recursos educativos como los libros centrados en las emociones, practicar ejercicios de respiración consciente… Todo ello desde la calma, el amor y el acompañamiento respetuoso.

Lo que no debemos hacer en estos casos

Cuando la autolesión se produce como una respuesta a la frustración, muchos padres optan por dar al niño lo que pide en ese momento con el fin de evitarle el disgusto y proteger su integridad física. Pero esta forma de proceder del adulto contribuye a que el comportamiento del niño se mantenga en el tiempo.

Otra reacción frecuente, y que suele ser fruto del estrés o angustia que provoca la situación, es gritar o enfadarse con el niño. Pero ya hemos visto en numerosas ocasiones que los gritos son dañinos y no educan, y en este caso concreto pueden resultar especialmente perjudiciales, pues lo que el pequeño más necesita es el amor y el acompañamiento por parte de sus padres.

Por supuesto tampoco debemos ignorar al niño ante este tipo de comportamientos, pues sus rabietas son la forma que tiene de expresarnos algo que está sintiendo y no sabe comunicarnos de otro modo. Así que si en ese momento le damos la espalda, nuestro hijo recibirá el mensaje de que no nos importan sus sentimiento ni lo que le está ocurriendo. Es decir, se sentirá desplazado, incomprendido y humillado.

En Bebés y Más / Los tres cerebros del niño: cómo y cuándo madura cada uno de ellos y por qué debemos atender sus respectivas necesidades, El frasco de la calma: en qué consiste y cómo puede ayudar a los niños a superar sus rabietas, «Mi hijo es muy intenso»: 11 testimonios de madres que nos relatan el día a día de sus hijos con alta sensibilidad

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/mi-hijo-pequeno-se-autolesiona-cuando-se-enfada-que-hacer-que-no-comportamiento-ninos-edad-preescolar

¿Por qué algunos niños se autoagreden?

¿Por qué algunos niños se autoagreden?

Indice

  • ¿Por qué los niños pueden autoagredir?
  • ¿Qué podemos hacer nosotros?

¿Por qué los niños pueden autoagredir?

El golpeteo de cabeza, que consiste básicamente en balancear rítmicamente esta y hacerla chocar con la pared o el borde de la cama, o la tricotilomanía (tirarse del pelo) son las manías más comunes, aunque pasajeras ya que lo normal es que se extiendan solamente hasta los dos años de vida (y no siempre se da el caso).

Es cierto que este tipo de conductas autoagresivas son la manera que los niños tienen de explorar sus sensaciones o lograr consuelo ante determinadas situaciones de, por ejemplo, tensión, soledad, miedo, etc. Y por ello lo primero que debemos plantearnos como padres y madres es si la relación que tenemos con ellos es buena, si pasamos suficiente tiempo con ellos y si estamos seguros de que reciben el cariño que necesitan.

Muchos padres piensan que los niños que hablan solos tienen algún problema psicológico, pero no es así en realidad.

 El hecho es que se encuentran bien de salud mental y poseen, además, una excelente conexión entre la inteligencia y aquello que se conoce como habla privada.

El desarrollo del habla y el desarrollo del pensamiento van parejos, pues a medida que maduran su inteligencia, maduran en el habla, y a medida que hablan y mejoran el lenguaje, desarrollan su cognición.

Y tambien:

Al principio, cuando observamos este tipo de conductas nos asustamos como es lógico e incluso en algunas ocasiones llegamos a sentir tanto miedo que acabamos regañándoles e incluso gritándoles, pero no es lo correcto.

De hecho, en casos como estos debemos hacer todo lo contrario. Es decir, tenemos que estimular a nuestros hijos, aportarles mucho cariño y contacto físico.

Con ello podremos estar seguros de que si lo hacen no es precisamente porque no tengan ocasión de jugar y divertirse o porque no reciben muestras de cariño.

Con esto no queremos decir que los niños que no se autoagreden o autolesionan no deban recibir las mismas muestras de afecto y cariño por parte de la familia, sino que en este complicado caso será mucho más necesario porque la falta de este es la causa principal por las que nuestros hijos se golpean a sí mismos. Podemos entonces quedarnos un rato con ellos antes de que se vayan a dormir y darles el cariño que necesitan. También podemos leerles cuentos, bañarlos cariñosamente o simplemente jugar a algún juego que les apetezca.

Como decíamos, es normal que estas autolesiones (o autoagresiones) aparezcan con frecuencia en torno al año o incluso los dos. Sin embargo, el problema viene cuando esto se alarga en el tiempo y una vez cumplidos los dos años se produce constantemente.

Aquí por tanto debemos ser conscientes de que nuestros hijos sufren una frustración y un malestar tan grande que no saben cómo manejarlo. Se trata de niños a los que se les descontrolan las emociones, a los que les cuesta pensar e incluso respirar.

En esos momentos, lo que esos niños mayores nos están queriendo transmitir es que no se sienten queridos, “que están estresados” y esa es, sin duda, la única forma que tienen de liberar toda la tensión acumulada.

Pero como sucede con todo, no siempre tiene por qué ser ese el motivo de la autoagresión ya que, si tienen en alguna ocasión episodios en los que se golpean o se autoagreden, pero son niños felices que juegan y disfrutan, no tiene por qué existir problema alguno, y simplemente deben aprender a controlar sus emociones para no lastimarse.

Pero cuando comenzamos a observar un retraso psicomotor o en el habla, sí hay un problema y en ese caso lo más adecuado sería pedir una opinión profesional que nos pueda servir para tomar medidas al respecto.

El especialista deberá realizar, en este caso, un examen médico y psicológico para diagnosticar, en el caso de que lo haya, algún tipo de problema neurológico.

¿Qué podemos hacer nosotros?

En esos casos es importante seguir una serie de recomendaciones para que nuestros hijos dejen de autolesionarse. Por un lado, buscar el apoyo tanto de familiares como de amigos cercanos ya que éstos pueden idear soluciones creativas y a nuestros hijos les costará mucho menos esfuerzo hablar con personas externas a nosotros, es decir, al núcleo familiar.

Y, además, ayudarles nosotros mismos teniendo un diario para aprender a expresar de forma positiva nuestros sentimientos y enseñarles a ellos a hacer lo mismo, animarlos a que hagan algún deporte o actividad que les motive o empezar a hacer juntos algo que os guste a los dos, que os relaje y que os ayude a conocernos mejor. 

Y ellos, ¿qué tienen que aprender?

Lo ideal es trabajar con nuestros hijos nuevas habilidades para manejar emociones y pensamientos negativos con el fin de que aprendan a lidiar con el estrés y los sentimientos dolorosos, desarrollen habilidades para controlar los pensamientos autodestructivos, aprendan tanto a manejar las relaciones complicadas con los demás como las habilidades de relación positivas con éstos y por supuesto sustituyan las autolesiones con otras estrategias de afrontamiento más positivas.

Todos y cada uno de los niños necesitan ser escuchados, apoyados y comprendidos, pero mucho más lo necesitarán los niños que se autoagreden, esos mismos niños que necesitan hablar de sus sentimientos y de todos los cambios que desean en su vida para encontrarse mejor.

Por eso, tanto padres como madres debemos intentar ser las personas en las que más confianza sientan ellos para poder hablar de cualquier cosa y sobre todo de lo que les preocupa o les hace daño.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/bebe/psicologia-bebe/por-que-algunos-ninos-se-autoagreden-9079

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: