¿Por qué el feto recibe ese nombre?

Información básica sobre defectos de nacimiento | CDC

¿Por qué el feto recibe ese nombre?

Los defectos de nacimiento son afecciones comunes, costosas y graves que afectan a 1 de cada 33 bebés nacidos en los Estados Unidos cada año. Lea más sobre lo que se ha aprendido acerca de los defectos de nacimiento y de cómo las mujeres pueden mejorar sus probabilidades de tener un bebé sin un defecto de nacimiento.

Los defectos de nacimiento son comunes

Los defectos de nacimiento son cambios estructurales que están presentes al momento del nacimiento y que pueden afectar casi cualquier parte del cuerpo (por ejemplo, el corazón, el cerebro, los pies). Pueden afectar la apariencia y el funcionamiento del cuerpo, o las dos cosas.

Los defectos de nacimiento pueden variar de leves a graves. El bienestar de cada niño afectado por un defecto de nacimiento dependerá principalmente del órgano —o parte del cuerpo— involucrado y qué tanto está afectado.

Según la gravedad del defecto y la parte del cuerpo involucrada, la expectativa de vida de la persona con el defecto de nacimiento puede verse afectada o no.

Identificación de los defectos de nacimiento

Los defectos de nacimiento pueden detectarse antes del nacimiento, al momento del nacimiento o en cualquier momento después del nacimiento. La mayoría de los defectos de nacimiento se detectan en el primer año de vida.

Algunos (como el labio hendido) se notan con facilidad, pero otros (como los defectos del corazón o la pérdida auditiva) se detectan a través de pruebas especiales, como ecocardiogramas (una imagen ecográfica del corazón), radiografías o pruebas de la audición.

Más información sobre el diagnóstico de los defectos de nacimiento

Causas

Los defectos de nacimiento se pueden producir en cualquier etapa del embarazo. La mayoría se produce en los primeros 3 meses del embarazo, cuando los órganos del bebé se están formando.

Esta es una etapa del desarrollo muy importante. Sin embargo, algunos defectos de nacimiento se producen más tarde en el embarazo.

Durante los últimos seis meses del embarazo, continúa el crecimiento y el desarrollo de los tejidos y los órganos.

Se conocen las causas de algunos defectos de nacimiento, como el síndrome alcohólico fetal. Pero en el caso de la mayoría, no se sabe qué los causa.

Se cree que la mayoría de los defectos de nacimiento son causados por una combinación compleja de factores. Estos factores incluyen los genes (la información que se hereda de los padres), los comportamientos y los elementos en el ambiente.

Pero no se sabe completamente cómo estos factores podrían interactuar y causar defectos de nacimiento.

Aunque queda mucho trabajo por hacer, se ha aprendido mucho acerca de los defectos de nacimiento mediante las investigaciones realizadas en el pasado. Por ejemplo, algunas cosas pueden aumentar las probabilidades de tener un bebé con un defecto de nacimiento, como las siguientes:

  • Fumar, beber alcohol o consumir ciertas drogas “callejeras” durante el embarazo.
  • Tener ciertas afecciones médicas, como obesidad o diabetes no controlada antes o durante el embarazo.
  • Tomar ciertos medicamentos, como isotretinoína (medicamento que se usa para el tratamiento del acné grave).
  • Tener alguien en la familia con un defecto de nacimiento.
  • Ser madre a mayor edad, generalmente después de los 34 años.

Tener uno o más de estos riesgos no significa que tendrá un embarazo afectado por un defecto de nacimiento. Además, una mujer puede tener un bebé con un defecto de nacimiento aunque no tenga ninguno de estos riesgos. Es importante que hable con su médico sobre lo que puede hacer para reducir su riesgo.

Prevención

No todos los defectos de nacimiento se pueden prevenir. Sin embargo, hay cosas que puede hacer antes y durante el embarazo para aumentar sus probabilidades de tener un bebé sano:

  • Asegúrese de visitar a su proveedor de atención médica regularmente y de comenzar el cuidado prenatal en cuanto piense que puede estar embarazada.
  • Tome 400 microgramos (mcg) de ácido fólico todos los días, desde al menos un mes antes de quedar embarazada.
  • No beba alcohol, no fume, ni consuma drogas “callejeras”.
  • Hable con un proveedor de atención médica acerca de cualquier medicamento que esté tomando o pensando tomar. Esto incluye todos los medicamentos recetados y de venta libre, y también los suplementos alimentarios y a base de hierbas. No deje de tomar ni comience a tomar ningún tipo de medicamento sin antes hablar con un médico.
  • Aprenda cómo prevenir infecciones durante el embarazo.
  • De ser posible, asegúrese de que las afecciones que tenga estén controladas antes de quedar embarazada. Algunas de las afecciones que aumentan el riesgo de defectos de nacimiento incluyen la diabetes y la obesidad.

Más consejos para prevenir los defectos de nacimiento

La vida con un defecto de nacimiento

Los bebés que tienen defectos de nacimiento a menudo necesitan cuidados especiales e intervenciones para sobrevivir y desarrollarse bien.

Los programas de seguimiento de los defectos de nacimiento proporcionan una forma de identificar a los niños y de remitirlos lo antes posible a los servicios que necesiten. La intervención temprana es vital para mejorar los resultados en estos bebés.

Si su hijo tiene un defecto de nacimiento, pregúntele a su médico sobre los recursos locales y el tratamiento. Otro recurso son los genetistas, los consejeros en genética y otros especialistas.

Referencias

  1. Centers for Disease Control and Prevention. Update on Overall Prevalence of Major Birth Defects–Atlanta, Georgia, 1978-2005. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2008;57(1):1-5.

Источник: https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/birthdefects/facts.html

Sistema reproductor femenino

¿Por qué el feto recibe ese nombre?

La reproducción es el proceso por el cual los organismos generan más organismos de su tipo. Pero, si bien el aparato reproductor es esencial para mantener viva a una especie, a diferencia de otros sistemas del cuerpo, no es esencial para mantener vivo a un individuo.

En el proceso de reproducción humana, participan dos tipos de células sexuales, o gametos. El gameto masculino, o espermatozoide, y el gameto femenino, u óvulo, se unen en el sistema reproductor femenino.

Cuando un espermatozoide fertiliza (se une) a un óvulo, este óvulo fertilizado recibe el nombre de cigoto. El cigoto atraviesa un proceso en el que se convierte en embrión y se desarrolla hasta ser un feto.

Para la reproducción, se necesita tanto del aparato reproductor masculino como del aparato reproductor femenino.

Los seres humanos, al igual que otros organismos, pasan algunas de sus características a la siguiente generación. Lo hacemos a través de nuestros genes, los transmisores especiales de rasgos humanos.

Los genes que los padres transmiten son los que hacen que esos niños se parezcan a otras personas de la familia, pero también que cada niño sea único.

Estos genes provienen del espermatozoide masculino y del óvulo femenino.

¿Qué es el sistema reproductor femenino?

La parte externa de los órganos reproductores femeninos se denomina vulva, que significa «cubierta». La vulva, que está ubicada entre las piernas, cubre la abertura que conduce a la vagina y a otros órganos reproductores ubicados dentro del cuerpo.

La zona carnosa ubicada justo por encima de la parte superior de la abertura vaginal recibe el nombre de monte de Venus. La abertura vaginal está rodeada por dos pares de pliegues de piel llamados labios.

El clítoris, un pequeño órgano sensorial, está ubicado hacia la parte delantera de la vulva, donde se unen los pliegues de los labios. Entre los labios, hay aberturas hacia la uretra (el canal que transporta la orina desde la vejiga hacia la parte externa del cuerpo) y la vagina.

Cuando una niña alcanza la madurez sexual, los labios externos y el monte de Venus se cubren con vello púbico.

Los órganos reproductores internos de la mujer son la vagina, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.

La vagina es un tubo muscular hueco que se extiende desde la abertura vaginal hasta el útero. Como posee paredes musculares, la vagina se puede expandir y contraer.

Esta capacidad de ensancharse o estrecharse permite que la vagina pueda albergar algo tan delgado como un tampón o tan ancho como un bebé.

Las paredes musculares de la vagina están recubiertas por membranas mucosas, que la mantienen húmeda y protegida.

La vagina cumple tres funciones:

  1. Es el lugar donde se inserta el pene durante las relaciones sexuales.
  2. Es el camino (canal de parto) a través del cual un bebé abandona el cuerpo de la mujer durante el alumbramiento.
  3. Es la vía a través de la cual se elimina la sangre menstrual durante los períodos.

La abertura de la vagina está parcialmente cubierta por un trozo delgado de tejido similar a la piel, que recibe el nombre de himen. El himen suele ser diferente de una mujer a otra.

En la mayoría de las mujeres, el himen se estira o rasga después de la primera experiencia sexual y es posible que sangre un poco (esto suele provocar algo de dolor o puede resultar indoloro). No obstante, en algunas mujeres que han tenido relaciones sexuales, el himen no sufre grandes modificaciones.

Y en algunas mujeres, el himen ya está estirado incluso antes de que comiencen a tener relaciones sexuales.

La vagina se conecta al útero en el cuello del útero. El cuello del útero tiene paredes fuertes y gruesas. La abertura del cuello del útero es muy pequeña (no es más ancha que una pajilla), razón por la cual un tampón no puede quedar nunca dentro del cuerpo de una mujer. Durante el parto, el cuello del útero se puede expandir para permitir el paso del bebé.

El útero tiene forma de pera invertida, con un recubrimiento grueso y paredes musculares; de hecho, el útero posee algunos de los músculos más fuertes del cuerpo de la mujer.

Estos músculos son capaces de expandirse y contraerse para albergar al feto en crecimiento y después ayudan a empujar al bebé hacia afuera durante el parto.

Cuando una mujer no está embarazada, el útero mide tan solo unas 3 pulgadas (7,5 centímetros) de largo y 2 pulgadas (5 centímetros) de ancho.

En las esquinas superiores del útero, las trompas de Falopio conectan el útero con los ovarios. Los ovarios son dos órganos con forma de óvalo ubicados en la parte superior derecha e izquierda del útero. Producen, almacenan y liberan óvulos hacia las trompas de Falopio en un proceso denominado «ovulación.

Existen dos trompas de Falopio, cada una de ellas unida a un lado del útero. Dentro de cada tubo hay un pequeñísimo canal, del ancho de una aguja de coser. En el extremo opuesto de cada trompa de Falopio, hay una zona de bordes irregulares que tiene el aspecto de un embudo.

Esta zona de bordes irregulares envuelve al ovario, pero no se conecta totalmente con él. Cuando un óvulo sale de un ovario, entra en la trompa de Falopio.

Una vez que el óvulo se encuentra en la trompa de Falopio, los diminutos pelos del revestimiento del tubo lo empujan hacia el útero a través del estrecho pasaje.

Los ovarios también forman parte del sistema endocrino, porque producen las hormonas sexuales femeninas, como el estrógeno y la progesterona.

¿Cómo funciona el aparato reproductor femenino?

El parato reproductor femenino permite que una mujer:

  • produzca óvulos
  • tenga relaciones sexuales
  • proteja y nutra al óvulo fertilizado hasta que se desarrolle completamente
  • dé a luz

La reproducción sexual no sería posible sin los órganos sexuales denominados gónadas. La mayoría de las personas creen que las gónadas son los testículos. Pero los dos sexos poseen gónadas: en la mujer, las gónadas son los ovarios, que producen los gametos femeninos (óvulos). Las gónadas masculinas producen gametos masculinos (espermatozoides).

Cuando una mujer nace, sus ovarios contienen cientos de miles de óvulos, que permanecen inactivos hasta que comienza la pubertad .

En la pubertad, la glándula pituitaria (ubicada en la parte central del cerebro), comienza a generar hormonas que estimulan a los ovarios para producir hormonas sexuales femeninas, incluido el estrógeno.

La secreción de estas hormonas hace que una niña se desarrolle y se transforme en una mujer sexualmente madura.

Hacia el final de la pubertad, las niñas comienzan a liberar óvulos como parte de un período mensual denominado «ciclo menstrual». Aproximadamente una vez al mes, durante la ovulación, un ovario envía un diminuto óvulo hacia una de las trompas de Falopio.

A menos que el óvulo sea fertilizado por un espermatozoide mientras se encuentra en la trompa de Falopio, se secará y abandonará el cuerpo aproximadamente dos semanas más tarde a través del útero.

Esto es lo que se denomina «menstruación». La sangre y los tejidos del revestimiento interno del útero se combinan para conformar el flujo menstrual, que en la mayoría de las muchachas dura de 3 a 5 días.

El primer período de una niña se denomina menarca.

Normalmente, las mujeres y muchachas sienten algunas molestias en los días previos a sus períodos. El síndrome premenstrual incluye tanto síntomas físicos como emocionales que muchas mujeres experimentan antes del período. Entre estos síntomas se encuentran los siguientes:

El síndrome premenstrual suele empeorar durante los 7 días anteriores al inicio del período y desaparece una vez que este comienza.

Muchas muchachas también tienen dolores abdominales durante los primeros días del período debido a las prostaglandinas, que son sustancias químicas del cuerpo que provocan la contracción de los músculos lisos del útero. Estas contracciones involuntarias pueden ser débiles o agudas e intensas.

Después de la menarca, el cuerpo de una muchacha puede tardar dos años en desarrollar ciclos menstruales regulares. Durante ese tiempo, su cuerpo se está ajustando a las hormonas que aparecen en la pubertad. En promedio, el ciclo menstrual de una mujer adulta es de 28 días, pero puede variar de 23 a 35 días.

¿Qué ocurre si se fecunda un óvulo?

Si un hombre y una mujer tienen relaciones sexuales dentro de los días cercanos a la ovulación de la mujer, es probable que haya una fertilización.

Cuando el hombre eyacula (despide semen por el pene), una pequeña cantidad de semen queda depositado en la vagina.

En esta pequeña cantidad de semen, hay millones de espermatozoides que «nadan» hacia arriba desde la vagina, a través del cuello uterino y el útero, para unirse al óvulo en la trompa de Falopio. Solo hace falta un espermatozoide para fertilizar un óvulo.

Entre 5 y 6 días después de que el espermatozoide fertiliza al óvulo, el óvulo fertilizado (cigoto) ya es un blastocisto multicelular. Un blastocisto tiene el tamaño aproximado de una cabeza de alfiler y es una bola hueca de células con líquido en el interior.

El blastocisto se entierra en el revestimiento del útero, denominado endometrio. Una hormona, el estrógeno, hace que el endometrio se ensanche y llene de sangre.

La progesterona, otra hormona liberada por los ovarios, mantiene el endometrio ensanchado con sangre para que el blastocisto sea capaz de insertarse en la pared del útero y absorber los nutrientes que hay en ella. Este proceso recibe el nombre de implantación.

A medida que las células del blastocisto reciben nutrientes, comienza otra etapa de desarrollo.

En la etapa embrionaria, las células internas conforman un círculo aplanado denominado «disco embrionario», que se desarrollará y llegará a ser un bebé.

Las células externas se transforman en membranas delgadas que se forman alrededor del bebé. Las células se multiplican miles de veces y se mueven a nuevas posiciones hasta transformarse, finalmente, en el embrión.

Después de aproximadamente 8 semanas, el embrión tiene un tamaño similar al de una frambuesa, pero ya están formadas prácticamente todas sus partes (el cerebro y los nervios, el corazón y la sangre, el estómago y los intestinos, los músculos y la piel).

Durante la etapa fetal, que dura desde la novena semana posterior a la fertilización hasta el momento del nacimiento, el desarrollo continúa con la multiplicación, el movimiento y el cambio de las células. El feto flota en el líquido amniótico que se encuentra dentro del saco amniótico.

Recibe oxígeno y nutrientes de la sangre de la madre a través de la placenta. Esta estructura, similar a un disco, se adosa al revestimiento interno del útero y se conecta con el feto a través del cordón umbilical.

La membrana y el líquido amniótico protegen al feto de los golpes y sacudidas que pueda sufrir el cuerpo de la madre.

El embarazo dura un promedio de 280 días; aproximadamente 9 meses.

Cuando el bebé está listo para nacer, su cabeza presiona el cuello del útero y este comienza a relajarse y ensancharse para prepararse para el paso del bebé hacia la vagina y a través de ella.

En el cuello del útero, la mucosidad habrá formado un tapón que comienza a aflojarse. Cuando la madre rompe bolsa, el tapón y el líquido amniótico salen a través de la vagina.

Cuando comienzan las contracciones del trabajo de parto, las paredes del útero se contraen por la estimulación de una hormona pituitaria, la oxitocina. Las contracciones hacen que el cuello del útero se ensanche y comience a abrirse.

Después de varias horas de ensanchamiento, el cuello del útero se dilata (se abre) lo suficiente como para que el bebé salga. El bebé es empujado hacia afuera del útero, a través del cuello del útero y a lo largo del canal de parto. Por lo general, primero sale la cabeza del bebé. El cordón umbilical sale junto con el bebé.

Una vez que el bebé nace, se sujeta el cordón con una pinza y se lo corta a la altura el ombligo.

La última etapa del proceso de parto, que se denomina «posparto», es la expulsión de la placenta. Después de que se separa del revestimiento interno del útero, las contracciones de este la empujan hacia afuera, junto con las membranas y los líquidos.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD

Fecha de revisión: junio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/DevosChildrens/es/teens/female-repro-esp.html

¿Por qué el feto recibe ese nombre?

¿Por qué el feto recibe ese nombre?

Durante las distintas etapas del embarazo el que será nuestro bebé recibe distintos nombres. No todo el mundo sabe diferenciarlos o incluso piensa que son sinónimos. Entender el significado de los distintos nombres puede ayudarte como guía para saber más acerca del desarrollo del futuro bebé.

Índice

Diferencia entre cigoto, embrión, feto y bebé

Aunque creamos que el principal desarrollo de un niño ocurre en su infancia, estamos en parte equivocados. Un poco antes, durante el periodo prenatal, cuando el bebé cobra forma de personita, es cuando este va cogiendo esas características que le acompañarán el resto de su vida.

Desde que ocurre la concepción hasta que se da a luz hay un proceso de aproximadamente 9 meses en los que esa personita va formándose poco a poco. Es por esto, por no tener las características propias de un ser humano completo desde el principio, por lo que es erróneo llamarlo bebé durante la gestación.

Hay distintos nombres para referirnos a él según el estado de avance del embarazo o la edad gestacional:

– Cigoto: es el primer estadio de la vida de un ser humano. Es la unión entre el óvulo y el espermatozoide, que pasan a formar la primera célula.

Unas pocas horas después de la concepción o fecundación, el cigoto unicelular comienza a descender por las trompas de Falopio hasta el útero, donde comenzará el proceso de división y crecimiento celular.

Este periodo germinal dura apenas un día.

– Embrión: las células ya están implantadas en el útero y han empezado a multiplicarse. A la tercera semana desde el momento de concepción, ese grupo de células empiezan a reagruparse formando algo más parecido a una persona.

Alrededor de la cuarta semana se forma el tubo neural que más tarde se convertirá en el sistema nervioso central.

También empiezan a formarse la cabeza, los ojos, la nariz, la boca… Y se desarrolla la placenta y el cordón umbilical para alimentar al embrión y proporcionarle oxígeno a través de la sangre materna. 

Al llegar a la octava semana de desarrollo, el embrión tiene todos los órganos básicos (corazón, pulmones, hígado, estómago, bazo), excepto los órganos sexuales.

– Feto: después de que el período embrionario ha finalizado alrededor de la décima semana de embarazo, el embrión ahora se considera un feto. Los órganos y estructuras formados en el período embrionario continúan creciendo y desarrollándose durante el periodo fetal. Además, el feto crece y engorda hasta alcanzar los 3,5 kilos y los 50 cm con los que suelen nacer.

– Bebé: técnicamente el bebé empieza a ser una vez la madre ha dado a luz.

 

El periodo fetal

Es el más largo de los periodos prenatales ya que va desde la décima semana hasta el nacimiento. El desarrollo en esta etapa es sorprendente. Alrededor de las 14 semanas de embarazo se puede identificar el género del feto. Las mujeres pueden comenzar a sentir el movimiento del feto entre las semanas 16 y 20 de embarazo.

Ya en el tercer trimestre, a partir de la semana 27, el feto va cogiendo el tamaño y las características de un recién nacido y se prepara para el parto. Incluso llegará a abrir los ojos y a respirar el líquido amniótico.

Alrededor de las 28 semanas, el cerebro comienza a madurar más rápido con una actividad que se parece mucho a la de un recién nacido que duerme.

Los pulmones comienzan a expandirse y contraerse, preparando los músculos para respirar. A partir de la semana 36, el feto ya está preparado para conocer y se considera a término, es decir, que puede nacer sin considerarse prematuro.

Significado etimológico de la palabra feto

La RAE define feto como: “Embrión de los mamíferos placentarios y marsupiales, desde que se implanta en el útero hasta el momento del parto”. Mientras que etimológicamente la palabra tiene otro significado. Viene del latín fetus, -us, y hacer referencia a la acción de parir en sentido original.

La palabra latina, contrariamente a su significado en castellano, designaba al producto del nacimiento: cría, camada y se aplicaba preferentemente al mundo animal.

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Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/semanas-embarazo/por-que-el-feto-recibe-ese-nombre-11464

Qué es la placenta: todo sobre el único órgano temporal que se forma durante el embarazo

¿Por qué el feto recibe ese nombre?

La placenta es un órgano fundamental en el embarazo, ya que constituye la conexión vital del bebé con la madre. Su nombre proviene del latín y significa “torta plana”, refiriéndose a su apariencia en humanos. Es el único órgano temporal en el cuerpo humano que se forma durante el embarazo y cumple una función específica durante la gestación.

La placenta se empieza a formar en el mismo momento de la implantación del embrión en la pared uterina, acontecimiento que ocurre aproximadamente a la semana de haberse producido la fecundación. La placenta se desarrolla de las mismas células provenientes del espermatozoide y el óvulo que dieron desarrollo al feto.

Su principal misión es la de transmitir los nutrientes al bebé. El nivel de flujo sanguíneo hacia el útero es de unos 500-700 ml por minuto.

Gracias a esa sangre suministra al bebé oxigeno (funciona de “pulmón fetal”), nutrientes y hormonas.

También se encarga de los desechos del bebé, sobre todo del anhídrido carbónico que hace pasar al torrente sanguíneo materno para eliminarlo. Luego, la madre elimina esos desechos a través de los riñones.

De modo que la placenta actúa como un filtro encargado de mantener estas sustancias nocivas alejadas del sistema orgánico de su bebé.

Otra de las misiones es la función endocrina, esto es, la fabricación de hormonas, entre ellas la gonadotropina coriónica humana, que es la que permita que el embarazo siga delante. Esta hormona es la que se mide en los tests de embarazo.

También sintetiza estrógenos u hormonas sexuales de tipo femenino, que juegan un papel muy importante en la implantación del embrión, el desarrollo de las mamas y lactógeno placentario, que controla el metabolismo materno y estimula el crecimiento del bebé.

Todas estas hormonas contribuyen a asegurarse de que el cuerpo de la mujer vaya atravesando los cambios apropiados durante el embarazo.

Si bien muchos microorganismos como bacterias, gérmenes o tóxicos no son capaces de atravesar la placenta, por lo que el feto está protegido durante una época en la que su sistema inmune no está maduro, la mayoría de los virus sí son capaces de atravesar o romper esta barrera.

¿De qué se compone la placenta?

La placenta está formada por un componente materno (que es una transformación de la membrana o mucosa uterina) y otra parte de origen fetal (trofoblasto). El lado fetal de la placenta está compuesto por cientos de vasos sanguíneos entrecruzados. En la evolución del trofoblasto se genera la placa coriónica con los distintos componentes placentarios.

La porción materna es la parte más externa de la placenta, en contacto con la pared uterina, por lo que se llama placa basal. Consiste en tejido embriónico así como tejido materno (la decidua basal con los vasos y glándulas uterinas).

¿Dónde se sitúa la placenta?

Una vez implantada y bien sujeta en la pared uterina, la placenta no se mueve. Puede desplazarse y cambiar de ubicación dentro del útero, ya que éste es como un globo que se hincha a lo largo de los nueve meses de gestación.

Normalmente la placenta está en la cara anterior o posterior del útero, sin interferir o taponar el cuello uterino que es por donde ha de nacer el bebé atravesando el canal del parto. Se le llama placenta previa cuando la placenta está insertada en la parte baja del útero.

La placenta previa puede ser oclusiva, si tapona por completo el cuello del útero o no oclusiva, si el taponamiento no es total.

¿Cuánto vive la placenta?

Como todo órgano, la placenta tiene un proceso biológico: nace, crece y muere. ¿Y hasta cuándo vive la placenta? Tanto como el embarazo: aproximadamente 40 semanas. Crece durante todo el embarazo, aunque en las últimas semanas del mismo se estanca.

A partir de las 41ª semana hay más riesgo de que no funcione correctamente y deje de transmitir los nutrientes que el bebé necesite para crecer, es lo que se denomina “placenta envejecida o vieja”.

Cuando acaba la gestación la placenta suele medir 1,5-3 centímetros de grosor y de 15-20 centímetros de diámetro y pesa alrededor de 450-550 gramos, sin tener en cuenta el cordón umbilical al que está unida.

El parto no finaliza hasta que la madre no expulsa la placenta, es decir, hasta la última fase del parto, llamada “alumbramiento”, en la que sigue habiendo contracciones.

Una vez que sea expulsada se deberá controlar que esté completa, ya que si han quedado restos en el interior del útero podrían presentarse complicaciones. Y además se controla el estado de la placenta la cual puede dar pistas sobre el estado del bebé.

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La placenta, más que un órgano

A pesar de su apariencia bastante impresionante (dicen que algunos papás que presencian el parto sólo se marean cuando se expulsa la placenta), el culto por este órgano en distintas tradiciones y en diversas culturas da fe de su importancia.

En definitiva, la placenta es un órgano de vital importancia para el crecimiento y la protección del feto en el seno materno, pero su significado de “vida” y su simbología trasciende lo meramente fisiológico.

En Bebés y más | Nacimiento lotus: deja a su bebé unido a la placenta durante nueve días después de nacer, Ejercitarse durante el embarazo ayudaría a prevenir posibles efectos adversos en la placenta en mujeres con sobrepeso

Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/que-placenta-todo-unico-organo-temporal-que-se-forma-durante-embarazo

Feto

¿Por qué el feto recibe ese nombre?

El feto es la evolución del embrión de los mamíferos durante el tiempo que dura el proceso de gestación, que en el caso de los seres humanos es de entre 37 y 41 semanas.

El paso de la etapa embrionaria a la etapa fetal se produce en torno a las ocho semanas desde el momento de la concepción, y dura hasta que se produzca el nacimiento del bebé, que en ese momento pasa a convertirse en un neonato.

Las células, órganos corporales, sistemas y tejidos del feto no se forman durante esta etapa, sino que ya se han formado previamente cuando este era un embrión, y en este periodo de la gestación lo que ocurre es que el bebé crece y se desarrolla en el útero materno.

Evolución del feto

Durante las dos primeras semanas de embarazo, el cuerpo de la mujer se dedica sobre todo a prepararse para la gestación.

Durante este tiempo, el espermatozoide viaja a través del cuello del útero y en dirección a las trompas de Falopio, y al final de esta segunda semana o principios de la tercera se libera un óvulo del ovario que resulta fecundado por este espermatozoide.

Así se produce la concepción y se forma lo que se denomina cigoto, que ya contiene toda la información genética necesaria procedente del ADN del óvulo de la madre y del espermatozoide del padre, que le permite evolucionar y convertirse en un bebé.

Las células madre que forman el embrión se transforman en las células que forman parte de diferentes sistemas y órganos, entre ellos la masa encefálica, el sistema circulatorio, el respiratorio, y más tarde el resto de miembros, músculos y órganos.

A partir de la semana 9 de embarazo, todos los órganos esenciales están formados y empiezan a crecer y desarrollarse. Del mismo modo, se empiezan a diferenciar aquellos órganos secundarios o de menor importancia, y los rasgos faciales del bebé se vuelven más distintivos.

A pesar de ello, su cara no llega a formarse por completo hasta el periodo comprendido aproximadamente entre las semanas 11 y 14. Es también en este tiempo cuando aparecen las uñas de los dedos tanto de las manos como de los pies, así como los genitales, y el hígado comienza a producir glóbulos rojos.

En las semanas sucesivas empieza a producir también otro tipo de secreciones, al igual que el páncreas, y el bebé lleva a cabo sus primeros movimientos. Estos se vuelven más activos y frecuentes a partir de la semana 19 de gestación, en ella la madre puede llegar a sentir una ligera agitación en la parte inferior del abdomen, totalmente normal.

Se trata de los primeros movimientos fetales. A partir de esta semana el bebé es capaz de empezar a oír sonidos del exterior.

Con la semana 22 aproximadamente, el desarrollo muscular del bebé aumenta de forma considerable, y este se vuelve aún más activo, de manera que la madre lo puede percibir mejor aún. Además, es posible empezar a oír los latidos del corazón del bebé con la ayuda de un estetoscopio.

Hasta esta fecha la evolución es grande, aunque no es hasta la semana 30 cuando el desarrollo del sistema nervioso es lo suficientemente completo como para poder controlar ciertas funciones concretas del cuerpo.

Es a partir de entonces cuando el bebé crece rápidamente, en consecuencia aumenta de peso y empieza a acumular grasa. Además se produce una importante mejora en sus sistemas respiratorio y circulatorio, y se considera que sus huesos están desarrollados casi por completo.

Su cuerpo empieza también a almacenar diversas sustancias y nutrientes esenciales como son el hierro, el calcio y el fósforo, entre otros.

Ya en las últimas semanas de gestación, todos los miembros, tejidos, sistemas y órganos del bebé están completamente desarrollados, y al acercarse el tiempo que comprende los nueve meses desde que se produjo la concepción, el bebé se encuentra totalmente preparado para nacer en cualquier momento y sobrevivir. En los casos en que este nacimiento se produce con anterioridad por diversas razones, los riesgos son mayores, pero gracias a los avances en la técnica se puede llegar a controlar y minimizar las posibles complicaciones que puedan surgir.

Un feto a los tres meses de gestación.
 

Ver también:

Desarrollo embrionario

Los fetos oyen música emitida desde la vagina a partir de la semana 16

Источник: https://cuidateplus.marca.com/reproduccion/embarazo/diccionario/feto.html

Embarazo y niños
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