Por qué es importante que tu hijo tome la cantidad recomendada de fruta

Cómo alimentarnos según nuestra edad

Por qué es importante que tu hijo tome la cantidad recomendada de fruta

Los niños y niñas están en constante crecimiento y desarrollo de huesos, dientes, músculos, etc., por lo que requieren mayor proporción de nutrientes, en relación con su peso, que los adultos.

Las necesidades energéticas o de calorías se determinan en función de su metabolismo basal (gasto energético en condiciones de reposo que se produce a partir de las funciones vitales: Bombeo de sangre, respiración, mantenimiento de la temperatura corporal, etc.), el ritmo de crecimiento y principalmente, de su nivel de actividad (muy variable de un niño a otro)

Hay ciertas medidas que no sólo ayudarán en estas edades a cubrir sus necesidades nutritivas sino también a que adopten hábitos dietéticos adecuados para alcanzar un futuro más saludable.

Una de ellas consiste en acostumbrarlos cuanto antes a comer todo tipo de alimentos y a degustar diferentes sabores, desde el que tiene un simple puré de patatas hasta la combinación de sabores de una ensaladas con frutas.

Las verduras y el pescado tienen, en general, fama de no gozar del aprecio infantil, pero cuando están bien combinados y se presentan de forma atractiva suelen ser mejor aceptadas; un plato de espinacas hervidas, sin más, no ejercerá la misma atracción que unas espinacas gratinadas con bechamel y queso, salpicadas con un poco de salsa de tomate… Otra medida útil es la de explicarles para qué sirven los distintos alimentos, potenciando la salud como meta máxima de toda buena alimentación. Así mismo, todo lo concerniente a la compra, elaboración de comidas, preparación de la mesa, etc., puede ser una oportunidad de aprender y de disfrutar de la comida.

Características generales de la dieta

• La dieta debe ser variada y equilibrada, para evitar déficits nutritivos.

• Los menús se han de adaptar a las características individuales, familiares y económicas en cada caso.

• En los más pequeños, a la hora de introducir alimentos nuevos conviene hacerlo progresivamente y al principio de cada comida, cuando el niño tiene más apetito. Conviene insistir de esta forma varias veces hasta que el niño se acostumbre y se aficione al alimento.

• No se deben emplear nunca los alimentos como premio o castigo, ya que esto puede conducir a conductas alimentarias negativas: caprichos, rechazo o aversión por ciertos alimentos.

• Si el niño no come durante una comida, esperar hasta la siguiente toma con el fin de no perder el ritmo de los horarios.

• Conocer los menús del colegio y completarlos con las comidas en casa.

• Moderar el consumo de “calorías vacías” (golosinas, chucherías, snacks…), especialmente entre las principales comidas, para que coman lo que tienen que comer a su hora.

• Tener en cuenta que el desayuno es una de las comidas más importantes del día. Debe incluir al menos un lácteo y cereales (galletas, cereales de desayuno, tostadas, bollería sencilla…). Si además se incluye una fruta o su zumo, mejor aún.

• En el almuerzo o merienda, se debe favorecer la ingesta de bocadillos preparados en casa, frutas y productos lácteos, sin abusar de los embutidos, patés y quesos grasos.

• La estructura de una comida convencional debe componerse de:

Primer plato: : Arroz, legumbres, pasta, ensaladas o verduras con patata, en los que puede añadirse para completar ocasionalmente, algo de carne o derivados cárnicos, pescado, huevos, etc.

El valor nutritivo de este primer plato es el aporte energético, principalmente a expensas de hidratos de carbono complejos.

Es importante acostumbrar a los niños a tomarlo porque las necesidades energéticas son las primeras que deben cubrirse si se quiere que las proteínas de los alimentos cumplan en el organismo la función de formar tejidos y favorecer el crecimiento.

Segundo plato: Carnes, derivados cárnicos, pescado o huevos.

Estos alimentos deben aparecer en cantidades moderadas (el hambre no debe saciarse a base de proteínas) Pueden acompañarse de una guarnición de ensalada o verduras o de legumbres (butifarra con alubias blancas, pescado con guisantes, etc.) o patatas (no siempre fritas, también al horno, en puré…) Conviene incluir al menos 3-4 veces por semana pescado (blanco y azul) y huevos, hasta tres veces por semana.

Postres: Lo mejor es incluir una fruta y alternar con productos lácteos sencillos (yogur, petit suisse, etc.)

• Evitar el consumo excesivo de bebidas refrescantes azucaradas (refrescos de cola, limonada, naranjada) y de otras bebidas comerciales. Sustituirlos por zumos naturales, batidos caseros de leche, yogur o frutas… No ofrecerles ningún tipo de bebida alcohólica aunque sea de baja graduación como sidra o cerveza con gaseosa…

DÉFICITS NUTRITIVOS MÁS COMUNES

Las principales causas de déficits nutritivos son un aporte calórico insuficiente, las dietas monótonas o repetitivas o restrictivas, la disminución del apetito, el rechazo de frutas y verduras y el bajo consumo de otros alimentos básicos: lácteos, pescado, etc.

Como consecuencia, y basándonos en los resultados obtenidos de diferentes estudios europeos, se observa un porcentaje significativo de ingestas de riesgo para los siguientes nutrientes:

Vitamina A: abundante en lácteos completos y en verduras y frutas en forma de beta-caroteno o provitamina A.

Ácido fólico: en legumbres y verduras verdes, frutas, cereales de desayuno enriquecidos e hígado)

Vitamina C: en frutas cítricas (naranjas, mandarinas, pomelo, lima, limón), fresas, melón y verduras (de la familia de la col, pimiento, tomate…)

DISTRIBUCIÓN DE COMIDAS A LO LARGO DEL DÍA

• Se recomienda mantener los horarios de comidas de un día para otro y no saltarse ninguna toma.

• Distribuir la alimentación en 4 ó 5 comidas al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena).

El desayuno: o con otras actividades como por ejemplo, ver la televisión.

Almuerzos y/o meriendas: se recomienda que sean ligeros para que den paso a la comida o la cena. Limitar los productos de repostería industrial, snacks, refrescos y golosinas que “llenan” pero que no nutren (alimentos superfluos con un elevado contenido de calorías, a consumir en pequeña cantidad y esporádicamente)

La comida: En nuestra sociedad la comida constituye la principal toma de alimentos del día y es el momento de encuentro que favorece la relación familiar y la enseñanza o aprendizaje de los hábitos de alimentación.

Por ello se debe propiciar un clima tranquilo, sosegado, sin interferencias (TV, radio, animales…) Se evitará en lo posible la anarquía en los horarios, la preparación de alimentos a última hora, las interrupciones largas entre plato y plato, gritos y regañinas constantes, comer con mucha rapidez y las situaciones incómodas por falta de espacio. Por el contrario, se procurará estimular las conductas adecuadas con refuerzos positivos del tipo: “comes como un mayor”, “da gusto veros comer”, “estoy muy contento de lo bien que has comido”, “así vas a crecer mucho y a tener mucha fuerza…”, etc. Se debe cuidar la presentación de los platos, temperatura y el orden y limpieza de la mesa. La comida debe ser variada, completa y de acuerdo a las necesidades del niño.

La cena: Conviene que sea otro momento de encuentro alrededor de la mesa, en ambiente tranquilo y evitando distracciones. La cena debe ser más ligera que la comida, y lo antes posible para que de tiempo de hacer la digestión y dormir bien.

CÓMO COCINAR Y CONDIMENTAR

• Para los más pequeños, los platos se elaborarán de forma sencilla, con sabores más suaves, menos condimentados, para que sean capaces de identificar el sabor real de cada alimento.

• Prefiera las técnicas culinarias más sencillas y suaves: con agua – cocido, vapor, escalfado-, horno, papillote, microondas, plancha y rehogados con poco aceite.

• Modere los guisos y estofados grasos (mejor con poco aceite y quitando la grasa visible del alimento antes de su cocinado), frituras, empanados y rebozados.

• Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos:

Ácidos: vinagre y limón.

Aliáceos: ajo, cebolla, cebolleta, cebollino, chalota, puerro…

Hierbas aromáticas: albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana…

Especias: pimienta, pimentón, azafrán… Sin abusar ya que son de difícil digestión y crean hábito.

• El vinagre y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados con hierbas aromáticas.

Источник: https://trabajoyalimentacion.consumer.es/ninos-de-4-11-anos/pautas-para-alimentarse-bien

Alimentación complementaria: la fruta

Por qué es importante que tu hijo tome la cantidad recomendada de fruta

La fruta es un alimento rico en fibra, vitaminas, minerales y azucares. Lo ideal es que la fruta que coman nuestros hijos sea fresca, ni envasada, ni en polvo.

A partir de los seis meses pueden empezar a comer todas las frutas, incluso fresas y aquellas que se consideran más alergénicas, y que conocemos como «frutas de pelo», como el melocotón.

Igual que comentara hace unos días con las verduras y las hortalizas, la fruta se debería ofrecer siempre detrás de una toma de leche o entre tomas, para no perjudicar el aporte de leche, más importante que la fruta hasta los 12 meses tanto a nivel nutricional como a nivel calórico.

¿Juntas o separadas?

Se suele “pautar” una papilla multifrutas (un trozo de plátano, un trozo de manzana, un trozo de pera y un chorrito de zumo de una naranja), sin embargo el sabor de esta papilla suele ser poco aceptado por los bebés (y por los adultos… yo no me lo comería).

Lo ideal de inicio es ofrecerlas por separado para reconocer posibles alergias e intolerancias y, una vez toleradas, juntarlas si se quiere, aunque no hay un motivo real para juntarlas.

Es lo mismo comer cada día un trocito de cada fruta que comer el lunes plátano, el martes manzana y el miércoles pera. De hecho es la manera de otorgar un sabor definido a cada una de ellas (el plátano sabe a plátano, la manzana sabe a manzana…), un color y una textura.

En el momento que las mezclamos la fruta sabe a “algo raro”, tiene un color extraño y una textura papillosa. Como los adultos no comemos la fruta así, lo más lógico es no acostumbrarles a que coman fruta de esta manera (lo más probable además es que a los 4 o 5 años, si nos piden la fruta así, nos enfademos con ellos por no comerla a bocaos y de una en una).

Por otro lado, coger un trocito de cada pieza de fruta supone abrir cuatro frutas diarias, que multiplicado por siete días supone abrir 28 frutas semanales que, o nos comeremos los papás o las tiraremos a la basura (o ambas cosas) y no sé vosotros, pero mi economía familiar no me permite gastar tanto dinero en fruta (y aunque me lo pudiera permitir no creo que comiera tanta fruta ni me gusta tirarla).

Si en cambio les damos un poco de una fruta cada día, son 7 las piezas que abrimos y nuestro cuerpo y nuestro bolsillo nos agradecerán el gesto (y nuestro hijo también, claro, que podrá conocer cada fruta según sus características).

No debemos añadir alimentos dulces

Soy consciente que durante mucho tiempo a la fruta se le añadía una galleta o algo similar para cambiarle el sabor y que nos la comiéramos. Supongo que entonces sí nos las comíamos, pero conozco a pocos adultos que realmente coman fruta a diario. Quizás el invento no salió del todo bien.

No se deben añadir galletas, azúcar ni leche condensada. Hay algunas frutas que por su sabor o textura son rechazadas de inicio pero que con el tiempo son aceptadas, paciencia, poco a poco.

Añadiendo elementos dulces se engaña al paladar y se promueve la preferencia hacia los alimentos dulces (los bebés ya tienen esa preferencia innata y es preferible no potenciarla). Si lo hacemos, el día de mañana nos dirán: “mamá, papá, yo no quiero fruta, yo quiero galletas, que esta fruta no sabe a galletas”.

¿Comiendo papilla de frutas cogerán más peso?

Al igual que las verduras y hortalizas la fruta tiene pocas calorías y por eso se recomienda ofrecer otros alimentos en el mismo momento. De esta manera, además, se absorbe mejor el hierro de los otros alimentos (carnes, legumbres).

La manzana tiene 52 Kcal por cada 100 gramos, la pera 59, la naranja 54 y el plátano 90. Recomendar la fruta en sustitución de leche para que engorde puede producir el efecto contrario (leche materna: 70 Kcal).

Cómo prepararla

La fruta puede triturarse para hacer un papilla, pero también puede ofrecerse de la que estemos comiendo nosotros:

  • La manzana o la pera puede darse rallada o cortada en rodajas finitas. La pera madura puede darse también en trozos para que sea cada bebé quien la coja en sus manos, ya que prácticamente se deshace en la boca.
  • El plátano, entero o aplastado con el tenedor.
  • La naranja o mandarina puede ofrecerse en gajos que podemos cortar por la mitad, para que el niño lo chupe.
  • La ciruela se puede cortar en trozos grandes.
  • Los yogures de fruta no son fruta

    Hay madres que ofrecen a sus hijos yogures de fresa, plátano, etc. para que sus hijos coman fruta. Es un error, los yogures de sabores no llevan fruta y además se aconseja no darles yogures hasta los 9-10 meses, y entonces ofrecer yogur natural.

    ¿Y si le doy un zumo?

    Los zumos de frutas recién exprimidas conservan muchos nutrientes pero pierden la fibra de la pieza de fruta. Con esto quiero decir que sí pueden tomar zumo, porque no son veneno, pero se pierde un poco la gracia al aportar menos beneficios y provocar algunos riesgos.

    Al ser líquidos lo probable es que acaben tomando de más, por eso deben ofrecerse en pocas cantidades para no desplazar a la leche materna.

    Tienen un alto potencial cariógeno (producir caries) por lo que se desaconsejan entre comidas y NUNCA deben darse en biberón (quedarían demasiado tiempo en contacto con los dientes).

    En caso de que se le vaya a dar se recomienda un máximo de 120-180 ml de zumo al día hasta los seis años, repito, años. Esto equivale a medio vaso o un poco más. De esto se concluye que los niños no necesitan tomar zumo, sino comer fruta.

    El motivo de estas restricciones es que los zumos aportan calorías y por lo tanto energía, sin embargo estas calorías provienen de carbohidratos y azúcares y llenan el estómago sin aportar grasas ni proteínas y constituyendo una dieta poco equilibrada.

    El consumo excesivo de zumos está considerado como un factor favorecedor de la obesidad infantil (sobretodo si son envasados).

    El zumo, mejor natural que envasado

    Los envasados llevan dosis altas de edulcorantes como la fructosa o el sorbitol que no se absorben y pueden producir síntomas gastrointestinales como diarreas o dolor abdominal. Como consecuencia los niños pueden estar más inquietos y nerviosos.

    Los zumos naturales mantienen buena parte de las vitaminas de la fruta y no comportan riesgos si se toman con moderación.

    ¿Cuánta fruta tienen que comer?

    Es habitual que los bebés empiecen comiendo bastante cantidad y que poco a poco vayan comiendo cada vez menos fruta, aunque también es habitual que muchos empiecen comiendo poco y sigan comiendo poco.

    La cantidad que debemos preparar nos la dirán ellos mismos.

    Ya hablamos largo y tendido sobre ello en otras entradas, así que no me extenderé demasiado: por respeto hacia sus gustos y sus ganas de comer, y para que aprendan poco a poco y vayan aceptando las novedades según sus ritmos, les daremos hasta el momento en que cierren la boca o giren la cara. Si les obligamos podemos conseguir que odien la fruta, y no es ese el objetivo.

    Fotos | Flickr (skippyjon), Flickr (Upsilon Andromedae), Flickr (Jeroen Kransen)
    En Bebés y más | Frutas de verano: características y recomendaciones, Papilla de fruta: cuestión de paciencia, Frutas adecuadas para los más pequeños

    Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/alimentacion-complementaria-la-fruta

    Alimentar a su hijo de 4 a 7 meses de edad

    Por qué es importante que tu hijo tome la cantidad recomendada de fruta

    • Tamaño de texto más grande

    En esta etapa, a la mayoría de los bebés les empiezan a introducir los sólidos en la dieta. Los expertos recomiendan introducir los alimentos sólidos de forma gradual cuando el bebé tiene unos seis meses de edad, en función de lo preparado que esté el bebé y de sus necesidades nutritivas.

    Asegúrese de hablar con su médico antes de empezar a darle cualquier alimento sólido a su bebé.  

    ¿Mi bebé está preparado para comer alimentos sólidos?

    ¿Cómo puede saber si su bebé está listo para ingerir alimentos sólidos? He aquí algunas pistas:

    • ¿Ha desaparecido por completo o se ha reducido el reflejo de sacar la lengua en su bebé? Este reflejo, que sirve para prevenir los atragantamientos y las asfixias por aspiración, hace que los bebés saquen hacia fuera los alimentos de la boca. 
    • ¿Puede su bebé sostener la cabeza? Para comer alimentos sólidos, los bebés necesitan tener un buen control de la cabeza y el cuello y deben ser capaces de sentarse. 
    • ¿Le interesan los alimentos a su bebé?  Un bebé de 6 meses que mira fijamente y acepta la comida a la hora de la cena está claramente preparado para algo más de variedad alimenticia. 

    Si el médico de su hijo le dice que comience a darle alimentos sólidos pero su bebé parece frustrarse o no le interesan estos alimentos que usted le intenta introducir, espere unos cuantos días o, incluso, varias semanas antes de volverlo a probar.  Puesto que en esta etapa los sólidos solo son un suplemento, la leche materna y/o la leche artificial seguirán siendo las que colmen las necesidades nutritivas básicas de su pequeño. 

    Cómo empezar a darle alimentos sólidos 

    Cuando su bebé esté listo y su médico le haya dado el visto bueno para introducirle los sólidos, escoja un momento del día en que su hijo no esté cansado ni inquieto. Le interesa que su bebé tenga un poco de hambre, pero no que esté desfallecido o muerto de hambre;  tal vez prefiera que su bebé mame durante un rato o que se tome una parte de su biberón habitual. 

    Haga que su hijo se siente en su regazo mientras usted lo sostiene o que se siente erguido en su silla. Los niños que se sientan bien, lo que suele ocurrir en torno a los 6 meses de edad, se pueden sentar en sillas provistas de correas de seguridad. 

    El primer alimento sólido de la mayoría de los bebés es un poco de papilla de un solo cereal enriquecida con hierro y elaborada con leche materna o artificial.  Coloque la cucharita cerca de los labios de su bebé y deje que el bebé huela y pruebe la papilla.

    No le extrañe si rechaza la primera cucharadita.  Espere un minuto y pruébelo otra vez. La mayor parte de la comida que ofrezca a su bebé en esta etapa acabará en la mejilla, la barbilla, el babero o la bandeja de la silla.

    De nuevo, solo se trata de una introducción.

    No añada cereales al biberón del bebé a menos que el médico de su hijo se lo indique, ya que esta forma de proceder puede hacer que los bebés desarrollen sobrepeso y no les ayuda a prender a comer alimentos sólidos.

    Cuando su pequeño se acostumbre a tomar papilla de cereales con cucharita, puede ser el momento de introducir la papilla o el puré de verdura, fruta o carne que conste de un solo ingrediente.

    El orden en que se introducen los alimentos no importa, pero a la hora de introducir nuevos alimentos, se debe proceder con lentitud. Introduzca un alimento cada vez y espere varios días antes de probar con un alimento nuevo.

    Esto permite identificar aquellos alimentos a los que su bebé puede ser alérgico.

    Su bebé puede tardar cierto tiempo en «aprender» a comer sólidos. Durante estos meses, usted seguirá dando a su bebé las tomas habituales de leche materna o artificial; por lo tanto, no se preocupe si su bebé rechaza ciertos alimentos al principio o no parece interesado en ellos. Todo es cuestión de tiempo.

    Alimentos a evitar 

    Es más probable que un niño desarrolle alergias alimentarias si uno o más de sus parientes cercanos tiene alergias o afecciones relacionadas con la alergia, como las alergias alimentarias, el eccema o el asma. Hable con el médico de su hijo sobre cualquier antecedente familiar de alergias alimentarias.

    Entre los posibles signos de alergia alimentaria o de reacciones alérgicas, se incluyen los siguientes:

    • erupción
    • hinchazón abdominal o aumento de gases y ventosidades 
    • diarrea
    • vómitos

    En las reacciones alérgicas graves, como la urticaria o las dificultades para respirar, pida ayuda médica de inmediato.  Si su hijo tiene cualquier tipo de reacción a un alimento en concreto, no se lo vuelva a ofrecer otra vez hasta que haya hablado con su médico. 

    Así mismo, no le de miel a su bebé hasta después de que cumpla 1 año.  La miel puede contener ciertas esporas que, aunque son inocuas para los adultos, puede causar el botulismo en los bebés. Y no le dé leche de vaca hasta que el bebé supere los 12 meses de edad porque carece de las propiedades nutritivas que necesitan los bebés.

    Consejos para introducir los alimentos sólidos

    Con el timo frenético y vertiginoso de la vida familiar de hoy en día, la mayoría de los padres optan, al principio, por alimentos infantiles de fabricación industrial. Viene en recipientes pequeños y fáciles de usar, y los fabricantes deben cumplir unos criterios de seguridad y de nutrición estrictos. Evite las marcas que utilicen rellenos y/o azúcares añadidos. 

    Si piensa preparar sus propias papillas en casa, utilizando una batidora u otro tipo de procesador de alimentos, he aquí algunos aspectos que deberá tener en cuenta: 

    • Proteja a su bebé y al resto de su familia de enfermedades trasmitidas por los alimentos siguiendo las normas de seguridad alimentaria (como la de lavarse las manos bien y con frecuencia). 
    • Intente conservar los nutrientes de los alimentos de su bebé utilizando métodos de preparación que retengan la mayoría de las vitaminas y de los minerales. Pruebe a hacer al vapor o al horno las frutas y las verduras, en vez de hervirlas, método en que se pierden muchos nutrientes.
    • Congele las porciones que no vaya a consumir de inmediato, en vez de ponerlas en conserva.
    • No sirva remolacha, espinacas, judía verdes, calabacín ni zanahorias preparadas en casa a bebés menores de 4 meses de edad. Pueden contener concentraciones elevadas de nitratos, que pueden provocar anemia en los lactantes.  En su lugar, utilice variedades enlatadas de estos tipos de verduras.

    Independientemente de que compre las papillas del bebé o que se las prepare en casa, recuerde que la textura y la consistencia son importantes. Al principio, los bebés deben tomar purés finamente tamizados y de un solo ingrediente.  (Solo compota de manzana, por ejemplo, en vez de pera y manzana mezcladas.)

    Después de probar los alimentos por separado, está bien que ofrezca a su hijo puré de dos alimentos que ha haya probado con éxito. Cuando su hijo tenga unos 9 meses de edad, podrá tolerar sin problemas texturas más gruesas, porque ya se estará preparando para una dieta que contenga más comida para adultos.

    Si utiliza papillas de preparación industrial que se venden en frascos, coloque el alimento en un bol antes de dárselo al bebé.

    No alimente al bebé directamente desde el frasco, porque las bacterias procedentes de su boca podrían contaminar la comida que quedara en el frasco.

     Si guarda en la nevera frascos abiertos de papillas infantiles, es mejor que se deshaga de cualquier resto no comido al cabo de uno o dos días. 

    El jugo se puede introducir a partir de los 6 meses, también una buena edad para introducir la taza. Compre una taza provista de un asa grande y de tapa (una «tacita de entrenamiento»), y enseñe a su bebé a agarrarla y a beber con ella. Tal vez necesite probar con varias tazas distintas hasta encontrar la que le vaya bien a su bebé. Pruebe con agua al principio para evitar estropicios. 

    Sírvale solo jugo de frutas al 100%, no bebidas elaboradas con jugo ni mezclas hechas a base de polvo.

    No le dé jugo utilizando un biberón y recuerde limitar la cantidad de jugo que beba su hijo a menos que 4 onzas en total (120 ml) al día.

     Un exceso de jugo añade calorías sin aportar el valor nutritivo de la leche materna o de la leche artificial. Beber un exceso de jugo puede contribuir a una ganancia excesiva de peso y puede causar diarrea. 

    Su meta durante los próximos meses consistirá en introducir una amplia variedad de alimentos, como los cereales enriquecidos con hierro, la fruta, la verdura y la carne en forma de papilla o puré.  Si a su hijo parece no gustarle una comida en concreto, vuélvasela a introducir más delante. Puede costar unas cuantas pruebas hasta que su hijo acepte algunos alimentos.

    Revisado por: Mary L. Gavin, MD

    Fecha de revisión: enero de 2017

    Источник: https://kidshealth.org/es/Parents/feed47m-esp.html

    Control Del Niño Sano De Los 11 A 14 Años Care Guide Information En Espanol

    Por qué es importante que tu hijo tome la cantidad recomendada de fruta

    This material must not be used for commercial purposes, or in any hospital or medical facility. Failure to comply may result in legal action.

    ¿Qué es un control del niño sano?

    Un control de niño sano es cuando usted lleva a su niño a ver a un médico con el propósito de prevenir problemas de salud. Las consultas de control del niño sano se usan para llevar un registro del crecimiento y desarrollo de su niño.

    También es un buen momento para hacer preguntas y conseguir información de cómo mantener a su niño fuera de peligro. Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas.

    Su niño debe tener controles de niño sano regulares desde el nacimiento hasta los 18 años.

    ¿Cuáles son los hitos del desarrollo que mi niño puede haber alcanzado entre los 11 y los 14 años?

    Cada niño se desarrolla a su propio ritmo. Es probable que su hijo ya haya alcanzado los siguientes hitos de su desarrollo o los alcance más adelante:

    • Los senos se desarrollan en las niñas y los varones muestran agrandamiento del pene y testículos y para ambos crecimiento del vello púbico o axilar
    • Menstruación (la regla, el periodo mensual) en las niñas
    • Cambios en la piel, como piel grasosa y acné
    • No entienden que sus acciones tienen consecuencias negativas
    • Se concentran en la apariencia y necesitan ser aceptados por los compañeros de su misma edad

    ¿Qué puede hacer para ayudar a que mi niño obtenga una buena nutrición?

    • Enséñele a su niño un plan alimenticio saludable al darle un buen ejemplo. Su niño todavía aprende de sus hábitos alimenticios. Compre alimentos saludables para toda la familia. Tome comidas saludables junto con su familia siempre que sea posible. Hable con su niño de por qué es importante escoger alimentos saludables.
    • Deje que su niño decida cuánto va a comer. Sírvale una porción pequeña a su niño. Deje que coma otra porción si le pide una. Su niño tendrá mucha hambre algunos días y querrá comer más. Por ejemplo, es probable que quiera comer más los días que está más activo. También es probable que coma más cuando «pega estirones».

      Habrá días que coma menos de lo habitual.

    • Anime a su hijo a consumir comidas y meriendas en el horario acostumbrado, aunque esté ocupado. Su hijo debe comer 3 comidas y 2 meriendas al día para obtener las calorías que necesita.

      También debe consumir una variedad de alimentos saludables para recibir los nutrientes necesarios y mantener un peso saludable. Es posible que necesite ayudar a su hijo a planear sus comidas y meriendas. Sugiera alimentos nutritivos que su hijo puede escoger cuando come afuera.

      Podría por ejemplo ordenar un emparedado de pollo en vez de una hamburguesa grande o escoger una ensalada en vez de papas fritas. Felicite a su niño cuando tome buenas elecciones de alimentos cada vez que pueda.

    • Proporcione una variedad de frutas y verduras. La mitad del plato del niño debe contener frutas y vegetales.

      Debe comer alrededor de 5 porciones de fruta y verduras al día. Compre fruta fresca, enlatada o seca en vez de jugos de fruta con la frecuencia que le sea posible. Ofrézcale a su hijo más vegetales verdes oscuros, rojos y anaranjados. Los vegetales verde oscuro incluyen la brócoli, espinaca, lechuga y repollo verde.

      Ejemplos de vegetales anaranjados y rojos son las zanahorias, camote, calabaza de invierno y chiles dulces rojos.

    • Proporcione cereales de grano entero. La mitad de los granos que su niño consume al día deben ser granos integrales. Los granos integrales incluyen el arroz integral, la pasta integral, los cereales y panes integrales.

    • Proporcione alimentos lácteos descremados. Los productos lácteos son una buena fuente de calcio. Su niño necesita 1300 miligramos (mg) de calcio al día. Estos incluyen la leche, queso, requesón y yogur.
    • Compre carne magra, pollo, pescado y otros alimentos de proteína saludables.

      Otros alimentos que son fuente de proteína saludable incluye las legumbres (como frijoles), alimentos con soya (como tofu) y mantequilla de maní. Ase al horno o a la parrilla, o hierva las carnes en lugar de freírlas para reducir la cantidad de grasas.

    • Prepare los alimentos para su hijo con aceites saludables. La grasa no saturada es una grasa saludable.

      Se encuentra en los alimentos como el aceite de soya, de canola, de oliva y de girasol. Se encuentra también en la margarina suave hecha con aceite líquido vegetal. Limite las grasas no saludables como las grasas saturadas, grasas trans y el colesterol. Estas se encuentran en la manteca, mantequilla, margarina y grasa animal.

    • Ayude a que su hijo limite el consumo de grasas, azúcar y cafeína. Alimentos altos en grasas y azúcares incluyen las comidas rápidas (papas tostadas, dulces y otros caramelos), jugo, bebidas con fruta y bebidas gaseosas. Si su hijo consume estos alimentos con demasiada frecuencia, lo más probable es que consuma menos alimentos saludables durante las comidas diarias.

      También es probable que aumente demasiado de peso. La cafeína se encuentra en las gaseosas, bebidas energéticas, té y café y en algunos medicamentos de venta libre. Su hijo debe limitar su consumo de cafeína a 100 mg o menos al día. La cafeína puede causar que su niño se sienta nervioso, ansioso o mareado. También puede causar dolores de cabeza y dificultad para dormir.

    • Anime a su niño a hablar con usted o su médico sobre la pérdida de peso segura, si fuera necesario. Es posible que los adolescentes quieran seguir dietas de moda si ellos ven que sus amigos o las personas famosas lo estén haciendo. Las dietas de moda no siempre incluyen todos los nutrientes que el niño necesita para crecer y estar saludable. Las dietas también pueden conducir a trastornos de alimentación, como la anorexia y la bulimia. La anorexia consiste en negarse a comer. La bulimia es comer en exceso y luego vomitar, usando medicamentos laxantes, no comer en lo absoluto o al hacer demasiado ejercicio.

    ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a cuidarse los dientes?

    • Es importante recordarle a su hijo que debe cepillarse los dientes 2 veces al día. El cuidado bucal previene infecciones, placa y sangrado de las encías, llagas al igual que las caries. También refresca el aliento y mejora el apetito.
    • Es importante llevar a su niño al odontólogo 2 veces al año por lo menos.

      Un odontólogo puede detectar problemas en los dientes o encías de su hijo y proporcionar un tratamiento para protegerle los dientes.

    • Aliente a su hijo para que use un protector bucal mientras hace deporte. Esto sirve para protegerle los dientes de una lesión. Asegúrese que el protector bucal le quede bien.

      Solicítele información al médico de su hijo acerca los protectores bucales.

    ¿Qué puedo hacer para mantener seguro a mi niño?

    • Es importante recordarle a su hijo que siempre tiene que usar el cinturón de seguridad. Asegúrese que todos en el carro usan el cinturón de seguridad.
    • Fomente en su niño las actividades sanas y que no sean peligrosas.

      Motívelo para que participe en deportes o en programas después de la escuela.

    • Guarde bajo llave todas las armas de fuego. Las municiones deben estar guardadas en otro sitio bajo llave. No le muestre ni le diga al niño donde guarda la llave.

      Asegúrese de que todas las armas estén descargadas antes de guardarlas.

    • Es importante fomentar en su niño el uso de los implementos de seguridad. Fomente el uso del casco, accesorios de protección deportiva y el chaleco salvavidas.

    ¿De qué otras formas puedo cuidar de mi hijo?

    • Converse con su niño sobre la pubertad. Por lo general, la pubertad comienza entre los 8 y 13 años de edad para las niñas, pero podría comenzar antes o después. La pubertad termina alrededor de los 14 años en las niñas. La pubertad usualmente comienza entre las edades de 10 a 14 años en los varones, pero puede empezar antes o después.

      La pubertad usualmente termina alrededor de los 15 a 16 años en los varones. Pídale a su médico mayor información sobre cómo conversar con su niño sobre la pubertad, en caso que lo necesite.

    • Motive a su niño para que haga 1 hora de una actividad física todos los días.

      Ejemplos de actividades físicas incluyen deportes, correr, caminar, nadar y montar bicicleta. La hora de actividad física no necesita lograrse toda al mismo tiempo. Puede hacerse en bloques más cortos de tiempo. Su hijo puede hacer más actividad física si limita el tiempo de uso de pantallas.

    • Limite el tiempo de su niño frente a la pantalla. El tiempo de pantalla es la cantidad de tiempo que el niño pasa cada día con la televisión, la computadora, el teléfono inteligente y los videojuegos. Es importante limitar el tiempo de pantalla.

      Esto ayuda a que su hijo duerma, realice actividad física y tenga interacción social de manera suficiente cada día. El pediatra de su niño puede ayudar a crear un plan de tiempo de pantalla. El límite diario es, generalmente, 1 hora para niños de 2 a 5 años. El límite diario es, generalmente, 2 horas para niños a partir de los 6 años.

      También puede establecer límites en los tipos de dispositivos que puede utilizar su hijo y dónde puede usarlos. Conserve el plan en un lugar donde su hijo y quien se encarga de su cuidado puedan verlo. Cree un plan para cada niño en su familia. También puede visitar https://www.healthychildren.org/English/media/Pages/default.

      aspx#planview para obtener más ayuda con la creación de un plan.

    • Felicite a su niño por su buena conducta. Haga esto cada vez que le vaya bien en la escuela o cuando tome decisiones sanas y seguras.
    • Este pendiente del progreso escolar de su hijo. Acuda a la reunión de profesores. Dígale que le muestre la libreta de calificaciones.

    • Ayude a su niño a solucionar problemas y a tomar decisiones. Pregúntele a su hijo si tiene algún problema o inquietud. Aparte un tiempo para escucharlo y conocer sus esperanzas e inquietudes. Encuentre formas para ayudarlo a solucionar problemas y tomar buenas decisiones.
    • Busque formas para que su hijo encuentre formas para sobrellevar las tensiones. Sea un buen ejemplo de cómo sobrellevar las tensiones. Ayude a su hijo a encontrar actividades que lo ayuden a sobrellevar las tensiones. Por ejemplo, el ejercicio, leer o escuchar música.

      Motívelo para que le cuente cuando se sienta estresado, triste, enojado, desesperado o deprimido.

    • Motive a su niño para que establezca relaciones sanas. Conozca a los respectivos padres de los amigos de su niño. Sepa en todo momento dónde está y qué hace. Aliente a su hijo a que le diga si cree que lo intimidan.

      Converse con su niño sobre cuando vaya a salir en una cita y una relación de novios sanas. Dígale que está bien decir «no» y que igualmente debe respectar cuando alguien más le dice que «no».

    • Aliente a su hijo para que no use drogas, tabaco, nicotina ni alcohol.

      Al hablar con su hijo a esta edad, puede ayudarlo a prepararse para tomar decisiones saludables cuando sea adolescente. Explíquele que esas substancias son peligrosas y que pueden afectarle la salud. La nicotina y otras sustancias químicas que contienen los cigarrillos, cigarros y cigarrillos electrónicos pueden dañar los pulmones.

      La nicotina y el alcohol también pueden afectar al desarrollo del cerebro. Esto puede llevar a problemas para pensar, aprender o prestar atención. Ayude a su hijo adolescente a comprender que el vapeo no es más seguro que fumar cigarrillos o cigarros normales. Hable con su hijo sobre la importancia de un desarrollo saludable del cerebro y el cuerpo durante la adolescencia. Las elecciones durante estos años pueden ayudarlo a convertirse en un adulto saludable.

    • Prepárese para tener conversaciones relacionadas al sexo con su niño. Responda las preguntas de su hijo directamente. Pregúntele al médico de su hijo dónde puede obtener más información sobre cómo hablar con su hijo sobre el sexo.

    ¿Qué vacunas y pruebas de detección puede recibir mi hijo durante esta visita de niño sano?

    • Las vacunas incluyen la vacuna contra la influenza (gripe) cada año. También se suelen aplicar las vacunas Tdap (tétanos, difteria y tos ferina), MMR (sarampión, paperas y rubéola), varicela (varicela), meningococo y VPH (virus del papiloma humano).

    • Las pruebas de detección pueden ser necesarias para detectar infecciones de transmisión sexual (ITS). Las pruebas de detección también pueden hacerse para comprobar el nivel de lípidos (colesterol y ácidos grasos) de su hijo.

    ¿Qué necesito saber sobre el próximo control del niño sano para mi niño?

    El médico de su niño le dirá cuándo traerlo para su próximo control. El próximo control del niño sano por lo general es cuando tenga entre 15 a 18 años. Es posible que su hijo reciba las vacunas contra el meningococo, el VPH, MMR o varicela. Esto depende de las vacunas que su hijo recibió durante esta visita de niño sano.

    También podría necesitar pruebas de detección de ITS o lípidos. Se puede dar información sobre las prácticas de sexo seguro. Estas prácticas ayudan a prevenir el embarazo y las ITS. Comuníquese con el médico de su hijo si usted tiene alguna pregunta o inquietud sobre la salud o los cuidados de su hijo antes de la próxima cita.

    ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

    Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su hijo. Infórmese sobre la condición de salud de su niño y cómo puede ser tratada.

    Discuta las opciones de tratamiento con los médicos de su niño para decidir el cuidado que usted desea para él.Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos.

    Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

    Further information

    Always consult your healthcare provider to ensure the information displayed on this page applies to your personal circumstances.

    Medical Disclaimer

    Источник: https://www.drugs.com/cg_esp/control-del-ni%C3%B1o-sano-de-los-11-a-14-a%C3%B1os.html

    Embarazo y niños
    Deja una respuesta

    ;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: