¿Por qué los bebés hacen caca dura?

Cómo saber si la caca de mi bebé es normal

¿Por qué los bebés hacen caca dura?

¿Te preguntas cómo saber si la caca de mi bebé es normal? ¿Es normal que mi bebé haga mucha caca? Estas son dudas muy frecuentes entre los padres, ya que durante el primer año de vida el pequeño sufre muchos cambios en su alimentación, pasando de la lactancia exclusiva a una dieta diversificada en la que se incluyen, además de la leche, alimentos sólidos. La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando ésta no es posible la leche en fórmula es el sustituto adecuado. Sin embargo, pasar de la lactancia materna a la artificial como parte de una dieta diversificada, también modificará las deposiciones de tu bebé. Al igual que lo hará el hecho de pasar a los alimentos sólidos.

Esta es la razón por la que las heces del bebé puedan tener distintos aspectos o que el pequeño haga mucha caca durane una etapa en concreto. Además, hay que tener en cuenta que las heces también pueden avisarnos si algo no marcha bien, por lo que es importante conocer su aspecto normal en cada etapa. En Enfamil te damos claves para que puedas saber si la caca de tu bebé es normal.

Mi bebé hace mucha caca, ¿es normal?

A pesar de a menudo se pude pensar que nuestro bebé hace mucha caca, la realidad es que no hay una norma exacta sobre la frecuencia normal para la caca del bebé.

Como en tantas otras cosas, cada bebé es diferente y tiene su propio ritmo de digestión y, por tanto, de hacer caca.

 En este sentido, la frecuencia de sus heces viene marcada por factores como la lactancia, la alimentación y la edad del propio bebé. 

Cómo afecta la lactancia a la caca del bebé

Como comentábamos, no realizará las mismas deposiciones un bebé que tiene lactancia materna exclusiva que un bebé que toma leche artificial como parte de una dieta diversificada.

Normalmente, los bebés que toman el pecho, realizarán más deposiciones al día que los bebés que se alimentan con leche de fórmula.

Asimismo, muchos bebés que se alimentan del pecho sufren cambios en la segunda o tercera semana de vida.

La cantidad normal de caca del bebé 

Para saber si mi bebé hace mucha caca o es normal, también dependerá mucho de la edad del pequeño. No es igual un bebé que acaba de nacer que un bebé que ya ha cumplido los siete meses de edad. Los ritmos del intestino van cambiando mes a mes. Aquí te dejamos un artículo por si quieres ayudar al bebé a que haga caca.

En términos generales, podemos hablar de que la cantidad de caca normal (por media a la hora de cambiar el pañal al bebé) está en unas 12 veces al día (24 horas). Eso sí, no siempre tiene por qué ser por heces. Los bebés recién nacidos alimentados con lactancia materna exclusiva tendrán, como mínimo, 2-3 deposiciones al día

¿El color de la caca de mi bebé es normal?

Además de la cantidad o la frecuencia normal de la caca, el color de las heces también es importante y nos ayuda a entender si el proceso digestivo del bebé es el correcto.

Esecialmente con los cambios de alimentación y con el propio desarollo del pequeño, vemos como va cambiando el tono y la densidad de la caca.

Aquí te explicamos los detalles para que puedas entender si la caca de tu bebé es normal.

Caca del bebé recién nacido

A través de las heces del bebé podemos comprobar el estado de su sistema digestivo. No obstante, es posible que la primera deposición del bebé, conocida como meconio, te pueda alarmar debido a su color. Pero no te preocupes, no hay nada que temer.

La primera deposición de un bebé tiene un color negro o verde muy oscuro, parecido al alquitrán, y se comienza a formar a partir del cuarto mes fetal y está compuesto por células muertas, secreciones del estómago y el hígado, líquido amniótico, moco, lanugo, bilis y agua.

El meconio se suele expulsar en las primeras 24 horas de vida del bebé, pero no tiene por qué acabar en ese mismo día, pudiendo extenderse varios días hasta darse la expulsión completa.

Bebés alimentados con leche materna

La caca del bebé que toma leche materna suele ser de color amarillo mostaza y puede presentar algunas partículas, con forma de semilla. Pero, en el caso de la lactancia materna, las heces también pueden aparecer de color verde e incluso acuosas. Todo depende de la cantidad de deposiciones que realice a lo largo del día y del propio metabolismo del bebé.

El número de deposiciones al día dependerá mucho de cada uno, aunque lo habitual es que hagan entre 2 y 3 veces. Hay bebés que hacen deposiciones en cada toma, así que dependerá de la cantidad de tomas que realice. Recuerda que la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé.

Si sigues estas indicaciones, las deposiciones serán así durante todo ese tiempo.

Falso estreñimiento

A pesar de que lo normal es que el pequeño haga entre 2 y 3 deposiciones al día como mínimo, algunos bebés tardan un poco más, e incluso pueden estar dos o más días sin hacer caquitas, pues cada pequeño tiene su ritmo.

En estos casos, muchos padres acuden al pediatra porque su bebé no hace caca, pero, normalmente, no está estreñido, sino que su sistema digestivo se está habituando y se va regulando. Esto se conoce como falso estreñimiento y es muy común en menores de seis meses.

Cuando un bebé está estreñido, sus deposiciones suelen ser muy duras, con evacuaciones en las que el pequeño hace mucho esfuerzo. Si sospechas que tu bebé está estreñido tienes que visitar al pediatra y nunca administrar remedios caseros o cualquier tipo de medicación sin consultar al especialista. En nuestro artículo El estreñimiento en bebés te damos más información sobre esta condición.

Bebés alimentados con leche de fórmula

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando la misma no es posible, la leche en fórmula es el sustituto adecuado.

A los 6 meses muchos padres deciden dar el paso a la fórmula infantil como parte de una dieta diversificada, administrando al pequeño leche de continuación.

En este punto es normal preguntarse ¿cómo es la caca del bebé que toma leche de fórmula? ¿Es igual que la del bebé cuando toma leche materna en exclusiva? Lo cierto es que no lo es. La caca pasar a ser de un color café que, a veces, tiene un tono amarillento.

Si la leche de continuación está suplementada con hierro, las deposiciones pueden ser de color verde oscuro y no hay que preocuparse del cambio de color. Además, las deposiciones suelen ser menos frecuentes y un poco más olorosas y compactas.

Bebés con una dieta sólida

La caca del bebé con una dieta sólida cambia por completo en color, textura y frecuencia de deposiciones diarias. Esta será más compacta, más dura y más olorosa.

Las heces tendrán un color café oscuro, pero la tonalidad cambiará dependiendo de lo que haya comido. Si come una zanahoria, por ejemplo, la caca será marrón pero anaranjada, mientras que si come remolachas será un poco más rojiza.

Además, como todavía está aprendiendo a masticar bien y su sistema digestivo sigue adaptándose, puedes llegar a encontrar trozos de comida enteros.

También observarás que las deposiciones son más espaciadas y su textura empezará a parecerse a la de un adulto.

¿La caca de mi bebé es normal? ¿Cuándo consultar al pediatra de inmediato?

Debes tener en cuenta que hay casos en los que el color de las heces puede indicar un problema que requiere atención médica inmediata.

Si el bebé ya ha expulsado el meconio y el color de las heces es negro o alquitranado, si no ha consumido ningún alimento rojizo y el tono de la caca es rojo o, si por el contrario es blanco, deberás consultar al pediatra de inmediato, pues las heces de estos tonos pueden indicar la presencia de alguna condición que es importante atender cuanto antes. En casos de deposiciones muy líquidas y frecuentes podría tratarse de una diarrea que requiere atención médica inmediata si la consistencia no mejora tras 24 horas.

Источник: https://www.enfamil.es/blogs/alimentando-a-mi-bebe/como-saber-si-la-caca-de-mi-bebe-es-normal

Estreñimiento del bebé a partir de los seis meses, ¿qué hacer?

¿Por qué los bebés hacen caca dura?

Mientras toman el pecho, las heces de los niños son blanditas y no suele haber problema a la hora de evacuar. No importa si no hacen caca durante uno o más días, porque no se trata de estreñimiento y no afecta al bebé. Entendemos por estreñimiento la evacuación ocasional de heces que suponen un esfuerzo importante y dolor al bebé.

Esto suele suceder a partir de los seis meses, cuando introducimos la alimentación complementaria.

Y aunque no puedan contárnoslo ellos mismos, vemos que, a la hora de hacer caca, los bebés lloran y se quejan visiblemente, se ponen rojos por el esfuerzo durante mucho tiempo…

En algunas ocasiones también podrían aparecer heces con un poquito de sangre si se ha producido algún pequeños desgarro de la mucosa intestinal al evacuar.

Si las heces son demasiado duras, el niño sufre al intentar evacuar. Lo mismo sucede si la salida del intestino está irritada o hay algún pequeño desgarro: al bebé le duele, retiene las heces, estas se endurecen y así se entra en un círculo vicioso. Las evacuaciones de este tipo pueden ser diarias o alargarse más en el tiempo.

¿Por qué está estreñido el bebé?

La siguiente pregunta es, ¿por qué está estreñido mi bebé? Todos los pequeños hacen la transición de la lactancia exclusiva a la alimentación complementaria y muchos de ellos padecen estreñimiento con esta importante novedad. Ello es debido a que el estómago y el sistema digestivo han de adecuarse a los nuevos alimentos y existe una transición.

Durante este periodo, por tanto, los movimientos intestinales pueden ralentizarse debido a los sólidos, a los nuevos hábitos alimenticios. Es mejor mantener la lactancia materna los seis primeros meses e introducir la alimentación complementaria después y no antes, ya que el sistema digestivo del bebé está más inmaduro para «asumir» novedades.

Estreñimiento antes de los seis meses: cuándo preocuparse

Por mucho que nos preocupe a los padres, no se trata de estreñimiento antes de los seis meses si el bebé alimentado con lactancia materna no hace caca todos los días (e incluso se pasa varios días sin evacuar) mientras las heces sean blandas y el bebé no esté incómodo. Los recién nacidos alimentados con lactancia artificial tienden a presentar deposiciones más firmes y menos frecuentes.

Pero antes de los seis meses puede haber otras causas si el bebé no evacua o lo hace mínimamente, aunque son menos habituales. Por ello, si el bebé tiene problemas de defecación que persisten desde el nacimiento se requiere un diagnóstico médico e incluso intervención quirúrgica.

La atresia intestinal fetal es una malformación en la cual una parte de los intestinos del feto están dañados o no se formaron de manera adecuada. Entonces se produce una obstrucción o bloqueo que impide el paso normal de los líquidos o de los alimentos.

Las atresias gastrointestinales fetales pueden ocurrir en cualquier parte del conducto digestivo, desde el esófago hasta el ano. Se manifiestan habitualmente en la primera semana de vida.

Una causa orgánica menos frecuente de que el bebé esté estreñido es que se haya producido un estrechamiento del intestino. Se trataría de una estenosis intestinal causada por un engrosamiento anormal de la mucosa. Tampoco está relacionada normalmente con la introducción de la alimentación complementaria.

Estos últimos casos se estreñimiento son severos y necesitan atención médica e intervención del cirujano gastroenterólogo pediatra para ver el alcance del trastorno y el tratamiento y operación quirúrgica necesarios.

¿Qué hacer si el bebé está estreñido?

Veamos a continuación cómo actuar si el bebé está estreñido a partir de los seis meses debido a la introducción de los nuevos alimentos. Pero antes, diremos lo que no hay que hacer.

Esto es recurrir al uso de laxantes, enemas o introducir algún objeto el el ano (bastoncillos con vaselina o aceite…) para intentar «ayudar» a salir la caca del bebé, prácticas desaconsejadas por peligrosas.

Los laxantes artificiales no están recomendados en bebés. Hay que buscar alimentos ricos en fibra y una adecuada hidratación.

  • Básicamente intentaremos aumentar el aporte de agua, empezando por ofrecerle más pecho al bebé (comienza a tener más sed) e incluso un poco de agua adicionalmente. Recordemos que la base de la alimentación de un bebé hasta el año sigue siendo la leche, que hasta los dos años sigue siendo muy importante en su dieta.
  • La fibra es importante para el funcionamiento intestinal, de modo que, una vez comprobemos que el bebé va aceptando bien los alimentos, hemos de ofrecerles frutas, verduras y hortalizas. Una dieta rica en estos alimentos ayudará a combatir el estreñimiento. En lugar de plátano o manzana, que son frutas astringentes, se puede aumentar el consumo de ciruelas, kiwis, naranjas, zanahoria…
  • Se pueden emplear cereales integrales (en las papillas, pan, galletas…) ya que estos tienen un mayor aporte de fibra.
  • Los masajes circulares en el vientre del bebé durante unos minutos pueden favorecer el movimiento intestinal. Podemos escoger el momento relajante del baño o cualquier otro momento en el que esté dispuesto a recibir un masaje abdominal.
  • Si observamos que el bebé intenta hacer caca, podemos ayudarle tumbándolo suavemente boca arriba y le flexionando sus piernas sobre la tripita, presionando levemente, como se suele hacer para que expulse los gases. Si le quitamos el pañal y realizamos esta maniobra, es posible que la postura le anime a empujar para evacuar.
  • Se ha demostrado que los probióticos son eficaces para tratar a bebés estreñidos, ya que estas bacterias “buenas” equilibran las poblaciones bacterianas en los intestinos.

Por último, recordemos que el estreñimiento puede llegar con las primeras papillas o con algún cambio de dieta, o más adelante con situaciones estresantes para el niño (porque se cambia de casa, empieza el cole, los papás se separan…).

Estad atentos a las deposiciones del bebé y esperamos que mediante estos consejos el estreñimiento del bebé a partir de los seis meses sea menos habitual, para que el pequeño esté más contento y saludable y los papás más tranquilos…

Fotos | Thinkstock
En Bebés y más | ¿Qué hace si mi hijo está estreñido?, Primeras papillas y estreñimiento del bebé, Cómo es la caca de los bebés y cuáles son los signos de alerta relacionados

Источник: https://www.bebesymas.com/consejos/estrenimiento-del-bebe-a-partir-de-los-seis-meses-que-hacer

Caca de bebé: colores, texturas y olores

¿Por qué los bebés hacen caca dura?

Ah, la caca. Una materia en la que no solías pensar ni, por supuesto, hablar de ella antes de traer hijos al mundo. Y ahora, no solo es un tema candente, sino que te andas preguntando si el color, la textura, el olor o la frecuencia son normales hasta el punto en que te quita el sueño.

Hay caquitas de bebé de todas clases y colores, y hacen dudar hasta a los padres más experimentados. Pero vamos a quitarle hierro al asunto y a contarte la verdad y nada más que la verdad sobre lo que ocurre en esos pañales…

Una de las cacas más particulares de los bebés es la primera que hacen. Se denomina meconio y es, según el diccionario, el primer excremento de los niños recién nacidos, compuesto de todo lo que la madre ha ingerido durante el embarazo.

Su color se acerca al negro-verdoso oscuro y su consistencia es ultrapegajosa, lo que la convierte en casi imposible de limpiar.

Y sí, tiene una apariencia y un tacto similar al alquitrán con el que asfaltan las carreteras: esta caca es normal y no cambiará hasta que no pasen al menos un par de días.

La caca del bebé cuando toma el pecho

Una vez que el bebé haya expulsado todo el meconio, la caca empezará a aclararse, pasará de negro-verdoso oscuro a negro-verdoso clarito y de este, a amarillento. A menudo, el tono amarillo puede ser bastante intenso.

La textura también cambiará de ultrapegajosa a granulada o incluso suelta. En general, el bebe debería hacer una caca blanda sin causarle mayor inconveniente.

Lo que más sorprende a los padres primerizos es el olor, que adquiere unos matices mucho más dulces de lo esperado; ¡otra ventaja más de la lactancia!

La caca del bebé cuando toma el biberón

La leche de fórmula es un poco más difícil de digerir que la leche materna, lo que afecta ligeramente a la caca del bebé.

Las heces de los niños alimentados con biberón tienen más probabilidades de ser más voluminosas que las de los niños lactantes.

En lo que respecta al color, la caca suele ser de un tono amarillo pálido o marrón amarillento, y el olor es un tanto más fuerte. Tu sistema para desechar pañales mantendrá los malos olores a raya.

La caca del bebé al introducir sólidos en su dieta

A partir de ahora, todo será distinto. Los alimentos sólidos harán que la caca del bebé sea más grande y gruesa, más parecida a la de los adultos. Por desgracia, este tamaño y grosor aumentados van de la mano de un olor más intenso. Es posible que notes cómo los diferentes alimentos afectan a las deposiciones.

A veces, verás que el color refleja lo que el bebé ha comido. También puede que observes que ciertos alimentos difíciles de digerir salen directamente sin procesar. Esto cambiará con el tiempo a medida que el bebé se acostumbra a los diferentes tipos de comida. Hasta entonces, entretente intentando averiguar qué diantres son esas motitas negras…

(PISTA: lo más probable es que sea el plátano que le diste para merendar).

El chorro a propulsión de caca

Sí, la potencia con la que puede salir esa caca es un misterio que roza lo paranormal. No te extrañes si la caca que tanto tiempo llevas esperando acaba saliéndose del pañal.

La caca del bebé: qué hay que vigilar

Ya has visto que la caca viene en todo tipo de formas y tamaños (por no hablar de olores y colores). Por eso, a veces es complicado saber si algo va mal. Sin embargo, hay algunos signos a los que tienes que prestar atención, ya que podrían indicar un problema mayor:

  • Diarrea: la diarrea líquida o incluso explosiva podría ser un síntoma de dentición o de una alergia, pero debes consultar a tu médico por si el bebé estuviera sufriendo una infección o cualquier otro problema médico.
  • Estreñimiento: algunos bebés no hacen caca tan a menudo como otros (especialmente, si toman el biberón), pero si a tu bebé le cuesta de verdad, si llora y su caca se parece a los excrementos de un conejo, debes ponerte en contacto con tu médico. Esto es especialmente importante si hay sangre en la caca. Puedes leer nuestra guía sobre la frecuencia con que debería hacer caca el bebé para obtener más información.
  • Sangre: la sangre en la caca del bebé suele ser un síntoma de estreñimiento y normalmente se puede remediar con bastante facilidad. No obstante, siempre debes consultar a tu médico por si acaso.
  • Caca verde: la caca verde es normal en los recién nacidos, pero podría ser un signo de infección en los bebés de más edad. En los bebés que toman el pecho suele ser un signo de que toman toda la leche inicial, pero no están ingiriendo la leche nutritiva del final de la toma.
  • Caca pálida: la caca de un color muy claro es un signo de ictericia, que es muy común en los recién nacidos. Si dura más de un par de semanas, debes consultar a tu médico.

Si en algún momento te planteas cómo te ha cambiado la vida desde que diste a luz, ¡probablemente sea este! ¡Lo siguiente sí que es un buen pastel!

Con qué frecuencia debería hacer caca el bebé

Cómo cambiar un pañal

Источник: https://www.tommeetippee.es/parent-room/is-this-baby-poop-normal

El estreñimiento

¿Por qué los bebés hacen caca dura?

James sabía que tenía que ir de vientre. Pero cuando fue al baño de la escuela y se sentó en el inodoro, no pasó nada. Él esperó un par de minutos pero. . . seguía sin salir nada. Intentó hacer fuerza pero le dolió un poco. Al cabo de un rato, le salió un poco de caca, pero era muy pequeña y muy dura, como si fueran canicas.

James tiró de la cadena, se subió la cremallera y se lavó las manos. No se encontraba mucho mejor. ¿Por qué? Estaba algo estreñido.

¿Qué es el estreñimiento?

El estreñimiento consiste en no ir de vientre (o hacer caca) tan a menudo como uno suele ir o pasarlo muy mal al ir de vientre porque las heces son duras y secas. Las heces normales son blandas y fáciles de expulsar, por lo que el hecho de ir de vientre no debería ser un esfuerzo.

Cuando haces caca, lo que acaba en el inodoro es el último paso de la digestión, un proceso que empezó cuando te comiste el sándwich tostado de queso a la hora del almuerzo. Después de masticar y de tragarte los alimentos, estos se dirigen hacia tu estómago. Desde allí, pasan al intestino delgado, luego al intestino grueso y, finalmente, abandonan el cuerpo a través del recto y del ano.

Todas estas partes forman tu sistema digestivo. A medida que la comida se va desplazando a través de este sistema, tu cuerpo va absorbiendo el agua y los nutrientes que necesita extraer de la misma. Lo que sobra sale en forma de heces o de caca. ¡Luego tiras de la cadena y se va!

Lo más probable es que no pienses en todo este proceso cuando vayas al baño. De hecho, es posible que no pienses casi nunca en lo que haces cuando vas al baño. Pero cuando no vas de vientre como sueles ir, es posible que lo tengas bastante más presente y que te sientas incómodo.

Hay gente que cree que está estreñida solo porque no va de vientre cada día, pero los hábitos de cada persona son distintos. Algunos niños hacen caca tres veces al día, pero hay otros que solo van de vientre una vez cada 3 días. Por lo tanto, el verdadero signo del estreñimiento es que vayas con menos frecuencia de la habitual o que tus heces sean duras.

¿Cuáles son los síntomas?

Aparte de no hacer caca tan a menudo como sueles hacer, te puedes sentir lleno y tener menos apetito si estás estreñido. También es posible que tengas más barriga que de costumbre. Cuando vayas al baño, es posible que notes que te cuesta mucho expulsar las heces y también es posible que te duela cuando las expulses.

Si la caca es dura y seca, el hecho de hacer demasiada fuerza para expulsarla puede provocar pequeños desgarros en la piel de tu ano. Cuando te ocurra esto, es posible que veas un poco se sangre en el papel higiénico cuando te limpies la cola. Después de ir de vientre, es posible que sientas que has hecho muy poca caca y que sigas teniendo ganas de hacer más.

A veces, cuando un niño está muy estreñido, una caca acuosa similar a la diarrea se le puede escapar mientras la caca dura se queda en el interior de su cuerpo. Y esto puede provocar accidentes desagradables, incluso en niños que dejaron de tenerlos hace tiempo.

Si crees que tienes estreñimiento, o si ves sangre en el papel higiénico cuando te limpias después de hace caca, díselo a tu padres. Lo más probable es que no sea nada importante, pero es una buena idea que sepan qué te ocurre.

¿Por qué los niños están estreñidos?

El estreñimiento es bastante habitual y lo pueden provocar distintas causas. Entre los motivos de que un niño esté estreñido se incluyen los siguientes:

  • Dieta insana. Si tu dieta contiene alimentos grasos, dulces o azucarados pero no ingieres suficiente fibra, tus intestinos irán más lentos de lo que deberían ir. La fibra, que se encuentra en la fruta, la verdura y los cereales integrales, puede impedir que la caca se endurezca y se seque. Por lo tanto, ¡come abundantes peras y manzanas!
  • No hacer suficiente ejercicio. Cuando nos movemos, ayudamos a que los alimentos se muevan a lo largo de nuestro tubo digestivo. Si no juegas de forma activa (como correr por el exterior) lo suficiente, podrías estreñirte.
  • No beber suficiente líquido. El hecho de beber agua y otros líquidos mantiene la caca blanda mientras sigue avanzando por los intestinos. Cuando bebemos poco, la caca se nos endurece y se nos seca y nos sentimos como «obstruidos».
  • No ir al baño cuando se necesita ir. A veces, los niños no van al baño cuando deberían hacerlo. Tal vez no les guste utilizar el baño del colegio o tal vez no quieran dejar de hacer lo que estén haciendo en ese momento. Pero, si conviertes en un hábito el hecho de ignorar las señales que te envía tu cuerpo de que es hora de ir al váter, cuando vayas, te costará mucho más.
  • Estrés. Los niños pueden estar estreñidos cuando están ansiosos por algo que está ocurriendo en su escuela o en su casa. Esto suele pasar ante acontecimientos estresantes, como un cambio de escuela, la preocupación ante un exceso de deberes o la llegada de los exámenes. Estar fuera de casa durante más de unos pocos días también te puede hacer sentir un poco estresado. Si crees que el estrés te está poniendo las cosas difíciles, habla con un adulto de confianza.
  • Síndrome de intestino irritable. Algunos niños padecen un trastorno llamado «síndrome de intestino irritable». Este trastorno se puede reactivar cuando están estresados o cuando se exponen a determinados desencadenantes, como los alimentos grasos o picantes. Un niño que padezca este síndrome puede estar estreñido a veces y tener diarrea otras veces; también puede tener dolor de vientre y gases.

¿Cómo se trata?

Si estás estreñido, lo más probable es que no necesites ningún tratamiento especial y que pronto empieces a ir regularmente por ti mismo.

Si te aconsejan pedir un turno con el médico, es posible que este profesional te sugiera que tomes algunos medicamentos o que hagas un cambio en tu dieta para que vayas mejor de vientre.

Pero no tomes ningún medicamento para el estreñimiento a menos que te lo indique tu médico.

Aparte de recomendarte un medicamento, es posible que el médico pida radiografías u otros tipos de pruebas para avaluar tu aparato digestivo. De todos modos, generalmente el estreñimiento es solo estreñimiento. Acabarás yendo de vientre y te encontrarás mejor.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi intestino?

Puedes seguir estos pasos cuando estés estreñido ¡e incluso cuando no lo estés!

  • Bebe abundante agua. Así evitarás que se te endurezca demasiado la caca.
  • Come más fibra. La fruta, la verdura y los cereales integrales, como la avena y el maíz, añaden fibra a la dieta. Y la fibra ayuda a que se muevan las cosas.
  • Pide a tus padres que utilicen aceite de oliva y otros aceites especiales para cocinar. Así ayudarán a que tus heces avancen con mayor facilidad.
  • Haz ejercicio. Juega a la pelota con tus amigos, monta en bicicleta o practica baloncesto. La actividad ayuda a ir al baño regularmente. En otras palabras, ¡si tú te mueves, tus intestinos también se moverán!

Revisado por: Rupal Christine Gupta, MD

Fecha de revisión: octubre de 2014

Источник: https://m.kidshealth.org/DevosChildrens/es/kids/constipation-esp.html?WT.ac=m-p-ra

Embarazo y niños
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