¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

Las primeras palabras: ¿Cómo y cuándo empiezan a hablar?

¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

A medida que un niño crece va aprendiéndolo todo del mundo que le rodea. Algunas cosas las aprende porque se las enseñamos y otras, como el caminar, las aprende por instinto o intuición.

A hablar aprenden sin que les enseñemos, por imitación, por ser capaces de asociar las palabras con personas u objetos y repetirlas para hacer aquello que los seres humanos más necesitamos: comunicarnos.

Las primeras palabras suelen ser mamá y papá y después de estas dos vienen todas las demás. ¿Cuándo? Depende. No todos los niños empiezan a caminar a la misma edad y no todos los niños empiezan a hablar en el mismo momento, así que en principio no debemos obsesionarnos con el momento en que nuestro bebé empiece a hablar.

Sin embargo, esto no quiere decir que no haya un límite a partir del cual pueda haber algún problema y por eso, cuando no se tiene referencia de otros niños o cuando no se sabe cuál es ese límite, podemos estar dejando pasar una oportunidad muy valiosa de empezar a ayudarle antes. Por eso, para que tengáis esa referencia y podáis ver si vuestro hijo está teniendo un desarrollo del habla correcto hoy vamos a tratar de dar respuesta a esto: ¿Cómo y cuándo empiezan a hablar?

Para saberlo, y aunque esto de poner fechas, como digo, es muy relativo y hay que tener siempre en cuenta que el ritmo de los niños es variable, haremos uso de la conocida Tabla de desarrollo Haizea-Llevant. Se trata de una tabla basada en una población de 1.702 niños de diferentes edades que fueron estudiados para saber cuándo empiezan los niños a hacer diferentes cosas.

En dicha tabla se especifica un acto, una palabra, o algo que hace cada niño y se dan tres edades. La primera edad nos dice cuándo lo hace el 50% de los niños, la segunda edad nos dice cuándo lo hace el 75% de los niños y la tercera edad nos dice cuándo lo hace el 95%.

Esa cifra, la última, es el límite.

No quiere decir que si un niño hace algo después tiene un problema, pues queda un 5% de niños que lo harán después y que, probablemente, estén perfectamente sanos, pero ese es el momento en que se dice «ojo, vamos a mirar a este niño con cariño y tiempo».

Porque si solo va lento en una cosa, puede ser normal, pero si son varios los ítems en los que pasa de la edad y aún no lo hace, lo recomendable sería buscar ayuda en un centro de estimulación temprana para valorar al niño y ver si todo es normal o si hay alguna causa de que vaya más despacio que la media de los niños de su edad.

Lo primero que dicen: papá y mamá

Como ya hemos comentado, y como todos sabemos, lo primero que dicen los niños suele ser papá y mamá, y normalmente, como pasan más tiempo con la madre, lo primero que dicen es papá.

No es que quieran más al padre que a la madre (ingratos, que pasan más tiempo con la madre y así se lo agradecen), es que mamá le habla de papá, que vendrá del trabajo, que le hará cosquillas, etc.

y papá, pues también le habla de papá, ¿no?

El caso es que (fuera bromas) lo primero que suelen hacer es como pedorretas, como una «P» que no llega a serlo y, pasadas las semanas, te sueltan el primer «Pa-Pa», o quizás un «Pa-Pa-Pa-Pa-Pa». A veces no, a veces dicen primero «Ma-Ma», pues también vale.

El 50% de los niños lo dice ya a los 7,6 meses de edad. El 75% lo dice a los 8,8 meses y el 95% a los 9,6 meses. Es un «Pa-Pa» o «Ma-Ma» que puede ser inespecífico.

O sea, que lo dice porque sí, porque sabe, sin tener muy claro el significado de lo que dice.

Más adelante, lo dicen asociándolo a la persona. O sea, dicen «Papá» y «Mamá», sabiendo que se refieren a ellos. El 50% de los niños lo asocia con 11,5 meses, el 75% a los 13 meses y el 95% a los 16 meses.

Con esto ya sabemos que si un niño no dice «Pa-Pa» o «Ma-Ma» a los 9 meses y medio podríamos preguntarnos si hay otras áreas o ítems de la tabla que le cuesta, o que si a los 16 meses no llama a su madre o a su padre, podría necesitar derivación a un especialista.

Se hace entender

Entre estas primeras palabras y todas las que llegarán después, tenemos que ver que el niño se hace entender.

Hacia los 12 meses tenemos que ver que empiezan a entender palabras y que empiezan a pedir cosas, quizás con el índice, quizás con gestos, quizás de un modo que utilizan siempre y que mamá y papá ya entienden. El caso es que esa intención debe estar ahí, pues ya es comunicación.

Cuándo viene el «No»

Una de las palabras que más nos oyen decir es «No», por eso a los 17 meses el 50% de los niños ya lo dice. El 75% de los niños lo dice a los 20 meses y el 95% a los 24.

Es muy posible que ya a los 18 meses digan «agua» y otras palabras comunes en casa, pero como el «No» es frecuente en todas las familias, la valoración se hace con esta palabra. Si a partir de los 2 años el niño aún no dice «No» hay que ver si es porque apenas habla o si, en cambio, sí dice muchas otras cosas.

Otras palabras

Un poquito después, para que no se quede todo en saber si dice papá, mamá y no, se les pregunta por otras palabras habituales, como coche, casa, gato, perro, tren, etc. Para ello se les enseña una lámina con varios dibujos y se le pide al niño que diga qué es cada cosa. Con que diga una es suficiente (y obviamente, no hace falta que lo diga bien).

A los 19 meses, el 50% de los niños es capaz de nombrar uno de los dibujos que se le enseña. A los 22 meses lo es el 75% y el 95% lo hace a los 25 meses.

¿Cuándo empiezan a juntar palabras?

Después de las palabras sueltas, para poder comunicarnos, hace falta juntar palabras. Los niños empiezan a unirlas para decir cosas como «nene guapo», «quiero agua», «mamá teta», haciéndolo el 50% a los 21 meses, el 75% a los 23 y el 95% a los 25. En esta época, la de los dos años, se dice que conoce ya entre 150 y 300 palabras.

Los pronombres «yo, tú, mío, para mí»

Interesa también saber cuándo empiezan a hacer uso de pronombres como yo, tú, él, (es) mío o si dice que algo es para él, o sea, «para mí». En este sentido hay bastante margen, porque los padres tendemos a decir el nombre en tercera persona, en vez del «tú» o «ti».

De igual modo que de bebés le decimos «¿Qué dice el nene?», de mayores les decimos también, «¿Qué dice Guim?» en vez de «qué dices». O decimos «¿Quién ha sido? ¿Ha sido Guim? ¿Has sido tú?».

Por eso lo hace el 50% a los 22 meses, el 75% a los 23 meses y el 95% a los 36 meses.

¿Y más adelante?

Hay más cosas que pueden valorarse más adelante, pero como la idea de la entrada era ver si en las primeras palabras, si en las primeros intentos comunicativos, los niños van cumpliendo lo esperado, me quedo en lo que acontece hasta los 2-3 años, pues será suficiente para comprobar que todo va bien. Más adelante, los niños ya interaccionan con otros niños, hablan con ellos, van al colegio y los padres tienen más referencias para ver hasta qué punto va todo bien o si ven que el desarrollo es un poco lento y podría valorarse por un especialista.

Fotos | Jeremy Salmon, Theodore Scott en Flickr
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Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/las-primeras-palabras-como-y-cuando-empiezan-a-hablar

¿A qué edad un niño tendría que decir su primera palabra, señalar, pedir…?

¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

El primer balbuceo, la primera palabra, la primera frase, el primer gateo o los primeros pasos son hitos que ningún padre se quiere perder, incluso inmortalizar. En medio de todo este desarrollo para los padres surge una preocupación importante, ¿a qué edad mi hijo tendría que ser capaz de completar cada uno de estos hitos del desarrollo?

La infancia es una etapa mágica, tanto para los padres como para los niños. Para estos últimos supone la aventura de realizar una gran cantidad de descubrimientos todos los días. Pero quizás no sean estos descubrimientos lo mejor, sino la cara de asombro de los pequeños al ser conscientes de cada vez son capaces de enfrentarse a retos más difíciles.

Para los padres el crecimiento de los más pequeños también su pone una alegría, que al mismo tiempo guarda un punto de nostalgia por lo que se fue y ya no volverá. Durante este crecimiento, especialmente durante los primeros años, muchos padres se muestran preocupados porque sus hijos puedan presentar algún trastorno en su desarrollo.

Hitos que los niños suelen alcanzar antes del año de edad

Si os parece, vamos con ellos. Al final del séptimo mes el niño tendría que estar cerca de girar la cabeza cuando le llamamos por su nombre y responder con una sonrisa a las personas que le sonríen. Además, estaría en disposición de responder emitiendo sonidos cuando le interpelamos y de disfrutar del juego en compañía de otros.

Cuando cumple el primer año tendría que poder hacer gestos sencillos, como señalar aquello que quiere o decir adiós con la mano.

Emitir sílabas como “pa” o “va” y reaccionar cuando reciben una negativa.

Además, a esta edad les encanta imitar gestos y si su desarrollo es normal tendrían que estar en disposición de hacerlo. Nos referimos a gestos sencillos, como el de aplaudir.

En el genial documental “María y yo“, en el que se aborda el tema del autismo a través de la historia de María.

Su madre nos dice que al final del primer año de edad se dio cuenta de que algo iba mal, ella había cuidado siempre de muchos niños y con María tenía la sensación de que no la quería.

Esta sensación solo era el producto de la ausencia de fascinación que sienten los niños con algún trastorno del espectro autista (TEA).

Hitos que los niños suelen alcanzar antes del segundo año de edad

Cuando cumplen el año y medio de edad (18 meses para los más despistados) deberían ser capaces de compartir reclamos de atención común y de seguir a los demás cuando prestan atención a algo en concreto.

También sería capaces de imitar acciones un poco más complejas que hacemos los mayores como hablar por teléfono.

También es el momento de que pronuncien sus primeras palabras y las utilicen de manera espontánea, algo que por cierto les encantará, no solo por los premios que recibe cuando lo hace sino porque para él se abre un nuevo mundo para la comunicación.

Así, al final del segundo año el niño debería ser capaz de construir oraciones cortas, de entre tres y siete palabras.

Además, ya habría alcanzado el desarrollo suficiente como para seguir instrucciones sencillas (ahora no hables, ve a jugar al salón, busca la pelota, etc.) y para señalar un objeto si lo nombramos o lo nombra él mismo (es el principio de la coordinación entre acción y lenguaje).

En el apartado social, es un momento en el que se incrementa de manera notable el interés por otros niños y se produce una gran mejora en el juego conjunto.

Hitos que se logran en el tercer y cuarto año de edad

Como pasa el tiempo, ¿verdad? Ya estamos en el tercer y cuarto año de nuestro pequeño y este está tan grande que probablemente ya ha alcanzado la mitad de su peso adulto. Ya es muy mayor y por lo tanto vamos a ver en él avances increíbles.

Quizás no lo notes, porque el cambio es muy progresivo, pero va a pasar de utilizar cuatro o cinco palabras a construir frases completas.

Ya es capaz de diferenciar plurales y singulares en el lenguaje y además empieza a ser todo un experto en el uso de pronombres.

A los tres años ya ha alcanzado la suficiente madurez como para vestirse y desnudarse solo, salvo atarse los cordones.

Además va a ser capaz de almacenar órdenes en su memoria y seguirlas de manera secuencial (quítate la ropa, déjala en el cesto de la ropa sucia y recoge los juguetes).

El desarrollo de su memoria y de su aparato locomotor hace que pueda empezar a ayudar en casa recogiendo los juguetes o poniendo algunos objetos en la mesa.

Como decíamos antes, al final del segundo año en el niño se produce un despertar social y a la vez un despertar simbólico.

Esto significa que va a poder jugar a juegos de hacer “como si” y además probablemente vaya a empezar a disfrutar mucho en el juego colaborativo con otros niños.

También es el momento en el que empiezan las rabietas y el momento en el que su carácter se va a empezar a manifestar de una manera más pronunciada.

Esto son solo algunos de los hitos del desarrollo que se producen en los primeros años de la vida del pequeño. No obstante si hay algo que te preocupa, lo mejor es que consultes directamente con el especialista ya que no todos los niños tienen el mismo ritmo de crecimiento. En este sentido, algunas de las preguntas que le puedes hacer al pediatra son:

-¿Qué puedo hacer para seguir y estimular el desarrollo de mi hijo en función de su edad?

-¿Qué debo hacer si me preocupa el progreso de mi hijo?

-¿Dónde puedo conseguir más información?

-¿Me puede remitir al especialista que pueda darme más información?

Seguro que tu pediatra estará encantado de darte toda la información que necesites para que puedas disfrutar y seguir el desarrollo de tu pequeño. En cualquier caso, no tiene sentido preocuparse antes de hablar con él, ya que hemos dicho cada niño es un mundo y las comparaciones sirven de poco.

Источник: https://lamenteesmaravillosa.com/a-que-edad-mi-hijo-tendria-que-senalar-pedir-decir-su-primera-palabra/

Embarazo y niños
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