¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

¿A qué edad un niño tendría que decir su primera palabra, señalar, pedir…?

¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

El primer balbuceo, la primera palabra, la primera frase, el primer gateo o los primeros pasos son hitos que ningún padre se quiere perder, incluso inmortalizar. En medio de todo este desarrollo para los padres surge una preocupación importante, ¿a qué edad mi hijo tendría que ser capaz de completar cada uno de estos hitos del desarrollo?

La infancia es una etapa mágica, tanto para los padres como para los niños. Para estos últimos supone la aventura de realizar una gran cantidad de descubrimientos todos los días. Pero quizás no sean estos descubrimientos lo mejor, sino la cara de asombro de los pequeños al ser conscientes de cada vez son capaces de enfrentarse a retos más difíciles.

Para los padres el crecimiento de los más pequeños también su pone una alegría, que al mismo tiempo guarda un punto de nostalgia por lo que se fue y ya no volverá. Durante este crecimiento, especialmente durante los primeros años, muchos padres se muestran preocupados porque sus hijos puedan presentar algún trastorno en su desarrollo.

Hitos que los niños suelen alcanzar antes del año de edad

Si os parece, vamos con ellos. Al final del séptimo mes el niño tendría que estar cerca de girar la cabeza cuando le llamamos por su nombre y responder con una sonrisa a las personas que le sonríen. Además, estaría en disposición de responder emitiendo sonidos cuando le interpelamos y de disfrutar del juego en compañía de otros.

Cuando cumple el primer año tendría que poder hacer gestos sencillos, como señalar aquello que quiere o decir adiós con la mano.

Emitir sílabas como “pa” o “va” y reaccionar cuando reciben una negativa.

Además, a esta edad les encanta imitar gestos y si su desarrollo es normal tendrían que estar en disposición de hacerlo. Nos referimos a gestos sencillos, como el de aplaudir.

En el genial documental “María y yo“, en el que se aborda el tema del autismo a través de la historia de María.

Su madre nos dice que al final del primer año de edad se dio cuenta de que algo iba mal, ella había cuidado siempre de muchos niños y con María tenía la sensación de que no la quería.

Esta sensación solo era el producto de la ausencia de fascinación que sienten los niños con algún trastorno del espectro autista (TEA).

Hitos que los niños suelen alcanzar antes del segundo año de edad

Cuando cumplen el año y medio de edad (18 meses para los más despistados) deberían ser capaces de compartir reclamos de atención común y de seguir a los demás cuando prestan atención a algo en concreto.

También sería capaces de imitar acciones un poco más complejas que hacemos los mayores como hablar por teléfono.

También es el momento de que pronuncien sus primeras palabras y las utilicen de manera espontánea, algo que por cierto les encantará, no solo por los premios que recibe cuando lo hace sino porque para él se abre un nuevo mundo para la comunicación.

Así, al final del segundo año el niño debería ser capaz de construir oraciones cortas, de entre tres y siete palabras.

Además, ya habría alcanzado el desarrollo suficiente como para seguir instrucciones sencillas (ahora no hables, ve a jugar al salón, busca la pelota, etc.) y para señalar un objeto si lo nombramos o lo nombra él mismo (es el principio de la coordinación entre acción y lenguaje).

En el apartado social, es un momento en el que se incrementa de manera notable el interés por otros niños y se produce una gran mejora en el juego conjunto.

Hitos que se logran en el tercer y cuarto año de edad

Como pasa el tiempo, ¿verdad? Ya estamos en el tercer y cuarto año de nuestro pequeño y este está tan grande que probablemente ya ha alcanzado la mitad de su peso adulto. Ya es muy mayor y por lo tanto vamos a ver en él avances increíbles.

Quizás no lo notes, porque el cambio es muy progresivo, pero va a pasar de utilizar cuatro o cinco palabras a construir frases completas.

Ya es capaz de diferenciar plurales y singulares en el lenguaje y además empieza a ser todo un experto en el uso de pronombres.

A los tres años ya ha alcanzado la suficiente madurez como para vestirse y desnudarse solo, salvo atarse los cordones.

Además va a ser capaz de almacenar órdenes en su memoria y seguirlas de manera secuencial (quítate la ropa, déjala en el cesto de la ropa sucia y recoge los juguetes).

El desarrollo de su memoria y de su aparato locomotor hace que pueda empezar a ayudar en casa recogiendo los juguetes o poniendo algunos objetos en la mesa.

Como decíamos antes, al final del segundo año en el niño se produce un despertar social y a la vez un despertar simbólico.

Esto significa que va a poder jugar a juegos de hacer “como si” y además probablemente vaya a empezar a disfrutar mucho en el juego colaborativo con otros niños.

También es el momento en el que empiezan las rabietas y el momento en el que su carácter se va a empezar a manifestar de una manera más pronunciada.

Esto son solo algunos de los hitos del desarrollo que se producen en los primeros años de la vida del pequeño. No obstante si hay algo que te preocupa, lo mejor es que consultes directamente con el especialista ya que no todos los niños tienen el mismo ritmo de crecimiento. En este sentido, algunas de las preguntas que le puedes hacer al pediatra son:

-¿Qué puedo hacer para seguir y estimular el desarrollo de mi hijo en función de su edad?

-¿Qué debo hacer si me preocupa el progreso de mi hijo?

-¿Dónde puedo conseguir más información?

-¿Me puede remitir al especialista que pueda darme más información?

Seguro que tu pediatra estará encantado de darte toda la información que necesites para que puedas disfrutar y seguir el desarrollo de tu pequeño. En cualquier caso, no tiene sentido preocuparse antes de hablar con él, ya que hemos dicho cada niño es un mundo y las comparaciones sirven de poco.

Источник: https://lamenteesmaravillosa.com/a-que-edad-mi-hijo-tendria-que-senalar-pedir-decir-su-primera-palabra/

¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

La voz es aquel sonido que emitimos cuando expulsamos el aire de los pulmones, para así este pase a través de las cuerdas vocales en la laringe; mientras que el habla es la acción que tiene un humano para expresarse a través de la pronunciación de nuestro lenguaje, utilizando nuestro mecanismo para producir dichos sonidos.

El lenguaje se puede expresar de manera oral, escrita o por señas. Además, es un conjunto de pensamientos, el cual utiliza un sistema de signos únicos que adapta una comunidad para poder comunicarse.

Los primeros 3 años de vida de tu hijo es la etapa en la que se encontrará en un pleno desarrollo, siendo así el mejor momento para adquirir las habilidades para comunicarse, refiriéndose al habla y al lenguaje.

La estimulación temprana suele hacerse dentro de esta etapa, debido a esa alta capacidad de aprendizaje que tienen los pequeños. Este suele darse no sólo intelectualmente, sino también para el desarrollo de sus habilidades físicas, emocionales y sociales.

¿Cómo se desarrolla el habla y el lenguaje de un bebé?

Seguramente te has dado cuenta después de varias ocasiones que tu bebé llora para pedir comida, tal vez la primera no sabías qué hacer, pero ahora sabes que de esa forma comunica que tiene hambre.

Después del llanto, los bebés comienzan a reconocer sonidos que suelen repetirse en su entorno, como lo son las voces de sus papás. Consecutivamente comenzarán a reconocer sonidos del habla.

Cuando este llegue a los 4 meses de edad tendrá mejor funcionamiento de sus órganos, por lo que podrá producir otros sonidos como el balbuceo. Este podrá a veces sonar como si dijera mamá o papá, por lo que en sí serían sus primeras palabras, pero tu pequeño todavía no sabe relacionar ese sonido contigo o tu pareja.

Al vocalizar tu bebé está experimentando una nueva habilidad que ha aprendido a través del aprendizaje que obtiene de su entorno.

A los 6 meses de edad podrán distinguir los sonidos básicos de su lengua materna, por lo que seguirá balbuceando, pero ahora acompañado por distintos tonos y patrones.

Puedes apoyarlo con lecturas para que inconscientemente siga adquiriendo información sobre el habla y el lenguaje.

Al cumplir 1 año de nacido, tu bebé logrará entender lo importante que es comunicarse con la habilidad del habla.

Desde esta edad podrá utilizar sonidos y patrones con tonos para pedirte distintas cosas, ampliando día a día su vocabulario y sus capacidades para, en torno a los 2 años, saber hacer frases completas.

No obstante, debes tener en cuenta que cada niño tiene un ritmo de desarrollo diferente.

¿Cuándo debo preocuparme de que mi bebé no hable?

Existen varios casos en los que realmente debes preocuparte de que tu hijo tenga problemas con el habla:

1.- Dejar de balbucear. Si tu pequeño dejó de balbucear después de los seis meses, puede ser que tenga problemas con el oído.

2.- No hace sonidos. Si tu bebé no reacciona cuando le hablas o no intenta emitir sonido alguno, es probable que tenga un problema de oído.

3.- No entiendes lo que dice. Si a los 15 meses de edad no entiendes lo que tu bebé dice, o este no dice ninguna palabra, será mejor que consultes a su pediatra.

4.- Tartamudeo. Es normal que un pequeño tartamudee, pero si es constante deberás consultar a su médico.

5.- Autismo. Si este no responde a tus palabras o indicaciones, además de no desarrollar una habilidad social, deberás consultar a tu médico en caso de que puedan detectar si tiene autismo.

¿Cómo puedo desarrollar el habla de mi bebé?

Recuerda que desde que llego tu bebé se encuentra aprendiendo sobre este mundo y cómo vivir en él. Por ello, puedes seguir los siguientes consejos para estimular su habla:

– Estimulación temprana

– Leerle cuentos antes de dormir

– Repetirle palabras

– Distinguir objetos por su nombre

A veces como papás somos algo desesperados, por lo que queremos adelantar a nuestros a pequeños a hacer cosas que todavía no pueden lograr. Por ello, debes ser paciente y seguir estos consejos para que puedas identificar si realmente tu bebé necesita atención especial.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/estimulacion/por-que-mi-hijo-no-dice-su-primera-palabra-8183

Las emociones y las conductas

¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

(Delayed Speech or Language Development)

Su hijo ya tiene 2 años y apenas habla. Dice unas pocas palabras pero, en comparación con otros niños de su edad, usted cree que tiene bastante retraso.

Usted recuerda que su hermana era capaz de armar frases completas a la misma edad. Con la esperanza de que su hijo se acabará poniendo al día más adelante, usted pospone la búsqueda de ayuda profesional.

Hay niños que caminan muy pronto y otros que hablan muy pronto, se dice. No hay por qué preocuparse…

Esta situación es bastante habitual entre los padres de niños en quienes el habla se desarrolla más despacio de lo habitual.

A menos que también observen retrasos en otras áreas del desarrollo inicial del niño, los padres pueden dudar sobre si deberían o no buscar ayuda profesional.

Algunos justifican el retraso del habla de sus hijos diciéndose a sí mismos que “ya madurará” o que “a mi hijo le interesa más moverse que hablar”.

Conocer qué es “normal” y qué no lo es en el desarrollo del habla y del lenguaje puede ayudarle a saber si usted debería preocuparse o si su hijo está evolucionando según lo esperable en ambos ámbitos.

Desarrollo normal del habla y del lenguaje

Es importante que en cada una de las revisiones médicas sistemáticas a que se someta su hijo, hable con su pediatra sobre el habla y el desarrollo del lenguaje del niño, así como sobre otros aspectos de su proceso evolutivo que le preocupen. Puede ser difícil saber si su hijo solo es inmaduro en su capacidad para comunicarse o si tiene algún problema que requeriría una atención profesional.

Las siguientes normas de referencia sobre el desarrollo pueden servirle de guía:

Antes de los 12 meses

Es importante observar a los niños de esta edad a fin de detectar indicadores de que utilizan la voz para relacionarse con su entorno. El gorgojeo y el balbuceo son las fases iniciales del desarrollo del habla.

Cuando los bebés se hacen mayores (a menudo en torno a los 9 meses), empiezan a unir sonidos, a incorporar las distintas entonaciones del habla y a decir palabras como “mamá” y “papá” (aunque sin entender qué significan).

Antes de los 12 meses, los bebés deberían ser receptivos a los sonidos y empezar a reconocer nombres de objetos de uso común (por ejemplo, biberón, chupete, etc.). Los bebés que observan atentamente su entorno pero no reaccionan al sonido es posible que presenten pérdidas auditivas (o hipoacusias).

Entre los 12 y los 15 meses

Los niños de esta edad deberían tener un amplio abanico de sonidos en su balbuceo (como p, b, m, d, o n), empezar a imitar y a aproximarse a los sonidos y palabras que modelan los miembros de su familia y típicamente decir una o más palabras (excluyendo “mamá” y “papá”) de forma espontánea. Los nombres suelen ser las primeras palabras que utilizan los bebés, como “bebé” y “pelota”. Su hijo también debería entender y seguir instrucciones de un solo paso (“Por favor, pásame el juguete” y similares).

De los 18 a los 24 meses

Aunque hay una gran variabilidad, la mayoría de los niños dicen unas 20 palabras cuando tienen aproximadamente 18 meses y unas 50 o más cuando cumplen 2 años. En torno a esta edad, los niños empiezan a combinar dos palabras en frases muy simples, como “bebé llorar” o “papá grande”.

Un niño de 2 años debería poder identificar objetos de uso común (tanto cuando el objeto está presente como cuando se trata de imágenes del objeto), señalar sus ojos, sus orejas y su nariz cuando alguien se las menciona y seguir instrucciones de dos pasos (como “Por favor, recoge el juguete y dámelo”).

De 2 a 3 años

Los padres suelen presenciar grades avances en el habla de sus hijos a esta edad. El vocabulario del niño debería crecer considerablemente (demasiadas palabras para poderlas contar) y el niño debería combinar de forma sistemática tres o más palabras en frases más largas.

Su comprensión también debería mejorar; con 3 años, un niño debería empezar a entender qué significa “ponlo en la mesa” o “ponlo debajo de la cama”. Su hijo también debería empezar a identificar colores y a entender conceptos descriptivos (por ejemplo, grande versus a pequeño).

La diferencia entre el habla y el lenguaje

El habla y el lenguaje suelen confundirse entre sí, pero hay una diferencia importante entre ambos:

  • El habla es la expresión verbal del lenguaje e incluye la articulación, que es el modo en que se forman los sonidos y las palabras.
  • El lenguaje es un concepto mucho más amplio y engloba el sistema completo de expresar y recibir información provista de significado. Se refiere a entender y ser entendido a través de la comunicación, sea verbal, no verbal o escrita.

A pesar de que los problemas relacionados con el habla y con el lenguaje difieren, a menudo se solapan entre sí.

De todos modos, un niño con un problema de lenguaje puede pronunciar correctamente las palabras pero ser incapaz de combinar más de dos palabras en una frase.

El habla de otro niño puede ser difícil de entender, aunque sea capaz de utilizar palabras y frases para expresar sus ideas. Y otro niño puede hablar bien y con claridad pero tener dificultades para seguir instrucciones.

Señales de alarma de un posible problema

Si le preocupa el desarrollo del habla y del lenguaje de su hijo, he aquí algunos de los aspectos en que se debería fijar. Un lactante que no reacciona al sonido o que no vocaliza sería un buen motivo de preocupación.

Entre los 12 y los 24 meses, otros posibles motivos de preocupación serían los siguientes:

  • con 12 meses, no utiliza gestos, como señalar o despedirse con la mano
  • con 18 meses, prefiere comunicarse con gestos en lugar de con vocalizaciones
  • con 18 meses, tiene dificultades para imitar sonidos
  • tiene dificultades para entender peticiones verbales simples

Solicite una evaluación por parte de un profesional si un niño de más de 2 años:

  • solo imita el habla o los actos ajenos pero no genera palabras o frases de forma espontánea
  • solo emite determinados sonidos o palabras de forma repetida y no puede utilizar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas
  • no puede seguir instrucciones simples
  • tiene un tono de voz extraño o una pronunciación extraña (roncos o nasales, por ejemplo)
  • cuesta más entenderle de lo que sería esperable por su edad. Los padres y los cuidadores habituales deberían entender la mitad de lo que dice un niño de 2 años y aproximadamente tres cuartas partes de lo que dice uno de 3 años. Con 4 años, a un niño se le debería entender prácticamente todo, incluso cuando hable a personas que no lo conocen.

Causas del retraso del habla o del lenguaje

Hay muchos aspectos que pueden provocar retrasos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

Los retrasos del habla en un niño que en otros ámbitos se desarrolla con normalidad pueden obedecer a problemas relacionados con el aparato fonador, como alteraciones en la lengua o en el paladar.

Un frenillo corto (el pliegue que hay debajo de la lengua) puede limitar los movimientos linguales para la producción del habla.

Muchos niños con retrasos del habla tienen problemas orales motores, lo que implica la existencia de una comunicación ineficaz en las áreas cerebrales responsables de la producción del habla.

El niño puede tener dificultades al utilizar y coordinar los labios, la lengua y la mandíbula para producir los sonidos del habla. El habla puede ser el único ámbito afectado o bien los problemas en el habla pueden ir acompañados de otros problemas orales motores, como las dificultades para alimentarse.

El retraso del habla también puede ser una parte (en vez de indicar) de un problema más “global” (o general) de un retraso del desarrollo.

Los problemas auditivos también pueden estar relacionados con los retrasos del habla. Por este motivo, cuando a un padre le preocupa el habla de su hijo, debería llevarlo a un audiólogo para que le evalúe la audición. Un niño con problemas auditivos puede tener problemas para articular, así como para entender, imitar y utilizar el lenguaje.

Las infecciones de oído (u otitis), sobre todo las de carácter crónico, pueden repercutir sobre la capacidad auditiva de un niño.

De todos modos, las infecciones de oído que reciben un tratamiento adecuado y se curan bien no deberían tener ningún efecto sobre el habla del niño.

Y, siempre que exista una audición normal en por lo menos un oído, tanto el habla como el lenguaje se pueden desarrollar con normalidad.

Qué hacen los especialistas en trastornos del lenguaje

Si usted o su pediatra sospechan que su hijo tiene un problema en el habla o en el lenguaje, es decisivo que un especialista en trastornos del lenguaje lo evalúe lo antes posible. Por supuesto, si resulta que su hijo no tiene ningún problema, el resultado de la evaluación permitirá reducir sus temores.

Aunque usted mismo puede buscar un especialista en trastornos del lenguaje, es posible que el pediatra de su hijo o que su médico de familia los remita a uno de estos profesionales.

Al realizar la evaluación, este tipo de especialista analizará el habla y el lenguaje de su hijo teniendo en cuenta el contexto del desarrollo general del niño. Aparte de observar a su hijo, este profesional le aplicará una serie de pruebas y escalas estandarizadas y comprobará si ha alcanzado o no los distintos hitos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

El especialista en los trastornos del lenguaje también avaluará:

  • lo que entiende su hijo (lo que se conoce como lenguaje receptivo)
  • lo que puede decir su hijo (lo que se conoce como lenguaje expresivo)
  • si su hijo intenta comunicarse de otras maneras, como señalando, sacudiendo la cabeza, haciendo gestos, etc.
  • el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla
  • el estado oral motor de su hijo (cómo trabajan conjuntamente la boca, la lengua, el paladar, etc. durante el habla, así como durante las conductas de comer y de tragar)

Si el especialista en trastornos del lenguaje considera que su hijo necesita hacer terapia del lenguaje, su participación, en calidad de padre o de madre, será de suma importancia.

Usted podrá observar las sesiones de terapia del lenguaje y aprender a participar en el proceso.

El terapista le enseñará cómo puede trabajar con su hijo en casa para mejorar el habla y las habilidades lingüísticas del pequeño.

Es posible que la evaluación que haga el especialista en trastornos del lenguaje sobre el habla y el lenguaje de su hijo indique que sus expectativas eran demasiado altas. Los materiales educativos que establecen las etapas y los hitos evolutivos en el desarrollo del habla y el lenguaje pueden ayudarle a ver a su hijo de una forma más realista.

Qué pueden hacer los padres

Como muchos otros aspectos de la vida, el desarrollo del habla es el resultado de la interacción entre la herencia y el ambiente (entre lo innato y lo adquirido). La dotación genética determina, en parte, la inteligencia y el desarrollo del habla y del lenguaje.

De todos modos, gran parte de este desarrollo depende del ambiente.

¿Se estimula adecuadamente al niño en casa y en la guardería? ¿El niño tiene oportunidades para participar en el intercambio y para comunicarse libremente? ¿Qué tipo de retroalimentación recibe el niño?

Cuando se detectan problemas en el habla, el lenguaje, de tipo auditivo o del desarrollo, la intervención precoz puede proporcionar la ayuda que necesita el niño. Y, cuando se entiende mejor las causas de que un niño no hable, se pueden aprender formas de favorecer el desarrollo del habla.

He aquí unos pocos consejos generales que puede utilizar en su casa:

  • Dedique mucho tiempo a comunicarse con su hijo, incluso durante la etapa de la lactancia: háblele, cántele y fomente en él la imitación de sonidos y de gestos.
  • Léale a su hijo, empezando cuando tan solo tenga 6 meses. No tiene que leerle libros enteros, pero busque libros apropiados para su edad, de tapa blanda o dura y con dibujos que animen a su hijo a mirar mientras usted van nombrando los dibujos. Pruebe empezar con cuentos clásicos para bebés (como “El conejito Pat”, donde se pueden imitar y realizar movimientos, como acariciar) o libros con texturas que los niños pueden palpar y sentir. Más adelante, deje que su hijo señale dibujos reconocibles e intente nombrarlos. Luego pase a los versos y canciones infantiles, que tienen el atractivo de la rima y el ritmo. Avance hacia los libros predecibles (como el de “Los tres cerditos”) que permiten a los niños anticipar lo que va a ocurrir. Es posible que su pequeño hasta empiece a memorizar partes de sus cuentos favoritos.
  • Aproveche situaciones de la vida cotidiana para reforzar el habla y el lenguaje de su hijo. En otras palabras, pásese todo el día hablando sin parar. Por ejemplo, nombre los alimentos que compra en la tienda de comestibles, explíquele lo que hace mientras prepara la comida o limpia una habitación, señale objetos de la casa y, cuando vayan en coche, coméntele los sonidos que vayan oyendo. Formule preguntas a su hijo y hágase eco de sus respuestas (incluso aunque sean difíciles de entender). Hable de forma sencilla, pero no utilice nunca el habla infantil, es decir, la forma de hablar propia de los bebés.

Independientemente de la edad que tenga su hijo, reconocer y tratar su retraso en el habla o el lenguaje lo antes posible es el mejor enfoque que usted puede adoptar para ayudarle. Con un tratamiento adecuado, lo más probable es que su hijo pueda comunicarse mejor con usted y con el resto del mundo.

Revisado por: Amy Nelson, MA, CCC-SLP
Fecha de revisión: julio de 2013

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/retraso-en-el-desarrollo-del-habla-o-del-lenguaje/

Las primeras palabras: ¿Cómo y cuándo empiezan a hablar?

¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

A medida que un niño crece va aprendiéndolo todo del mundo que le rodea. Algunas cosas las aprende porque se las enseñamos y otras, como el caminar, las aprende por instinto o intuición.

A hablar aprenden sin que les enseñemos, por imitación, por ser capaces de asociar las palabras con personas u objetos y repetirlas para hacer aquello que los seres humanos más necesitamos: comunicarnos.

Las primeras palabras suelen ser mamá y papá y después de estas dos vienen todas las demás. ¿Cuándo? Depende. No todos los niños empiezan a caminar a la misma edad y no todos los niños empiezan a hablar en el mismo momento, así que en principio no debemos obsesionarnos con el momento en que nuestro bebé empiece a hablar.

Sin embargo, esto no quiere decir que no haya un límite a partir del cual pueda haber algún problema y por eso, cuando no se tiene referencia de otros niños o cuando no se sabe cuál es ese límite, podemos estar dejando pasar una oportunidad muy valiosa de empezar a ayudarle antes. Por eso, para que tengáis esa referencia y podáis ver si vuestro hijo está teniendo un desarrollo del habla correcto hoy vamos a tratar de dar respuesta a esto: ¿Cómo y cuándo empiezan a hablar?

Para saberlo, y aunque esto de poner fechas, como digo, es muy relativo y hay que tener siempre en cuenta que el ritmo de los niños es variable, haremos uso de la conocida Tabla de desarrollo Haizea-Llevant. Se trata de una tabla basada en una población de 1.702 niños de diferentes edades que fueron estudiados para saber cuándo empiezan los niños a hacer diferentes cosas.

En dicha tabla se especifica un acto, una palabra, o algo que hace cada niño y se dan tres edades. La primera edad nos dice cuándo lo hace el 50% de los niños, la segunda edad nos dice cuándo lo hace el 75% de los niños y la tercera edad nos dice cuándo lo hace el 95%.

Esa cifra, la última, es el límite.

No quiere decir que si un niño hace algo después tiene un problema, pues queda un 5% de niños que lo harán después y que, probablemente, estén perfectamente sanos, pero ese es el momento en que se dice «ojo, vamos a mirar a este niño con cariño y tiempo».

Porque si solo va lento en una cosa, puede ser normal, pero si son varios los ítems en los que pasa de la edad y aún no lo hace, lo recomendable sería buscar ayuda en un centro de estimulación temprana para valorar al niño y ver si todo es normal o si hay alguna causa de que vaya más despacio que la media de los niños de su edad.

Lo primero que dicen: papá y mamá

Como ya hemos comentado, y como todos sabemos, lo primero que dicen los niños suele ser papá y mamá, y normalmente, como pasan más tiempo con la madre, lo primero que dicen es papá.

No es que quieran más al padre que a la madre (ingratos, que pasan más tiempo con la madre y así se lo agradecen), es que mamá le habla de papá, que vendrá del trabajo, que le hará cosquillas, etc.

y papá, pues también le habla de papá, ¿no?

El caso es que (fuera bromas) lo primero que suelen hacer es como pedorretas, como una «P» que no llega a serlo y, pasadas las semanas, te sueltan el primer «Pa-Pa», o quizás un «Pa-Pa-Pa-Pa-Pa». A veces no, a veces dicen primero «Ma-Ma», pues también vale.

El 50% de los niños lo dice ya a los 7,6 meses de edad. El 75% lo dice a los 8,8 meses y el 95% a los 9,6 meses. Es un «Pa-Pa» o «Ma-Ma» que puede ser inespecífico.

O sea, que lo dice porque sí, porque sabe, sin tener muy claro el significado de lo que dice.

Más adelante, lo dicen asociándolo a la persona. O sea, dicen «Papá» y «Mamá», sabiendo que se refieren a ellos. El 50% de los niños lo asocia con 11,5 meses, el 75% a los 13 meses y el 95% a los 16 meses.

Con esto ya sabemos que si un niño no dice «Pa-Pa» o «Ma-Ma» a los 9 meses y medio podríamos preguntarnos si hay otras áreas o ítems de la tabla que le cuesta, o que si a los 16 meses no llama a su madre o a su padre, podría necesitar derivación a un especialista.

Se hace entender

Entre estas primeras palabras y todas las que llegarán después, tenemos que ver que el niño se hace entender.

Hacia los 12 meses tenemos que ver que empiezan a entender palabras y que empiezan a pedir cosas, quizás con el índice, quizás con gestos, quizás de un modo que utilizan siempre y que mamá y papá ya entienden. El caso es que esa intención debe estar ahí, pues ya es comunicación.

Cuándo viene el «No»

Una de las palabras que más nos oyen decir es «No», por eso a los 17 meses el 50% de los niños ya lo dice. El 75% de los niños lo dice a los 20 meses y el 95% a los 24.

Es muy posible que ya a los 18 meses digan «agua» y otras palabras comunes en casa, pero como el «No» es frecuente en todas las familias, la valoración se hace con esta palabra. Si a partir de los 2 años el niño aún no dice «No» hay que ver si es porque apenas habla o si, en cambio, sí dice muchas otras cosas.

Otras palabras

Un poquito después, para que no se quede todo en saber si dice papá, mamá y no, se les pregunta por otras palabras habituales, como coche, casa, gato, perro, tren, etc. Para ello se les enseña una lámina con varios dibujos y se le pide al niño que diga qué es cada cosa. Con que diga una es suficiente (y obviamente, no hace falta que lo diga bien).

A los 19 meses, el 50% de los niños es capaz de nombrar uno de los dibujos que se le enseña. A los 22 meses lo es el 75% y el 95% lo hace a los 25 meses.

¿Cuándo empiezan a juntar palabras?

Después de las palabras sueltas, para poder comunicarnos, hace falta juntar palabras. Los niños empiezan a unirlas para decir cosas como «nene guapo», «quiero agua», «mamá teta», haciéndolo el 50% a los 21 meses, el 75% a los 23 y el 95% a los 25. En esta época, la de los dos años, se dice que conoce ya entre 150 y 300 palabras.

Los pronombres «yo, tú, mío, para mí»

Interesa también saber cuándo empiezan a hacer uso de pronombres como yo, tú, él, (es) mío o si dice que algo es para él, o sea, «para mí». En este sentido hay bastante margen, porque los padres tendemos a decir el nombre en tercera persona, en vez del «tú» o «ti».

De igual modo que de bebés le decimos «¿Qué dice el nene?», de mayores les decimos también, «¿Qué dice Guim?» en vez de «qué dices». O decimos «¿Quién ha sido? ¿Ha sido Guim? ¿Has sido tú?».

Por eso lo hace el 50% a los 22 meses, el 75% a los 23 meses y el 95% a los 36 meses.

¿Y más adelante?

Hay más cosas que pueden valorarse más adelante, pero como la idea de la entrada era ver si en las primeras palabras, si en las primeros intentos comunicativos, los niños van cumpliendo lo esperado, me quedo en lo que acontece hasta los 2-3 años, pues será suficiente para comprobar que todo va bien. Más adelante, los niños ya interaccionan con otros niños, hablan con ellos, van al colegio y los padres tienen más referencias para ver hasta qué punto va todo bien o si ven que el desarrollo es un poco lento y podría valorarse por un especialista.

Fotos | Jeremy Salmon, Theodore Scott en Flickr
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Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/las-primeras-palabras-como-y-cuando-empiezan-a-hablar

¿Por qué mi bebé de un año no habla?

¿Por qué mi hijo no dice su primera palabra?

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¡Es normal que tu vecina te diga que su hijo empezó con un año a hablar, es normal que tu prima hasta los tres no dijo ni “mu”, es normal que la vecina del pueblo de pequeña no hablaba y ahora, mírala!…

  Todo esto puede ser normal, aunque hay ocasiones en las que hay que estar atento a señales que nos van a indicar si todo se desarrolla con normalidad. Hoy en día, contamos con muchos profesionales y centros de atención temprana que nos pueden ayudar a detectar si hay algún tipo de problema en el desarrollo.

“Cada niño tiene su ritmo” es una frase peligrosa: hay que estar atento a las señales que nos indican que algo no va bien.

¿Qué pasa sobre la edad de un año?

El cerebro tiende a especializar una de sus áreas para aprender a moverse o aprender a hablar. Esto es:

  • Niños que empiezan a andar muy pronto, empiezan a hablar más tarde; niños que no andan y hablan como cotorras; niños que corren y hablan como cotorras antes de los 2 años.
  • Los nenes que no tienen intención de movimiento, gateo, andar, falta de tono muscular y además no tienen intención comunicativa, hay que consultar con el pediatra para que lo observe, porque no entra dentro del desarrollo normalizado.
  • Hitos orientativos: ( Repito: Orientativos)
  1. – Sobre los 6 meses empieza a haber un balbuceo. “Ma”, “pa”, “ba” son los fonemas favoritos para empezar… Ojo! Que, aunque en esta fase diga “pa-pá” no le está dando el sentido de “papá” (aunque tenéis que reconocer que se os cae la baba cuando lo dice)
  2. – Sobre los 12 meses empieza a decir las palabras con sentido: “guagua” y “pan” suelen ser los éxitos más repetidos para enseñarle al mundo lo que son capaces de decir y de conseguir. Aquí ya debe haber una clara intención de querer comunicarse con el resto de personas de su entorno.
  3. – Sobre los 15-18 meses son capaces de repetir (aunque sea solo la terminación) las palabras que les indicamos. Además, deben haber adquirido unas 20 palabras totales en su vocabulario.
  4. – Entre los 18-24 meses se debe observar una mejora tanto en calidad como en cantidad de palabras. Es lo que llamamos “el estirón”. Empiezan a hacer frases de 2 palabras.
  5. – A partir de los 2 años es cuando nuestros bebés pasan a ser mayores. Son capaces de hacer frases de más de 3 palabras. Adquieren demasiadas palabras en su vocabulario como para ser contadas.

Aspectos a tener en cuenta:

  • Hay que hablar al bebé desde que nace. Además, que les transmite calma y serenidad el saber que la voz de papá y mamá, le estamos dando el mensaje que el lenguaje es necesario para poder comunicarse.
  • Hay que intentar hablarles en tono normal: No gritando, ni haciendo voz de dibujos animados, ni modificando demasiado el tono.

    El tipo de sonidos que emitáis van a ser lo que ellos imiten: Si hay algún tono demasiado complicado para hacer, no van a querer imitarlo.

  • Intentad utilizar palabras normales, los perros son perros, no “guaguaus”.
  • Ojo con los “-itos”: “patatita”, “agüita”, “abuelita”, “cochecito” …

    Cuando a un niño que está medio llorando porque quiere algo le preguntas: “qué necesitas?” Y te contesta “ita!”, es imposible saber a lo que se refiere… Ellos van a imitar, sobre todo al principio, las dos últimas sílabas: hacédselo más fácil.

  • Aunque un bebé de un año no sepa hablar se va empapando de lo que sucede alrededor.

    Por lo que, si vais de paseo por la calle, no está de más que le vayáis indicando a quién vais a visitar, el color de la moto que está ahí delante, qué ingredientes necesitáis para preparar la cena de esta noche…

  • Para dirigiros a él, hacedlo con frases cortas y órdenes sencillas.

  • Hay que prestar atención a algunas señales que nos indican que hay algo que no va del todo bien:

Sobre los 15 meses:

  • No responde a su nombre cuando le llaman.
  • No señala los objetos que quiere conseguir.
  • No hay intención comunicativa ni siquiera gestual.
  • No mantiene el contacto visual.
  • No obedece órdenes sencillas.

¿Cómo sé que va todo bien?

Entre los 18-24 meses, a veces nos da la sensación que no avanzan, nos agobiamos y le damos más vueltas de las que hay que darle.

Toma una libreta y anota el número de palabras que dice hoy. Compáralo con el número de palabras que diga en 2 meses. Si este cambio no es sustancial o se ha estancado, debes acudir a valorar.

Todo lo escrito es orientativo y entra dentro de la mayoría de casos de niños con desarrollo normalizado. En el caso de tener sospecha de algo o que notéis que no os cuadra su evolución, es conveniente que lo llevéis a valorar.

Autora: Nuria Belert. Logopeda y maestra de Pedagogía Terapeutica.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2017/10/24/mamas_papas/1508835907_057259.html

Embarazo y niños
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