Precauciones después de la amniocentesis

Precauciones después de la amniocentesis

Precauciones después de la amniocentesis

La amniocentesis consiste en el análisis de las células fetales que hay en el líquido amniótico en el que está el bebé. Para ello es necesario recoger una muestra de este fluido.

Esto se lleva a cabo introduciendo una fina aguja a través del útero y dentro del saco amniótico, mediante un pinchazo en la pared abdominal de la madre, para extraer de 10 ml a 20 ml de líquido amniótico.

Por tanto, se trata de una prueba invasiva, pero que no conlleva muchos riesgos.

El resultado de las pruebas genéticas generalmente se obtiene en un lapso de 8 a 10 días, debido a que las células obtenidas deben cultivarse y posteriormente ser examinadas.
 

¿Cómo cuidarse después de una amniocentesis?

Lo primero que recomiendan los ginecólogos, incluso antes de realizar la prueba, es considerar la posibilidad de acudir a la clínica o centro hospitalario acompañada por algún familiar o amigo que pueda llevarte de vuelta a casa. Y, una vez allí, se recomienda mantener reposo durante un mínimo de 48 horas. No es necesario no salir de la cama, pero sí intentar evitar cualquier actividad que no sea indispensable.

Este descanso es muy importante para restablecer los niveles de líquido y evitar riesgos que pudieran comprometer el bienestar del bebé. Pasadas estas 48 horas, los ginecólogos recomiendan pasar los siguientes tres o cuatro días en reposo relativo, es decir, puedes retomar tu actividad diaria, pero teniendo en cuenta lo siguiente:

– Evita coger peso, arrastrar bultos pesados o realizar movimientos bruscos.

– Evita tener relaciones sexuales.

– No realices ejercicio físico, y mucho menos ejercicios que requieran esfuerzos abdominales.

– No hagas caminatas muy grandes.

– Evita viajar.

Durante este tiempo de reposo es normal sentir algunas molestias. La más habitual son los calambres leves en el abdomen, pero si estos aumentan, se sienten contracciones o se perciben perdidas de sangre o líquido amniótico, lo mejor es que llames rápidamente a tu médico. La fiebre también puede ser un síntoma de alarma, ya que puede ser una señal de una posible infección.

Si no ocurre ningún problema, debes volver al ginecólogo una semana después de la amniocentesis para realizar un control ecográfico y, así, descartar que haya ocurrido ningún problema relacionado con la prueba.

Salvo que el médico lo haya contraindicado, en los momentos inmediatamente después de la amniocentesis es necesario reanudar la movilización de las piernas para mejorar el retorno de la sangre al corazón.

A la hora de dormir, se recomienda tumbarse de lado y, a ser posible, sobre el lado izquierdo. Esta posición ayuda a que la sangre y los nutrientes fluyan hasta el útero y hasta el bebé. Tumbarse boca arriba podría hacer que el peso del útero sobre la vena cava inferior dificultase el flujo de la sangre que le llega al bebé.

Ya sea después de la amniocentesis como durante todo el embarazo, colocarse una almohada entre las piernas puede ayudar a mantener la columna recta y evitar echar el peso de una pierna sobre la otra.

Esta almohada no sólo ayuda a mantener la misma postura durante el sueño, sino que sirve para comprimir los músculos de la cadera, como el músculo piramidal, que da muchos problemas de ciática.

 

¿Cuándo se realiza la amniocentesis?

Por lo general este examen suele hacerse entre las semanas 15 y 20 de gestación, el periodo más seguro para llevarla a cabo ya que la cantidad de líquido amniótico ya es suficiente y las posibilidades de escape son menores. En este momento el riesgo de pérdida gestacional es menor que en otro punto del embarazo.
 

¿Qué complicaciones implica una amniocentesis?

Las complicaciones de la amniocentesis son poco frecuentes, el riesgo de aborto es menor si el embarazo se encuentra entre estas semanas, pero entre las complicaciones que podrían ocurrir están:

– Pérdida fetal, aunque esta solo se produce entre un 0’5% y un 1%

– Amenaza de aborto

– Lesiones estructuras vecinas (asa intestino, vejiga etc.), o lesión por aguja, es decir, que la aguja dañe al feto.

– Hematoma de pared abdominal, es lo más normal debido a la punción, pero no supone un riesgo para el bebé.

-Pérdida de líquido amniótico, aunque este se suele resolver por sí solo.

– Corioamnionitis

– Parto pretérmino

Sensibilización de Rh. La invasión de la aguja en el abdomen de la madre y el saco gestacional puede provocar que las células sanguíneas fetales entren en contacto con el torrente sanguíneo de la madre.

Cuando el factor Rh de la madre es negativo y el del bebé positivo, se produce una sensibilización Rh, que hace que el organismo de la madre considere al bebé un cuerpo extraño y produzca anticuerpos para atacarlo.

Pero este problema raramente ocurre.

Factor Rh

Definición:

Cuando la madre es Rh negativo y el padre positivo, habrá que tomar las medidas oportunas para prevenir las secuelas de un posible rechazo sanguíneo.Durante el embarazo, si el feto es Rh positivo, esta madre producirá anticuerpos contra el factor Rh negativo en un 5 por ciento de los casos.

Son anticuerpos débiles que, normalmente, no causan daños al primogénito, pero destruyen los glóbulos rojos de la sangre de los hijos siguientes que tengan Rh positivo.

Como consecuencia, puede sobrevenir la enfermedad del Rh, que produce ictericia, anemia, daño cerebral y con frecuencia la muerte antes o poco después del nacimiento del bebé.

Síntomas:

Ninguno.

Tratamiento:

Antes se recurría a la transfusión de sangre del bebé nada más nacer. Ahora, se analiza el Rh de la pareja antes de la concepción. Si es incompatible, la solución es la profilaxis anti D, en forma de inyección, con una sustancia llamada Rhogam, que evita que la madre produzca anticuerpos contra el Rh positivo.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/tests-y-pruebas/precauciones-despues-de-la-amniocentesis-10395

Amniocentesis: la solución a tus dudas

Precauciones después de la amniocentesis

La amniocentesis se realiza en el segundo trimestre del embarazo. Gracias a este examen, se puede saber si el líquido amniótico contiene las células que proceden del desprendimiento de las superficies epiteliales del feto.

¿En qué semana se realiza la amniocentesis?

La amniocentesis es un examen que se realiza en el segundo trimestre del embarazo, a las 15-18 semanas de embarazo. En este momento, el volumen de líquido amniótico del útero es de 150-250 ml. Por ello, se puede extraer, sin riesgos excesivos, una cantidad de 15-30 ml, suficiente para permitir el cultivo celular.

A comienzos de los años 90, se propuso la realización de la amniocentesis de forma más precoz (11-13 semanas).

Sin embargo, los estudios pusieron de manifiesto un número de abortos (aborto espontáneo) y de complicaciones (pérdida de líquido amniótico) significativamente más elevado, así como una frecuencia insólitamente alta de casos de pie zambo en el recién nacido.

¿Qué detecta la amniocentesis?

La amniocentesis, como la biopsia de corion, permite el estudio de las anomalías cromosómicas (como el síndrome de Down, la trisomía 18 y el síndrome de Turner).

Asimismo, está indicada para las enfermedades hereditarias que afectan a un solo gen (monogénicas).

Sin embargo, para estos estudios, es preferible la extracción de vellosidades del corion, puesto que la cantidad de líquido amniótico necesaria es considerable.

Entre las enfermedades hereditarias monogénicas que se pueden descubrir, se encuentran la fibrosis quística, la sordera congénita y el retraso mental por el cromosoma X frágil. Sin embargo, los genes de estas enfermedades se pueden descubrir antes de la concepción, mediante el estudio del ADN de los padres.

¿Cómo se efectúa este examen?

La extracción del líquido amniótico se realiza atravesando la pared abdominal con una aguja fina (0,7-0,9 mm), bajo un continuo control ecográfico, para evitar daños al feto. El material extraído se introduce en probetas estériles y se centrifuga.

El sedimento que se obtiene está compuesto por las células fetales y se dispone en un medio de cultivo para su análisis de los cromosomas. Por su parte, el resto del líquido se utiliza para la dosificación de la alfafetoproteína, que sirve para diagnosticar los defectos del tubo neural (por ejemplo, la espina bífida).

¿Cuáles son los riesgos de la amniocentesis?

El riesgo de aborto como consecuencia de la amniocentesis es del 1 por ciento, aproximadamente.

Las complicaciones inmediatas posteriores a la extracción son poco habituales: la infección del líquido amniótico (menos de 1 caso de cada 1.000) o la pérdida de líquido por rotura de la bolsa (1 caso de cada 100) se deben, principalmente, a la contaminación de la aguja por parte de la flora cutánea o intestinal.

Las señales iniciales son leves (fiebre no elevada y síntomas de gripe). Sin embargo, si se ignoran, pueden conducir a una infección grave y extendida.

¿Cuánto tiempo requiere la amniocentesis?

El tiempo que requiere la realización de una amniocentesis no es mucho. La amniocentesis se efectúa en unos diez minutos, pero la punta de la aguja no permanece en la bolsa amniótica durante más de 20 segundos.

¿Es dolorosa?

La introduccion de la aguja suele provocar una molestia similar a la de una extracción de sangre en el brazo. Durante y después del examen, muchas veces, la futura mamá percibe un ligero dolor parecido al menstrual, cuya intensidad se atenúa rápidamente.

¿Qué precauciones han de tomarse antes y después de la prueba?

La amniocentesis no requiere ni estar en ayunas ni tomar líquidos para tener la vejiga llena. Después de efectuar el examen, se puede realizar una vida normal: no son necesarios tratamientos específicos, antibióticos ni antiespásticos, para prevenir las posibles complicaciones.

En 2-3 casos de cada 100, se pueden producir leves pérdidas de sangre por la vagina en las horas o los días inmediatamente posteriores a la extracción.

No se trata de amenazas de aborto: un reposo relativo y una cuidadosa higiene íntima son las únicas precauciones que hay que tomar para que todo vuelva a la normalidad (si bien es aconsejable ponerse en contacto con el centro en el que se ha efectuado la amniocentesis, así como con el ginecólogo).

Después del examen, las relaciones sexuales deben evitarse durante unos días.

¿Reposo relativo o absoluto?

Como hemos dicho, después de realizarse una amniocentesis, la futura mamá debe realizar reposo relativo durante un mínimo de 48 horas. Relativo no significa absoluto.

Es decir, no hace falta que la embarazada se meta en la cama y evite cualquier movimiento, sino que puede descansar tranquilamente y moverse, aunque sin realizar ningún tipo de esfuerzo físico, como coger y arrastrar pesos, realizar movimientos bruscos, realizar cualquier tipo de ejercicio físico (y mucho menos abdominal).

Asimismo, durante el tiempo de reposo relativo, es preciso abstenerse de mantener relaciones sexuales.

(Te interesa: Reposo relativo y absoluto en el embarazo)

¿Cuándo tendré los resultados de la amniocentesis?

El resultado está disponible en 15-20 días. Hoy en día, es posible obtener un análisis rápido de las células del líquido amniótico a través de una técnica específica llamada FISH (Fluorescence In Situ Hybridization), sin esperar el cultivo.

Utilizando sondas de ADN para los cromosomas X, Y, 13, 18 y 21, se pueden identificar las anomalías más comunes en 24 horas, con resultados que se pueden superponer al cariotipo estándar obtenido de las células del cultivo.

¿Qué fiabilidad tiene la amniocentesis?

La fiabilidad es superior al 99,9%. El error en el análisis cromosómico o de ADN es una excepción. Un resultado negativo falso, por ejemplo, en el que se afirma la ausencia de una anomalía cromosómica que en realidad está presente, se produce en menos de 1 caso de cada 10.000.

Los fallos en los cultivos son extremadamente raros (0,2-0,6% de los casos) y, en general, se deben a un número insuficiente de células disponibles, a una incapacidad de las mismas para crecer en el cultivo o a una contaminación.

Respecto a la biopsia corial, la extracción de líquido amniótico es técnicamente más fácil, y los fallos por escasez de material son menos frecuentes.

Un análisis de sangre puede sustituir a la amniocentesis

Como alternativa a los exámenes invasivos de detección precoz de anomalías cromosómicas fetales, como la amniocentesis, en algunos hospitales españoles, ya se encuentra disponible un tipo de prueba de detección no invasiva. Esta prueba permite conocer el patrimonio genético del feto y, por lo tanto, detectar las posibles anomalías.

La técnica, un simple análisis de sangre, permite aislar el ADN fetal y cultivar las células para su posterior análisis. De este modo, se obtiene un número de células suficiente para el análisis cromosómico.

Asimismo, esta técnica no invasiva permite identificar el 85 por ciento de las enfermedades fetales más comunes, gracias al análisis de cinco cromosomas (13, 18, 21 – responsable del síndrome de Down -, así como el cromosoma masculino Y y el femenino X).

Desarrollar esta técnica no ha sido sencillo, ya que las células fetales que pasan a la sangre materna a través de la placenta son muy pocas. Sin embargo, gracias al procedimiento adecuado, se ha conseguido multiplicar las células fetales, con el fin de obtener una de ellas por cada cien maternas.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/embarazo/examenes/amniocentesis-771

Diez preguntas sobre la amniocentesis

Precauciones después de la amniocentesis

Algunas mujeres lo tienen muy claro: la hacen o no la hacen. Pero muchas mujeres se enfrentan a la decisión de si someterse una amniocentesis o no, y para todos vamos a aproximarnos un poco más a esta prueba prenatal. Estas son diez preguntas sobre la amniocentesis que nos va a despejar algunas dudas.

Empezaremos diciendo que el riesgo a hacerse esta prueba invasiva existe y el dato se conoce: alrededor del 1% de las mujeres que se hacen la amniocentesis pierden el bebé. Por otro lado, también podemos decir que los profesionales que la practican están cada vez más cualificados y esta prueba es determinante para detectar muchas anomalías en el embarazo.

Los principales criterios que se tienen en cuenta para recomendar hacer la amniocentesis son un resultado de riesgo alto en el test combinado del primer trimestre de gestación (triple screening), antecedentes familiares o de anteriores embarazos con anomalías,junto a la edad avanzada de la embarazada.

  • ¿Qué es la amniocentesis?

La amniocentesis es una de las técnicas de diagnóstico prenatal invasivas que se llevan a cabo en las mujeres embarazadas para detectar defectos cromosónicos y genéticos del feto como el síndrome de Down, de Edwards o de Turner, entre otros.

Se realiza en torno a la semana 15 de gestación y consiste en la extracción de líquido amniótico (entre 15 y 20 ml) mediante una punción bajo control ecográfico en el abdomen de la madre.

Este líquido contiene células de la descamación de las membranas que rodean al feto y del mismo feto, que se cultivan para realizar las pruebas diagnósticas.

¿Es recomendable para todas las mujeres?

No, pues como ya hemos adelantado, implica riesgos.

Hasta hace unos años, en España se utilizaba como criterio básico para recomendar la amniocentesis la edad de la madre (a partir de 35 o 38 años, según la comunidad autónoma), puesto que a esas edades el riesgo de anomalías cromosómicas se eleva de forma significativa.

Sin embargo, hoy en día, es posible refinar el cálculo del riesgo por edad gracias a los marcadores que se obtienen con diferentes pruebas de detección (test bioquímico de sangre materna y ecografía) y, con ello, se consigue evitar un número importante de amniocentesis que siempre conllevan un riesgo.

Estas pruebas, denominadas test combinado del primer trimestre, se incluyen ahora en los programas de diagnóstico prenatal de los diferentes sistemas sanitarios del país y permiten saber con una alta fiabilidad (85-90%) el riesgo de padecer anomalías cromosómicas.

De este modo, las redes sanitarias aconsejan realizar una prueba invasiva como la amniocentesis solo a las embarazadas que obtengan un informe del test combinado con resultado de riesgo alto (mayor o igual a 1 entre 250-350, en función del corte establecido por cada autonomía) y a quienes tengan antecedentes de embarazos anteriores o familiares con anomalías.

  • ¿Cuándo se debe realizar?

Se puede efectuar entre la semanas 14 y 20 de gestación. Sin embargo, los especialistas recomiendan practicarla después de la semana 15, ya que el riesgo de aborto espontáneo es más elevado si se realiza la prueba durante el primer trimestre del embarazo.

¿La amniocentesis es una prueba obligatoria?

No. La amniocentesis no cura, se ofrece para proporcionar un diagnóstico de certeza a las gestantes con un riesgo alto en las pruebas de detección previas. Al igual que el resto de pruebas que se realizan durante el embarazo, requiere del consentimiento informado de la mujer embarazada.

Ya lo hemos comentado en la introducción, la prueba de la amniocentesis es una técnica segura, pero conlleva determinados riesgos.

El más destacado es el aborto espontáneo después de la prueba, que se da, aproximadamente, en un 1% de los casos.

Otros posibles riesgos son la punción fetal o del cordón durante la prueba, además de infección o hemorragia de la gestante en el periodo posterior a la realización de la técnica.

  • ¿Cuánto tiempo debe estar la mujer en reposo después de haberse realizado la amniocentesis?

Los médicos recomiendan que la mujer embarazada permanezca en la cama alrededor de 48 horas. En este periodo es conveniente que no realice ningún esfuerzo físico y se mantenga tranquila y reposada.

  • ¿Qué sucede si hay una pérdida de líquido amniótico?

En el caso de que haya una pérdida de líquido amniótico no siempre se produce el aborto; se hospitaliza a la embarazada para controlarla y se espera a que lo recupere.

¿Cuándo se saben os resultados de la amniocentesis?

Para tener un diagnóstico preciso y exacto de las células obtenidas mediante la amniocentesis, es necesario mantenerlas en cultivo durante un periodo aproximado de 14 días, de modo que el tiempo medio de espera desde la extracción de la muestra hasta la entrega del resultado final oscila, en general, entre tres y cuatro semanas.

Sin embargo, para evitar la ansiedad y preocupación de las gestantes durante este largo periodo, se ha implantado de forma protocolaria distintas técnicas de diagnóstico rápido (FISH o QF-PCR) que, al no requerir un cultivo de la muestra, permiten obtener un primer resultado de las principales anomalías cromosomáticas en tan solo 24 o 72 horas.

  • ¿Qué coste tiene la prueba?

La amniocentesis se incluye como prueba protocolaria, y por tanto gratuita, en la red sanitaria pública de España, tanto para las gestantes que han sido diagnosticadas con riesgo alto, como para quienes aleguen ansiedad ante alguna anomalía. A este último perfil no se le ofrece de forma sistemática el diagnóstico rápido, ya que al ser una técnica de elevado coste, tienen preferencia siempre las embarazas con riesgo.

La mayoría de las compañías aseguradoras privadas incluyen entre sus prestaciones la amniocentesis, sin ningún límite de edad o riesgo, pero en general exigen un pago adicional (entre 150 y 250 euros) si se desean obtener los resultados previos por las técnicas rápidas de diagnóstico. En caso de no realizarla ni por la seguridad social, ni por compañía aseguradora, el precio de la prueba ronda los 700-800 euros, más un suplemento de 150-300 euros por el diagnóstico rápido.

  • ¿Hay otras técnicas alternativas de diagnóstico precoz?

Además de la amniocentesis, la técnica invasiva de diagnóstico precoz que se propone con mayor frecuencia a las gestantes es la biopsia de corion.

Consiste en la obtención de vellosidades coriales de la placenta en desarrollo y se realiza mediante una punción vía abdominal o vaginal, en función de la semana de gestación y la posición de la placenta.

Se puede efectuar a partir de la décima semana de embarazo y, por tanto, si los resultados del cribado del primer trimestre han sido negativos, no es necesario esperar hasta la semana 15 como en la amniocentesis. El resultado se obtiene en 24-48 horas y también implica un riesgo de aborto estimado entre un 1% y un 2%.

Hay investigaciones que aseguran que el 90% de las anomalías del bebe se detectan sin amniocentesis, a través de las ecografías y de las pruebas diagnósticas como el triple screening pueden identificarse las patologías fetales más comunes como el síndrome de Down, la espina bífida, las cardiopatías fetales o las hernias de diafragma.

Esperamos que estas diez preguntas (y sus respuestas) sobre la amniocentesis os hayan ayudado a saber más sobre esta prueba prenatal, sus riesgos y su utilidad, para decidir si someterse a ella o no.

Vía | ConsumerFoto | oexenhave en Flickr-CCEn Bebés y más | Pruebas prenatales: la amniocentesis, La amniocentesis, una confirmación, Pruebas prenatales invasivas antes de los 35 años, la mamá elige, Pruebas en el embarazo: triple screening

Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/diez-preguntas-sobre-la-amniocentesis

Amniocentesis: qué es, cómo y cuándo se realiza

Precauciones después de la amniocentesis

Escrito por Jade Magdaleno, matrona.

La amniocentesis es una prueba diagnóstica que genera muchos miedos y dudas. Estar informada es importante para tu tranquilidad y, a la vez, hacer el proceso más llevadero.

Descubre en qué consiste, cómo y cuándo se realiza y todo lo que necesitas saber para estar preparada para la prueba.

¿Qué es la amniocentesis?

Es una prueba médica que se realiza durante el embarazo cuando existe riesgo de que el bebé pudiera tener alguna enfermedad hereditaria o cromosomopatía.

El procedimiento consiste en acceder al interior de la bolsa amniótica desde el abdomen con la ayuda de una aguja larga, pero muy fina (menor de 1 mm) para obtener una muestra del líquido amniótico.

Este líquido contiene células del bebé y sustancias químicas producidas por el feto, que servirán para evaluar si existe algún trastorno fetal.

El objetivo de realizar una amniocentesis puede ser terapéutico (sacar líquido amniótico cuando, por alguna complicación, se produce en exceso), aunque casi siempre se realiza con fines diagnósticos.

El líquido amniótico extraído se envía a analizar al laboratorio y puede ser determinante para diagnosticar o descartar algunas anomalías que se sospechen, como cromosomopatías (síndrome de Down, de Edwards, de Patau…), algunas enfermedades hereditarias, fibrosis quística, labio leporino y algunas infecciones fetales que causan malformaciones o abortos, como la varicela, la toxoplasmosis o el citomegalovirus.

Ten en cuenta que algunas alteraciones son imposibles de diagnosticar durante el embarazo.

¿En qué casos se recomienda realizarla?

Como esta es una técnica no exenta de riesgos, únicamente se realiza a aquellas embarazadas en las que exista una sospecha fundamentada de que el resultado pudiera ser positivo:

  • Ser mayor de 35 años
  • Tener otro hijo o algún familiar directo con una cromosomopatía, como Síndrome de Down
  • Haber recibido un resultado de alto riesgo en el cribado o screening prenatal que se realiza a todas las embarazadas en el primer trimestre

El cribado o screening prenatal valora parámetros de la ecografía (el pliegue o traslucencia nucal, lo encontrarás en la ecografía llamado TN), y en tu sangre (PAPP-A, β-HCG, AFP, fuera de sus valores normales en tu informe de analítica) y algunos datos personales como tu edad, las semanas de gestación, tu raza, si fumas, si tienes diabetes…

Con todos estos datos se calcula la probabilidad de que el bebé tenga alguna de las alteraciones que valora, e informa del grado del riesgo individual de esta forma: 1/x.

Si la “x” es igual o menor de 250 o 270 (cada centro usa unos límites diferentes), se considera que el riesgo es alto, significa que tienes 1 posibilidad entre 250 o 270 de que tu bebé padezca esa alteración cromosómica.

Si el riesgo es alto, se aconseja realizar una amniocentesis para poder diagnosticar o descartar la sospecha.

¿Cuándo se realiza esta prueba?

Aunque sepas desde el inicio del embarazo que perteneces a un grupo de riesgo o los resultados del cribado realizado en la semana 12 del embarazo hayan sido de alto riesgo, la amniocentesis no puede hacerse antes de la semana 15.

De hecho, la mayor parte de los centros la realizan a partir de la semana 16 para minimizar los riesgos asociados con esta prueba.

Si tienes opción de escoger entre varios centros o profesionales para que te realicen la amniocentesis, has de saber que el principal riesgode la amniocentesis es el aborto involuntario, que ocurre en 1 de cada 100-1000 embarazadas que se realizan una amniocentesis. Se sabe que la medida que más reduce este riesgo es que el médico que la realice sea experimentado.

Aunque los datos son arbitrarios, las sociedades médicas han consensuado que un centro experimentado es aquel que realiza, al menos, 100 amniocentesis al año y el ginecólogo experimentado es quien realiza, por lo menos, 30 amniocentesis anuales.

Acudir informada y tranquila a esta prueba hará todo el proceso más llevadero para ti.

Cuando llegues a la cita, lo primero que harán será una ecografía abdominal y aquí sí que hay algo que está en tu mano hacer para favorecer la técnica: ¡no te eches crema hidratante! Es muy importante, ya que la crema que te hubieras podido aplicar en el abdomen en las últimas 24 horas entorpece la correcta visualización de tu bebé.

Es un truco que deberás recordar siempre antes de ir a una ecografía, así los ultrasonidos se transmiten mejor y la imagen de la pantalla será más nítida.

Te pedirán que entregues el consentimiento informado firmado, en él, afirmas que te han permitido preguntar todas tus dudas y se te han resuelto satisfactoriamente.

Consejo

Si tienes alguna duda, no te quedes con ella. Piensa que los ginecólogos están más que habituados a realizar amniocentesis, pero tú no lo estás a someterte a ella, son totalmente entendibles tus temores.

Una de las dudas más frecuentes es si la amniocentesis duele, la aguja usada es larga, puesto que debe llegar sin dificultad hasta el interior de tu útero. Tranquila, para minimizar las posibles molestias y ayudarte a que estés totalmente quieta durante el procedimiento (sin respingos porque te duela), te pondrán con una fina aguja anestesia local en el lugar de punción.

Resultados: cuánto hay que esperar

Tras la prueba, en unos pocos minutos, que pueden pasarte volando o hacerse eternos, te comunicarán la que probablemente es la parte más difícil de todo el proceso: “ahora, a esperar a los resultados”.

Estos llegarán pasados unos 15 o 20 días.

Precauciones y consejos

De vuelta a casa es importante que sigas algunas pautas como realizar reposo relativo (moverte tranquilamente para ir al baño o a comer, pero sin realizar esfuerzos) y abstenerte de tener relaciones sexuales durante 48 horas.

Todo esto facilitará que el diminuto orificio realizado con la aguja en la bolsa amniótica cierre, evitando así un aborto o una infección. Después, podrás hacer vida normal.

Síntomas que deberías comunicar

En un pequeño porcentaje de mujeres aparece sangrado vaginal en los días posteriores a la técnica. Suele ser escaso y no tener ninguna relevancia, pero si es abundante, si sientes dolor abdominal o aparece fiebre, acude a urgencias para que puedan valorar que el embarazo sigue su curso y no sufres ninguna infección.

Recuerda que, si tu grupo sanguíneo es Rh negativo, deberás ponerte la “vacuna”, la inmunoglobulina anti-D, para evitar que los anticuerpos de tu sangre pudieran dañar a los glóbulos rojos de tu bebé, produciéndole una anemia.

Interpretación de los resultados de una amniocentesis

Interpretar el resultado de una amniocentesis es muy sencillo, puesto que únicamente indica si ha sido positivo o negativo para las anomalías estudiadas.

Se estima que la fiabilidad de la técnica es del 99%, cuando el resultado es positivo, han encontrado células afectadas, con lo cual se confirma la anomalía, pero en muy pocos casos puede suceder que el resultado sea negativo de manera errónea.

A veces, determinadas cromosomopatías tienen mosaicismo, esto significa que en el bebé algunas células están afectadas y otras no. No se analizan todas y cada una de las células del bebé, únicamente algunas de las presentes en el líquido amniótico extraído, por lo que podría suceder que, aunque existiera una cromosomopatía, se analizaran justo las células sin alteración.

Es bastante complicado que esto ocurra, porque se analiza un gran número de células, pero es por este motivo que una amniocentesis no es fiable al 100%.

¿Qué hacer ante un resultado positivo?

Las mujeres que reciben la demoledora noticia de que su bebé viene con alguna alteración deberán decidir si para ellas es motivo de solicitar una interrupción voluntaria del embarazo. Si no lo desean interrumpir, el conocimiento del pronóstico del bebé gracias a la amniocentesis puede ayudar a una óptima planificación de las opciones terapéuticas.

Hay otras técnicas invasivas muy similares a la amniocentesis y para las cuales sirven los mismos consejos:

  • La biopsia corial: toma como muestra una pequeña parte de la placenta, en lugar del líquido amniótico, puede tomarse por vía vaginal o abdominal, es más fiable y, aunque es una técnica más compleja, puede realizarse desde la semana 10.
  • La cordocentesis o funiculocentesis: accede al cordón umbilical para tomar una muestra de sangre fetal. Es muy útil si se desea saber si el bebé tiene alguna infección o anemia.

Test prenatal no invasivo

Sin duda, una de las pruebas con mayor auge en los últimos tiempos es el test de ADN fetal en sangre materna o test prenatal no invasivo. Consiste en realizar una analítica sanguínea a la embarazada (pinchando en un brazo, como un análisis de sangre normal) y estudiar el ADN del bebé presente en su sangre.

Las principales ventajas de esta prueba son:

  • No supone ningún riesgo para el bebé
  • Puede hacerse a partir de la semana 10
  • Los resultados son altamente fiables y los tendrás en 15-20 días

El inconveniente es su precio, está financiado por la Seguridad Social en muy pocos casos, por lo que la mayoría de embarazadas deben acudir a una clínica privada y abonar los 400-600€ de la prueba.

Consejo

Es importante saber que, aunque la fiabilidad sea del 99%, si se obtiene un resultado positivo es aconsejable confirmarlo con una amniocentesis.

Sobre la autora: Jade Magdaleno, matrona y sexóloga, ha trabajado durante años en el Hospital La Paz de Madrid, a la vez que pasa consulta y hace preparación al parto en una clínica privada. Compagina su actividad asistencial con la docencia en la facultad de enfermería de la Universidad Autónoma de Madrid y en la Universidad Católica de Ávila, donde es la responsable de los posgrados universitarios para matronas. Es además autora del blog matronaonline, en el que habla tanto de maternidad como de salud sexual y reproductiva.

¿Te ha resultado útil?

(Votos: 8 Promedio: 4.9)

·····

Si esta guía te ha resultado útil, te agradeceré mucho que la compartas haciendo clic en alguna de las redes sociales de abajo. No te cuesta nada y a nosotros nos ayuda un montón, ¡muchas gracias!

Actualizado en enero 2021

Источник: https://blogdelbebe.com/amniocentesis/

Amniocentesis: Todo lo que necesitas saber tras la prueba

Precauciones después de la amniocentesis

Hace unas semanas te hablábamos de la prueba de amniocentesis durante el embarazo, del cuándo y el porqué realizarla.

A continuación te respondemos a alqunas de las preguntas más comunes:

¿Se debe guardar reposo después de someterse a una amniocentesis? ¿Se pueden mantener relaciones  sexuales con total normalidad?

¿Cuál es la postura idónea para dormi

r?

Estas son algunas de las preguntas que, a menudo, asaltan a las mujeres que han decidido realizarse la prueba para detectar posibles anomalías genéticas antes de que nazcan sus bebés.

Y es que, en lo que respecta al procedimiento en sí, no suele haber demasiadas dudas cuando la interesada, asesorada por su ginecólogo, acude a la clínica.

Su decisión es resultado de muchas horas de búsqueda de información, reflexión sobre los riesgos y beneficios, y altas dosis de valor.

No existe el mismo nivel de información entre las embarazadas en lo que respecta a las pautas que deben seguir para alcanzar la plena recuperación tras la amniocentesis, no pasa lo mismo sobre cómo cuidarse durante el embarazo.

Esto puede generar graves secuelas tanto para la futura madre como para el feto, pues al fin y al cabo estamos hablando de una intervención invasiva.

A la agresión que supone la propia prueba es preciso añadir el efecto que causan las drogas anestésicas necesarias para poder intervenir a la embarazada sin que sienta molestias.

Programar con tiempo suficiente la recuperación después de una amniocentesis es clave para volver a la normalidad. Te contamos cómo hacerlo.

Precauciones después de la práctica de una amniocentesis

La primera recomendación que realizan los ginecólogos es considerar la posibilidad de acudir a la clínica acompañada por algún familiar o amigo que pueda llevarte de vuelta a casa.

Una vez en nuestro domicilio, se recomienda mantener reposo durante un mínimo de 48 horas. No es necesario permanecer en cama, pero sí abstenerse de realizar cualquier actividad que no sea meramente indispensable.

Este descanso es primordial para reestablecer los niveles de líquido y evitar aquellos riesgos que pudieran comprometer el bienestar del bebé.

Tras estas 48 horas, los ginecólogos recomiendan permanecer unos tres o cuatro días de reposo relativo, es decir, podremos retomar la actividad diaria, pero teniendo en cuenta las siguientes pautas:

  • Evitar coger peso, arrastrar bultos pesados o realizar movimientos bruscos.
  • Evitar tener relaciones sexuales.
  • Dormir de lado.
  • No realizar ejercicio físico y mucho menos los que requieran esfuerzos abdominales.
  • No realizar grandes caminatas.
  • Evitar viajar.

Durante el tiempo de reposo, es habitual que la paciente experimente algunas molestias. Las más habituales son calambres leves en el abdomen.

Si estos llegaran a pronunciarse, se sintieran contracciones o se percibieran pérdidas de sangre o de líquido amniótico, se recomienda llamar de inmediato al especialista.

La fiebre también es un síntoma de alarma, pues puede ser una señal de una posible infección.

Si no hubiera complicaciones, la futura madre deberá volver a su centro de salud una semana después de la amniocentesis para realizarse un control ecográfico. De esta forma se descartará la presencia de problemas relacionados con la técnica.

¿Cómo dormir tras la amniocentesis?

Durante años, los ginecólogos han recomendado a las embarazadas permanecer postradas en cama los primeros días después de una amniocentesis para tratar de evitar complicaciones de la herida a consecuencia de los esfuerzos del levantamiento.

Hoy esta idea ha sido desterrada. Se sabe que la inmovilización en cama puede perjudicar a la futura madre y al feto.

No solo provoca que la mujer se sienta más pesada y menos ágil, el sistema inmunitario se debilita y mentalmente estará “en baja forma”.

Salvo contraindicación médica, en los momentos inmediatamente posteriores a la amniocentesis es necesario reanudar la movilización de las extremidades inferiores para mejorar el retorno de la sangre al corazón y evitar su estancamiento en pantorrillas. Si no aparecen mareos y la tensión arterial y el pulso son normales, se puede proceder a la incorporación. Reanudar la deambulación puede ser posible al cabo de unos minutos.

Tanto si el médico recomienda guardar reposo absoluto como si permite alternar la cama con el sillón, la higiene postural a la hora de dormir es esencial. En este sentido, se recomienda tumbarse de lado y, a ser posible, sobre el lado izquierdo.

Esta posición ayuda a que la sangre y los nutrientes fluyan hasta el útero y hasta el bebé. Asimismo el riñón podrá eliminar desechos y fluidos más fácilmente. Si la embarazada se tumba boca arriba, el peso del útero sobre la vena cava inferior podría dificultar el flujo de la sangre que le llega al bebé.

Esta gruesa vena que se sitúa entre el útero y la columna vertebral y retorna la sangre de los miembros inferiores y la pelvis.

Ya sea después de la amniocentesis como durante todo el embarazo, colocarse una almohada entre las piernas puede ayudar a mantener la columna recta y evitar echar el peso de una pierna sobre la otra. Esta almohada no sólo ayuda a mantener la misma postura durante el sueño, sino que sirve para comprimir los músculos de la cadera, como el músculo piramidal, que da muchos problemas de ciática.

En los casos en los que no se recomiende guardar reposo absoluto tras la amniocentesis y la embarazada pueda deambular entre la cama y el sofá,  se debe tener en cuenta el gesto más adecuado para levantarse o acostarse.

Lo más recomendable es hacerlo siempre de lado para proteger la zona del abdomen. Los movimientos de flexión de tronco solicitan la musculatura abdominal. Durante el embarazo, el abdomen se expande y se produce una diástasis natural en el 100% de las mujeres: el útero crece y expande los abdominales.

Todo movimiento que suponga una flexión de tronco debe de hacerse con cuidado

¿Por qué es peligrosa la amniocentesis? 

Aunque solemos relacionar la amniocentesis con el riesgo de aborto involuntario, este porcentaje es bastante bajo. Los especialistas señalan que el índice de aborto debido a este procedimiento es de uno por cada 500 amniocentesis efectuadas.

Sin embargo, debido a que cierto porcentaje de mujeres acaba teniendo un aborto en el segundo trimestre de embarazo por motivos naturales, no es posible saber con total seguridad si su caso fue debido a la práctica del procedimiento en sí.

La misma probabilidad existe de que se extienda una posible infección o de que se rompa la bolsa amniótica.

Los ginecólogos se atreven a afirmar que estas estadísticas han disminuido en los últimos años gracias a la formación de los profesionales, los avances tecnológicos y las precauciones de higiene postural que tiene en cuenta la embarazada tras la realización de esta prueba de diagnóstico prenatal. La experiencia de los técnicos de ultrasonido también es clave. Si cuenta con años de práctica, proporcionará buenas imágenes durante el procedimiento. Esto aumenta enormemente las posibilidades de que el médico pueda obtener suficiente fluido en el primer intento, de manera que no tenga que repetir la prueba. Cuando se utilizan las imágenes de los ultrasonidos para guiar el procedimiento, es muy raro que la aguja que se usa para extraer el fluido dañe al bebé. Los riesgos aquí son prácticamente nulos.

Test Prenatal No Invasivo en Madrid
Test Prenatal No Invasivo en Barcelona
Test Prenatal No Invasivo en Valencia
Test Prenatal No Invasivo en Zaragoza

Источник: https://www.tumedico.es/articulos/amniocentesis-todo-lo-que-necesitas-saber

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: