¿Problemas con la lactancia? Aprende a amamantar

Los 10 problemas más comunes durante la lactancia materna, cómo prevenirlos y solucionarlos

¿Problemas con la lactancia? Aprende a amamantar

Iniciarse en la lactancia no suele ser sencillo de primeras. Tanto la madre como el bebé necesitan un tiempo de aprendizaje y de adaptación. Muchas veces surgen problemas que, de no saber cómo afrontarlos, pueden llegar a ponerla en riesgo.

Las dudas de una madre primeriza, el mal agarre del bebé o un pezón invertido pueden ocasionar las temidas mastitis y molestias.

Pese a todo, si el deseo de la mamá es continuar con ella, con insistencia y sabiendo cómo actuar en cada momento, la lactancia puede volver a convertirse en un momento beneficioso para ambos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables”.

Una buena información y el apoyo de un experto, matrona o médico, facilitarán el proceso. Dicha Organización recomienda la lactancia «exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida del niño.

Lo ideal es que esta comience en la primera hora de vida, se haga «a demanda» y que se eviten los biberones y los chupetes».

La OMS recomienda la lactancia materna durante los primeros seis meses de vida del bebé | Fuente: Unsplash

1. Mastitis

La mastitis es una infección de la mama. Los síntomas más reconocibles son dolor, inflamación, endurecimiento del pecho, fiebre y malestar general. Lo recomendable es acudir al médico cuando aparezcan los indicios para descartar posibles infecciones y poner el tratamiento adecuado.

Solución: Hidratar la zona con cremas específicas para ello. Dejar secar al aire, colocar bien al bebé y favorecer el agarre del pezón.

2. Grietas

Grietas y mastitis suelen ir unidas. Las primeras producen tanto dolor que pueden llegar a ocasionar el abandono de la lactancia. Generalmente se deben a una mala técnica de lactancia o anomalías anatómicas en el bebé (frenillo labial o lingual, micrognatia).

Solución: Facilitar el agarre correcto y la posición del bebé al mamar, hidratar la zona y dejar secar al aire libre mejorará la lactancia y favorecerá la desaparición del dolor y de las grietas.

3. Mal agarre del pezón

Es una de las principales causas del abandono de la lactancia. El dolor y las grietas posteriores dificultarán su continuación. El bebé puede quedarse con hambre al no succionar correctamente y esto daría lugar a una escasez del flujo de leche.

La mayoría de formas y tamaños de pezones permiten amamantar sin dificultades pero algunos pueden necesitar la ayuda de pezoneras durante las primeras semanas.

Este es el caso de los pezones invertidos y los pezones planos.

Solución: Tratar de colocar al bebé para que agarre la aureola completa del pecho y no solo el pezón. Utilizar los dedos como pinza para introducírselo al bebé en la boca.

Evita darle biberón y chupetes si estás introduciéndole en la lactancia. Un cojín también hará que el niño se coloque adecuadamente y ambos estéis más cómodos.

El uso de pezoneras favorecerá el agarre.

4. Baja producción de leche

La cantidad de leche que la madre produce para alimentar a su hijo es una de las principales preocupaciones de las primerizas. Esta duda constante trae de cabeza a toda mamá. El control del peso del recién nacido es primordial en estos primeros meses y el no saber qué cantidad exacta es la que toma hace que no estemos seguras de si necesita más o menos leche.

Solución: Control por el pediatra y peso después de cada toma.

Una buena información y el apoyo del médico y la matrona favorecen la lactancia materna | Fuente: Unsplash

5. Ingurgitación (acumulación de leche en los conductos lácteos)

Ocurre cuando se produce más leche de la que el lactante extrae. Lo ideal es dar el pecho a demanda del bebé, así el cuerpo sabrá la cantidad que producir para la siguiente toma. Cuando se alterna con leche de fórmula, durante los primeros días se puede producir también este problema porque la madre genera más leche de la necesaria.

Solución: Vaciar con frecuencia el pecho. Es fundamental hacerlo de manera manual o con ayuda del sacaleches.

6. Cólico del lactante

Los cólicos del lactante son episodios vespertinos de llanto intenso de al menos 3 horas de duración, tres o más noches a la semana, durante al menos tres semanas. Puede deberse a inmadurez intestinal, intolerancia a las proteínas de leche de vaca o al temperamento del niño.

Solución:Tratar de calmarlo en brazos o ponerlo al pecho.

7. Rechazo del pecho

Si el bebé rechaza siempre el mismo pecho, lo primero sería descartar problemas en el agarre o la postura, mastitis u otros causas. Si rechaza ambos pechos y esto no se debe al “Síndrome de confusión de pezón” (por del uso de chupetes y biberones) habría que identificar la razón principal.

Solución: Aumentar el contacto piel con piel, ofrecer el pecho en un sitio tranquilo y cuando el bebé esté calmado.

La lactancia materna es el alimento más completo para un recién nacido | Fuente: Pexels

8. Crisis de crecimiento

Esta crisis es un episodio transitorio en los que el bebé demanda más cantidad de leche. Este se muestra inquieto y suele coincidir con periodos de crecimiento del niño. Se da a las 3 y a las 6 semanas de nacer, y también a los 3 meses de vida.

Solución: Ofrecerle el pecho siempre que se le note más inquieto o hambriento. Recuerda que la leche materna aumenta las defensas del niño.

9. Descompensación de pechos

Algunas madres producen mucha más cantidad de leche materna en uno de los pechos al no dejar al bebé que vacíe por completo ambos lados. Lo normal es que el niño tome del primero de 10 a 20 minutos y del segundo extraiga una mezcla de agua y leche. De esta manera conseguiríamos evitar una obstrucción.

Solución: Solo se debe ofrecer el segundo pecho si el bebé lo reclama y siempre en la siguiente toma hay que empezar por el último de la anterior.

10. Dificultades por parto prematuro

Los niños nacidos de manera prematura no tienen desarrollado el instinto de succión. A esto se une una subida de la leche tardía en la madre y la preocupación por la salud del bebé. Todo esto complica el camino de la lactancia.

Los bebés pretérmino (nacidos antes de la semana 37 de gestación) alimentados con leche de sus madres tienden a recibir el alta hospitalaria dos semanas antes que los alimentados con leche de fórmula. Por ello y siempre que se pueda, tanto médicos como matronas favorecerán la lactancia.

Solución: La lactancia en estos casos puede hacerse de varias maneras: directamente con el niño al pecho o mediante jeringuilla con la propia leche de la madre o proveniente del banco de leche. Lo mejor es dejarse guiar por los médicos y enfermeros del hospital.

Según la Asociación Española de Pediatría (AEP) «la composición de la leche materna se adapta siempre a las necesidades del lactante y varía a lo largo de la lactancia, del día, e incluso de cada toma».  Es el mejor alimento para el bebé. Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y emocional, protege de enfermedades y facilita el vínculo madre-hijo.

En la madre también tiene beneficios importantes: disminuye el riesgo de padecer osteoporosis, cáncer de mama y de ovario y es la opción más sostenible para el planeta. 

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Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/salud-infantil/problemas-durante-lactancia/

Principales problemas de la lactancia materna

¿Problemas con la lactancia? Aprende a amamantar

Son muchas las madres que optan por alimentar a sus bebés recién nacidos con lactancia materna. Aprender a amamantar por primera vez puede ser toda una odisea.

Para muchas madres al no tener el conocimiento suficiente pueden tener problemas potenciales en la lactancia materna y esto puede potenciar que se produzca un destete precoz y que el bebé no quiera seguir amamantando.

La información errónea acerca de la alimentación infantil normal, las anomalías físicas, el volver al trabajo, la confusión del pezón, o la poca cantidad de leche puede impedir la relación de la madre con la lactancia.

Poca cantidad de leche materna

Hay madres que están bien informadas y que tienen al bebé al pecho casi todo el día para potenciar la subida de la leche o que los senos sean capaces de producir más leche para poder alimentar a su bebé.

Pero en ocasiones esto no es así y las mamas (por las circunstancias que sean) no producen la leche suficiente para alimentar al bebé. Esto hará que el bebé no se sacie al mamar y que los llantos estén asegurados.

En este caso, las madres no deben sentirse culpables porque es un problema que ocurre muchas veces. Si no tienes suficiente leche, en la actualidad existen muy buenas marcas de leche de fórmula para que puedas alimentar a tu bebé.

La información errónea

Las madres a menudo se ponen al bebé siguiendo un horario y miden el tiempo de alimentación para los bebés, pero hacer esto no es correcto.

La lactancia debe ser a demanda y no se debe mirar el reloj. Hay que confiar en los bebés ya que ellos, cuando están saciados dejan de mamar.

Si quieres producir suficiente leche para tu bebé, deberás permitirle que mame todo lo que necesite.

Si mantienes un horario rígido de alimentación sólo provocarás que tengas una disminución de la producción de leche. Lo ideal es que te fijes en tu bebé y que respondas de forma inmediata a sus señales de hambre para que haya una buena lactancia materna.

Las anomalías físicas

Existen diferente tipos de anomalías físicas, pero la más común es el frenillo en la lengua, que puede ser un impedimento para la lactancia materna.

El movimiento de la lengua en el bebé es fundamental para que el recién nacido puede mover la leche a través del pezón y hasta su garganta.

Un frenillo en la lengua demasiado corto puede dar lugar a la disminución de la capacidad para extender la lengua correctamente. Si tu bebé nace con el frenillo demasiado corto, el médico hará lo pertinente para poder arreglarlo.

Dolor cuando se engancha

Es normal que los pezones duelan cuando empiezas a amamantar a tu bebé, sobre todo si es la primera vez que lo haces. Pero si el bebé ya se ha enganchado y está comiendo bien y el dolor dura más de un minuto, entonces tendrás que verificar la posición.

Debes intentar que el bebé cubra con su boca más areola debajo del pezón en lugar de arriba.

Para reposicionarle, coloca tu dedo índice dentro de la boca del bebé para sacarle del pecho, también puedes hacerle cosquillas en su barbilla o esperar a que bostece, y entonces aprovecha y coloca al bebé con la boca bien posicionada.

Cuando está correctamente posicionado, su barbilla y nariz tocan tu seno, sus labios se extienden y no puedes ver tu pezón o parte del areola inferior.

Pezones agrietados

Si amamantar te causa dolor, mira tus pezones de cerca. ¿Están agrietados, secos o sangrando? Los pezones agrietados pueden ser el resultado de muchos motivos diferentes, pero las soluciones son bastante simples.

Puedes usar una crema para el pecho a base de lanolina entre las sesiones de lactancia. No uses jabón, ni cremas con alcohol o una loción para manos o cuerpo común y usa sujetadores de algodón sueltos, si son exclusivos para lactancia mucho mejor.

 Unta un poco de leche sobre los pezones después de una sesión de alimentación, esto ayudará a acelerar el proceso de curación en las grietas.

 Mientras tanto, intenta amamantar con mayor frecuencia en intervalos más cortos, para que tu bebé succione un poco más suave.

Si tienes los pezones agrietados también puedes valorar el uso de las pezoneras. A muchas mamás con los pezones agrietados les ayudan a que se les cure los pezones y a no sentir tanto dolor cuando el bebé succiona.

Conductos obstruidos

Los conductos se obstruyen porque tu leche no se drena por completo. Puedes notar un bulto duro en el pecho o dolor al tacto e incluso algo de enrojecimiento. Si comienzas a sentirte febril y con dolor, puede ser una señal de infección y debes consultar a tu médico inmediatamente.

Lo más importante es tratar de no tener largos períodos de tiempo entre las tomas: la leche debe salir con frecuencia. Un sostén de lactancia demasiado apretado también puede causar que tus conductos se obstruyan. El estrés (algo muy común en todas las madres recientes) también puede afectar el flujo de leche.

Es necesario que si esto te ocurre descanses lo suficiente y te pongas compresas tibias en el pecho, hazte masajes para estimular el movimiento de leche. Los conductos obstruidos no son dañinos para tu bebé porque la leche materna tiene antibióticos naturales.

La confusión del pezón

Un bebé tiene una confusión de pezón cuando el recién nacido comienza una succión incorrecta (en ocasiones causado por los biberones o por los chupetes). Hay bebés que pueden tomar el biberón y el pecho sin confusión y sin preocupación, pero en cambio, hay otros bebés que sí pueden presentar dificultades.

La confusión del pezón puede causar problemas a la hora de chupar, por lo que no mamarían lo suficiente, no aumentarían correctamente de peso, la madre sufriría una disminución de la producción de leche y además, sufriría grandes dolores en el pezón porque el agarre está siendo erróneo. Es necesario que un profesional de la lactancia materna te asesore y te explique cuáles son las mejores posturas para alimentar a tu bebé de forma exitosa.

La vuelta al trabajo

La vuelta al trabajo disminuye las tasas de lactancia materna entre las madres trabajadoras, sobre todo aquellas que trabajan a tiempo completo fuera del hogar.

Muchas madres necesitan un tiempo extra para poder sacarse la leche con un sacaleches y de forma frecuente en su jornada laboral para poder alimentar a su bebé y que no se produzca una mastitis u otros problemas.

Источник: https://www.etapainfantil.com/problemas-lactancia-materna

5 problemas que se derivan de la lactancia materna y sus soluciones

¿Problemas con la lactancia? Aprende a amamantar

No existe mejor alimento para tu bebé que la leche que produce tu cuerpo después del parto. El momento de amamantar al recién nacido debe ser una ocasión de calma y tranquilidad, no de temores y traumas. Conocer las causas de los problemas que se derivan de la lactancia materna te puede ayudar a prevenirlos o a resolverlos.

5 problemas que se derivan de la lactancia materna

Optar por alimentar a tu bebé con leche materna es una excelente decisión, pero aprender a amamantar puede resultar complicado. Los problemas que surgen en esta etapa incrementan la posibilidad de un destete precoz o cambio de alimentación del bebé.

En la siguiente enumeración, verás cuáles son los obstáculos más comunes a los que te puedes enfrentar al comienzo de la lactancia materna:

1. Mal agarre del pezón

Uno de los mayores problemas que se derivan de la lactancia materna es el mal agarre del pezón. A continuación, se analizan la dificultad y la solución:

Problema: el bebé no succiona bien el pecho, porque coge el pezón con sus labios únicamente y esto desencadena otros problemas.

Solución: usa tus dedos índice y medio como pinza para agarrar el pezón e introdúcelo con sutileza en la boca del bebé. Debes asegurarte de que el pezón y parte de la aureola queden dentro de su boca.

2. Abundante o escasa producción de leche materna

Problema: durante los primeros meses después del parto, los cambios hormonales incrementan o disminuyen la producción de leche materna.

Solución: permite que sean las demandas del bebé las que marquen la pauta para regular la producción de leche de la mamá. Cuando se cree que la producción es abundante, se recomienda ofrecer al bebé solo un seno por cada toma. En caso contrario, dar pecho a libre demanda es la clave para estimular la producción de leche materna de forma natural.

Consejo: ¿Cómo puedes saber si estás produciendo la cantidad de leche materna adecuada para tu bebé? Debes evaluar si el pequeño ensucia el pañal con frecuencia de acuerdo a su edad. Además, cerciórate de que esté ganando peso normalmente; si es así, no tienes de qué preocuparte.

3. Rechazo del pecho

Problema: el bebé rechaza el pecho por alguna de las siguientes razones:

  • Mala experiencia relacionada con un mal agarre del pezón o con una inadecuada postura.
  • Ya el bebé ha probado la chupa del biberón y encuentra que extraer leche de tu seno requiere más esfuerzo.
  • Quizás percibe con desagrado el olor o mal sabor que le produce algún producto que usas sobre tu piel, como un perfume o una loción.

Solución: evita el uso de cosméticos sobre la piel de tus pechos y persiste en el ofrecimiento del pecho al bebé. Asimismo, prescinde del uso del biberón y chupetes. Ten paciencia y colócate el bebé en el pecho el tiempo que él necesite para estimular su reflejo de succión.

“Los problemas que surgen en la lactancia materna incrementan la posibilidad de un destete precoz o cambio de alimentación del bebé”

4. Grietas y dolor en los pezones

Problema: la causa de este frecuente problema es la mala posición del bebé en el seno o una incorrecta succión por su parte.

Solución: prueba diferentes posiciones para dar pecho al bebé hasta que logres una en la que ambos se sientan confortables. Para facilitar la salida de leche, se recomienda aplicar paños calientes sobre el seno previo al momento de amamantar. Esto ayudará a evitar un poco el dolor cuando el bebé empiece a succionar.

Además, puedes valerte del uso de pezoneras para reducir el impacto de la fuerza de succión del bebé. Asimismo, puedes usar unas gotitas de tu propia leche materna como lubricantes de esa zona o usar cremas para restaurar el tejido y evitar que se agrieten más.

5. Mastitis

Problema: se congestiona el seno afectado por un conducto mamario tapado o se deja pasar demasiado tiempo entre cada toma. Esta leche materna caliente es el caldo de cultivo preferido por los gérmenes que producen una infección.

Síntomas de la mastitis: el área en cuestión se siente caliente al tacto, dura, sensible, adolorida, enrojecida, con fiebre y obstruida.

Solución: la mejor solución a este problema será la frecuente succión del bebé. Es importante aclarar que esta infección no lo perjudicará. Se aconseja que consultes con un profesional, quien te recetará un antibiótico para que puedas combatir la infección internamente.

Pasar por problemas que se derivan de la lactancia materna es algo muy común y no debe desanimarte. Cada inconveniente tiene una solución, que la mayoría de las veces es más fácil de lo que te imaginas. Solo debes tener mucha paciencia y ser optimista en que los superarás.

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Источник: https://eresmama.com/problemas-que-se-derivan-de-la-lactancia-materna/

Embarazo y niños
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